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viernes, 5 de octubre de 2012

La prueba del APE para el cáncer de próstata ¿sí o no?

El realizarse o no la prueba sanguínea para el antígeno prostático específico (APE) a partir de los 50, o antes si hay factores de riesgo, se ha convertido en tema de debate entre los expertos, los médicos y los pacientes. Hay opiniones a favor y en contra, así que te corresponde informarte y tomar partido. Abstenerte no es una opción inteligente y puede tener consecuencias graves para tu salud.

El cáncer de la próstata es uno de los de mayor incidencia en todo el mundo. Sin contar algunas formas de cáncer de la piel, es el cáncer más común en los hombres. Según el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) de los Estados Unidos, sólo en ese país se diagnostican más de 200,000 casos de cáncer de la próstata cada año, y unos 28,000 hombres mueren debido a él. De ahí la importancia de detectarlo en sus inicios, determinar su grado de agresividad y tomar a tiempo las medidas necesarias.

Reconociendo los síntomas: Aunque el cáncer de la próstata no siempre da síntomas, y éstos pueden ser diferentes de un hombre a otro, es preciso que estés alerta. Si experimentas algunos de los siguientes síntomas, consulta a tu médico, sin olvidar que pueden deberse también a otras condiciones.
  • Dificultad al orinar. 
  • Flujo débil o interrumpido de la orina. 
  • Deseos frecuentes de orinar, sobre todo de noche. 
  • Dificultad para vaciar completamente la vejiga. 
  • Dolor o sensación de ardor al orinar. 
  • Sangre o semen en la orina. 
  • Dolor persistente de espalda, caderas o pelvis. 
  • Eyaculación dolorosa. 
¿Conoces tus factores de riesgo? No hay manera de saber con seguridad si vas a padecer de cáncer de la próstata. En general, el riesgo es mayor después de los 50 años, si tienes un familiar allegado (padre, hermano, hijo) que lo ha padecido o si eres de raza negra. Al parecer, una dieta alta en grasa (sobre todo en grasa animal) también aumenta la posibilidad de desarrollar cáncer de la próstata.

En términos generales un hombre tiene un 16% de que se le diagnostique cáncer de próstata durante su vida, y un 3% de morir de esa enfermedad. Además, mientras más mayor seas, tu riesgo es más alto.

Las pruebas para detectarlo. Las que se utilizan normalmente para detectar el cáncer de la próstata son las siguientes:

• Examen Rectal Digital (ERD). El médico inserta un dedo enguantado en el recto para determinar el tamaño, la forma y la consistencia (firmeza) de la glándula prostática.

• La prueba del Antígeno Prostático Específico (APE). El antígeno prostático específico es una sustancia que produce la próstata, y esta prueba mide sus niveles en la sangre, que suelen ser más altos de lo normal si existe cáncer de próstata. Pero otros factores, como la próstata agrandada, las infecciones prostáticas o algunos medicamentos o procedimientos médicos también pueden aumentar los niveles del APE en la sangre. Una concentración elevada del APE puede indicar cáncer de la próstata, pero también un agrandamiento benigno de la próstata, inflamación, infección o simplemente la edad. Por lo tanto, una concentración elevada del APE en la sangre por sí sola no basta para determinar si el paciente padece de cáncer de la próstata agresivo o no, o de condiciones benignas de la próstata (agrandamiento, inflamación o simplemente se debe a su edad), que están lejos de ser letales

Para realizar la prueba, se coloca una banda elástica en la parte superior del brazo. Luego se limpia el área con alcohol y se inserta una aguja para extraer sangre, que después se analiza en un laboratorio para averiguar la concentración del antígeno prostático específico (APE). En todo caso, la prueba del APE no puede determinar con seguridad la presencia del cáncer de próstata, sólo la posibilidad de tenerlo. Únicamente una biopsia de la próstata puede determinar si hay células cancerosas. El médico es la persona indicada para interpretar los resultados de tu prueba del APE.

