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viernes, 12 de octubre de 2012

El masaje con aromaterapia y los síntomas de la menopausia

Según un nuevo estudio, el masaje con aromaterapia podría reducir los síntomas de la menopausia.

La aromaterapia es una técnica en la cual se utilizan los aceites esenciales de las plantas con la intención de prevenir o tratar las enfermedades, reducir el estrés, o mejorar el bienestar. Los aceites perfumados y los productos que contienen compuestos fabricados por el hombre no se utilizan en la práctica genuina de la aromaterapia. Aunque muchas tiendas venden velas perfumadas y popurrí de “aromaterapia”, los verdaderos tratamientos de aromaterapia utilizan concentraciones más altas de aceites esenciales extraídos de varias hierbas. En el masaje con aromaterapia se utilizan aceites esenciales que se han añadido al aceite de masaje. Esto permite que los aceites esenciales sean absorbidos por la piel, así como por la nariz y la boca.

En un nuevo estudio, 90 mujeres menopáusicas fueron asignadas al azár a uno de tres grupos. El primer grupo recibió un masaje de aromaterapia de 30 minutos con aceite aromática dos veces por semana durante cuatro semanas, el segundo grupo recibió un masaje de 30 minutos con aceite de masaje normal dos veces por semana durante cuatro semanas y el tercer grupo no recibió tratamiento alguno. Los síntomas de la menopausia fueron evaluados utilizando la escala de calificación de la menopausia durante todo el estudio.

Los investigadores encontraron que después de ocho sesiones de tratamiento, las participantes en el grupo de masaje de aromaterapia y en el grupo de masajes regulares tuvieron puntuaciones más bajas en la escala de la menopausia que aquellas que no recibieron tratamiento. Las participantes en el grupo de aromaterapia tuvieron puntuaciones mucho más bajas en comparación con las que recibieron tratamientos de masajes regulares.

Los autores concluyeron que tanto el masaje de aromaterapia como el tratamiento con masajes regulares podrían reducir los síntomas de la menopausia, sin embargo, el masaje de aromaterapia puede ser más eficaz. Se necesita más investigación antes de sacar conclusiones firmes.

Muchas terapias integrales han sido estudiadas por sus potenciales efectos sobre los síntomas de la menopausia. Los alimentos ricos en fitoestrógenos, como la soja (soya), podrían ayudar a aliviar los síntomas de la menopausia, como la resequedad vaginal, el ardor, el prurito, el dolor durante las relaciones sexuales y la disminución del interés sexual. El cohosh negro (cimicifuga racemosa) es también una popular alternativa a la terapia hormonal recetada para el tratamiento de los síntomas de la menopausia. La investigación ionicial en humanos sugiere que el cohosh negro podría mejorar algunos de estos síntomas durante un máximo de seis meses. Sin embargo, la evidencia actual es contradictoria. Se requieren estudios bien diseñados adicionales antes de establecer conclusiones firmes.

Para obtener más información acerca de las terapias integrales para los síntomas de la menopausia o acerca del masaje con aromaterapia, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias:
  • Darsareh F, Taavoni S, Joolaee S, et al. Effect of aromatherapy massage on menopausal symptoms: a randomized placebo-controlled clinical trial. Menopause. 2012 Apr 30. 
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com 
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 17 de septiembre de 2012

¿Es real la pérdida de memoria y la concentración en la menopausia?

Además de los conocidos sofocos o calores típicos de la menopausia, hay quienes experimentan dificultad para concentrarse y para recordar eventos. Ahora, un grupo de investigadores ha detectado señales de estas molestias que son diferentes a la pérdida de la memoria que se produce con la edad. Entonces, ¿es real la pérdida de la memoria y la concentración en la menopausia?

La menopausia se produce cuando la mujer ha dejado de tener menstruaciones durante todo un año. La etapa previa, que puede durar de tres a cinco años, se denomina perimenopausia o climaterio, y es entonces cuando pueden aparecer estos síntomas, entre otras cosas, porque cambia el funcionamiento hormonal de las mujeres.

