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sábado, 7 de julio de 2012

La calvicie de patrón masculino: llegando a la raíz del problema


¿Preocupado por la calvicie? Entérate de los resultados de investigaciones recientes que tratan de llegar a la raíz de esta condición, como el hallazgo de científicos norteamericanos relacionado con una proteína que puede afectar el crecimiento del cabello. O el de un equipo de investigadores japoneses que logró que les brotara pelo a ratones calvos de nacimiento.

La calvicie es una de las principales preocupaciones de los hombres y un problema muy común entre ellos. Aunque tanto los hombres como las mujeres pueden verse afectados por la caída del cabello, la calvicie de patrón masculino (relacionada con los genes y las hormonas sexuales masculinas), afecta al 80 por ciento de los hombres de menos de 70 años. Ocurre cuando los folículos del cabello se reducen, producen hebras de cabello cada vez más finas y que solamente duran períodos cortos de tiempo. Llega el momento en que ya no brota más cabello del folículo, aunque éste siga vivo. La calvicie de patrón masculino no se trata de una enfermedad en sí, pero causa angustia y en muchos casos, afecta significativamente la autoestima. Es por esa razón que las investigaciones para detectar por qué se produce y cómo evitar que avance continúan, y tratan de llegar a la raíz del problema.

Por ejemplo, un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, ha encontrado una posible causa de la calvicie de patrón masculino. Según el estudio, los hombres calvos tienen una cantidad anormal de una proteína denominada prostaglandina D2 en el cuero cabelludo. Esta proteína y sus derivativos bloquean el crecimiento del cabello.

Según explicaron los investigadores de Pensilvania, sus hallazgos pueden ayudar a encontrar nuevos tratamientos contra la calvicie. Un medicamento que inhiba la acción de la prostaglandina podría retrasar la calvicie y las mujeres que sufren de caída de pelo o pérdida de pelo, también podrían aprovechar estas ventajas. Al parecer, un medicamento con estas acciones podría llegar pronto al mercado. Actualmente hay compañías desarrollando un medicamento con esta capacidad, pero se piensa destinar en un principio al tratamiento del asma. Hay que destacar que muchos de los medicamentos que utilizamos en la práctica hoy en día para evitar o contrarrestar el avance de la calvicie, fueron originalmente desarrollados para tratar otras condiciones. Este es el caso del minoxidil (Rogaine), que se desarrolló originalmente como tratamiento para la presión alta.

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jueves, 5 de julio de 2012

Depresión y relación sexual: ¿pareja incompatible?

Para participar en una relación sexual satisfactoria y plena hacen falta motivación y energías, ingredientes que la depresión, especialmente la de tipo clínico, roba a manos llenas a la persona. ¿Cuáles son entonces las alternativas del que sufre de depresión clínica? ¿Debe resignarse a la falta de satisfacción o existe luz al final del túnel?

Mariana lleva meses sufriendo de una profunda depresión por la pérdida de su trabajo y ha tenido que recurrir al uso de antidepresivos. Aunque ha visto una leve mejoría, ni las finanzas del hogar, ni su matrimonio han podido recuperarse de esta etapa. Y es lógico. Mariana ya no tiene ingresos, y tampoco ganas para compartir con su familia, ¡mucho menos para el sexo! A su esposo comprensión no le falta, pero el desgano y la apatía de Mariana están comenzando a afectar la relación.

Hay muchas personas en casos similares, encerradas en el círculo vicioso de la depresión y el desgano sexual. Este no es el único efecto de la depresión en la relación de pareja, también se asocia con trastornos como la disfunción eréctil en el hombre y la incapacidad de llegar al orgasmo en la mujer. Así que si padeces de depresión clínica y experimentas a la vez problemas sexuales, no te falta compañía. Pero hay un rayo de esperanza: los médicos generalmente pueden tratar los problemas sexuales a la vez que tratan la depresión.

La conexión entre los problemas sexuales y la depresión.

¿Sabías que el cerebro es uno de los órganos sexuales más sensibles? Pues así es, porque el deseo sexual empieza precisamente en el cerebro, y continúa hacia abajo gracias a los neurotransmisores. Estos son unos químicos especiales del cerebro, que aumentan la comunicación entre sus células, y producen más flujo de sangre a los órganos sexuales. El problema: si hay depresión u otros desórdenes nerviosos, esos químicos del cerebro se desequilibran. Por lo tanto, muchos hombres y mujeres que padecen de depresión, se quejan de que su deseo sexual (o libido) o es muy bajo o no desaparece. Eso, naturalmente, perjudica las relaciones íntimas.

¿Causan problemas sexuales los antidepresivos?

Cuando se tiene depresión, especialmente si esta persiste o afecta la vida diaria, tomar antidepresivos es podría ser necesario para levantar el ánimo de la persona o para mejorar su autoestima. Pero, ¿qué ocurre? Que hay algunos antidepresivos que tienen efectos secundarios no deseados. Y esos efectos secundarios, en algunas personas, a veces resultan en problemas sexuales.

Lo que ocurre: para levantar el ánimo de una persona con depresión, los antidepresivos cambian el equilibrio de los químicos del cerebro. Pero esos mismos químicos están involucrados con la respuesta sexual del organismo. Los antidepresivos cambian también ese equilibrio, y eso puede traducirse en ocasiones, en disfunción sexual. Y, al parecer, los efectos secundarios de los antidepresivos se incrementan cuando se aumenta la dosis del medicamento. Veamos algunos de los problemas sexuales que con más frecuencia se asocian al uso de algunos antidepresivos:
  • Incapacidad de iniciar el sexo o de disfrutarlo.
  • Disfunción eréctil (DE) en los hombres.
  • Disminución del deseo sexual.
  • Incapacidad de llegar al orgasmo.
Hay maneras de lidiar con los efectos secundarios de los medicamentos sin perjudicar el tratamiento. Los antidepresivos más nuevos funcionan de modo diferente, y frecuentemente no afectan la función sexual. Tu médico podría recetarte uno de los nuevos antidepresivos, que te permitirá tener una vida sexual plena. Otra solución si requieres uno de los antidepresivos que tiene efectos secundarios no deseados, es tomar medicamentos para mejorar la función sexual junto con ese antidepresivo. Es cuestión de que hables con tu médico. En todo caso, nunca debes dejar de tomar por tu cuenta el medicamento antidepresivo que te recetó el médico, es importante que hables con él o ella. Algunos antidepresivos deben reducirse poco a poco. Idealmente el antidepresivo debe de ser recetado por un especialista.

¿Qué puedes hacer si notas que el antidepresivo que tomas estás perjudicando tus relaciones íntimas? En primer lugar, discutir el asunto con tu pareja. Y luego hablar francamente con tu médico, explicándole con claridad lo que ocurre, y pidiéndole consejo para resolver la situación. Animo. Con tiempo y paciencia, te sentirás mejor.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 24 de junio de 2012

Los riesgos asociados con un nivel de testosterona bajo

La testosterona es conocida como la hormona masculina, y no es para menos ya que cumple importantes funciones en la salud de los hombres. Una disminución en su nivel se asocia con varias condiciones como la obesidad, la diabetes y la presión alta. Descubre más detalles sobre este tema y cómo evitar que el paso del tiempo signifique necesariamente que debas sufrir una deficiencia de testosterona.

