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martes, 21 de agosto de 2012

El zinc podría acortar los resfríos pero puede causar efectos secundarios

Un nuevo estudio respalda hallazgos previos que sugieren que el zinc (o cinc) podría reducir la duración del resfriado común en los adultos, sin embargo, podría causar efectos secundarios.

El zinc es necesario para el funcionamiento de más de 300 enzimas diferentes y juega un papel vital en un gran número de procesos biológicos. El zinc es un cofactor para la enzima antioxidante superóxido dismutasa (SOD) y toma parte en una serie de reacciones enzimáticas implicadas en el metabolismo de carbohidratos y proteínas.

En investigaciones anteriores, se han producido resultados contradictorios sobre el efecto de las formulaciones de zinc para reducir la duración y la severidad de los síntomas del resfriado común. Aunque el zinc puede ser beneficioso en el tratamiento de los síntomas del resfriado si se toma al inicio de los síntomas, se necesitan más estudios para aclarar cuales formulaciones de zinc podrían ser más eficaces, cuales de los rinovirus son afectados por el zinc y si los aerosoles nasales ofrecen una vía alternativa de aplicación útil para el tratamiento con zinc.Es posible que los resultados negativos hayan sido causados ​​por el uso de dosis demasiado bajas de zinc, o que fueron afectados por la presencia de compuestos como el ácido cítrico o tartárico, que pueden reducir la eficacia debido a la quelación del ion de zinc.

En un nuevo estudio, los investigadores realizaron una búsqueda exhaustiva de la literatura para identificar ensayos clínicos bien diseñados que comparan el zinc tomado por vía oral con un placebo o con ningún tratamiento. En última instancia, se identificaron para su inclusión diecisiete ensayos que evaluaron un total de 2121 participantes.

Los investigadores encontraron que los participantes que recibieron zinc experimentaron los síntomas de un resfriado por menos tiempo que aquellos que recibieron el placebo. Sin embargo, los autores observaron que estos efectos fueron significativas sólo en los adultos, no en los niños. Además, los efectos secundarios, como las náuseas y el mal gusto (sabor en la boca), fueron más frecuentes en los participantes que tomaron zinc.

Los autores concluyeron que a pesar de que el zinc podría reducir la duración de un resfriado, se necesita más investigación para formar una conclusión firme y evaluar los posibles efectos secundarios.

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sábado, 18 de agosto de 2012

El agotamiento disminuye la eficacia de las células inmunitarias en el tratamiento del cáncer

En lugar de estimular a las células inmunitarias a combatir más eficazmente a los tumores cancerosos, los tratamientos con la proteína interleuquina-2 (IL-12) ejercen el efecto opuesto, llevando a estos combatientes intracelulares al agotamiento, descubrió un estudio de Mayo Clinic.

Los resultados aparecen en Journal of Clinical Investigation (Revista sobre la Investigación Clínica). El estudio ayuda a explicar los resultados negativos obtenidos en ensayos clínicos realizados para comprobar si el tratamiento tiene la capacidad de incrementar la respuesta inmunitaria natural del cuerpo para destruir a las células cancerosas. El estudio demuestra igualmente que el mismo “agotamiento de las células T” que aflige a las células inmunitarias especializadas en las infecciones virales crónicas, afecta también a las células que combaten largas batallas contra el cáncer.

Los resultados plantean la necesidad de cambiar la estrategia terapéutica para el linfoma y otros tipos de cáncer a través de apaciguar, en lugar de excitar, el efecto de las moléculas que sirven de señalizadores celulares, como la IL-12.

El estudio se concentró en un tipo de cáncer, llamado linfoma folicular de células B, que ocupa el segundo lugar en frecuencia entre los linfomas no de Hodgkin.Anteriormente, el autor experto Dr. Stephen Ansell, hematólogo de Mayo Clinic, demostró en las biopsias tumorales de pacientes con linfoma folicular y otros tipos similares de cáncer, la presencia de una combinación de 50 por ciento de células cancerosas y 50 por ciento de células inmunitarias. A pesar de que aquellas células inmunitarias estén programadas genéticamente para eliminar el cáncer, parece que en realidad se contentan con cohabitar con estos vecinos mortales. El Dr. Ansell se preguntó entonces si el fenómeno conocido como agotamiento de las células T podría ser la causa para esta situación, y los resultados de este estudio plantean que efectivamente lo es.

“Es igual que arar en el mar”, dice el Dr. Ansell. “Nuestro estudio plantea que muchos métodos de inmunoterapia son fútiles, porque estas células ya traspasaron el punto en el que podían realizar su trabajo de atacar y eliminar a las células cancerosas. Antes de poder estimular al sistema inmunitario, es preciso revertir ese estado de agotamiento para que las células T del cuerpo puedan volver a funcionar”.

Al agotamiento de las células T se descubrió hace pocos años dentro del contexto de las infecciones virales crónicas, como el citomegalovirus (CMV), la hepatitis y el VIH. Los científicos descubrieron que la lucha constante e implacable contra estos virus ocasionaba el desgaste del contingente fundamental de la respuesta inmune, conocido como células T. Las células agotadas no podían proliferar, reclutar otros miembros del ejército inmunitario o eliminar a las células enemigas, ni siquiera con estimulación artificial. Además, estas células T empezaban a llevar marcas celulares de agotamiento, de forma más notoria en las proteínas PD1 y Tim-3 de la superficie celular.

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miércoles, 18 de abril de 2012

Cáncer en niños y artritis juvenil: ¿hay alguna relación?

 
La artritis tiende a ser un padecimiento de adultos. Cuando esta enfermedad crónica que afecta a las articulaciones y que también puede dañar otros órganos se produce en los niños menores de 16 años se dice que tienen artritis juvenil. Al respecto, una investigación reciente ha detectado que la tasa de cáncer entre los niños que sufren esa condición es cuatro veces más elevada que en otros niños.

La artritis reumatoide juvenil o simplemente artritis juvenil es una condición que, como en los adultos que padecen esta enfermedad, puede causar en los niños inflamación y rigidez en las articulaciones y algunas veces disminución en sus movimientos. Puede afectar cualquier articulación y en algunos casos, también puede dañar los órganos internos. Por eso puede repercutir en el crecimiento y el desarrollo de los niños que la padecen. Puede ser aguda (durando semanas) o crónica (durando meses). Es raro que en los niños dure para toda la vida, aunque sucede muy ocasionalmente.