Los síntomas de la menopausia varían de una mujer a otra. Mientras que algunas tienen muchas molestias que deben de aprender a superar y a combatir, otras no sienten muchos cambios o tienen más facilidad para soportarlos o para hacer que pasen desapercibidos.

Entre ellos, los más conocidos son los desagradables calores o sofocos, pero éstos no son la única señal de este proceso. Otros síntomas que puedes tener durante la menopausia y la perimenopausia son:
  • periodos irregulares, 
  • sequedad vaginal, 
  • trastornos en el sueño (que a menudo se altera por los sofocos y que pueden causar cambios en el estado de ánimo y en las emociones), 
  • depresión, 
  • irritabilidad, 
  • osteoporosis (es un adelgazamiento de los huesos que aumenta el riesgo de fracturas, en especial en las caderas y la columna), y 
  • enfermedad cardiovascular. 
Algunos especialistas, además, consideran que las lagunas mentales y la pérdida de la memoria también pueden ser síntomas propios de la menopausia.

Un grupo de investigadores de distintos centros de Estados Unidos se ha puesto a investigar más al respecto y ha encontrado que los problemas de la memoria que se registran durante la perimenopausia son diferentes a la pérdida de la memoria que se produce con la edad.

Para llegar a esos resultados, que fueron publicados en marzo en la revista Menopause, los científicos hicieron unas pruebas relacionadas con distintos aspectos de la memoria y el pensamiento a 75 mujeres que ya estaban experimentando cambios en su ciclo menstrual relacionados con la menopausia, pero que habían menstruado al menos una vez durante el año previo al estudio.

Así, las mujeres que se quejaban de tener lagunas mentales fueron las que más problemas de la memoria demostraron en las pruebas, por ejemplo para recibir y procesar información nueva, como calcular el monto a pagar en un negocio o cambiar las tareas programadas a último momento.

Por el contrario, los investigadores encontraron muy poca evidencia que relacione a la menopausia con problemas para almacenar y recuperar información, algo que sí es común en pacientes que tienen pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Si eres de las que está atravesando por la perimenopausia o la menopausia y sientes que tienes problemas con la memoria, aquí tienes una buena noticia: así como los sofocos van desapareciendo con el tiempo, los problemas de la memoria propios de la menopausia también son pasajeros.

Una buena manera de lidiar con este problema es evitar hacer varias cosas a la vez. Deja el multitasking para los jóvenes y concéntrate en una actividad por vez. Paralelamente, nunca está de más adoptar hábitos de vida saludables que te permitan disminuir los síntomas de la menopausia y la perimenopausia, así como procurar mantener tu cerebro activo y una memoria a prueba de olvidos.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 26 de febrero de 2012

La DHEA, una hormona que quizá pueda reactivar tu vida sexual

Durante la menopausia, los llamados “calores” no son necesariamente el tema que más preocupa a muchas mujeres. Aunque muchas no lo digan abiertamente, lo que en realidad les quita el sueño son los efectos que tiene la menopausia en la vida sexual. Esos síntomas que pueden haber dejado tus noches de pasión en el pasado quizá puedan aliviarse con una baja dosis de la hormona DHEA. ¡Entérate!

Es parte de la naturaleza que el deseo sexual en las mujeres disminuya cuando no hay ovulación, es decir, cuando llega la menopausia o el fin del ciclo fértil femenino. Durante esta etapa, es posible que pierdas el interés en el sexo, o que incluso, si eres activa sexualmente, tengas problemas para disfrutarlo. Esto sin duda se debe a que, durante esta etapa, los niveles de tus hormonas sexuales bajan y, en algunas mujeres, producen el desinterés y problemas físicos como dificultad para excitarse y lubricar.

De todas formas, no debes olvidar que la respuesta sexual femenina es un asunto más complejo que el sólo hecho de atravesar por la menopausia, una etapa natural y que en las mujeres, no significa el fin de su vida sexual. Para que una mujer se interese en el sexo, intervienen muchos factores, tanto físicos como emocionales.

