- Mantén relaciones sexuales con otra persona que sólo tenga sexo contigo y que no use drogas intravenosas (inyectables).
- Usa siempre condones si no tienes una pareja estable o si tienes dudas de si tu pareja tienen alguna ETS o si tiene relaciones sexuales con alguien más o no estás seguro.
- Si eres mujer y tu pareja se rehúsa a usar un condón, usa un condón para mujeres. No son tan efectivos como los de los hombres, pero ofrecen cierta protección.
- No dejes que la sangre, el semen, la orina, el flujo vaginal o la materia fecal de nadie penetre en tu ano, tu vagina o en tu boca.
sábado, 1 de septiembre de 2012
¿Un medicamento para prevenir el VIH?
viernes, 10 de agosto de 2012
6 puntos que toda persona sexualmente activa debe tener bien claro
El sexo es uno de los placeres más agradables que además brinda varios beneficios para la salud, como mejorar el estado de ánimo y la autoestima, disminuir el estrés y ayudar a mantener el corazón sano.
Sin embargo, como las dos caras de una misma moneda, el sexo también tiene consecuencias, riesgos y peligros, que a veces hasta pueden comprometer tu vida. Por eso es importante que practiques sexo seguro y responsable, en todas las etapas de tu vida.
¿Crees que sabes todo sobre el sexo seguro? Pues sigue leyendo estos 6 puntos que cualquier persona que es sexualmente activa debe tener bien en claro. Compruébalo tú mismo(a).
1. ¿Crees que el mejor método para prevenir el embarazo son las píldoras anticonceptivas que toman las mujeres o los condones que usan los varones?
Pues no es así. Si bien esas dos son de las más efectivas, existen otras formas de evitar el embarazo, hay parches, inyecciones, el dispositivo intrauterino hormonal (DIU) y otras. Todas con sus ventajas, sus desventajas y sus riesgos. Si tienes dudas, consulta con un especialista sobre cuál es el método más apropiado para ti, de acuerdo a tus prácticas sexuales.
2. ¿Crees que los anticonceptivos de emergencia son suficientes para cuidarse del embarazo no deseado?
Presta atención. Si bien estos métodos pueden ser eficaces ante un “accidente” si se usan de manera apropiada, no hay que abusar de ellos ya que han sido desarrollados, como su nombre lo indica, para situaciones “de emergencia”.
3. ¿Crees que si tomas pastillas anticonceptivas para evitar el embarazo también te estás protegiendo contra las enfermedades venéreas o las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?
¡Ten cuidado! Las pastillas anticonceptivas no impiden el contagio de las ETS. En este caso, el mejor método es usar condones de manera correcta y practicar sexo seguro.
4. ¿Crees que no es posible el contagio de las ETS practicando sexo oral?
Empieza a cuidarte. Tanto el dar como el recibir sexo oral son formas en que se puede transmitir o contagiar una enfermedad de transmisión sexual. La mayoría de las ETS son causadas por virus o bacterias que entran al cuerpo por cortes diminutos en la piel o a través de las mucosas durante las relaciones sexuales. Por eso, es posible que contraigas alguna ETS en cualquier tipo de actividad sexual, ya sea oral, vaginal o anal.
5. ¿Crees que sólo las parejas homosexuales están en riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS)?
Eso es un prejuicio absolutamente infundado. Como mencioné en el punto anterior, puedes contraer una enfermedad venérea (ETS) en cualquier tipo de actividad sexual, ya sea oral, vaginal o anal, sin importar si tu pareja es de tu mismo sexo o del opuesto.
6. ¿Crees que sólo los jóvenes y los adolescentes deben de preocuparse de las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?
No te fíes. Aún cuando hayas superado los 50, no estás exento de contagiarte. ¿Sabías que se estima que el 16 por ciento de los casos nuevos de VIH/SIDA registrados en Estados Unidos corresponden a adultos mayores de 50 años y que el 25 por ciento de las personas que viven con esta enfermedad también han superado esa edad?
