DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta anestesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta anestesia. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de octubre de 2012

La benzocaína y los bebés: una mala combinación

Si pensabas que los geles y los líquidos de venta libre para aliviar las molestias de tu bebé cuando le salen los dientes eran una bendición, ahora tienes que tener cuidado. Una nueva alerta emitida por las autoridades de salud en Estados Unidos reporta de que la benzocaína, el ingrediente principal de muchos medicamentos de venta libre para la dentición, puede provocar una condición rara — pero que si ocurre, puede ser seria — en los pequeños.

Si tienes uno o más bebés, sabrás que el momento en el que empiezan a salir los dientes puede ser un poco doloroso y bastante molesto. La irritabilidad, el aumento de la saliva y en general una sensación de incomodidad acompañan a tu bebé cuando los dientes empiezan a asomarse en sus pequeñas encías. Algunos bebés presentan incluso fiebre o diarrea, y para ti, es un momento de armarte de paciencia y de pensar en qué puedes hacer para aliviarles esas molestias.

Los juguetes para morder y enfriar a veces no son suficientes para calmarlos y es entonces cuando la benzocaína, un anestésico local, puede entrar en la escena. Si bien por años ha estado al alcance de todos sin necesidad de receta médica, un nuevo informe indica que es mejor dejarla a un lado cuando se trata de aliviar el malestar de los dientes.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advirtió hace poco que el uso de la benzocaína para el dolor que produce la dentición, está asociado a una condición rara pero grave denominada metahemoglobinemia. Esta condición reduce el oxígeno presente en la sangre y puede ser mortal.

Los geles y los líquidos que contienen benzocaína se venden en Estados Unidos sin necesidad de receta médica, bajo los nombres de: Orajel, Baby Orajel, Orabase, Anbesol y Hurricaine (dependiendo de la marca), así como otras marcas genéricas de diferentes farmacias. En muchos países latinoamericanos también son de venta libre. Asegúrate de leer bien los ingredientes si estás buscando un remedio para la dentición de tu bebé.

Según la FDA, que ya había advertido acerca de los posibles efectos adversos de dicho medicamento en el 2006. Los bebés menores de 2 años son quienes tienen un riesgo más alto de sufrir de metahemoglobinemia. En concreto, la FDA ha recibido reportes de 29 casos relacionados con el uso de la benzocaína y dicha condición.

Si has usado productos con benzocaína debes estar alerta a algunos síntomas como: coloración azulada o grisácea en la piel, en los labios y en las uñas, dificultad para respirar, cansancio, dolor de cabeza, mareos y palpitaciones (o ritmo cardiaco acelerado). Estos síntomas pueden aparecer minutos u horas después de haber aplicado el medicamento.

Lo mejor para evitar problemas y aliviar el dolor en las encías de tu bebé es usar juguetes y aros de dentición que puedes enfriar en el refrigerador. Si el bebé ya come sólidos, puedes darle frutas o vegetales fríos también que pueden evitarle la molestia. Además, puedes masajearle suavemente las encías con tus dedos limpios o utilizando un pañito frío

Si nada de esto funciona, puedes recurrir a tu pediatra para que te sugiera otra alternativa para tratar la irritación de las encías de tu bebé. No vale la pena exponer a tu bebé si sabes que la benzocaína puede causarle problemas.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿Una aguja que no causa dolor?

Buenas noticias para quienes se quieren hacer procedimientos cosméticos o de belleza, pero no se animan porque le temen al dolor de los pinchazos. Aquí te cuento sobre una novedosa aguja que reduce el dolor y puede revolucionar no sólo el campo de la cosmetología, sino de la medicina en general.

¿Botox sin que se sienta el pinchazo? ¿Inyecciones de colágeno sin dolor? Aunque suena a uno de esos anuncios que se ven en televisión y que por lo general venden mentiras, un dermatólogo patentó el invento de una aguja que en efecto, no causa dolor en los procedimientos cosméticos.

