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sábado, 1 de septiembre de 2012

¿Un medicamento para prevenir el VIH?

El Comité Asesor de Medicamentos Antivirales que asesora a la FDA ha votado a favor del uso de una medicina para prevenir el desarrollo del VIH en algunos grupos de riesgo, como los hombres homosexuales y las personas con parejas infectadas. El medicamento se denomina Truvada, y ya se está usando en conjunto con otras para tratar la enfermedad.

Una nueva polémica surge en el ámbito científico, tras la recomendación del Comité Asesor de Medicamentos Antivirales que asesora a la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), a favor del uso de una medicina para prevenir el desarrollo del VIH en ciertos grupos de personas que están en mayor riesgo de contraer este virus.

Esta noticia puede resultar alentadora si se considera que el VIH es el virus responsable del SIDA. El VIH es una epidemia global con más de dos millones de casos nuevos por año en todo el mundo. Pero no todo es tan sencillo como parece.

Desarrollada por el laboratorio Gilead Sciences, la medicina en cuestión, se denomina Truvada y fue aprobada por la FDA en el 2004 para el tratamiento contra el VIH. Por eso, actualmente, Truvada es ampliamente recetada en combinación con otros medicamentos antirretrovirales para combatir el SIDA.

La novedad, ahora, es que luego de evaluar varios estudios de personas que tomaron esta medicina diariamente y de escuchar presentaciones científicas, el Comité Asesor de Medicamentos Antivirales votó 19 a 3 a favor de que se recete el medicamento a los hombres homosexuales que sean VIH negativos y tengan relaciones ocasionales con varias parejas; 19 a 2 con una abstención a favor de recetarlo a las personas no infectadas cuyas parejas sean VIH positivos y 12 a 8 con dos abstenciones para el resto de los grupos de riesgo (como quienes practican la prostitución).

Las preguntas incluyen: ¿realmente vale la pena tomar esta medicina?, ¿cuáles son los posibles efectos no deseados que puede causar en las personas sanas?, ¿hay otros intereses detrás de esta recomendación (luego de esta noticia, por ejemplo, las acciones del laboratorio que lo fabrica habían subido un 1.2 por ciento)?

Un estudio publicado en 2010 mostró que la medicina Truvada ayudó a prevenir el VIH en los hombres sanos homosexuales que tenían comportamiento de alto riesgo entre un 44% y un 73%.

Lo interesante fue que cuando los investigadores observaron de cerca el nivel de la medicina en la sangre detectaron que muchos no habían tomado la píldora todos los días. Entre quienes sí lo habían hecho, la disminución del riesgo fue de alrededor del 90 por ciento, aunque sólo el 10 por ciento de los hombres la tomó siguiendo las indicaciones exactas que recibió.

Por todo esto, la polémica en torno al uso de Truvada para prevenir la transmisión (el contagio) continúa: mientras que algunos científicos consideran que las pruebas sobre la efectividad de esta medicina para prevenir la transmisión del VIH son suficientes, otros se muestran preocupados ante la posibilidad de que la píldora desencadene comportamientos arriesgados y pueda dar lugar a una cepa resistente a los medicamentos del VIH.

Además, quienes cuestionan esta medida señalan que la píldora es cara (cuesta alrededor de $1,200 dólares por mes) y que podría ofrecer una falsa sensación de protección. El problema en este caso es que podría hacer que personas que hoy se cuidan con condones vuelvan a tener prácticas sexuales riesgosas, lo que va en contra de lo que se busca, ya que provocaría un nuevo aumento en los casos de SIDA.

En efecto, el uso de Truvada para la prevención del VIH no pretende eliminar o remplazar el uso del condón, que sigue siendo una de las medidas más segura para prevenir no sólo la transmisión (el contagio) de esta enfermedad sino también de otras enfermedades venéreas (o ETS enfermedades de transmisión sexual).

La FDA todavía no ha emitido su decisión final, que será dada a conocer posiblemente este mes. De ser a favor, será la primera vez que la institución aprueba una medicina para prevenir el contagio del VIH (aunque, en realidad, como el uso de Truvada está autorizado para el tratamiento del VIH, los médicos pueden recetarla para prevenirlo aunque el laboratorio no puede promocionarla para este uso).

Independientemente de lo que se decida, es importante que sigas teniendo prácticas sexuales seguras, no sólo para evitar el contagio de VIH sino también de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), como algunos tipos de hepatitis, el virus de papiloma humano (VPH) y la sífilis.

  • Mantén relaciones sexuales con otra persona que sólo tenga sexo contigo y que no use drogas intravenosas (inyectables). 
  • Usa siempre condones si no tienes una pareja estable o si tienes dudas de si tu pareja tienen alguna ETS o si tiene relaciones sexuales con alguien más o no estás seguro. 
  • Si eres mujer y tu pareja se rehúsa a usar un condón, usa un condón para mujeres. No son tan efectivos como los de los hombres, pero ofrecen cierta protección. 
  • No dejes que la sangre, el semen, la orina, el flujo vaginal o la materia fecal de nadie penetre en tu ano, tu vagina o en tu boca. 
Y si tienes alguna infección o sabes que puedes transmitir alguna ETS, es importante que hables honestamente con tu pareja. Es un acto de amor para que ambos puedan buscar el mejor modo de protegerse y para que puedan seguir disfrutando de una vida sexual saludable.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 10 de agosto de 2012

6 puntos que toda persona sexualmente activa debe tener bien claro

¿Crees que lo sabes todo sobre el sexo? A veces puedes tener ideas erróneas o, simplemente, desconocer o no estar consciente del peligro que corres al involucrarte en una actividad tan placentera como ésta. El descuido o la ignorancia no te libran del riesgo, al contrario. Por eso, para que puedas evitarlo, he aquí 6 puntos que cualquier persona que es sexualmente activa debe tener bien en claro.

El sexo es uno de los placeres más agradables que además brinda varios beneficios para la salud, como mejorar el estado de ánimo y la autoestima, disminuir el estrés y ayudar a mantener el corazón sano.