El VIH/SIDA es sólo una de las ETS que pueden afectar a los jóvenes y a los adultos. El espectro es muy amplio y abarca desde el herpes genital, hasta la hepatitis y el VIH/SIDA, pasando por la gonorrea, la clamidia y la sífilis, y la lista continúa.
Por eso, no importa la edad que tengas, ya sea que quieras evitar un embarazo no deseado o no, es vital que practiques el sexo seguro y responsable. ¿De qué manera?
- Mantén relaciones sexuales sólo con otra persona que no esté infectada, que sólo tenga sexo contigo y que no use drogas intravenosas (inyectables).
- Si no tienes una pareja estable o si tienes dudas de si tu pareja tienen alguna ETS o relaciones sexuales con alguien más, siempre usa condones.
- Si eres mujer y tu pareja se rehúsa a usar un condón, usa un condón para mujeres. No son tan efectivos como los de los hombres, pero ofrecen cierta protección.
- No dejes que la sangre, el semen, la orina, el flujo vaginal o la materia fecal de nadie penetre en tu ano, tu vagina o en tu boca.
- Habla honestamente con tu pareja sobre tus prácticas sexuales, tus deseos y tus temores (más aún si sabes que tienes alguna ETS), no para presionar al otro sino para que ambos puedan elegir el mejor modo de cuidarse.
Tomado de Vida y Salud
lunes, 4 de junio de 2012
Una dieta rica en grasa afecta la cuenta y el volumen del semen
- Trastornos con los espermatozoides o problemas con la eyaculación.
- Varicocele. Una condición que se produce cuando hay venas dilatadas en la piel que recubre los testículos, que inhiben el desarrollo de los espermatozoides porque evitan que haya un flujo adecuado de sangre.
- Tener alguna enfermedad, lesión o problema crónico de salud. Desde enfermedades renales (del riñón) hasta el cáncer del testículo, incluyendo enfermedades sistémicas como la diabetes, enfermedades de transmisión sexual, trastornos genéticos (hereditarios) y problemas hormonales.
- Algunos medicamentos y ciertos factores relacionados con el estilo de vida, como fumar, usar esteroides, abusar del alcohol y/o las drogas ilegales, la edad, el estrés emocional, el peso y una deficiencia de vitaminas, entre otros.
domingo, 18 de marzo de 2012
¿Qué pasa en mi cuerpo durante el sexo? – Las etapas del ciclo de respuesta sexual
- Se aumenta la tensión muscular.
- Se acelera el ritmo del corazón y la respiración.
- Aparece rubor (enrojecimiento) en la piel, en forma de manchas rojas en el pecho y en la espalda.
- Los pezones de endurecen o se ponen erectos.
- Se incrementa el flujo de la sangre a los genitales, lo que hace que se hinchen el clítoris y los labios vaginales interiores de la mujer. El útero se eleva, tirando de la vagina y haciéndola más voluminosa. En el hombre se produce la erección del pene, la piel del escroto se tensa y aumenta de grosor, y los testículos se sitúan más arriba del escroto.
- Empieza la lubricación vaginal en la mujer.
- Los senos de la mujer se vuelven más llenos, y las paredes vaginales empieza a hincharse. Aparece el rubor sexual en los senos.
- Los testículos del hombre se hinchan, su escroto se contrae y empieza a segregar un líquido lubricante (este líquido lubricante es parte del semen y contiene espermatozoides. Si la mujer no desea un embarazo, debe protegerse aunque todavía no haya ocurrido la eyaculación).
- Los cambios que empezaron en la fase anterior se intensifican.
- La vagina sigue hinchándose, debido al incremento del flujo de la sangre, y las paredes vaginales toman un tono rojo oscuro.
- El clítoris de la mujer se vuelve muy sensible, hasta el punto de que el contacto puede producirle dolor, y se retrae bajo el capuchón del clítoris para evitar la estimulación directa del pene. El rubor sexual de ambos se difunde al pecho, al abdomen, a la cara, etc.
- Los testículos del hombre aumentan de tamaño, la cabeza del pene aumenta de diámetro y el glande intensifica su color. Se produce la emisión (la salida) del líquido seminal.
