DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta sobrepeso. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sobrepeso. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de octubre de 2012

No sólo es cosa de adultos: los adolescentes en riesgo de sufrir del corazón

Si pensabas que las enfermedades del corazón son cosas de los adultos y mayores, te equivocas. Tristemente, los adolescentes – empezando en los Estados Unidos – entraron a engrosar las filas de las personas en riesgo de sufrir algún tipo de problema cardiovascular. La obesidad es sin duda alguna, la responsable de que el corazón de los adolescentes esté en riesgo.

Las enfermedades cardiovasculares están relacionadas — al menos en la imaginación colectiva — con las personas mayores. Una persona adolescente es sinónimo de juventud y de tener toda la vida por delante. Pero, lamentablemente, los malos hábitos alimenticios y la falta de ejercicio que prevalecen hoy en día han hecho que cada vez más adolescentes estén pasados de peso y poniendo a su corazón en riesgo de desarrollar problemas de salud.

Una nueva encuesta realizada en Estados Unidos habla de que el exceso de peso en los adolescentes está causando el aumento de condiciones como la diabetes y la prediabetes, que afectan a largo plazo la salud del corazón. Los datos tomados del análisis de cerca de 4,000 adolescentes muestran que el 34% de ellos están obesos o tienen sobrepeso. Este número no es muy diferente a las cifras de hace 10 años. Sin embargo, hay un número que se duplicó y es el de los adolescentes con diabetes y prediabetes. La encuesta realizada describe un aumento del 23% en los adolescentes que padecen estas condiciones en comparación con las cifras de hace una década.

Pero más allá de estas alarmantes cifras, hay otra que también habla a gritos de los problemas en la salud de los adolescentes: casi la mitad de los jóvenes con sobrepeso analizados en dicha encuesta (el 49% para ser exactos) y el 61% de los obesos, tenían uno o más factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Incluso, los adolescentes con peso normal también tenían riesgos. Estos datos salieron publicados en la revista Pediatricsdel mes de junio.

Condiciones como el colesterol alto y la hipertensión están afectando a los adolescentes en Estados Unidos y esto hace que se dispare una alarma en relación a la prevención.

¿Cómo se puede prevenir la obesidad para evitar los daños al corazón? Es simple y a la vez complicado para muchos: cambiando los hábitos alimenticios y aumentando la actividad física.

La clave puede ser que toda la familia se involucre: elegir comer sanamente y que todos salgan a hacer ejercicio para mantenerse motivados. Además, un punto importante para evitar que los adolescentes suban de peso es evitar el consumo de bebidas azucaradas como las sodas, los jugos y la limonada en lata y el té helado que contienen muchas calorías, que se van sumando pero no proporcionan nutrición. Reemplazar estas bebidas por agua y jugos naturales (en moderación) puede tener un impacto importante en el peso de los adolescentes.

Si tienes un hijo(a) adolescente que está con sobrepeso, es el momento de que tomes medidas al respecto para ayudarle a perder peso. Consulta con tu médico para que te asesore acerca de una dieta y plan de ejercicios de acuerdo a su caso. Si es necesario, te puede referir con un(a) dietista registrado(a) calificado(a). También puedes visitar el sitio de nutrición en español del gobierno norteamericano (http://www.nutrition.gov/en-espanol) en donde puedes encontrar muchas respuestas acerca de una buena nutrición si te fijas en la barra del lado derecho y quizá quieras ver específicamente la siguiente sección: http://www.choosemyplate.gov/en-espanol.html. Recuerda que el peso repercute directamente en la salud de su corazón.

Tomado de Vida y Salud

martes, 18 de septiembre de 2012

¿Por qué comemos en exceso, incluso cuando estamos satisfechos?

A la hora de controlarse con las comidas, no todo es cuestión de fuerza de voluntad. Un grupo de investigadores italianos se dedicó a estudiar este tema y ha encontrado que podrían existir motivos fisiológicos que nos llevan a comer en exceso, aun cuando estemos satisfechos. En este artículo te contamos más detalles sobre este hallazgo.

No importa si son dulces, chocolates o bocadillos de crema, ya sean dos o diez, si Guadalupe los tiene al alcance de la vista no puede dejar de comerse todos, aún luego de una cena abundante que la ha dejado satisfecha. A Pablo le pasa algo similar, pero con los bocadillos salados. En general, luego del almuerzo, cuando todos están por servirse el postre, él no puede resistirse y, si es posible, vuelve a repetir el menú principal.

Todos tenemos alimentos preferidos que nos hacen perder la cabeza y ponen en riesgo nuestra dieta. Tanto, que hasta es posible que ni necesites pensar en cuáles son los que siempre se te apetecen, porque sólo basta con pensar en algo sabroso para que te vengan a la cabeza. Y si pudieras comerlos, la tentación sería tan fuerte que no importaría que tuvieras el estómago vacío o lleno. ¿Por qué ocurre eso y por qué comemos en exceso, incluso cuando estamos satisfechos?

Un grupo de investigadores italianos se hizo esta pregunta y se dedicó a investigar la respuesta. Para ello hicieron un pequeño estudio que consideran preliminar (pues sólo consideraron a ocho participantes) pero que ofrece un nuevo punto de vista sobre este tema: independientemente de qué tan “llena” se sienta una persona, si se le atrae con alimentos sabrosos, parecería que el cuerpo está programado para recompensarse comiendo de más.

Lo novedoso es, además, que no solo se trataría de una cuestión de fuerza de voluntad ni de una necesidad “calórica”, sino que habría factores físicos que intervienen en esta decisión. Por ejemplo, ante la tentación, los científicos detectaron un aumento en los niveles de dos compuestos químicos claves: la grelina, una hormona producida en el estómago que ayuda a regular la recompensa y la motivación, y el denominado “2-AG” (2-araquidonilglicerol), que se relaciona con el apetito.

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

sábado, 14 de julio de 2012

La liposucción como método para eliminar la papada

Con el paso de los años se acumula grasa debajo del mentón o la mandíbula, lo cual se conoce como papada. Esta acumulación de grasa hace que tu cuello no se vea estilizado y te resta juventud. Muchas personas con este problema estético quieren solucionarlo y afortunadamente, existe una opción: la liposucción para eliminar la papada. Aquí te cuento de qué se trata.

El cuello es una de las partes del cuerpo que más delata tu edad. Un cuello con grasa sobrante puede además indicar que no estás en tu peso indicado. El ideal de todas las personas es tener un cuello estilizado, ¿no es cierto?

Pero con el paso de los años o el aumento de peso, puede que la grasa se deposite debajo de la mandíbula y aparezca la indeseable y anti estética papada. Muchas veces las dietas no la eliminan y por el contrario, si estabas con mucho peso y adelgazas demasiado, puede que te sobre la grasa justamente ahí.

Afortunadamente, actualmente existe la opción de hacerse liposucción para tratar este problema. Aquí te cuento en qué consiste la cirugía estética con liposucción para eliminar la odiosa papada:
Primero, el cirujano inyectará una solución salina que contiene también un medicamento suave para el dolor y un medicamento que contrae los vasos sanguíneos. Esto hace que el médico especializado (generalmente un cirujano plástico calificado) pueda eliminar la grasa más fácilmente, para que no haya mucho sangrado y que tampoco duela mucho.
Luego se hacen pequeñas incisiones para insertar un succionador que remueve la grasa entre la piel y el músculo.