Sin embargo, como las dos caras de una misma moneda, el sexo también tiene consecuencias, riesgos y peligros, que a veces hasta pueden comprometer tu vida. Por eso es importante que practiques sexo seguro y responsable, en todas las etapas de tu vida.

¿Crees que sabes todo sobre el sexo seguro? Pues sigue leyendo estos 6 puntos que cualquier persona que es sexualmente activa debe tener bien en claro. Compruébalo tú mismo(a).

1. ¿Crees que el mejor método para prevenir el embarazo son las píldoras anticonceptivas que toman las mujeres o los condones que usan los varones?

Pues no es así. Si bien esas dos son de las más efectivas, existen otras formas de evitar el embarazo, hay parches, inyecciones, el dispositivo intrauterino hormonal (DIU) y otras. Todas con sus ventajas, sus desventajas y sus riesgos. Si tienes dudas, consulta con un especialista sobre cuál es el método más apropiado para ti, de acuerdo a tus prácticas sexuales.

2. ¿Crees que los anticonceptivos de emergencia son suficientes para cuidarse del embarazo no deseado?

Presta atención. Si bien estos métodos pueden ser eficaces ante un “accidente” si se usan de manera apropiada, no hay que abusar de ellos ya que han sido desarrollados, como su nombre lo indica, para situaciones “de emergencia”.

3. ¿Crees que si tomas pastillas anticonceptivas para evitar el embarazo también te estás protegiendo contra las enfermedades venéreas o las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?

¡Ten cuidado! Las pastillas anticonceptivas no impiden el contagio de las ETS. En este caso, el mejor método es usar condones de manera correcta y practicar sexo seguro.

4. ¿Crees que no es posible el contagio de las ETS practicando sexo oral?


Empieza a cuidarte. Tanto el dar como el recibir sexo oral son formas en que se puede transmitir o contagiar una enfermedad de transmisión sexual. La mayoría de las ETS son causadas por virus o bacterias que entran al cuerpo por cortes diminutos en la piel o a través de las mucosas durante las relaciones sexuales. Por eso, es posible que contraigas alguna ETS en cualquier tipo de actividad sexual, ya sea oral, vaginal o anal.

5. ¿Crees que sólo las parejas homosexuales están en riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS)?

Eso es un prejuicio absolutamente infundado. Como mencioné en el punto anterior, puedes contraer una enfermedad venérea (ETS) en cualquier tipo de actividad sexual, ya sea oral, vaginal o anal, sin importar si tu pareja es de tu mismo sexo o del opuesto.

6. ¿Crees que sólo los jóvenes y los adolescentes deben de preocuparse de las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?

No te fíes. Aún cuando hayas superado los 50, no estás exento de contagiarte. ¿Sabías que se estima que el 16 por ciento de los casos nuevos de VIH/SIDA registrados en Estados Unidos corresponden a adultos mayores de 50 años y que el 25 por ciento de las personas que viven con esta enfermedad también han superado esa edad?

El VIH/SIDA es sólo una de las ETS que pueden afectar a los jóvenes y a los adultos. El espectro es muy amplio y abarca desde el herpes genital, hasta la hepatitis y el VIH/SIDA, pasando por la gonorrea, la clamidia y la sífilis, y la lista continúa.

Por eso, no importa la edad que tengas, ya sea que quieras evitar un embarazo no deseado o no, es vital que practiques el sexo seguro y responsable. ¿De qué manera?
  • Mantén relaciones sexuales sólo con otra persona que no esté infectada, que sólo tenga sexo contigo y que no use drogas intravenosas (inyectables).
  • Si no tienes una pareja estable o si tienes dudas de si tu pareja tienen alguna ETS o relaciones sexuales con alguien más, siempre usa condones.
  • Si eres mujer y tu pareja se rehúsa a usar un condón, usa un condón para mujeres. No son tan efectivos como los de los hombres, pero ofrecen cierta protección.
  • No dejes que la sangre, el semen, la orina, el flujo vaginal o la materia fecal de nadie penetre en tu ano, tu vagina o en tu boca.
  • Habla honestamente con tu pareja sobre tus prácticas sexuales, tus deseos y tus temores (más aún si sabes que tienes alguna ETS), no para presionar al otro sino para que ambos puedan elegir el mejor modo de cuidarse.
Por último, recuerda que la única manera de evitar tanto el embarazo como el contagio de alguna ETS es la abstinencia. Sin embargo, la idea no es que te prives del sexo, sino que puedas disfrutar de él sin correr peligro. Con todas estas cosas en mente, ya estás preparado(a) para vivir una vida sexual activa más segura e igualmente placentera.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 4 de junio de 2012

Una dieta rica en grasa afecta la cuenta y el volumen del semen

Si eres hombre y te preocupa tu fertilidad, quizás debas considerar cuánta grasa consumes a diario. Y si crees que no tiene que ver una cosa con la otra, sigue leyendo este artículo y entérate lo que un grupo de investigadores ha descubierto sobre la relación entre el consumo de grasas y la cuenta y el volumen del semen.

Hay un dicho que dice que “somos lo que comemos”, lo que en otras palabras quiere decir que, según cómo nos alimentemos, será nuestro cuerpo y nuestra salud. Así, son incontables las investigaciones que tratan de analizar cómo cada comida puede influir en el funcionamiento de los tejidos y los diferentes órganos de nuestro organismo.

Por ejemplo, un estudio reciente que fue publicado en la revista especializada Human Reproduction se refiere a cómo la alimentación puede afectar a la fertilidad de los hombres y reporta que el consumo de las comidas ricas en grasa parece reducir los niveles del semen.

Según dicho análisis, las grasas saturadas parecen ser el factor más importante relacionado con la calidad de semen. En detalle: los hombres que más grasas saturadas consumían, tenían una cuenta espermática total un 35 por ciento más baja y una concentración espermática un 38 por ciento más baja, que los participantes que menos grasas saturadas comían.

Además, los resultados demuestran que los hombres que consumían la mayor cantidad de ácidos grasos, como los denominados omega 3 (que se hallan en el pescado y las nueces, por ejemplo), tenían más espermatozoides, que estaban formados correctamente (alrededor del 2 por ciento) que quienes comían menos cantidad de omega 3.