Como si eso fuera poco, un estudio reciente ha encontrado que los niños que sufren artritis juvenil tienen más posibilidades de desarrollar cáncer. Esto no estaría necesariamente relacionado con los medicamentos que se utilizan para tratar la enfermedad de las articulaciones, como los inhibidores del factor de necrosis tumoral (FNT), que llevan una advertencia de “recuadro negro” sobre los riesgos potenciales asociados con estos fármacos.

En detalle, esta investigación que fue publicada en la edición en línea del 13 de febrero de la revista Arthritis & Rheumatism, indica que la tasa de cáncer entre los niños que sufren de artritis juvenil es cuatro veces más elevada que entre otros niños.

Para llegar a estos hallazgos, unos científicos de la Universidad de Alabama en Birmingham, en Estados Unidos, analizaron datos de niños bajo la cobertura de Medicaid de los cuales: 7.800 niños tenían artritis juvenil y los compararon con dos grupos: unos 650 mil niños con asma y casi 322 mil niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). El estudio se realizó entre los años 2000 y 2005.

Estos resultados representan una aproximación para entender esta enfermedad, pero los mismos investigadores advierten que todavía es necesario contar con nuevos hallazgos a gran escala y a largo plazo acerca de la asociación entre el cáncer, la artritis juvenil y su tratamiento.

Según un informe de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) del año 2008, uno de cada 250 niños en ese país tenía algún tipo de artritis. Los datos del estudio también indicaban que la artritis y otras condiciones reumáticas representan unas 827 mil consultas médicas al año y un promedio de 83 mil visitas a las salas de urgencias.

Si bien se desconoce la causa precisa de la artritis juvenil, que comienza antes de los 16 años de edad y puede durar varios años pero no necesariamente toda la vida, se piensa que es un trastorno autoinmune, es decir que el sistema de defensas del cuerpo se confunde y ataca a alguno de sus propios tejidos como si fuera un invasor externo, por ejemplo un virus o una bacteria.

En el caso de la artritis, esta afecta a las articulaciones y también puede dañar a otros órganos. Sea el daño que provoque se distinguen cinco tipos básicos de artritis juvenil:
  1. Oligoartritis: representa alrededor del 50% de casos, afecta a menos de cinco articulaciones e incluye inflamación en los ojos.
  2. Poliartritis: afecta a 5 o más articulaciones.
  3. Artritis sistémica: representa del 10 al 20 por ciento de los casos y, además de la artritis, se caracteriza por fiebre alta, erupción (salpullido) cutánea e inflamación de otros órganos.
  4. Artritis relacionada con entesitis: suele afectar a la columna vertebral, las caderas y los puntos de inserción de los tendones en los huesos (denominados entesis). Este tipo se da principalmente en varones mayores de 8 años de edad.
  5. Artritis psoriásica: cuando la artritis se presenta en los niños junto con la erupción de la psoriasis.
Si tu niño tiene inflamación (hinchazón), dolor y rigidez en alguna articulación, como las rodillas, las manos o los pies, que no desaparecen con el tiempo y son más fuertes por la mañana o después de la siesta, puede tener artritis juvenil. No dejes pasar el tiempo, ni tus dudas. Consulta con tu médico para poder definir el diagnóstico y el tratamiento adecuado. Recuerda que además de ayudarle a mejorar el dolor, la artritis juvenil puede destruir la articulación y alterar su crecimiento. El tratamiento oportuno puede ayudar a prevenir y/o limitar el daño. El especialista para el tratamiento de la artritis es el reumatólogo. El reumatólogo trabaja en equipo con el pediatra y el fisioterapeuta (el que da la terapia física) para determinar el mejor tratamiento.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 12 de abril de 2012

¿Qué es el Virus Respiratorio Sincital (VRS) y cómo puede afectar a tu bebé?

 
El Virus Respiratorio Sincital (VRS) es, como su nombre lo indica, una infección que ataca las vías respiratorias. Si bien es común en grandes y chicos, es especialmente a los bebés a quienes afecta de manera más fuerte. Aquí te cuento de qué se trata el VRS para que tomes precauciones para evitar el contagio, y sepas cuándo llamar al médico en caso de que tu bebé tenga síntomas.

Si tienes un bebé, prepárate: es muy probable que cuando cumpla 2 años – o antes – se contagie con el Virus Respiratorio Sincital (VRS), el cual es el causante más común de las infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias. No es para alarmante, pero la realidad es que el Virus Respiratorio Sincital es muy contagioso y es indispensable que te informes para que puedas identificar los síntomas y actuar de inmediato, puesto que cuando se trata de la primera vez, el VRS se presenta con severidad.

Este virus causa una infección cuyos síntomas pueden ser parecidos a los de una gripe moderada o fuerte. Puede que no dé complicaciones, pero en el caso de los bebés (especialmente los bebés prematuros y aquéllos que nacieron con problemas cardio-pulmonares) el Virus Respiratorio Sincital puede convertirse en neumonía, en bronquiolitis y en otras complicaciones graves.

El VRS se contagia muy fácilmente a través de las gotitas que quedan en el aire cuando alguien infectado estornuda, se suena la nariz o tose. Además, tu bebé o tú pueden contagiarse si tocan, besan o le dan la mano a alguien que tiene el virus. De igual manera, el contagio del Virus Respiratorio Sincital puede suceder si luego de tocar algún objeto contaminado como un juguete, tu bebé se toca la nariz, los ojos o la boca.

Como ves, es muy fácil contagiarse y no es una coincidencia que este virus ataque a los chiquitos alrededor de los dos años de edad, que es cuando más interactúan con otros bebés, lactantes en su escuela o en el parque.