Y ahora, el debate. Hasta hace poco tiempo, se recomendaba que los hombres mayores de 50 años se sometieran al APE en los exámenes físicos de rutina. Pero el U.S. Preventive Services Task Force, en la edición del 22 de mayo de la revista Annals of Internal Medicine, recomendó abandonar la prueba del APE en los hombres que no tuvieran síntomas. Según el panel, la prueba causa más daños que beneficios, ya que resulta en demasiados diagnósticos en muchos cánceres de crecimiento lento que no ponen en riesgo la salud de la persona, a la vez que fomenta un tratamiento innecesariamente agresivo, que puede dejar a esos hombres impotentes o incontinentes. El problema del APE, de acuerdo al panel, es que indica la posible presencia del cáncer de la próstata, pero no distingue el tipo, y no todos los hombres necesitan ni ser operados ni ser tratados.

Pero la Asociación Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society), así como muchos urólogos y oncólogos (médicos especialistas en cáncer), ponen en duda esa teoría, y aconsejan seguir haciendo la prueba como se ha hecho hasta ahora. Según ellos, a pesar de que puede causar biopsias dolorosas e innecesarias en hombres sanos, no existe otra prueba confiable para detectar a tiempo el cáncer de la próstata. Dicen que el objetivo principal de los médicos es identificar a los hombres que pueden morir de cáncer de la próstata y salvar sus vidas, y aunque es cierto que el APE no puede determinar la agresividad del cáncer, sí permite salvar la vida de muchos. Dicen que, hasta que no existan pruebas nuevas que distingan los canceres de próstata agresivos de los menos nocivos, el APE sigue siendo, en su opinión, la mejor opción.

Creo que la opinión de estos especialistas se puede sintetizar estupendamente con las palabras del Dr. Matthew R. Cooperberg, del Departamento de Urología de la Universidad de California en San Francisco (UCSF): “El APE no se debe considerar aisladamente sino junto con varios otros factores: edad, antecedentes familiares, etc. Incluso existe una calculadora que está en inglés en donde los especialistas rutinariamente incorporan los datos. Los bio marcadores y los exámenes con imágenes que se están investigando serán muy útiles en el futuro para los hombres que tienen el APE elevado y en quienes se está considerando hacer una biopsia. Pero lo crítico y lo que se necesita clarificar en este momento es que el APE en este momento es lo mejor que tenemos para la detección de pacientes con cáncer de próstata que están en alto riesgo y que sin duda se benefician de terapia agresiva. Lo que es importante es que el diagnóstico se debe de separar del tratamiento, y la mayoría de los cánceres de próstata que son de bajo riesgo deben seguirse con vigilancia activa. Muchas de las lesiones de bajo riesgo quizá deberían de cambiar de nombre y no llamarse “cáncer”. Todos estos cambios son posibles y mejorarían la eficacia y la efectividad de la detección significativamente. Pero el simplemente parar de realizar la detección del APE condenaría a miles de hombres con cáncer de la próstata de alto riesgo a muertes dolorosas y totalmente prevenibles”.

Infórmate antes de tomar una decisión. No dejes tu salud en manos de una organización ni de una agencia. Es esencial que te informes bien acerca del problema antes de tomar una decisión. Lo primero es una conversación franca y abierta con tu médico, que te explique con claridad la naturaleza y los riesgos del cáncer de la próstata, y también los pros y los contras del APE en tu caso particular. Y en caso de que tu nivel de APE salga alterado, es muy importante que recibas la información adecuada en cuanto a cómo proceder. Si tienes dudas o consideras necesario, pide una segunda opinión. Compara los riesgos y los beneficios y busca el consejo de tus seres queridos. Después, entre tú y tu médico pueden tomar la decisión más conveniente en tu caso particular.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 30 de julio de 2012

Un nuevo medicamento para la disfunción eréctil

Avanafil es el nombre de la nueva droga contra la disfunción eréctil aprobada por la FDA que en Estados Unidos se conseguirá con el nombre comercial de Stendra. Se considera que funciona más rápido y provoca menos efectos no deseados que las medicinas de su mismo tipo utilizadas hasta hoy. Sigue leyendo y descubre más datos sobre esta nueva alternativa contra una de las principales preocupaciones de los hombres en relación a su desempeño sexual.

