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lunes, 10 de septiembre de 2012

Se evalúa la seguridad y la eficacia de la kava como tratamiento para la ansiedad

Según un nuevo estudio, la kava puede ser un tratamiento útil para la ansiedad, sin embargo existen problemas de seguridad relacionados con su uso.

Las bebidas a base de kava, hechas de raíces secas del arbusto Piper methysticum, se han utilizado para rituales y socialmente en el Pacífico Sur durante cientos de años y en Europa desde la década de 1700.

Hay una creciente preocupación sobre el potencial de toxicidad en el hígado por el consumo de la kava. Se han reportado múltiples casos de daños hepáticos en Europa, incluyendo hepatitis, cirrosis e insuficiencia hepática. La kava ha sido retirada del mercado en varios países debido a estos problemas de seguridad. La Administación de Alimentos y Fármacos de los EE.UU. (Food and Drug Administration o FDA, por sus siglas en inglés) ha emitido varias advertencias a los consumidores y a los médicos. No está claro qué dosis o qué duración de uso se correlacionan con el riesgo de daño hepático. La calidad de los informes sobre casos de daño ha sido variable; algunos son imprecisos, otros describen el uso de productos que en realidad no contienen kava en su lista de ingredientes o incluyen a pacientes que también ingieren grandes cantidades de alcohol.

En un nuevo estudio, los investigadores realizaron una revisión de estudios que evalúan los posibles beneficios de la kava y los riesgos asociados. Se examinaron los resultados de cada estudio para determinar si la kava puede ser considerada como un tratamiento seguro y eficaz para las condiciones psicológicas como la ansiedad.

Los investigadores determinaron que cuatro de los seis ensayos reportaron una reducción significativa de ansiedad en los pacientes que recibieron kava. Sin embargo, también determinaron que se deben tomar medidas de seguridad, sobre todo en personas que beben alcohol o toman otros medicamentos psicotrópicos, ya que estas sustancias no se deben combinar con la kava. Además, los estudios sugieren que los usuarios de la kava no deben operar maquinaria pesada y requieren pruebas de función hepática de rutina.

Los científicos concluyeron que la kava puede ser un método eficaz de reducción de la ansiedad. Sin embargo, deben ser consideradas algunas precauciones con el fin de proteger a los pacientes de los efectos secundarios potencialmente dañinos. Se necesitan más estudios para evaluar plenamente la seguridad y la eficacia de la kava.

El uso crónico o intenso de la kava también se ha asociado con casos de neurotoxicidad, hipertensión pulmonar y cambios dermatológicos. La mayoría de las investigaciones en sujetos humanos han durado menos de dos meses, con el estudio más largo de sólo seis meses de duración.

Para obtener más información acerca de la kava, por favor visita nuestroDiccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral.www.naturalstandard.com
  • Sarris J, LaPorte E, Schweitzer I. Kava: a comprehensive review of efficacy, safety, and psychopharmacology. Aust N Z J Psychiatry. 2011 Jan;45(1):27-35. Epub 2010 Nov 15. 
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 7 de septiembre de 2012

Recomiendan la prueba de la hepatitis C a todos los nacidos antes de 1965

¿Has nacido entre 1946 y 1964 y todavía no te has hecho una prueba de la hepatitis C? Pues no esperes más y sigue las recomendaciones del CDC, para evitar complicaciones mayores que hasta pueden costarte la vida.

Los Centros de Detección y Control de enfermedades (CDC) de Estados Unidos han emitido una nueva recomendación para todos los denominados “baby boomers”, que son todas las personas nacidas durante el “boom” de natalidad después de la Segunda Guerra Mundial (entre los años 1946 y 1964).

De acuerdo con los CDC, es importante que todas estas personas se hagan la prueba de la hepatitis C para eliminar esta epidemia que usualmente no causa síntomas, pero puede dañar al hígado y provocar cáncer y hasta la muerte. ¿Sabías que la hepatitis C es la causa principal de trasplantes de hígado en Estados Unidos?

El virus de la hepatitis C fue identificado en los 90 y las pruebas de sangre que lo detectan, que comenzaron en 1992, han ayudado a eliminar la infección casi por completo. De todos modos, se estima que todavía hoy hay más de tres millones de personas en Estados Unidos que están infectadas con este virus.

Entre ellas, las tres cuartas partes (es decir más de 2 millones de personas) corresponden a los denominados baby boomers, muchos de los cuales adquirieron la enfermedad a través de transfusiones de sangre.

Actualmente, la principal vía de contagio es compartir agujas infectadas para el uso de drogas, aunque el virus de la hepatitis C puede trasmitirse a través del contacto con sangre infectada en general, lo que incluye:
  • tener relaciones sexuales sin protección (aunque esto es poco común) 
  • con un tatuaje infectado o mediante el equipo usado para hacer perforaciones en el cuerpo (body piercing) 
  • a través de transfusiones de sangre realizadas antes de 1992 (como es el caso de los baby boomers) 
  • pincharse accidentalmente con una aguja infectada (por ejemplo, un trabajador de la salud) 
  • a través de las diálisis renales 
  • de la madre al bebé, durante el nacimiento 
El problema con la hepatitis C es que en general no da síntomas, por eso hay muchas personas infectadas que no saben que son portadoras de esta enfermedad. Y si bien entre el 15 al 25% de las personas infectadas puede eliminar el virus del organismo sin tratamiento, lo cierto es que entre un 75 y un 85% de las personas que contraen el virus, desarrollan una enfermedad crónica, es decir, de por vida.

Cuando la hepatitis C se vuelve crónica permanece en el cuerpo de la persona y, con el paso del tiempo, puede provocar problemas graves del hígado, como cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer del hígado.

Por eso es importante que sepas prevenir la hepatitis C y, si estás en el grupo de riesgo, que no dejes de hacerte el control de sangre que puede detectar el virus, aún cuando no tengas ningún síntoma.

¿Sabes quienes están en riesgo de estar infectado con el virus de la hepatitis C, además de las personas que han nacido entre 1946 y 1964? Entre ellas están:
  • Quienes usan drogas inyectadas o se han inyectado drogas en el pasado. 
  • Las personas infectadas con el VIH. 
  • Quienes tienen alguna enfermedad del hígado. 
  • Las personas que hayan recibido una donación de sangre o de un órgano antes de 1992. 
  • Quienes hayan estado expuestos a sangre contaminada con el virus de la hepatitis C en su trabajo, ya sea con un pinchazo o por algún corte con un objeto afilado. 
  • Las personas que están recibiendo diálisis, las que tienen el hígado graso, diabetes y/o tienen el colesterol elevado. 
¿Ya sabes si debes hacerte la prueba de la hepatitis C? Recuerda que para reducir el riesgo de transmisión (contagio), no debes compartir agujas ni equipos para la inyección de sustancias cosméticas, drogas o esteroides.

