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martes, 16 de octubre de 2012

La benzocaína y los bebés: una mala combinación

Si pensabas que los geles y los líquidos de venta libre para aliviar las molestias de tu bebé cuando le salen los dientes eran una bendición, ahora tienes que tener cuidado. Una nueva alerta emitida por las autoridades de salud en Estados Unidos reporta de que la benzocaína, el ingrediente principal de muchos medicamentos de venta libre para la dentición, puede provocar una condición rara — pero que si ocurre, puede ser seria — en los pequeños.

Si tienes uno o más bebés, sabrás que el momento en el que empiezan a salir los dientes puede ser un poco doloroso y bastante molesto. La irritabilidad, el aumento de la saliva y en general una sensación de incomodidad acompañan a tu bebé cuando los dientes empiezan a asomarse en sus pequeñas encías. Algunos bebés presentan incluso fiebre o diarrea, y para ti, es un momento de armarte de paciencia y de pensar en qué puedes hacer para aliviarles esas molestias.

Los juguetes para morder y enfriar a veces no son suficientes para calmarlos y es entonces cuando la benzocaína, un anestésico local, puede entrar en la escena. Si bien por años ha estado al alcance de todos sin necesidad de receta médica, un nuevo informe indica que es mejor dejarla a un lado cuando se trata de aliviar el malestar de los dientes.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advirtió hace poco que el uso de la benzocaína para el dolor que produce la dentición, está asociado a una condición rara pero grave denominada metahemoglobinemia. Esta condición reduce el oxígeno presente en la sangre y puede ser mortal.

Los geles y los líquidos que contienen benzocaína se venden en Estados Unidos sin necesidad de receta médica, bajo los nombres de: Orajel, Baby Orajel, Orabase, Anbesol y Hurricaine (dependiendo de la marca), así como otras marcas genéricas de diferentes farmacias. En muchos países latinoamericanos también son de venta libre. Asegúrate de leer bien los ingredientes si estás buscando un remedio para la dentición de tu bebé.

Según la FDA, que ya había advertido acerca de los posibles efectos adversos de dicho medicamento en el 2006. Los bebés menores de 2 años son quienes tienen un riesgo más alto de sufrir de metahemoglobinemia. En concreto, la FDA ha recibido reportes de 29 casos relacionados con el uso de la benzocaína y dicha condición.

Si has usado productos con benzocaína debes estar alerta a algunos síntomas como: coloración azulada o grisácea en la piel, en los labios y en las uñas, dificultad para respirar, cansancio, dolor de cabeza, mareos y palpitaciones (o ritmo cardiaco acelerado). Estos síntomas pueden aparecer minutos u horas después de haber aplicado el medicamento.

Lo mejor para evitar problemas y aliviar el dolor en las encías de tu bebé es usar juguetes y aros de dentición que puedes enfriar en el refrigerador. Si el bebé ya come sólidos, puedes darle frutas o vegetales fríos también que pueden evitarle la molestia. Además, puedes masajearle suavemente las encías con tus dedos limpios o utilizando un pañito frío

Si nada de esto funciona, puedes recurrir a tu pediatra para que te sugiera otra alternativa para tratar la irritación de las encías de tu bebé. No vale la pena exponer a tu bebé si sabes que la benzocaína puede causarle problemas.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 4 de octubre de 2012

La importancia de mantener el asma bajo control en tus hijos

Los niños que sufren de asma, hoy en día, pueden jugar como cualquier niño sano. Esa idea de que son más débiles y que deben quedarse quietos ha quedado en el pasado. Sin embargo, es importante mantener esta enfermedad bajo control para evitar ataques inesperados. Por eso, aquí te contamos algunas claves para lograrlo.

Una de las condiciones que puede interferir con la respiración de los niños y que les quita el aire a los padres también es el asma, cuyos ataques pueden aumentar en determinadas épocas del año, como la primavera, pero que se pueden presentar sin previo aviso en cualquier momento del año, y si no se controlan de manera adecuada, pueden ser muy peligrosos para los niños.

