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miércoles, 17 de octubre de 2012

Algunos medicamentos para la diabetes podrían producir pérdida de visión

Un estudio reciente ha encontrado un posible vínculo entre el uso de ciertos medicamentos para la diabetes con el desarrollo de un problema en la vista conocido como edema macular diabético. Entérate de más detalles para cuidar la salud de tus ojos.

“Llueve sobre mojado”, dirían muchos al enterarse de esta noticia. Y es que la diabetes por sí misma puede provocar, a largo plazo y si no está bien controlada, pérdida de la visión.

Como si eso no bastara, una nueva investigación ha detectado que algunos medicamentos que se usan precisamente para combatir la diabetes pueden provocar este mismo efecto y dañar la visión de las personas que los toman.

Se trata las denominadas tiazolidinedionas, que son fármacos que se usan para ayudar a controlar los niveles de glucemia (de azúcar en la sangre) de las personas que tienen diabetes, como los que se comercializan bajo las marcas Avandia (rosiglitazona) y Actos (pioglitazona).

Según investigadores británicos, estos medicamentos podrían provocar una condición que afecta los ojos, el edema macular diabético, un tipo de retinopatía diabética, también conocida como retinopatía no proliferativa, que se produce cuando los vasos sanguíneos de la retina se deterioran, se obstruyen e incluso desarrollan deformidades parecidas a un globo, llamadas aneurismas. La filtración y la acumulación de líquidos y grasas en áreas críticas para la visión aguda, con el tiempo ocasionan la inflamación (edema) de la mácula, que a su vez dificulta y deteriora la visión que se necesita para realizar actividades tan comunes como la lectura, la costura, y otras labores que requieran detalle y minuciosidad.

Aunque el riesgo de sufrir esta condición es, por lo general, pequeño, en el estudio específicamente, el riesgo fue de dos a tres veces mayor entre las personas que tomaban estas medicinas.

Para llegar a estas conclusiones, publicadas en la revista Archives of Internal Medicine, el equipo de científicos de la Universidad de Nottingham recolectó datos de más de 100 mil personas con diabetes tipo 2 incluidas en la base de datos Red Británica de Mejora de la Salud (British Health Improvement Network).

Al inicio del estudio, ninguno sufría de edema macular diabético, pero luego de un año, el 1.3 por ciento de los pacientes que tomaban tiazolidinedionas había desarrollado esta condición. Entre quienes no los tomaban, en cambio, solo el 0.2 por ciento desarrolló edema macular diabético.

Avandia y Actos ya se habían relacionado con un mayor riesgo de desarrollar ataque cardiaco en el caso de Avandia y de cáncer de vejiga en el caso de Actos. Otros fármacos alternativos, que no mostraron estos riesgos y también sirven para disminuir los niveles de glucosa en las personas con diabetes, son la metformina y la insulina.

En cuanto al edema macular diabético, se estima que alrededor del 20 por ciento de las personas con diabetes desarrolla esta condición. Otro de los problemas en los ojos que pueden sufrir los diabéticos se conoce como retinopatía proliferativa, en la que los vasos sanguíneos nuevos y estructuralmente inestables crecen sobre la superficie de la retina y pueden causar hemorragias (sangrados) pequeñas y frecuentes, que ocasionan irritación local con formación de cicatrices.

Cualquier tipo de retinopatía diabética tarda años en desarrollarse, pero está presente en casi el 80% de las personas con diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2 que se tratan con insulina y que han tenido diabetes por más de 20 años.

Las personas que no tratan su diabetes con insulina tienen menos posibilidades de desarrollar retinopatía. Es importante que tengas en cuenta que esta condición es la causa principal de ceguera en Estados Unidos en personas entre los 20 y los 64 años.

Para evitar complicaciones en la vista, las personas con diabetes, ya sea de tipo 1 o de tipo 2 deben acudir al especialista para revisar sus ojos al menos una vez por año.


¡Adelante! Los beneficios bien valen el esfuerzo y en especial los que te permiten conservar algo tan importante como la salud de los ojos.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Cuida tus ojos y los de tus hijos si van a exponerse al sol

No sólo la piel necesita estar protegida de las radiaciones ultravioletas del sol. Los ojos también están expuestos y hasta son más sensibles por lo que pueden sufrir daños y lesiones, tanto a corto como a largo plazo. De ahí la importancia de que uses lentes para el sol. Descubre más detalles sobre cómo proteger tu vista para que puedas disfrutar un mundo a todo color.