¿Qué efectos secundarios puedes tener luego de la liposucción de la papada? Como cualquier cirugía, siempre experimentarás algunas molestias, aunque en este caso, son llevaderas. Entre los efectos secundarios están: moretones, inflamación (hinchazón) y sensibilidad que durarán entre una semana y 10 días. Esto hace que en pocos días puedas regresar a tus actividades habituales.

Sin embargo, como con cualquier procedimiento quirúrgico, los efectos secundarios dependen de cada persona.

¿Se pueden presentar complicaciones después de cirugía para eliminar la papada? Cuando ingresas a un quirófano, siempre existe un pequeño riesgo de complicaciones. En el caso de la cirugía para eliminar la papada, las complicaciones se presentan en raras ocasiones, pero pueden incluir decoloración de la piel e infección.

Los resultados de la liposucción de la papada son permanentes en el sentido de que eliminan la grasa que se quita en su totalidad. No obstante, si aumentas de peso luego de la cirugía, es posible que la grasa vuelva a acumularse debajo del mentón. Es por esto que es indispensable que no des por hecho que la papada se fue para siempre: debes complementar la cirugía con una dieta sana y no olvidar tu actividad física.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 8 de julio de 2012

¿Tienes diabetes? 10 razones para que hagas ejercicio

Todas las personas, sin importar ni la edad ni las aptitudes físicas, reciben innumerables beneficios si llevan una vida activa, ¡hasta los que tienen una condición crónica! Si la tuya es la diabetes, con seguridad tu doctor te habrá indicado que necesitas hacer ejercicio como parte de tu tratamiento para el control de la misma. ¿Le has hecho caso? No lo dejes para después. Hay razones muy poderosas por las que debes tomarte en serio esa recomendación.

Medir la glucosa (el nivel de azúcar) en tu sangre, administrarte insulina o tomar tus medicamentos, regular tus porciones… con tantas cosas que debes recordar a diario, ¿quién piensa en hacer ejercicio? Reconsidera. El ejercicio realizado de forma constante y regular puede ser un arma excelente para controlar tu diabetes. En lugar de usar tu condición como excusa para acomodarte en un butacón, hazle frente y motívate a proteger y conservar tu salud.

Aquí te damos 10 razones muy poderosas, respaldadas por la American Diabetes Association (Asociación Americana de la Diabetes), por las que los diabéticos en particular deben hacer ejercicio.
  1. Mejor control del nivel de la glucosa en la sangre. La actividad física ayuda a quemar calorías (por lo tanto a usar más glucosa o azúcar como combustible). También hace que el cuerpo sea más sensible a la insulina, por lo que utiliza más eficazmente la que produce tu cuerpo o la que te inyectas.
  2. Presión arterial más baja. El ejercicio ayuda a tu corazón a bombear la sangre con más fuerza y con un ritmo más lento.
  3. Mejor control de los niveles de los lípidos (grasas) en la sangre.Mediante el ejercicio puedes reducir tu nivel de colesterol de baja densidad (LDL) o colesterol “malo” y el de los triglicéridos, mientras que aumentas el del colesterol de alta densidad (HDL) o colesterol “bueno” que ayuda a proteger tu corazón.
  4. Reduce la cantidad de medicamentos o de insulina que necesitas tomar. Como el ejercicio te ayuda a perder peso y a mejorar el control de tu glucosa, con el tiempo puedes necesitar menos insulina o medicamentos.
  5. Pérdida de sobrepeso. Una rutina regular de ejercicio te ayuda primero a perder las libras o kilos de más y/o a mantener el peso en su nivel correcto al quemar las calorías adicionales. Es importante que consultes a tu doctor antes de seleccionar un plan de ejercicios, para que él o ella te aconsejen acerca qué tipo de ejercicio es el mejor para tu condición y tu estado físico.
  6. Disminuye los riesgos de otros problemas de salud. El ejercicio puede reducir tu riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cardiovascular. Además, reduce la pérdida de densidad ósea y ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer.
  7. Más energía y mejor sueño. Te sentirás con más ánimo y energía para realizar tus actividades diarias y de noche podrás descansar mucho mejor.
  8. Menos estrés, ansiedad y depresión. El cuerpo no es el único que se beneficia con la actividad física. Con un cuerpo fortalecido mejora también tu estado de ánimo. ¡Haz la prueba!
  9. Músculos y huesos más fuertes. Esto puedes lograrlo haciendo ejercicios de resistencia, ya sea con pesas ligeras, o con bandas de resistencia, que puedes obtener a precios módicos y que puedes usar en la comodidad de tu hogar, sin necesidad de utilizar máquinas o equipos sofisticados.
  10. Mayor flexibilidad. Al poco tiempo de comenzar a ejercitarte, verás el cambio en tu cuerpo, que poco a poco se hará más flexible. Podrás moverte mejor y sin experimentar molestias.
Y ahora, unas palabras de advertencia para las personas diabéticas como tú que deseen comenzar una rutina de ejercicios físicos:
  • Lo más importante es que consultes con tu médico primero para determinar el tipo de ejercicio que más te conviene (aeróbicos, de resistencia, estiramiento, o una combinación de ellos) y el grado de intensidad de los mismos.
  • Seguramente tu médico te aconsejará que revises tu nivel de glucosa en la sangre antes y después de ejercitarte. Y la razón es ésta: al hacer ejercicio, el cuerpo necesita energía adicional (en forma de glucosa) para los músculos en movimiento. Cuando realizas ejercicios moderados de forma continua, los músculos necesitan hasta unas 20 veces más la cantidad normal de glucosa que normalmente utilizan. Esto puede bajar tu nivel de glucosa en la sangre. Por otro lado, el ejercicio intenso, puede tener el efecto opuesto, ya que el cuerpo lo interpreta como una forma de estrés y libera hormonas que le avisan al organismo que debe aumentar la cantidad de glucosa para brindarle más energía a los músculos. Si te sucede esto, es posible que necesites administrarte insulina después de una sesión intensa.
  • Si tu nivel de glucosa en la sangre es muy elevado, pospón la sesión de ejercicios hasta que llegue a un nivel normal.
  • Utiliza el tipo de calzado y calcetines apropiados. Procura que no te produzcan ni roces ni ampollas.
  • Bebe bastante líquido antes, durante y después de la sesión de ejercicios.
  • Ten a la mano algún tipo de alimento o merienda (snack) en caso de que tu nivel de glucosa se baje demasiado después de ejercitarte.
Y por último, no te desesperes si no ves resultados de inmediato. Todas las cosas llevan su tiempo, ¡hasta los beneficios del ejercicio! Si eres constante y paciente, en pocas semanas empezarás a notar los cambios favorables en el control de tu diabetes.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 6 de julio de 2012

¿Odias hacer ejercicio? 10 consejos para que cambies de idea

Dicen que del amor al odio no hay más que un paso (y viceversa), y es muy posible que ese primer paso sea el que necesitas dar para transformar tu rechazo en algo positivo Si el solo hecho de pensar en el gimnasio te causa un dolor de cabeza, sigue leyendo este artículo y descubre cómo hacer para cambiar de idea y de estilo de vida.