Tampoco utilices artículos personales que hayan estado en contacto con la sangre de una persona infectada, como navajas de afeitar, cortaúñas, cepillos de dientes o monitores de glucosa, y no te hagas tatuajes ni perforaciones corporales en establecimientos que no estén autorizados o por personas que no estén calificadas.

Además, parte de la prevención y la evaluación incluye hacerse una prueba de sangre de rutina, para analizar las enzimas hepáticas (es decir del hígado). ¡Anímate, que cuidarse es la mejor manera de quererse!

Tomado de Vida y Salud

sábado, 1 de septiembre de 2012

¿Un medicamento para prevenir el VIH?

El Comité Asesor de Medicamentos Antivirales que asesora a la FDA ha votado a favor del uso de una medicina para prevenir el desarrollo del VIH en algunos grupos de riesgo, como los hombres homosexuales y las personas con parejas infectadas. El medicamento se denomina Truvada, y ya se está usando en conjunto con otras para tratar la enfermedad.

Una nueva polémica surge en el ámbito científico, tras la recomendación del Comité Asesor de Medicamentos Antivirales que asesora a la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), a favor del uso de una medicina para prevenir el desarrollo del VIH en ciertos grupos de personas que están en mayor riesgo de contraer este virus.

Esta noticia puede resultar alentadora si se considera que el VIH es el virus responsable del SIDA. El VIH es una epidemia global con más de dos millones de casos nuevos por año en todo el mundo. Pero no todo es tan sencillo como parece.

Desarrollada por el laboratorio Gilead Sciences, la medicina en cuestión, se denomina Truvada y fue aprobada por la FDA en el 2004 para el tratamiento contra el VIH. Por eso, actualmente, Truvada es ampliamente recetada en combinación con otros medicamentos antirretrovirales para combatir el SIDA.

La novedad, ahora, es que luego de evaluar varios estudios de personas que tomaron esta medicina diariamente y de escuchar presentaciones científicas, el Comité Asesor de Medicamentos Antivirales votó 19 a 3 a favor de que se recete el medicamento a los hombres homosexuales que sean VIH negativos y tengan relaciones ocasionales con varias parejas; 19 a 2 con una abstención a favor de recetarlo a las personas no infectadas cuyas parejas sean VIH positivos y 12 a 8 con dos abstenciones para el resto de los grupos de riesgo (como quienes practican la prostitución).

Las preguntas incluyen: ¿realmente vale la pena tomar esta medicina?, ¿cuáles son los posibles efectos no deseados que puede causar en las personas sanas?, ¿hay otros intereses detrás de esta recomendación (luego de esta noticia, por ejemplo, las acciones del laboratorio que lo fabrica habían subido un 1.2 por ciento)?

Un estudio publicado en 2010 mostró que la medicina Truvada ayudó a prevenir el VIH en los hombres sanos homosexuales que tenían comportamiento de alto riesgo entre un 44% y un 73%.

Lo interesante fue que cuando los investigadores observaron de cerca el nivel de la medicina en la sangre detectaron que muchos no habían tomado la píldora todos los días. Entre quienes sí lo habían hecho, la disminución del riesgo fue de alrededor del 90 por ciento, aunque sólo el 10 por ciento de los hombres la tomó siguiendo las indicaciones exactas que recibió.

Por todo esto, la polémica en torno al uso de Truvada para prevenir la transmisión (el contagio) continúa: mientras que algunos científicos consideran que las pruebas sobre la efectividad de esta medicina para prevenir la transmisión del VIH son suficientes, otros se muestran preocupados ante la posibilidad de que la píldora desencadene comportamientos arriesgados y pueda dar lugar a una cepa resistente a los medicamentos del VIH.

Además, quienes cuestionan esta medida señalan que la píldora es cara (cuesta alrededor de $1,200 dólares por mes) y que podría ofrecer una falsa sensación de protección. El problema en este caso es que podría hacer que personas que hoy se cuidan con condones vuelvan a tener prácticas sexuales riesgosas, lo que va en contra de lo que se busca, ya que provocaría un nuevo aumento en los casos de SIDA.

En efecto, el uso de Truvada para la prevención del VIH no pretende eliminar o remplazar el uso del condón, que sigue siendo una de las medidas más segura para prevenir no sólo la transmisión (el contagio) de esta enfermedad sino también de otras enfermedades venéreas (o ETS enfermedades de transmisión sexual).

La FDA todavía no ha emitido su decisión final, que será dada a conocer posiblemente este mes. De ser a favor, será la primera vez que la institución aprueba una medicina para prevenir el contagio del VIH (aunque, en realidad, como el uso de Truvada está autorizado para el tratamiento del VIH, los médicos pueden recetarla para prevenirlo aunque el laboratorio no puede promocionarla para este uso).

Independientemente de lo que se decida, es importante que sigas teniendo prácticas sexuales seguras, no sólo para evitar el contagio de VIH sino también de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), como algunos tipos de hepatitis, el virus de papiloma humano (VPH) y la sífilis.

  • Mantén relaciones sexuales con otra persona que sólo tenga sexo contigo y que no use drogas intravenosas (inyectables). 
  • Usa siempre condones si no tienes una pareja estable o si tienes dudas de si tu pareja tienen alguna ETS o si tiene relaciones sexuales con alguien más o no estás seguro. 
  • Si eres mujer y tu pareja se rehúsa a usar un condón, usa un condón para mujeres. No son tan efectivos como los de los hombres, pero ofrecen cierta protección. 
  • No dejes que la sangre, el semen, la orina, el flujo vaginal o la materia fecal de nadie penetre en tu ano, tu vagina o en tu boca. 
Y si tienes alguna infección o sabes que puedes transmitir alguna ETS, es importante que hables honestamente con tu pareja. Es un acto de amor para que ambos puedan buscar el mejor modo de protegerse y para que puedan seguir disfrutando de una vida sexual saludable.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 26 de agosto de 2012

Evita infecciones que pueden provocar cáncer

¿Sabías que algunos tipos de cáncer pueden originarse por infecciones? Tal es así que se estima que 1 de cada 6 tumores es causado por alguna infección que podría haber sido tratada y hasta evitada mediante vacunas o la simple prevención. Descubre lo que puedes hacer para reducir el riesgo de contraer cáncer por ese motivo.