La testosterona es una hormona muy importante para la salud de los hombres, de hecho, se le conoce como la hormona masculina: la producen los hombres en los testículos y los ayuda a mantener tanto la masa muscular como la fuerza de sus músculos, además de la densidad de sus huesos. También ayuda con la distribución de la grasa en ciertos sitios, estimula la producción de los glóbulos rojos y de los espermatozoides y aumenta el deseo sexual.

Con todas estas funciones, seguramente te preguntarás ¿cómo no vas a notar cuando tus niveles están por debajo de lo normal? Hasta se le considera la causante de la denominada andropausia, una condición cuya existencia todavía algunos especialistas ponen en duda pero que, según otros, sería el equivalente a la menopausia en la mujer. La andropausia se caracteriza, justamente, por un descenso en el nivel de testosterona y puede dar síntomas físicos y psicológicos, como cambios en el estado de ánimo, disminución en el nivel de energía y desinterés por el sexo.

Y mientras que muchos profesionales consideran que estos cambios hormonales son propios de la edad, hay una postura que afirma que la culpa no la tiene la vejez sino el estado físico que mantenga cada uno, a medida que pasan los años. Así, que se puede influenciar al mantener un buen estado de salud general ya que podría retrasar o evitar que los niveles de testosterona bajen, sin importar la edad del hombre.

Lo cierto es que cuando los niveles de testosterona disminuyen, se han relacionado con condiciones como la obesidad, la diabetes, la presión alta y el denominado síndrome metabólico (que aumenta el riesgo de sufrir ataques al corazón), algunas de las cuales van apareciendo junto con las canas o a medida que vas perdiendo el pelo. El hipogonadismo puede tener causas específicas, especialmente en los varones jóvenes que requieren tratamiento.

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sábado, 9 de junio de 2012

Los ejercicios que mejoran tu vida sexual

He aquí dos actividades que no deberías dejar de practicar: el ejercicio y el sexo. Tanto uno como otro le proporcionan grandes beneficios a tu salud en general. Y para potenciar estas ventajas, sigue leyendo y descubre qué ejercicios pueden ayudarte a mejorar tu actividad sexual, para que puedas disfrutarla aún más y sentirte más saludable y satisfecha/o.

El ejercicio físico y una relación sexual satisfactoria pueden mantenerte en buena forma física y emocional. Si todavía no has descargado el reporte especial gratuito que puedes obtener desde nuestro sitio sobre los 10 beneficios del sexo para la salud, hazlo en cuanto puedas para que te informes mejor.

Así que ya lo sabes: si lo practicas de manera segura y responsable, ¡el sexo es salud! Es más, hasta pueden beneficiarse entre sí. ¿Sabías que hay ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu desempeño durante la intimidad? No importa si eres hombre o mujer, si quieres mantener no sólo una buena salud, sino también si quieres disfrutar más y quieres tener un mejor desempeño a nivel sexual, ponte en movimiento.

Desde los ejercicios para fortalecer los músculos en general, como las flexiones de los brazos, los abdominales, el levantamiento de pesas, los movimientos de rotación del torso a un lado y al otro para fortalecer y afinar la cintura, así como los ejercicios de estiramiento, yoga, Pilates y los ejercicios aeróbicos (como correr, nadar y caminar), te ayudan a mantenerte en forma y con más flexibilidad a la hora de llegar a la intimidad. Además, son buenos para el corazón y el sistema circulatorio, entre otras cosas.

¿Pero esto qué tiene que ver con el sexo? Pues mucho, ya que mantener un buen estado físico en general te permite tener relaciones sexuales más placenteras. Hay estudios que demuestran que las personas mayores de 50 o 60 años que se ejercitan con regularidad también tienen una vida sexual más activa que la de las personas de su misma edad, que tienen estilos de vida sedentarios.

Otros resultados demuestran que los hombres mayores de 50 años de edad que tienen una vida activa tienen menos riesgos de sufrir disfunción eréctil, (que es cuando no se logra la erección o se dificulta), y es uno de los problemas sexuales más comunes entre los varones.

A cualquier edad, el ejercicio aporta los siguientes beneficios a tu desempeño en la relación de pareja:
  • Mayor fuerza y resistencia muscular que te permite lograr y mantener las posiciones durante la relación íntima
  • Mejor capacidad de oxigenación y mejor circulación del cuerpo, lo que mejora las erecciones y su potencia
  • Un cuerpo ágil, tonificado y fuerte mejora tu autoestima y la imagen que tienes de ti mismo(a). Esa seguridad propia se traslada a la relación de pareja, ¿quieres algo más “sexy”?
Hay ciertos ejercicios especialmente recomendados y éstos son:
  • En particular para las hombres, las planchas o lagartijas (push ups): proponte realizar 3 series de 12 a 15 repeticiones cada una. Este es un ejercicio clásico que fortalecerá tus brazos, torso y abdomen. Si no puedes realizar todas las series, no importa. Comienza por una cantidad mínima. Irás ganando en fortaleza y resistencia con el tiempo.
  • Para ambos sexos: los abdominales. Un vientre plano no es la única ventaja que obtienen, ya que los hombres y las mujeres ven una mejoría en la estabilidad y la fuerza para mantener las posiciones, así como espaldas más firmes. Los hombres en particular también lograrán un mejor empuje durante la penetración. Acuéstate sobre el suelo con las piernas flexionadas y los brazos flexionados detrás de la cabeza. Apoya la cabeza sobre las manos, barbilla hacia el techo. Ahora, lleva el torso hacia arriba, sin elevar las caderas del suelo, los músculos del abdomen tensos (procura no empujar la cabeza con los brazos para no lesionar la nuca). Realiza 3 series de 15 repeticiones cada una. Para evitar dolores de espalda, puedes trabajar tus músculos abdominales de pie. Párate con las piernas ligeramente separadas, los músculos del abdomen comprimidos, llevando el ombligo hacia adentro. Levanta una rodilla al mismo tiempo que tratas de tocarla con la mano opuesta. Repite por el otro lado. Puedes alternar el levantamiento de la rodilla una vez (sencillo), o hacerlo doble o triple, apoyándote fuertemente en la pierna contraria.
  • Elevaciones de cadera (también se conocen como puente o bridge): los dos miembros de la pareja pueden fortalecer los glúteos, la pelvis, la parte baja de la espalda y la parte posterior de los muslos. Acuéstate sobre un colchón en el suelo, flexiona las piernas y coloca los talones cerca de los glúteos. Ahora, levanta la cadera, contrae los glúteos (abdominales tensos, tratando de llevar el ombligo hacia adentro) y sostén la posición durante 3 a 4 segundos. Baja las caderas al suelo y repite. Como meta, proponte realizar 3 series de 15 repeticiones cada una. Estos ejercicios fortalecen los músculos de la pelvis lo que ayuda a intensificar las contracciones durante el orgasmo.
  • Las sentadillas (o squats): ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, brazos a lo largo del cuerpo (puedes hacerlas con pesas o sin ellas). Flexiona las rodillas, llevando hacia atrás la pelvis (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria). Vuelve a la posición inicial y repite el movimiento. Puedes realizarlas con las piernas separadas o juntas. Evita inclinar el torso hacia adelante. Todo el movimiento se realiza con la cadera, llevándola hacia atrás mientras flexionas las rodillas. Con este ejercicio fortaleces los glúteos y los muslos, lo que te dará más empuje en la cadera, más resistencia y más fuerza para practicar otras posiciones en el encuentro sexual. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones cada una.
Otra alternativa que también puede serte muy útil son los denominados ejercicios de Kegel, que se recomiendan para controlar la incontinencia urinaria (que es cuando no puedes aguantar las ganas o deseos de orinar o cuando se te sale un poco de orina al reírte o al estornudar, por ejemplo). Si bien estos ejercicios están orientados principalmente a las mujeres (especialmente después de dar a luz), los hombres también se benefician con ellos puesto que pueden llegar a controlar la eyaculación y hasta aumentar el volumen de sangre en el pene para lograr erecciones más firmes.

