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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Cuida tus ojos y los de tus hijos si van a exponerse al sol

No sólo la piel necesita estar protegida de las radiaciones ultravioletas del sol. Los ojos también están expuestos y hasta son más sensibles por lo que pueden sufrir daños y lesiones, tanto a corto como a largo plazo. De ahí la importancia de que uses lentes para el sol. Descubre más detalles sobre cómo proteger tu vista para que puedas disfrutar un mundo a todo color.

Las radiaciones ultravioletas del sol son las responsables del cáncer de la piel, por eso es tan importante que uses protector solar, aun en invierno y cuando está nublado, pues estos rayos son capaces de atravesarlo todo, hasta el vidrio.

Del mismo modo, los rayos ultravioletas pueden dañar los ojos (¡que son hasta 20 veces más sensibles que la piel!) y provocar problemas permanentes en la vista, tanto a corto como a largo plazo.

Luego de pasar un día en la playa, por ejemplo, es posible que tus ojos se vean rojos, hinchados y estén sensibles a la luz. Eso se debe a lo que se denomina fotoqueratitis, que no es más que una quemadura de sol en los ojos. Y ese es sólo uno de los daños que pueden causar las radiaciones a tu vista, que en los casos más severos pueden ocasionar pérdida de la visión en menos de 48 horas.

A largo plazo, las radiaciones pueden provocar cataratas (cuando el cristalino se pone opaco y la vista se vuelve borrosa), degeneración macular relacionada con la edad (una de las principales causas de ceguera en las personas mayores), una enfermedad que se conoce como “ojo del surfista” (que médicamente se llama pterigio o pterigion y es un crecimiento de tejido anormal dentro del ojo, que causa ardor e irritación) y hasta se puede desarrollar cáncer ocular.

¿De qué modo puedes proteger tus ojos del sol? Usando lentes con protección contra los rayos ultravioletas A y B (UVA y UVB). Y tal como ocurre con el protector solar para la piel, también es importante que uses los lentes de sol en invierno, sobre todo si estás en lugares en donde hay nieve.

En algunos países, el servicio del clima indica la cantidad de radiación en cada ciudad, lo que permite conocer cuántos rayos UV llegarán a la tierra y, de ese modo, puedes saber si es necesario que uses los lentes o no.

Sin embargo, esto no existe en todas partes y puede que no sepas cómo tener acceso a esa información. Por eso, lo mejor es ser prudente y que te cuides del sol, usando protección y evitando exponerte a los rayos en los horarios que son considerados peligrosos (recuerda que las camas solares también emiten radiaciones).

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martes, 28 de agosto de 2012

Relacionan el uso de ciertos antibióticos con el desprendimiento de la retina

Una investigación reciente ha detectado que el uso de un tipo de antibiótico en particular podría estar relacionado con una lesión grave en la retina que puede conducir a la ceguera. Si bien las posibilidades de que esto ocurra son mínimas, no está de más que conozcas los síntomas del denominado desprendimiento de la retina.

El uso de ciertos antibióticos que pertenecen a las denominadas fluoroquinolonas parece asociarse con un riesgo mayor de sufrir una condición en los ojos conocida como desprendimiento de la retina, una emergencia médica muy grave que puede llevar a la ceguera.

Esto fue lo que encontró un grupo de científicos del Instituto de Investigación Infantil y Familiar de Columbia Británica, en Vancouver, en Canadá, que analizó los expedientes de casi un millón de pacientes que consultaron a un oftalmólogo ( el médico especialista en los ojos) entre enero de 2000 y diciembre de 2007.

Los investigadores hallaron que los pacientes que sufrieron desprendimiento de la retina tenían más posibilidades de ser miopes, padecer de diabetes o haberse sometido a una cirugía para las cataratas. En total, fueron más de 4,300 los que sufrieron desprendimiento de la retina, de los cuales el 3.3 por ciento tomaba fluoroquinolonas.

