domingo, 28 de octubre de 2012
Cepillo de dientes manual o eléctrico ¿cuál es mejor?
viernes, 14 de septiembre de 2012
¿Qué relación hay entre la enfermedad periodontal y la artritis?
- Las personas que fuman o mastican los productos del tabaco.
- Los que tienen alguna enfermedad sistémica como la diabetes.
- Las personas que toman medicamentos (como antiepilépticos, esteroides y medicinas contra el cáncer).
- Los que tienen dientes rotos u ortodoncia (frenos) que no se ajustan correctamente a las encías.
- Las embarazadas y las mujeres que toman pastillas anticonceptivas.
- Todos los que tienen trabajo dental defectuoso.
- Cepíllate los dientes todos los días, con una pasta dental con fluoruro, al menos tres veces por día.
- Dedícale por lo menos tres minutos a cada lavado de tus dientes, cepillando todos los dientes y en todas sus caras (por delante, por arriba y por detrás).
- Cepíllate la lengua para mantener el aliento fresco, pero no las encías.
- Usa un cepillo de cerdas suaves y cámbialo cada tres meses.
- Usar hilo dental, al menos una vez al día.
- Mira dentro de tu boca con frecuencia para ver si tienes llagas que no curan, irritación en las encías u otros cambios.
- Visita a tu dentista al menos una vez por año, para hacerte chequeos y limpiezas.
lunes, 12 de septiembre de 2011
Qué se debe hacer antes y después de una extracción dental
sábado, 13 de agosto de 2011
Cómo afecta el estrés la salud de tu boca
lunes, 13 de junio de 2011
Cómo tener dientes sanos de por vida
- Con una pasta dental con fluoruro, cepíllate los dientes todos los días, por lo menos dos veces al día: después de desayunar y antes de acostarte; y si puedes, idealmente también, después de cada comida y de tomar refrigerios dulces.
- Dedícale por lo menos tres minutos a cada lavado de dientes y no dejes a ninguno afuera. Es importante que te cepilles todos los dientes y en todas sus caras (por delante, por arriba y por detrás).
- También se recomienda que te cepilles la lengua, para mantener el aliento fresco.
- No te cepilles las encías.
- Asegúrate de usar un cepillo de cerdas suaves y cámbialo cada tres meses.
- Utiliza hilo o seda dental por lo menos una vez al día.
- Pregúntale a tu dentista si es necesario que utilices algún enjuague bucal antibacteriano.
- Limita los alimentos azucarados que consumes, sobre todo entre comidas.
- Si practicas algún deporte de contacto, utiliza equipo de protección apropiado para proteger tu cara mientras juegas.
- Si estas tomando medicamentos, pregúntele a tu dentista si tienen efectos secundarios que puedan dañar tus dientes y, si es así, qué puedes hacer al respecto.
- No fumes ni mastiques tabaco. Esto no sólo puede mancharte los dientes y darte mal aliento sino también, peor aún, provocarte cáncer.
- Mira dentro de tu boca con frecuencia para ver si tienes llagas que no curan, irritación en las encías u otros cambios.
- Visita regularmente al dentista, al menos una vez por año, para hacerte chequeos y limpiezas.
viernes, 27 de mayo de 2011
¿Cómo puedes enseñarles a los niños a combatir los gérmenes?
- Enséñales y ayúdalos a lavarse las manos con frecuencia y a mantener hábitos de higiene. Para que el lavado de manos sea efectivo, primero debes mojarte las manos y luego aplicar el jabón, entonces frota las manos para que haga espuma durante 20 segundos (lo que toma cantar el “happy birthday” (feliz cumpleaños) dos veces, para tener una referencia). Si no tienes agua y jabón, puedes utilizar toallas desinfectantes o gel desinfectante con alcohol: aplícalo sobre las manos y deja que se seque con el aire.
- Limpia y desinfecta las superficies frecuentemente y manipula y prepara los alimentos de manera segura.
- Vacuna a tus hijos de acuerdo al programa de vacunación recomendado para su edad.
- Utiliza los antibióticos adecuadamente (es decir, toma y dale a tus hijos la cantidad exacta que te ha indicado el médico y respeta los horarios de cada toma para que no se pierda el efecto). Únicamente cuando los receta el médico por el tiempo y en la dosis recetada. No los suspendas antes.
- Si tienes mascotas, asegúrate de que tus hijos se laven las manos después de jugar con ellas y de que no estén en contacto con sus desechos.
- Evita que tus niños estén en contacto con animales silvestres.
miércoles, 23 de febrero de 2011
¿Qué son y cómo se usan las amalgamas?

Necesitas una amalgama dental y te preguntas de qué se trata, cómo se coloca, si te dolerá o si puede causarte algún riesgo. No te desesperes, las amalgamas dentales han sido utilizadas por más de 150 años. En este artículo te contamos con más detalle sobre este material que te permitirá mantener tu boca más saludable.