Si estás atravesando por la menopausia y has notado que entre los síntomas se encuentran la resequedad vaginal y una disminución en el interés en el sexo, no te desanimes. Existen alternativas, como la terapia de reemplazo hormonal que pueden darte un empujoncito para volver con todo a disfrutar de los momentos de pasión con tu pareja.

Pero esa no es la única opción. Según un pequeño estudio reciente, una dosis baja de la hormona DHEA (dehidroepiandrosterona) puede ser tan efectiva como la terapia de reemplazo hormonal para combatir los síntomas sexuales durante la menopausia. Esta hormona, producida por las glándulas suprarrenales es la precursora de la producción de hormonas sexuales: los andrógenos (hormonas masculinas) y los estrógenos (hormonas femeninas).

De acuerdo con los investigadores italianos, los autores del estudio, una dosis baja de DHEA puede ser la alternativa para aquellas mujeres que no quieren someterse a una terapia de reemplazo hormonal convencional. Para el estudio, los especialistas del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Pisa en Italia, analizaron durante un año a 48 mujeres. Doce de ellas recibieron dosis de 10 miligramos de DHEA una vez al día. Otras 12, probaron una combinación de terapia hormonal y otras 12 recibieron tibolone, una hormona sintética de reemplazo usada en varios países, excepto en Estados Unidos. Las 12 mujeres restantes, no querían tomar a ninguna terapia de reemplazo hormonal, así que recibieron vitamina D y calcio para prevenir la pérdida de masa en los huesos.

Al final del estudio, las mujeres que tomaron DHEA tuvieron la misma mejoría en los síntomas de la menopausia que las que recibieron la terapia hormonal o tomaron tibolone.

Vale la pena aclarar que ninguna de ellas se había quejado de problemas sexuales al principio del estudio. Sin embargo, luego de un año de tratamiento, tanto las que recibieron DHEA como terapia hormonal, reportaron tener un mejor desempeño sexual. En cambio, las que tomaron vitamina D, no reportaron ningún cambio en su vida sexual. Y por cierto, el DHEA se puede sintetizar en el laboratorio de la batata (camote) silvestre (que en inglés se conoce como wild yam), pero la batata silvestre que se vende como “DHEA natural” no se convierte en DHEA en el cuerpo.

Algo que no menciona este estudio es que no hay investigaciones acerca del efecto a largo plazo del DHEA. Como eleva los niveles de los estrógenos y los andrógenos en el cuerpo, teóricamente existe un ligero riesgo de su asociación con el desarrollo de los cánceres sensible a las hormonas, como el del seno o del ovario en las personas que tengan la predisposición. Por eso no se debe de tomar sin supervisión médica, aunque se venda sin receta.

Este es un estudio piloto, es decir, que faltan más estudios para confirmar los resultados; además de que es muy pequeño. Pero aunque sea así, abre una nueva posibilidad para muchas mujeres que se preocupan por los síntomas de la menopausia, en especial por aquellos que afectan la habilidad de disfrutar de las relaciones sexuales. Así que si te interesa, te mantendremos al tanto y también, te recomendamos consultar con tu médico con respecto a cuáles son las mejores alternativas para ti.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cómo afecta la diabetes la salud sexual de la mujer

¿Alguna vez has pensado que tu falta de deseo sexual puede estar provocada por la diabetes? Aunque puedan parecer cosas totalmente diferentes, cuando la diabetes no está bien controlada puede provocar varios problemas de salud: en la vista, la piel, los riñones y sí, también puede afectar tu vida sexual. En este artículo te contamos más detalles al respecto, para que puedas estar alerta y consultar al especialista en caso de que lo necesites.

La diabetes es una condición crónica que si bien se caracteriza por un exceso de glucosa o azúcar en sangre es, en realidad, mucho más que eso. ¿Por qué? Porque afecta al sistema de defensas del cuerpo y puede generar otros problemas que, a simple vista, pueden no parecer estar conectados. ¿Quieres conocer algunos ejemplos? La diabetes puede causar problemas en la piel, en los riñones, en la vista y hasta en la sexualidad sin importar si eres hombre o mujer.