Es importante que identifiques los síntomas del Virus Respiratorio Sincital (VRS) para saber cuándo llamar al médico porque se trata de algo más que una simple gripe o resfriado. Toma nota:
  • Si tu bebé tiene fiebre alta
  • Si tiene secreción (mucosidad) nasal
  • Si tiene tos fuerte con secreciones amarillas, verdes o grises
  • Si se presenta deshidratación
  • Si tiene dificultad para respirar o respira muy rápidamente (en caso extremo, si tiene las uñas o los labios azules)
  • Si está inactivo e irritable
  • Si no quiere ser amamantado o tomar biberón
El médico te indicará el tratamiento a seguir o si es necesario hospitalizará a tu bebé para evitar consecuencias más graves.

Como con todas las enfermedades que afectan especialmente a los bebés, el Virus Respiratorio Sincital exige que prestes mucha atención a los síntomas y que actúes ante cualquier alerta o duda. Recuerda que la mejor manera de prevenir este virus es lavándote las manos y limpiando las superficies que entran en contacto con el bebé. Asegúrate de que las personas que tocan al bebé, tengan las manos limpias y que nadie fume a su alrededor.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 28 de marzo de 2012

El regreso del sarampión

Esta enfermedad, cuya aparición se debilitó significativamente gracias a las vacunas (y hasta se pensaba erradicada), ha resurgido nuevamente. Muchos padres de familia, asustados por informaciones equivocadas sobre los efectos de la vacuna contra el sarampión, dejaron de vacunar a sus hijos, y esta grave enfermedad ha vuelto. Infórmate para que tomes las medidas necesarias para evitar que el sarampión regrese para quedarse.

Luisa tiene una bebita de un año y siempre se reúne con sus amigas a tomar un café en un centro comercial. Pero a mediados del año pasado, cuando la nena tenía sólo meses, dijo que no volvía pues escuchó en las noticias que había una epidemia de sarampión y prefería no arriesgar la salud de su bebita llevándola a sitios donde hay mucha gente. Luisa vive en Estados Unidos, un país en el que se creía que el sarampión era una enfermedad que se había erradicado gracias a las vacunas (así lo habían declarado organismos de salud de dicho país en el año 2000).

Sin embargo, algunos movimientos contra las vacunas, que se inició a raíz de una investigación publicada hace un tiempo en The Lancet (una revista médica), que resultó siendo un fraude y que anunciaba equivocadamente que la vacuna contra el sarampión causaba autismo, hizo que muchas personas dejaran de vacunar a sus hijos. Pero aún cuando se desmintió esta información, muchos padres de familia continúan con esta práctica que pone en riesgo la salud de sus hijos y la salud de todos los demás. Para la muestra, está el regreso del sarampión que tuvo brotes en Estados Unidos, en Europa y en algunos países latinoamericanos.

En Estados Unidos, según los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), el 90% de los nuevos casos de sarampión se presentaron en personas que no se habían vacunado, de los cuales, un 15% eran bebés menores de un año. Así mismo, la mitad de los niños menores de 5 años afectados por el sarampión, tuvieron que ser hospitalizados por complicaciones.

Sin ir más lejos, en febrero de este año, luego de las festividades deportivas del Super Bowl en Estados Unidos, se reportaron algunos casos de sarampión que encienden de nuevo las alarmas e invitan a que todos nos vacunemos contra esta enfermedad.

Pero más allá de las cifras y las polémicas, es muy importante recordarte de qué se trata el sarampión, para que no pienses que es sólo una enfermedad que causa tener puntitos rojos en todo el cuerpo. Tal es su gravedad, que las autoridades de salud de Estados Unidos ahora promueven la vacunación en los bebés de 6 meses, especialmente si van a viajar a Europa, un lugar en donde la epidemia del sarampión reportó alrededor de 26,000 casos.

El sarampión es una enfermedad respiratoria, altamente contagiosa que se transmite por un virus y que puede tener complicaciones graves y incluso puede causar la muerte en los pequeños. El virus del sarampión, crece en las células que recubren la parte posterior de la garganta y los pulmones.

Se transmite a través del aire que respiramos, por la tos y los estornudos. ¡Es así de contagioso! Simplemente respirando el aire contaminado, ya te puede atrapar. Dos días antes de que aparecen los síntomas, es cuando el sarampión es más contagioso.

El sarampión tiene síntomas que pueden confundirse con el de otras enfermedades: fiebre, abundante mucosidad de la nariz y tos, pero lo que lo caracteriza es que aparece un sarpullido (una erupción) en todo el cuerpo. Además, se presenta con los ojos rojos (conjuntivitis) y con dolor en todo el cuerpo. Otro síntoma típico son los pequeños puntos rojos con centro blanco azuloso que aparecen dentro de la boca.

Pero el sarampión no viene solo. Las complicaciones no se hacen esperar: Alrededor de uno de cada 10 niños con sarampión también sufre de infección en el oído y uno de cada 20 contrae neumonía. Uno de cada mil se complica con encefalitis y dos de cada mil, mueren. El sarampión no es inofensivo: mata a 200,000 personas al año en todo el mundo.

Con estas cifras en mente, ¿no crees que es necesario proteger a los niños? La mejor forma de prevenir que el sarampión se convierta en una enfermedad ‘de moda’ es a través de la vacunación.

Los bebés recién nacidos están protegidos contra el sarampión hasta los 6 meses gracias a la inmunidad que reciben de sus madres (la vacuna se puede dar si existe una epidemia). En la mayoría de los casos, la vacuna para el sarampión forma parte de la vacuna conocida como MMR que inmuniza contra el sarampión, la rubeola y las paperas o la MMRV que inmuniza contra el sarampión, la rubéola, las paperas y la varicela, la cual se administra entre los 12 y los 15 meses de edad y luego, entre los 4 y 6 años de edad.

Si tienes dudas acerca de cuándo y por qué debes vacunar a tus pequeños, consulta con tu médico. Recuerda que las vacunas, si bien tienen un pequeño riesgo de darles algunas reacciones, tienen muchos más beneficios que las consecuencias que puede traer una enfermedad grave como el sarampión. Tanto la Organización Mundial de la Salud, como la Academia Americana de Pediatría, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades y muchas otras organizaciones médicas a nivel internacional recomiendan la vacunación para proteger a los niños.