Un nuevo medicamento llamado avanafil, cuyo nombre comercial es Stendra, se ha convertido en el quinto que aprobado la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado para el tratamiento de la disfunción eréctil.

Esta nueva medicina – que en Estados Unidos será desarrollada por el laboratorio Vivus – se añade al grupo de los inhibidores de la enzima fosfodiesterasa 5 (PDE5, por su nombre en inglés), que aumentan el flujo de sangre hacia el pene, favoreciendo así la erección.

Específicamente, los medicamentos en esta categoría que se están utilizando actualmente son tadalafil (Cialis), vardenafil (Levitra, Staxyn) y sildenafil (Viagra). Frente a ellas, Stendra tiene la ventaja de actuar más rápido y provocar menos efectos no deseados pero al igual que las otras, requiere receta médica ya que requiere supervisión para ciertas condiciones y comparte con las otras la contraindicación en las personas que toman nitratos (medicinas con nitroglicerina para dolor en el pecho). O sea, que los pacientes que tienen problemas cardíacos deben ser especialmente cuidadosos.

Avanafil ya había sido aprobada recientemente para su uso en Corea, donde la comercializa el laboratorio JW Pharmaceutical, que financió los estudios para determinar la eficacia de esta medicina.

Para aprobar esta nueva droga, la FDA tomó en cuenta los resultados de tres ensayos clínicos que consideraron a alrededor de 1.300 hombres a los que les administraron al azar varias dosis de avanafil o un placebo por 12 semanas.

Así se pudo comprobar que los hombres que recibieron avanafil obtuvieron mejorías notorias en la erección y la actividad sexual frente a quienes solamente tomaron placebo. Por ejemplo, los hombres lograban la erección en apenas 15 minutos.

En cuanto a los efectos no deseados, más del 2 por ciento de los participantes en los ensayos clínicos reportaron haber tenido dolores de cabeza, enrojecimiento del rostro, congestión nasal y dolor de espalda. Pero no sufrieron visión borrosa o erecciones dolorosas, que a veces se producen con otras drogas de este tipo.

Sólo para refrescar la memoria, recuerda que la disfunción eréctil (o impotencia) es la incapacidad repetida de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme para tener una relación sexual satisfactoria. Puede deberse a varios factores, que incluyen problemas físicos, psicológicos (emocionales) u otros factores relacionados con el estilo de vida.

Sea como sea, la disfunción eréctil es una de las principales preocupaciones de los hombres y muchos la sufren y la padecen en silencio, afectando tanto la relación de la pareja como su calidad de vida. Por eso es importante darle la importancia que merece y buscar ayuda.

Si padeces de disfunción sexual, afortunadamente hoy existen tratamientos que pueden ayudarte. Te aconsejo que consultes con un médico antes de tomar este tipo de medicinas, especialmente si sabes que tienes problemas en el corazón.

Además es importante que le prestes atención a la disfunción sexual, no sólo porque algunos cambios en tu estilo de vida pueden ayudarte a recuperar este aspecto de tu vida, sino porque a veces el tener disfunción sexual puede ser un síntoma de un problema físico, como un problema cardiovascular. Así que deja tu pena a un lado por las razones mencionadas y porque puedes mejorar la calidad de tus relaciones si despejas todas tus dudas y las conversas abiertamente con tu médico, si padeces de disfunción eréctil, no esperes más y haz una cita con él o ella hoy mismo.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 17 de diciembre de 2011

Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección

disfunción_masculina
Foto tomada de internet

La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, que sucede cuando el pene no puede ponerse o mantenerse erecto para el acto sexual. Existen muchos factores que pueden interferir para que tengas una erección normal y exitosa. Aquí encontrarás algunos de ellos, varios fácilmente están bajo tu control.

