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domingo, 4 de marzo de 2012

Contusión cerebral: lo que debes saber

Una contusión en la cabeza es algo que se presenta comúnmente en los niños y es una de las cosas los padres temen que les pueda pasar a sus hijos. Ya que aunque los golpes en la cabeza pueden ser leves, también pueden ocasionalmente ser bastante fuertes y pueden causar contusión cerebral y daños cerebrales graves a largo plazo e incluso, la muerte. Si tu hijo(a) sufre un golpe en la cabeza, no lo desatiendas como algo sin importancia. Su salud está en juego.

De tanto en tanto puede ocurrir que los niños se pegan en la cabeza y que ese golpe no tiene consecuencias graves: un resbalón, una puerta que aparece en el camino mientras corren, una caída en el jardín. El resultado de una lesión superficial, en la parte exterior de la cabeza, puede ser un moretón o una cortada. Sin embargo, las contusiones o los golpes en la cabeza pueden causar traumas serios en el cerebro y en el cráneo. Y no te voy a mentir: estas lesiones internas pueden ser muy graves, al punto de que pueden llegar a causar incapacidad permanente en algunas de las funciones cerebrales. Hay casos en que una contusión cerebral puede llegar a causar la muerte.

Por eso es importante que si tus hijos(as) practican deportes, se protejan con un casco y usen el equipo apropiado. Es muy común que las lesiones en la cabeza o los traumas craneoencefálicos ocurran mientras los niños están jugando y pasándola bien. De hecho, de acuerdo a la Asociación Americana de Lesiones Cerebrales (Brain Injury Association of America), las 5 principales actividades responsables por las contusiones cerebrales en los niños de los 5 a los 18 años son:
  • Montar en bicicleta
  • Fútbol
  • Básquetbol
  • Fútbol americano
  • Juegos en el parque
Las contusiones cerebrales son el resultado de un golpe o contragolpe. Cuando son causadas por un golpe, el cerebro se lesiona justo bajo la zona del impacto, mientras que si se trata de una lesión por contragolpe, el cerebro se afecta al lado opuesto del impacto. Por ejemplo, si dos niños chocan entre sí jugando fútbol y se pegan en la cabeza, el impacto puede ser tal que el cerebro se sacude al punto de pegarse contra el cráneo. En ese caso, se pierde la conciencia.

Algunas veces, ni siquiera es necesario pegarse en la cabeza para lesionarse el cerebro. Un golpe fuerte en otra parte del cuerpo puede crear un impacto tal que sacuda al cerebro y no necesariamente se pierde el conocimiento. Incluso, las consecuencias pueden hacerse evidentes hasta horas o días después del golpe.

¿Qué puede pasar si tu hijo(a) sufre una contusión cerebral? Dependiendo de la ubicación del golpe, es posible que se presente debilidad, falta de coordinación en los movimientos, adormecimiento, amnesia, afasia (incapacidad de hablar) y problemas cognitivos.

Para saber si debes acudir inmediatamente al médico, toma nota de estos síntomas de contusión cerebral y trauma craneoencefálico:
  • Cambios en el tamaño de las pupilas
  • Convulsiones
  • Salida de un líquido claro o de sangre a través de la nariz, boca u oídos
  • Moretones en la cara
  • Inhabilidad para mover las extremidades
  • Irritabilidad
  • Presión arterial baja
  • Pérdida de la consciencia
  • Falta de coordinación motora
  • Dolor de cabeza severo
  • Visión borrosa
  • Hablar incoherencias
  • Vómito
  • Rigidez o entumecimiento del cuello
  • Frecuencia respiratoria baja
  • Alteración en la visión, el gusto, el oído y/o el olfato
  • Deformación de los rasgos de la cara
Si estos síntomas aparecen luego de que tu hijo(a) sufre un golpe en la cabeza ¡no esperes! Es muy importante que lo lleves de urgencia al hospital para que le hagan los exámenes necesarios para evaluar la lesión en su cabeza y determinar el grado de severidad y establecer si se necesita tratamiento y qué tratamiento. Es una emergencia.