Una de las principales preocupaciones de salud a nivel mundial es el cáncer, que una vez que se hace presente puede ser difícil de combatir. Si bien se sabe que hay distintos factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de desarrollarlo, como fumar o estar expuesto a sustancias tóxicas, en general se desconoce la causa concreta que origina la enfermedad.

Sin embargo, en algunos casos, el cáncer puede ser provocado por infecciones por virus, bacterias o parásitos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la Hepatitis B y C, el VPH (virus del papiloma humano) y la bacteria Helicobacter pylori, que si no se controlan, a largo plazo pueden derivar en cáncer.

Se calcula que en todo el mundo uno de cada seis cánceres es causado por alguna de estas infecciones, que podría haber sido tratada y hasta evitada, en algunos casos, si la persona hubiera recibido la vacuna adecuada a tiempo.

Así lo estima un estudio desarrollado por unos científicos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer en Lyon, en Francia, según el cual las infecciones provocan alrededor de dos millones de casos de cáncer al año. En 2008, por ejemplo, de los 7,5 millones de muertes por cáncer que hubo en todo el mundo, alrededor de 1,5 millones tuvo ese origen.

El virus del papiloma humano (VPH), la bacteria Helicobacter pylori y los virus de la hepatitis B y C fueron las cuatro infecciones principales que, en 2008, provocaron 1,9 millones de cánceres, sobre todo del estómago, del hígado y el cáncer cervical o del cuello de la matriz.

Entre ellos, en particular, el cáncer cervical alcanzó alrededor de la mitad de los cánceres relacionados con infecciones en las mujeres; mientras que, para los hombres, los cánceres de hígado y gástricos (cáncer del estómago) dieron cuenta de más del 80 por ciento de los relacionados con infecciones.

Otro dato que se desprende de esta investigación, publicada en la edición en línea del 8 de mayo de la revista The Lancet Oncology, es que el 80 por ciento de los cánceres originados por infecciones que pueden ser prevenidas o tratadas ocurre en las áreas menos desarrolladas del planeta.

Para llegar a este cálculo, los científicos examinaron datos sobre 27 cánceres en 184 países y calcularon que, en 2008, alrededor del 16 por ciento de todos los cánceres se relacionaron con infecciones. En los países en desarrollo, la tasa de cánceres relacionados con infecciones fue de 23 por ciento, mientras que en los países desarrollados esa relación fue de apenas un 7 por ciento.

Estos hallazgos ponen en evidencia la urgente necesidad de mejorar y potenciar los planes de salud pública para evitar y tratar estas infecciones, algunas de las cuales cuentan con vacunas para prevenirlas, como es el caso del VPH (que se contagia principalmente por el contacto sexual sin protección) y el de la hepatitis C, que se contagia por contacto con la sangre de una persona infectada, por ejemplo al compartir agujas para el uso de drogas ilegales.

De todos modos, la prevención y el cuidado pueden comenzar en casa. Está en tus manos informarte y cambiar hábitos y prácticas que pueden poner tu salud en riesgo, sin necesidad. “Cuidarse es quererse”, dice la voz popular, ¡y cuánta razón tiene!

Tomado de Vida y Salud

sábado, 18 de agosto de 2012

El agotamiento disminuye la eficacia de las células inmunitarias en el tratamiento del cáncer

En lugar de estimular a las células inmunitarias a combatir más eficazmente a los tumores cancerosos, los tratamientos con la proteína interleuquina-2 (IL-12) ejercen el efecto opuesto, llevando a estos combatientes intracelulares al agotamiento, descubrió un estudio de Mayo Clinic.

Los resultados aparecen en Journal of Clinical Investigation (Revista sobre la Investigación Clínica). El estudio ayuda a explicar los resultados negativos obtenidos en ensayos clínicos realizados para comprobar si el tratamiento tiene la capacidad de incrementar la respuesta inmunitaria natural del cuerpo para destruir a las células cancerosas. El estudio demuestra igualmente que el mismo “agotamiento de las células T” que aflige a las células inmunitarias especializadas en las infecciones virales crónicas, afecta también a las células que combaten largas batallas contra el cáncer.

Los resultados plantean la necesidad de cambiar la estrategia terapéutica para el linfoma y otros tipos de cáncer a través de apaciguar, en lugar de excitar, el efecto de las moléculas que sirven de señalizadores celulares, como la IL-12.

El estudio se concentró en un tipo de cáncer, llamado linfoma folicular de células B, que ocupa el segundo lugar en frecuencia entre los linfomas no de Hodgkin.Anteriormente, el autor experto Dr. Stephen Ansell, hematólogo de Mayo Clinic, demostró en las biopsias tumorales de pacientes con linfoma folicular y otros tipos similares de cáncer, la presencia de una combinación de 50 por ciento de células cancerosas y 50 por ciento de células inmunitarias. A pesar de que aquellas células inmunitarias estén programadas genéticamente para eliminar el cáncer, parece que en realidad se contentan con cohabitar con estos vecinos mortales. El Dr. Ansell se preguntó entonces si el fenómeno conocido como agotamiento de las células T podría ser la causa para esta situación, y los resultados de este estudio plantean que efectivamente lo es.

“Es igual que arar en el mar”, dice el Dr. Ansell. “Nuestro estudio plantea que muchos métodos de inmunoterapia son fútiles, porque estas células ya traspasaron el punto en el que podían realizar su trabajo de atacar y eliminar a las células cancerosas. Antes de poder estimular al sistema inmunitario, es preciso revertir ese estado de agotamiento para que las células T del cuerpo puedan volver a funcionar”.

Al agotamiento de las células T se descubrió hace pocos años dentro del contexto de las infecciones virales crónicas, como el citomegalovirus (CMV), la hepatitis y el VIH. Los científicos descubrieron que la lucha constante e implacable contra estos virus ocasionaba el desgaste del contingente fundamental de la respuesta inmune, conocido como células T. Las células agotadas no podían proliferar, reclutar otros miembros del ejército inmunitario o eliminar a las células enemigas, ni siquiera con estimulación artificial. Además, estas células T empezaban a llevar marcas celulares de agotamiento, de forma más notoria en las proteínas PD1 y Tim-3 de la superficie celular.

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lunes, 14 de mayo de 2012

¿Ojos secos? Conoce las causas y pon en práctica las soluciones

Si padeces de resequedad en los ojos, no estás sola. Es una condición muy común, que afecta a una gran parte de la población, sobre todo a partir de los 40 años, y más a las mujeres que a los hombres. Por suerte, no es difícil de tratar ni suele presentar grandes peligros.

De pronto, sientes como si tuvieras los ojos llenos de arena, ¡hasta te duele cerrar los párpados! La vista se te pone borrosa y te molesta la luz. No te asustes, estás experimentando los síntomas más comunes del síndrome de resequedad ocular. ¿Sabes en qué consiste? Aquí te explicamos.