Muchos hombres reportan no haber podido tener una erección, al menos una vez en su vida. Pueden ser hombres completamente sanos, pero a veces, existen factores emocionales o físicos que pueden afectarlos y como consecuencia no se produce la erección. Entre los factores más comunes que pueden estar matando tu erección se encuentran los siguientes, para que tomes medidas al respecto:
  • Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
  • Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
  • Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
  • Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
  • Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
  • Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
  • Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
  • Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
  • Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
  • Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
El hablar sobre la disfunción eréctil puede resultar vergonzoso para muchos hombres. Pero no debe ser así. El discutir este problema con tu médico es indispensable para poder encontrar la solución. Muchas veces la disfunción eréctil es un reflejo de un problema de salud más serio, por ejemplo, puede ser el primer síntoma de un problema cardiovascular. Mientras más pronto lo hagas, más rápido podrás encontrar la causa de tu disfunción eréctil y entonces, podrás seguir un tratamiento adecuado y disfrutar plenamente de tu vida sexual.

Tomado de Vida y Salud

martes, 18 de octubre de 2011

La terapia ayuda a las parejas después de una cirugía de próstata

Un estudio reciente ha demostrado que las parejas mejoran sus relaciones sexuales al recibir asesoramiento psicoterapéutico, tanto en persona como por Internet, luego de que el hombre se somete a una operación de cáncer de la próstata. Te contamos más sobre este hallazgo que trae nuevas esperanzas a los pacientes con este tipo de cáncer, y las parejas que obviamente se preocupan por su futuro sexual.

El cáncer es una de las enfermedades que más angustia y preocupación genera, no sólo para quien la sufre sino para quienes lo rodean. La misma noticia de saber que se tiene cáncer es algo que provoca tristeza y sensaciones encontradas. Luego, toda la familia deberá adaptarse al tratamiento, que puede causar debilidad, malestares e incomodidades, y si hubo una cirugía de por medio, también habrá que acostumbrarse a la cicatriz y quizá a cambios en el cuerpo.

Con todas estas cosas en mente, ¿a quién se le ocurre pensar en el sexo? Más aún si se trata de una operación de cáncer de la próstata, que entre otras cosas puede provocar disfunción sexual e impotencia y que, por todo esto, es una de las principales preocupaciones de quienes sufren esta enfermedad, que suelen preguntarse si alguna vez podrán volver a tener el mismo desempeño en su relación íntima.

Tranquilos. No todo está perdido y hay buenas noticias para la pareja. No se trata de una cura milagrosa – que lamentablemente no existe – sino de que las posibilidades de mejorar son muchas y, si de sexo se trata, también hay mucho por hacer al respecto y para obtener buenos resultados en la intimidad.

Una prueba de esto es una investigación reciente que se publicó en la revista Cáncer, según la cual unos investigadores de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, demostraron que recibir terapia sexual en pareja, ya sea en persona o por Internet, es una manera efectiva de volver a disfrutar en pareja luego de una cirugía de cáncer de la próstata.

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lunes, 26 de septiembre de 2011

El sexo después del cáncer

El recibir la noticia de que tienes cáncer puede ser impactante y puede causarte varios estados de ánimo, desde desolación hasta ira. Luego, posiblemente te preocupes por el diagnóstico, el tratamiento y todo lo que te ocurrirá y cuando todo pase posiblemente pienses: ¿y ahora cómo será la vida sexual, después del tratamiento? Aquí te contamos más detalles sobre este tema.

Radiaciones, quimioterapia, controles y exámenes frecuentes e incluso hasta alguna operación que hayan sido parte de tu tratamiento contra el cáncer posiblemente hagan que ahora tu cuerpo se sienta diferente. Es más, quizás hasta haya cambiado tu forma completa de ver el mundo y de relacionarte con los demás.

Ahora que lo más difícil ha terminado quizá te preguntes, ¿cómo sigue la vida después de una experiencia tan fuerte? y ¿cómo será el sexo después de un tratamiento de cáncer? Lo cierto es que el sexo puede ser un factor alentador que te permita mantener una buena calidad de vida; por eso, no le des la espalda, después de todo lo que has pasado, no es el momento de rendirse.

Ahora, es importante que vuelvas a conectarte con tu cuerpo y tus sensaciones, que descubras qué cosas te causan placer y cuáles no y que mantengas una buena comunicación con tu pareja para que juntos descubran nuevas formas de generarse placer.

