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sábado, 21 de mayo de 2011

¿Debo ponerle aretes a mi bebita?


Quiero ponerle aretes a mi beba de 1 mes. ¿Dónde debo llevarla para hacerle los agujeros y cómo debo cuidarle las orejas después?
La Academia Americana de Pediatría recomienda que se espere a que su nena esté lo suficientemente madura para que pueda entender que se le están perforando las orejitas, para que se pueda cuidar y que el riesgo de infección sea menor. Si no quizá valga la pena esperar a que cumpla 2 ó 3 meses. De esta forma habrá recibido sus primeras vacunas y su sistema de defensas estará mejor preparado.
Definitivamente lo mejor es hacerlo en la oficina de su pediatra, y no en un sitio en donde el riesgo de infección sea mayor, o de que incluso exista el riesgo de que le vayan a transmitir hepatitis o alguna otra enfermedad. Dicho esto, el riesgo de infección siempre existe porque las nenitas tienden a tocarse los oídos. Para evitarlo, va a ser importante que la técnica sea la adecuada, que tenga ciertos cuidados en casa y que seleccione los aretes correctos.
Con respecto a los aretes, es mejor que seleccione los de oro o acero. Estos compuestos tienden a causar menos alergias que el níquel, por ejemplo, lo que disminuye el riesgo de que les dé picazón, ya que si eso ocurre se van a rascar, lo que aumenta la posibilidad de infección. Sin embargo, algunas personas son alérgicas al oro. Por cierto, si nota enrojecimiento, erupción o inflamación, es importante que consulte a su médico de inmediato. En muchas ocasiones es necesario quitarle los aretes por un tiempo.
Otra precaución que hay que tener al seleccionar los aretes es que no sean del tipo que la nena se pueda quitar sola, que se los pueda meter a la boca y se pueda ahogar.
En cuanto a los cuidados, debe seguir las indicaciones de su médico, que podrían incluir la limpieza frecuente con alcohol o agua oxigenada de los aretitos y los agujeritos hasta que sanen y también se termine la picazón.
Tomado de Vida y Salud

jueves, 21 de abril de 2011

Hernias umbilicales


Mi primer hijo tuvo un hernia en el ombligo y no quiero que a mi segunda hija le pase lo mismo. Me dicen que le ponga una fajita ajustada en la cintura desde que me la traiga del hospital y que así no le saldrá. ¿Es cierto?
Desgraciadamente esa fajita no le va a servir para prevenir la hernia y probablemente hará que esté incómoda, según lo ajustada que se la ponga. Así que no se la recomiendo. Éste es otro de los mitos que se perpetúan porque si alguien usó la fajita en alguno de sus hijos y éste, por pura coincidencia, no tuvo hernia, va a decir que la fajita funcionó. Y en caso de que haya tenido hernia, le van a decir que fue porque no le puso la fajita lo suficientemente ajustada.
En realidad, las hernias umbilicales tienen un componente hereditario. Y son más comunes en los embarazos prematuros. Lo único que puede hacer y que está a su alcance es procurar llevar un embarazo saludable para disminuir las posibilidades de dar a luz antes de las 37 semanas.
Las hernias umbilicales se ven como una bolita de diferentes tamaños (según lo grande que sea la hernia) en el ombligo. Se deben a una debilidad de los músculos que rodean al ombligo y que permiten que los tejidos del abdomen salgan a través del mismo.
Si su hija es muy pequeña, no hay que hacer nada. El riesgo es cuando ya es muy grande, ya que podría salirse un trozo del intestino y estrangulársele, convirtiéndose así en una emergencia que requeriría cirugía inmediata.
En la mayoría de los casos las hernias umbilicales infantiles son pequeñitas y se cierran hacia los 3 años. Solamente es necesario operarlas si no han cerrado hacia los 4 ó 5 años, si son grandes, si causan algún síntoma y se tornan en una emergencia, o si la persona se siente muy incómoda desde el punto de vista estético. Pero que quede claro: las fajas ajustadas ni previenen las hernias en los bebés ni las hacen desaparecer.
Tomado de Vida y Salud