Infórmate y actúa para proteger la salud de los niños, tanto los tuyos como los de los demás.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Las alergias también afectan los ojos. Aprende a evitarlas y a tratarlas

En cuestión de alergias, la nariz no está sola. Si pensabas que los únicos síntomas de alergia son la congestión, el goteo nasal y los estornudos, te equivocas. Si un día amaneces con los ojos enrojecidos que te pican, te arden y te lagrimean, y/o con los párpados inflamados, tienes todas las señales de una alergia ocular o conjuntivitis alérgica. De momento, una compresa de agua fría puede aliviar los síntomas, pero a largo plazo necesitas identificar qué te la produce y aprender a combatir los síntomas.

Los ojos son órganos muy sensibles y delicados. Cualquier cosa que los irrite resulta extremadamente molesta: imagina la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo, una especie de arenilla que se añade a la picazón que te hace restregarlos continuamente, y ni hablar del enrojecimiento y la inflamación. ¿Cómo salir a la calle con semejante aspecto? Pues bien, una de cada cinco personas (en los Estados Unidos) padece de alergias que les afectan los ojos y que se conocen como alergia ocular o conjuntivitis alérgica. 

Aunque pueden provocar visión borrosa, la buena noticia es que los síntomas de esta condición, aunque son muy molestos, no afectan permanentemente la vista, a diferencia de otras infecciones en los ojos que sí pueden dañarla y a veces dan los mismos síntomas. Por eso, si no encuentras alivio y mejoría con los medicamentos de venta libre para las alergias y las estrategias para evitarla, conviene que consultes cuanto antes con el oftalmólogo (el médico especializado en los ojos) o con tu médico de cabecera.

¿Por qué suceden?

La función del sistema inmunitario o inmunológico (el de defensa) es proteger al organismo de sustancias dañinas como los virus y las bacterias. Este sistema también reacciona y actúa ante sustancias extrañas, llamadas alérgenos (a los que la persona es alérgica) que por lo general son inofensivas y no causan ningún problema en la mayoría de las personas. Pero en una persona alérgica, el sistema inmunitario es hipersensible y reacciona de forma extrema. En el caso de la alergia ocular (de los ojos), el problema comienza cuando la conjuntiva (la membrana que recubre la parte interna del párpado y la parte blanca del ojo) entra en contacto con un alérgeno. 

En su intento de combatir lo que percibe como un ataque, el sistema inmunológico crea anticuerpos que causan que el ojo libere histaminas y otras sustancias para combatir el alérgeno. Eso es lo que provoca el enrojecimiento, la picazón y el lagrimeo, molestias que pueden ocurrir independientemente o en combinación con los síntomas de la alergia nasal.

Los dos tipos de alergia ocular

Hay dos tipos de alergia ocular: la estacional y la más común, la perenne. La alergia estacional ocurre solamente en algunas estaciones del año que coinciden con las épocas en que hay más esporas y polen en el aire (primavera u otoño), mientras que la perenne ocurre durante todo el año. Sus causas más comunes son la exposición a los ácaros del polvo, plumas, caspa, células muertas de la piel de los animales, humo, contaminación ambiental y también a perfumes, cosméticos y ciertas medicinas. Por lo general, la persona alérgica puede identificar qué le provoca el brote de alergia: un paseo por el jardín, cargar a una mascota, aspirar polvo o estar expuesta a algunos productos de limpieza. Pero si las causas no resultan obvias, a veces, una prueba de sangre puede determinarlas con mayor facilidad. Es muy importante saber qué produce la reacción alérgica para poder aislar y evitar lo que la desencadena.

Ambos tipos de alergia producen los mismos síntomas, sólo que se experimentan en distintas épocas y son causados por distintos alérgenos. La picazón es casi siempre un síntoma que indica que se trata de una alergia ocular o conjuntivitis alérgica, que también puede ir acompañada de:

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martes, 11 de octubre de 2011

Vacuna contra el VPH: ¿una, dos o tres dosis?

Una investigación reciente encontró que aplicarse dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH podría brindar la misma protección contra el cáncer del cuello uterino que las tres dosis que se aplican en la actualidad. El VPH es un virus de transmisión sexual que afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Entérate sobre los últimos detalles sobre la enfermedad y la vacuna que la combate.

El cáncer cervical es uno de los más comunes entre las mujeres, y su principal causante es el denominado Virus del Papiloma Humano (VPH), que se contagia a través del contacto sexual (incluido el sexo oral) con una persona infectada y que actualmente afecta a alrededor de 20 millones de personas, en su mayoría jóvenes. Si bien las mujeres son las que más sufren los efectos de esta enfermedad, también afecta a los hombres. A ellos puede provocarles cáncer en el ano y el pene.

Desde el año 2006 existe una vacuna que contra el VPH, que se utiliza para prevenir el desarrollo del cáncer, que poco a poco se está incluyendo en los programas de vacunación oficiales de los distintos estados de la Unión Americana, así como en diferentes países de América y de Europa.

La vacuna, en la actualidad, está disponible bajo dos marcas comerciales: Gardasil y Cervarix. Ambas protegen contra los subtipos 16 y 18 del virus del VPH, que son los que generan el 70 por ciento de los cánceres del útero (de la matriz) que se detectan anualmente en todo el mundo. En total, existen más de 100 subtipos de este virus. Otros de los más peligrosos son los subtipos 6 y 11, que son los causantes del 90 por ciento de verrugas en el área genital. Contra estos dos últimos, Gardasil también ofrece protección.

Actualmente, la indicación es que se apliquen tres dosis separadas de la vacuna en el transcurso de seis meses. Pero un nuevo análisis al respecto desarrollado por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos encontró que dos dosis de la vacuna, e incluso una sola, brindarían la misma barrera contra el cáncer del cuello del útero que las tres dosis que se utilizan en la actualidad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores evaluaron los datos de un Ensayo de Vacunas de Costa Rica, en el cual participaron 7.466 mujeres que recibieron la vacuna Cervarix.

El objetivo del estudio era otro pero, aunque los investigadores tenían la intención de darles las tres dosis completas a las mujeres que participaron, por distintos motivos, el 20 por ciento de ellas sólo recibió dos dosis. También hubo algunas que recibieron sólo una dosis.

Así, al analizar la protección que tenían las mujeres luego de cuatro años, los especialistas hallaron que quienes habían recibido dos dosis de Cervarix tenían el mismo nivel de protección contra la infección con VPH que quienes había recibido tres dosis. Incluso, las mujeres que sólo se habían aplicado una dosis de la vacuna también tenían un alto nivel de protección.