¿Cómo se hacen los ejercicios de Kegel? Resulta sencillo aprender esta técnica, pero a veces puede ser difícil identificar los músculos de soporte ubicados en la pelvis, ya que no se usan conscientemente con frecuencia. Una forma de detectarlos es intentando parar la orina mientras está saliendo. Si lo logras, aprendiste el movimiento básico. Una vez que hayas identificado los músculos, contráelos y sostén la posición por 3 segundos, luego relájalos otros 3 segundos y repite esta secuencia 10 veces, tres o cuatro veces por día.

Ahora ya sabes qué ejercicios puedes hacer para mejorar tu actividad sexual, también sabes cómo el sexo puede ayudarte a mejorar tu salud. Si quieres saber más sobre estos temas, no dejes de leer este otro artículo que publicamos en vidaysalud.com hace algún tiempo, sobre los remedios naturales para aumentar tu deseo sexual. Mejorar tu vida en pareja y tu salud queda en tus manos. ¡Ponte en movimiento!

Tomado de Vida y Salud

viernes, 20 de abril de 2012

Furumbao.

Imagen tomada de Internet

ACCIÓN

Fortalece el cuerpo brindando proteínas, provee energía y mantiene el vigor en su plenitud. Ayuda a aumentar el deseo sexual rápidamente, con firmeza y potencia y promueve el orgasmo en el hombre.

A parte de ser un viagra, también fortalece el riñón y el bazo, evita el blanqueamiento del cabello y la barba y proporciona longevidad. Su efecto puede durar hasta dos días. 

Es un suplemento dietario; no es un medicamento y no suple una alimentación equilibrada. 

No consumir en estado de embarazo o lactancia.

COMPOSICIÓN

Extracto de los riñones de oveja, buey y ciervo nance chino, fruta de wolfberry de China y la fruta de oxi phyla de Alpina.

DOSIFICACIÓN

Tomar una a dos cápsulas al día

PRESENTACIÓN

Caja metálica por ocho cápsulas y caja de cartón por dos cápsulas

Registro Sanitario Invima No. SD2010-0001288

Información tomada de la página oficial de liufenping

sábado, 31 de marzo de 2012

Un medicamento es capaz de frenar el cáncer de próstata en una etapa temprana

La dutasterida, un medicamento que actualmente se utiliza para combatir la inflamación de la glándula prostática, ha demostrado ser efectiva para retrasar el avance del cáncer de próstata cuando se detecta en su etapa inicial. Aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo, y por qué es importante hacerse controles para detectar este cáncer.

La sola mención de la palabra cáncer causa una enorme angustia, y es que esta enfermedad ataca indiscriminadamente, sin importar ni el sexo ni la edad. En el caso de los hombres, el cáncer de próstata ocupa uno de los primeros puestos a nivel mundial: se estima que cada año se detectan alrededor de 900 mil casos de este cáncer y que, en ese mismo período de tiempo, el cáncer de próstata cobra la vida de alrededor de 260 mil hombres.

Según un nuevo estudio, publicado en la edición online del 25 de enero de la revista The Lancet, una droga denominada dutasterida (Avodart ®), que actualmente se utiliza para tratar a los hombres que sufren de la llamadahipertrofia prostática benigna o agrandamiento de la glándula prostática, podría ayudar a disminuir el desarrollo del cáncer de próstata, cuando se detecta en su etapa inicial.

De ese modo, también se podría evitar que los hombres deban someterse a un tratamiento agresivo que puede incluir una cirugía de la próstata, la cual puede ocasionar daños permanentes, como la dificultad para contener la orina o las heces, así como impotencia sexual.

Para llegar a estos resultados, un grupo de investigadores dirigidos por el especialista Neil Fleshner, del Hospital Princess Margaret en Toronto, Canadá, hizo un seguimiento durante tres años de la evolución de unos pacientes que tenían entre 48 y 82 años de edad, de 65 centros médicos académicos y clínicas de Norteamérica.

Los participantes fueron divididos en dos grupos al azar. Un grupo recibió un placebo y el otro grupo, dutasterida. Los investigadores pudieron entonces comparar los resultados y analizar los efectos de la droga. Por ejemplo, encontraron que en los tres años del estudio, el cáncer de la próstata había progresado en un 38 por ciento en los pacientes que fueron tratados con Avodart®, y en un 48 por ciento en los que recibieron el placebo.

La dutasterida se usa para tratar la hiperplasia prostática benigna, que se produce cuando se agranda la glándula prostática, que es el órgano masculino que participa en la producción del semen y que se localiza debajo de la vejiga, rodeando a la uretra, o sea, el tubo por el que la orina drena desde la vejiga para eliminarse del cuerpo. Cuando hay problemas con agrandamiento de la próstata, por ejemplo, puede ejercer presión sobre la uretra y causar dificultad para orinar, mayor frecuencia nocturna para orinar, necesidad urgente de orinar y a veces, hasta presencia de sangre en la orina.

La dutasterida pertenece a una clase de medicamentos llamados inhibidores de la 5-alfa reductasa. Funciona al bloquear la producción de una sustancia natural que agranda la próstata. Reduce la inflamación, alivia los síntomas (entre los cuales se destacan la necesidad de orinar con frecuencia o la dificultad para orinar), y disminuye las probabilidades de ser sometido a una cirugía para tratar esta enfermedad.

Si bien esta droga se utiliza para combatir el agrandamiento de la glándula prostática y ha demostrado ser eficiente para frenar el avance del cáncer de la próstata, es importante tener en cuenta que puede tener algunos efectos secundarios serios como:
  • Incapacidad para tener o mantener una erección
  • Disminución en el deseo sexual
  • Dificultad para eyacular
  • Sensibilidad o aumento en el volumen de las glándulas mamarias
Apartes tomados de Vida y Salud

domingo, 18 de marzo de 2012

¿Qué pasa en mi cuerpo durante el sexo? – Las etapas del ciclo de respuesta sexual

Tu cuerpo reacciona de diferente forma a las distintas fases del ciclo de la respuesta sexual que el de tu pareja. Es importante que sepas cuáles son esas diferencias, porque eso te da las armas para hacer más intensa tu relación, y podría ayudarte a identificar las señales de cualquier problema sexual que se presente.