El nuevo diseño de aguja hipodérmica llamada The Aesthetic Needle, inventada por Keith K. Ly, sin duda revolucionará la medicina porque logra lo que todos soñamos: que las inyecciones no duelan. Pero además de lograr que el dolor desaparezca, esta nueva aguja también es más eficiente y eficaz a la hora de inyectar el botox, los rellenos dérmicos e incluso, la anestesia local.

¿Qué hace que esta novedosa aguja no cause dolor? La respuesta está en el diseño. Esta aguja tiene de 4 a 8 perforaciones laterales que permiten que el líquido que se inyecta no se concentre en un solo punto. De esa manera, se reducen la presión y el dolor que se siente con el pinchazo.

Con una aguja regular, el líquido y la presión se concentran en la punta de ésta, pero con la aguja Aesthetic, la presión se divide en varios puntos de la piel y esto reduce el dolor del pinchazo. Además, con esta aguja, los médicos no necesitan usar la técnica de pinchar y sacar la aguja varias veces, lo cual hace que se produzca menos daño a los tejidos y de esta manera, haya menos trauma y moretones (morados).

Pero esta “aguja sin dolor” no sólo beneficia a las personas que se quieren hacer algún procedimiento cosmético. Según el Doctor Ly, su invento puede trascender a otros campos de la medicina. ¿Te imaginas que te sacaran sangre rápidamente y sin que doliera? ¿O que las vacunas en los niños no los hicieran llorar? ¿O que las personas con diabetes no sintieran los pinchazos cada vez que se inyectan insulina? Todo esto parece ser posible con este nuevo invento. Por ahora, la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) está analizando este invento para aprobarlo y luego ponerlo al alcance de todos.

¿No crees que se trata de una excelente noticia? La próxima vez que te quieras inyectar botox o cualquier otra sustancia para mejorar tu apariencia física bajo la supervisión de un médico, es probable – siempre y cuando se disemine su uso – que no sientas ningún dolor.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 3 de agosto de 2012

Cirugías con rayos de luz (láser) para ver de nuevo con claridad

Con la edad y el paso del tiempo, las personas pueden ir perdiendo un poco de visión, debido a la aparición de las cataratas, unas nubosidades en los lentes naturales del ojo. Para eliminarlas existen distintos tipos de cirugías. El más novedoso utiliza rayos de luz láser de femtosegundos para permitirles a las personas recuperar la visión y volver a ver con claridad.

Marcelo llegó preocupado al consultorio porque siente que cada vez le cuesta más trabajo ver con claridad y ha escuchado algo sobre las cataratas pero no entiende bien de qué se trata esa condición. Tampoco tiene la certeza de que sea eso la causa de su pérdida de visión o si se debe a otra cosa.

Aunque le recomendé que fuera a ver a un oftalmólogo, que es quien se especializa en problemas de la vista, le expliqué que las cataratas son algo que le ocurren a la mayoría de las personas con el paso del tiempo y que existen distintos tipos de cirugías para corregirla y para volver a ver con claridad.

La catarata se produce porque el cristalino del ojo se vuelve opaco, lo que dificulta la visión. En un ojo normal, el cristalino es casi transparente y puede cambiar de forma para enfocar los objetos a diferentes distancias del ojo.

A veces, las cataratas deterioran más la visión de cerca, otras veces la visión de lejos y en algunos casos, ambas.

En general, el primer síntoma de la catarata es un resplandor en los ojos cuando reciben la luz de frente. Este síntoma va progresando y la visión se vuelve borrosa, incluso cuando las condiciones de luz son buenas.

También puede haber visión doble, los colores parecen desteñidos, se forma un resplandor alrededor de las luces, hay dificultad para ver bien de noche y existe la necesidad de cambiar la receta de los lentes con frecuencia.

Para corregir estos síntomas, es posible que cuando se inician las cataratas ayude el usar anteojos nuevos, cambiar la iluminación por una más brillante y usar anteojos de sol antirreflejos.