Admítelo. A pesar de que has leído y escuchado cientos de veces todas las ventajas que brinda la actividad física, aun así sigues odiando hacer ejercicio y no toleras la idea de ir al gimnasio ni siquiera una vez por semana. Claro que te gustaría estar en forma, pero la tentación de permanecer cómoda(o) en casa o salir a comer con amigos es mucho mayor… ¿Qué puedes hacer? Considera los consejos siguientes:
  1. Regla número uno: recuerda que nada es imposible y que el cambio depende de ti. Lo primero que debes hacer es creer que sí puedes cambiar esa sensación de rechazo frente al ejercicio. Nada sucederá si no cambias primero tu actitud. Luego, hay varias claves que pueden ayudarte a establecer una rutina de ejercicios que sí puedas mantener.
  2. Analiza las razones que te hacen rechazar el ejercicio: ¿te da vergüenza como luce tu cuerpo, no te gusta transpirar frente a los demás, no tienes tiempo, te falta la ropa apropiada, necesitas un compañero de rutina, te resulta muy costoso tener acceso a un gimnasio o sientes que en experiencias anteriores no has visto demasiados resultados luego de tu esfuerzo? Estos son algunos de los factores que suelen quitarle la motivación a las personas y hacen que seleccionen la vida sedentaria “por eliminación” o, simplemente, porque no es fácil ir en contra del ritmo de vida que llevamos. Una vez que identifiques las razones que te mantienen pegado(a) al sofá, será mucho más fácil combatirlas.
  3. Busca la fuerza en la motivación: sentirte con más energías, combatir el sobrepeso, lucir más juvenil. Para mantenerla viva es muy importante que no te aburras haciendo ejercicio. Prueba distintos tipos de ejercicio, incluso un deporte que nunca has practicado, hasta que encuentres el que te motive y te proporcione más bienestar y alegría.
  4. El gimnasio no es el único lugar donde puedes poner tu cuerpo en movimiento. También puedes tomar clases de danza, salir a caminar o a correr con amigos, andar en bicicleta por tu barrio o ¿porque no?, hacer ejercicios más pausados como los de yoga o Pilates (dos buenas opciones si no te gusta sudar demasiado).
  5. Otra excusa muy común para posponer los ejercicios es la escasez de tiempo. Si ese es tu problema, elige el momento del día más apropiado para ejercitarte. Algunos especialistas consideran que es mejor por la mañana, antes de comenzar con el resto de las actividades, pero hay personas que prefieren hacerlo por la tarde o al anochecer, luego de un arduo día de trabajo y cuando ya comienza a bajar el sol.
  6. No te dejes sabotear por la idea errónea de “o todo o nada”. Si un día no puedes hacer ejercicio todo el tiempo que tenías planeado (digamos una hora), no hay razón para descorazonarte. Puedes hacer ejercicio en media hora y hasta cortarlo en recreos de 10 o 15 minutos por vez, que bien puedes intercalar con otras actividades, ya sea en casa o en el trabajo. Lo importante es perseverar.
  7. Busca alternativas. Puedes aprovechar cada momento de la vida cotidiana para moverte más: subir por las escaleras en vez de tomar el ascensor, caminar a lugares cercanos en lugar de ir en auto, y hasta dedicarte a la jardinería pueden ser de gran ayuda.
  8. Si el problema es económico, recuerda que el gimnasio no es la única alternativa ni tienes que tomar clases que se salgan de tu presupuesto necesariamente. En cambio, puedes buscar actividades en grupo en tu barrio o aprovechar los momentos de la vida cotidiana que te mencionábamos antes. Incluso puedes seguir un video de ejercicios en la tranquilidad y privacidad de tu propio hogar. No son caros y viene en todos los niveles (desde principiante hasta avanzado), y en tantas variedades que seguramente encontrarás uno que se ajuste a tus gustos y necesidades.
  9. Y si lo que necesitas es compañía, busca un amigo o familiar que te acompañe. Incluso, puedes llevar a tus hijos y mientras ellos hacen algún deporte que les guste, tú puedes aprovechar para hacer lo tuyo. Por ejemplo: si ellos van a natación, puedes caminar o trotar alrededor de la pileta, lo mismo si van a jugar al futbol. Otra buena idea es ir juntos a jugar al parque, algo que además los ayudará a estar más unidos.
  10. Por último, recuerda ser paciente. Los resultados no se ven de un día para otro, pero si eres constante, en el momento menos pensado te sorprenderás tu mismo(a). Y mientras tanto, por supuesto, no dejes de premiarte por tu esfuerzo y por tus logros.
¡Anímate! Una vida en movimiento puede ser agradable para ti también. Si logras cambiar de idea y te enamoras del ejercicio, verás que los beneficios son muchos y ya no querrás abandonarlo ni un solo día.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 18 de junio de 2012

La silla – enemiga de tu salud

¿Cuántas horas pasas todos los días sentada(o) frente a la computadora, la televisión o tu escritorio en la oficina? Si son muchas, trata de estar más tiempo de pie y en movimiento. Permanecer inmóvil en una silla – o en el butacón más cómodo – durante demasiado tiempo, perjudica tu salud y hasta puede aumentar los riesgos de muerte prematura. ¡Ponte de pie ahora mismo!

Si llevas una vida ajetreada y siempre andas ocupada con mil labores que hacer, quizás te resulte tentadora la idea de sentarse en una cómoda butaca y no moverte de ahí en todo el día. O recostarte frente a la televisión sin mover un dedo puede parecerte el paraíso después de una jornada bien pesada. Para un día de descanso, está bien, pero si esto se repite todos los días, eso que te parecía una excelente idea puede convertirse en pesadilla y un verdadero peligro para la salud.

Cada día surgen más razones que te animan a realizar actividades físicas para fortalecer el corazón, mantener el peso apropiado, controlar el colesterol y prevenir algunas enfermedades. Pero ahora hay una más. Un estudio, realizado en la Universidad de Sydney, Australia, y publicado el 26 de marzo en la revistaArchives of Internal Medicine, sugiere que las personas que pasan sentadas de ocho a once horas al día tienen un riesgo 15% más alto que las que se sientan cuatro horas al día o menos. Y esa probabilidad aumenta a un 40% en las que están sentadas once horas o más al día.

Este estudio (que respalda datos sugeridos por estudios anteriores) se realizó entre un gran número de participantes: 222.000 adultos mayores de 45 años, que reportaron sus propios datos. El objetivo fue investigar los efectos nocivos para la salud si una persona pasa una gran parte del día sentada.

El 62 por ciento de los participantes en el estudio dijeron que eran obesos o tenían sobrepeso, y casi el 87 por ciento reportó tener buena salud. Una cuarta parte dijo que pasaba al menos ocho horas al día sentada. Lo curioso es que los promedios de riesgo se mantuvieron elevados aun después de tener en cuenta la actividad física, el peso y el estado de salud de las personas. O sea, que el simple hecho de pasar sentado demasiado tiempo puede aumentar el riesgo de muerte.