El asma se presenta cuando hay dificultad para respirar debido a una inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, específicamente de los bronquios. A veces, los niños son sensibles a algunos estímulos del medio ambiente, como el polen, el polvo y el pelo de las mascotas, y su cuerpo reacciona de forma exagerada haciendo que sus bronquios se inflamen y se contraigan, por eso les cuesta respirar.

Entre los síntomas principales del asma se encuentran:
  • una sensación de opresión en el pecho 
  • falta de aire 
  • silbidos al respirar (especialmente al exhalar) 
  • tos 
Con los avances científicos y los nuevos tratamientos que hay disponibles, la idea típica de que los niños asmáticos son débiles y no pueden jugar normalmente ha desaparecido. Hoy, quienes sufren de asma pueden llevar una vida normal, siempre y cuando tengan algunos cuidados para evitar los ataques repentinos o, en todo caso, si desarrollan un ataque asmático puedan reaccionar inmediatamente para que éste no se convierta en un peligro.

Recuerda que el asma es una condición crónica, es decir, que no tiene cura. Sin embargo, existen diversas maneras de prevenirla y de tratarla que hacen posible que los niños con esta condición puedan correr por el parque, jugar con sus amigos y hasta practicar deportes.

Una de las formas de mantener el asma bajo control es adaptar los lugares en donde vive el niño para que haya la menor cantidad de factores que puedan desencadenarle una crisis asmática (ten en cuenta que esto puede ocurrir con partículas diminutas que a las personas sanas no les provocan nada en absoluto).

Por ejemplo, un hogar a prueba de asmáticos no debe tener ni fumadores, ni humo de tabaco. Además:
  • Mantén tu casa limpia, evitando el polvo y las cucarachas, que también pueden provocar asma. 
  • Es preferible vivir en espacios sin alfombras y que elijas cortinas y persianas que sean lavables. 
  • Cambia periódicamente las fundas de las almohadas, las sábanas, los protectores de los colchones y todos aquellos elementos con los cuales tus hijos mantienen un contacto directo y permanente. 
  • Evita las corrientes de aire frío en tu casa y mantén bajos niveles de humedad. 
  • También es preferible evitar las mascotas, aunque no es imposible si tu niño padece de asma que conviva con ellas pero, como en otros casos, debes tener cuidados especiales como evitar que ingresen a la habitación del niño y que estén en contacto con sus cosas personales. 
Para tratar el asma y mantenerla bajo control hay distintos métodos (se considera, por ejemplo, de acuerdo a un estudio pequeño que la terapia de masajes puede mejorar los síntomas del asma en algunas personas). Es importante que visites al médico con regularidad para que pueda asesorarte y que sigas el tratamiento tal como lo indique.

En general, se usan dos tipos de medicamentos, unos denominados de rescate y otros denominados de mantenimiento. Las medicinas de mantenimiento deben tomarse regularmente, de acuerdo a como el médico lo indique, y su función es mantener despejados los pulmones y evitar que se presenten las crisis o ataques de asma.

Pero eso no significa que no pueda haberlas. Por eso, los medicamentos de rescate, como su nombre lo indica, se usan ante un ataque asmático, para evitar que empeore y para que el niño tenga la capacidad de respirar normalmente otra vez.

Recuerda que mantener el asma bajo control no es una misión imposible. Por el contrario, le permitirá a tu niño desarrollarse de una manera más saludable y sentirse mejor, no sólo ahora sino también cuando sea adulto, ya que si el asma no está controlada puede provocar enfermedades crónicas en los pulmones.

Si el asma de tu niño no está bien controlada y en este momento no está visitando a un especialista, sugiérele a su pediatra que lo refiera con un alergólogo (un especialista en alergias) o con un neumólogo (un especialista en los pulmones), para que tu niño siga jugando y creciendo con una buena calidad de vida.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 31 de agosto de 2012

Las baterías de botón envían a más niños a las salas de emergencia. ¡Toma medidas!

Hay algo que va en aumento y desafortunadamente es la cifra de niños que visitan las salas de emergencia luego de haber ingerido una batería (pila) de tipo “botón”. Son menos conocidas que las tradicionales baterías cilíndricas que vienen en distintos grosores, pero como sirven para cargar una gran variedad de productos, seguro que ya tienes más de una en tu hogar. Si un hijo tuyo se las traga accidentalmente podría estar en un peligro muy grave. Así que es necesario que tomes medidas de seguridad.