Estos antibióticos, que son comúnmente recetados y se utilizan para combatir una variedad de infecciones provocadas por bacterias, ya se habían relacionado con otros problemas de los ojos como perforaciones de la córnea, neuropatía óptica y hemorragias de la retina.

Ahora, este estudio que ha sido publicado en la edición del 4 de abril de la revistaJournal of the American Medical Association, es el primero que relaciona a las fluoroquinolonas con el desprendimiento de retina, aunque la cifra sigue siendo muy pequeña: si bien quienes toman fluoroquinolonas mostraron tener casi cinco veces más posibilidades de sufrir de desprendimiento de retina, el riesgo absoluto siguió siendo de apenas 1 en 2,500.

Como su nombre lo indica, el desprendimiento de la retina es la separación de la retina de sus capas de soporte. La retina es la membrana sensible a la luz que bordea toda la parte posterior del ojo, y es clave para tener una visión clara.

¿Por qué? Porque la retina es la encargada de convertir en impulsos eléctricos los rayos de luz que se enfocan en ella a través de la córnea, la pupila y el cristalino. Esos impulsos eléctricos viajan a través del nervio óptico hacia el cerebro, donde se interpretan como las imágenes que vemos.

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jueves, 26 de julio de 2012

10 datos que debes conocer sobre el glaucoma


El glaucoma es la segunda causa de ceguera en el mundo y la mayoría de las personas que lo padecen lo desconocen debido a su falta de síntomas. La Organización Mundial de la Salud estima que 4,5 millones de personas están ciegas a causa del glaucoma y para el año 2020 habrá 80 millones de personas con esta condición en la vista. Para que no te tome desprevenido(a), he aquí 10 datos que no debes ignorar sobre el glaucoma.

Al glaucoma se le conoce como el enemigo silencioso de la visión, ya que inicialmente no da síntomas. Estos sólo aparecen cuando ya existen daños que, lamentablemente, suelen ser irreparables.

En realidad, se denomina glaucoma a un grupo de enfermedades que afectan al nervio óptico, que es la vía de información que va desde el ojo hacia el cerebro. Por eso, cuando ese canal se daña, en general no es posible repararlo, aunque sí se puede tratar con cirugía o medicamentos.

Al principio, el glaucoma suele afectar la visión lateral y puede avanzar hasta afectar la visión central. Lo bueno es que si el glaucoma se detecta en una etapa temprana y se trata con rapidez, por lo general puede controlarse sin perder o perdiendo sólo un poco de visión.

Por eso es importantísimo hacerse un examen completo de los ojos por lo menos una vez al año, para detectar la enfermedad lo antes posible y, si es así, seguir el tratamiento adecuado.

Para que no te encuentre desprevenido(a), he aquí algunos datos que debes conocer sobre el glaucoma:
  1. Si bien esta condición suele desarrollarse después de los 40 años y el riesgo de padecerla aumenta con la edad, en algunas ocasiones se desarrolla en los jóvenes y en los adolescentes, quienes deberán tener cuidados de por vida para evitar que la enfermedad avance.
  2. Uno de los factores de riesgo es tener presión elevada dentro del globo ocular, así como tener otras condiciones en los ojos, como trauma ocular, córneas delgadas, desprendimiento de la retina e inflamación de los ojos.
  3. La presión elevada dentro del ojo significa que hay riesgo de desarrollar glaucoma, pero no necesariamente que se tenga la enfermedad. Una persona solamente tiene glaucoma si tiene daño en el nervio óptico.
  4. También están en riesgo quienes tienen diabetes, enfermedades cardíacas u otras condiciones crónicas, así como los que tienen o han tenido familiares que sufrieron de glaucoma.
  5. El glaucoma se puede desarrollar en un ojo o en ambos.
  6. El reducir la presión del ojo en las primeras etapas del glaucoma, detiene el progreso de la enfermedad y ayuda a proteger la vista.
  7. Existen distintos tipos de glaucoma, el más común es el denominado “de ángulo abierto”. Otros tipos son: glaucoma congénito o de nacimiento; glaucoma de baja tensión o de tensión normal; y glaucoma de ángulo cerrado.
  8. El glaucoma de ángulo abierto no da síntomas en sus comienzos, no causa dolor y la visión se mantiene normal. Pero si no se atiende, las personas empiezan a notar que ya no ven como antes, y sin tratamiento, pierden lentamente su visión lateral (que con el tiempo se puede expandir a la visión central, provocando ceguera).
  9. El glaucoma de ángulo cerrado, en cambio, causa un aumento repentino en la presión del ojo. Sus síntomas incluyen dolor severo, náusea, enrojecimiento del ojo y visión borrosa (en estos casos se debe buscar tratamiento de inmediato).
  10. El glaucoma se detecta a través de un examen completo de los ojos que incluye: prueba de agudeza visual, prueba del campo visual para medir visión lateral (periférica), examen con dilatación de las pupilas.
Recuerda que la mejor manera de controlar el avance del glaucoma es detectarlo cuando todavía está en su etapa inicial y recibir un tratamiento antes de que cause pérdida de la visión.