Estos datos son importantes principalmente para los países en desarrollo. Como la vacuna implica un costo elevado, una reducción de las dosis significa que más mujeres podrían recibirla. Sin embargo, por el momento habrá que seguir esperando. Los investigadores aclaran que aún se necesitan más estudios para evaluar la eficacia a largo plazo de recibir menos dosis de la vacuna contra el VPH.

Mientras tanto, se siguen recomendando las tres dosis para las niñas de 9 a 11 años, ya que el efecto es mayor si se aplica antes de comenzar a tener relaciones sexuales. Luego de esa edad, y hasta los 25 años, también resulta muy útil aplicarse la vacuna.

Si quieres conocer más detalles sobre el VPH y el cáncer cervical, así como la importancia de recibir esta vacuna, no dejes de leer estas columnas sobre este tema aquí en VidaySalud.com.

Y ante cualquier duda específica que tengas de tu caso particular, no dejes de consultar con un médico, él o ella podrá decirte qué es lo más conveniente para que tengas una vida sexual saludable.

Tomado de Vida y Salud

martes, 13 de septiembre de 2011

Ante una crisis tu mejor arma es la información. ¡Que no te hagan cuentos!

Hay que reconocer que el brote de enfermedades infecciosas, las epidemias, las crisis de salud producidas por desastres naturales o por contaminación de alimentos son parte de la vida diaria. Vivimos, después de todo, en un mundo globalizado en el que las bacterias y los virus se propagan fácilmente no ya de una persona a otra, ¡hasta saltan de un continente a otro! Pero con más rapidez que los virus se propagan el pánico y la desinformación. Ante cualquier tipo de crisis, tu mejor arma es obtener la información adecuada para protegerte a ti y a tu familia.

Epidemias de gripe, muertes por e-coli, carne de pavo contaminada, peligro de contaminación del agua por inundaciones y otros desastres naturales, todo eso nos ha afectado en los últimos meses. Aunque el riesgo y el peligro son reales – y no les estamos restando importancia – hay algo todavía más peligroso. Como muestra la película “Contagion” (Contagio) que tuve la oportunidad de ver recientemente, la desinformación puede aumentar el pánico en la población y causar más daños innecesarios en medio de una crisis. Para que puedas tomar el control de una situación similar, voy a darte algunas recomendaciones.

Busca la información correcta

Vivimos en la era de las comunicaciones y de la información. Aprovéchalas en tu beneficio y no dejes que te abrumen. En épocas de crisis como las que citábamos anteriormente, seguramente te lloverán llamadas, mensajes por correo electrónico, mensajes de texto, por twitter, facebook o cualquier otra red social, avisándote de esto o aquello, noticias alarmistas y hasta algún que otro malintencionado anuncio intentando venderte algún producto aprovechándose de la situación. Bueno, dirás, ¿qué debo hacer entonces?

Lo primero: mantener la calma. La angustia y el miedo son malos consejeros. Aunque resulte difícil hacerlo no te dejes arrastrar por el pánico. Tu bienestar y el de tu familia dependen de una actitud inteligente y calmada.

Evalúa la fuente que te ha dado el mensaje de alarma: incluso personas bien intencionadas pueden darte información incorrecta, sembrando el miedo y el desenfreno. Tus fuentes ideales de información son los medios de información responsables: periódicos, canales de televisión, estaciones radiales que emitan los avisos oficiales a la población proveniente de las autoridades a cargo de la salud y la seguridad públicas.

Desconfía de ofertas “irresistibles”: en momentos de crisis, surgirán todo tipo de charlatanes que tratarán de aprovecharse de la angustia y la desesperación de la gente. No adquieras ningún producto por impulso, mucho menos si viene acompañado de promesas “milagrosas”. 

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miércoles, 10 de agosto de 2011

¿El niño tiene fiebre? ¡No te equivoques con la dosis de acetaminofén!