Las radiaciones ultravioletas del sol son las responsables del cáncer de la piel, por eso es tan importante que uses protector solar, aun en invierno y cuando está nublado, pues estos rayos son capaces de atravesarlo todo, hasta el vidrio.

Del mismo modo, los rayos ultravioletas pueden dañar los ojos (¡que son hasta 20 veces más sensibles que la piel!) y provocar problemas permanentes en la vista, tanto a corto como a largo plazo.

Luego de pasar un día en la playa, por ejemplo, es posible que tus ojos se vean rojos, hinchados y estén sensibles a la luz. Eso se debe a lo que se denomina fotoqueratitis, que no es más que una quemadura de sol en los ojos. Y ese es sólo uno de los daños que pueden causar las radiaciones a tu vista, que en los casos más severos pueden ocasionar pérdida de la visión en menos de 48 horas.

A largo plazo, las radiaciones pueden provocar cataratas (cuando el cristalino se pone opaco y la vista se vuelve borrosa), degeneración macular relacionada con la edad (una de las principales causas de ceguera en las personas mayores), una enfermedad que se conoce como “ojo del surfista” (que médicamente se llama pterigio o pterigion y es un crecimiento de tejido anormal dentro del ojo, que causa ardor e irritación) y hasta se puede desarrollar cáncer ocular.

¿De qué modo puedes proteger tus ojos del sol? Usando lentes con protección contra los rayos ultravioletas A y B (UVA y UVB). Y tal como ocurre con el protector solar para la piel, también es importante que uses los lentes de sol en invierno, sobre todo si estás en lugares en donde hay nieve.

En algunos países, el servicio del clima indica la cantidad de radiación en cada ciudad, lo que permite conocer cuántos rayos UV llegarán a la tierra y, de ese modo, puedes saber si es necesario que uses los lentes o no.

Sin embargo, esto no existe en todas partes y puede que no sepas cómo tener acceso a esa información. Por eso, lo mejor es ser prudente y que te cuides del sol, usando protección y evitando exponerte a los rayos en los horarios que son considerados peligrosos (recuerda que las camas solares también emiten radiaciones).

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martes, 28 de agosto de 2012

Relacionan el uso de ciertos antibióticos con el desprendimiento de la retina

Una investigación reciente ha detectado que el uso de un tipo de antibiótico en particular podría estar relacionado con una lesión grave en la retina que puede conducir a la ceguera. Si bien las posibilidades de que esto ocurra son mínimas, no está de más que conozcas los síntomas del denominado desprendimiento de la retina.

El uso de ciertos antibióticos que pertenecen a las denominadas fluoroquinolonas parece asociarse con un riesgo mayor de sufrir una condición en los ojos conocida como desprendimiento de la retina, una emergencia médica muy grave que puede llevar a la ceguera.

Esto fue lo que encontró un grupo de científicos del Instituto de Investigación Infantil y Familiar de Columbia Británica, en Vancouver, en Canadá, que analizó los expedientes de casi un millón de pacientes que consultaron a un oftalmólogo ( el médico especialista en los ojos) entre enero de 2000 y diciembre de 2007.

Los investigadores hallaron que los pacientes que sufrieron desprendimiento de la retina tenían más posibilidades de ser miopes, padecer de diabetes o haberse sometido a una cirugía para las cataratas. En total, fueron más de 4,300 los que sufrieron desprendimiento de la retina, de los cuales el 3.3 por ciento tomaba fluoroquinolonas.

Estos antibióticos, que son comúnmente recetados y se utilizan para combatir una variedad de infecciones provocadas por bacterias, ya se habían relacionado con otros problemas de los ojos como perforaciones de la córnea, neuropatía óptica y hemorragias de la retina.

Ahora, este estudio que ha sido publicado en la edición del 4 de abril de la revistaJournal of the American Medical Association, es el primero que relaciona a las fluoroquinolonas con el desprendimiento de retina, aunque la cifra sigue siendo muy pequeña: si bien quienes toman fluoroquinolonas mostraron tener casi cinco veces más posibilidades de sufrir de desprendimiento de retina, el riesgo absoluto siguió siendo de apenas 1 en 2,500.