Desde la perspectiva de un niño, el mundo se ve completamente diferente. Cualquier objeto, por insignificante que le resulte a un adulto, se convierte a través de los ojos del pequeño en algo interesante, casi mágico y totalmente digno de explorar con los cinco sentidos. Imagínate que a las manos de uno de tus hijos llegue una batería de botón (aplastada, en forma de disco), brillante, lisa, novedosa… y que se la lleve y se la introduzca en la nariz, en los oídos o peor, en la boca.

Si por accidente se introducen en la nariz o en los oídos, las consecuencias pueden ser molestias, dificultad al respirar, dolor y hasta la obligada visita al doctor o a la sala de emergencias para desalojarlas sin peligro. Pero cuando se ingieren y se alojan en el esófago (el tubo que conecta a la boca con el estómago), las pilas de botón pueden ocasionar complicaciones graves, incluso la muerte del paciente.

Una investigación reciente, cuyos resultados fueron publicados en la edición de junio de la revista Pediatrics, llama la atención acerca del aumento en las visitas a la sala de emergencia relacionadas con las pilas de botón, presentes en la mayoría de los hogares ya que son las encargadas de cargar: juguetes, calculadoras, cámaras, relojes, audífonos, linternas de bolsillo, así como los controles de varios aparatos como: televisores, videojuegos o reproductores de música o vídeo. Y como las más modernas traen el doble de voltios (de 1.5 voltios a 3 voltios), el peligro potencial es todavía mayor.

Según el estudio, en Estados Unidos solamente, en un período de 20 años hubieron 66,000 visitas de niños (hasta los 18 años de edad) a las salas de emergencias relacionadas con todos los tipos de baterías, con un incremento espectacular en los últimos ocho años. Las baterías de botón representaron la causa de cerca de 2,785 visitas a las salas de emergencia en el 2009, un aumento considerable en comparación con las 1,301 visitas en el 1990.

Los investigadores han lanzado el llamado de alerta por el incremento de los casos de emergencia, así como debido al mayor nivel de riesgo. Como comentábamos antes, las nuevas baterías de botón son ahora más potentes, por lo que cuando se tragan el riesgo es mayor que nunca. Aunque alrededor del 92% de los casos de ingestión son tratados con éxito, el resto se enfrenta a un riesgo cada vez mayor de daño interno grave. Según los expertos, cuando estas baterías se detienen en un punto en el esófago, pueden ocasionar una pequeña corriente y perforar el esófago, causando daños muy graves en menos de dos horas. Puede incluso afectar la arteria aorta y el niño puede sangrar hasta morir.

Para leer todo el artículo, pincha aquí

miércoles, 16 de mayo de 2012

Existe una relación entre el asma y el nacimiento prematuro tardío

Los bebés que nacen unas pocas semanas antes de su fecha estipulada, pueden tener un riesgo más alto de desarrollar asma. Así lo confirma un estudio, que los compara con los bebés nacidos a término. ¿De qué se trata esta relación? Aquí te contamos detalles que pueden dar claves sobre esta enfermedad respiratoria.

El asma es una condición que figura en los “titulares” de los padres de niños pequeños. Es el caso de Lili, una pequeñita de 3 años que fue diagnosticada con asma luego de pasar una noche en la que tuvo dificultad para respirar, tos y silbidos provenientes de su respiración. Su mamá y su papá no saben a qué se debe, aunque el médico les dijo que es una enfermedad que se presenta cuando se tienen antecedentes familiares de alergia. El padre de Lili también sufrió de asma infantil.

Pero más allá de los factores comunes que desencadenan el asma, tales como, el aire frío, el polvo, los animales (pelo o caspa), la aspirina, químicos presentes en el aire, el moho, el polen, el ejercicio, las emociones fuertes, el humo del tabaco y las infecciones virales (resfriado); el asma puede estar relacionada con el nacimiento prematuro tardío (que se refiere a los bebés nacidos entre la semana 34 y 37 de embarazo).