Y si bien todavía es necesario realizar más investigaciones para confirmar los hallazgos de este estudio (que fue pequeño, ya que sólo se analizaron los datos de 99 hombres norteamericanos, que fueron divididos en tres grupos de acuerdo a su consumo de grasas), estos datos nos recuerdan cuan frágil puede ser la fertilidad y cuánto podemos hacer para cuidarla con pequeños cambios de hábitos, como llevar una dieta saludable.

Al respecto, hubo otros estudios que relacionaron la alimentación con la calidad del semen, como dos que fueron presentados a fines del 2011 en la reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva en Orlando, en Estados Unidos, según los cuales, en resumen, las dietas ricas en carnes rojas y en cereales procesados parecen afectar la capacidad de los espermatozoides para moverse, mientras que las dietas ricas en grasas trans parecen reducir la cantidad de espermatozoides en el semen.

Si deseas un embarazo y no lo logran, no te avergüences y consulta a un profesional especializado (un urólogo). Ten en cuenta que muchas veces el problema de la fertilidad en la pareja no es la mujer – como se solía pensar – sino el varón. Por ejemplo, entre las principales causas de infertilidad masculina se encuentran:
  • Trastornos con los espermatozoides o problemas con la eyaculación.
  • Varicocele. Una condición que se produce cuando hay venas dilatadas en la piel que recubre los testículos, que inhiben el desarrollo de los espermatozoides porque evitan que haya un flujo adecuado de sangre.
  • Tener alguna enfermedad, lesión o problema crónico de salud. Desde enfermedades renales (del riñón) hasta el cáncer del testículo, incluyendo enfermedades sistémicas como la diabetes, enfermedades de transmisión sexual, trastornos genéticos (hereditarios) y problemas hormonales.
  • Algunos medicamentos y ciertos factores relacionados con el estilo de vida, como fumar, usar esteroides, abusar del alcohol y/o las drogas ilegales, la edad, el estrés emocional, el peso y una deficiencia de vitaminas, entre otros.
Por todo esto, si tú y tu pareja están tardando demasiado en lograr un embarazo (generalmente se considera un año de tener relaciones sexuales regulares sin protección), es importante que consulten con un especialista y que no se desanimen ante algún resultado que pueda no ser el que desean. Actualmente existen muchos métodos para tratar la infertilidad tanto masculina como femenina y para lograr el tan ansiado(a) hijo o hija.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 18 de marzo de 2012

¿Qué pasa en mi cuerpo durante el sexo? – Las etapas del ciclo de respuesta sexual

Tu cuerpo reacciona de diferente forma a las distintas fases del ciclo de la respuesta sexual que el de tu pareja. Es importante que sepas cuáles son esas diferencias, porque eso te da las armas para hacer más intensa tu relación, y podría ayudarte a identificar las señales de cualquier problema sexual que se presente.

Una pareja que se acopla bien en el baile es algo digno de admirar: ambos se mueven al ritmo de la música, dan los pasos adecuados y hasta parece que pueden adivinar y anticipar los movimientos del compañero. Esa compenetración no se improvisa por más aptitudes que se tengan, se perfecciona. Pues bien, la relación amorosa es algo parecido a un baile en el que ambos conocen los pasos y se acoplan a la perfección. Los movimientos no tienen que ser idénticos, sólo hay que saber cuándo esperar o cuando acelerar, o dejarse llevar… todo en el momento debido.

Como las sinfonías, el ciclo sexual tiene sus etapas o fases. ¿Sabes cuáles son? Son exactamente cuatro: la excitación, el plateau (meseta), el orgasmo y la resolución. Tanto los hombres como las mujeres experimentan estas fases, pero a un ritmo diferente, por eso no siempre alcanzan el orgasmo a la misma vez). La intensidad y el tiempo de la respuesta varía según la persona, y el conocer esas diferencias te ayuda a comprender mejor las reacciones de tu cuerpo y el de tu pareja, y a intensificar la experiencia sexual. Por lo general el ciclo completo en la mujer dura unos 15 minutos, mientras que el hombre puede llegar al orgasmo mucho más rápidamente, entre 3 y 5 minutos. Por eso no hay que desesperarse ni pensar que no se está haciendo algo de forma adecuada si la pareja no puede alcanzar el orgasmo al mismo tiempo.

La fase 1: excitación. Esta fase puede durar desde algunos minutos hasta varias horas. Sus características:
  • Se aumenta la tensión muscular.
  • Se acelera el ritmo del corazón y la respiración.
  • Aparece rubor (enrojecimiento) en la piel, en forma de manchas rojas en el pecho y en la espalda.
  • Los pezones de endurecen o se ponen erectos.
  • Se incrementa el flujo de la sangre a los genitales, lo que hace que se hinchen el clítoris y los labios vaginales interiores de la mujer. El útero se eleva, tirando de la vagina y haciéndola más voluminosa. En el hombre se produce la erección del pene, la piel del escroto se tensa y aumenta de grosor, y los testículos se sitúan más arriba del escroto.
  • Empieza la lubricación vaginal en la mujer.
  • Los senos de la mujer se vuelven más llenos, y las paredes vaginales empieza a hincharse. Aparece el rubor sexual en los senos.
  • Los testículos del hombre se hinchan, su escroto se contrae y empieza a segregar un líquido lubricante (este líquido lubricante es parte del semen y contiene espermatozoides. Si la mujer no desea un embarazo, debe protegerse aunque todavía no haya ocurrido la eyaculación).
La fase 2: la meseta (o plateau), es el período entre la excitación inicial hasta el punto del orgasmo. ¿Qué ocurre aquí?
  • Los cambios que empezaron en la fase anterior se intensifican.
  • La vagina sigue hinchándose, debido al incremento del flujo de la sangre, y las paredes vaginales toman un tono rojo oscuro.
  • El clítoris de la mujer se vuelve muy sensible, hasta el punto de que el contacto puede producirle dolor, y se retrae bajo el capuchón del clítoris para evitar la estimulación directa del pene. El rubor sexual de ambos se difunde al pecho, al abdomen, a la cara, etc.
  • Los testículos del hombre aumentan de tamaño, la cabeza del pene aumenta de diámetro y el glande intensifica su color. Se produce la emisión (la salida) del líquido seminal.
  • La respiración, el ritmo del corazón y la presión arterial siguen aumentando.
  • Se aumenta la tensión muscular, y los espasmos musculares pueden empezar en los pies, en la cara y en las manos.