Como su nombre lo indica, el desprendimiento de la retina es la separación de la retina de sus capas de soporte. La retina es la membrana sensible a la luz que bordea toda la parte posterior del ojo, y es clave para tener una visión clara.

¿Por qué? Porque la retina es la encargada de convertir en impulsos eléctricos los rayos de luz que se enfocan en ella a través de la córnea, la pupila y el cristalino. Esos impulsos eléctricos viajan a través del nervio óptico hacia el cerebro, donde se interpretan como las imágenes que vemos.

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viernes, 3 de agosto de 2012

Cirugías con rayos de luz (láser) para ver de nuevo con claridad

Con la edad y el paso del tiempo, las personas pueden ir perdiendo un poco de visión, debido a la aparición de las cataratas, unas nubosidades en los lentes naturales del ojo. Para eliminarlas existen distintos tipos de cirugías. El más novedoso utiliza rayos de luz láser de femtosegundos para permitirles a las personas recuperar la visión y volver a ver con claridad.

Marcelo llegó preocupado al consultorio porque siente que cada vez le cuesta más trabajo ver con claridad y ha escuchado algo sobre las cataratas pero no entiende bien de qué se trata esa condición. Tampoco tiene la certeza de que sea eso la causa de su pérdida de visión o si se debe a otra cosa.

Aunque le recomendé que fuera a ver a un oftalmólogo, que es quien se especializa en problemas de la vista, le expliqué que las cataratas son algo que le ocurren a la mayoría de las personas con el paso del tiempo y que existen distintos tipos de cirugías para corregirla y para volver a ver con claridad.

La catarata se produce porque el cristalino del ojo se vuelve opaco, lo que dificulta la visión. En un ojo normal, el cristalino es casi transparente y puede cambiar de forma para enfocar los objetos a diferentes distancias del ojo.

A veces, las cataratas deterioran más la visión de cerca, otras veces la visión de lejos y en algunos casos, ambas.

En general, el primer síntoma de la catarata es un resplandor en los ojos cuando reciben la luz de frente. Este síntoma va progresando y la visión se vuelve borrosa, incluso cuando las condiciones de luz son buenas.

También puede haber visión doble, los colores parecen desteñidos, se forma un resplandor alrededor de las luces, hay dificultad para ver bien de noche y existe la necesidad de cambiar la receta de los lentes con frecuencia.

Para corregir estos síntomas, es posible que cuando se inician las cataratas ayude el usar anteojos nuevos, cambiar la iluminación por una más brillante y usar anteojos de sol antirreflejos.

Pero con el paso del tiempo, si las cataratas avanzan, la persona puede optar por una cirugía que consiste, básicamente, en reemplazar el cristalino opacado por uno artificial.

La cirugía es opcional y cada persona puede elegir hacérsela o no, de acuerdo a qué tanto interfiera la catarata o las cataratas en su vida diaria o en el trabajo, y en base a las recomendaciones del oftalmólogo(a).

Existen distintas formas de hacer esta cirugía. Una de las más modernas es la denominada facoemulsificación, que usa ondas sonoras (energía ultrasónica) para romper el cristalino y succión (absorción) para extraer los fragmentos de éste. En este caso, el paciente suele estar despierto durante la cirugía y no necesita quedarse hospitalizado sino que puede volver a su casa el mismo día. Aunque en realidad, ninguna de las cirugías para el tratamiento de las cataratas no requieren hospitalización.

Otra forma más novedosa usa rayos de luz láser y la precisión del femtosegundo, una medida millones de veces menor que el segundo, para hacer un corte más preciso. A este tipo de cirugía se la conoce como LASIK y es usada desde hace tiempo para el tratamiento de otros problemas de la vista, como la miopía.

Para que te des una idea, el femtosegundo es a un segundo lo que un segundo es a 32 millones de años. Por ejemplo, mientras que en un segundo la luz recorre casi 300.000 kilómetros (aproximadamente la distancia que separa la Tierra de la Luna), en un femtosegundo la luz sólo recorre 0,3 micras (que es algo así como el diámetro de la bacteria más pequeña).