Por eso, si estás dentro del grupo de riesgo, no dejes de consultar al oftalmólogo (el médico especializado en la vista) y de hacerte un examen de los ojos con dilatación de las pupilas cada dos años. Y si te diagnostican el glaucoma, es muy importante que continúes con el tratamiento tal como te lo ha indicado el médico, aun cuando te sientas mejor o no tengas síntomas. De ese modo estarás cuidando la salud de tus ojos y podrás seguir disfrutando cada momento de la vida, a todo color.

Tomado de Vida y Salud

martes, 26 de junio de 2012

Algunos medicamentos para el tratamiento de la osteoporosis pueden dañar la vista

Una investigación reciente ha detectado que medicamentos que se toman frecuentemente por vía oral (tomados) para prevenir o retrasar el desarrollo de la osteoporosis, podrían provocar problemas en los ojos que, si avanzan y no son tratados de manera adecuada, hasta pueden resultar en la pérdida de la visión. Sigue leyendo y descubre más detalles sobre este hallazgo.

Como siempre decimos, hay que tener mucho cuidado con todo lo que tomamos. Tratando de curar una condición, se puede afectar a otro órgano. Así lo demuestra, por ejemplo, un nuevo estudio publicado en la edición del 2 de abril del medio CMAJ, según el cual algunos medicamentos que se usan para prevenir o retrasar el desarrollo de la osteoporosis podrían dañar la visión.

Además de causar el efecto que buscan los médicos cuando las recetan, la mayoría de los medicamentos tienen otros efectos no deseados en el cuerpo, sólo que algunos de estos efectos son más evidentes que otros. En este caso, un grupo de científicos del Instituto de Investigación Infantil y Familiar y del Departamento de Medicina de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, decidieron analizar los efectos que pueden generar los bifosfonatos orales (como Fosamax y Actonel), que suelen ser las medicinas más recetadas para el tratamiento de la osteoporosis, una enfermedad de los huesos que se da principalmente en las mujeres luego de la menopausia, aunque también pueden sufrirla los hombres.

Para ello compararon a casi 11 mil personas que comenzaron a usar bifosfonatos orales en su tratamiento con más de 920 mil personas que no los usaban y encontraron que estas drogas, en el grupo que las usó por primera vez, podrían provocar un mayor riesgo de desarrollar enfermedades oculares inflamatorias graves, como la uveítis anterior y la escleritis, que pueden provocar discapacidad por pérdida de la visión.

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viernes, 23 de marzo de 2012

Tratamiento con células madre para recuperar la visión

Una terapia experimental con células madre embrionarias ha demostrado resultados prometedores en el tratamiento de algunos tipos de ceguera, como la degeneración macular relacionada con la edad, una de las principales causas de la pérdida de la visión en las personas adultas.