Pero con el paso del tiempo, si las cataratas avanzan, la persona puede optar por una cirugía que consiste, básicamente, en reemplazar el cristalino opacado por uno artificial.

La cirugía es opcional y cada persona puede elegir hacérsela o no, de acuerdo a qué tanto interfiera la catarata o las cataratas en su vida diaria o en el trabajo, y en base a las recomendaciones del oftalmólogo(a).

Existen distintas formas de hacer esta cirugía. Una de las más modernas es la denominada facoemulsificación, que usa ondas sonoras (energía ultrasónica) para romper el cristalino y succión (absorción) para extraer los fragmentos de éste. En este caso, el paciente suele estar despierto durante la cirugía y no necesita quedarse hospitalizado sino que puede volver a su casa el mismo día. Aunque en realidad, ninguna de las cirugías para el tratamiento de las cataratas no requieren hospitalización.

Otra forma más novedosa usa rayos de luz láser y la precisión del femtosegundo, una medida millones de veces menor que el segundo, para hacer un corte más preciso. A este tipo de cirugía se la conoce como LASIK y es usada desde hace tiempo para el tratamiento de otros problemas de la vista, como la miopía.

Para que te des una idea, el femtosegundo es a un segundo lo que un segundo es a 32 millones de años. Por ejemplo, mientras que en un segundo la luz recorre casi 300.000 kilómetros (aproximadamente la distancia que separa la Tierra de la Luna), en un femtosegundo la luz sólo recorre 0,3 micras (que es algo así como el diámetro de la bacteria más pequeña).

En el caso de la cirugía con láser de femtosegundos, el único anestésico que usa durante una cirugía LASIK son unas gotas para los ojos (un colirio) que adormece la superficie del ojo. Al igual que en el caso anterior, la persona está despierta durante el procedimiento, que puede hacerse en uno o en ambos ojos durante la misma sesión y lleva apenas 10 a 15 minutos por ojo. Como en el caso anterior, el paciente no necesita quedarse internado sino que vuelve a su casa luego de la operación.

Si ha disminuido tu visión debes ir al oftalmólogo para que determine la causa. Si acaso te diagnostican con cataratas y estás considerando operarte, no dudes hacer las preguntas necesarias para despejar todas tus dudas acerca de los distintos métodos, sus ventajas y sus desventajas en tu caso particular. Infórmate, decide y disfruta de una mejor visión.

Tomado de Vida y Salud

martes, 12 de junio de 2012

¿Cuándo hay que extraer las amígdalas (anginas) y las adenoides?

Las amígdalas y las adenoides son un tema recurrente en la salud de los niños. Que si duelen, que si se inflaman, que si hay que operarlas. ¿De qué se trata todo esto? Sigue leyendo para que aprendas más sobre las amígdalas y las adenoides y te enteres de cuándo y por qué hay que sacarlas.

Cuando Luisa oye la palabra amigdalitis, la asocia con una pesadilla. Su hijito de 7 años tiene infecciones recurrentes en las amígdalas (anginas) y ahora el médico le ha recomendado operarlo para sacárselas, pues todos los tratamientos para evitar que tenga infecciones no han sido efectivos.

De tantas infecciones que ha tenido, Luisa se interesó mucho en aprender sobre las amígdalas. ¿Para qué sirven? ¿Qué es la amigdalitis? ¿Cuándo se tienen que extirpar o sacar? ¿Cuál es la diferencia entre amígdalas y adenoides? Apuesto a que tienes las mismas preguntas rondando por tu cabeza.

Para empezar, las amígdalas son una masa de tejido linfático que se encuentran detrás de la lengua, a ambos lados de la garganta o faringe (cuando abres la boca y haces “aaa” las puedes ver justo en la entrada de la garganta). Las adenoides, por su parte, cumplen la misma función pero se encuentran en la parte superior de la garganta, detrás de la nariz, por encima del paladar blando. Sirven para retener las bacterias y los virus que entran a la garganta y las vías respiratorias. Además producen anticuerpos para combatir las infecciones. Parece irónico entonces, que ellas, que están destinadas a proteger al cuerpo de ciertas enfermedades, terminen siendo víctimas de esas mismas infecciones. Son como un soldado herido que queda entonces fuera de combate.