La fase 3: el orgasmo o el clímax del ciclo sexual. Es la fase más corta, y por lo regular dura sólo unos segundos. Sus características son:
  • Empiezan las contracciones musculares involuntarias. En la mujer, se producen contracciones rítmicas de la vagina. El útero se contrae al mismo ritmo de las contracciones vaginales. En los hombres, las contracciones rítmicas de la próstata y del pene se producen más rápidamente, y resultan en la eyaculación del semen. Van decreciendo en intensidad y en frecuencia después de las primeras emisiones.
  • La presión arterial, el rimo cardíaco y la frecuencia de la respiración están en su mayor intensidad.
  • Se producen espasmos musculares en los pies.
  • Hay una poderosa y repentina liberación de la tensión sexual.
  • El “rubor sexual” puede aparecer en todo el cuerpo.
La fase 4: resolución.
  • Durante la resolución, desaparecen los espasmos musculares, y el cuerpo regresa lentamente a su nivel de funcionamiento normal. Las partes que se hincharon o que tuvieron erección vuelven a su tamaño y a su color previos.
  • En las mujeres desparecen el rubor y la hinchazón de los pezones y de los senos, y el clítoris recupera su posición. En los hombres, luego de la eyaculación, la erección desaparece progresivamente. El rubor desaparece inmediatamente después del orgasmo.
  • El esfuerzo anterior deja cubiertos de sudor a los dos miembros de la pareja.
  • Algunas mujeres, si reciben en este momento más estímulo sexual, pueden regresar con rapidez a la fase del orgasmo y pueden experimentar orgasmos múltiples. Los hombres necesitan un tiempo de recuperación después del orgasmo, llamado “período refractario”, durante el cual no pueden llegar de nuevo al orgasmo. La duración de este período varía de un hombre a otro, y generalmente se alarga con la edad.
  • Esta fase se caracteriza por una sensación de bienestar, de intimidad más estrecha entre los dos y a menudo fatiga.
A grandes rasgos, esas son las cuatro etapas del ciclo de respuesta sexual que, explicadas así suenan un poco mecánicas, pero qué son diferentes en la realidad. Usa esta información para identificar esas señales en ti y en tu pareja en el próximo encuentro para que puedas disfrutar ese “baile” que sin duda será mucho más hermoso y gratificante cuando hay amor y deseos de complacerse mutuamente.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 5 de febrero de 2012

¿Tienes problemas con la eyaculación?

Imagen tomada de internet

Algunos demasiado pronto, otros demasiado tarde… A veces, algo que para la mayoría es tan natural y placentero para muchos puede volverse una pesadilla. Estamos hablando de la eyaculación, que a veces es la responsable de uno de los trastornos sexuales más comunes entre los hombres. Infórmate aquí cuáles dificultades pueden presentarse con la eyaculación (ya sea precoz o retardada), cuáles son sus causas y sus posibles soluciones.

Como te hemos dicho en otras oportunidades: “el sexo es salud”, cuando se hace en una forma responsable, aunque a veces ciertas situaciones pueden provocar estrés o preocupación. Es que, tanto los hombres como las mujeres, suelen tener distintos problemas a la hora de encontrarse en la intimidad con su pareja, al menos una vez en la vida.

En el caso de los hombres, uno de los trastornos sexuales más comunes es el relacionado con la eyaculación, es decir, la salida del semen del pene, que se produce al tener un orgasmo.

A veces, la salida del semen ocurre demasiado pronto, tanto que puede volverse un problema. Entonces hablamos de la eyaculación precoz. Por el contrario, hay veces que el hombre tarda mucho tiempo en eyacular, entonces se habla de la eyaculación retardada. Ambas situaciones pueden ser bochornosas o penosas pero, en general, tienen solución.

Otro trastorno relacionado con la eyaculación es lo que se conoce como la eyaculación retrograda, cuya señal principal es el orgasmo sin eyaculación, o la denominada hematospermia, que se produce cuando hay sangre en el semen eyaculado. Pero veamos en detenimiento cada uno.

El momento de eyacular varía de una persona a otra e incluso en cada pareja es diferente. Sin embargo, hay veces que la eyaculación no ocurre cuando el hombre (o la mujer esperan) y, si esta situación se repite puede volverse un problema.

Así, por ejemplo, la eyaculación precoz ocurre cuando un hombre tiene un orgasmo y eyacula demasiado rápido y sin control, ya sea antes o después de comenzar la relación sexual o coito. Se estima que 1 de cada 5 hombres tiene eyaculación prematura en algún momento de la vida.

Hay varios factores que pueden contribuir a esta condición. Antes se pensaba que eran principalmente psicológicos, como estrés, ansiedad o depresión, actualmente se sabe que pueden ser psicológicos o biológicos o una combinación de ambos. Entre los biológicos o físicos están: la inflamación de la glándula prostática o de la uretra, alteraciones hormonales, alteraciones de unas sustancias en el cerebro (llamadas neurotransmisores), o un problema en la médula espinal, entre otros.

A veces, la eyaculación precoz desaparece por sí sola después de varias semanas o meses. Pero si el problema persiste, es importante que busques ayuda profesional, ya que existen tratamientos muy efectivos. Algunos utilizan la terapia de conducta, y otros lo hacen con medicinas (dependiendo del problema pueden ser aplicadas localmente, cremas, o tomadas).

En el extremo opuesto, la eyaculación retardada se produce cuando el hombre no logra eyacular (anaeyaculación) durante la penetración o llega al orgasmo luego de un gran esfuerzo y pasada la media hora o los 45 minutos. Esta experiencia puede ser tan difícil de asumir, que algunos hasta tienen miedo de tener relaciones sexuales.