Una pareja que se acopla bien en el baile es algo digno de admirar: ambos se mueven al ritmo de la música, dan los pasos adecuados y hasta parece que pueden adivinar y anticipar los movimientos del compañero. Esa compenetración no se improvisa por más aptitudes que se tengan, se perfecciona. Pues bien, la relación amorosa es algo parecido a un baile en el que ambos conocen los pasos y se acoplan a la perfección. Los movimientos no tienen que ser idénticos, sólo hay que saber cuándo esperar o cuando acelerar, o dejarse llevar… todo en el momento debido.

Como las sinfonías, el ciclo sexual tiene sus etapas o fases. ¿Sabes cuáles son? Son exactamente cuatro: la excitación, el plateau (meseta), el orgasmo y la resolución. Tanto los hombres como las mujeres experimentan estas fases, pero a un ritmo diferente, por eso no siempre alcanzan el orgasmo a la misma vez). La intensidad y el tiempo de la respuesta varía según la persona, y el conocer esas diferencias te ayuda a comprender mejor las reacciones de tu cuerpo y el de tu pareja, y a intensificar la experiencia sexual. Por lo general el ciclo completo en la mujer dura unos 15 minutos, mientras que el hombre puede llegar al orgasmo mucho más rápidamente, entre 3 y 5 minutos. Por eso no hay que desesperarse ni pensar que no se está haciendo algo de forma adecuada si la pareja no puede alcanzar el orgasmo al mismo tiempo.

La fase 1: excitación. Esta fase puede durar desde algunos minutos hasta varias horas. Sus características:
  • Se aumenta la tensión muscular.
  • Se acelera el ritmo del corazón y la respiración.
  • Aparece rubor (enrojecimiento) en la piel, en forma de manchas rojas en el pecho y en la espalda.
  • Los pezones de endurecen o se ponen erectos.
  • Se incrementa el flujo de la sangre a los genitales, lo que hace que se hinchen el clítoris y los labios vaginales interiores de la mujer. El útero se eleva, tirando de la vagina y haciéndola más voluminosa. En el hombre se produce la erección del pene, la piel del escroto se tensa y aumenta de grosor, y los testículos se sitúan más arriba del escroto.
  • Empieza la lubricación vaginal en la mujer.
  • Los senos de la mujer se vuelven más llenos, y las paredes vaginales empieza a hincharse. Aparece el rubor sexual en los senos.
  • Los testículos del hombre se hinchan, su escroto se contrae y empieza a segregar un líquido lubricante (este líquido lubricante es parte del semen y contiene espermatozoides. Si la mujer no desea un embarazo, debe protegerse aunque todavía no haya ocurrido la eyaculación).
La fase 2: la meseta (o plateau), es el período entre la excitación inicial hasta el punto del orgasmo. ¿Qué ocurre aquí?
  • Los cambios que empezaron en la fase anterior se intensifican.
  • La vagina sigue hinchándose, debido al incremento del flujo de la sangre, y las paredes vaginales toman un tono rojo oscuro.
  • El clítoris de la mujer se vuelve muy sensible, hasta el punto de que el contacto puede producirle dolor, y se retrae bajo el capuchón del clítoris para evitar la estimulación directa del pene. El rubor sexual de ambos se difunde al pecho, al abdomen, a la cara, etc.
  • Los testículos del hombre aumentan de tamaño, la cabeza del pene aumenta de diámetro y el glande intensifica su color. Se produce la emisión (la salida) del líquido seminal.
  • La respiración, el ritmo del corazón y la presión arterial siguen aumentando.
  • Se aumenta la tensión muscular, y los espasmos musculares pueden empezar en los pies, en la cara y en las manos.

La fase 3: el orgasmo o el clímax del ciclo sexual. Es la fase más corta, y por lo regular dura sólo unos segundos. Sus características son:
  • Empiezan las contracciones musculares involuntarias. En la mujer, se producen contracciones rítmicas de la vagina. El útero se contrae al mismo ritmo de las contracciones vaginales. En los hombres, las contracciones rítmicas de la próstata y del pene se producen más rápidamente, y resultan en la eyaculación del semen. Van decreciendo en intensidad y en frecuencia después de las primeras emisiones.
  • La presión arterial, el rimo cardíaco y la frecuencia de la respiración están en su mayor intensidad.
  • Se producen espasmos musculares en los pies.
  • Hay una poderosa y repentina liberación de la tensión sexual.
  • El “rubor sexual” puede aparecer en todo el cuerpo.
La fase 4: resolución.
  • Durante la resolución, desaparecen los espasmos musculares, y el cuerpo regresa lentamente a su nivel de funcionamiento normal. Las partes que se hincharon o que tuvieron erección vuelven a su tamaño y a su color previos.
  • En las mujeres desparecen el rubor y la hinchazón de los pezones y de los senos, y el clítoris recupera su posición. En los hombres, luego de la eyaculación, la erección desaparece progresivamente. El rubor desaparece inmediatamente después del orgasmo.
  • El esfuerzo anterior deja cubiertos de sudor a los dos miembros de la pareja.
  • Algunas mujeres, si reciben en este momento más estímulo sexual, pueden regresar con rapidez a la fase del orgasmo y pueden experimentar orgasmos múltiples. Los hombres necesitan un tiempo de recuperación después del orgasmo, llamado “período refractario”, durante el cual no pueden llegar de nuevo al orgasmo. La duración de este período varía de un hombre a otro, y generalmente se alarga con la edad.
  • Esta fase se caracteriza por una sensación de bienestar, de intimidad más estrecha entre los dos y a menudo fatiga.
A grandes rasgos, esas son las cuatro etapas del ciclo de respuesta sexual que, explicadas así suenan un poco mecánicas, pero qué son diferentes en la realidad. Usa esta información para identificar esas señales en ti y en tu pareja en el próximo encuentro para que puedas disfrutar ese “baile” que sin duda será mucho más hermoso y gratificante cuando hay amor y deseos de complacerse mutuamente.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 26 de febrero de 2012

La DHEA, una hormona que quizá pueda reactivar tu vida sexual

Durante la menopausia, los llamados “calores” no son necesariamente el tema que más preocupa a muchas mujeres. Aunque muchas no lo digan abiertamente, lo que en realidad les quita el sueño son los efectos que tiene la menopausia en la vida sexual. Esos síntomas que pueden haber dejado tus noches de pasión en el pasado quizá puedan aliviarse con una baja dosis de la hormona DHEA. ¡Entérate!