Una de las líneas de investigación más modernas e innovadoras en términos de salud es la relacionada con el uso de células madre, que prometen encontrar una solución para diferentes enfermedades que actualmente no tienen cura, como la diabetes, la artritis, el Alzheimer, el Parkinson y las enfermedades del corazón.

Lo interesante de las células madre es que tienen la posibilidad de convertirse en muchos tipos distintos de células en el organismo y funcionan como un sistema reparador del cuerpo. Por eso, en todo el mundo hay investigadores que estudian las posibilidades que podría ofrecer este tipo de tratamiento. ¿Servirán también para combatir la ceguera y hacer que las personas con degeneración macular vuelvan a ver?

Aún no se sabe a ciencia cierta, pero un hallazgo reciente publicado en la revistaThe Lancet muestra resultados prometedores. Es que por primera vez, se ha realizado un estudio experimental en humanos, que ha demostrado la capacidad de mejorar la visión en pacientes con distintos tipos de degeneración macular, que ya no podían ver.

Específicamente, este tratamiento se ha probado en dos mujeres. Una de ellas, una paciente de 78 años con degeneración macular relacionada con la edad, que antes del estudio no podía ir sola a hacer las compras, debido a esa condición. La otra participante, de 51, sufre una enfermedad llamada distrofia macular de Stargardt desde su adolescencia, que con el tiempo había ido empeorando. Antes de efectuarse el estudio esta paciente ya no podía ver.

Los investigadores del Instituto de Ojos Jules Stein de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en conjunto con científicos de la compañía de biotecnología Advanced Cell Technology, inyectaron 50.000 células epiteliales pigmentarias de la retina en uno de los ojos enfermos de cada una de las pacientes y analizaron su evolución.

Rápidamente, comenzaron a notar los resultados: luego de una semana del implante, la paciente con la enfermedad de Stargardt podía contar dedos y luego de un mes pudo leer las cinco letras superiores en la tabla de letras que usan los oftalmólogos (los especialistas en los ojos) durante la consulta. También logro ver más colores y contrastes, y hasta ya puede leer la hora en su reloj y enhebrar una aguja. La mejoría en la visión de la otra paciente resultó un poco más ambigua, pero independientemente de las mejoras en la visión registradas en cada una de ellas, el objetivo de esta investigación era comprobar la seguridad de este tratamiento, que emplea células inmaduras sanas procedentes de un embrión humano, que son manipuladas para crecer como las células que cubren la retina en el ojo.

Por ejemplo, uno de los temores era que las células implantadas fueran rechazadas o provocaran el desarrollo de tumores. Afortunadamente, luego de cuatro meses de haber sido implantadas, no se registraron rechazos ni se había notado la formación de ningún bulto o tejido extraño, lo que permite descartar esa posibilidad.

Estos hallazgos representan el inicio de un nuevo camino en los tratamientos de la salud visual. Las investigaciones en este campo continúan. Estas dos mujeres han sido las primeras de un grupo de 24 personas que participarán en un estudio más amplio. Además, otro grupo de investigación también está probando una experiencia similar en Londres, Inglaterra.

El estudio y los tratamientos con células madre causan controversias, ya que es necesario usar embriones y hay muchas personas que no están de acuerdo con eso. Pero este primer reporte sobre un resultado positivo en los humanos es alentador, y más allá del debate que generan, si se lograra el objetivo deseado, podría ayudarnos a encontrar en el futuro un tratamiento que permita decirle adiós a la ceguera.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Qué tiene que ver el azúcar en la sangre con la salud mental?

Un estudio reciente ha encontrado una estrecha relación entre la diabetes y la demencia. Las personas que sufren de diabetes tienen muchas más posibilidades de desarrollar problemas en sus funciones cerebrales, a medida que pasa el tiempo. Aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo cuidar algo tan delicado como la mente.

La diabetes es una enfermedad que afecta a más de 346 millones de personas en todo el mundo. Se manifiesta a través de una elevación en el nivel de glucosa o azúcar en la sangre, ya que el cuerpo no produce o no utiliza de manera eficiente la insulina, que es la hormona que ayuda a transformar la glucosa en energía en el cuerpo.