La inflamación de las amígdalas o la amigdalitis, la cual se presenta con frecuencia, es causada por una infección que puede solucionarse por sí misma o puede tratarse con antibióticos. En algunas ocasiones, las amígdalas y las adenoides se pueden inflamar sin que el niño(a) tenga ningún síntomas y así como se inflaman (hinchan), vuelven rápidamente a su normalidad.

Sin embargo, no todos los niños tienen igual suerte y algunos padecen de síntomas e infecciones recurrentes, que requieren antibióticos y que hacen que la única solución sea la cirugía para extraer las amígdalas, las adenoides o ambas. Generalmente hay ciertas razones por las cuales el especialista puede recomendar una operación.

El médico puede recomendar cirugía de las amígdalas, de las adenoides o de ambas en el caso de que el niño o niña sufra de:

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

domingo, 1 de abril de 2012

Se observan tasas altas de TDAH en niños pequeños expuestos varias veces a anestesia

Los científicos de Mayo Clinic descubrieron que la exposición múltiple a la anestesia en los niños pequeños se vincula con tasas más altas para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

La incidencia de TDAH en los niños que recibieron anestesia en dos o más ocasiones, antes de cumplir tres años, fue superior al doble de la de los pequeños que no tuvieron tal exposición, señala el Dr. David Warner, anestesiólogo pediátrico de Mayo Clinic e investigador de este estudio observacional.

Los resultados constan en la edición del 2 de febrero de Mayo Clinic Proceedings.

A partir de que en la literatura médica, los estudios sobre ciencias básicas empezaron a plantear que la anestesia utilizada en las cirugías ocasionaba cambios cerebrales en los animales pequeños, el doctor Warner y un grupo de científicos de Mayo Clinic empezaron a tomar nota del asunto.

“Aquellos estudios incentivaron nuestro interés”, dice el Dr. Warner. “Pese a que no creíamos que los resultados obtenidos en animales podrían correlacionarse con los de los niños, parece que efectivamente lo hacen”.

El estudio utilizó los resultados de un estudio epidemiológico existente que después de analizar los informes educativos de los niños nacidos entre 1976 y 1982 en Rochester, Minnesota, determinó los que desarrollaron algún tipo de impedimento para el aprendizaje o TDAH.

Los científicos siguieron la pista de 341 casos del TDAH en niños menores de 19 años en los expedientes médicos del Proyecto Epidemiológico de Rochester (base de datos de todos los pacientes del condado de Olmsted en Minnesota durante dos décadas), en busca de exposiciones a la anestesia y cirugía antes de los tres años de edad.

La tasa para el TDAH de los niños sin exposición a la anestesia ni a la cirugía fue de 7,3 por ciento. La tasa de los niños expuestos solamente una vez a la anestesia y a la cirugía fue aproximadamente la misma. Sin embargo, la tasa para el TDAH de los niños con dos o más exposiciones a la anestesia y a una cirugía fue de 17,9 por ciento, incluso después de realizar los ajustes correspondientes a otros factores, tales como edad gestacional, sexo, peso al nacimiento y enfermedades de morbilidad asociada.

De todas maneras, los resultados del estudio no significan de forma definitiva que la anestesia cause el TDAH, comenta el Dr. Warner.

“Se trata de un estudio observacional”, añade. “La mayor frecuencia al TDAH en los niños con varias exposiciones podría atribuirse a una amplia gama de factores diferentes. Lo que realmente plantean los resultados es que se debe investigar más esta área, y es por eso que los científicos de Mayo Clinic y de todas partes participan activamente en tales estudios”.