Como en el caso de la eyaculación precoz, la eyaculación retardada puede deberse a diferentes causas. Ya sea a factores psicológicos o físicos. Entre las causas psicológicas están inseguridad con la pareja, ansiedad, estrés, cansancio, problemas de pareja, deseos de impresionarla o presión por derribar ciertos tabúes. Las causas físicas incluyen: los efectos secundarios de algunos medicamentos, un trauma en los nervios pélvicos que controlan el orgasmo, el abuso del alcohol y el uso de drogas (incluyendo la marihuana), algunas infecciones urinarias o de la próstata, las enfermedades neurológicas (como diabetes, entre otras), ocasionalmente una cirugía de la próstata o del corazón, entre otros. El tratamiento, siempre que la causa no sea biológica, incluye terapia sexual en pareja y/o medicamentos o cambio de medicamentos, etc. Dependiendo de la causa.

Otros casos no tan comunes son la eyaculación retrograda y la eyaculación con sangre. En el primer caso, el semen no logra salir por el pene y se regresa a la vejiga. Esto puede ocurrir por varios motivos, como algún daño en los músculos de la vejiga o en los nervios que controlan a estos músculos, que puede haber sido provocado por alguna cirugía o enfermedad, o por efectos secundarios de algunos medicamentos.

Si bien la eyaculación retrograda no interfiere con la capacidad para tener una erección o para lograr un orgasmo, puede causar infertilidad porque el semen no puede llegar al útero de la mujer. La duración y el tratamiento de este problema dependerán de la causa. La mayoría no necesita tratamiento un específico pero, en todos los casos, lo importante es asegurarse de que no es un signo de una condición grave como el cáncer.

Por ultimo, la eyaculación con sangre o hematospermia es una situación bastante rara y no siempre es grave, pero sin duda debes prestarle atención pues es una señal de que algo está sucediendo en tu cuerpo. En la mayoría de los casos no se puede encontrar la explicación a la presencia de sangre en el semen y generalmente desaparece al poco tiempo sin que se requiera tratamiento. Sin embargo, a veces puede ser algo más delicado como inflamación, infección o lesión en alguna parte del sistema reproductivo. Sólo en muy pocos casos, la sangre en el semen puede ser señal de cáncer en los testículos o en la próstata. Por eso es importante que no ignores la sangre en tu eyaculación.

¿Has tenido o tienes alguno de estos problemas? Olvídate de los temores y la vergüenza y busca ayuda profesional. Así podrás volver a disfrutar tus relaciones sexuales con plena seguridad.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 19 de agosto de 2011

El largo de los dedos y la relación con el largo del pene (y con la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata)


Un estudio reciente  ha encontrado una relación entre la longitud del pene y el largo de los dedos, específicamente, del dedo índice y  anular de la mano derecha de los hombres. Aquí te contamos más sobre este hallazgo y cómo puede ayudar al desarrollo científico este dato que parece más bien curioso. Entérate de estos detalles y deja de hacerte problema. ¿No se te ocurrirá usar guantes para tu próxima cita romántica, o si?
Si vas a dejar que alguien te lea las manos, quizás prefieras que no sea una mujer, ya que puedes revelarle algo más que tu futuro: ¡la longitud de tu pene! Así lo ha detectado un estudio reciente desarrollado por científicos de Corea del Sur, según el cual la diferencia entre el largo de los dedos índice y anular estaría relacionada con la longitud del pene.
Los científicos consideran que esta relación viene determinada desde la mismísima gestación, etapa en que las altas concentraciones de la hormona testosterona (o la hormona masculina) estimulan una mayor actividad testicular y conducen a una proporción de los dedos más baja en el bebé en desarrollo.
Específicamente, los investigadores del Departamento de Urología del Hospital Gil de la Universidad de Gacheón, Corea del Sur, encontraron que cuando la proporción del largo de los dedos índice y anular de la mano derecha es más baja, más largo suele ser el pene. Para ello consideraron lo que se denomina “proporción de los dedos”, que se calcula dividiendo la longitud del dedo índice por la del dedo anular.
¡Espera un momento! Antes de comenzar a hacer cuentas, recuerda que los hombres suelen preocuparse por el tamaño de su pene (algo que a las mujeres no les importa tanto, en verdad), a pesar de que la mayoría lo tiene de un tamaño promedio. Esto es, con una longitud de 2,5 a 10 centímetros (1 a 4 pulgadas) en estado de flacidez.
Por supuesto, estos hallazgos no te ayudarán a cambiar el tamaño de tu pene (para ello existen varios métodos más o menos eficaces que ya explicamos en otro artículo de vidaysalud.com), pero sí ayudan a comprender cómo los genes que influyen en la producción de las hormonas como la testosterona, se relacionan con el desarrollo de las extremidades (los brazos y las piernas) y de los sistemas como el urológico (que tiene que ver con el aparato genital masculino, los riñones, la vejiga, etc.). A la vez, se espera que una mayor comprensión de estos mecanismos resulte útil para seguir investigando condiciones clínicas relacionadas con problemas del desarrollo en los hombres.

Pincha aquí para leer el artículo completo

jueves, 9 de junio de 2011

La distancia entre el ano y los genitales puede influir en la fertilidad masculina