Si el término acetaminofén no te resulta familiar, seguramente lo reconocerás por su nombre de marca, Tylenol, un medicamento que los padres administran a sus niños para bajarles la fiebre, o aliviarles un dolor o malestar. En la proporción correcta para cada edad es un excelente aliado, pero hay que tener cuidado: en dosis excesiva puede resultar tóxico y dañino, según advierte a los padres y al público en general un reciente comunicado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (conocido como FDA, por sus siglas en inglés).
Cuando Eduardo comenzó a ir a la guardería a los tres añitos, una de las primeras cosas que trajo de vuelta a casa ¡fue un virus!  Su pediatra le recomendó reposo, líquidos y acetaminofén o Tylenol para la fiebre.  Cuando se agotó el que quedaba en el frasco, el papá de Eduardo pensó que no había razón para ir corriendo a comprar uno nuevo a la farmacia cuando en el botiquín tenían un frasco de acetaminofén concentrado que usan cuando se enferma  su bebé de 9 meses. “Le doy a Eduardo una cucharadita más de éste que es para bebitos y así le hace efecto”, pensó. ¡Un grave error!
Según la doctora Sandra Kweder, de la Oficina de Nuevos Medicamentos de la Administración de Medicamentos y Alimentos (o FDA), cuando el acetaminofén que se vende en forma de gotas concentradas (para bebés) se le administra a un niño mayor en una cantidad más elevada (una cucharada, por ejemplo),  puede ocasionar una sobredosis fatal. Desafortunadamente, es un error muy común. Según la doctora Kweder, ése es precisamente el problema más grande con el uso del acetaminofén: darle a los niños, sin querer, la dosis equivocada.
Y bueno, puedes preguntarte, ¿por qué es tan fácil equivocarse con la dosis de acetaminofén o Tylenol? ¿Es que las instrucciones para su uso no vienen bien claras en los envases? Por supuesto que sí, pero analicemos las razones.
En primer lugar, la confusión puede derivarse en parte por la gran variedad de opciones  del mismo producto, que viene en diferentes concentraciones e instrucciones de dosificación para niños en distintas edades de desarrollo.  Son tantas las que hay en el mercado que a veces no se sabe ni cuál escoger. Compruébalo la próxima vez que vayas a la farmacia: echa una ojeada a la cantidad de opciones para el acetaminofén: envases en diversos tamaños, colores, para el día, para la noche, para bebés, para niños de 2-4 y la lista continua.
En segundo lugar, muchas personas no leen las instrucciones completas o se confían pensando que si es un medicamento tan común debe ser totalmente inofensivo.
Pero aún cuando los padres sean extremadamente cautelosos en la administración del acetaminofén, es posible que se produzca una sobredosis si el niño está tomando más de un medicamento que lo contenga como ingrediente activo  (uno para bajar la fiebre, otro para aliviar la tos y el dolor de garganta o para contener la secreción nasal, por ejemplo).  ¿Cómo es posible? Pues porque el acetaminofén se encuentra también en esos medicamentos para el catarro o  para la tos. De hecho, se encuentra en la fórmula o composición de más de 600 medicamentos ya sean recetados o de venta libre.
Entonces, ¿es seguro usar acetaminofén o no?  Si se siguen las instrucciones del envase, el acetaminofén es por lo general seguro y efectivo.  Pero si el niño toma más de lo indicado puede producirle náuseas, vómitos o dolor en el abdomen.
En la actualidad, la FDA está revisando las recomendaciones para unificar la dosificación y la potencia del medicamento (hoy día existen 7 potencias en el mercado), así como para establecer estándares más precisos para las unidades de medida del envase (vienen lo mismo en mililitros, que en cucharadas que en centímetro cúbicos).
Para darle acetaminofén a tu hijo, sigue los siguientes consejos:
  • Nunca le des más de una medicina que contenga acetaminofén a la vez. Para saber si un medicamento de venta libre (sin receta) lo contiene, busca el nombre acetaminofén (acetaminophen) en donde están los: datos acerca de la medicina (Drug Facts) en la sección en la que se enumeran los ingredientes activos.  Si el medicamento te lo recetó el médico, pregúntale al farmacéutico.
  • Selecciona la medicina de venta libre adecuada para la edad y el peso del niño. La sección del envase que tiene las instrucciones te indica si la medicina es la adecuada para tu hijo y qué cantidad debes darle. Si la dosis para la edad o el peso del niño no aparece en el envase o no tienes claro cuánto debes darle, es mejor que consultes con el farmacéutico o con el pediatra.
  • Nunca le des más cantidad de la indicada. Si la medicina no es suficiente para bajar la fiebre o aliviar al dolor, llama al médico para que te indique qué hacer.
  • Si la medicina viene en líquido, usa el medidor que viene con el frasco. Nunca uses una cuchara de mesa común.
  • Mantén un registro diario de la cantidad de medicamento que toma el niño y a qué hora se la das para que todos los que están al cuidado del niño sepan exactamente cuándo se le administró la última dosis y no le den otra por accidente.
  • Si te saltas una dosis, no le des el doble en la siguiente para compensar la que perdió. Sigue el horario ya establecido.
  • Si el niño ingiere accidentalmente demasiado acetaminofén, busca ayuda médica de inmediato, aunque el niño no se sienta mal.  Llama a emergencia o llévalo rápidamente a un hospital o centro de atención de la salud. Algunos de los síntomas de sobredosis de este medicamento son: náuseas, vómitos, falta de apetito, sudoración, cansancio, moretones, dolor en la parte superior derecha del abdomen, coloración amarillenta de los ojos y la piel, o malestares como si tuviera una gripe.
Ten mucho cuidado con la administración del acetaminofén o de cualquier otro medicamento que le des a tu hijo, y en especial, si debe tomar varios a la vez. Si tienes dudas, llama al pediatra o consulta con el farmacéutico.  Y recuerda de mantener los medicamentos de cualquier tipo fuera del alcance de los niños para evitar accidentes. Prevenir es siempre mejor que tener que lamentar.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 10 de julio de 2011