Los ojos normalmente están cubiertos por varias capas de lágrimas. En realidad son tres capas: la más fina y profunda está formada por mucina (una forma de mucosidad); la del medio, que es la mayor y más gruesa, está formada básicamente de una solución de agua y sal; y la más superficial es una fina capa de lípidos (grasas o aceites), cuya función principal es reducir la evaporación de la capa de agua salina que se encuentra debajo. Estas capas mantienen el bienestar de los ojos y la buena visión, y un problema en cualquiera de las tres capas, afecta la producción de lágrimas. La evaporación excesiva de la capa de agua salina suele ser el resultado de una deficiencia en la capa superficial.

Los ojos también pueden resecarse si estás tomando algún tipo de medicamento, como antihistamínicos, antidepresivos o anticonceptivos orales. Otra causa es: si parpadeas menos de lo normal (por mantener la vista fija en una pantalla como la de la computadora), o si no puedes cerrar bien los párpados, ya que se evaporan las lágrimas.

Si padeces del síndrome de resequedad ocular, además de los ojos resecos, podrías notar los siguientes síntomas:
  • Picazón.
  • Visión borrosa.
  • Sensación de ardor.
  • Sensación de tener un cuerpo extraño en los ojos.
  • Irritación o enrojecimiento.
  • Gran sensibilidad a la luz y/o
  • Exceso de lágrimas. Esto se debe a que, cuando el ojo se reseca y se irrita un poco, puede producirse un reflejo que aumenta de pronto la producción de lágrimas en un esfuerzo para incrementar la humedad, y ver y sentirse bien de nuevo. Pero como los ojos sólo pueden manejar una cierta cantidad de lágrimas, el resto se sale y corre por los párpados y por las mejillas, provocando más resequedad.
¿Hay factores de riesgo?

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martes, 3 de abril de 2012

El ejercicio, la kava y los síntomas de la ansiedad

 
Según un estudio reciente, el ejercicio podría ayudar a aliviar los síntomas del trastorno de ansiedad generalizada (TAG).

La mayoría de las personas experimentan ansiedad en algún momento de sus vidas y algo de nerviosismo en anticipación de una situación real. Sin embargo, si una persona no puede desprenderse de las preocupaciones injustificadas, o si los sentimientos son discordantes hasta el punto de evitar las actividades diarias, probablemente tiene un trastorno de ansiedad.

El TAG se caracteriza por una preocupación excesiva, poco realista que dura seis meses o más. En los adultos, la ansiedad puede centrarse en cuestiones como la salud, el dinero, o el trabajo. Pueden aparecer síntomas físicos como el nerviosismo o las palpitaciones del corazón.

Tan solo en los Estados Unidos, el TAG afecta a aproximadamente el 5% de la gente en el curso de sus vidas y es más común en mujeres que en hombres. Algunos expertos creen que no se diagnostica lo suficiente y que es más común que cualquier otro trastorno de ansiedad. Generalmente, el TAG se inicia en la infancia y con frecuencia se convierte en una enfermedad crónica, sobre todo cuando se deja sin tratamiento. La depresión en la adolescencia puede predecir el trastorno de ansiedad en la edad adulta. La depresión frecuentemente acompaña a este trastorno de ansiedad.

En un nuevo estudio, los investigadores examinaron los beneficios de la actividad física en un grupo de 30 pacientes con TAG que habían sido inactivos entre las edades de 18 y 37. El equipo asignó al azar a estos pacientes para recibir o un entrenamiento de resistencia, que involucró a la parte inferior del cuerpo en levantamiento de pesas, o un entrenamiento con ejercicios aeróbicos en bicicleta.

Las tasas de remisión del TAG fueron del 60 por ciento para el grupo de ejercicio de resistencia y del 40 por ciento para de los participantes en el ejercicio aeróbico.

Los científicos concluyeron que el ejercicio regular puede ayudar a reducir los síntomas de angustia y preocupación asociados con el TAG.

Se han estudiado muchas terapias de integración por sus potenciales efectos sobre la ansiedad. Específicamente, los estudios en humanos han encontrado que la kava tiene cierto beneficio en el tratamiento de la ansiedad, y hay evidencia preliminar que sugiere que podría ser tan eficaz como los medicamentos de benzodiazepina, como el diazepam (Valium ®). Un estudio reportó que los efectos de la kava fueron similares a los de el medicamento recetado buspirona (Buspar ®) utilizado para el TAG. Sin embargo, basado en varios informes de Europa y los Estados Unidos, existe una preocupación sobre la Kava ya que existe el peligro potencial de contraer hepatitis, cirrosis e insuficiencia hepática con su uso. 

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) ha emitido advertencias a los consumidores y a los médicos. Muchos productos elaborados con kava han sido retirados del mercado. Natural Standard ha colaborado con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para preparar un informe detallado acerca de los efectos adversos de kava y asociados, que ya está disponible.

Para obtener más información acerca de terapias integrales para la ansiedad, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Herring MP, Jacob ML, Suveg C. Feasibility of exercise training for the short-term treatment of generalized anxiety disorder: a randomized controlled trial. Psychother Psychosom. 2012;81(1):21-8.
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
La información en este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Corres riesgo en la barbería o el salón de belleza? Entérate aquí

Las barberías y los salones para las uñas pueden arriesgar tu salud si no cumplen con las normas de higiene necesarias para evitar el contagio de enfermedades infecciosas como la hepatitis. Esto puede ocurrir si las herramientas que utilizan para embellecerte no están desinfectadas correctamente. Aquí te contamos más sobre este tema, y cómo cuidarte del contagio.

Muchos hombres y muchas mujeres cuidan su aspecto con esmero y para ello visitan los salones de belleza y las barberías que se ocupan de prestar servicios para embellecer distintas partes del cuerpo. Las uñas de las manos y de los pies suelen ser de los servicios más solicitados. Allí se ocupan de cortarlas, limarlas y dejarlas bellas y listas para lucirlas ante el mundo.

Pero – como dice el dicho popular – “no todo lo que brilla es oro”. Muchos de estos salones no cumplen con las normas de higiene necesarias y se convierten en un lugar peligroso para cualquier persona que se atienda allí. ¿Por qué? Porque al trabajar con objetos cortantes (como tijeras, navajas, limas y hasta cepillos), pueden generar lesiones diminutas que le abran paso a algún germen microscópico que luego afecte la salud.

Uno de los más peligrosos es el virus de la hepatitis, una enfermedad que ataca al hígado y que puede convertirse en una condición crónica que, con el tiempo, genere complicaciones y hasta la muerte.