El estudio fue financiado por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos, el Centro de Mayo Clinic para Actividades de las Ciencias Traslacionales, los Institutos Nacionales de Salud y el Proyecto Epidemiológico de Rochester.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 6 de enero de 2012

Los pro y los contra de la abdominoplastía

Imagen tomada de internet

Has perdido mucho peso pero no puedes recobrar el tono muscular en tu abdomen, te molesta la flacidez de esa zona y toda la piel que te sobra. ¡Ya no sabes qué hacer para eliminarlos! Alguien te ha hablado de la abdominoplastía, pero el sonido mismo de la palabra ya te causa algo de temor, no entiendes bien a qué se refiere ni tampoco sabes si es algo riesgoso o no. Para que despejes tus dudas, aquí te contamos lo bueno y lo malo de esta cirugía plástica del abdomen.

Cuando la dieta y el ejercicio no son suficientes para eliminar todo el peso que la persona desea, o incluso cuando se han ido quedando acumulaciones de grasa en áreas específicas, como el vientre, no hay que desesperarse. Hay recursos y métodos para volver a lucir un vientre plano, pero estas opciones, aunque muy efectivas, son más agresivas, potencialmente peligrosas y hay que considerarlas cuidadosamente con el médico.

Tal es el caso de la cirugía de la pared abdominal o abdominoplastía, por ejemplo, que es algo que en general se hace por elección propia y no por una necesidad médica. Es una cirugía muy efectiva, pero que no es recomendable para todos los casos.

Aunque permite eliminar la grasa acumulada en el abdomen y volver a fortalecer los músculos en esa zona del cuerpo, la abdominoplastia (que no debe confundirse con la liposucción) es una cirugía plástica que conlleva todos los riesgos que puede tener cualquier operación. Por ejemplo:
  1. Reacciones no esperadas a la anestesia, como problemas respiratorios y hasta un ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.
  2. Sangrado, infección, hematoma, inflamación (hinchazón) y coágulos de sangre en las piernas o en los pulmones.
  3. Riesgos propios de la abdominoplastía en sí, como daño a los órganos internos, pérdida de piel, daño a los nervios que puede causar dolor o entumecimiento en parte del abdomen y problemas de cicatrización.
Además, la abdominoplastía requiere cuidados especiales luego de la operación. Tendrás dolor e incomodidad durante varios días después de la cirugía y posiblemente debas tomar calmantes y usar una faja durante 2 o 3 semanas.

Tampoco podrás hacer actividad física ni realizar movimientos que causen tensión en la zona abdominal durante un tiempo, ni tampoco podrás trabajar durante las primeras semanas después de la cirugía.

Asimismo, deberás ir al médico para que te quite los puntos y luego cuidar de no exponer la cicatriz al sol, para que no te queden manchas.

Por todo esto, antes de someterte a una abdominoplastía debes analizarlo bien con uno o varios especialistas que puedan asesorarte sobre el método más conveniente para ti. En general, las personas que se hacen una abdominoplastía son:
  1. Las mujeres que han tenido más de un embarazo y que, a pesar de la dieta y el ejercicio no logran mejorar el tono muscular.
  2. Las personas muy obesas que han perdido mucho peso, cuya piel y músculos no pueden recobrar su tono normal.
  3. Las personas mayores que, debido a la edad, la herencia, las fluctuaciones de peso significativas y/o cirugías anteriores, no logran la tonicidad abdominal que desean.
Si deseas seguir leyendo, pincha aquí

miércoles, 4 de enero de 2012

Cómo escoger a un cirujano plástico

Foto tomada de internet

En manos del cirujano plástico correcto, las imperfecciones y los efectos que deja el paso del tiempo se desvanecen bajo el bisturí. Pero si no lo seleccionas bien, ese sueño de verte más hermosa y más joven puede convertirse en pesadilla. No le confíes a cualquiera el cambio de tu rostro o de tu cuerpo. Para ayudarte en la selección, aquí te ofrecemos algunos consejos.