¿Tu hijo tiene labio leporino? La cirugía temprana es la mejor solución

                                                                                    Foto: archivo particular


Claro que amas a tu hijo con todo tu corazón, no importa en qué condiciones haya llegado. Pero el  bebé nació con labio leporino, uno de los defectos congénitosmás comunes. Y aunque los doctores ya te han hablado de cómo se puede corregir mediante la cirugía, te preguntas cómo se afectará la expresión de su carita, su capacidad de hablar y de comer, su relación con los demás…Aquí te explicamos por qué ocurre, y por qué la cirugía temprana es la mejor solución.
El bebé ya tiene casi un mes y en un par de semanas está programada la cirugía para corregir el labio leporino.  O estás embarazada, y mediante la ecografía, el obstetra detectó que la niña que esperas llegará con ese defecto congénito.  No te desesperes. No estás sola.  Tan solo en los Estados Unidos unos 7,000 bebés presentan labio leporino y/o paladar hendido cada año. Esto tiene solución. Lo más importante es actuar cuanto antes.
Los expertos están de acuerdo en que un diagnóstico prenatal acertado, una cirugía realizada lo antes posible y un cuidado bien coordinado entre un equipo de especialistas, son factores vitales para garantizar que los niños que nacen con labio leporino o paladar hendido superen exitosamente el problema.
Según el Dr. Richard Redett, cirujano plástico reconstructivo pediátrico, y codirector de la Clínica Craneofacial y de Paladar Hendido del Centro Infantil Johns Hopkins, la ecografía (o el sonograma) durante el embarazo puede detectar el defecto en la mayoría de los casos.  Redett señala que las investigaciones han demostrado que la cirugía temprana ayuda a que el niño pueda desarrollar mejor su capacidad para hablar en el futuro, y que ésta debe efectuarse antes de que el bebé cumpla un año de edad.  Después de la cirugía, se recomienda un tratamiento combinado entre especialistas en otorrinolaringología ( de oídos, nariz y garganta), especialistas del habla, ortodontistas y psicólogos pediátricos.
Esto es, a grandes rasgos, lo que proponen los expertos.  Vamos ahora a explicarte qué es, por qué ocurre y cómo evitarlo.
¿Qué es, esencialmente, el labio leporino? ¿O el paladar hendido?  Ambos son defectos congénitos (de nacimiento) que ocurren cuando el tejido que forma el paladar (o el cielo de la boca), y el labio superior no se unen antes del nacimiento. Lo mismo puede ser un pequeño corte sobre el labio que una ranura mucho más profunda que va desde el labio hasta el paladar y la nariz. El labio leporino a menudo va acompañado del paladar hendido, es decir, con una fisura en el velo del paladar que comunica la boca con la cavidad nasal.  Ambos afectan no sólo el aspecto físico del bebé, sino su capacidad de alimentarse y luego, de hablar. También aumentan las posibilidades de tener infecciones en el oído.
¿Sabes por qué ocurren? Por lo general, se deben a problemas genéticos hereditarios, aunque existen otras causas como consumo de drogas o medicamentos durante el embarazo, y contacto con virus o toxinas en ese período.
La cirugía para corregir el labio leporino y/o el paladar hendido se realiza casi siempre entre las 6 semanas y los 9 meses de edad y algunas veces, en casos muy severos, se necesita una segunda operación.  El paladar hendido por lo general se cierra durante el primer año de vida. En algunas ocasiones se usa una prótesis (una extensión artificial) temporal para cerrar el paladar, lo que le permite al bebé alimentarse normalmente hasta que se pueda realizar la cirugía.
Coordina visitas con especialistas del habla, dentistas, ortodontistas y otorrinolaringólogos para evitar y/o corregir algunas complicaciones que pueden surgir más adelante en la vida del niño a raíz del labio leporino y/o del paladar hendido: aparición de caries (picaduras en los dientes), desplazamiento de los dientes, problemas de audición (para escuchar), infecciones del oído o dificultades con el habla. Se recomienda la ayuda de un psicoterapeuta (psicólogo) si el niño(a) muestra problemas de autoestima.
Si te preguntas cómo puede evitarse, el doctor Redett recomienda lo siguiente:
  • Si planeas un embarazo, toma 400 microgramos de ácido fólico al día (empezando mínimo 3 meses antes de planear el embarazo)
  • Evita fumar durante el embarazo, y evita el humo de segunda mano.
  • Si tomas algún medicamento, comunícaselo cuanto antes a tu obstetra. Algunas medicinas aumentan el riesgo de sufrir defectos congénitos.
  • Si en tu familia o en la de tu esposo hay historial (antecedentes familiares) de labio leporino o paladar hendido, habla con tu médico para que te hagan las pruebas necesarias para detectarlos durante el embarazo.
Ya tienes en tus manos la información para tomar los pasos necesarios relacionados al labio leporino o al paladar hendido. Si te sientes abrumada, busca un grupo de apoyo con padres que han enfrentado un problema similar. Recuerda que no hay problema que tu hijo no pueda superar con la ayuda de un equipo médico adecuado y todo el amor que con seguridad recibirá de ti.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 1 de julio de 2011

Mascotas sanas, personas sanas


Las mascotas pueden ser una compañía saludable tanto para los niños como para los adultos, pues se sabe que los animales domésticos tienen la cualidad de ofrecer varios beneficios a las personas. Sin embargo, también pueden traer nuevos gérmenes al hogar y poner en riesgo a tu familia. Descubre qué cosas debes tener en cuenta a la hora de elegir y convivir con un animal en la casa.
Pedrito no deja de insistir en que quiere tener un loro, desde que vio a su compañerito con uno de estos animales sueña con tener el suyo propio. Por su parte, Lucía vio una divertida película en la cual el protagonista tenía como mascota a un amistoso e inteligente monito. ¡Imagínate qué es lo que esta niña le pide a sus padres desde entonces!…
Las mascotas pueden ser una grata compañía, no sólo para los niños sino también para los adultos, que incluso hasta pueden aportar beneficios para la salud: se cree que ayudan a combatir la soledad y la depresión, son los compañeros ideales para salir a caminar o a correr (y para combatir la obesidad), son divertidos y está probado cómo en algunos casos pueden ayudar a las personas con discapacidades, como quienes no tienen o han perdido la visión.
Sin embargo, no todas las mascotas son igual de saludables. O mejor dicho, no todos los animales pueden ser considerados como mascotas. El ejemplo del mono es uno de ellos mientras que las aves (como el loro) y los reptiles también son casos especiales. Si bien muchas personas tienen tortugas o serpientes en la casa, no se recomienda tener este tipo de animales, sobre todo en los hogares donde hay niños menores de cinco años.
Si en la casa haya alguna mujer embarazada, también es importante tener ciertos cuidados con las mascotas. En particular, deben evitar el contacto con los roedores, para prevenir la exposición al denominado virus de la coriomeningitis linfocítica que puede producir defectos congénitos al bebé; y deben tener cuidado con los gatos, como evitar adoptar o tocar gatos callejeros y nunca limpiar las cajas sanitarias de los gatos, para evitar contagiarse de una enfermedad conocida como toxoplasmosis, que también puede provocarle problemas graves al bebé.
Las personas con problemas o alguna condición particular en el sistema de defensas (por ejemplo quienes están bajo tratamiento para algún cáncer) o quienes padecen de VIH o SIDA también deben tener cuidados especiales con las mascotas. En esos casos se recomienda que consulten con el o la especialista que las atiende, para que los asesore en cuanto a qué es lo más conveniente en su caso en particular.
Una vez que hayas decidido cuál será tu mascota, o si ya estás conviviendo con alguna, es importante que practiques ciertas normas de higiene que te ayudarán a evitar el contagio de enfermedades, ya que tanto los perros como los gatos (al igual que los reptiles, los roedores y los pájaros) pueden tener gérmenes que se transmitan a las personas (o sea, las personas se pueden enfermar).
Unos cuidados sencillos son suficientes para mantener tu hogar protegido. Veamos:
  • Lávate las manos con agua y jabón después de tocar a tu mascota, sus áreas o cualquier cosa que haya estado en contacto con el animal o con los espacios en donde vive, especialmente si estás por preparar o servir comidas o bebidas. Enséñales esto a tus hijos para que adopten hábitos de convivencia saludables con sus mascotas.
  • Lávate las manos también después de manipular la comida de las mascotas, ya que puede estar contaminada con bacterias y otros gérmenes.
  • Mantén a tu mascota saludable. Es imprescindible que la lleves al veterinario de manera periódica y le apliques todas las vacunas necesarias para que todos en la casa estén protegidos.
  • Evita las plagas. Los perros y gatos, por ejemplo, pueden tener pulgas y garrapatas. En caso de que aparezcan, existen productos que las combaten. Consulta con el veterinario qué es lo más efectivo.
  • Elimina los excrementos de tu mascota continuamente, del jardín o donde se encuentren, ya que puede haber muchos gérmenes en ellos.
Siguiendo estas recomendaciones puedes disfrutar de tu mascota y de los beneficios de su compañía, para ti y para toda tu familia.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 27 de mayo de 2011

¿Cómo puedes enseñarles a los niños a combatir los gérmenes?