Al respecto, un estudio presentado en la reunión científica anual de gastroenterología que se realizó este año en Washington D.C. , Estados Unidos, analiza un informe del Departamento de Salud de Virginia sobre el riesgo de la infección con hepatitis en los salones de uñas y en las barberías y pone de manifiesto la preocupación que existe sobre este tema, ya que actualmente hay pocos estudios sobre la transmisión de las enfermedades infecciosas en estos lugares, y muchas veces faltan controles sobre las condiciones de higiene.

Durante el congreso, los investigadores explicaron que el estudio que desarrollaron surgió debido a un caso de hepatitis C aguda, que estaba claramente relacionado con un servicio de manicura/pedicura.

El término hepatitis se refiere a un grupo de enfermedades causadas por un grupo de virus, que producen inflamación en el hígado. Existen distintos tipos de hepatitis, cada una con síntomas distintos y que se contagian de maneras diferentes: Hepatitis A, Hepatitis B, Hepatitis C, Hepatitis D y Hepatitis E.

De todas ellas, la B y la C son las únicas que tienen la capacidad de provocar infecciones de por vida que, con el paso del tiempo y casi sin que la persona se de cuenta, pueden desarrollar problemas mayores, como la cirrosis y el cáncer hepático. En conjunto, ambas constituyen la principal causa del cáncer del hígado en el mundo y representan el 78% de los casos.

Por eso es tan importante tratar de controlar la expansión de esta enfermedad que, sólo en Latinoamérica, se estima que afecta a aproximadamente a 10 millones de personas, mientras que en el mundo se calcula que son casi un millón las personas que mueren por algún tipo de hepatitis.

Luego de conocer estos datos, posiblemente te preguntes ¿cómo puedo evitar el contagio? Para ello, cada tipo de hepatitis tiene su forma particular y diferente.

El virus de la hepatitis B, por ejemplo, se transmite principalmente a través de relaciones sexuales sin protección. Afortunadamente, existe una vacuna para evitar su contagio. No dudes en hablar con tu médico acerca de ella.

El virus de la hepatitis C, en cambio, se transmite principalmente a través del contacto con sangre infectada (o si las herramientas que usan para hacerte el manicure o pedicure (pedicura), no están bien desinfectados y se utilizaron en una persona que padecía de hepatitis C); de madre a hijo en el momento del nacimiento; y aunque es raro que ocurra, también puede contagiarse a través relaciones sexuales sin protección.

Lamentablemente, no existe una vacuna contra la hepatitis C, pero sí hay ciertas medidas que reducen el riesgo de contacto con el virus, como no compartir jeringas, máquinas de afeitar, cepillo de dientes o cualquier otro artículo que pueda contener sangre infectada; esterilizar el material médico y dental, y usar guantes protectores para manipular sangre o sus derivados.

En el caso de las barberías y los salones para las uñas, no dejes de preguntar acerca de la higiene del lugar. El que los empleados utilicen herramientas limpias y el que las desinfecten correctamente cada vez puede ser suficiente para evitar el contagio. Ten mucho cuidado, porque además de lucir bien, debemos proteger nuestro mayor tesoro: la salud.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 5 de octubre de 2011

Es importante que sepas prevenir la hepatitis C

Tu hígado es un órgano vital que se encarga de procesar los nutrientes, filtrar la sangre y combatir infecciones. Si se inflama o se daña, no puede desempeñar bien sus funciones. Una de las enfermedades virales que pueden afectar al hígado es la hepatitis C, una enfermedad contagiosa, crónica y común que sufren alrededor de 3.2 millones de personas en los Estados Unidos. La mayoría, ni siquiera sabe que la padece con consecuencias que pueden ser muy graves para la salud. Y lo más preocupante es que unas 17, 000 personas se contagian cada año. Por eso es tan importante aprender a prevenirla.

¿Sabes qué es la hepatitis? El término en general se refiere a la inflamación del hígado. Esta inflamación se produce o por un virus, o por toxinas (ya sea del exceso de alcohol, de ciertos medicamentos, de solventes industriales, de ciertas plantas) o como resultado de algunas condiciones médicas (una enfermedad autoinmune, entre otras). Hay una variedad de hepatitis producidas por diferentes tipos de virus y son muchas, pero las más comunes son la hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis C. En esta ocasión nos ocuparemos en más detalle de la hepatitis C.

¿Qué es la hepatitis C?

Como mencionamos anteriormente, es una enfermedad contagiosa que afecta al hígado y es producida por el virus de la hepatitis C. Cuando la persona se infecta, pueden pasar varias cosas. Una es que la persona desarrolle una infección aguda, que puede variar en intensidad o gravedad, desde muy leve con pocos o ningún síntoma, o una condición más grave que puede requerir incluso hospitalización. Cuando la hepatitis C es aguda, es una enfermedad de corta duración que se manifiesta en los primeros seis meses después que la persona está expuesta al virus. Entre un 15 a un 25% de las personas infectadas pueden eliminar el virus del organismo sin tratamiento. Por otra parte, entre un 75 y un 85% de las personas que contraen el virus, desarrollan una enfermedad crónica, es decir, de por vida. Cuando la hepatitis C es del tipo crónica permanece en el cuerpo de la persona. Al pasar el tiempo, puede provocar problemas hepáticos (del hígado) graves: daña el hígado, causa cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer del hígado. Es la causa principal de trasplantes de hígado en Estados Unidos.

La progresión de la hepatitis C

Para que tengas una idea más exacta del alcance y la gravedad de la hepatitis C, se calcula que: de cada 100 personas que se contagian con el virus, entre 75 y 85 desarrollan una infección crónica. De éstas últimas, de 60 a 70 desarrollan una enfermedad crónica del hígado. Entre 5 a 20 desarrollarán cirrosis y entre 1 a 5 morirán de cirrosis o cáncer del hígado. Como no quieres verte en esta situación, es importante que sepas cómo evitar la hepatitis C.

¿De qué forma se contagia?

La hepatitis C puede tener varias vías de transmisión, pero por lo general se contagia cuando la sangre de una persona infectada entra en el cuerpo de otra persona. La mayoría de las veces ocurre al compartir agujas para inyectarse drogas, o al realizarse tatuajes o piercings en establecimientos donde no se mantienen medidas estrictas de higiene y de esterilización del instrumental, o a través de transfusiones sanguíneas con sangre contaminada (esto último especialmente antes de 1992). A partir de esa fecha se lleva un control estricto de la sangre precisamente para evitar el contagio. Aunque el papel del contacto sexual como factor de transmisión es aún controversial, aproximadamente un 2% de riesgo se puede presentar por sexo anal, al existir la posibilidad del contacto de heridas con sangre contaminada. El riesgo aumenta si la persona tiene ya una enfermedad de transmisión sexual como el VIH, si tiene relaciones sexuales con varias parejas o si practica relaciones sexuales demasiado rudas. Los hombres homosexuales con VIH tienen un riesgo más elevado de contraer hepatitis C.