Así lo sugiere un estudio realizado por pediatras y neonatólogos (especialistas en recién nacidos) de la Clínica Mayo en Estados Unidos, que observó a bebés nacidos entre la semana 34 y 37 de embarazo. La cuarta parte de estos bebés prematuros tardíos fueron diagnosticados con asma al tener 8 años, a pesar de no haber tenido episodios previos de enfermedades respiratorias. En cambio, de los bebés nacidos luego de la semana 37, sólo el 15 por ciento desarrolló asma.

Según los autores del estudio estos resultados muestran que los bebés prematuros tardíos corren un riesgo adicional de desarrollar asma, lo cual es un indicador para los médicos para iniciar un diagnóstico antes y trabajar en medidas preventivas. Este hallazgo puede tener un gran impacto sobre el tratamiento del asma, que es una de las principales causas de hospitalización y ausentismo escolar en los niños.

¿Cómo identificar si tu hijo(a) tiene asma? Los síntomas del asma son los siguientes:
  • Dificultad para respirar
  • Sofoco, jadeo
  • Falta de aire
  • Respiración rápida
  • Dificultad para exhalar
  • Tos nocturna
  • Rigidez en el pecho
  • Sonido de silbido al exhalar
El pediatra te indicará el tratamiento para el asma, en caso de que el diagnóstico sea positivo. Este puede incluir: evitar los desencadenantes del asma, en algunos casos tomar medicamentos aun cuando no tenga síntomas para evitar que los desarrolle (depende de la severidad del caso de tu hijo(a), y vigilar los síntomas.

Consulta con tu pediatra si tienes cualquier duda acerca del asma. Existen enfermedades respiratorias con síntomas similares, así que es importante que estés informado(a) y que hables con el doctor.

Tomado de Vida y Salud

martes, 28 de junio de 2011

¿Qué señales o síntomas indican que debes buscar atención médica para tu bebé?


Todos esperamos que nuestros hijos no se enfermen, pero a menudo la enfermedad es difícil de evitar. No tienes que preocuparte por una gripe común o gripe estomacal leve, pero asegúrate que tu niño tome suficientes líquidos y descanse. Es importante prestar atención a los cambios en el comportamiento de tu bebé o en su aspecto con el fin de detectar una enfermedad más severa.
Comunícate con su médico si tu hijo:
  • Tiene fiebre de:
    • 100,4° F (38° C) o más (para los bebés de dos meses y menores). Llama a su médico, incluso si tu bebé se ve bien.
    • 101° F (38,3° C) o más (para los bebés de tres meses de edad hasta los 6 meses de edad). Llama a su médico, incluso si tu bebé se ve bien.
    • 102° F (38,8° C) a 102,9° F (39,4° C) (para los bebés de seis meses o más). Observa su comportamiento. Llama a su médico si la fiebre aumenta o persiste por más de dos días.
    • 103° F (39,4°C) o más (para los bebés de seis meses o más). Llama a su médico, incluso si tu bebé no parece estar enfermo.
  • Llora más o si el patrón normal de su llanto cambia cuando lo levantas.
  • Tiene vómitos o diarrea constante.
  • Tiene dificultad para respirar. Hace un ruido sibilante o chillón al respirar. En los recién nacidos, este sonido acompañado de retracciones notables en el pecho o un color azul pálido en la piel son razones para buscar atención médica inmediata.
  • Tiene una o más convulsiones.
  • No responde (está inconsciente) o demuestra flaccidez o debilidad.
Antes de llamar al médico, asegúrate de hacer una lista de lo siguiente para ayudarlo a diagnosticar correctamente a tu hijo:
  • Los síntomas de tu bebé.
  • Su historial médico.
  • Cualquier cambio en la cantidad de comida que tu bebé haya consumido.
  • Su temperatura actual y si ha tenido fiebre.
  • Los medicamentos (recetados, de venta libre, remedios caseros o naturales) que le hayas dado a tu bebé en las últimas 24-48 horas.
Es importante que mantenga la calma cuando tu bebé no se siente bien. Recuerda que el estar enfermo ya es una situación estresante para tu angelito. Ten en cuenta que no siempre hay una solución rápida y fácil para aliviarlo. Recomendamos que llames a su pediatra primero, ya que está familiarizado con tu bebé y con su historia médica. Pero si no te puedes comunicar con su médico y empeoran los síntomas de tu bebé, llévalo a la sala de emergencias (urgencias) más cercana.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 5 de mayo de 2011

El ataque de pánico: ¿Le tienes miedo al miedo?