Sin embargo, es cierto que el camino puede no resultar sencillo y a lo mejor te sientas un poco confundido/a y desorientado/a al respecto. A pesar de que la sexualidad es muy importante para todas las personas, muchas veces en la consulta con el especialista no se considera este tema: los médicos lo pasan por alto y muchos pacientes se sienten avergonzados de mencionarlo o piensan que como el médico no lo hace es porque no debe ser importante. Sin embargo, esto no es así. El sexo y la sexualidad son importantes y reconfortantes para mantener una buena calidad de vida, aún después del cáncer.

Muchas veces, los medicamentos y el tratamiento mismo contra el cáncer pueden hacer que te sientas cansado/a, desganado/a y que tu deseo sexual disminuya. Las mujeres pueden sentir resequedad vaginal, pero ese es sólo un ejemplo. Dependiendo del problema, deberás buscar la solución hasta encontrar lo que te haga sentir mejor. ¡No te rindas!

Otras veces, el tratamiento puede modificar tu apariencia física, como la caída del cabello tras la quimioterapia, la cicatriz que pueda dejarte alguna operación, a algunas mujeres puede faltarles un pecho y algunos hombres experimentan impotencia después de una cirugía para el cáncer de próstata. Estas situaciones pueden ser deprimentes y angustiantes, y seguramente te lleve un tiempo hasta que te acostumbres a verte y a sentirte diferente, pero con el apoyo necesarios podrás salir adelante.

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miércoles, 14 de septiembre de 2011

Bajar de peso puede ayudar a mejorar la vida sexual de los hombres diabéticos

La obesidad y la diabetes son dos condiciones muy comunes que se ven afectadas por el estilo de vida y que, con el tiempo, pueden deteriorar la salud general de quienes las padecen. En el caso de los hombres, frecuentemente les causan problemas en los riñones y en su desempeño sexual. Para disminuir el riesgo de estas complicaciones de una manera accesible y duradera y hasta mejorar, basta cambiar los hábitos por unos más saludables. Así lo ha demostrado un nuevo estudio; ¡infórmate aquí!

Si tienes diabetes de tipo 2 y además eres obeso, bajar de peso puede ayudarte a mejorar muchas cosas, incluso tu actividad sexual. Muchas veces, la obesidad misma es la que provoca la diabetes y ambas pueden ser responsables de problemas en los riñones y el sexo.

Es muy común, por ejemplo, que quienes tienen diabetes deban ir frecuentemente (y con urgencia) a orinar. Esto incluso, suele ser uno de los síntomas que ayuda a las personas a descubrir que tienen un nivel de azúcar elevado en la sangre.

Junto a esto, la vida sexual también puede empezar a volverse un problema, y los hombres ya no pueden actuar como quisieran frente a su pareja.

Para resolverlos, actualmente existen medicinas y tratamientos que, en general, son caros y prolongados. Por el contario, los especialistas recomiendan algo mucho más accesible y sencillo: cambiar los hábitos por unos más saludables.

Para probar los beneficios de una modificación en la rutina, un grupo de investigadores de la Universidad de Adelaida, en Australia, realizó un estudio en el cual se siguió de cerca la evolución de los problemas urológicos y sexuales de dos grupos de voluntarios obesos que también tenían diabetes.

Cada grupo tuvo que seguir una dieta diferente durante las primeras ocho semanas del estudio, una de bajas calorías a base de sustitutos líquidos de alimento y la otra baja en grasas pero rica en proteínas, con frutas frescas, vegetales y carnes blancas o rojas. Luego, todos compartieron una misma dieta rica en proteínas durante un año.

Al final de las primeras ocho semanas...

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lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Por qué algunas mujeres no llegan al orgasmo?


Se dice que, a la hora del placer, las mujeres tienen mucha más sensibilidad física que sus compañeros del sexo opuesto. Sin embargo, muchas veces esto no es suficiente para llegar al orgasmo. Esta condición se conoce como disfunción orgásmica y es más común de lo que se piensa. Descubre por qué algunas mujeres no pueden tener un orgasmo, aún cuando se excitan y logran disfrutar gran parte de la relación sexual.