Es parte de la naturaleza que el deseo sexual en las mujeres disminuya cuando no hay ovulación, es decir, cuando llega la menopausia o el fin del ciclo fértil femenino. Durante esta etapa, es posible que pierdas el interés en el sexo, o que incluso, si eres activa sexualmente, tengas problemas para disfrutarlo. Esto sin duda se debe a que, durante esta etapa, los niveles de tus hormonas sexuales bajan y, en algunas mujeres, producen el desinterés y problemas físicos como dificultad para excitarse y lubricar.

De todas formas, no debes olvidar que la respuesta sexual femenina es un asunto más complejo que el sólo hecho de atravesar por la menopausia, una etapa natural y que en las mujeres, no significa el fin de su vida sexual. Para que una mujer se interese en el sexo, intervienen muchos factores, tanto físicos como emocionales.

Si estás atravesando por la menopausia y has notado que entre los síntomas se encuentran la resequedad vaginal y una disminución en el interés en el sexo, no te desanimes. Existen alternativas, como la terapia de reemplazo hormonal que pueden darte un empujoncito para volver con todo a disfrutar de los momentos de pasión con tu pareja.

Pero esa no es la única opción. Según un pequeño estudio reciente, una dosis baja de la hormona DHEA (dehidroepiandrosterona) puede ser tan efectiva como la terapia de reemplazo hormonal para combatir los síntomas sexuales durante la menopausia. Esta hormona, producida por las glándulas suprarrenales es la precursora de la producción de hormonas sexuales: los andrógenos (hormonas masculinas) y los estrógenos (hormonas femeninas).

De acuerdo con los investigadores italianos, los autores del estudio, una dosis baja de DHEA puede ser la alternativa para aquellas mujeres que no quieren someterse a una terapia de reemplazo hormonal convencional. Para el estudio, los especialistas del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Pisa en Italia, analizaron durante un año a 48 mujeres. Doce de ellas recibieron dosis de 10 miligramos de DHEA una vez al día. Otras 12, probaron una combinación de terapia hormonal y otras 12 recibieron tibolone, una hormona sintética de reemplazo usada en varios países, excepto en Estados Unidos. Las 12 mujeres restantes, no querían tomar a ninguna terapia de reemplazo hormonal, así que recibieron vitamina D y calcio para prevenir la pérdida de masa en los huesos.

Al final del estudio, las mujeres que tomaron DHEA tuvieron la misma mejoría en los síntomas de la menopausia que las que recibieron la terapia hormonal o tomaron tibolone.

Vale la pena aclarar que ninguna de ellas se había quejado de problemas sexuales al principio del estudio. Sin embargo, luego de un año de tratamiento, tanto las que recibieron DHEA como terapia hormonal, reportaron tener un mejor desempeño sexual. En cambio, las que tomaron vitamina D, no reportaron ningún cambio en su vida sexual. Y por cierto, el DHEA se puede sintetizar en el laboratorio de la batata (camote) silvestre (que en inglés se conoce como wild yam), pero la batata silvestre que se vende como “DHEA natural” no se convierte en DHEA en el cuerpo.

Algo que no menciona este estudio es que no hay investigaciones acerca del efecto a largo plazo del DHEA. Como eleva los niveles de los estrógenos y los andrógenos en el cuerpo, teóricamente existe un ligero riesgo de su asociación con el desarrollo de los cánceres sensible a las hormonas, como el del seno o del ovario en las personas que tengan la predisposición. Por eso no se debe de tomar sin supervisión médica, aunque se venda sin receta.

Este es un estudio piloto, es decir, que faltan más estudios para confirmar los resultados; además de que es muy pequeño. Pero aunque sea así, abre una nueva posibilidad para muchas mujeres que se preocupan por los síntomas de la menopausia, en especial por aquellos que afectan la habilidad de disfrutar de las relaciones sexuales. Así que si te interesa, te mantendremos al tanto y también, te recomendamos consultar con tu médico con respecto a cuáles son las mejores alternativas para ti.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 4 de febrero de 2012

Los ejercicios que mejoran tu vida sexual

He aquí dos actividades que no deberías dejar de practicar: el ejercicio y el sexo. Tanto uno como otro le proporcionan grandes beneficios a tu salud en general. Y para potenciar estas ventajas, sigue leyendo y descubre qué ejercicios pueden ayudarte a mejorar tu actividad sexual, para que puedas disfrutarla aún más y sentirte más saludable y satisfecha/o.

El ejercicio físico y una relación sexual pueden satisfactoria mantenerte en buena forma física y emocional. Si todavía no has descargado el reporte especial gratuito que puedes obtener desde nuestro sitio sobre los 10 beneficios del sexo para la salud, hazlo en cuanto puedas para que te informes mejor.

Así que ya lo sabes: si lo practicas de manera segura y responsable, ¡el sexo es salud! Es más, hasta pueden beneficiarse entre sí. ¿Sabías que hay ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu desempeño durante la intimidad? No importa si eres hombre o mujer, si quieres mantener no sólo una buena salud, sino también si quieres disfrutar más y quieres tener un mejor desempeño a nivel sexual, ponte en movimiento.

Desde los ejercicios para fortalecer los músculos en general, como las flexiones de los brazos, los abdominales, el levantamiento de pesas, los movimientos de rotación del torso a un lado y al otro para fortalecer y afinar la cintura, así como los ejercicios de estiramiento, yoga, Pilates y los ejercicios aeróbicos (como correr, nadar y caminar), te ayudan a mantenerte en forma y con más flexibilidad a la hora de llegar a la intimidad. Además, son buenos para el corazón y el sistema circulatorio, entre otras cosas.

¿Pero esto qué tiene que ver con el sexo? Pues mucho, ya que mantener un buen estado físico en general te permite tener relaciones sexuales más placenteras. Hay estudios que demuestran que las personas mayores de 50 o 60 años que se ejercitan con regularidad también tienen una vida sexual más activa que la de las personas de su misma edad, que tienen estilos de vida sedentarios.

Otros resultados demuestran que los hombres mayores de 50 años de edad que tienen una vida activa tienen menos riesgos de sufrir disfunción eréctil, (que es cuando no se logra la erección o se dificulta), y es uno de los problemas sexuales más comunes entre los varones.