En otro artículo de vidaysalud.com ya te hemos contado cómo la diabetes puede afectar a la sexualidad masculina, provocando entre otras cosas disfunción sexual.

Ahora bien, ¿las mujeres también podemos tener problemas con nuestra vida sexual relacionados con la diabetes? Sí. Lamentablemente, la respuesta a esta interrogante es afirmativa. Muchas mujeres con diabetes pueden tener disminución en la libido (el deseo sexual) así como incapacidad para lograr el orgasmo, sequedad vaginal y más posibilidades de tener infecciones causadas por hongos.

La sequedad vaginal puede ser muy molesta ya que hace que estés poco lubricada durante las relaciones sexuales, lo que puede hacer que sientas dolor al tener relaciones sexuales. Para colmo de males, los lubricantes de venta libre que ayudan en estos momentos pueden aumentar aún más el riesgo de que contraigas alguna infección por hongos.

Si tienes sequedad vaginal y quieres utilizar algún lubricante, habla con el o la especialista que te esté atendiendo, para que pueda asesorarte sobre qué producto utilizar o cómo resolver el problema. Asimismo, pregúntale a tu médico todo lo que te genere inquietudes con respecto a tu sexualidad y a cómo puede afectarte la diabetes.

¿Significa que si tienes diabetes tendrás problemas sexuales? No, cada persona es diferente y la enfermedad puede afectarlas de distintas maneras. Algunos tienen problemas sexuales, otros tienen problemas en la piel, otros lo sienten en la visión y hay quienes no tienen ningún problema y mantienen su diabetes controlada. Cada uno con lo suyo.

A continuación te brindo unos consejos que puedes poner en práctica para mantener una relación sexual sana aunque seas diabética:

  • Limita tu consumo de alcohol, ya que éste puede reducir tu nivel de glucosa en la sangre demasiado rápido. Si deseas tomar un trago, que no pase de uno (si te lo permite tu médico) y acompáñalo con comida o una merienda ligera para limitar el efecto del alcohol en la glucosa en la sangre. Nunca bebas con el estómago vacío.
  • Comunícate abiertamente con tu pareja para que entienda las razones de tu falta de apetito sexual y de paso, exploren otras avenidas: paseos, otras actividades románticas que promuevan la intimidad y la cercanía de la pareja en el plano emocional. Todo eso los ayudará más tarde en la relación física.
  • Busca ayuda, especialmente a través de tu médico o de tu ginecólogo. No temas a hacer preguntas ni creas que tu problema es único. Pregunta qué productos puedes usar sin peligro para contrarrestar la resequedad vaginal o las infecciones vaginales.
  • Trata de mantener el nivel de azúcar en la sangre por debajo del valor máximo aceptado. Para eso, además de seguir las indicaciones particulares que te dé el médico (ya que posiblemente debas tomar medicina a diario), nada mejor que seguir una dieta saludable acompañada de una rutina de ejercicios.
El control de la diabetes debe ser tu prioridad ya que además de mejorar tu calidad de vida, hará mejorar también tu relación sexual. Esta a su vez, contribuye a mejorar la diabetes pues conduce a una mejor circulación, a una mejor calidad del sueño y del descanso, a liberar tensiones y elevar el estado de ánimo y la autoestima.

Sentirse bien y a gusto con uno mismo son requisitos básicos para una vida sexual plena, y tú la puedes lograr si tomas las riendas de tu diabetes y buscas ayuda en caso necesario. ¡No te rindas!

Tomado de Vida y Salud

lunes, 17 de octubre de 2011

¿Alivian las tabletas de soya (soja) las molestias de la menopausia?

Los calores nocturnos, los problemas para dormir, los cambios de humor, la fragilidad en los huesos y la resequedad vaginal son algunos de los cambios y las molestias que se asocian con la menopausia. Por eso, muchas mujeres desean y necesitan ayuda para aliviarlos. Para evitar las complicaciones y los riesgos asociados con los tratamientos de reemplazo hormonal, varias han preferido utilizar los suplementos de soya (soja), un producto que hasta hace poco se consideraba efectivo para las síntomas de la menopausia. Resulta que un estudio reciente desmiente su efectividad. ¿Qué hay de cierto?