Si no se controla, la diabetes puede generar diferentes problemas de salud con el tiempo, como ceguera, insuficiencia o falla renal (en los riñones), enfermedades cardiacas, problemas de circulación y hasta la muerte. Por ejemplo, la Organización Mundial para la Salud, estima que en el año 2004 fallecieron 3,4 millones de personas a consecuencias de la diabetes.

A estas complicaciones, ciertos estudios suman la posibilidad de desarrollar demencia, algo que ha sido reconfirmado a través de un nuevo y amplio seguimiento desarrollado en Japón, a través del cual científicos de ese país han comprobado que las personas con diabetes tienen un riesgo significativamente más elevado de desarrollar todos los tipos de demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la edición del 20 de septiembre de la revista Neurology, unos investigadores de la facultad de postgrados en ciencias médicas de la Universidad de Kyushu en Fukuoka analizaron a más de mil personas, tanto hombres como mujeres, mayores de 60 años de edad, durante once años.

La demencia en sí no es una enfermedad específica sino que se refiere a un grupo de síntomas causados por trastornos que afectan las funciones del cerebro. Por ejemplo, las personas con demencia pueden volverse incapaces de llevar a cabo actividades normales como vestirse o comer, pueden perder su capacidad para resolver problemas o controlar sus emociones, pueden tener cambios de personalidad y hasta imaginarse o ver cosas que no existen.

Otro síntoma frecuente de la demencia es la pérdida de la memoria, pero no te alarmes, muchas personas tienen este problema y no sufren demencia. Las personas con demencia tienen problemas serios con dos o más funciones cerebrales, como la memoria y el lenguaje.

La demencia puede desarrollarse debido a diferentes problemas de salud, como la enfermedad de Alzheimer o un ataque o derrame cerebral también conocido como apoplejía. Si bien no hay cura para la demencia, actualmente existen varios medicamentos que permiten tratar estos problemas y reducir los síntomas o hacer más lento el avance de la enfermedad.

Mientras tanto, ¿hay algo que puedas hacer para prevenir su desarrollo? Claro que sí, ya que si bien hay cuestiones genéticas que influyen en la demencia, también hay factores relacionados con el estilo de vida que potencian las posibilidades de sufrirla.

Por ejemplo, se considera que los adultos mayores que mantienen una vida activa y una dieta saludable, que controlan su presión sanguínea, su peso y el nivel de azúcar en la sangre, tienen menos peligro de desarrollar demencia. Esto es así ya que el cerebro, como otras partes del cuerpo, requiere estimulación y ejercicio para mantener su funcionamiento.

Ahora que tienes esta información, tienes un motivo más para incorporar hábitos de vida saludables que no sólo te ayudarán a estar sano por más tiempo sino que también pueden ayudarte a mantenerte de buen humor y con una mente bien clara.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 3 de julio de 2011