A cualquier edad, el ejercicio aporta los siguientes beneficios a tu desempeño en la relación de pareja:
  • Mayor fuerza y resistencia muscular que te permite lograr y mantener las posiciones durante la relación íntima
  • Mejor capacidad de oxigenación y mejor circulación del cuerpo, lo que mejora las erecciones y su potencia
  • Un cuerpo ágil, tonificado y fuerte mejora tu autoestima y la imagen que tienes de ti mismo(a). Esa seguridad propia se traslada a la relación de pareja, ¿quieres algo más “sexy”?
Hay ciertos ejercicios especialmente recomendados y éstos son:
  • En particular para las hombres, las planchas o lagartijas (push ups): proponte realizar 3 series de 12 a 15 repeticiones cada una. Este es un ejercicio clásico que fortalecerá tus brazos, torso y abdomen. Si no puedes realizar todas las series, no importa. Comienza por una cantidad mínima. Irás ganando en fortaleza y resistencia con el tiempo.
  • Para ambos sexos: los abdominales. Un vientre plano no es la única ventaja que obtienen, ya que los hombres y las mujeres ven una mejoría en la estabilidad y la fuerza para mantener las posiciones, así como espaldas más firmes. Los hombres en particular también lograrán un mejor empuje durante la penetración. Acuéstate sobre el suelo con las piernas flexionadas y los brazos flexionados detrás de la cabeza. Apoya la cabeza sobre las manos, barbilla hacia el techo. Ahora, lleva el torso hacia arriba, sin elevar las caderas del suelo, los músculos del abdomen tensos (procura no empujar la cabeza con los brazos para no lesionar la nuca). Realiza 3 series de 15 repeticiones cada una. Para evitar dolores de espalda, puedes trabajar tus músculos abdominales de pie. Párate con las piernas ligeramente separadas, los músculos del abdomen comprimidos, llevando el ombligo hacia adentro. Levanta una rodilla al mismo tiempo que tratas de tocarla con la mano opuesta. Repite por el otro lado. Puedes alternar el levantamiento de la rodilla una vez (sencillo), o hacerlo doble o triple, apoyándote fuertemente en la pierna contraria.
  • Elevaciones de cadera (también se conocen como puente o bridge): los dos miembros de la pareja pueden fortalecer los glúteos, la pelvis, la parte baja de la espalda y la parte posterior de los muslos. Acuéstate sobre un colchón en el suelo, flexiona las piernas y coloca los talones cerca de los glúteos. Ahora, levanta la cadera, contrae los glúteos (abdominales tensos, tratando de llevar el ombligo hacia adentro) y sostén la posición durante 3 a 4 segundos. Baja las caderas al suelo y repite. Como meta, proponte realizar 3 series de 15 repeticiones cada una. Estos ejercicios fortalecen los músculos de la pelvis lo que ayuda a intensificar las contracciones durante el orgasmo.
  • Las sentadillas (o squats): ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, brazos a lo largo del cuerpo (puedes hacerlas con pesas o sin ellas). Flexiona las rodillas, llevando hacia atrás la pelvis (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria). Vuelve a la posición inicial y repite el movimiento. Puedes realizarlas con las piernas separadas o juntas. Evita inclinar el torso hacia adelante. Todo el movimiento se realiza con la cadera, llevándola hacia atrás mientras flexionas las rodillas. Con este ejercicio fortaleces los glúteos y los muslos, lo que te dará más empuje en la cadera, más resistencia y más fuerza para practicar otras posiciones en el encuentro sexual. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones cada una.
Otra alternativa que también puede serte muy útil son los denominados ejercicios de Kegel, que se recomiendan para controlar la incontinencia urinaria (que es cuando no puedes aguantar las ganas o deseos de orinar o cuando se te sale un poco de orina al reírte o al estornudar, por ejemplo). Si bien estos ejercicios están orientados principalmente a las mujeres (especialmente después de dar a luz), los hombres también se benefician con ellos puesto que pueden llegar a controlar la eyaculación y hasta aumentar el volumen de sangre en el pene para lograr erecciones más firmes.

¿Cómo se hacen los ejercicios de Kegel? Resulta sencillo aprender esta técnica, pero a veces puede ser difícil identificar los músculos de soporte ubicados en la pelvis, ya que no se usan conscientemente con frecuencia. Una forma de detectarlos es intentando parar la orina mientras está saliendo. Si lo logras, aprendiste el movimiento básico. Una vez que hayas identificado los músculos, contráelos y sostén la posición por 3 segundos, luego relájalos otros 3 segundos y repite esta secuencia 10 veces, tres o cuatro veces por día.

Ahora ya sabes qué ejercicios puedes hacer para mejorar tu actividad sexual, también sabes cómo el sexo puede ayudarte a mejorar tu salud. Si quieres saber más sobre estos temas, no dejes de leer este otro artículo que publicamos en vidaysalud.com hace algún tiempo, sobre los remedios naturales para aumentar tu deseo sexual. Mejorar tu vida en pareja y tu salud queda en tus manos. ¡Ponte en movimiento!

Tomado de Vida y Salud

sábado, 17 de diciembre de 2011

Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección

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Foto tomada de internet

La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, que sucede cuando el pene no puede ponerse o mantenerse erecto para el acto sexual. Existen muchos factores que pueden interferir para que tengas una erección normal y exitosa. Aquí encontrarás algunos de ellos, varios fácilmente están bajo tu control.

Muchos hombres reportan no haber podido tener una erección, al menos una vez en su vida. Pueden ser hombres completamente sanos, pero a veces, existen factores emocionales o físicos que pueden afectarlos y como consecuencia no se produce la erección. Entre los factores más comunes que pueden estar matando tu erección se encuentran los siguientes, para que tomes medidas al respecto:
  • Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
  • Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
  • Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
  • Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
  • Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
  • Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
  • Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
  • Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
  • Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
  • Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
El hablar sobre la disfunción eréctil puede resultar vergonzoso para muchos hombres. Pero no debe ser así. El discutir este problema con tu médico es indispensable para poder encontrar la solución. Muchas veces la disfunción eréctil es un reflejo de un problema de salud más serio, por ejemplo, puede ser el primer síntoma de un problema cardiovascular. Mientras más pronto lo hagas, más rápido podrás encontrar la causa de tu disfunción eréctil y entonces, podrás seguir un tratamiento adecuado y disfrutar plenamente de tu vida sexual.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cómo afecta la diabetes la salud sexual de la mujer

¿Alguna vez has pensado que tu falta de deseo sexual puede estar provocada por la diabetes? Aunque puedan parecer cosas totalmente diferentes, cuando la diabetes no está bien controlada puede provocar varios problemas de salud: en la vista, la piel, los riñones y sí, también puede afectar tu vida sexual. En este artículo te contamos más detalles al respecto, para que puedas estar alerta y consultar al especialista en caso de que lo necesites.

La diabetes es una condición crónica que si bien se caracteriza por un exceso de glucosa o azúcar en sangre es, en realidad, mucho más que eso. ¿Por qué? Porque afecta al sistema de defensas del cuerpo y puede generar otros problemas que, a simple vista, pueden no parecer estar conectados. ¿Quieres conocer algunos ejemplos? La diabetes puede causar problemas en la piel, en los riñones, en la vista y hasta en la sexualidad sin importar si eres hombre o mujer.

En otro artículo de vidaysalud.com ya te hemos contado cómo la diabetes puede afectar a la sexualidad masculina, provocando entre otras cosas disfunción sexual.

Ahora bien, ¿las mujeres también podemos tener problemas con nuestra vida sexual relacionados con la diabetes? Sí. Lamentablemente, la respuesta a esta interrogante es afirmativa. Muchas mujeres con diabetes pueden tener disminución en la libido (el deseo sexual) así como incapacidad para lograr el orgasmo, sequedad vaginal y más posibilidades de tener infecciones causadas por hongos.