- La respiración, el ritmo del corazón y la presión arterial siguen aumentando.
- Se aumenta la tensión muscular, y los espasmos musculares pueden empezar en los pies, en la cara y en las manos.
- Empiezan las contracciones musculares involuntarias. En la mujer, se producen contracciones rítmicas de la vagina. El útero se contrae al mismo ritmo de las contracciones vaginales. En los hombres, las contracciones rítmicas de la próstata y del pene se producen más rápidamente, y resultan en la eyaculación del semen. Van decreciendo en intensidad y en frecuencia después de las primeras emisiones.
- La presión arterial, el rimo cardíaco y la frecuencia de la respiración están en su mayor intensidad.
- Se producen espasmos musculares en los pies.
- Hay una poderosa y repentina liberación de la tensión sexual.
- El “rubor sexual” puede aparecer en todo el cuerpo.
- Durante la resolución, desaparecen los espasmos musculares, y el cuerpo regresa lentamente a su nivel de funcionamiento normal. Las partes que se hincharon o que tuvieron erección vuelven a su tamaño y a su color previos.
- En las mujeres desparecen el rubor y la hinchazón de los pezones y de los senos, y el clítoris recupera su posición. En los hombres, luego de la eyaculación, la erección desaparece progresivamente. El rubor desaparece inmediatamente después del orgasmo.
- El esfuerzo anterior deja cubiertos de sudor a los dos miembros de la pareja.
- Algunas mujeres, si reciben en este momento más estímulo sexual, pueden regresar con rapidez a la fase del orgasmo y pueden experimentar orgasmos múltiples. Los hombres necesitan un tiempo de recuperación después del orgasmo, llamado “período refractario”, durante el cual no pueden llegar de nuevo al orgasmo. La duración de este período varía de un hombre a otro, y generalmente se alarga con la edad.
- Esta fase se caracteriza por una sensación de bienestar, de intimidad más estrecha entre los dos y a menudo fatiga.
domingo, 5 de febrero de 2012
¿Tienes problemas con la eyaculación?
viernes, 19 de agosto de 2011
El largo de los dedos y la relación con el largo del pene (y con la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata)
jueves, 9 de junio de 2011
La distancia entre el ano y los genitales puede influir en la fertilidad masculina
- Trastornos con los espermatozoides: pueden no estar bien desarrollados, tener una forma anormal o pueden no moverse bien. También, puede ocurrir que los espermatozoides sean normales pero que la cantidad no se produzcan suficientes (oligospermia) o que directamente no se produzca (azoospermia).
- Varicocele: se produce cuando hay venas dilatadas en el escroto, que inhiben el desarrollo de los espermatozoides porque evitan que haya un flujo adecuado de sangre. Se detecta fácilmente durante un examen físico y es la causa más común infertilidad masculina que se puede corregir.
- Eyaculación retrógrada: ocurre por una falla de los nervios y los músculos del cuello de la vejiga o de los músculos responsables de la apertura en la uretra, estos no se cierran durante el orgasmo, lo que hace que el semen retroceda hasta la vejiga en vez de salir por el pene. A veces se puede reconocer porque el hombre tiene la orina turbia luego de la eyaculación y la eyaculación es más pequeña o es una eyaculación conocida como “seca” cuando se tiene el orgasmo.
- Tener algún bloqueo que impida la salida de los espermas. Puede deberse a una variedad de factores como infecciones repetidas, cirugía, inflamación u otros problemas de desarrollo.
- Tener alguna enfermedad, lesión o problema crónico de salud.
- Tener infertilidad inmunológica. Causada por el sistema de defensas del hombre contra sus propios espermatozoides.
- Medicamentos (como algunos de los que se utilizan para tratar artritis, depresión, problemas digestivos, infecciones, hipertensión y cáncer), que pueden afectar la producción y la función de los espermas, así como la eyaculación.
- Otros factores relacionados con el estilo de vida, como fumar cigarrillos, el uso de esteroides, el abuso del alcohol y/o drogas ilegales, la edad, el estrés, el peso y la deficiencia de vitaminas.
miércoles, 2 de febrero de 2011
¿Es posible contraer hepatitis C por contacto sexual?

