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miércoles, 22 de agosto de 2012

¡Mucho cuidado con el huevo! – para que no perjudique tu salud

¿Sabías que un huevo contaminado puede infectarte con salmonella? Pues sí – al igual que la carne molida o el pollo – el huevo, si no se manipula con el cuidado necesario, puede perjudicar seriamente tu salud. Pero antes de que los elimines de tu dieta, aquí te contamos qué cuidados debes tener para no te enfermes.

Duros, fritos, poche o crudos, en forma de omelettes o tortillas, o como parte de innumerables recetas — desde frituras hasta panetelas — los huevos son parte de una dieta variada y balanceada. Además de ser deliciosos, los huevos son muy nutritivos y fáciles de digerir, contienen proteínas, son ricos en vitaminas y minerales y si bien han sido acusados de aumentar el nivel de colesterol, esta idea ha sido puesta en duda y todavía sigue el debate al respecto.

Sin embargo, a pesar de que son una fuente de importantes nutrientes para el organismo, también pueden transmitir enfermedades e infecciones como la salmonella, que es una de las principales causas de las enfermedades transmitidas por alimentos.

Hay que tener cuidado, porque aunque el huevo tenga una apariencia perfectamente normal tanto en la cáscara como en su parte interior, puede tener salmonella, un grupo de bacterias que también se encuentra en las carnes crudas de res o de ave, así como en las frutas y en los vegetales sin lavar.

Si una persona contrae estas bacterias, puede sufrir náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y fiebre. Si la persona está en un buen estado de salud, estos síntomas duran unos pocos días (por lo general al cabo de una semana ya deben haber desaparecido). En cambio, las mujeres embarazadas, los niños pequeños, las personas de edad avanzada y quienes tienen enfermedades crónicas o el sistema de defensas debilitado corren más riesgos.

Aunque muchas personas pueden recuperarse de la infección sin recibir ningún tratamiento, en ciertos casos más severos es necesario combatirla con antibióticos, ya que si la infección que provoca la salmonella pasa de los intestinos al torrente sanguíneo y desde allí a otras partes del cuerpo, puede ser muy peligrosa y hasta provocar la muerte.

Lo bueno es que todo esto puede evitarse. ¿De qué manera? Aprendiendo a manipular los huevos correctamente desde el momento mismo en que los compras hasta que terminan en el plato. A continuación te damos algunas recomendaciones para que los huevos sean un alimento seguro:

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sábado, 18 de agosto de 2012

El agotamiento disminuye la eficacia de las células inmunitarias en el tratamiento del cáncer

En lugar de estimular a las células inmunitarias a combatir más eficazmente a los tumores cancerosos, los tratamientos con la proteína interleuquina-2 (IL-12) ejercen el efecto opuesto, llevando a estos combatientes intracelulares al agotamiento, descubrió un estudio de Mayo Clinic.

Los resultados aparecen en Journal of Clinical Investigation (Revista sobre la Investigación Clínica). El estudio ayuda a explicar los resultados negativos obtenidos en ensayos clínicos realizados para comprobar si el tratamiento tiene la capacidad de incrementar la respuesta inmunitaria natural del cuerpo para destruir a las células cancerosas. El estudio demuestra igualmente que el mismo “agotamiento de las células T” que aflige a las células inmunitarias especializadas en las infecciones virales crónicas, afecta también a las células que combaten largas batallas contra el cáncer.

Los resultados plantean la necesidad de cambiar la estrategia terapéutica para el linfoma y otros tipos de cáncer a través de apaciguar, en lugar de excitar, el efecto de las moléculas que sirven de señalizadores celulares, como la IL-12.

El estudio se concentró en un tipo de cáncer, llamado linfoma folicular de células B, que ocupa el segundo lugar en frecuencia entre los linfomas no de Hodgkin.Anteriormente, el autor experto Dr. Stephen Ansell, hematólogo de Mayo Clinic, demostró en las biopsias tumorales de pacientes con linfoma folicular y otros tipos similares de cáncer, la presencia de una combinación de 50 por ciento de células cancerosas y 50 por ciento de células inmunitarias. A pesar de que aquellas células inmunitarias estén programadas genéticamente para eliminar el cáncer, parece que en realidad se contentan con cohabitar con estos vecinos mortales. El Dr. Ansell se preguntó entonces si el fenómeno conocido como agotamiento de las células T podría ser la causa para esta situación, y los resultados de este estudio plantean que efectivamente lo es.

“Es igual que arar en el mar”, dice el Dr. Ansell. “Nuestro estudio plantea que muchos métodos de inmunoterapia son fútiles, porque estas células ya traspasaron el punto en el que podían realizar su trabajo de atacar y eliminar a las células cancerosas. Antes de poder estimular al sistema inmunitario, es preciso revertir ese estado de agotamiento para que las células T del cuerpo puedan volver a funcionar”.

Al agotamiento de las células T se descubrió hace pocos años dentro del contexto de las infecciones virales crónicas, como el citomegalovirus (CMV), la hepatitis y el VIH. Los científicos descubrieron que la lucha constante e implacable contra estos virus ocasionaba el desgaste del contingente fundamental de la respuesta inmune, conocido como células T. Las células agotadas no podían proliferar, reclutar otros miembros del ejército inmunitario o eliminar a las células enemigas, ni siquiera con estimulación artificial. Además, estas células T empezaban a llevar marcas celulares de agotamiento, de forma más notoria en las proteínas PD1 y Tim-3 de la superficie celular.