Se ha dicho y se ha escrito mucho sobre la impotencia sexual masculina. ¿Y ellas? Las relaciones sexuales son de a dos y lo ideal es que ambos disfruten por igual. Sin embargo, así como a veces los hombres tienen problemas para lograr la eyaculación, las mujeres también tienen problemas para llegar al orgasmo, aún cuando están excitadas.

Esto se conoce como disfunción orgásmica y es más común de lo que crees, sólo que muchas veces por vergüenza o prejuicio, no se habla del tema. Si te cuesta trabajo creerlo, he aquí más datos que te ayudarán a entender que no eres la única con dudas y problemas a la hora de la intimidad con esa persona que tanto te atrae o con el compañero al que amas.

Se estima que alrededor del 66% de las mujeres tiene trastornos sexuales. Entre ellos, el 33% tiene falta de deseo, el 20% no siente placer durante el contacto sexual, el 15% tiene dolor durante la penetración vaginal, entre el 18 y el 48% tiene problemas para excitarse, al 46% le cuesta alcanzar el clímax y entre un 15 y un 24% no logra llegar al orgasmo.

Todos estos problemas pueden tener diferentes causas, ya que el comportamiento y la respuesta sexual dependen de una relación entre el ambiente, la condición física y de salud y otros factores psicológicos que no siempre es sencilla. En particular, como las mujeres con incapacidad de lograr el orgasmo o disfunción orgásmica sí sienten placer y logran excitarse, se considera que existen factores más allá de lo físico que las afectan a la hora del placer. Recuerda que el sexo es mucho más que una cuestión física y, posiblemente, tu pareja no logre satisfacer tus necesidades en distintos niveles, no sólo sexuales.

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sábado, 4 de junio de 2011

Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección


La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, que sucede cuando el pene no puede ponerse o mantenerse erecto para el acto sexual. Existen muchos factores que pueden interferir para que tengas una erección normal y exitosa. Aquí encontrarás algunos de ellos, varios fácilmente están bajo tu control.
Muchos hombres reportan no haber podido tener una erección, al menos una vez en su vida. Pueden ser hombres completamente sanos, pero a veces, existen factores emocionales o físicos que pueden afectarlos y como consecuencia no se produce la erección. Entre los factores más comunes que pueden estar matando tu erección se encuentran los siguientes, para que tomes medidas al respecto:
  1. Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
  2. Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
  3. Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
  4. Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
  5. Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
  6. Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación  y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
  7. Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
  8. Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
  9. Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
  10. Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
El hablar sobre la disfunción eréctil puede resultar vergonzoso para muchos hombres. Pero no debe ser así. El discutir este problema con tu médico es indispensable para poder encontrar la solución. Muchas veces la disfunción eréctil es un reflejo de un problema de salud más serio, por ejemplo, puede ser el primer síntoma de un problema cardiovascular. Mientras más pronto lo hagas, más rápido podrás encontrar la causa de tu disfunción eréctil y entonces, podrás seguir un tratamiento adecuado y disfrutar plenamente de tu vida sexual.
Tomado de Vida y Salud

domingo, 14 de noviembre de 2010

Impotencia (Disfunción eréctil)

¿Qué es?

La impotencia significa que el pene de un hombre no se endurece lo suficiente como para tener relaciones sexuales. El hombre no puede lograr o mantener una erección. El término médico es disfunción eréctil. Esta condición afecta a aproximadamente 30 millones de hombres en Estados Unidos. La disfunción eréctil no es lo mismo que la eyaculación precoz, que significa eyacular dentro de 1 minuto después de iniciado el coito.

Las principales causas de la disfunción sexual incluyen:

Enfermedad vascular (vaso sanguíneo): las erecciones se producen cuando la sangre se acumula en el tallo del pene. La enfermedad vascular puede limitar la cantidad de sangre que fluye hacia pene o la cantidad que se queda en él. En ambos casos, esto puede provocar problemas con las erecciones. Los vasos sanguíneos se pueden dañar debido al endurecimiento de las arterias (ateroesclerosis) o debido a trauma (lesión). Se cree que la enfermedad vascular es una de las causas médicas más comunes de impotencia.