Lo llevas pensando desde hace tiempo y al fin te has decidido, a pesar de que le tienes un sano respeto, por no decir miedo, a la sala de operaciones: quieres hacerte una cirugía para eliminar esas bolsas debajo de los ojos (o las arrugas a los lados de la boca, la papada, el abdomen que no se reduce con nada, levantar los senos, en fin, tú sabes mejor que nadie cuál es el área del cuerpo que quisieras mejorar y que tanto te molesta ahora).

La selección de un cirujano plástico requiere tiempo y esfuerzo. Debes buscar el más indicado para que tu cirugía tenga éxito. Lo fundamental es escoger un cirujano acreditado, especializado y confiable.

Los requisitos de tu cirujano
  1. Acreditación y certificación: busca un profesional que esté acreditado por las asociaciones y juntas médicas del país. En los Estados Unidos, por ejemplo, el cirujano debe estar certificado por elAmerican Board of Medical Specialties (ABMS). Otras juntas y sociedades a las que puede pertenecer son la American Board of Plastic Surgery, TheAmerican Society for Aesthetic PlasticSurgery o el American Society of Plastic Surgeons.
  2. Especialización: un cirujano plástico es un profesional que reúne los conocimientos y el entrenamiento necesario para realizar procedimientos cosméticos y reconstructivos tanto en el cuerpo como en el rostro. Si tu cirugía es en el rostro, existen especialistas que son cirujanos plásticos faciales, que han sido entrenados exclusivamente en la cirugía cosmética y reconstructiva de la cara, la cabeza y el cuello. Este tipo de cirujano debe estar certificado por el American Board of Facial Plastic and Reconstructive Surgery (o por la junta médica acreditadora correspondiente en tu país). Esta es una opción, pero no un requerimiento.
¿Dónde puedes buscarlo?

Puedes obtener referencias y recomendaciones de tu médico de cabecera, de un familiar o de una amistad que ha recibido los servicios de ese cirujano o la línea de referencia de especialistas de un hospital local. Quizás hayas visto un nombre en un anuncio impreso o por televisión. También puedes buscarlo en la Asociación Médica o entre los cirujanos plásticos de tu área o ciudad en la web. Esa es la primera parte del trabajo de búsqueda.

Si deseas seguir leyendo el artículo, por favor, pincha aquí

jueves, 8 de diciembre de 2011

Cómo escoger a un cirujano plástico

En manos del cirujano plástico correcto, las imperfecciones y los efectos que deja el paso del tiempo se desvanecen bajo el bisturí. Pero si no lo seleccionas bien, ese sueño de verte más hermosa y más joven puede convertirse en pesadilla. No le confíes a cualquiera el cambio de tu rostro o de tu cuerpo. Para ayudarte en la selección, aquí te ofrecemos algunos consejos.

Lo llevas pensando desde hace tiempo y al fin te has decidido, a pesar de que le tienes un sano respeto, por no decir miedo, a la sala de operaciones: quieres hacerte una cirugía para eliminar esas bolsas debajo de los ojos (o las arrugas a los lados de la boca, la papada, el abdomen que no se reduce con nada, levantar los senos, en fin, tú sabes mejor que nadie cuál es el área del cuerpo que quisieras mejorar y que tanto te molesta ahora).

La selección de un cirujano plástico requiere tiempo y esfuerzo. Debes buscar el más indicado para que tu cirugía tenga éxito. Lo fundamental es escoger un cirujano acreditado, especializado y confiable.