Hace un tiempo, Marianela se despertó de pronto en medio de la noche cubierta de sudor. En aquel momento lo achacó a un mal sueño, pero cuando los sudores volvieron a repetirse unas cuantas noches después, hasta se rió de su inocencia… Comprendió entonces que había comenzado “el cambio”, esa etapa en la vida de la mujer en la que se reducen los niveles de estrógeno y de progesterona (las hormonas femeninas) y comienzan entonces los achaques que afectan a 8 de cada 10 de las mujeres que la atraviesan, en mayor o menor medida. Es la temida menopausia y su antesala, la perimenopausia.

Al igual que muchas mujeres, temiendo los efectos negativos de la tradicional terapia de reemplazo hormonal, Marianela optó por buscar alivio en suplementos naturales, entre los que se encuentran las tabletas de isoflavonas de soja, una solución que ella consideró más natural y sin contraindicaciones.

La selección de Marianela cuenta con el respaldo de una parte de la comunidad científica. Que la soja (soya) resulta efectiva y segura es la conclusión a la que llegaron varios doctores españoles en una revisión de estudios presentados durante el III Congreso de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia celebrado recientemente en Granada. Según los informes, las isoflavonas de soya (soja) son eficaces a la hora de reducir los sofocos (calores) de la menopausia y pueden hacerlo hasta en un 80% si se toman en la concentración adecuada, unos 75 mg de isoflavonas de soja (soya) para ser exactos. Hay que tomarlos por medio de pastillas o preparados farmacológicos, ya que la cantidad de soja en la dieta e incluso en suplementos, no proporciona esta cantidad ideal para aliviar los síntomas.

Los científicos españoles concuerdan, además, en que las isoflavonas de soja (soya) tienen menos riesgos que la terapia hormonal sustitutiva y podrían reducir la aparición de fracturas (huesos rotos) causadas por la osteoporosis, así como prevenir riesgos cardiovasculares, según indica una investigación publicada en la revista Journal of Nutrition.

Sin embargo, no hay un consenso en cuanto a su efectividad. Un nuevo estudio publicado en Archives of Internal Medicine, concluye que las mujeres que tomaron a diario suplementos de soja durante dos años, no obtuvieron ninguna mejoría en sus síntomas en comparación con las que consumieron solamente un placebo. El estudio estuvo a cargo de investigadores del Centro de Osteoporosis de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, Estados Unidos, y en él participaron 248 mujeres que habían llegado recientemente a la menopausia. Durante dos años, la mitad de ellas tomó 200 mg de isoflavonas de soya (soja) a diario mientras que la otra mitad tomo píldoras de placebo. Al final del estudio, las mujeres de ambos grupos, la mayoría de ellas hispanas, habían perdido la misma cantidad de densidad ósea en la columna y en la cadera, y registraron más o menos la misma cantidad de molestias, con la excepción de un ligero aumento del porcentaje de sofocos curiosamente en el grupo que tomó las isoflavonas de soja (soya).

¿Quién tiene la razón? Quizás sean necesarios nuevos estudios, no sólo para aclarar la controversia en torno a la efectividad de las isoflavonas de soja (soya), sino para encontrar métodos efectivos y poco riesgosos para el manejo de los síntomas. Mientras tanto, te recuerdo lo que sí puedes hacer para hacer más llevaderos los sofocos y otras molestias de la menopausia:

Limita tu consumo de las bebidas alcohólicas.

Consume más bebidas frías, en lugar de calientes como el café, o el té.

Ingiere comidas más pequeñas con mayor frecuencia, para reducir el aumento de calor corporal generado cuando se come mucho de una sola vez.

Incorpora a tu dieta mayores cantidades de alimentos altos en fibra y bajos en grasa.

No fumes.

Usa ropa de algodón ligera y vístete en capas para poder quitarte algo de ropa si los sofocos te sorprenden durante el día.

Mantén tu entorno fresco y bien ventilado y al igual que con las prendas de vestir, selecciona la ropa de cama de fibras naturales como el algodón o la seda en lugar de las sintéticas.