Si tu respuesta es afirmativa, tal vez sufres de un trastorno de ansiedad llamado “trastorno de pánico”. Las personas que sufren de este trastorno por lo general experimentan miedo repentino y repetitivo ante algunas situaciones. A esto se le denomina “ataque de pánico”, el cual se acompaña de síntomas físicos. Sigue leyendo para que te enteres de qué se trata el trastorno de pánico.
Alejandra tiene antecedentes de infarto (ataque al corazón) en su familia. Su abuela y su tía han sufrido de infartos. Ella acaba de cumplir 50 años y siente que está en riesgo de que le falle el corazón. Un día, sintió una pequeña presión en el pecho y de inmediato se encendieron sus alarmas: “¿qué me pasa? ¿por qué siento esta presión? ¿qué tal que me vaya a dar un infarto? ¡no puedo ignorar esta molestia!…tengo miedo, me duele… ¡me voy a morir! ¡llévenme al hospital!” Efectivamente, su esposo la llevó a la sala de emergencias y ahí descubrieron que no se trataba de un ataque al corazón, sino más bien de ansiedad, era un ataque de pánico. La molestia que Alejandra sentía en el pecho se debía a un poco de aire acumulado en sus pulmones.
El trastorno de pánico se manifiesta a través de ataques de pánico, que se caracterizan por tener miedo a cierta situación (a veces o, por lo general, infundada) o a tener miedo a perder el control. Esta sensación de miedo es acompañada por una intensa respuesta física del cuerpo, y en efecto, como en el caso de Alejandra, puedes sentir como si fueras a tener un infarto. Estos ataques pueden ocurrir en cualquier momento, y la persona que los ha sufrido tiene un miedo constante a que vuelvan a ocurrir.
Puede que sólo tengas uno o dos ataques de pánico en tu vida. Pero si has sufrido de varios ataques y siempre temes que aparezcan de nuevo, entonces tienes el trastorno de pánico.
Los síntomas del trastorno de pánico pueden incluir los siguientes:
  • Ataques de miedo repentinos y frecuentes
  • Sentir que vives en una situación que no es real
  • Sentir que todo está fuera de tu control y que estás por morir
  • Preocupación extrema por miedo a que ocurra otro ataque de pánico
  • Evitar ir a lugares o enfrentar situaciones en las cuales se ha presentado un ataque de pánico con anterioridad
Estas sensaciones y comportamientos van por lo general acompañados de manifestaciones o síntomas físicos:
  • Sudoración
  • Aceleración en los latidos del corazón
  • Debilidad, mareo y/o desmayos
  • Escalofríos
  • Dolor en el pecho
  • Entumecimiento (cosquilleo) en las manos
  • Náuseas y/o dolor de estómago
  • Dificultad para respirar
  • Temblores
No se sabe a ciencia cierta cuál es la causa del trastorno del pánico, pero los estudios sugieren que puede estar relacionado con varios factores que incluyen, entre otros: antecedentes familiares, anormalidades en el cerebro, abuso de algunas sustancias (drogas y alcohol) y el estrés en la vida diaria.
Si sospechas que tú o alguien a quien conoces padece del trastorno de pánico, busca atención médica tan pronto como sea posible. Los ataques de pánico son difíciles de manejar y pueden incluso empeorar en frecuencia e intensidad si no recibes tratamiento. Una evaluación por parte del especialista es indispensable, ya que el trastorno de pánico tiene síntomas que pueden confundirse con los de otras enfermedades.
Una vez que se establece el diagnóstico el médico te puede recomendar terapia psicológica y/o medicamentos para tratar el trastorno de pánico que pueden ser muy efectivos.
Alejandra decidió buscar atención médica y ahora se siente mucho mejor. ¡No dudes en hacer lo mismo! No esperes a que el miedo al miedo te inmovilice y afecte tu vida.
Tomado de Vida y Salud