La sequedad vaginal puede ser muy molesta ya que hace que estés poco lubricada durante las relaciones sexuales, lo que puede hacer que sientas dolor al tener relaciones sexuales. Para colmo de males, los lubricantes de venta libre que ayudan en estos momentos pueden aumentar aún más el riesgo de que contraigas alguna infección por hongos.

Si tienes sequedad vaginal y quieres utilizar algún lubricante, habla con el o la especialista que te esté atendiendo, para que pueda asesorarte sobre qué producto utilizar o cómo resolver el problema. Asimismo, pregúntale a tu médico todo lo que te genere inquietudes con respecto a tu sexualidad y a cómo puede afectarte la diabetes.

¿Significa que si tienes diabetes tendrás problemas sexuales? No, cada persona es diferente y la enfermedad puede afectarlas de distintas maneras. Algunos tienen problemas sexuales, otros tienen problemas en la piel, otros lo sienten en la visión y hay quienes no tienen ningún problema y mantienen su diabetes controlada. Cada uno con lo suyo.

A continuación te brindo unos consejos que puedes poner en práctica para mantener una relación sexual sana aunque seas diabética:

  • Limita tu consumo de alcohol, ya que éste puede reducir tu nivel de glucosa en la sangre demasiado rápido. Si deseas tomar un trago, que no pase de uno (si te lo permite tu médico) y acompáñalo con comida o una merienda ligera para limitar el efecto del alcohol en la glucosa en la sangre. Nunca bebas con el estómago vacío.
  • Comunícate abiertamente con tu pareja para que entienda las razones de tu falta de apetito sexual y de paso, exploren otras avenidas: paseos, otras actividades románticas que promuevan la intimidad y la cercanía de la pareja en el plano emocional. Todo eso los ayudará más tarde en la relación física.
  • Busca ayuda, especialmente a través de tu médico o de tu ginecólogo. No temas a hacer preguntas ni creas que tu problema es único. Pregunta qué productos puedes usar sin peligro para contrarrestar la resequedad vaginal o las infecciones vaginales.
  • Trata de mantener el nivel de azúcar en la sangre por debajo del valor máximo aceptado. Para eso, además de seguir las indicaciones particulares que te dé el médico (ya que posiblemente debas tomar medicina a diario), nada mejor que seguir una dieta saludable acompañada de una rutina de ejercicios.
El control de la diabetes debe ser tu prioridad ya que además de mejorar tu calidad de vida, hará mejorar también tu relación sexual. Esta a su vez, contribuye a mejorar la diabetes pues conduce a una mejor circulación, a una mejor calidad del sueño y del descanso, a liberar tensiones y elevar el estado de ánimo y la autoestima.

Sentirse bien y a gusto con uno mismo son requisitos básicos para una vida sexual plena, y tú la puedes lograr si tomas las riendas de tu diabetes y buscas ayuda en caso necesario. ¡No te rindas!

Tomado de Vida y Salud

martes, 18 de octubre de 2011

La terapia ayuda a las parejas después de una cirugía de próstata

Un estudio reciente ha demostrado que las parejas mejoran sus relaciones sexuales al recibir asesoramiento psicoterapéutico, tanto en persona como por Internet, luego de que el hombre se somete a una operación de cáncer de la próstata. Te contamos más sobre este hallazgo que trae nuevas esperanzas a los pacientes con este tipo de cáncer, y las parejas que obviamente se preocupan por su futuro sexual.

El cáncer es una de las enfermedades que más angustia y preocupación genera, no sólo para quien la sufre sino para quienes lo rodean. La misma noticia de saber que se tiene cáncer es algo que provoca tristeza y sensaciones encontradas. Luego, toda la familia deberá adaptarse al tratamiento, que puede causar debilidad, malestares e incomodidades, y si hubo una cirugía de por medio, también habrá que acostumbrarse a la cicatriz y quizá a cambios en el cuerpo.

Con todas estas cosas en mente, ¿a quién se le ocurre pensar en el sexo? Más aún si se trata de una operación de cáncer de la próstata, que entre otras cosas puede provocar disfunción sexual e impotencia y que, por todo esto, es una de las principales preocupaciones de quienes sufren esta enfermedad, que suelen preguntarse si alguna vez podrán volver a tener el mismo desempeño en su relación íntima.

Tranquilos. No todo está perdido y hay buenas noticias para la pareja. No se trata de una cura milagrosa – que lamentablemente no existe – sino de que las posibilidades de mejorar son muchas y, si de sexo se trata, también hay mucho por hacer al respecto y para obtener buenos resultados en la intimidad.

Una prueba de esto es una investigación reciente que se publicó en la revista Cáncer, según la cual unos investigadores de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, demostraron que recibir terapia sexual en pareja, ya sea en persona o por Internet, es una manera efectiva de volver a disfrutar en pareja luego de una cirugía de cáncer de la próstata.

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jueves, 29 de septiembre de 2011

El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad

En cuestiones de salud, el calendario paga frecuentemente los platos rotos. Hay varias condiciones que se consideran “achaques de los años”, entre ellos, la reducción de los niveles de la testosterona en los hombres de edad adulta. Ahora, una nueva hipótesis plantea la posibilidad de que es el estado de salud en general el que genera la disminución de la hormona, y no la edad. De ser así, es necesario un replanteamiento de los tratamientos actuales con testosterona. ¡Entérate aquí!

Si tus hijos o tus nietos te dicen que te estás convirtiendo en un “viejo gruñón” y tu mujer te pregunta constantemente por qué estás de mal humor, posiblemente haya una explicación para tu estado de ánimo, relacionada con los niveles de la hormona predominante en los hombres: la testosterona.

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores masculinos y fomenta las erecciones y la conducta sexual. También causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial, y ayuda a mantener los músculos y los huesos.

A medida que los hombres envejecen, el nivel de esta hormona disminuye, lo que puede generar diversas consecuencias tanto físicas como psicológicas. A este proceso se le conoce como andropausia o menopausia masculina, que en cierta forma sería el equivalente a la menopausia en las mujeres.

A diferencia de lo que se creía hasta el momento, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores australianos encontró que la edad por sí sola no provoca un descenso en los niveles de la testosterona, sino que esto se relaciona con un estado de salud general en declive.

En otras palabras, luego de analizar a más de 300 hombres mayores de 40 años, los especialistas encontraron que la cantidad de testosterona en la sangre no se reducía en quienes tenían una salud óptima, lo que contradice a investigaciones anteriores que indicaban que la deficiencia de testosterona relacionada con la edad contribuía al deterioro de la salud, a la fatiga y a la pérdida del libido.

De ser así, la actual tendencia al tratamiento con testosterona sería errónea. Por eso, este estudio (cuyos resultados todavía son preliminares y deben ser revisados y aprobados por colegas de la comunidad científica), abre las puertas a una nueva línea de investigación en busca de soluciones más efectivas para este problema que hoy afecta a muchos hombres y les provoca síntomas como:

Reducción del impulso y el deseo sexual
Disfunción eréctil
Reducción en el tamaño de los testículos.
Agrandamiento de las glándulas mamarias (los pechos).
Pérdida del vello del cuerpo.
Disminución en los músculo y en la fuerza física.
Mayor acumulación de grasa (en especial en el área de la cintura).
Elevación del colesterol.
Debilitamiento de los huesos (osteoporosis) y pérdida de energía.
Alteraciones en el estado anímico (depresión, ansiedad y/o cambios de estados de ánimo).
Problemas de concentración, memoria u otras funciones cognitivas.