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jueves, 2 de agosto de 2012

¿De qué forma nos enferma el estrés?

El estrés es la plaga del mundo moderno y no es extraño que así sea si consideramos que casi todo en la vida cotidiana contribuye a crearlo o a aumentarlo: los problemas laborales o familiares, las preocupaciones económicas y la falta de tiempo, son sólo algunos ejemplos. Y si bien no se trata de una enfermedad en sí misma, sí es un factor de riesgo de casi todas las condiciones de salud. ¿Cuál es el mecanismo que hace que el estrés crónico afecte tanto? Busca la respuesta aquí.

Con el ritmo acelerado que caracteriza a las sociedades de hoy, el estrés se ha convertido en parte inseparable de la vida diaria. De esta forma, muchas condiciones pueden ser provocadas por este factor que, si bien no es una enfermedad en sí misma, puede causar problemas de salud concretos y reales, cuando se prolonga a través del tiempo y no se toman medidas para contrarrestarlo o eliminar sus causas.

Lo que sigue siendo un misterio es cómo las preocupaciones del día a día hacen que la salud se vea afectada. Una posibilidad es que las personas bajo estrés crónico (las que están al cuidado de un enfermo, tienen un trabajo exigente o problemas familiares importantes por citar algunos ejemplos), tengan costumbres menos sanas: que fumen, consuman alcohol, no duerman lo suficiente o se alimenten indebidamente. Otra alternativa es que las hormonas del cuerpo que responden al estrés tengan algo que ver en la aparición de enfermedades.

Eso es lo que se ha creído durante las últimas décadas. Ahora, investigaciones recientes parecen acercarse a una respuesta nueva que involucra al sistema inmunológico (de defensas), que es el que ayuda a que te defiendas contra los virus y las bacterias y su relación con el proceso inflamatorio. Debes tener en cuenta que la inflamación cumple una función positiva cuando el sistema de defensa la crea temporalmente para ayudar al cuerpo a sanar, como en el caso de la inflamación y el enrojecimiento que surge alrededor de una herida, por ejemplo. Pero cuando la inflamación se prolonga más allá de lo necesario, o se produce sin que el cuerpo la requiera para sanarse, puede crear toda una serie de trastornos y hasta convertirse en una condición crónica en la que el sistema de defensas ataca al propio organismo (como en el caso de la alergia o el asma).

La relación del estrés, la inflamación y las condiciones de salud ha sido el motivo de varios estudios recientes. Uno de ellos se publicó a principios de año en el medio especializado Proceedings of the National Academy of Sciences. Fue desarrollado por unos investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles, que llevaron un registro diario sobre las actividades de 122 adultos jóvenes (53 hombres y 69 mujeres) durante ocho días, enfocándose en sus relaciones con los demás y si éstas relaciones eran positivas o negativas. Además, los participantes tuvieron que hacerse pruebas de estrés y se les tomaron muestras de saliva antes y después de las pruebas, para medir los marcadores biológicos de la inflamación.

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sábado, 21 de mayo de 2011

¿Debo ponerle aretes a mi bebita?


Quiero ponerle aretes a mi beba de 1 mes. ¿Dónde debo llevarla para hacerle los agujeros y cómo debo cuidarle las orejas después?
La Academia Americana de Pediatría recomienda que se espere a que su nena esté lo suficientemente madura para que pueda entender que se le están perforando las orejitas, para que se pueda cuidar y que el riesgo de infección sea menor. Si no quizá valga la pena esperar a que cumpla 2 ó 3 meses. De esta forma habrá recibido sus primeras vacunas y su sistema de defensas estará mejor preparado.
Definitivamente lo mejor es hacerlo en la oficina de su pediatra, y no en un sitio en donde el riesgo de infección sea mayor, o de que incluso exista el riesgo de que le vayan a transmitir hepatitis o alguna otra enfermedad. Dicho esto, el riesgo de infección siempre existe porque las nenitas tienden a tocarse los oídos. Para evitarlo, va a ser importante que la técnica sea la adecuada, que tenga ciertos cuidados en casa y que seleccione los aretes correctos.
Con respecto a los aretes, es mejor que seleccione los de oro o acero. Estos compuestos tienden a causar menos alergias que el níquel, por ejemplo, lo que disminuye el riesgo de que les dé picazón, ya que si eso ocurre se van a rascar, lo que aumenta la posibilidad de infección. Sin embargo, algunas personas son alérgicas al oro. Por cierto, si nota enrojecimiento, erupción o inflamación, es importante que consulte a su médico de inmediato. En muchas ocasiones es necesario quitarle los aretes por un tiempo.
Otra precaución que hay que tener al seleccionar los aretes es que no sean del tipo que la nena se pueda quitar sola, que se los pueda meter a la boca y se pueda ahogar.
En cuanto a los cuidados, debe seguir las indicaciones de su médico, que podrían incluir la limpieza frecuente con alcohol o agua oxigenada de los aretitos y los agujeritos hasta que sanen y también se termine la picazón.
Tomado de Vida y Salud