DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta dificultad respiratoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta dificultad respiratoria. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de abril de 2012

¿Qué es el Virus Respiratorio Sincital (VRS) y cómo puede afectar a tu bebé?

 
El Virus Respiratorio Sincital (VRS) es, como su nombre lo indica, una infección que ataca las vías respiratorias. Si bien es común en grandes y chicos, es especialmente a los bebés a quienes afecta de manera más fuerte. Aquí te cuento de qué se trata el VRS para que tomes precauciones para evitar el contagio, y sepas cuándo llamar al médico en caso de que tu bebé tenga síntomas.

Si tienes un bebé, prepárate: es muy probable que cuando cumpla 2 años – o antes – se contagie con el Virus Respiratorio Sincital (VRS), el cual es el causante más común de las infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias. No es para alarmante, pero la realidad es que el Virus Respiratorio Sincital es muy contagioso y es indispensable que te informes para que puedas identificar los síntomas y actuar de inmediato, puesto que cuando se trata de la primera vez, el VRS se presenta con severidad.

Este virus causa una infección cuyos síntomas pueden ser parecidos a los de una gripe moderada o fuerte. Puede que no dé complicaciones, pero en el caso de los bebés (especialmente los bebés prematuros y aquéllos que nacieron con problemas cardio-pulmonares) el Virus Respiratorio Sincital puede convertirse en neumonía, en bronquiolitis y en otras complicaciones graves.

El VRS se contagia muy fácilmente a través de las gotitas que quedan en el aire cuando alguien infectado estornuda, se suena la nariz o tose. Además, tu bebé o tú pueden contagiarse si tocan, besan o le dan la mano a alguien que tiene el virus. De igual manera, el contagio del Virus Respiratorio Sincital puede suceder si luego de tocar algún objeto contaminado como un juguete, tu bebé se toca la nariz, los ojos o la boca.

Como ves, es muy fácil contagiarse y no es una coincidencia que este virus ataque a los chiquitos alrededor de los dos años de edad, que es cuando más interactúan con otros bebés, lactantes en su escuela o en el parque.

Es importante que identifiques los síntomas del Virus Respiratorio Sincital (VRS) para saber cuándo llamar al médico porque se trata de algo más que una simple gripe o resfriado. Toma nota:
  • Si tu bebé tiene fiebre alta
  • Si tiene secreción (mucosidad) nasal
  • Si tiene tos fuerte con secreciones amarillas, verdes o grises
  • Si se presenta deshidratación
  • Si tiene dificultad para respirar o respira muy rápidamente (en caso extremo, si tiene las uñas o los labios azules)
  • Si está inactivo e irritable
  • Si no quiere ser amamantado o tomar biberón
El médico te indicará el tratamiento a seguir o si es necesario hospitalizará a tu bebé para evitar consecuencias más graves.

Como con todas las enfermedades que afectan especialmente a los bebés, el Virus Respiratorio Sincital exige que prestes mucha atención a los síntomas y que actúes ante cualquier alerta o duda. Recuerda que la mejor manera de prevenir este virus es lavándote las manos y limpiando las superficies que entran en contacto con el bebé. Asegúrate de que las personas que tocan al bebé, tengan las manos limpias y que nadie fume a su alrededor.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 9 de febrero de 2012

Los niños con exceso de peso a los 7 años podrían tener más riesgo de sufrir de asma

Imagen tomada de internet

La obesidad infantil es mucho más que un problema estético: representa un verdadero peligro para la salud del niño y para su calidad de vida futura. Una investigación reciente sugiere que si los niños llegan a los siete años con sobrepeso u obesidad, tienen más posibilidades de sufrir asma que otros niños con un peso adecuado para su edad. La buena noticia es que el mismo estudio demuestra que si se pierde el exceso de peso antes de los siete años, también se reducen las posibilidades de sufrir esa condición pulmonar.

La obesidad infantil afecta a 1 de cada 3 niños en Estados Unidos y como resultado es más común ver a niños y niñas con problemas que antes eran propios de los adultos, como el colesterol alto y ladiabetes tipo 2. Pero no sólo afecta a los niños en Estados Unidos, el sobrepeso y la obesidad van en aumento también en Latinoamérica, en España y en otros lugares, como en Europa. De los países en Latinoamérica, México parece tener la cifra de obesidad infantil y de obesidad adulta más alta a nivel mundial, y el primer lugar en diabetes infantil, de acuerdo al Instituto Mexicano del Seguro Social, comunicado por el Presidente de México el 25 de enero del 2011. O sea, la obesidad infantil no es sólo una cuestión estética sino un problema de salud real, que puede afectar a tus niños, tanto ahora como a largo plazo, cuando crezcan y se vuelvan adultos.

Otra condición de salud que podría estar asociada a la obesidad infantil es el asma, una enfermedad crónica que hace que los bronquios, una parte de las vías respiratorias, que son las que permiten que el aire entre y salga de los pulmones, se sensibilicen y se inflamen. Esto provoca síntomas muy molestos como un silbido al respirar, tos, rigidez torácica y dificultad para respirar, especialmente temprano en la mañana o en la noche.

El asma también es una condición muy común. En Estados Unidos hay alrededor de 20 millones de personas con esta enfermedad, de las cuales casi 9 millones son niños. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que a nivel mundial 235 millones de personas la padecen y que cada año, 250,000 personas fallecen debido a ella. Como los niños tienen las vías respiratorias más pequeñas que los adultos, el asma puede ser una condición más seria en ellos.

¿Cuál es la relación entre el asma y la obesidad? 

A decir verdad, no se sabe a ciencia cierta, pero los investigadores están tratando de resolver este enigma. Por ejemplo, en un estudio reciente desarrollado por unos especialistas del Instituto Karolinska de Estocolmo, en Suecia, los niños con sobrepeso a los 7 años de edad tuvieron más posibilidades de desarrollar asma. Por el contrario, los niños que habían perdido el exceso de peso antes de esa edad tuvieron menos posibilidades de llegar a padecerla.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Pediatrics, los investigadores hicieron un seguimiento de más de 2.000 niños durante ocho años, usando los expedientes de salud del preescolar y la escuela para rastrear su estatura y peso en distintas edades (1 año, 18 meses, 4 y 7 años). 

Si deseas seguir leyendo este artículo, favor pincha aquí