Para seguir leyendo, pincha aquí

martes, 15 de mayo de 2012

Los granos de café sin tostar relacionados con la pérdida de peso

Según un comunicado de prensa de la “American Chemical Society”, el consumo de granos de café sin tostar podría aumentar la pérdida de peso.

El “café verde” se refiere a las semillas crudas o sin tostar de los frutos deCoffea (también llamadas granos de café). Los granos de café verde se limpian, se secan, se tuestan, se muelen y se percolan para hacer la popular bebida de café.

Hay evidencia preliminar que sugiere que el extracto de café verde puede mejorar la composición corporal y el peso en las personas con sobrepeso. Sin embargo, se requieren ensayos clínicos bien diseñados a mayor escala para confirmar estos resultados.

En un nuevo estudio, los investigadores reclutaron a 16 personas con sobrepeso u obesas de entre 22 a 26 años de edad y les pidió que consumieran cápsulas de extracto de grano de café sin tostar o un placebo durante 22 semanas. El extracto de café se dió en dosis bajas de 700 miligramos o altas de 1.050 miligramos. Durante el período del estudio, cada sujeto alternó entre la dosis alta, la dosis baja y el placebo.

Después de las 22 semanas, los participantes habían perdido un promedio de 17 libras (7,7 kilos). Tuvieron una disminución del peso corporal promedio de 10,5 por ciento y una disminución de grasa corporal promedio de 16 por ciento. Según los investigadores, la pérdida de peso habría sido aún mayor si los participantes hubiesen tomado únicamente el extracto de café en grano durante todo el estudio, en lugar de tomar también el placebo.

El equipo llegó a la conclusión de que los granos de café sin tostar, podrían ayudar a mejorar la pérdida de peso. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos.

Para obtener más información sobre el café, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • American Chemical Society. http://portal.acs.org
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 13 de mayo de 2012

Manos frescas para que te ejercites por más tiempo

Tener las manos frescas durante el ejercicio permite practicarlo más cómodamente y por más tiempo. Así lo demuestra un reciente estudio que considera la experiencia de un grupo de mujeres que utilizó un dispositivo especial para refrescar sus manos. ¿Sientes que la transpiración te hace abandonar tu rutina? Si la respuesta es afirmativa y te interesa este tema, aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo puedes refrescar tus manos con un método casero y súper accesible.

Si tus manos comienzan a transpirar mientras haces ejercicios y te provocan una sensación desagradable, pueden sabotear tu sesión. De ese modo, tu esfuerzo por perder esos kilos (libras) de más y mantenerte en forma puede hacerse, literalmente, agua.

Así lo ha detectado un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de la Universidad de Stanford en California, en Estados Unidos, según el cual las mujeres con sobrepeso que usaron un dispositivo para refrescar sus manos tuvieron mas resistencia que las que habían utilizado un mecanismo para mantenerlas tibias.

Para llegar a estos resultados, que fueron presentados en la reunión anual de Epidemiologia y Prevención/Nutrición, Actividad Física y Metabolismo 2012, de la Asociación Americana del Corazón (AHA), que este año se realizó en San Diego. Los especialistas analizaron a 24 mujeres obesas de entre 30 y 45 años, durante 12 semanas (4 meses).

Para este estudio, que no trataba de analizar la pérdida de peso sino la comodidad al hacer gimnasia, las participantes fueron divididas en dos grupos, las de uno debían sostener un aparato que refrescaba sus manos y las del otro, por el contrario, debieron sostener un dispositivo que las mantenía templadas.

Así, los investigadores detectaron que las mujeres que usaron el aparato refrescante tendían a ejercitarse por más tiempo que sus compañeras que tenían el equipo tibio. Incluso, hubo más casos de abandono dentro del grupo que mantenía sus manos templadas. Además, las mujeres que sostuvieron el dispositivo refrescante perdieron 3 pulgadas (más de 7 centímetros) de la cintura y redujeron en 5 minutos el tiempo que necesitaban para caminar 1,5 millas (casi 2,5 kilómetros).

El estudio fue desarrollado con costosos dispositivos para enfriar las manos denominados AVAcore CoreControl (cuyo precio de mercado ronda los 3 mil dólares). Pero si no tienes dinero para acceder a uno de ellos o simplemente no deseas gastar tanto en un aparato así, no te desanimes y olvídate de poner a este motivo como excusa para abandonar tu rutina de ejercicios: una botella de agua congelada puede resolver este problema de manera sencilla y económica. Incluso, puedes ir tomando el agua a medida que se va derritiendo, y de ese modo, también evitarás la deshidratación.

Ahora que conoces la importancia de mantener las manos frescas mientras practicas tu rutina de ejercicios, puedes hacer que tu esfuerzo sea más ameno y duradero. ¿Alguna vez te habías puesto a pensar en esto? ¿Te molestan las manos transpiradas mientras haces ejercicios?

Si el calor es un problema a la hora de poner el cuerpo en movimiento, pon manos a la obra y busca el modo de enfriarlas, pues funcionan como reguladoras de la temperatura corporal. Como demuestra este estudio, mantener las manos frescas puede darte energía por más tiempo para prolongar y mejorar tu rendimiento físico actual.

Tomado de Vida y Salud

martes, 10 de abril de 2012

Se encuentra relación entre el calcio y la vitamina D y una reducción en la grasa abdominal

 
Según un nuevo estudio, la suplementación con calcio y vitamina D podría reducir la grasa del estómago.

La vitamina D se encuentra en muchas fuentes alimenticias, como el pescado, los huevos, la leche fortificada y el aceite de hígado de bacalao. La vitamina D ayuda en la absorción de calcio, contribuyendo a la formación y conservación de huesos fuertes. El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano y tiene varias funciones importantes. En varios estudios, las dietas con una densidad de calcio alta (o sea, con altos niveles de calcio en proporción a las calorías totales) se han asociado con una menor incidencia de sobrepeso u obesidad. Aunque se necesita más investigación para comprender la relación entre la ingesta de calcio y la grasa corporal, estos resultados enfatizan la importancia de mantener un consumo adecuado de calcio al intentar hacer dieta o bajar de peso.

En un nuevo estudio, los investigadores asignaron al azar a 171 pacientes obesos para recibir o jugo (zumo) de naranja regular o el mismo reducido en calorías. El zumo de naranja fue servido sin fortificar o fortificado con 350 miligramos de calcio y 100 unidades internacionales de vitamina D por porción. Cada grupo de tratamiento recibió tres porciones de 240 mililitros de su jugo de naranja asignado cada día durante 16 semanas. Se les midió el tejido graso del estómago antes y después del tratamiento.

Los investigadores encontraron que el promedio de pérdida de peso de 2,45 kilogramos fue similar entre los grupos. Sin embargo, observaron que, independientemente del contenido calórico, las personas que recibieron el jugo de naranja fortificado tuvieron una reducción significativamente mayor en el tejido graso del estómago que aquellos que recibieron el jugo sin fortificación.