Si bien las posibilidades de contraer hepatitis C por contacto sexual son bajas comparado con las de adquirir hepatitis B o VIH, por ejemplo, en ciertas ocasiones es importante tomar precauciones. Aquí te contamos cómo puedes evitar la transmisión de esta enfermedad del hígado que puede causar complicaciones graves.
La hepatitis es una inflamación (hinchazón) en el hígado. Existen distintos tipos de hepatitis, las hay causadas por virus (que son de diferentes tipos), pero hay otras causadas por drogas, por el alcohol, por enfermedades del sistema inmunológico, por depósito de compuestos como el hierro o el cobre, por el embarazo, en fin, hay muchos tipos de hepatitis. Un tipo de hepatitis es la llamada hepatitis C, y es a la que nos vamos a dedicar en aquí, que es causada por un virus. Generalmente se transmite a través del contacto con productos derivados de la sangre; como un pinchazo accidental con una aguja usada de alguien que está infectado. De hecho, una de las principales causas de contagio de la hepatitis C es por compartir agujas para el uso ilegal de drogas.
Así, por ejemplo, hasta principios de los ‘90, cuando no se conocía tanto sobre esta enfermedad, la principal causa de contagio de la hepatitis C eran las transfusiones de sangre. A partir de 1992 se comenzaron a realizar análisis a los donantes y de ese modo las posibilidades de contagio a través de esta vía es mínima.
Pero ¿qué hay acerca de la hepatitis C y su transmisión a través del contacto sexual? Si bien esto es posible, afortunadamente es poco probable, sobre todo en el caso de las parejas monógamas estables y duraderas. Por otro lado, si alguien no tiene una pareja sexual regular y ha sido diagnosticado con hepatitis C debe saber que si se puede transmitir el virus por contacto sexual y que probablemente debería compartirlo con su pareja(s) sexual(es) y usar condón. Y, como la sangre aumenta el riesgo de transmisión, en el caso de las mujeres quizá sea mejor evitar las relaciones sexuales cuando tienen sus periodos menstruales.
Además, se desconoce si el virus puede ser contagiado a través del sexo oral o anal, aunque en este último caso puede haber más posibilidades ya que el sexo anal puede generar pequeñas lesiones por las cuales puede atravesar el virus. Esto es así porque el contagio se produce a través de la sangre.
Algunos estudios sugieren que el virus de la hepatitis C también puede vivir en la saliva, el semen o las secreciones vaginales, pero no se ha comprobado plenamente. Por eso, es conveniente que tomes algunas precauciones como las siguientes:
- Evita tener relaciones sexuales si tienes lesiones que sangran, tanto en las encías como en tus genitales.
- Utiliza un preservativo (condón), a menos que tengas una pareja estable y sepas que no tiene ninguna enfermedad de transmisión sexual (ETS).
- Evita el sexo anal o sé extremadamente cuidadoso y suave, utiliza un preservativo y un lubricante para evitar que haya heridas. Es más, es mejor que evites por completo el sexo violento o agresivo.
Además, para prevenir la transmisión de la hepatitis C también se recomienda que:
- No compartas cepillos de dientes ni objetos filosos (como navajas de afeitar)
- No compartas agujas ni otros objetos para inyectarte drogas ilegales
- Si vas a hacerte un tatuaje o piercing, asegúrate de que el lugar esté limpio, tenga personal calificado y que utilicen materiales desechables y debidamente desinfectados.
La hepatitis C es una enfermedad silenciosa. Al principio, la mayoría de las personas no se sienten enfermas cuando se infectan con el virus, y en general no tienen síntomas por varios años. Lo que sucede es que el virus se mantiene en el hígado ocasionando una inflamación crónica o permanente.
Para detectarlo, es necesario hacer un análisis de sangre. Por eso, si tienes dudas o sabes que has estado en riesgo, es conveniente que consultes a tu médico para determinar si tienes hepatitis C o no.