Daño nervioso (neuropatía): los nervios deben funcionar normalmente para que un hombre logre y mantenga una erección. Los nervios se pueden dañar por la diabetes, la esclerosis múltiple, la cirugía de próstata o el daño de la médula espinal (el cordón nerviosos que va dentro de la columna).
Factores psicológicos: a veces, las cuestiones psicológicas como depresión, ansiedad, culpa o temor pueden causar problemas sexuales. En una época, se creía que estos factores eran la causa principal de la impotencia. Los médicos ahora saben que los factores físicos provocan impotencia en la mayoría de los hombres que sufren de este problema. Sin embargo, la vergüenza o “ansiedad ante el desempeño” pueden hacer que un problema físico empeore. La impotencia provocada sólo por causas psicológicas es más común en los hombres jóvenes.

Medicamentos: muchos medicamentos causan problemas con la función sexual, incluidos aquellos para la presión arterial alta, depresión, enfermedad del corazón y cáncer de próstata.

Problemas hormonales: los niveles anormales de ciertas hormonas, como la testosterona, la hormona tiroidea y una hormona pituitaria conocida como prolactina, pueden interferir con las erecciones y el deseo sexual (libido). Esta es una causa común de impotencia.

Síntomas

Un hombre con impotencia puede tener problemas para lograr una erección o dificultad para mantenerla. Esto usualmente interfiere con la actividad sexual.

La impotencia puede ocurrir repentina o gradualmente. Algunos hombres pierden lentamente la firmeza de las erecciones o la duración de las mismas. En otros hombres, especialmente en aquellos cuya impotencia se debe en gran parte a factores psicológicos, el problema puede ocurrir de manera imprevisible y puede mejorar en cualquier momento. A pesar de las dificultades con las erecciones, los hombres con impotencia pueden seguir teniendo orgasmos normales y eyaculaciones sin una erección completa.

Diagnóstico

Su médico le preguntará sobre sus antecedentes personales para saber si alguna enfermedad podría estar causando la impotencia, como trastornos vasculares, neurológicos u hormonales. Debido a que los trastornos vasculares afectan a todo el cuerpo, muchos hombres que tienen impotencia causada por enfermedades vasculares, también tienen antecedentes de problemas de corazón, accidente cerebrovascular o mala circulación en las piernas. Los problemas neurológicos pueden contribuir a la impotencia en hombres con antecedentes de diabetes o lesión de la médula espinal. También pueden provocar síntomas en otras partes del cuerpo, como adormecimiento (entumecimiento) o debilidad en las piernas. En hombres con niveles hormonales anormales, a menudo la impotencia está acompañada de una disminución del deseo sexual. Su médico también revisará los medicamentos que toma, incluyendo productos que no requieren receta médica y remedios a base de hierbas. Le preguntará sobre su vida sexual; incluyendo preguntas, acerca de la calidad de sus relaciones sexuales.

Su médico lo examinará, incluidos el pene y los testículos, en busca de signos de problemas médicos. Es posible que tome una muestra de sangre para examinar su azúcar en la sangre (para verificar que no haya diabetes), su colesterol, y los niveles de ciertas hormonas.

Ocasionalmente, su médico puede pedir que se haga exámenes adicionales, como una prueba llamada estudio de tumescencia peniana nocturna. Esta es una manera de determinar cuán a menudo tiene erecciones mientras duerme. Otra prueba que puede solicitarle se llama ultrasonido Doppler de los vasos sanguíneos del pene, la cual mide qué tan bien fluye (circula) la sangre en su pene.

Aunque su médico no pueda darle una razón específica del porqué de su impotencia, hay muchos tratamientos que son eficaces sin importar la causa del problema, de manera que quizá no sea necesario realizar tantas pruebas.

Duración

La duración de su impotencia depende de la causa y de la rapidez con la que el tratamiento comience a hacerle efecto. Lo que es importante recordar es que este problema se puede tratar en todas las edades.

