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viernes, 3 de agosto de 2012

Cirugías con rayos de luz (láser) para ver de nuevo con claridad

Con la edad y el paso del tiempo, las personas pueden ir perdiendo un poco de visión, debido a la aparición de las cataratas, unas nubosidades en los lentes naturales del ojo. Para eliminarlas existen distintos tipos de cirugías. El más novedoso utiliza rayos de luz láser de femtosegundos para permitirles a las personas recuperar la visión y volver a ver con claridad.

Marcelo llegó preocupado al consultorio porque siente que cada vez le cuesta más trabajo ver con claridad y ha escuchado algo sobre las cataratas pero no entiende bien de qué se trata esa condición. Tampoco tiene la certeza de que sea eso la causa de su pérdida de visión o si se debe a otra cosa.

Aunque le recomendé que fuera a ver a un oftalmólogo, que es quien se especializa en problemas de la vista, le expliqué que las cataratas son algo que le ocurren a la mayoría de las personas con el paso del tiempo y que existen distintos tipos de cirugías para corregirla y para volver a ver con claridad.

La catarata se produce porque el cristalino del ojo se vuelve opaco, lo que dificulta la visión. En un ojo normal, el cristalino es casi transparente y puede cambiar de forma para enfocar los objetos a diferentes distancias del ojo.

A veces, las cataratas deterioran más la visión de cerca, otras veces la visión de lejos y en algunos casos, ambas.

En general, el primer síntoma de la catarata es un resplandor en los ojos cuando reciben la luz de frente. Este síntoma va progresando y la visión se vuelve borrosa, incluso cuando las condiciones de luz son buenas.

También puede haber visión doble, los colores parecen desteñidos, se forma un resplandor alrededor de las luces, hay dificultad para ver bien de noche y existe la necesidad de cambiar la receta de los lentes con frecuencia.

Para corregir estos síntomas, es posible que cuando se inician las cataratas ayude el usar anteojos nuevos, cambiar la iluminación por una más brillante y usar anteojos de sol antirreflejos.

Pero con el paso del tiempo, si las cataratas avanzan, la persona puede optar por una cirugía que consiste, básicamente, en reemplazar el cristalino opacado por uno artificial.

La cirugía es opcional y cada persona puede elegir hacérsela o no, de acuerdo a qué tanto interfiera la catarata o las cataratas en su vida diaria o en el trabajo, y en base a las recomendaciones del oftalmólogo(a).

Existen distintas formas de hacer esta cirugía. Una de las más modernas es la denominada facoemulsificación, que usa ondas sonoras (energía ultrasónica) para romper el cristalino y succión (absorción) para extraer los fragmentos de éste. En este caso, el paciente suele estar despierto durante la cirugía y no necesita quedarse hospitalizado sino que puede volver a su casa el mismo día. Aunque en realidad, ninguna de las cirugías para el tratamiento de las cataratas no requieren hospitalización.

Otra forma más novedosa usa rayos de luz láser y la precisión del femtosegundo, una medida millones de veces menor que el segundo, para hacer un corte más preciso. A este tipo de cirugía se la conoce como LASIK y es usada desde hace tiempo para el tratamiento de otros problemas de la vista, como la miopía.

Para que te des una idea, el femtosegundo es a un segundo lo que un segundo es a 32 millones de años. Por ejemplo, mientras que en un segundo la luz recorre casi 300.000 kilómetros (aproximadamente la distancia que separa la Tierra de la Luna), en un femtosegundo la luz sólo recorre 0,3 micras (que es algo así como el diámetro de la bacteria más pequeña).

En el caso de la cirugía con láser de femtosegundos, el único anestésico que usa durante una cirugía LASIK son unas gotas para los ojos (un colirio) que adormece la superficie del ojo. Al igual que en el caso anterior, la persona está despierta durante el procedimiento, que puede hacerse en uno o en ambos ojos durante la misma sesión y lleva apenas 10 a 15 minutos por ojo. Como en el caso anterior, el paciente no necesita quedarse internado sino que vuelve a su casa luego de la operación.