Los investigadores concluyeron que la suplementación con calcio y vitamina D puede reducir la grasa del estómago. Se necesitan investigaciones adicionales para evaluar estos hallazgos.

Para obtener más información acerca del calcio o de la vitamina D, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
  • Rosenblum JL, Castro VM, Moore CE, et al. Calcium and vitamin D supplementation is associated with decreased abdominal visceral adipose tissue in overweight and obese adults. Am J Clin Nutr. 2012 Jan;95(1):101-8.
La información en este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 6 de abril de 2012

Cómo reincorporarte al ejercicio después de un período prolongado sin actividad

 
Retomar una rutina de ejercicios luego de haber pasado mucho tiempo sin actividad o de haber tenido que abandonarla por alguna circunstancia (lesión, enfermedad, cirugía o embarazo, por ejemplo), puede ser muy saludable. Pero si te precipitas, también puede resultar peligroso. Muchas personas pretenden hacer lo mismo que antes desde el primer día y eso no es conveniente. Aquí te contamos algunas consideraciones que debes tener en cuenta para no lastimarte, y volver al ejercicio después de un periodo prolongado sin actividad.

Salir a recorrer la montaña en bicicleta parece un programa entretenido, sobre todo cuando estás conociendo un lugar nuevo durante las vacaciones. Así lo consideró Jimena y fue la primera en anotarse para la aventura, sin tener en cuenta que durante el año su mayor cantidad de ejercicio había sido caminar hasta el ascensor cada vez que su jefe la llamaba desde el piso de arriba.

Pedro, en cambio, tuvo una revelación: él estaba muy angustiado porque a su padre le habían diagnosticado cáncer, y leyó en un artículo que el ejercicio ayuda a disminuir las posibilidades de tenerlo. En ese momento decidió ponerse manos a la obra. Como su semana era muy ocupada, cuando llegó el sábado no dudó en ponerse las zapatillas y salir a correr, millas y millas sin parar, bajo el rayo del sol, sin agua, gorro ni bloqueador solar.

Es cierto que el ejercicio te ayuda a mantenerte en forma y siempre es saludable, pero el cuerpo también tiene sus tiempos. ¿Sabes qué ganaron Jimena y Pedro, además de cansarse muchísimo ese día? Ella comenzó a sentir una molestia en la rodilla que no se le pasó en todas sus vacaciones y ahora debe cuidarse según las indicaciones del ortopedista (o traumatólogo), que es el médico que atiende los problemas en los huesos. Él, en cambio, terminó deshidratado, con un dolor de cabeza insoportable, la piel muy roja por el sol, los pies doloridos y un poco de fiebre que tardó varias horas en irse.

Conclusión: si no eres de los que hace ejercicio con regularidad y quieres empezar a hacerlo o si quieres retomar tu rutina de ejercicios luego de haberla dejado por un tiempo debido a alguna lesión o enfermedad, porque te has sometido a alguna cirugía o tal vez porque ha nacido tu bebé, empieza poco a poco, nunca trates de hacer todo de golpe porque puedes lastimarte.

El cuerpo necesita tiempo para adaptarse a una rutina de ejercicios, y para que los músculos y los huesos se vayan fortaleciendo y adquiriendo tonicidad y flexibilidad de manera progresiva. Al comenzar de nuevo la actividad, es importante que empieces progresivamente y sin exigirte demasiado, sobre todo si has tenido alguna lesión o si tienes alguna cicatriz.

Cuando el motivo del abandono haya sido una cuestión de salud, es importante que le cuentes a tu médico tu intensión de retomar el ejercicio y le preguntes si debes tener algún cuidado en particular antes de comenzar la rutina. Por ejemplo, no es lo mismo volver luego del parto, que de un infarto o de una cirugía bariátrica(que es la que se hacen las personas obesas para perder sobrepeso).

Con esos datos en mente, lo único que resta es constancia y paciencia, como la tortuga en su carrera con la liebre, que paso a paso y lentamente llega antes a destino y sin problemas.

Sin embargo, puede que te resulte difícil saber por dónde comenzar. Si ese es tu caso, he aquí algunas recomendaciones para que retomes una rutina de ejercicios sin lesionarte:
  • Ponte un objetivo que quieras lograr: correr cinco millas, hacer 200 abdominales diarios, escalar una montaña o ir en bicicleta en un trayecto largo. Cualquiera que sea tu meta, anótala y déjala en algún lugar visible.
  • Arma un plan de ejercicios. Lo primero que necesitas es hacerte el tiempo: define días y horarios que tienes disponibles y adónde irás a practicar. Asimismo, busca nuevos modos para ponerte en forma, sobre todo si has tenido una lesión y te estas recuperando. Puedes probar con ejercicios suaves y quizás sea el momento de empezar actividades como yoga o Pilates.
  • Escucha a tu cuerpo y acepta tus limitaciones. Sobre todo si has dejado el ejercicio por algún motivo de salud. Recuerda que has tenido un problema y que necesitas encontrar nuevas formas de ejercitar y devolverle a tu cuerpo la movilidad que ahora ha cambiado.
  • Cuida tus músculos. Comienza con movimientos lentos, usando pesas pequeñas para los ejercicios de resistencia, y recorriendo distancias cortas. Y no te desanimes. Con el tiempo empezarás a notar los resultados y, si has sido realista, cuando menos lo esperes estarás logrando el objetivo que te has propuesto.
Por último, recuerda que la actividad física es sólo una parte de tu plan de salud y bienestar en general. Si acompañas tu rutina con pequeños y saludables cambios en tu dieta, los resultados serán mucho más notorios. ¡Anímate!

Tomado de Vida y Salud

martes, 27 de marzo de 2012

Tener diabetes no significa despedirte de los postres

Los postres y los dulces son la debilidad de muchas personas. Si tienes diabetes, tal vez pienses que no puedes probar un dulce nunca más. ¡No es cierto! Los postres y los dulces pueden seguir siendo parte de tu vida si aprendes a incorporarlos de una manera inteligente en tu dieta. ¡Toma nota!

Que comer dulces es la causa de tener diabetes, es tal vez uno de los mitos más grandes que existen cuando se trata de esta condición. Piénsalo: cada vez que alguien menciona que tiene diabetes o hace alusión a esta enfermedad, de inmediato se hace la conexión con los alimentos altos en azúcar y se piensa que hay que eliminarlos totalmente de la dieta.

Sin embargo, es hora de acabar con ese mito: las investigaciones demuestran que comer alimentos que contienen azúcar no es la causa directa del desarrollo de la diabetes tipo 1 o tipo 2. Sobre la diabetes tipo 2, la causa es clara: se desarrolla por comer en exceso y tener sobrepeso, a lo que se le suma un componente genético, ya que se tiene la predisposición. Así que no importa si lo que comes es pasteles dulces o papas fritas, si es demasiado, ganarás peso y eso hará que aumentes tus probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

Este no es el caso en la diabetes tipo 1 en donde en realidad es un problema autoinmune, ya que por alguna razón hay anticuerpos que destruyen las células beta que se encuentran en el páncreas que son las que producen la insulina. Aquí se piensa que quizá haya virus que intervengan en la destrucción de las células. Pero sabemos que la diabetes tipo 2 es mucho más frecuente.