Prevención

Se conoce poco acerca de cómo prevenir la impotencia. Sin embargo, el evitar fumar y el mantener niveles normales de presión arterial y colesterol puede ayudar, ya que el tabaco y el colesterol elevado pueden afectar los vasos sanguíneos. Los hombres con diabetes deben esforzarse por mantener sus niveles de azúcar bajo control. Ya que algunos medicamentos se han relacionados con esta condición, pregúntele a su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar cualquier medicina nueva.

Tratamiento

Hay muchos tratamientos efectivos para la impotencia. El más popular es una clase de medicamentos denominada inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5 por sus iniciales en inglés), que incluyen el sildenafil (Viagra), el vardenafil (Levitra) y el tadalafil (Cialis). Estas tabletas se toman hasta 60 minutos antes de la actividad sexual y son eficaces en el 70% de los hombres. Son menos eficaces en hombres con causas neurológicas de impotencia, tales como daños a nervios por cirugía de próstata, diabetes o lesión de la médula espinal. Los medicamentos PDE5 pueden tener efectos secundarios leves como enrojecimiento y dolor de cabeza, pero han demostrado ser seguros en la mayoría de los hombres, incluyendo a los que tienen enfermedad del corazón. Sin embargo, los medicamentos PDE5 pueden interactuar con otros y provocar que la presión arterial baje a niveles peligrosos. Nunca deben tomarse con nitroglicerina u otros medicamentos con nitrato comúnmente usados para tratar enfermedades cardíacas. Los hombres con agrandamiento de próstata que toman medicamentos alfa bloqueadores como tamsulosina (Flomax) o doxazosina (Cardura) probablemente deban evitar ciertos medicamentos PDE5.

Si estas medicinas no funcionan o no pueden utilizarse debido a posibles efectos secundarios, su médico puede recomendar otras terapias. El alprostadil (Caverject, Edex, Muse) hace que los vasos sanguíneos se ensanchen. Esto puede permitir que la sangre fluya más libremente en el pene y causando una erección. Esta medicina puede inyectarse con una aguja minúscula en el pene, o se puede introducir un pequeño comprimido (supositorio) en la apertura del pene. Los supositorios como este son efectivos en aproximadamente dos tercios de los hombres. Las inyecciones son efectivas aproximadamente el 80% de las veces.

El tomar testosterona extra no mejorará la disfunción eréctil. Para los hombres con niveles anormalmente bajos de la hormona, el reemplazo de testosterona puede ser útil ya que puede aumentar el deseo sexual.

Las terapias psicológicas como orientación, terapia conductual o terapia de parejas pueden ser efectivas en hombres que tienen impotencia principalmente por factores psicológicos.

Los hombres que no se benefician con el tratamiento médico o psicológico, a menudo tienen éxito con dispositivos mecánicos o prótesis. Los productos externos, conocidos como dispositivos de erección por vacío, son seguros y altamente efectivos, pero muchos hombres y sus parejas los encuentran poco atractivos. Otra opción es un implante peniano colocado mediante una cirugía. Solo el 10% de los hombres con impotencia eligen esta opción. A veces la cirugía vascular (vasos sanguíneos) se recomienda para hombres sanos y jóvenes que hayan desarrollado la impotencia luego de un golpe en la ingle. Desafortunadamente, no se conoce el índice de éxito a largo plazo de esta cirugía.

Cuándo llamar a un profesional

Debe hablar con su médico si tiene problemas para lograr o mantener una erección durante un período de tres meses o más. Debido a la pena o la vergüenza, muchos hombres con impotencia no hablan con sus médicos. Tienen la esperanza de que el problema se solucione solo. Aunque la impotencia causada por factores psicológicos puede mejorar por sí misma, si el origen del problema se debe a un factor físico se necesita tratamiento.

Pronóstico

Generalmente, las perspectivas para los hombres con impotencia son excelentes. Aunque la mayoría de los casos de impotencia tienen causas médicas que no se pueden curar, existen muchas opciones de tratamiento que reestablecerán la función sexual. Muchas causas de impotencia pueden curarse, incluyendo la impotencia provocada por problemas psicológicos, trastornos hormonales y lesión traumática en las arterias penianas.
Tomado de Vida y Salud