Los requisitos de tu cirujano
  1. Acreditación y certificación: busca un profesional que esté acreditado por las asociaciones y juntas médicas del país. En los Estados Unidos, por ejemplo, el cirujano debe estar certificado por el American Board of Medical Specialties (ABMS). Otras juntas y sociedades a las que puede pertenecer son la American Board of Plastic Surgery, TheAmerican Society for Aesthetic Plastic Surgery o el American Society of Plastic Surgeons.
  2. Especialización: un cirujano plástico es un profesional que reúne los conocimientos y el entrenamiento necesario para realizar procedimientos cosméticos y reconstructivos tanto en el cuerpo como en el rostro. Si tu cirugía es en el rostro, existen especialistas que son cirujanos plásticos faciales, que han sido entrenados exclusivamente en la cirugía cosmética y reconstructiva de la cara, la cabeza y el cuello. Este tipo de cirujano debe estar certificado por el American Board of Facial Plastic and Reconstructive Surgery (o por la junta médica acreditadora correspondiente en tu país). Esta es una opción, pero no un requerimiento.
¿Dónde puedes buscarlo?

Puedes obtener referencias y recomendaciones de tu médico de cabecera, de un familiar o de una amistad que ha recibido los servicios de ese cirujano o la línea de referencia de especialistas de un hospital local. Quizás hayas visto un nombre en un anuncio impreso o por televisión. También puedes buscarlo en la Asociación Médica o entre los cirujanos plásticos de tu área o ciudad en la web. Esa es la primera parte del trabajo de búsqueda.

El proceso de eliminación

Escoge dos o tres candidatos y pídeles una cita. Este encuentro directo con el cirujano es fundamental y en gran parte es similar a una entrevista de trabajo. Con la diferencia de que en este caso, tú eres el jefe y tú vas a decidir a quién darle el empleo.

Estas ideas te ayudarán durante la entrevista:
  • Recuerda que estás allí para obtener la mayor cantidad de información posible. Se directa y ve al grano.
  • Comunícale claramente qué cambios deseas lograr. Permite que el cirujano te explique las opciones y los procedimientos que recomienda para lograr tu objetivo. Evita llevar ideas preconcebidas sobre algún tipo de procedimiento que viste en una revista o que le hicieron a una de tus amigas. Quizás no funcionen en tu caso. Deja que el doctor te explique y luego decide.
  • Procura recibir la mayor cantidad de información que puedas sobre la operación que te recomiende:
  • Dónde se efectuará: ¿en el hospital, en una clínica o en la propia consulta?
  • ¿Qué tipo de anestesia se utiliza?
  • ¿Cuál es el tiempo de recuperación y cuándo puedo esperar ver los resultados?
  • ¿Cuáles son los riesgos asociados con este procedimiento?
  • ¿Cuántos procedimientos como éste ha realizado?
  • ¿Puede mostrarme fotos antes y después de otros pacientes?
  • ¿Cuál es el costo?
  • ¿Hay otras alternativas para lograr el efecto que busco? ¿Cuáles?
  • ¿Cuánto tiempo después puedo usar maquillaje y/o productos de belleza?
  • ¿Cómo puedo mantener mis resultados?
  • Si el cirujano se muestra impaciente, no te responde claramente o trata de imponerte otros procedimientos que no necesitas, descártalo. Continúa tu búsqueda.
La importancia de las fotos de antes y después

En todos los campos hay profesionales excepcionales, buenos, mediocres y hasta francamente malos. Lo mismo sucede con los cirujanos plásticos. La experiencia tampoco se improvisa. Con el tiempo y la práctica, el cirujano va perfeccionando la técnica. Es por eso que es fundamental que te muestre fotos de antes y después de pacientes que han recibido el mismo procedimiento que te interesa a ti. Es la mejor prueba de que las técnicas y los procedimientos que realiza logran resultados positivos en sus pacientes. Muchos de ellos autorizan a sus doctores que enseñen sus fotos, para informar debidamente a futuros pacientes como tú. Si el cirujano no puede enseñarte ninguna, entonces no tienes manera de evaluar su trabajo, por maravilloso que sea. Sigue buscando.