Si deseas continuar leyendo el artículo, pincha aquí

martes, 20 de septiembre de 2011

Si no fuera por las vacunas…

La calidad de la vida y el nivel de salud que disfrutamos hoy se deben en parte a la existencia de las vacunas. Gracias a ellas, se han erradicado en gran parte del mundo enfermedades tan terribles como la viruela y la polio. También se han controlado otras como la varicela, el sarampión y la tosferina. Y cada día se realizan más esfuerzos para encontrar la vacuna contra un virus tan terrible como el VIH. ¿Cuánto sabes sobre las vacunas? Aquí te invitamos a explorar sus ventajas para que en lugar de considerarlas un procedimiento de rutina a seguir al poco tiempo de nacer un bebé o cuando el niño empieza a asistir al colegio, las aprecies como lo que en realidad son: una de las armas más potentes y efectivas en la lucha contra las enfermedades infecciosas.

Con seguridad las personas de más edad en tu familia o en la comunidad podrán darte testimonio de las consecuencias e incluso las muertes causadas por enfermedades como la viruela, la fiebre tifoidea o la poliomielitis, que hoy día se han erradicado o controlado exitosamente mediante las vacunas. Recientemente todos hemos vivido la amenaza de la epidemia de la gripe aviar y la de la influenza A H1N1. Y después de ver la película titulada “Contagion” (Contagio) nuevamente reafirmé lo afortunados que somos de tener la ciencia para la creación de las vacunas.

Esta película es una aventura muy interesante con un elenco de estrellas maravilloso como Matt Damon, Gwyneth Paltrow, y muchos otros, en la que las personas en todo el planeta empiezan a contagiarse rápidamente con un virus mortal. La situación se agrava ya que los médicos y las autoridades sanitarias no cuentan con un tratamiento para matar al virus ni con una vacuna para prevenir que se disemine, pero no te quiero estropear el final, vale la pena ver la película, te la recomiendo. Muchas escenas de la película me hicieron recordar que la realidad ha superado a la ficción infinidad de veces ya que desde que el mundo es mundo, el ser humano ha sufrido plagas, epidemias y brotes infecciosos sin tener los recursos para contenerlos.

La primera vacuna

El panorama de las epidemias ha cambiado drásticamente desde hace relativamente poco, en menos de 200 años. Y voy a contarte ahora una historia interesante para que sepas cómo comenzó todo. La que se considera la primera vacuna de la historia moderna se aplicó en 1796, en un intento por combatir la viruela y se debe al médico rural inglés Edward Jenner. 

En la comunidad en la que Jenner vivía y trabajaba, las vacas sufrían de una enfermedad conocida como vaccina o viruela de las vacas. Las lecheras que ordeñaban las vacas a veces se contagiaban con ese tipo de viruela vacuna, pero después de recuperarse de esa enfermedad raramente contraían la viruela que afecta a los humanos. Esto animó a Jenner a realizar un experimento: al enfermarse una de estas lecheras con la viruela vacuna, Jenner tomó un poco de pus de una de las lesiones de la mujer y se lo inoculó a un niño sano. El niño sufrió algunas molestias, pero no se enfermó. Cuando más tarde le inoculó el virus de la viruela humana, el niño tampoco se enfermó: ahora era inmune a la enfermedad que era el terror de su época.

Unos 183 años más tarde, en diciembre de 1979, la OMS (Organización Mundial de la Salud), anunció, después de intensas campañas de vacunación en todo el mundo, la erradicación de la viruela, una enfermedad que solamente en el siglo 20 ocasionó entre 300 y 500 millones de muertes. Sin duda, un final feliz, gracias a nuestra amiga la vacuna.

Qué es una vacuna y cómo funciona

La vacuna es una sustancia biológicamente activa...

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miércoles, 27 de julio de 2011

Diez consejos que debes tener en cuenta antes de hacerte un “piercing”


Con el deseo de expresar su individualidad, los jóvenes se exponen a situaciones para cambiar su apariencia o simplemente demostrarles a sus amigos que son capaces de tomar decisiones. Los piercings o perforaciones en el cuerpo se han convertido en una manera de decorar el cuerpo, de encontrar situaciones extremas, y de demostrar que se es valiente. Sea cual sea tu decisión, es mejor que estés bien informado. Sigue leyendo este artículo y conoce las diez cosas que hay que conocer antes de hacerse un piercing.
Para los que no saben, uno de los significados de la palabra piercing (por su nombre en inglés) es perforación. Sí, es lo mismo que aquellos agujeros que las mujeres tienen en los lóbulos de las orejas para ponerse aretes. Sin embargo, lo que hoy en día se conoce como piercing son aquellas joyas de varios materiales que los jóvenes se están poniendo en diferentes partes del cuerpo.  Ese es uno de los factores más llamativos de los piercings, que va más allá de lo convencional. Los jóvenes quieren ser cada vez más arriesgados y por eso se perforan partes del cuerpo que en otras épocas nadie se hubiera imaginado, por lo menos en gran parte de las culturas occidentales.  Hago esta diferencia por que en algunas culturas, como la africana y la India, la perforación ha formado parte de sus tradiciones milenarias.
Hoy en día, la mayoría de los piercings no generan problemas de salud cuando se hacen siguiendo las condiciones de higiene y salubridad recomendadas. Desafortunadamente, los resultados no son buenos cuando sucede bajo diferentes condiciones. Antes de hacerte un piercing piensa que cada parte de tu cuerpo toma tiempo en sanar. No es lo mismo hacerte un piercing en el lóbulo de la oreja, que en la lengua, los labios, las cejas, el ombligo o los genitales.
Antes de hacerte un piercing toma las precauciones necesarias. Presta atención a los siguientes consejos.
  1. Confirma que tienes la vacuna para prevenir el tétano al corriente. Aplícatela de nuevo si no lo has hecho en los últimos 10 años.
  2. Cerciórate que la persona que te va a hacer el piercing sea un profesional, y no simplemente un aficionado o alguien que quiere ganar dinero fácilmente.
  3. Asegúrate que el lugar en donde te vas a hacer el piercing tiene visible el registro que le permite hacer este tipo de procedimientos.
  4. Verifica que utilizan un procedimiento adecuado para esterilizar los instrumentos. Esto es muy importante para prevenir la transmisión de enfermedades como hepatitis B y C, tuberculosis, sífilis y SIDA.
  5. Asegúrate de que los instrumentos que utilizan sean desechables, en el caso de que estos no hayan sido esterilizados.
  6. Cerciórate que la persona que hace el procedimiento use guantes de látex.
  7. Revisa que los piercings o las joyas que van a utilizar sean de materiales como acero inoxidable, platino, niobio, y titanio quirúrgicos. En el caso de ser de oro deben ser por lo menos de 14 a 18 quilates.
  8. Asegúrate de que la persona que hace el procedimiento se lava las manos antes y después de utilizar los guantes.
  9. De igual manera, revisa que se desinfecte las manos si toca otros elementos como el celular, el teléfono, la computadora o las puertas, entre otros cosas.
  10. Asegúrate que no usen las pistolas que se utilizan para abrir los agujeros para poner aretes en los orejas. Estas son muy difíciles de esterilizar completamente.
A los jóvenes les gusta presumir de lo bien que se les ven sus piercings, pero no hablan mucho con sus amigos cuando las cosas no salen tan bien. En los casos de infecciones o de los procedimientos que salen mal, algunos prefieren mantenerse callados. Si te pasó esto, habla con tus amigos para que ellos conozcan el riesgo al que se exponen al practicarse estos procedimientos cuando no se hacen como se debe. Por ejemplo, muchas personas no saben que mientras más exótica o más rara es la forma del piercing o el sitio de la perforación, hay más posibilidades de adquirir una infección. Pero las infecciones son sólo uno de los riesgos, también existen otros riesgos que afectan tu salud.
Cuando hay piercings en la boca o en la lengua pueden…
  • Presentarse problemas al hablar, al tragar o al masticar.
  • Soltarse (el piercing) y te lo puedas tragar.
  • Aparecer daños en los dientes. Éstos se pueden despostillar o romper.
  • Surgir problemas en las encías.
Ten en cuenta que al tener piercing en los genitales puedes…