Trata de reducir tu nivel de estrés: camina a diario, baila, haz ejercicios de relajación o meditación o escucha música relajante. Busca cualquier medio a tu alcance para reducir el estrés que inevitablemente se produce en la vida diaria.

Sigue un plan de ejercicios de acuerdo a tu horario y tu estado físico. Lo más importante es que lo realices con regularidad.

No te olvides que es muy importante que consumas mínimo 1200 mg de calcio al día o el equivalente a cuatro porciones de alimentos que contengan calcio. Siempre es mejor que obtengas el calcio en tus alimentos porque obtienes otros nutrientes. Quizá sea necesario que tomes un suplemento de vitamina D. Pregúntale a tu médico. Idealmente chequeará tu nivel en la sangre primero para asesorarte.

Dale prioridad a tu vida sexual. Las relaciones sexuales frecuentes estimulan el flujo sanguíneo a la vagina y contrarrestan la resequedad que ocurre también debido a la menopausia.

Todas estas medidas te ayudarán a manejar mejor los síntomas y hasta a mejorar tu salud. Y no dudes en consultar con tu médico si los sofocos se hacen muy intensos o las molestias te impiden llevar una vida normal. Aunque la menopausia sea un proceso natural, no tienes que enfrentarlo sola, y mucho menos en medio de la controversia en torno a las isoflavonas de soya (soja). La calidad de tu vida es muy importante y aun en la menopausia tienes derecho a disfrutarla.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 26 de septiembre de 2011

El sexo después del cáncer

El recibir la noticia de que tienes cáncer puede ser impactante y puede causarte varios estados de ánimo, desde desolación hasta ira. Luego, posiblemente te preocupes por el diagnóstico, el tratamiento y todo lo que te ocurrirá y cuando todo pase posiblemente pienses: ¿y ahora cómo será la vida sexual, después del tratamiento? Aquí te contamos más detalles sobre este tema.

Radiaciones, quimioterapia, controles y exámenes frecuentes e incluso hasta alguna operación que hayan sido parte de tu tratamiento contra el cáncer posiblemente hagan que ahora tu cuerpo se sienta diferente. Es más, quizás hasta haya cambiado tu forma completa de ver el mundo y de relacionarte con los demás.

Ahora que lo más difícil ha terminado quizá te preguntes, ¿cómo sigue la vida después de una experiencia tan fuerte? y ¿cómo será el sexo después de un tratamiento de cáncer? Lo cierto es que el sexo puede ser un factor alentador que te permita mantener una buena calidad de vida; por eso, no le des la espalda, después de todo lo que has pasado, no es el momento de rendirse.

Ahora, es importante que vuelvas a conectarte con tu cuerpo y tus sensaciones, que descubras qué cosas te causan placer y cuáles no y que mantengas una buena comunicación con tu pareja para que juntos descubran nuevas formas de generarse placer.

Sin embargo, es cierto que el camino puede no resultar sencillo y a lo mejor te sientas un poco confundido/a y desorientado/a al respecto. A pesar de que la sexualidad es muy importante para todas las personas, muchas veces en la consulta con el especialista no se considera este tema: los médicos lo pasan por alto y muchos pacientes se sienten avergonzados de mencionarlo o piensan que como el médico no lo hace es porque no debe ser importante. Sin embargo, esto no es así. El sexo y la sexualidad son importantes y reconfortantes para mantener una buena calidad de vida, aún después del cáncer.

Muchas veces, los medicamentos y el tratamiento mismo contra el cáncer pueden hacer que te sientas cansado/a, desganado/a y que tu deseo sexual disminuya. Las mujeres pueden sentir resequedad vaginal, pero ese es sólo un ejemplo. Dependiendo del problema, deberás buscar la solución hasta encontrar lo que te haga sentir mejor. ¡No te rindas!