En el caso de la cirugía con láser de femtosegundos, el único anestésico que usa durante una cirugía LASIK son unas gotas para los ojos (un colirio) que adormece la superficie del ojo. Al igual que en el caso anterior, la persona está despierta durante el procedimiento, que puede hacerse en uno o en ambos ojos durante la misma sesión y lleva apenas 10 a 15 minutos por ojo. Como en el caso anterior, el paciente no necesita quedarse internado sino que vuelve a su casa luego de la operación.

Si ha disminuido tu visión debes ir al oftalmólogo para que determine la causa. Si acaso te diagnostican con cataratas y estás considerando operarte, no dudes hacer las preguntas necesarias para despejar todas tus dudas acerca de los distintos métodos, sus ventajas y sus desventajas en tu caso particular. Infórmate, decide y disfruta de una mejor visión.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 26 de julio de 2012

10 datos que debes conocer sobre el glaucoma


El glaucoma es la segunda causa de ceguera en el mundo y la mayoría de las personas que lo padecen lo desconocen debido a su falta de síntomas. La Organización Mundial de la Salud estima que 4,5 millones de personas están ciegas a causa del glaucoma y para el año 2020 habrá 80 millones de personas con esta condición en la vista. Para que no te tome desprevenido(a), he aquí 10 datos que no debes ignorar sobre el glaucoma.

Al glaucoma se le conoce como el enemigo silencioso de la visión, ya que inicialmente no da síntomas. Estos sólo aparecen cuando ya existen daños que, lamentablemente, suelen ser irreparables.

En realidad, se denomina glaucoma a un grupo de enfermedades que afectan al nervio óptico, que es la vía de información que va desde el ojo hacia el cerebro. Por eso, cuando ese canal se daña, en general no es posible repararlo, aunque sí se puede tratar con cirugía o medicamentos.

Al principio, el glaucoma suele afectar la visión lateral y puede avanzar hasta afectar la visión central. Lo bueno es que si el glaucoma se detecta en una etapa temprana y se trata con rapidez, por lo general puede controlarse sin perder o perdiendo sólo un poco de visión.

Por eso es importantísimo hacerse un examen completo de los ojos por lo menos una vez al año, para detectar la enfermedad lo antes posible y, si es así, seguir el tratamiento adecuado.

Para que no te encuentre desprevenido(a), he aquí algunos datos que debes conocer sobre el glaucoma:
  1. Si bien esta condición suele desarrollarse después de los 40 años y el riesgo de padecerla aumenta con la edad, en algunas ocasiones se desarrolla en los jóvenes y en los adolescentes, quienes deberán tener cuidados de por vida para evitar que la enfermedad avance.
  2. Uno de los factores de riesgo es tener presión elevada dentro del globo ocular, así como tener otras condiciones en los ojos, como trauma ocular, córneas delgadas, desprendimiento de la retina e inflamación de los ojos.
  3. La presión elevada dentro del ojo significa que hay riesgo de desarrollar glaucoma, pero no necesariamente que se tenga la enfermedad. Una persona solamente tiene glaucoma si tiene daño en el nervio óptico.
  4. También están en riesgo quienes tienen diabetes, enfermedades cardíacas u otras condiciones crónicas, así como los que tienen o han tenido familiares que sufrieron de glaucoma.
  5. El glaucoma se puede desarrollar en un ojo o en ambos.
  6. El reducir la presión del ojo en las primeras etapas del glaucoma, detiene el progreso de la enfermedad y ayuda a proteger la vista.
  7. Existen distintos tipos de glaucoma, el más común es el denominado “de ángulo abierto”. Otros tipos son: glaucoma congénito o de nacimiento; glaucoma de baja tensión o de tensión normal; y glaucoma de ángulo cerrado.
  8. El glaucoma de ángulo abierto no da síntomas en sus comienzos, no causa dolor y la visión se mantiene normal. Pero si no se atiende, las personas empiezan a notar que ya no ven como antes, y sin tratamiento, pierden lentamente su visión lateral (que con el tiempo se puede expandir a la visión central, provocando ceguera).
  9. El glaucoma de ángulo cerrado, en cambio, causa un aumento repentino en la presión del ojo. Sus síntomas incluyen dolor severo, náusea, enrojecimiento del ojo y visión borrosa (en estos casos se debe buscar tratamiento de inmediato).
  10. El glaucoma se detecta a través de un examen completo de los ojos que incluye: prueba de agudeza visual, prueba del campo visual para medir visión lateral (periférica), examen con dilatación de las pupilas.
Recuerda que la mejor manera de controlar el avance del glaucoma es detectarlo cuando todavía está en su etapa inicial y recibir un tratamiento antes de que cause pérdida de la visión.