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viernes, 8 de julio de 2011

14 consejos para elegir y usar condones


¿De fresa, banana o cereza? No estamos hablando de caramelos sino de condones. Hoy en día hay alternativas para todos los gustos, y esto no sólo implica sabores sino también colores, texturas y formas. Todas en busca de brindar más placer a quienes los usan. ¿Y tú, cuál prefieres? Para que puedas elegir mejor y de manera segura, aquí te contamos algunas recomendaciones que debes considerar a la hora de comprar tus condones.
¿Qué es lo que pides en general cuando vas a comprar condones, prefieres que sean de colores, con algún aroma en especial o te preocupa la textura?, ¿lo consultas con tu pareja? o ¿elijes tu solo(a)?
El condón o preservativo es un método anticonceptivo que consiste en una especie de funda, generalmente fabricada con látex o poliuretano, que se coloca sobre el pene para cubrirlo. De ese modo, al eyacular, los espermas y el semen quedan dentro de la funda y no entran en contacto con el cuerpo de la otra persona. Así, si se los usa correctamente, los condones ayudan a evitar el embarazo y el contagio de la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual, como el VIH, el VPH (virus del papiloma humano) y la hepatitis, entre otras.
Muchas personas consideran que el uso del condón disminuye el placer, sin embargo, es preferible eso a tener que enfrentar los problemas mayores que pueda causar el tener relaciones sexuales o el sexo sin protección. De todos modos, la industria está desarrollando continuamente nuevas propuestas para que los condones sean casi imperceptibles y ofrezcan las mismas e incluso más sensaciones placenteras durante el acto sexual.
Los hay de colores, sabores y texturas diferentes. En todos los casos, para que puedas elegir y utilizar los condones de manera segura, he aquí algunas recomendaciones que debes considerar cuando piensas en el modelo ideal para ti y para tu pareja:
  1. Asegúrate de que los condones estén disponibles y ubicados en un lugar conveniente, ya que si no se tienes acceso rápido a ellos en el momento en que los necesites, puedes tentarte a tener sexo sin condón.
  2. Guarda los condones en lugares frescos y secos, que estén fuera de la luz solar.
  3. No guardes los condones dentro de la billetera por mucho tiempo, ya que la fricción que se produce al abrirla y cerrarla y al caminar (si la billetera se lleva en el bolsillo) puede hacer que se formen pequeños orificios (perforaciones, agujeros) en el condón. De todos modos, si no tienes otra alternativa, es preferible usar un condón que ha estado mucho tiempo en tu billetera que no usar ninguno en absoluto.
  4. Corrobora la fecha de vencimiento. Si ya ha pasado, reemplaza el preservativo por uno en vigencia.
  5. No utilices condones frágiles, pegajosos o descoloridos, debido a que estos son signos de que están envejecidos y, por eso, tienen más probabilidades de romperse.
  6. Tampoco utilices condones que tengan su empaque dañado, ya que también puede estar dañado.
  7. No reutilices los condones: utiliza uno distinto para cambiar entre sexo anal y vaginal o viceversa.
  8. Si usas condones de látex, utiliza lubricantes a base de agua y no de petróleo, como la vaselina.
  9. Algunos condones están hechos con piel de cordero pero ofrecen menos protección contra las enfermedades de transmisión sexual, por eso no se recomienda su uso si este es el objetivo.
  10. Si eres alérgico al látex, puedes elegir los preservativos sintéticos, hechos con poliuretano, que son similares y pueden ser utilizados con lubricantes a base de agua o aceite, aunque no se ha probado que ofrezcan la misma protección contra las enfermedades de transmisión sexual como los de látex.
  11. Evita los condones con espermicida ya que duran menos tiempo. Además, pueden causar irritación y facilitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual.
  12. Si tienes eyaculación precoz, prueba alguna marca que ofrezca condones anestésicos, que están recubiertos con un compuesto denominado benzocaína, que disminuye levemente la sensibilidad de la piel y te ayuda a prevenir este “inconveniente”.
  13. Si sientes que el condón se rompe durante la relación sexual, suspéndela inmediatamente y ponte uno nuevo (no es necesario que eyacules y que ocurra un embarazo o que se transmita alguna enfermedad).
  14. Si no te das cuenta y eyaculas con un condón roto, ayuda a tu pareja a introducirse espuma o jalea espermicida, para reducir el riesgo de embarazo o de transmisión de alguna enfermedad. También puedes consultar con un médico o un farmacéutico sobre la posibilidad de tomar algún anticonceptivo de emergencia (“píldora del día siguiente”).
Tomando en cuenta todas estas sugerencias, busca el color, el sabor y la textura que más te guste, y no te olvides de llevar un condón siempre contigo: nunca se sabe cuándo puedes necesitar uno, y lo importante es que esté allí en ese momento. Porque, como dice el refrán: “cuidarse es quererse”.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 21 de mayo de 2011

¿Debo ponerle aretes a mi bebita?