Un vistazo a los problemas de visión que se pueden corregir


Si bien a todos nos gustaría tener una visión perfecta de manera natural, la verdad es que el ojo humano es un sistema increíblemente delicado. Un mínimo defecto en el cristalino o la córnea, la retina o el iris pueden causar problemas que necesiten corrección.
Muchas enfermedades de la vista se pueden corregir con un examen ocular profesional, y la posterior receta de lentes correctivos. A continuación incluimos un breve resumen de los problemas de la vista más comunes que se pueden corregir.
Problemas de la vista comúnmente corregibles
  • Miopía: Una enfermedad de la vista que hace que los objetos que están cerca se vean con claridad pero que los objetos que están lejos se vean menos nítidos. El término “corto de vista” se utiliza muchas veces como sinónimo de miope.
  • Hipermetropía: Una afección ocular que hace que los objetos que están lejos se vean bien pero que los objetos que están cerca se vean menos nítidos. Muchas veces se utiliza como nombre alternativo de hipermetropía la palabra “hiperopía”.
  • Astigmatismo: Esta afección se produce como resultado de una curvatura irregular del ojo. El astigmatismo afecta la manera en que el ojo procesa la luz haciendo que la visión sea un poco o bastante borrosa.
  • Presbicia: Afección progresiva que se considera una consecuencia totalmente natural del paso de los años. Producida por la falta gradual de flexibilidad en el cristalino del ojo, la presbicia consiste en una disminución de la capacidad en enfocar nítidamente objetos cercanos.
Estos problemas son fácilmente corregidos con anteojos o lentes de contacto.  Visita a un oftalmólogo u optómetra para que te recomiende la mejor opción.
Problemas visuales adicionales
  • Ambliopía: Afección que a veces se conoce como “ojo perezoso” en los niños y consiste en la reducción de la visión en un ojo a causa de transmisión deficiente de información entre ese ojo y el cerebro.
  • Acromatopsia: Afección comúnmente conocida como “daltonismo” que consiste en la incapacidad de distinguir ciertos colores, por lo general los tonos rojo y verde.
  • Nictalopía: El problema visual que genera dificultad para ver con escasa o poca luz o en la oscuridad generalmente se conoce como “ceguera nocturna”.
  • Estrabismo: Afección que algunas veces se conoce como “ojos bizcos” en niños pequeños y consiste en la falta de coordinación entre los ojos, por ejemplo cuando uno o ambos ojos se desvían hacia adentro, hacia fuera, hacia arriba o hacia abajo.
  • Fotofobia: Esta afección, más conocida como “sensibilidad a la luz” produce malestar e incluso dolor frente a la exposición a la luz directa o la claridad intensa.
Si sufres de alguno de estos problemas, haz una cita con un oftalmólogo para que te explique las alternativas de tratamiento.  No esperes.  Tus ojos son tu conexión al mundo a tu alrededor.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 3 de febrero de 2011

El Glaucoma – enemigo silencioso de tu visión

El glaucoma es la segunda causa de ceguera en el mundo y la mayoría de las personas que lo padecen lo desconocen debido a su falta de síntomas. La Organización Mundial de la Salud estima que 4.5 millones de personas están ciegas a causa del glaucoma y que 60.5 millones de personas padecerán de glaucoma para el 2010, número que incrementará a 80 millones en el 2020.

Al glaucoma se le conoce como el enemigo silencioso de la visión por su falta de síntomas. Estos sólo aparecen cuando ya existen daños que en muchas ocasiones pueden ser irreversibles. Por eso es importantísimo hacerse un examen completo de los ojos por lo menos una vez al año. Este examen puede significar la diferencia para la detección temprana de glaucoma y su tratamiento adecuado.

Según las estadísticas mundiales, el glaucoma afecta a 1 década 200 personas menores de 50 años y a 1 de cada 10 personas mayores de los 80 años.

Cuando se padece de glaucoma se presenta la muerte de células en la retina y por tanto hay pérdida de visión. Inicialmente el glaucoma no afecta la visión central, por eso no se hace evidente. Inicia afectando el campo visual periférico sobre el cual la mayoría de las personas no son conscientes. Poco a poco la visión periférica se pierde y avanza hacia la visión central. Cuando esta se afecta, muchas personas entonces notan la enfermedad y consultan a un especialista, pero en muchas ocasiones es muy posible que sea demasiado tarde.

Las personas que padecen de diabetes, que tengan trauma ocular significativo, o que sean usuarios de esteroides, están a mayor riesgo de desarrollar glaucoma. La edad avanzada, las córneas relativamente delgadas y la miopía son factores de riesgo adicionales. A su vez los estudios sugieren que las mujeres corren tres veces más riesgo que los hombres de desarrollar glaucoma.

Sea cual sea tu situación, haz cita para revisarte la visión. Y vuélvetela a hacer cada año. Tu calidad de vida depende de ello.


Tomado de Vida y Salud