Por eso, si estás dentro del grupo de riesgo, no dejes de consultar al oftalmólogo (el médico especializado en la vista) y de hacerte un examen de los ojos con dilatación de las pupilas cada dos años. Y si te diagnostican el glaucoma, es muy importante que continúes con el tratamiento tal como te lo ha indicado el médico, aun cuando te sientas mejor o no tengas síntomas. De ese modo estarás cuidando la salud de tus ojos y podrás seguir disfrutando cada momento de la vida, a todo color.

Tomado de Vida y Salud

martes, 26 de junio de 2012

Algunos medicamentos para el tratamiento de la osteoporosis pueden dañar la vista

Una investigación reciente ha detectado que medicamentos que se toman frecuentemente por vía oral (tomados) para prevenir o retrasar el desarrollo de la osteoporosis, podrían provocar problemas en los ojos que, si avanzan y no son tratados de manera adecuada, hasta pueden resultar en la pérdida de la visión. Sigue leyendo y descubre más detalles sobre este hallazgo.

Como siempre decimos, hay que tener mucho cuidado con todo lo que tomamos. Tratando de curar una condición, se puede afectar a otro órgano. Así lo demuestra, por ejemplo, un nuevo estudio publicado en la edición del 2 de abril del medio CMAJ, según el cual algunos medicamentos que se usan para prevenir o retrasar el desarrollo de la osteoporosis podrían dañar la visión.

Además de causar el efecto que buscan los médicos cuando las recetan, la mayoría de los medicamentos tienen otros efectos no deseados en el cuerpo, sólo que algunos de estos efectos son más evidentes que otros. En este caso, un grupo de científicos del Instituto de Investigación Infantil y Familiar y del Departamento de Medicina de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, decidieron analizar los efectos que pueden generar los bifosfonatos orales (como Fosamax y Actonel), que suelen ser las medicinas más recetadas para el tratamiento de la osteoporosis, una enfermedad de los huesos que se da principalmente en las mujeres luego de la menopausia, aunque también pueden sufrirla los hombres.

Para ello compararon a casi 11 mil personas que comenzaron a usar bifosfonatos orales en su tratamiento con más de 920 mil personas que no los usaban y encontraron que estas drogas, en el grupo que las usó por primera vez, podrían provocar un mayor riesgo de desarrollar enfermedades oculares inflamatorias graves, como la uveítis anterior y la escleritis, que pueden provocar discapacidad por pérdida de la visión.

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lunes, 14 de mayo de 2012

¿Ojos secos? Conoce las causas y pon en práctica las soluciones

Si padeces de resequedad en los ojos, no estás sola. Es una condición muy común, que afecta a una gran parte de la población, sobre todo a partir de los 40 años, y más a las mujeres que a los hombres. Por suerte, no es difícil de tratar ni suele presentar grandes peligros.

De pronto, sientes como si tuvieras los ojos llenos de arena, ¡hasta te duele cerrar los párpados! La vista se te pone borrosa y te molesta la luz. No te asustes, estás experimentando los síntomas más comunes del síndrome de resequedad ocular. ¿Sabes en qué consiste? Aquí te explicamos.

Los ojos normalmente están cubiertos por varias capas de lágrimas. En realidad son tres capas: la más fina y profunda está formada por mucina (una forma de mucosidad); la del medio, que es la mayor y más gruesa, está formada básicamente de una solución de agua y sal; y la más superficial es una fina capa de lípidos (grasas o aceites), cuya función principal es reducir la evaporación de la capa de agua salina que se encuentra debajo. Estas capas mantienen el bienestar de los ojos y la buena visión, y un problema en cualquiera de las tres capas, afecta la producción de lágrimas. La evaporación excesiva de la capa de agua salina suele ser el resultado de una deficiencia en la capa superficial.