Si a tus niños les encanta jugar en la tierra, ensuciarse y estar con sus amigos aún cuando no se sienten bien, y no sabes qué hacer para que comprendan los riesgos que eso podría involucrar, aquí te damos algunas recomendaciones para que les cuentes por qué es importante mantener la higiene y combatir los gérmenes que pueden enfermarlos.
Vivimos rodeados de gérmenes. Tanto los animales, como las plantas y los objetos, todo lo que nos rodea está plagado de gérmenes. Incluso, nuestro propio cuerpo contiene gérmenes que muchas veces son necesarios para mantener una buena salud. Pero no todos los gérmenes son saludables, algunos son responsables de las enfermedades, desde algunas que pueden ser leves, como el conocido resfriado, hasta otras que pueden ser muy graves e incluso mortales.
¿Pero qué son los gérmenes?, ¿son todos iguales?, ¿los podemos ver a simple vista? Los gérmenes son organismos vivos de diferentes tipos, que sólo pueden verse con ayuda de un microscopio (son diminutos) y que puede causar que nos enfermemos. Quizás por eso te resulte tan difícil que los niños entiendan que algo que no ven pueda hacerles daño. Pero así es, existen cuatro tipos de gérmenes diferentes: los virus, las bacterias, los hongos y los parásitos o protozoarios.
Los virus son microorganismos que viven, crecen y se reproducen en el cuerpo de las personas o los animales y pueden sobrevivir durante muy poco tiempo fuera de un ser vivo. Por ejemplo, pueden permanecer sobre la superficie de una mesa o del asiento de un inodoro o en los líquidos del cuerpo infectados; pero, si no logran infectar a otro huésped (persona o animal), mueren enseguida. Una vez que entran en el cuerpo, los virus se multiplican rápidamente y pueden causar las enfermedades. Son responsables de algunas de poca importancia, como los resfriados o catarros, y de otras más graves, como la viruela o el SIDA.
Las bacterias, por su parte, son organismos formados por una sola célula (por eso se dice que son unicelulares) que obtienen los nutrientes del ambiente que las rodea, que puede ser tu cuerpo, el de tu hijo o el de otro ser vivo. Mientras que algunas bacterias son buenas para el organismo, ya que por ejemplo, ayudan a que el aparato digestivo funcione correctamente, otras pueden ocasionar problemas, como las caries, las infecciones urinarias o la faringitis.
Los hongos, en cambio, son organismos multicelulares (es decir que están formados por varias células) se parecen a las plantas, que obtienen los nutrientes de las plantas, de los alimentos y de los animales en los ambientes húmedos y cálidos. Generalmente, no representan ningún peligro para una persona sana, pero a veces pueden causar infecciones. Dos de las más frecuentes son: el pie de atleta y la infección por cándida, como la dermatitis del pañal.
Por último, los parásitos son organismos unicelulares que se reproducen en ambientes húmedos. Pueden causar infecciones como las infecciones intestinales y otras enfermedades. Frecuentemente se contagian a través del agua contaminada.
La única manera de evitar el contagio de las enfermedades a través de los gérmenes es manteniéndose alejados de ellos. Los gérmenes se contagian a través de los líquidos corporales de la gente que ya los tiene, o sea, que ya está infectada. Por ejemplo, cuando alguien que está resfriado estornuda o tose. Por eso es importante que les recuerdes a tus hijos que deben cubrirse (taparse) la nariz y la boca al estornudar o toser, en lo posible con un pañuelo (y luego desecharlo) o con el interior del codo, para evitar contagiar a otras personas.
Asimismo, a veces los gérmenes se quedan en las superficies (algunos virus y bacterias pueden vivir entre 20 minutos y 2 horas o más en las superficies como las mesas de las cafeterías y los escritorios) y cuando alguien las toca y luego se lleva la mano a la boca o la nariz (o sea, se toca la cara), pueden entrar a su cuerpo y enfermar a la persona. Por eso es tan importante lavarse bien las manos.
Otras medidas para que tus niños se protejan de los gérmenes son:
  • Enséñales y ayúdalos a lavarse las manos con frecuencia y a mantener hábitos de higiene. Para que el lavado de manos sea efectivo, primero debes mojarte las manos y luego aplicar el jabón, entonces frota las manos para que haga espuma durante 20 segundos (lo que toma cantar el “happy birthday” (feliz cumpleaños) dos veces, para tener una referencia). Si no tienes agua y jabón, puedes utilizar toallas desinfectantes o gel desinfectante con alcohol: aplícalo sobre las manos y deja que se seque con el aire.
  • Limpia y desinfecta las superficies frecuentemente y manipula y prepara los alimentos de manera segura.
  • Vacuna a tus hijos de acuerdo al programa de vacunación recomendado para su edad.
  • Utiliza los antibióticos adecuadamente (es decir, toma y dale a tus hijos la cantidad exacta que te ha indicado el médico y respeta los horarios de cada toma para que no se pierda el efecto). Únicamente cuando los receta el médico por el tiempo y en la dosis recetada. No los suspendas antes.
  • Si tienes mascotas, asegúrate de que tus hijos se laven las manos después de jugar con ellas y de que no estén en contacto con sus desechos.
  • Evita que tus niños estén en contacto con animales silvestres.
Además de esto, para que los niños se mantengan fuertes es importante que consuman una alimentación sana, nutritiva y variada, que se mantengan activos físicamente y que descansen suficiente.
Enséñale desde pequeño que la salud es como un tesoro que hay que cuidar y cómo se cuida, y que si está sano tendrá más oportunidad de salir a jugar con sus amiguitos.
Tomado de Vida y Salud