Quiero ponerle aretes a mi beba de 1 mes. ¿Dónde debo llevarla para hacerle los agujeros y cómo debo cuidarle las orejas después?
La Academia Americana de Pediatría recomienda que se espere a que su nena esté lo suficientemente madura para que pueda entender que se le están perforando las orejitas, para que se pueda cuidar y que el riesgo de infección sea menor. Si no quizá valga la pena esperar a que cumpla 2 ó 3 meses. De esta forma habrá recibido sus primeras vacunas y su sistema de defensas estará mejor preparado.
Definitivamente lo mejor es hacerlo en la oficina de su pediatra, y no en un sitio en donde el riesgo de infección sea mayor, o de que incluso exista el riesgo de que le vayan a transmitir hepatitis o alguna otra enfermedad. Dicho esto, el riesgo de infección siempre existe porque las nenitas tienden a tocarse los oídos. Para evitarlo, va a ser importante que la técnica sea la adecuada, que tenga ciertos cuidados en casa y que seleccione los aretes correctos.
Con respecto a los aretes, es mejor que seleccione los de oro o acero. Estos compuestos tienden a causar menos alergias que el níquel, por ejemplo, lo que disminuye el riesgo de que les dé picazón, ya que si eso ocurre se van a rascar, lo que aumenta la posibilidad de infección. Sin embargo, algunas personas son alérgicas al oro. Por cierto, si nota enrojecimiento, erupción o inflamación, es importante que consulte a su médico de inmediato. En muchas ocasiones es necesario quitarle los aretes por un tiempo.
Otra precaución que hay que tener al seleccionar los aretes es que no sean del tipo que la nena se pueda quitar sola, que se los pueda meter a la boca y se pueda ahogar.
En cuanto a los cuidados, debe seguir las indicaciones de su médico, que podrían incluir la limpieza frecuente con alcohol o agua oxigenada de los aretitos y los agujeritos hasta que sanen y también se termine la picazón.
Tomado de Vida y Salud

domingo, 15 de mayo de 2011

Una proteína de la placenta podría ayudar a combatir las enfermedades de transmisión sexual


Si bien el sexo es un placer que brinda beneficios importantes para la salud, es más importante aún mantener relaciones sexuales seguras para evitar el contagio de distintos tipos de enfermedades de transmisión sexual (ETS). Al respecto, un estudio de laboratorio reciente encontró que una proteína de la placenta podría ayudar a combatir ese riesgo en las mujeres.
Las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) son infecciones que se adquieren al tener relaciones sexuales con alguien que está infectado. Pueden ser provocadas por bacterias, parásitos o virus, y afectan tanto a los hombres como a las mujeres por igual, aunque en muchos casos los problemas de salud que provocan pueden ser más graves en las mujeres que en sus parejas del sexo masculino. Así, por ejemplo, si una mujer embarazada padece alguna ETS, puede causarle problemas de salud al bebé.
Entre las enfermedades de transmisión sexual más comunes, se encuentran:
  • Clamidia
  • Gonorrea
  • Herpes simple
  • VIH/SIDA
  • VPH (Virus del Papiloma Humano)
  • Sífilis
  • Tricomoníasis
  • Hepatitis
  • Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP)
Si tienes alguna ETS causada por bacterias o parásitos, el médico puede darte antibióticos u otros medicamentos para combatirla. Pero si padece alguna ETS causada por un virus (como el VPH o el VIH), no hay curación.
Y si bien algunas veces los medicamentos pueden mantener la enfermedad bajo control, lo ideal sería prevenir el contagio. Para ello, lo que se recomienda es utilizar preservativos de látex de manera correcta. Esto reduce mucho el riesgo de adquirir y contagiarse de alguna ETS, aunque no lo elimina por completo.
Al respecto, un nuevo descubrimiento deja abierta una pregunta: ¿y si el antídoto estuviera en el propio cuerpo? Según un estudio desarrollado por unos investigadores de la Universidad de Maryland en College Park, en Estados Unidos, una proteína de la placenta podría ayudar a combatir las enfermedades de transmisión sexual en las mujeres.
Además, los autores sugieren que las vacunas que provocan la producción de anticuerpos protectores en el tracto genital femenino podrían ayudar a prevenir las enfermedades transmitidas sexualmente. El tracto genital femenino (constituido por la vagina, el cérvix o cuello de la matriz, el útero o matriz y las trompas de Falopio) tiene una variedad de anticuerpos que ayudan a combatir las enfermedades, pero se desconoce cómo lo hacen.
Considerando esto, los investigadores trataron de determinar cómo los anticuerpos pasan a través de las células para alcanzar el interior del tracto genital. Así descubrieron que una proteína inmune (o inmunológica) llamada receptor Fc neonatal, conocida por su papel en el transporte de anticuerpos maternos de la placenta al flujo sanguíneo del feto, también ayuda a transportar los anticuerpos a lo largo de ciertos tejidos del tracto genital.
Si bien este hallazgo corresponde a un estudio de laboratorio, es decir que se realizó con animales, brinda nueva información para buscar curas más eficaces contra las enfermedades de transmisión sexual.
Mientras tanto, lo más importante es prevenir y para eso hay varias cosas que puedes hacer, por ejemplo:
  • Conoce a tus parejas sexuales y limita el número de ellas. Cuantas más parejas tengas (tu y/o tu o tus parejas), mayor será el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
  • Evita los actos sexuales arriesgados o violentos, como los que desgarran o rompen la piel. Hasta las cortadas pequeñas que no sangran permiten la entrada y la salida de gérmenes. En este sentido, el sexo anal conlleva un riesgo mayor ya que los tejidos del recto se desgarran con facilidad.
  • Usa un condón de látex de manera adecuada, cada vez que tengas sexo vaginal, oral o anal. Los condones lubricados con espermicidas no ofrecen una mayor protección. Además, el uso frecuente de ciertos espermicidas puede aumentar el riesgo de contraer VIH.
  • En algunos casos puedes vacunarte, por ejemplo, para prevenir la hepatitis B y el VPH.
Con todas estas precauciones, ya estás listo para dejarte llevar por la imaginación y el placer, y disfrutar de una vida sexual más saludable. Por supuesto, si tienes algún síntoma o notas algo extraño en tu cuerpo que creas que puede estar vinculado con alguna ETS, consulta con un especialista que pueda indicarte si en verdad existe algún problema y cómo tratarlo.
Tomado de Vida y Salud