Un nuevo hallazgo relaciona la distancia que hay entre el ano y los genitales con la fertilidad masculina y considera que a menor distancia menos son las posibilidades de poder procrear. Descubre más detalles sobre este descubrimiento y otras posibles causas de infertilidad en el hombre.
Si una pareja trata de concebir un bebé durante un tiempo pero no puede lograrlo, es posible que haya algún problema de fertilidad. Esto no es algo que le pasa sólo a las mujeres. Muchas veces son los hombres quienes por algún problema físico no pueden dejar embarazada a su compañera. Al respecto, un estudio reciente encontró que la distancia entre el ano y los genitales (AGD, por su siglas en inglés) podría influir en la fertilidad masculina.
El estudio fue desarrollado por unos investigadores de la universidad del Rochester Medical Center, en Nueva York en Estados Unidos, según el cual la distancia entre el ano y el escroto (que es piel que recubre los testículos) se relaciona con el volumen del semen y la cantidad de esperma. Al parecer, entre menor es la distancia, más posibilidades hay de que la cantidad de esperma producidos sea baja.
O sea, según el informe, los hombres que tienen una distancia entre el ano y los genitales (AGD) menor a la longitud promedio (de alrededor de 2 pulgadas o 52 milímetros) tienen 7 veces más posibilidades de ser “sub-fértiles” (tener una fertilidad menor) que quienes sobrepasan esa medida. Se considera que un hombre es sub-fértil cuando produce menos de 20 millones de espermatozoides por mililitro ya que, en este caso, las posibilidades de concebir se reducen a la mitad -según investigaciones anteriores-, con respecto a quienes tiene una producción normal de esperma (de 20 a 150 millones por mililitro).
Este hallazgo es el primero de este tipo y brinda un nuevo aporte para estudiar casos de infertilidad masculina. Este problema puede producirse por varios motivos, entre ellos:
  • Trastornos con los espermatozoides: pueden no estar bien desarrollados, tener una forma anormal o pueden no moverse bien. También, puede ocurrir que los espermatozoides sean normales pero que la cantidad no se produzcan suficientes (oligospermia) o que directamente no se produzca (azoospermia).
  • Varicocele: se produce cuando hay venas dilatadas en el escroto, que inhiben el desarrollo de los espermatozoides porque evitan que haya un flujo adecuado de sangre. Se detecta fácilmente durante un examen físico y es la causa más común infertilidad masculina que se puede corregir.
  • Eyaculación retrógrada: ocurre por una falla de los nervios y los músculos del cuello de la vejiga o de los músculos responsables de la apertura en la uretra, estos no se cierran durante el orgasmo, lo que hace que el semen retroceda hasta la vejiga en vez de salir por el pene. A veces se puede reconocer porque el hombre tiene la orina turbia luego de la eyaculación y la eyaculación es más pequeña o es una eyaculación conocida como “seca” cuando se tiene el orgasmo.
  • Tener algún bloqueo que impida la salida de los espermas. Puede deberse a una variedad de factores como infecciones repetidas, cirugía, inflamación u otros problemas de desarrollo.
  • Tener alguna enfermedad, lesión o problema crónico de salud.
  • Tener infertilidad inmunológica. Causada por el sistema de defensas del hombre contra sus propios espermatozoides.
  • Medicamentos (como algunos de los que se utilizan para tratar artritis, depresión, problemas digestivos, infecciones, hipertensión y cáncer), que pueden afectar la producción y la función de los espermas, así como la eyaculación.
  • Otros factores relacionados con el estilo de vida, como fumar cigarrillos, el uso de esteroides, el abuso del alcohol y/o drogas ilegales, la edad, el estrés, el peso y la deficiencia de vitaminas.
Muchas veces, estos problemas pueden no dar síntomas. Otras veces puedes notar algunos signos de alerta, como: problemas sexuales (dificultad para alcanzar el orgasmo o mantener la erección), dolor, inflamación (hinchazón) o bultos en los testículos y otras cosas que pueden parecer no tener relación, como menos vello en la cara y el cuerpo u otros signos de anormalidades relacionadas con las hormonas.
Por todo esto, no te avergüences. Debes consultar con tu médico o con un especialista. Si después de un año de intentar concebir con tu pareja no lo logran, busquen ayuda profesional para que se determine la causa de la infertilidad y que se encuentre el tratamiento adecuado. Actualmente existen varias opciones con resultados exitosos para lograr el embarazo.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Es posible contraer hepatitis C por contacto sexual?

Si bien las posibilidades de contraer hepatitis C por contacto sexual son bajas comparado con las de adquirir hepatitis B o VIH, por ejemplo, en ciertas ocasiones es importante tomar precauciones. Aquí te contamos cómo puedes evitar la transmisión de esta enfermedad del hígado que puede causar complicaciones graves.

La hepatitis es una inflamación (hinchazón) en el hígado. Existen distintos tipos de hepatitis, las hay causadas por virus (que son de diferentes tipos), pero hay otras causadas por drogas, por el alcohol, por enfermedades del sistema inmunológico, por depósito de compuestos como el hierro o el cobre, por el embarazo, en fin, hay muchos tipos de hepatitis. Un tipo de hepatitis es la llamada hepatitis C, y es a la que nos vamos a dedicar en aquí, que es causada por un virus. Generalmente se transmite a través del contacto con productos derivados de la sangre; como un pinchazo accidental con una aguja usada de alguien que está infectado. De hecho, una de las principales causas de contagio de la hepatitis C es por compartir agujas para el uso ilegal de drogas.

Así, por ejemplo, hasta principios de los ‘90, cuando no se conocía tanto sobre esta enfermedad, la principal causa de contagio de la hepatitis C eran las transfusiones de sangre. A partir de 1992 se comenzaron a realizar análisis a los donantes y de ese modo las posibilidades de contagio a través de esta vía es mínima.

Pero ¿qué hay acerca de la hepatitis C y su transmisión a través del contacto sexual? Si bien esto es posible, afortunadamente es poco probable, sobre todo en el caso de las parejas monógamas estables y duraderas. Por otro lado, si alguien no tiene una pareja sexual regular y ha sido diagnosticado con hepatitis C debe saber que si se puede transmitir el virus por contacto sexual y que probablemente debería compartirlo con su pareja(s) sexual(es) y usar condón. Y, como la sangre aumenta el riesgo de transmisión, en el caso de las mujeres quizá sea mejor evitar las relaciones sexuales cuando tienen sus periodos menstruales.

Además, se desconoce si el virus puede ser contagiado a través del sexo oral o anal, aunque en este último caso puede haber más posibilidades ya que el sexo anal puede generar pequeñas lesiones por las cuales puede atravesar el virus. Esto es así porque el contagio se produce a través de la sangre.