Ahora, tener diabetes no significa, entonces, que debas eliminar los dulces y postres de tu vida totalmente. Pero tampoco significa que puedas abusar de ellos. Entonces ¿qué puedes hacer?

Las investigaciones sobre la diabetes y cómo se mantienen los niveles de glucosa en la sangre dentro de rangos saludables, hablan de que no es tanto el tipo de carbohidrato que consumes lo que tiene un efecto considerable, sino más bien, la cantidad que consumes. Puedes sustituir los alimentos de acuerdo a la cantidad de carbohidratos que contienen, ajustando sus porciones, para mantener tu glucosa estable. Por eso, a la hora de los postres, que muchas personas con diabetes se preguntan si tendrán que eliminar, debes tener en cuenta que los postres y, en general, los alimentos hechos con azúcar refinada o procesada, contienen un alto contenido de azúcar en una pequeña porción.

Recuerda que los alimentos con azúcar (además de los que tienen almidones y fibra), son carbohidratos y que los carbohidratos son necesarios para que el cuerpo tenga energía. Los carbohidratos simples son los que por lo general están presentes en los postres que tanto te gustan y en general, no son recomendables para tu dieta porque proporcionan muchas calorías y aportan poco valor nutritivo. Además, son los que se absorben más rápidamente en el cuerpo y por consiguiente, tienen un efecto rápido subiendo el nivel de la glucosa en tu sangre: pueden elevarla más de lo que es saludable para quien tiene diabetes.

Así que tienes que ser “inteligente” a la hora de elegir el tipo de postre y cuándo lo comerás. Es una buena idea que guardes los postres y que disfrutes esos dulces en ocasiones especiales. Concéntrate en llevar una dieta balanceada y rica en fibra y considera ciertas estrategias para no privarte de las deliciosos dulces que te hacen agua la boca:
  • Come algo nutritivo y equilibrado como un plato fuerte para que no tengas mucha hambre al final. Comparte el postre con alguien. Una cucharadita es suficiente para darte el gusto y que no afecte tu salud.
  • Elige los postres hechos con leche baja en grasa y sin azúcar.
  • Haz que una fruta sea tu postre: las frutas son ricas en azúcar y puedes combinarlas con yogurt o helado bajo en grasa para calmar tu tentación.
  • Evita los edulcorantes (los sustitutos del azúcar que pueden ser naturales o sintéticos). Elige los endulzantes naturales como estevia.
  • Recuerda: la clave es mantener tus niveles de glucosa dentro de los rangos saludables. Puedes sustituir porciones pequeñas de dulce por otros alimentos que contienen carbohidratos (galletas, cereal, frutas, yogurt, entre otros).
Cualquiera que sea el plan de alimentación que estés siguiendo (ya sea: contar carbohidratos o el sistema de intercambio), habla con tu médico para que te oriente acerca de la mejor manera de incorporar los postres y los dulces en tu vida. Cada caso es diferente y lo que es bueno para una persona con diabetes, tal vez no lo sea tanto para otra: depende de su nivel de control de la enfermedad y de si tiene complicaciones o no.

La buena noticia es que por tener diabetes no tienes que eliminar los dulces y los postres totalmente. Simplemente, debes aplicar tu sabiduría, comerlos en porciones pequeñas y guardarlos para ocasiones especiales. Así los disfrutarás más. ¿No crees?

Tomado de Vida y Salud

jueves, 9 de febrero de 2012

Los niños con exceso de peso a los 7 años podrían tener más riesgo de sufrir de asma

Imagen tomada de internet

La obesidad infantil es mucho más que un problema estético: representa un verdadero peligro para la salud del niño y para su calidad de vida futura. Una investigación reciente sugiere que si los niños llegan a los siete años con sobrepeso u obesidad, tienen más posibilidades de sufrir asma que otros niños con un peso adecuado para su edad. La buena noticia es que el mismo estudio demuestra que si se pierde el exceso de peso antes de los siete años, también se reducen las posibilidades de sufrir esa condición pulmonar.

La obesidad infantil afecta a 1 de cada 3 niños en Estados Unidos y como resultado es más común ver a niños y niñas con problemas que antes eran propios de los adultos, como el colesterol alto y ladiabetes tipo 2. Pero no sólo afecta a los niños en Estados Unidos, el sobrepeso y la obesidad van en aumento también en Latinoamérica, en España y en otros lugares, como en Europa. De los países en Latinoamérica, México parece tener la cifra de obesidad infantil y de obesidad adulta más alta a nivel mundial, y el primer lugar en diabetes infantil, de acuerdo al Instituto Mexicano del Seguro Social, comunicado por el Presidente de México el 25 de enero del 2011. O sea, la obesidad infantil no es sólo una cuestión estética sino un problema de salud real, que puede afectar a tus niños, tanto ahora como a largo plazo, cuando crezcan y se vuelvan adultos.

Otra condición de salud que podría estar asociada a la obesidad infantil es el asma, una enfermedad crónica que hace que los bronquios, una parte de las vías respiratorias, que son las que permiten que el aire entre y salga de los pulmones, se sensibilicen y se inflamen. Esto provoca síntomas muy molestos como un silbido al respirar, tos, rigidez torácica y dificultad para respirar, especialmente temprano en la mañana o en la noche.

El asma también es una condición muy común. En Estados Unidos hay alrededor de 20 millones de personas con esta enfermedad, de las cuales casi 9 millones son niños. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que a nivel mundial 235 millones de personas la padecen y que cada año, 250,000 personas fallecen debido a ella. Como los niños tienen las vías respiratorias más pequeñas que los adultos, el asma puede ser una condición más seria en ellos.

¿Cuál es la relación entre el asma y la obesidad? 

A decir verdad, no se sabe a ciencia cierta, pero los investigadores están tratando de resolver este enigma. Por ejemplo, en un estudio reciente desarrollado por unos especialistas del Instituto Karolinska de Estocolmo, en Suecia, los niños con sobrepeso a los 7 años de edad tuvieron más posibilidades de desarrollar asma. Por el contrario, los niños que habían perdido el exceso de peso antes de esa edad tuvieron menos posibilidades de llegar a padecerla.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Pediatrics, los investigadores hicieron un seguimiento de más de 2.000 niños durante ocho años, usando los expedientes de salud del preescolar y la escuela para rastrear su estatura y peso en distintas edades (1 año, 18 meses, 4 y 7 años). 