Si has quedado satisfecha con los resultados que te ha enseñado en las fotos, profundiza entonces más en lo siguiente:
  • ¿Qué tipo de anestesia que se utiliza en el procedimiento y quién la aplica (el mismo, una enfermera o un anestesista)? Si es anestesia general, la debe aplicar un(a) anestesiólogo(a), un médico especializado.
  • Efectos secundarios de la anestesia
  • Si es un procedimiento ambulatorio o requiere hospitalización
  • Si se realizará en una clínica, visítala. ¿Qué te parece el local? ¿El personal se ve amable y eficiente?
  • Pregunta qué medidas toma el doctor y su personal en el caso de que se presente una emergencia mientras se realiza tu procedimiento. No temas hacer estas preguntas. Es tu cuerpo, tu cara y tu vida. Pregunta si hay arreglos para trasladar a un hospital rápidamente en caso de una complicación seria.
Cuando reúnas toda la información que necesitas de tus posibles candidatos, podrás elegir el te parezca más calificado y te de más confianza en cuanto a dónde te va a realizar el procedimiento y cómo reaccionará en caso de una emergencia. Confía en tu intuición y tómate el tiempo necesario para decidir. Todo ese esfuerzo en buscar al cirujano que más te conviene no va a ser en vano. Al contrario. Es la forma más segura de lograr que tu cirugía resulte exitosa.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 12 de septiembre de 2011

Qué se debe hacer antes y después de una extracción dental

Hay ocasiones en las que no queda otro remedio que extraer un diente (caries muy avanzadas, enfermedad periodontal, infecciones, piezas que no han brotado del todo o no se encuentran la posición correcta). Ya sea una cirugía sencilla o más complicada como la extracción de una muela impactada, hay cuidados específicos que debes seguir antes y después de la extracción para que la herida sane lo antes posible y evitar infecciones y complicaciones innecesarias. ¿Sabes cuáles son?

Ya tienes cita con el cirujano dental para extraerte los cordales (las muelas del juicio)… O quizás se trata del diente que no le ha acabado de brotar a tu hija y le causa demasiada presión sobre otra de sus piezas dentales y hay que sacarlo. Cualquiera que sea el caso hay instrucciones específicas que debes seguir para que la cirugía dental sea un éxito y no surjan infecciones en la herida o complicaciones. A continuación te damos recomendaciones generales, desde luego que debes seguir las que te de tu odontólogo o cirujano dental.

Los preparativos y los cuidados comienzan antes de la cirugía:

En el caso de los adultos, cero alcohol: evita las bebidas alcohólicas dos días antes del procedimiento y también después de la operación, o mientras dure el tratamiento con los antibióticos, si el odontólogo (el dentista) te los prescribe.
Evita además comidas muy pesadas la noche previa y trata de dormir lo suficiente para que amanezcas descansada(o).
Si el procedimiento requiere gran cantidad de anestesia y/o sedación (como en el caso de la extracción de los cordales), no puedes conducir. Haz los arreglos necesarios para que otra persona te lleve y te traiga de la consulta del dentista.

El cirujano puede indicar que tomes antibióticos antes del procedimiento para evitar que los gérmenes de la boca pasen al torrente sanguíneo durante la cirugía. Esto por lo general se hace si el paciente tiene alguna condición que le dificulte combatir las infecciones como por ejemplo: válvulas del corazón artificiales o dañadas, defectos cardíacos congénitos, diabetes, sistema inmunológico (de defensa) debilitado, el paciente toma medicamento esteroides (como parte del tratamiento del asma o la enfermedad de Crohn, por ejemplo), o ha sufrido anteriormente una endocarditis bacteriana (infección de la membrana que recubre el corazón).

Si estás tomando algún medicamento recetado, especialmente si es un anticoagulante (como el Coumadin o Warfarina), comunícaselo al cirujano ya que esto puede interferir con la coagulación y la cicatrización. Es posible que también debas dejar de tomar temporalmente medicamentos analgésicos (para el dolor) de venta libre que pueden afectar el proceso de coagulación de la sangre. Los suplementos como el ginko biloba y el ginseng también pueden aumentar el sangrado y es mejor dejar de tomarlos antes de la cirugía.

Lo que debes hacer después de la cirugía:...

Si deseas leer todo el artículo, pincha aquí