Algunos estudios sugieren que el virus de la hepatitis C también puede vivir en la saliva, el semen o las secreciones vaginales, pero no se ha comprobado plenamente. Por eso, es conveniente que tomes algunas precauciones como las siguientes:

  • Evita tener relaciones sexuales si tienes lesiones que sangran, tanto en las encías como en tus genitales.
  • Utiliza un preservativo (condón), a menos que tengas una pareja estable y sepas que no tiene ninguna enfermedad de transmisión sexual (ETS).
  • Evita el sexo anal o sé extremadamente cuidadoso y suave, utiliza un preservativo y un lubricante para evitar que haya heridas. Es más, es mejor que evites por completo el sexo violento o agresivo.

Además, para prevenir la transmisión de la hepatitis C también se recomienda que:

  • No compartas cepillos de dientes ni objetos filosos (como navajas de afeitar)
  • No compartas agujas ni otros objetos para inyectarte drogas ilegales
  • Si vas a hacerte un tatuaje o piercing, asegúrate de que el lugar esté limpio, tenga personal calificado y que utilicen materiales desechables y debidamente desinfectados.

La hepatitis C es una enfermedad silenciosa. Al principio, la mayoría de las personas no se sienten enfermas cuando se infectan con el virus, y en general no tienen síntomas por varios años. Lo que sucede es que el virus se mantiene en el hígado ocasionando una inflamación crónica o permanente.

Para detectarlo, es necesario hacer un análisis de sangre. Por eso, si tienes dudas o sabes que has estado en riesgo, es conveniente que consultes a tu médico para determinar si tienes hepatitis C o no.

Por cierto, si tienes hepatitis C, lo mejor es que vayas regularmente con tu médico (idealmente un hepatólogo, que es el especialista del hígado, o un gastroenterólogo) para saber cómo evoluciona la enfermedad, ya que a largo plazo puede causar complicaciones, como cirrosis o cáncer del hígado.


Tomado de Vida y Salud

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Agrandamiento de la próstata (Hiperplasia prostática benigna)