Los ojos también pueden resecarse si estás tomando algún tipo de medicamento, como antihistamínicos, antidepresivos o anticonceptivos orales. Otra causa es: si parpadeas menos de lo normal (por mantener la vista fija en una pantalla como la de la computadora), o si no puedes cerrar bien los párpados, ya que se evaporan las lágrimas.

Si padeces del síndrome de resequedad ocular, además de los ojos resecos, podrías notar los siguientes síntomas:
  • Picazón.
  • Visión borrosa.
  • Sensación de ardor.
  • Sensación de tener un cuerpo extraño en los ojos.
  • Irritación o enrojecimiento.
  • Gran sensibilidad a la luz y/o
  • Exceso de lágrimas. Esto se debe a que, cuando el ojo se reseca y se irrita un poco, puede producirse un reflejo que aumenta de pronto la producción de lágrimas en un esfuerzo para incrementar la humedad, y ver y sentirse bien de nuevo. Pero como los ojos sólo pueden manejar una cierta cantidad de lágrimas, el resto se sale y corre por los párpados y por las mejillas, provocando más resequedad.
¿Hay factores de riesgo?

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viernes, 23 de marzo de 2012

Tratamiento con células madre para recuperar la visión

Una terapia experimental con células madre embrionarias ha demostrado resultados prometedores en el tratamiento de algunos tipos de ceguera, como la degeneración macular relacionada con la edad, una de las principales causas de la pérdida de la visión en las personas adultas.

Una de las líneas de investigación más modernas e innovadoras en términos de salud es la relacionada con el uso de células madre, que prometen encontrar una solución para diferentes enfermedades que actualmente no tienen cura, como la diabetes, la artritis, el Alzheimer, el Parkinson y las enfermedades del corazón.

Lo interesante de las células madre es que tienen la posibilidad de convertirse en muchos tipos distintos de células en el organismo y funcionan como un sistema reparador del cuerpo. Por eso, en todo el mundo hay investigadores que estudian las posibilidades que podría ofrecer este tipo de tratamiento. ¿Servirán también para combatir la ceguera y hacer que las personas con degeneración macular vuelvan a ver?

Aún no se sabe a ciencia cierta, pero un hallazgo reciente publicado en la revistaThe Lancet muestra resultados prometedores. Es que por primera vez, se ha realizado un estudio experimental en humanos, que ha demostrado la capacidad de mejorar la visión en pacientes con distintos tipos de degeneración macular, que ya no podían ver.

Específicamente, este tratamiento se ha probado en dos mujeres. Una de ellas, una paciente de 78 años con degeneración macular relacionada con la edad, que antes del estudio no podía ir sola a hacer las compras, debido a esa condición. La otra participante, de 51, sufre una enfermedad llamada distrofia macular de Stargardt desde su adolescencia, que con el tiempo había ido empeorando. Antes de efectuarse el estudio esta paciente ya no podía ver.

Los investigadores del Instituto de Ojos Jules Stein de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en conjunto con científicos de la compañía de biotecnología Advanced Cell Technology, inyectaron 50.000 células epiteliales pigmentarias de la retina en uno de los ojos enfermos de cada una de las pacientes y analizaron su evolución.

Rápidamente, comenzaron a notar los resultados: luego de una semana del implante, la paciente con la enfermedad de Stargardt podía contar dedos y luego de un mes pudo leer las cinco letras superiores en la tabla de letras que usan los oftalmólogos (los especialistas en los ojos) durante la consulta. También logro ver más colores y contrastes, y hasta ya puede leer la hora en su reloj y enhebrar una aguja. La mejoría en la visión de la otra paciente resultó un poco más ambigua, pero independientemente de las mejoras en la visión registradas en cada una de ellas, el objetivo de esta investigación era comprobar la seguridad de este tratamiento, que emplea células inmaduras sanas procedentes de un embrión humano, que son manipuladas para crecer como las células que cubren la retina en el ojo.