Por cierto, si tienes hepatitis C, lo mejor es que vayas regularmente con tu médico (idealmente un hepatólogo, que es el especialista del hígado, o un gastroenterólogo) para saber cómo evoluciona la enfermedad, ya que a largo plazo puede causar complicaciones, como cirrosis o cáncer del hígado.
Tomado de Vida y Salud
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Agrandamiento de la próstata (Hiperplasia prostática benigna)
- dificultad para comenzar a orinar
- goteo luego de orinar
- sensación de que la vejiga no se ha vaciado por completo
- dolor al orinar
- necesidad frecuente de vaciar la vejiga, especialmente por la noche
- sensación de urgencia acompañada por la sensación de orinar
- pérdida de control de la vejiga (incontinencia)
- Limite el consumo de líquidos por la noche, especialmente las bebidas con alcohol y la cafeína. Esta reducción ayuda a minimizar el número de veces que tiene que orinar por la noche. (Además, el beber demasiado alcohol puede irritar la vejiga o la próstata. La mayoría de los especialistas recomiendan a los hombres que eviten tomar más de dos bebidas alcohólicas por día).
- Pregúntele a su médico si puede cambiar o eliminar medicamentos que tal vez estén empeorando el problema. Estos pueden incluir antihistamínicos, diuréticos, descongestionantes, antiespasmódicos, tranquilizantes y algunos tipos de antidepresivos. Estos medicamentos pueden debilitar el músculo de la vejiga o reducir la apertura de la próstata.
- Aproveche todas las oportunidades para utilizar el baño y tómese todo el tiempo que necesite para vaciar la vejiga por completo.
- Resección Transuretral de Próstata (TURP): es el procedimiento realizado con mayor frecuencia. El cirujano introduce una especie de telescopio y un bucle eléctrico a través de la uretra hacia el agrandamiento de la próstata. El bucle eléctrico quema el tejido prostático que sobra para abrir el conducto de la uretra. La operación dura aproximadamente 90 minutos. Requiere anestesia general o raquianestesia (en la médula espinal a través de la parte baja de la columna), y permanecer una noche hospitalizado. El efecto secundario más frecuente es la eyaculación retrógrada, en la que el semen fluye hacia la vejiga en vez de afuera de la punta del pene, y provoca orgasmos “secos”.
- Incisión Transuretral de la Próstata (TUIP): mediante esta cirugía se ensancha la uretra mediante cortes pequeños en la apertura de la vejiga, en vez de extraer el tejido prostático. Sólo se utiliza cuando el agrandamiento de la próstata es mínimo. La ventaja de este procedimiento es que la tasa de complicaciones es menor y el hecho de que no es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, los resultados a largo plazo pueden no ser tan buenos como los de la TURP.
- Termoterapia Transuretral por Microondas (TUMT): se introduce una especie de aguja con microondas en la uretra para calentar la próstata y destruir el exceso de tejido. Este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. No es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, aproximadamente la mitad de todos los hombres necesitan tratamiento adicional dentro de los cuatro años posteriores a la cirugía.
- Ablación Transuretral con Aguja (TUNA): en este procedimiento se utiliza una aguja caliente para quemar cantidades pequeñas de tejido prostático. Al igual que la TUMT, este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. Además, no es necesario permanecer una noche hospitalizado.
- Prostatectomía Transuretral Inducida por Láser Guiada por Ultrasonido (TULIP): mediante el uso de ultrasonido, el cirujano quita el tejido prostático excesivo con un rayo láser. La prostatectomía visual asistida por láser (VLAP) es una variante de este procedimiento, pero se utiliza un telescopio en vez de un ultrasonido.
- Cirugía abierta: ocasionalmente, una próstata muy grande u otros factores de complicación, como daño de la vejiga, requieren de una incisión por encima del hueso púbico para extirpar el tejido prostático excesivamente agrandado.
- Endoprótesis Uretrales: se introducen cilindros de malla diminutos en la parte estrechada de la uretra y una vez allí se expanden. Este procedimiento está aún en experimentación.