Otras veces, el tratamiento puede modificar tu apariencia física, como la caída del cabello tras la quimioterapia, la cicatriz que pueda dejarte alguna operación, a algunas mujeres puede faltarles un pecho y algunos hombres experimentan impotencia después de una cirugía para el cáncer de próstata. Estas situaciones pueden ser deprimentes y angustiantes, y seguramente te lleve un tiempo hasta que te acostumbres a verte y a sentirte diferente, pero con el apoyo necesarios podrás salir adelante.

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domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Ni gota de deseo? Lo que tú y tu pareja pueden hacer

El cansancio, el estrés, los niños, la rutina y hasta algunas enfermedades… todos esos factores se convierten en los enemigos del deseo sexual. Si tu pareja y tú están en un punto muerto, hay formas de recuperar tanto las energías como el interés. ¡No lo dejen para después!

La “eterna luna de miel” es sencillamente un mito y sería poco realista esperar vivir siempre un romance de telenovela, o una tórrida relación como las que vemos en las pantallas del cine. Es normal que una pareja experimente altos y bajos en su relación sexual, así que tu pareja no es la excepción,. Sin embargo, tampoco es normal y mucho menos saludable quedarse en “cero”, sin ganas ni energías para el encuentro amoroso.

Hay muchos factores que contribuyen a desinflar la libido, esa energía vital y natural que nos induce a buscar y a disfrutar el encuentro sexual. Dedica unos minutos para analizar cuáles de los siguientes factores pueden estar afectando tu situación:

Estrés, ansiedad y angustia: las presiones del trabajo, el desempleo, el nivel de ingresos, las deudas, la inseguridad ante el futuro, el estado de salud propio o de un ser querido, entre otras causas, generan un nivel elevado de estrés que no conduce a un estado de ánimo propicio al encuentro sexual.

¿Qué tal anda el resto de la relación? Los conflictos sin resolver, los resentimientos, peleas o discusiones por causa de los niños, los suegros, el dinero y cómo se gasta…todo eso se va acumulando como una pared entre ambos dificultando la comunicación efectiva y disminuyendo la intimidad. El resultado: menos sexo y menos satisfacción en el encuentro de pareja.

Exceso de alcohol y uso de drogas: una copa puede hacernos perder inhibiciones y hasta ponernos alegres. Pero en exceso, el alcohol y las llamadas drogas recreativas puede ocasionar el efecto contrario: puede dificultar las erecciones y la respuesta sexual saludable.

¿Están durmiendo bien? Cualquier cosa que esté afectándoles el sueño (las mismas razones que les causan estrés), en su entorno laboral o familiar, o problemas físicos como la apnea del sueño, los puede mantener agotados y puede robarles las energías, las mismas que necesitan para las relaciones sexuales. Recuerda que la fatiga y el sexo son incompatibles.

Cambios en la familia: ¿Tienen parientes viviendo con ustedes? ¿Han regresado uno o varios hijos a la casa y han perdido su acostumbrada privacidad? O quizás se trate de un bebé que ha llegado a la familia y ahora duerme en la cama con ustedes. Ni los niños ni la familia tienen por qué afectar el sexo, a no ser que contribuyan a interrumpir la intimidad y la privacidad necesarias para el encuentro sexual.

¿Toman algún medicamento? Muchos pueden afectar la libido, entre ellos algunos de los antidepresivos, de los antihistamínicos y de los que controlan la presión arterial. También repercuten en la libido algunos de los tratamientos de quimioterapia y del SIDA.

Disfunción eréctil: la preocupación por “quedar bien” en el acto sexual puede generar estrés y ansiedad en el hombre lo que puede desencadenar un descenso de la libido

Menopausia: un desajuste de los niveles hormonales durante esta etapa también puede traducirse en menos interés y energías para hacer el amor

Problemas de autoestima: el exceso de peso, la obesidad, el descuido personal contribuyen a que tengamos una imagen muy baja de nosotros mismos y puede causar mucha frialdad en la cama.

Depresión: cuando estamos deprimidos no tenemos deseos de nada, mucho menos para hacer el amor. Puede tratarse de una condición crónica o temporal, provocada lo mismo por un desequilibrio químico permanente que por un evento transitorio.

¿Ya descubriste algunos que te afectan a ti? El primer paso es identificar el problema. El segundo: tratar de resolverlo. ¿Qué pueden hacer?