¿Qué es?
La próstata es una glándula pequeña, aproximadamente del tamaño y la forma de una nuez. Se encuentra exactamente debajo de la vejiga y enfrente del recto. Es una parte del tracto reproductivo masculino que produce líquidos que se combinan con el esperma para fabricar semen.
Al nacer, la glándula prostática es diminuta. Cuando los niveles de testosterona aumentan durante la pubertad, la próstata crece rápidamente y duplica su tamaño al llegar a los 20 años. El crecimiento disminuye durante las dos décadas posteriores, y por lo general no causa problemas durante muchos años. Menos del 10% de los hombres de 30 años tienen agrandamiento de la próstata. Cuando el hombre llega a los 40 años, la próstata atraviesa un segundo brote de crecimiento. La mitad de todos los hombres experimenta agrandamiento de la próstata al llegar a los 60 años, y a los 85 años, el 90% de ellos padece de este problema.
Esta glándula rodea el tubo que transporta la orina desde la vejiga (uretra). Durante la pubertad, la próstata se expande uniformemente. Sin embargo, el agrandamiento de la próstata durante la segunda etapa de la vida ocurre en la parte de la glándula cercana a la uretra. A medida que la glándula se agranda, interfiere con el flujo de orina que sale de la vejiga. Esto hace que la vejiga trabaje más para eliminar la orina. Con el tiempo los problemas se agudizan y finalmente, la vejiga no puede vaciarse por completo. La pared de la vejiga puede volverse más gruesa y producir espasmos musculares.
Síntomas
Un agrandamiento de la próstata puede ocasionar problemas para orinar. No todos los hombres con esta enfermedad tienen síntomas. Sin embargo, alrededor de una cuarta parte de los hombres en Estados Unidos reporta cierta dificultad al orinar.
Al principio, los síntomas pueden ser leves debido a que el músculo de la vejiga es capaz de acomodarse para compensar la presión del agrandamiento de la próstata sobre la uretra.
La presión de la próstata en la uretra causa un flujo de orina interrumpido o débil. Otros síntomas incluyen:
  • dificultad para comenzar a orinar
  • goteo luego de orinar
  • sensación de que la vejiga no se ha vaciado por completo
La severidad de estos problemas depende de cuánta presión ejerce la próstata sobre la uretra.
Otro conjunto de síntomas se presenta cuando la orina que se acumula en la vejiga causa irritación. Estos síntomas incluyen:
  • dolor al orinar
  • necesidad frecuente de vaciar la vejiga, especialmente por la noche
  • sensación de urgencia acompañada por la sensación de orinar
  • pérdida de control de la vejiga (incontinencia)
Pueden presentarse complicaciones potencialmente peligrosas si la vejiga no se vacía por completo. La orina que no sale de la vejiga puede provocar el crecimiento de bacterias que pueden causar infecciones frecuentes en el tracto urinario. Además, se pueden formar cálculos (piedras) urinarios en el revestimiento de la vejiga debido a la acumulación de desechos y químicos. Los vasos sanguíneos rotos pueden causar sangre en la orina, generalmente debido a venas rotas o agrandadas en la superficie interna de la próstata. La sangre en la orina también puede ser causada por el estiramiento repentino de la pared de la vejiga. Si esto no se trata, la orina retenida en la vejiga puede retroceder hacia los riñones y causar insuficiencia (falla) renal con el tiempo.
Diagnóstico
Su médico le hará preguntas para considerar la severidad de sus síntomas urinarios. Le realizará un examen rectal digital para palpar (tocar) el tamaño, la forma y la consistencia de la glándula prostática. Por lo general, se examinará una muestra de su orina para determinar la presencia de sangre o infección.
Ocasionalmente, su médico puede solicitar otras pruebas, como un ultrasonido para medir la cantidad de orina en su vejiga, o una cistoscopia, en la que se introduce un tubo iluminado en la vejiga a través del pene. También se pueden realizar pruebas especiales para evaluar los músculos y los nervios de la vejiga, especialmente si usted tiene incontinencia urinaria.
Duración
Los síntomas de agrandamiento de la próstata no siempre se relacionan directamente con el tamaño de la glándula. Muchos hombres con agrandamiento de la próstata no tienen síntomas. En otros, los síntomas son leves y empeoran tan lentamente que nunca desarrollan problemas serios. Alrededor de un tercio de los hombres con agrandamiento de la próstata tienen síntomas que empeoran y requieren tratamiento.
Prevención
Si bien usted no puede evitar que la próstata se agrande, sí puede tomar medidas para reducir los síntomas:
  • Limite el consumo de líquidos por la noche, especialmente las bebidas con alcohol y la cafeína. Esta reducción ayuda a minimizar el número de veces que tiene que orinar por la noche. (Además, el beber demasiado alcohol puede irritar la vejiga o la próstata. La mayoría de los especialistas recomiendan a los hombres que eviten tomar más de dos bebidas alcohólicas por día).
  • Pregúntele a su médico si puede cambiar o eliminar medicamentos que tal vez estén empeorando el problema. Estos pueden incluir antihistamínicos, diuréticos, descongestionantes, antiespasmódicos, tranquilizantes y algunos tipos de antidepresivos. Estos medicamentos pueden debilitar el músculo de la vejiga o reducir la apertura de la próstata.
  • Aproveche todas las oportunidades para utilizar el baño y tómese todo el tiempo que necesite para vaciar la vejiga por completo.
Tratamiento
Cuándo buscar tratamiento y qué hacer son decisiones personales que debe tomar con ayuda de su médico. La razón principal para comenzar un tratamiento es sentirse molesto por los síntomas, o que los cambios en sus hábitos para orinar estén afectando su estilo de vida. Es raro que los hombres que no tienen síntomas o son muy leves, necesiten algún tipo de tratamiento.
Los siguientes son tres enfoques de tratamiento:
Espera vigilada: si sus síntomas no son muy severos, consulte a su médico cuando sea necesario.
Medicamentos: los medicamentos llamados alfa bloqueadores ayudan a relajar los músculos en la base de la vejiga y mejorar la capacidad de orinar. Aproximadamente el 70% de los hombres experimentan una mejoría en sus síntomas después de unos cuantos días o algunas semanas de haber comenzado con estos medicamentos. El lado negativo de estos bloqueadores es que pueden causar mareo, cansancio y presión arterial excesivamente baja. Los alfa bloqueadores recetados con mayor frecuencia incluyen la tamsulosina (Flomax), la alfuzosina (UroXatral), la doxazosina (Cardura) y la terazosina (Hytrin).
En algunos hombres, los medicamentos que bloquean la testosterona pueden reducir el tamaño de la próstata y aumentar el flujo de orina. La desventaja de este tipo de medicamentos es que pueden tardar tres a seis meses en empezar a hacer efecto, y que pueden causar impotencia en aproximadamente el 4% de los hombres que los toman. Los bloqueadores de testosterona recetados con mayor frecuencia, conocidos también como inhibidores de la 5- alfa reductasa, incluyen la finasterida (Proscar) y la dutasterida (Avodart).
Estudios recientes sugieren que la combinación de un bloqueador alfa con un bloqueador de testosterona puede ser más eficaz que cualquier medicamento solo.
Cirugía: esta opción ofrece la mejor oportunidad para mejorar los síntomas, pero también acarrea el mayor riesgo de complicaciones. Existen varios tipos de procedimientos quirúrgicos:
  • Resección Transuretral de Próstata (TURP): es el procedimiento realizado con mayor frecuencia. El cirujano introduce una especie de telescopio y un bucle eléctrico a través de la uretra hacia el agrandamiento de la próstata. El bucle eléctrico quema el tejido prostático que sobra para abrir el conducto de la uretra. La operación dura aproximadamente 90 minutos. Requiere anestesia general o raquianestesia (en la médula espinal a través de la parte baja de la columna), y permanecer una noche hospitalizado. El efecto secundario más frecuente es la eyaculación retrógrada, en la que el semen fluye hacia la vejiga en vez de afuera de la punta del pene, y provoca orgasmos “secos”.
  • Incisión Transuretral de la Próstata (TUIP): mediante esta cirugía se ensancha la uretra mediante cortes pequeños en la apertura de la vejiga, en vez de extraer el tejido prostático. Sólo se utiliza cuando el agrandamiento de la próstata es mínimo. La ventaja de este procedimiento es que la tasa de complicaciones es menor y el hecho de que no es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, los resultados a largo plazo pueden no ser tan buenos como los de la TURP.
  • Termoterapia Transuretral por Microondas (TUMT): se introduce una especie de aguja con microondas en la uretra para calentar la próstata y destruir el exceso de tejido. Este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. No es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, aproximadamente la mitad de todos los hombres necesitan tratamiento adicional dentro de los cuatro años posteriores a la cirugía.
  • Ablación Transuretral con Aguja (TUNA): en este procedimiento se utiliza una aguja caliente para quemar cantidades pequeñas de tejido prostático. Al igual que la TUMT, este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. Además, no es necesario permanecer una noche hospitalizado.
  • Prostatectomía Transuretral Inducida por Láser Guiada por Ultrasonido (TULIP): mediante el uso de ultrasonido, el cirujano quita el tejido prostático excesivo con un rayo láser. La prostatectomía visual asistida por láser (VLAP) es una variante de este procedimiento, pero se utiliza un telescopio en vez de un ultrasonido.
  • Cirugía abierta: ocasionalmente, una próstata muy grande u otros factores de complicación, como daño de la vejiga, requieren de una incisión por encima del hueso púbico para extirpar el tejido prostático excesivamente agrandado.
  • Endoprótesis Uretrales: se introducen cilindros de malla diminutos en la parte estrechada de la uretra y una vez allí se expanden. Este procedimiento está aún en experimentación.
Si bien una cirugía de este tipo no se realiza generalmente de urgencia, hay hombres que deben recurrir a ella cuando su vejiga se bloquea por completo.
Cuándo llamar a un profesional
Llame a su médico de inmediato si tiene síntomas molestos o si nota sangre en la orina. Si el flujo de orina se detiene por completo, busque ayuda de inmediato. También debe acudir a su médico si tiene síntomas de infección de las vías urinarias.
Pronóstico
Es probable que tanto los tratamientos médicos como quirúrgicos (operaciones) alivien los síntomas. La cirugía es un poco más exitosa en el alivio de síntomas, pero el riesgo de complicaciones es mayor.

Tomado de Vida y Salud