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lunes, 26 de septiembre de 2011

El sexo después del cáncer

El recibir la noticia de que tienes cáncer puede ser impactante y puede causarte varios estados de ánimo, desde desolación hasta ira. Luego, posiblemente te preocupes por el diagnóstico, el tratamiento y todo lo que te ocurrirá y cuando todo pase posiblemente pienses: ¿y ahora cómo será la vida sexual, después del tratamiento? Aquí te contamos más detalles sobre este tema.

Radiaciones, quimioterapia, controles y exámenes frecuentes e incluso hasta alguna operación que hayan sido parte de tu tratamiento contra el cáncer posiblemente hagan que ahora tu cuerpo se sienta diferente. Es más, quizás hasta haya cambiado tu forma completa de ver el mundo y de relacionarte con los demás.

Ahora que lo más difícil ha terminado quizá te preguntes, ¿cómo sigue la vida después de una experiencia tan fuerte? y ¿cómo será el sexo después de un tratamiento de cáncer? Lo cierto es que el sexo puede ser un factor alentador que te permita mantener una buena calidad de vida; por eso, no le des la espalda, después de todo lo que has pasado, no es el momento de rendirse.

Ahora, es importante que vuelvas a conectarte con tu cuerpo y tus sensaciones, que descubras qué cosas te causan placer y cuáles no y que mantengas una buena comunicación con tu pareja para que juntos descubran nuevas formas de generarse placer.

Sin embargo, es cierto que el camino puede no resultar sencillo y a lo mejor te sientas un poco confundido/a y desorientado/a al respecto. A pesar de que la sexualidad es muy importante para todas las personas, muchas veces en la consulta con el especialista no se considera este tema: los médicos lo pasan por alto y muchos pacientes se sienten avergonzados de mencionarlo o piensan que como el médico no lo hace es porque no debe ser importante. Sin embargo, esto no es así. El sexo y la sexualidad son importantes y reconfortantes para mantener una buena calidad de vida, aún después del cáncer.

Muchas veces, los medicamentos y el tratamiento mismo contra el cáncer pueden hacer que te sientas cansado/a, desganado/a y que tu deseo sexual disminuya. Las mujeres pueden sentir resequedad vaginal, pero ese es sólo un ejemplo. Dependiendo del problema, deberás buscar la solución hasta encontrar lo que te haga sentir mejor. ¡No te rindas!

Otras veces, el tratamiento puede modificar tu apariencia física, como la caída del cabello tras la quimioterapia, la cicatriz que pueda dejarte alguna operación, a algunas mujeres puede faltarles un pecho y algunos hombres experimentan impotencia después de una cirugía para el cáncer de próstata. Estas situaciones pueden ser deprimentes y angustiantes, y seguramente te lleve un tiempo hasta que te acostumbres a verte y a sentirte diferente, pero con el apoyo necesarios podrás salir adelante.

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domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Ni gota de deseo? Lo que tú y tu pareja pueden hacer

El cansancio, el estrés, los niños, la rutina y hasta algunas enfermedades… todos esos factores se convierten en los enemigos del deseo sexual. Si tu pareja y tú están en un punto muerto, hay formas de recuperar tanto las energías como el interés. ¡No lo dejen para después!

La “eterna luna de miel” es sencillamente un mito y sería poco realista esperar vivir siempre un romance de telenovela, o una tórrida relación como las que vemos en las pantallas del cine. Es normal que una pareja experimente altos y bajos en su relación sexual, así que tu pareja no es la excepción,. Sin embargo, tampoco es normal y mucho menos saludable quedarse en “cero”, sin ganas ni energías para el encuentro amoroso.

Hay muchos factores que contribuyen a desinflar la libido, esa energía vital y natural que nos induce a buscar y a disfrutar el encuentro sexual. Dedica unos minutos para analizar cuáles de los siguientes factores pueden estar afectando tu situación:

Estrés, ansiedad y angustia: las presiones del trabajo, el desempleo, el nivel de ingresos, las deudas, la inseguridad ante el futuro, el estado de salud propio o de un ser querido, entre otras causas, generan un nivel elevado de estrés que no conduce a un estado de ánimo propicio al encuentro sexual.

¿Qué tal anda el resto de la relación? Los conflictos sin resolver, los resentimientos, peleas o discusiones por causa de los niños, los suegros, el dinero y cómo se gasta…todo eso se va acumulando como una pared entre ambos dificultando la comunicación efectiva y disminuyendo la intimidad. El resultado: menos sexo y menos satisfacción en el encuentro de pareja.

Exceso de alcohol y uso de drogas: una copa puede hacernos perder inhibiciones y hasta ponernos alegres. Pero en exceso, el alcohol y las llamadas drogas recreativas puede ocasionar el efecto contrario: puede dificultar las erecciones y la respuesta sexual saludable.

¿Están durmiendo bien? Cualquier cosa que esté afectándoles el sueño (las mismas razones que les causan estrés), en su entorno laboral o familiar, o problemas físicos como la apnea del sueño, los puede mantener agotados y puede robarles las energías, las mismas que necesitan para las relaciones sexuales. Recuerda que la fatiga y el sexo son incompatibles.

Cambios en la familia: ¿Tienen parientes viviendo con ustedes? ¿Han regresado uno o varios hijos a la casa y han perdido su acostumbrada privacidad? O quizás se trate de un bebé que ha llegado a la familia y ahora duerme en la cama con ustedes. Ni los niños ni la familia tienen por qué afectar el sexo, a no ser que contribuyan a interrumpir la intimidad y la privacidad necesarias para el encuentro sexual.

¿Toman algún medicamento? Muchos pueden afectar la libido, entre ellos algunos de los antidepresivos, de los antihistamínicos y de los que controlan la presión arterial. También repercuten en la libido algunos de los tratamientos de quimioterapia y del SIDA.

Disfunción eréctil: la preocupación por “quedar bien” en el acto sexual puede generar estrés y ansiedad en el hombre lo que puede desencadenar un descenso de la libido

Menopausia: un desajuste de los niveles hormonales durante esta etapa también puede traducirse en menos interés y energías para hacer el amor

Problemas de autoestima: el exceso de peso, la obesidad, el descuido personal contribuyen a que tengamos una imagen muy baja de nosotros mismos y puede causar mucha frialdad en la cama.

Depresión: cuando estamos deprimidos no tenemos deseos de nada, mucho menos para hacer el amor. Puede tratarse de una condición crónica o temporal, provocada lo mismo por un desequilibrio químico permanente que por un evento transitorio.

¿Ya descubriste algunos que te afectan a ti? El primer paso es identificar el problema. El segundo: tratar de resolverlo. ¿Qué pueden hacer?

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