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sábado, 6 de agosto de 2011

¿Ni gota de deseo? Lo que tú y tu pareja pueden hacer


El cansancio, el estrés, los niños, la rutina y hasta algunas enfermedades… todos esos factores se convierten en los enemigos del deseo sexual. Si tu pareja y tú están en un punto muerto, hay formas de recuperar tanto las energías como el interés. ¡No lo dejen para después!
La “eterna luna de miel” es sencillamente un mito y sería poco realista esperar vivir siempre un romance de telenovela, o una tórrida relación como las que vemos en las pantallas del cine.  Es normal que una pareja experimente altos y bajos en su relación sexual, así que tu pareja no es la excepción,.  Sin embargo, tampoco es normal y mucho menos  saludable quedarse en “cero”, sin ganas ni energías para el encuentro amoroso.
Hay muchos factores que contribuyen a desinflar la libido, esa energía vital y natural que nos induce a buscar y a disfrutar el encuentro sexual.  Dedica unos minutos para analizar cuáles de los siguientes factores pueden estar afectando tu situación:
  • Estrés, ansiedad y angustia: las presiones del trabajo, el desempleo, el nivel de ingresos, las deudas, la inseguridad ante el futuro, el estado de salud propio o de un ser querido, entre otras causas, generan un nivel elevado de estrés que no conduce a un estado de ánimo propicio al encuentro sexual.
  • ¿Qué tal anda el resto de la relación? Los conflictos sin resolver, los resentimientos, peleas o discusiones por causa de los niños, los suegros, el dinero y cómo se gasta…todo eso se va acumulando como una pared entre ambos dificultando la comunicación efectiva y disminuyendo la intimidad. El resultado: menos sexo y menos satisfacción en el encuentro de pareja.
  • Exceso de alcohol y uso de drogas: una copa puede hacernos perder inhibiciones y hasta ponernos alegres. Pero en exceso, el alcohol y las llamadas drogas recreativas puede ocasionar el efecto contrario: puede dificultar las erecciones y la respuesta sexual saludable.
  • ¿Están durmiendo bien? Cualquier cosa que esté afectándoles el sueño (las mismas razones que les causan estrés), en su entorno laboral o familiar, o problemas físicos como la apnea del sueño, los puede mantener agotados y puede robarles las energías, las mismas que necesitan para las relaciones sexuales.  Recuerda que la fatiga y el sexo son incompatibles.
  • Cambios en la familia: ¿Tienen parientes viviendo con ustedes? ¿Han regresado uno o varios hijos a la casa y han perdido su acostumbrada privacidad? O quizás se trate de un bebé que ha llegado a la familia y ahora duerme en la cama con ustedes. Ni los niños ni la familia tienen por qué afectar el sexo, a no ser que contribuyan a interrumpir la intimidad y la privacidad necesarias para el encuentro sexual.
  • ¿Toman algún medicamento?  Muchos pueden afectar la libido, entre ellos algunos de los  antidepresivos,  de los antihistamínicos y de los que controlan la presión arterial. También repercuten en la libido algunos de los tratamientos de quimioterapia y del SIDA.
  • Disfunción eréctil: la preocupación por “quedar bien” en el acto sexual puede generar estrés y ansiedad en el hombre lo que puede desencadenar un descenso de la libido
  • Menopausia: un desajuste de los niveles hormonales durante esta etapa también puede traducirse en menos interés y energías para hacer el amor
  • Problemas de autoestima: el exceso de peso, la obesidad, el descuido personal contribuyen a que tengamos una imagen muy baja de nosotros mismos y puede causar mucha frialdad en la cama.
  • Depresión: cuando estamos deprimidos no tenemos deseos de nada, mucho menos para hacer el amor. Puede tratarse de una condición crónica o temporal, provocada lo mismo por un desequilibrio químico permanente que por un evento transitorio.
¿Ya descubriste algunos que te afectan a ti? El primer paso es identificar el problema. El segundo: tratar de resolverlo. ¿Qué pueden hacer?

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