Luego de ver a su dentista por un molesto dolor de muelas, Pedro volvió preocupado porque le dijo que debería quitarle una caries (picadura) y luego ponerle una amalgama. No tiene idea de lo que eso significa y el sonido mismo de la palabra le sonaba a algo malo. Sin embargo, en este caso, nada está más lejos de la realidad.
Si tu dentista te dice que necesitas una amalgama se está refiriendo a un material compuesto por mercurio y otros metales, generalmente plata, estaño y cobre, que sirve para cubrir daños en tu dentadura, como el hueco que queda al eliminar alguna caries. Es parte de un tratamiento y constituye un tipo de relleno o empaste dental.
Esta técnica se ha empleado por más de 150 años y no representa un riesgo para la salud. Al ser un compuesto de metal, puede ser de color dorado o plateado y por eso a mucha gente no le resulta atractivo, ya que no se parece en nada a los dientes.
Para resolver este inconveniente, a lo largo del tiempo se han desarrollado otro tipo de materiales. Por ejemplo, hoy existe un tipo de relleno dental que se realiza con plástico y vidrio, de un color parecido a los dientes, conocido como rellenos de resina compuesta.
Con respecto a las amalgamas de metal, estas fueron estudiadas a lo largo del tiempo, ya que como están hechas con mercurio se dudaba acerca de la posibilidad de que este material afectara a la salud de las personas. Por ejemplo, se temía que pudiesen provocar Alzheimer, autismo y esclerosis múltiple. Pero esto ha sido ampliamente evaluado y hoy son muchas las organizaciones que avalan el uso de este tipo de relleno para los dientes, y consideran que sigue siendo una de las alternativas más duraderas y económicas.
Sin embargo, existe una recomendación para las mujeres embarazadas y para las personas que padecen de enfermedades crónicas y necesitan realizarse un tratamiento dental, ya que en esos casos pueden desarrollar mayor sensibilidad al mercurio. Si es tu caso, te aconsejo que hables con tu odontólogo u odontóloga (dentista) al respecto para considerar cuáles podrían ser las mejores alternativas para un tratamiento sin riesgos.
Es posible que algunas personas puedan sufrir alguna reacción alérgica al metal de las amalgamas, pero esto no ocurre con frecuencia. Si tú sabes que eres alérgico a alguno de estos metales y está en tus antecedentes médicos, déjale saber a tu dentista para poder prevenir esta situación.
Si te ponen una amalgama, podrías notar una sensación diferente durante las primeras semanas, también podrías sentir molestia en los dientes que están junto al que fue reparado. Todo esto es normal y debería desaparecer luego de una o dos semanas. Si esto persiste o si tienes dolor, deberías notificarle a tu dentista y volver a consultar con él o ella para descartar que no haya complicaciones.
Como siempre, para mantener tu amalgama y el resto de tus dientes en buenas condiciones, se recomienda que sigas una buena práctica de higiene bucal, que incluye:
- Visitas periódicas al dentista para que te haga tu limpieza dental.
- Cepillarte los dientes con pasta con flúor, mínimo dos vece al día.
- Utilizar hilo dental, al menos una vez al día.
Con el tiempo, es posible que el relleno se gaste, se rompa o se afloje. En estos casos tu dentista tomará las medidas necesarias para repararla. Muchas veces no te darás cuenta de esto, pero si lo notaras, si tienes sensibilidad en las encías o si tienes cualquier molestia haz una cita para resolverlo y que vuelvas a masticar cómodamente.
Ahora que sabes lo que es una amalgama, ya puedes ir con tranquilidad a tu dentista y recibir el tratamiento que necesites, para recuperar tu salud oral y volver a lucir una agradable sonrisa.
Tomado de Vida y Salud
viernes, 3 de diciembre de 2010
¿Cómo elegir una buena crema o pasta dental?
Cuando vas al supermercado, la farmacia o la tienda de la esquina, es difícil decidir cuál es la mejor pasta dental: hay tantas marcas y opciones que terminas agarrando cualquiera, sin mirar bien sus ingredientes o para qué ha sido creada.
Piénsalo: hay crema dental para combatir el sarro, las hay de menta o de frutas cítricas, algunas dicen que ayudan a blanquear los dientes y otras, que son para dientes sensibles. ¿Cómo elegir?
Si eres de las personas que cuida su salud oral con visitas frecuentes al odontólogo o dentista, lo mejor es que, de acuerdo a tus necesidades particulares y tu salud oral, le preguntes cuál es la mejor para ti. Lo importante es que estén avaladas por el sello de la asociación profesional de odontólogos en tu país (por ejemplo: En Estados Unidos: American Dental Association; en Colombia: Federación Odontológica Colombiana, en México, Asociación Dental Mexicana, en Argentina: Asociación Odontológica Argentina). Este sello indica que la crema dental que estás adquiriendo ha pasado los estándares de efectividad y seguridad para tu salud oral. Además, el sello de estas asociaciones es una garantía de que lo que dice en el empaque es verdad. Por ejemplo, si dice que es buena para combatir la placa, la gingivitis y el sarro, es porque es cierto.