Por ejemplo, uno de los temores era que las células implantadas fueran rechazadas o provocaran el desarrollo de tumores. Afortunadamente, luego de cuatro meses de haber sido implantadas, no se registraron rechazos ni se había notado la formación de ningún bulto o tejido extraño, lo que permite descartar esa posibilidad.

Estos hallazgos representan el inicio de un nuevo camino en los tratamientos de la salud visual. Las investigaciones en este campo continúan. Estas dos mujeres han sido las primeras de un grupo de 24 personas que participarán en un estudio más amplio. Además, otro grupo de investigación también está probando una experiencia similar en Londres, Inglaterra.

El estudio y los tratamientos con células madre causan controversias, ya que es necesario usar embriones y hay muchas personas que no están de acuerdo con eso. Pero este primer reporte sobre un resultado positivo en los humanos es alentador, y más allá del debate que generan, si se lograra el objetivo deseado, podría ayudarnos a encontrar en el futuro un tratamiento que permita decirle adiós a la ceguera.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 24 de agosto de 2011

Mitos y verdades sobre la salud de tus ojos


“¡Aléjate del televisor que se te daña la vista!”, o “¡No leas con tan poca luz, se te van a enfermar los ojos!”. Seguro que has oído estas advertencias, que de tanto repetirse llegan a convertirse en reglas, aunque la mayoría de las veces no tengan ningún fundamento. Para aclarar las cosas, vamos a revisar algunas creencias populares sobre los ojos y la vista, separar lo falso de lo cierto y  decirte lo que sí funciona para mantener tus ojos y tu visión ¡en buenas condiciones!
Quizá hayas escuchado más de una vez advertencias relacionadas al cuidado de tus ojos que, en realidad más que ayudar, estorban. Por ejemplo: ¿te han dicho alguna vez que si usas tus ojos demasiado, se desgastan? Esto no es cierto. Los ojos son para ver y mirar, ¡no se desgastan, úsalos cuanto quieras!
Para que puedas diferenciar entre un buen consejo y una creencia popular equivocada, a continuación encontrarás algunos de los mitos más comunes acerca del cuidado de tus ojos:
  • Se dice que leer con poca luz le hace daño a sus ojos. En realidad, esto provoca cansancio en la vista pero no es dañino para el ojo en sí. Sin embargo, es preferible buscar un lugar bien iluminado para leer, sobre todo cuando debes hacerlo durante varias horas, como en el caso de los estudiantes, o los que por razones de trabajo se pasan sentados mucho tiempo ante la computadora (u ordenador).  Lo ideal es poder leer o trabajar con suficiente luz natural. Si se utiliza luz artificial, ésta debe provenir del lado opuesto al que escribimos para evitar sombras sobre la página.
  • Se dice que usar una computadora o un monitor le hace daño a los ojos. Esto tampoco es cierto. Si  bien los monitores emiten rayos, éstos no son tan potentes como para provocar lesiones en la vista. Lo que sí es posible es que el monitor provoque fatiga visual o resequedad en los ojos, ya que al mantener la vista fija en la pantalla parpadeas menos. Para combatir la resequedad puedes utilizar lágrimas (gotas para los ojos) artificiales. Es importante, además, darle a los ojos cierto descanso. Cada media hora, deja de mirar la pantalla y observa algún objeto hacia lo lejos durante un par de minutos. Si estás cerca de una ventana, mira hacia afuera. Eso ayuda a cambiar el enfoque y a refrescar la vista.  Procura que la pantalla de la computadora esté situada a unos 40 a 50 cm (16 a 20 pulgadas) de distancia de los ojos y mantenla en posición paralela a tu cara.
  • Se dice que sentarse muy cerca del televisor es malo para los ojos. En realidad, no existe una prueba científica que indique que sea así. De todos modos, es preferible mantenerse a una distancia de no menos de 50 centímetros para mirar la televisión. En el caso de los niños, es posible que prefieran estar cerca del televisor porque, a diferencia de los adultos, tienen la posibilidad de enfocar los objetos más cercanos a sus ojos. Por eso también se acercan más a cualquier material de lectura, pero debes prestar atención a este hábito que debería ir cambiando a medida que crecen. Si continua, deberás consultarlo con un especialista, ya que puede ser síntoma de un problema en la vista denominado miopía.
  • Se dice que...

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