martes, 1 de marzo de 2011

Tú puedes contra el asma

¿Qué tienen en común Elizabeth Taylor, Beethoven y Dennis Rodman? Aunque hagas un gran esfuerzo, aparentemente, no vas a encontrar mucho. Elizabeth Taylor se hizo famosa por sus actuaciones y sus bellos ojos violetas, Beethoven es un grande de la música universal y Rodman, un excelente y excéntrico jugador de básquetbol. Pero como caras vemos, y lo demás no sabemos, el tema que los une a todos, a pesar de sus diferencias, es una enfermedad respiratoria: el asma.

Cuando alguien padece de asma los bronquios se contraen o inflaman e impiden el paso del aire a los pulmones. Los síntomas del asma pueden ser causados por alérgenos o irritantes que hacen que las vías respiratorias se obstruyan. Quienes sufren de asma experimentan dificultad para respirar, silbidos en el pecho, tos y sensación de pecho apretado. El asma es una condición crónica, que en palabras simples, significa que no tiene cura. Sin embargo, existen maneras de prevenirla y tratarla. Si no, ¿cómo jugaría básquetbol Dennis Rodman? Él, como tantos otros deportistas y celebridades, han encontrado la manera de manejar su condición y han logrado alcanzar sus sueños.

Por eso, es bueno siempre estar en contacto con el médico y tomar los medicamentos que te indique, a veces aunque te sientas bien. Además es muy importante que identifiques los factores que te causan un ataque: los irritantes o alérgenos que van desde el polen hasta el aire frío y contaminado. Es importante prevenir y tratar a tiempo los síntomas para evitar un ataque severo que te lleve a emergencias o requiera hospitalización.

Según la Asociación Americana de Asma y Alergias, los hispanos tenemos un riesgo más elevado de sufrir de asma, debido a que vivimos en áreas que pueden estar más contaminadas. Se estima que en Estados Unidos el 80% de los hispanos vivimos en áreas que no cumplen con los estándares de calidad del aire de la EPA (Agencia de Protección del Ambiente), comparado con el 65% de los afro americanos y el 57% de los blancos no hispanos.

El asma también se ha vuelto un problema muy común en los niños, especialmente en aquellos que están expuestos al humo del tabaco, que nacieron pesando menos de lo normal, que tienen historia familiar de asma o que viven en un área urbana con índices de contaminación alta. De hecho, el asma es la principal causa de ausentismo en la escuela.

¡Es hora de darle la importancia que esta enfermedad merece para bajar su incidencia! Para que te des una idea de lo que sucede cada día en Estados Unidos debido a ella:

  • 40,000 personas faltan a la escuela o al trabajo por causa del asma
  • 30,000 tiene un ataque de asma
  • 5,000 personas van a la sala de emergencia debido al asma.
  • 11 personas mueren de asma.

Podemos modificar las estadísticas que tienen a los hispanos encabezando las cifras de asmáticos en el país. Previniéndola y controlándola, puedes hacer que el asma no se interponga entre tú y tus sueños. ¡A respirar mejor!


Tomado de Vida y Salud

viernes, 17 de diciembre de 2010

Mantén el asma a raya

El asma es una enfermedad que requiere de cuidados especiales, pero tú puedes contribuir a que tus hijos disfruten del juego, los tiempos divertidos y que tengan una mejor calidad de vida. En Vida y Salud te invitamos a reconocer la enfermedad, a actuar con prontitud y a divertirte con tus hijos.

Cuando eres pequeño y eres diagnosticado con asma puedes sentir que tus horas de ir al parque, de juego y de prácticas deportivas han llegado a su fin. En Estados Unidos el asma es la principal causa por la cual los niños faltan a la escuela.