Es importante que, independientemente de si eliges una crema dental para tener dientes más blancos o para dientes sensibles, contenga un ingrediente esencial: el flúor. Esta comprobado que este ingrediente es efectivo a la hora de prevenir la caries dental.
Otra cosa que debes considerar a la hora de comprar una crema dental, es tu gusto personal: pruébalas y quédate con la que tenga el sabor y la consistencia que más te gusten: las hay en gel o pasta; de menta, de cítricos, de hierbabuena o de canela. Te aseguro que mientras escribo esto, ya están inventando un sabor nuevo. ¿No crees?
Y por último, recuerda que los niños menores de 2 años no deben usar estos productos. A partir de esa edad y de ahí en adelante, sí es indispensable que te cepilles los dientes con una crema dental que contenga flúor.
Si tienes alguna duda sobre cuál es la mejor pasta dental para ti, no dudes en consultar a tu odontólogo o dentista. Recuerda que debes elegir una crema dental que te guste para que el ritual de lavarte los dientes, sea algo placentero.
La crema dental es indispensable a la hora de tener una boca sana y una sonrisa envidiable.
Tomado de Salud y Vida
jueves, 25 de noviembre de 2010
Piercing (perforación cosmética) en la boca: ¿qué complicaciones puede causar?

Las perforaciones corporales (piercings) se ven con frecuencia, algunos las consideran “arte corporal”, y se refieren a una perforación o un pinchazo con una aguja en diferentes partes del cuerpo, en donde luego la persona se coloca una alhaja. Por eso, como ocurre con toda lesión, pueden provocar varias complicaciones. No solamente pueden causar dolor e inflamación, sino que también pueden infectarse, sobre todo si no se realizan en condiciones de higiene óptimas.
Por eso, si estás pensando en hacerte un piercing, primero investiga y asesórate bien. Es una buena idea saber cuáles son los riesgos y de qué manera te puedes proteger de infecciones u otras complicaciones que se puedan desarrollar. Las partes del cuerpo que se perforan con más frecuencia son las orejas, las fosas nasales y el ombligo. Otros eligen la lengua u otras partes de la boca.
Al igual que para las orejas, la joyería de metal utilizada en los piercings o las perforaciones bucales cosméticas viene en diferentes estilos, como aretes, barras y argollas (debes tener en cuenta el material del cual está hecha para evitar reacciones alérgicas, en general se utiliza acero quirúrgico, oro sólido de 14 o 18 kilates, niobio, titanio o platino). Sin embargo, perforarse la lengua, los labios o las mejillas implica un riesgo mayor para la salud que perforarse las orejas. Incluso, sin complicaciones, el tiempo que tardan en sanar estas áreas es más lento, es de cuatro a seis semanas.
Uno de los problemas más comunes con las perforaciones o piercings en la boca (y también en la nariz) son las infecciones, ya que en esas zonas viven millones de bacterias. Además, con el paso del tiempo, las perforaciones en la lengua pueden dañar los dientes y, al igual que las de las mejillas y los labios, y pueden traerte problemas con las encías. Otros inconvenientes que puedes tener son:
Hemorragia prolongada: si la aguja atraviesa un vaso sanguíneo durante la perforación, puede producir una hemorragia que sea difícil de controlar y causar una pérdida importante de sangre.
Dolor e inflamación: en casos extremos, la lengua gravemente inflamada puede bloquear la vía respiratoria y causar dificultad para respirar.
Dientes astillados: el contacto con la joyería bucal puede fracturar los dientes y romper restauraciones, como las coronas o las fundas.
Daño a las encías: la joyería de metal puede hacer que las encías se retraigan, esto hace que la raíz del diente sea más vulnerable a las caries y a la enfermedad periodontal.
Interferencia con la función bucal normal: el arete puede causar una secreción excesiva de saliva, puede dificultar la pronunciación correcta de las palabras y causar problemas para masticar y tragar.
Enfermedades transmitidas a través de la sangre: los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (National Institutes of Health) han identificado a este tipo de perforaciones (piercings) como un posible factor de transmisión de la hepatitis B, C, D y G. También se puede transmitir el VIH.
Endocarditis, una inflamación de las válvulas o de los tejidos cardíacos: la lesión creada durante la perforación le da a las bacterias bucales la oportunidad de ingresar al torrente sanguíneo (la sangre) viajando al corazón, y aumentando el riesgo de desarrollar una infección cardíaca.
Si decides hacerte un piercing, busca un lugar seguro que use idealmente use agujas nuevas y equipo esterilizado y que te brinde atención profesional. Si la perforación va a ser en tu boca, consulta con tu odontólogo antes. Así podrás conservar una linda sonrisa, más allá de las tendencias que estén de moda.
Tomado de Vida y Salud