Si deseas seguir leyendo este artículo, favor pincha aquí

miércoles, 8 de febrero de 2012

Ejercicios para tener una “cinturita de avispa”


Uno de los atractivos más grandes de una mujer es sin duda, la cintura. Tenerla como una “avispa”, sin embargo, no es privilegio del que todas gozan. Pero un estudio reciente demostró que hacer al menos 150 minutos de ejercicios a la semana durante la juventud puede retrasar la acumulación de kilos/libras de más, sobre todo en esas partes del cuerpo que luego resultan casi imposibles de eliminar.
¿Qué ejercicios haces para mantenerte en forma? ¿Cuánto tiempo le dedicas a la actividad física cada semana? ¿Se te ha ocurrido pensar en cómo prevenir la acumulación de kilos/libras de más en vez de tener que corregirla una vez que ya la tengas? Es natural que con la edad y el paso del tiempo tu cuerpo vaya cambiando y que se vaya acumulando grasa en algunos lugares en donde es muy difícil de eliminar, como en la cintura. El interrogante es: ¿puedo hacer algo para evitarlo? La respuesta parece ser afirmativa.
Pensando en el refrán que postula “más vale prevenir que remediar”, un grupo de investigadores norteamericanos realizó una investigación que buscaba identificar alguna forma eficaz de prevenir el ganar kilos/libras de más, a diferencia de la mayoría de los estudios, que tratan de buscar el modo de eliminar el sobrepeso. Los científicos encontraron que el realizar al menos 150 minutos de ejercicios moderados por semana, tales como correr, caminar rápido o tomar clases aeróbicas, previene el aumento de peso que se produce con el paso del tiempo y también ayuda a mantener una cinturita de avispa, como en los años de la juventud.
Para ello, según explican los investigadores, es necesario que el programa de actividades comience cuando eres joven y que se mantenga a lo largo del tiempo.
Si todavía no tienes una rutina, quizás sea el momento de comenzar a pensar cuál será la actividad que practicarás. Y si el motivo que te desanima es la falta de tiempo, aquí te sugerimos algunos ejercicios básicos para reducir la cintura, que puedes realizar en tus ratos libres y en la comodidad de tu casa. Recuerda que lo ideal es practicarlos al menos tres veces por semana y complementarlos con una alimentación balanceada y baja en grasas.
Para realizar estos ejercicios es muy importante que inhales al estar arriba y exhales al flexionarte. La cantidad de repeticiones dependerá de tu estado físico y deberás regularlas de acuerdo a tus capacidades. Recuerda de no sobre-exigirte y de ir incrementando la cantidad y el tiempo de ejercicio que haces a medida que vayas alcanzando metas (no hagas mucho ejercicio de golpe, sobre todo si llevas una vida sedentaria).
  1. Un ejercicio consiste en “escribir” un semicírculo con las manos, manteniendo los brazos extendidos y la cintura flexionada. Para ello, separa ligeramente las piernas y, mientras inhalas profundamente, eleva los brazos lateralmente hasta colocarlos a los lados de la cabeza. Luego, a medida que vas espirando (sacando el aire de tus pulmones) con mucha lentitud, flexiona la cintura hacia la derecha lo más que puedas, y gira el tronco hasta que la cara quede mirando al suelo. Flexiona la cintura hacia abajo hasta tocar el suelo con las manos y desplázala lentamente, primero hacia el centro y luego hacia el lado opuesto, es decir, hacia la izquierda, haciendo el dibujo imaginario de un semicírculo sobre el suelo. Flexiona la cintura hacia arriba y recupera la postura original. Repite este ejercicio tres veces hacia cada lado.
  2. Torsiones. Párate con las piernas levemente abiertas y las manos en la cintura y flexiona ligeramente las rodillas. Gira tu torso lo más que puedas hacia la derecha y luego hacia la izquierda, manteniendo la espalda bien recta y moviendo tu cuerpo sólo de la cintura para arriba (sin mover la cadera). Realiza una serie de 20.
  3. Otra opción de torsión es, en la misma posición que el ejercicio anterior, toma un bastón y descánsalo en tus hombros por detrás de la cabeza, mientras lo sujetas con las manos y realizas las torsiones hacia la izquierda y la derecha.
  4. En la misma posición, también puedes realizar las torsiones con los brazos cruzados y con las manos en la nuca.
  5. Otra serie de torsiones consiste en colocar las piernas separadas, las rodillas rectas y los brazos en forma de cruz, inhalar profundamente y realizar una flexión hacia abajo acompañada de una torsión hacia la izquierda, hasta tocar el tobillo derecho con la mano izquierda. Repite este ejercicio dos o tres veces de cada lado.
  6. El aro. De pie, con las piernas levemente abiertas, las manos en la cintura, haz ejercicios de rotación en forma de círculo con la cintura y la cadera, hacia la izquierda y luego hacia la derecha. Puedes usar un aro como el que suelen utilizar las gimnastas, para hacer este ejercicio.
Para tener una cintura envidiable, aprovecha tus años de juventud para incorporar estos ejercicios a tu rutina. Y si crees que ya es tarde, ¡ni lo pienses! El hacer ejercicio a cualquier edad te proporciona beneficios enormes para tu salud en general.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Qué es el índice de masa corporal (IMC) y cómo calcularlo

Aunque no te gusten para nada ni el cálculo ni las matemáticas, hay números muy importantes en tu vida: tu edad, tu estatura y tu peso. Con esos números y una sencilla fórmula se puede llegar a una cifra que sirve de guía para determinar si la persona (ya sea un niño o un adulto), tiene un peso saludable en relación a su talla o si por el contrario sufre de sobrepeso u obesidad. Esa relación entre talla y peso es lo que se conoce como Índice de Masa Corporal (IMC). ¿Quieres saber cuál es el tuyo y qué determina en tu salud? Infórmate aquí.

Es fácil determinar cuánto medimos y pesamos. Basta usar una cinta métrica y una báscula. Pero, ¿cómo saber si ese peso es saludable en relación a nuestra edad y estatura? Muchas personas no necesitan ni siquiera subirse a una báscula para saber que tienen sobrepeso. Pero ¿cuánto sobrepeso? O peor todavía, ¿cuándo dejamos de tener sobrepeso y nos convertimos en obesos? Todas esas preguntas pueden contestarse fácilmente conociendo el Índice de Masa Corporal, una medición estadística que relaciona el peso y la estatura de una persona y permite determinar si sufre de sobrepeso o no, o si tiene un alto nivel de grasa en el cuerpo. Fue inventado por el estadístico y astrónomo belga Adolphe Quatelet en 1830, por eso también se le conoce como el Índice de Quatelet.

¿Para qué se usa?

Cada vez que vas al médico te miden y te pesan. Pero tu peso solamente no significa mucho. Cuando lo relacionas con tu estatura es que esa cifra comienza a mostrar un panorama más claro de tu estado de salud general. Usando el IMC los médicos pueden determinar si una persona tiene deficiencia de peso, un peso saludable o exceso del mismo. Si el IMC es muy alto, la persona tiene un riesgo mucho mayor de sufrir problemas de salud crónicos que se relacionan con el peso, como la hipertensión, la diabetes de tipo 2, enfermedades cardiovasculares (del corazón), ataques cerebrovasculares (ACV), problemas en la vesícula y osteoartritis. El sobrepeso también aumenta el riesgo de sufrir varios tipos de cáncer (mama, colon, próstata y endometrio). El IMC no solamente le resulta útil a tu médico de cabecera. También lo utilizan varias organizaciones y agencias de salud pública, como el National Institute of Health y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para definir los límites de la obesidad de la población general. De hecho, fue adoptado en 1980 como una manera de identificar el riesgo de la población para contraer las enfermedades que mencionábamos anteriormente (hipertensión, ataque cardíaco, diabetes, ACV y algunos tipos de cáncer).