El asma se presenta cuando hay dificultad para respirar debido a la inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, específicamente de los bronquios. En ciertos casos algunos niños son sensibles a algunos estímulos del medio ambiente y su cuerpo reacciona de forma exagerada haciendo que sus bronquios se inflamen y contraigan. Por esta razón les es difícil respirar. Puedes estar atento(a) a algunos de los síntomas principales:

Sensación de opresión en el pecho
Falta de aire

Silbidos al respirar (especialmente al exhalar)
Tos
Se des
conoce con exactitud qué produce el asma y tampoco se ha encontrado cura. Se sabe que existen factores genéticos que aumentan la predisposición de que la persona desarrolle asma, por eso con frecuencia se ve en varios miembros de una familia, y los factores del entorno como la contaminación tienen una gran influencia también.

La forma en como el sistema inmunológico del niño reacciona al polen, al moho, a los ácaros del polvo, y a la caspa de las mascotas, entre otros estímulos, va a determinar lo que desencadena los síntomas del asma, en él. Pueden ser uno o más alergenos (la sustancia a lo que es alérgico). Y la reacción puede ser leve, moderada o severa. También los cambios del clima o la temperatura, el estar en lugares con corrientes de aire frías, el aire contaminado de las grandes ciudades e inclusive el hacer algún tipo de actividad física pueden desencadenar los síntomas del asma. Afortunadamente la realidad de los niños con asma puede ser muy diferente si se tienen los cuidados adecuados. Tú puedes ayudarlos a vivir mejor.

Cada caso de asma es diferente. Lo mejor es prevenir los ataques. Por ello es necesario que recurras a tu médico para que cuentes con ayuda profesional. Él o ella puede recomendarte el uso de inhaladores. Tu médico te enseñará cómo, cuándo y de qué manera debe usarlo. Por ejemplo: existen dos clases de inhaladores. Aquellos que controlan la inflamación deben ser usados a largo plazo aunque no aparezcan los síntomas del asma y el niño se sienta bien. Por otra parte, están los inhaladores que bronco-dilatan que son aquellos que combaten los síntomas del ataque agudo pero que no se recomiendan para uso diario durante mucho tiempo. También hay medicinas tomadas e inyectadas. Tu médico diseñará el mejor plan de acción para tu hijo. Sólo basta seguirlo al pie de la letra. Lo último que quieres es que entre en una situación de emergencia que incluso pueda ser peligrosa. En la mayoría de los casos se puede prevenir y controlar.

Tú también puedes ayudar a que tus hijos vivan en un ambiente más amigable si padecen de alergias.

Mantén tu casa libre de polvo; aséala periódicamente por lo menos una vez a la semana.

Es preferible vivir en espacios sin alfombras.

Elige cortinas y persianas que sean lavables.

Cambia periódicamente las fundas de las almohadas, las sábanas, los protectores de los colchones y todos aquellos elementos con los cuales tus hijos mantienen un contacto directo y permanente.

Evita las corrientes de aire frío en tu casa y mantén bajos niveles de humedad.

Si tus hijos son alérgicos a la caspa de las mascotas, de ser posible, no tengas mascotas en tu casa o pregúntale a tu médico cuál es la mejor.

Tu médico puede sugerirte otras alternativas específicas que ayuden a tu hijo a controlar el asma. El ejercicio es estupendo en general, y si deseas, puedes llevarlo a que aprenda también ejercicios de yoga que mejoran la respiración y técnicas de relajación, que son especialmente útiles para ayudarle a aliviar el estrés y la tensión si este es un factor contribuyente en el inicio de sus ataques. En la mayoría de los casos, el tratamiento adecuado logra el control de los síntomas.

Un estilo de vida saludable (idealmente de toda la familia) también ayudará a mejorar la calidad de vida de tu hijo. La obesidad puede empeorar los síntomas del asma. Mantén un régimen de ejercicios adecuado a las necesidades de tu hijo. Si se tiene al asma bajo control, tu hijo puede disfrutar de la actividad física. Recuerda que el humo del cigarrillo es otro elemento que puede desencadenar los síntomas del asma. Sin embargo, sin importar si tus hijos sufren o no de asma es importante que te comprometas a mantener un ambiente sano y libre del humo del cigarrillo. Esto es bueno para tu propia salud y la de toda tu familia.

No permitas que el asma aleje a tus hijos de la diversión. Mantente atento(a) a las situaciones de alerta, reduce los factores de riesgo y disfruta del juego y la diversión con tus hijos.

Tomado de Vida y Salud