Si ha disminuido tu visión debes ir al oftalmólogo para que determine la causa. Si acaso te diagnostican con cataratas y estás considerando operarte, no dudes hacer las preguntas necesarias para despejar todas tus dudas acerca de los distintos métodos, sus ventajas y sus desventajas en tu caso particular. Infórmate, decide y disfruta de una mejor visión.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 13 de abril de 2012

Lentes de contacto para aliviar dolor

 
Gracias a los últimos adelantos tecnológicos, un grupo de científicos está trabajando en el desarrollo de lentes de contacto cuyo fin principal no es el de permitirles a las personas ver mejor, sino el de calmarles el dolor luego de una cirugía láser en los ojos. En este artículo te contamos más detalles sobre esta prometedora investigación.

De la mano de los avances de la denominada nanotecnología (que se dedica al control y a la manipulación de la materia a una escala diminuta, al nivel de átomos y moléculas), un grupo de científicos comenzó a buscar una nueva forma de calmar el dolor en las personas que se someten a las cirugías con láser en los ojos, como la Queratotomía Fotorrefractiva (PRK) y el procedimiento Lasik.

Todas las cirugías de los ojos con láser utilizan un rayo de luz ultravioleta fría y pulsante para corregir la visión. Se emplea cuando, por ejemplo, la persona tiene miopía, hipermetropía o astigmatismo leve o moderado, con el fin de mejorar la visión y reducir la dependencia de una persona a usar las gafas o los lentes de contacto.

Estos tratamientos funcionan porque le dan una nueva forma a la córnea, que es la cubierta transparente en la parte frontal del ojo, o limpian la parte anterior del ojo para que la luz que entra a través de ella se enfoque correctamente en la retina, que se encuentra en la parte del ojo que no vemos.

La diferencia entre la Queratotomía Fotorrefractiva y el procedimiento Lasik es que la primera remueve la superficie de la córnea y le da una forma nueva a las capas más profundas que están por debajo de ella. Luego, las capas superiores vuelven a crecer.

El procedimiento de LASIK, en cambio, consiste en seccionar, retirar y apartar una pequeña parte superficial de la cornea (que es como un colgajo pequeño) y usa el láser para darle una forma nueva a las capas inferiores (se hace una remodelación). Luego se vuelve a cubrir con el colgajo corneal que se había retirado previamente. El riesgo en este caso es que, si el ojo se lesiona, este colgajo puede desplazarse o no quedar en su lugar.

Por eso, muchos consideran que la Querototomía Fotorrefractiva es más estable que el procedimiento Lasik y puede ser la única opción para las personas con condiciones específicas como la córnea muy delgada o los ojos secos. De hecho, suele ser el método elegido por los y las deportistas y las personas que trabajan en el ejército, que tienen más posibilidades de recibir golpes en la cabeza.

Sin embargo, la Querototomía Fotorrefractiva tiene una desventaja: causa más dolor y necesita más tiempo para recuperarse. Por eso en la actualidad hay más personas que eligen el procedimiento Lasik.

Independientemente del método que se seleccione, luego de pasar por cualquiera de esas operaciones, las personas deben usar gotas para calmar el dolor, que en general deben aplicarse cada dos horas, al menos durante los primeros tres días después de la cirugía.

En busca de encontrar nuevas formas que faciliten la recuperación de estos pacientes, un grupo de investigadores de la Universidad de Florida en Gainesville, Estados Unidos, está probando una nueva técnica experimental en animales: se trata de unos lentes de contacto especiales que, valiéndose de la nanotecnología, van lanzando pequeñas dosis de calmante que llegan directamente a la córnea.

Si logra desarrollarse, esta técnica tendrá dos ventajas principales. Una de ellas es que la persona operada no tendrá que preocuparse por si se pone o no las gotas, o si se le olvida hacerlo. La otra, más importante aún, es que como el medicamente llega directamente a la zona afectada será más efectivo con menos cantidad y causará menos efectos colaterales.

Esta investigación en proceso ha sido publicada en la revista American Chemical Society Journal Langmuir. De lograr resultados exitosos, los investigadores consideran que las lentes podrían estar disponibles en el mercado dentro de ocho años. Mientras tanto, habrá que seguir esperando y estar atentos a los próximos descubrimientos que se hagan sobre este tema.

Tomado de Vida y Salud