¿Cómo se calcula?

Comienza por medirte y pesarte. Da igual que uses pies y pulgadas/libras que metros y centímetros/kilogramos. Pero para darte un ejemplo práctico e ilustrar la fórmula, usaremos el cálculo usando pulgadas y libras.

Supongamos que mides 5´3” (63 pulgadas) de altura y pesas 130 libras.
  • Multiplica el peso por 703 (130 x 703 = 91,390)
  • Multiplica tu altura por sí misma, es decir, llévala al cuadrado2 (63 x 63) = 3,969
  • Divide la primera multiplicación por la segunda (peso entre altura), es decir 91,390/ 3,969 = 23.
Resultado: tu índice de masa corporal es de 23.

¿Te parece muy complicado? No te preocupes. Visita este sitio web del National Heart Lung and Blood Institute, donde encontrarás una calculadora que te ayudará a obtener tu IMC automáticamente. Ingresa tus datos, haz clic en la casilla que indica Calcular y obtendrás tu cifra de IMC.

¿Y qué significa ese número?

Si deseas seguir leyendo, pulsa aquí

sábado, 17 de diciembre de 2011

Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección

disfunción_masculina
Foto tomada de internet

La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, que sucede cuando el pene no puede ponerse o mantenerse erecto para el acto sexual. Existen muchos factores que pueden interferir para que tengas una erección normal y exitosa. Aquí encontrarás algunos de ellos, varios fácilmente están bajo tu control.

Muchos hombres reportan no haber podido tener una erección, al menos una vez en su vida. Pueden ser hombres completamente sanos, pero a veces, existen factores emocionales o físicos que pueden afectarlos y como consecuencia no se produce la erección. Entre los factores más comunes que pueden estar matando tu erección se encuentran los siguientes, para que tomes medidas al respecto:
  • Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
  • Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
  • Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
  • Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
  • Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
  • Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
  • Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
  • Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
  • Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
  • Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
El hablar sobre la disfunción eréctil puede resultar vergonzoso para muchos hombres. Pero no debe ser así. El discutir este problema con tu médico es indispensable para poder encontrar la solución. Muchas veces la disfunción eréctil es un reflejo de un problema de salud más serio, por ejemplo, puede ser el primer síntoma de un problema cardiovascular. Mientras más pronto lo hagas, más rápido podrás encontrar la causa de tu disfunción eréctil y entonces, podrás seguir un tratamiento adecuado y disfrutar plenamente de tu vida sexual.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Los ejercicios aeróbicos son más efectivos para reducir la grasa del abdomen


Para eliminar esos kilos o libras de más que se han ido acumulando en tu vientre, los ejercicios aeróbicos han demostrado ser más efectivos que los de resistencia. Aquí te contamos lo que encontró un grupo de investigadores estadounidenses al respecto, y porqué reducir la grasa abdominal es mucho más que una cuestión estética.

Preocupado por su “pancita de cerveza”, Pablo comenzó a ir al gimnasio a usar todas las máquinas con pesas que su condición física le permitía mínimo veces por semana. Al cabo de un tiempo, empezó a notar más definición en los músculos, pero una reducción muy pobre en la circunferencia del abdomen relacionada a tanto cansancio y esfuerzo.

A Rocío le ocurrió algo similar. Como es más tímida que su compañero, empezó a hacer series de abdominales en la intimidad de su casa, cuando estaba sola. Primero diez por día, luego veinte, luego treinta y así fue agregando cada vez más, pero el tiempo pasaba y, si bien se notaba con más resistencia y un vientre un poco más plano, no lograba perder toda la grasa abdominal que esperaba.

Observando las actividades de sus amigos y conocidos, Pablo decidió bajarse un poco de las máquinas de pesas para combinarlas con la cinta de correr. Rocío se dejó convencer por una amiga y — aunque sigue haciendo los abdominales en su casa — comenzó una clase de gimnasia rítmica que le resulta súper entretenida.

Ahora, no sólo se divierten más sino que ambos se sienten más livianos y, posiblemente, también logren reducir la grasa abdominal (que resulta tan difícil de eliminar) en mucho menos tiempo. De ser así, los casos de Pablo y de Rocío serían una prueba más que confirma lo que varios estudios ya han demostrado al respecto.

¿A qué nos referimos? A que los ejercicios aeróbicos parecen ser más efectivos a la hora de buscar un vientre plano y delgado. Así lo habían demostrado algunos estudios (te lo informamos ya en este otro artículo de vidaysalud.com), y lo vuelve a confirmar una nueva investigación desarrollada por unos especialistas del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, que fue publicada en la edición del 25 de agosto de la revista American Journal of Physiology.

Según este último trabajo, el ejercicio aeróbico permite quemar 67 por ciento más calorías que el entrenamiento con resistencia. Para llegar a estos resultados, los investigadores compararon la eficacia del ejercicio aeróbico (como trotar) con el entrenamiento en resistencia (como levantar pesas) o una combinación de ambas actividades en 196 adultos sedentarios y con sobrepeso, que tenían entre 18 y 70 años de edad, durante ocho meses.

Los participantes del grupo aeróbico trotaron el equivalente a 19 kilómetros o 12 millas por semana, al 80 por ciento de la tasa cardiaca máxima, mientras que los integrantes del grupo de resistencia hicieron tres series de doce repeticiones, tres veces por semana.

Así, los investigadores observaron cómo estos tipos de ejercicio reducían la grasa que se encuentra en la profundidad del abdomen y rellena los espacios entre los órganos internos, llamada grasa visceral y del hígado, que se asocia con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas, diabetes y algunos tipos de cáncer.

Tras analizar los datos obtenidos, encontraron que el ejercicio aeróbico redujo significativamente la grasa visceral y del hígado y mejoró los factores de riesgo de las enfermedades cardiacas y la diabetes, así como la resistencia a la insulina, las enzimas hepáticas y los triglicéridos. Por el contrario, el entrenamiento en resistencia no confirió esos beneficios pero la combinación de ambos ejercicios sí logró resultados similares.

De este modo, los ejercicios aeróbicos o una combinación de ambos, tal como están haciendo Pablo y Rocío, no sólo pueden ayudarlos a perder esos kilos o libras de más sino también a combatir todos los problemas de salud que se asocian al exceso de grasa abdominal.

Los ejercicios son una parte importante de tu salud, y si los acompañas con una dieta sana apropiada para tu estatura y tu grado de actividad, serán mucho más efectivos. Complementa tu rutina de ejercicios con la dieta apropiada: rica en frutas, verduras, granos integrales, lácteos bajos en grasa, pescado, aves, carnes magras, etc. que no sea excesivamente baja en calorías para que tengas suficiente energía y fuerza para ejercitarte. Recuerda beber bastante agua para mantenerte bien hidratado(a). Junto a todo esto, no te olvides de descansar suficiente. Verás cómo tu cuerpo demuestra la diferencia, no sólo con más energía sino con un vientre mucho más plano, que además, es más saludable.

Tomado de Vida y Salud