Recuerda que en este caso y cuando se trata de la salud en general, la mejor arma es la prevención. Asegúrate de que tus hijos(as) practican deportes con el equipo necesario para protegerse de este tipo de lesiones en la cabeza; no permitas que participen en juegos o deportes que no son apropiados para su edad; supervísalos y háblales acerca de los peligros que encierran algunos deportes y algunos juegos.

Recuerda: las lesiones en la cabeza no deben tomarse a la ligera.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 19 de noviembre de 2011

Los niños y el envenenamiento por plomo: un peligro que puede evitarse

Como padre responsable, preocupado por el bienestar de tus hijos, te interesará saber qué puedes hacer para evitar que ingieran este compuesto y se intoxiquen y/o se envenenen con el plomo, un metal tóxico tan abundante en el medio ambiente. La mayoría de los adultos lo tienen en su cuerpo en dosis muy bajas y lo toleran bien, pero los niños, hasta en cantidades pequeñas, puede traer consecuencias negativas en el aprendizaje, en el comportamiento y en la salud en general. Presta atención para que sepas qué debes hacer.

Los niños exploran el mundo con las manos. Con sus deditos van tocando todo tipo de objetos (empezando con sus juguetes), entran en contacto con el suelo y otras superficies mientras gatean o juegan, y luego, con la mayor tranquilidad del mundo se llevan las manos a la boca. Esa interacción entre mano y boca, que es parte del desarrollo normal de la infancia, los hace mucho más susceptibles a la contaminación y a la intoxicación o envenenamiento por plomo, que también se conoce como saturnismo o plumbosis. ¿Pero cómo, dirás, si mantienes tu casa escrupulosamente limpia? ¿De dónde viene ese plomo? No se trata de suciedad, sino de antigüedad. Ahora te explico.

La mayoría de los hogares construidos antes de 1960, contienen todavía restos de pintura a base de plomo, cuyo uso residencial se prohibió en 1978, al menos en Estados Unidos. Aunque la estructura se haya pintado posteriormente, la pintura con contenido de plomo puede pasar al aire al descascarillarse, ya sea al realizar reparaciones caseras o remodelaciones, al raspar la pintura vieja para pintarse de nuevo, o con el roce continuo de las superficies como con los marcos de las ventanas. Es durante estos procesos que las partículas de la pintura pasan a formar parte del polvo que se acumula en el suelo y en las esquinas, o en la tierra o las áreas que rodean la casa. Y ahí es en donde pueden “encontrarlas” las manitas de los niños. Según los datos ofrecidos por el Centro de Control de Enfermedades (CDC), esta es la fuente del envenenamiento o intoxicación por plomo de un 30% de los casos entre la población infantil en los Estados Unidos. Pero hay otras fuentes:
  • Contacto con juguetes, o con bisutería de juguetes, importados
  • Madre embarazada que transfiere el plomo a su bebé a través del torrente sanguíneo
  • Caramelos importados
  • Cosméticos importados
  • Materiales utilizados en procedimientos artesanales que puedan realizarse como pasatiempo en el hogar, como la confección de objetos de cerámica o de alfarería
  • Agua contaminada al pasar por tuberías antiguas hechas a base de plomo, o con soldadura o válvulas de plomo o de bronce
  • Algunos productos como teteras y persianas de vinilo
Las leyes son menos estrictas en otros países. Ten precaución con los productos mencionados arriba. Otro ejemplo es, en Estados Unidos es ilegal empacar alimentos en latas soldadas con plomo, no es así en todos los países y los alimentos se pueden contaminar. Ten precaución.

El riesgo de la exposición al plomo también puede aumentar si uno de los adultos que vive en el hogar trabaja en una industria en la que se emplea el plomo, y regresa a casa con la ropa de trabajo y los niños la pueden tocar, o si la ropa de trabajo contaminada se lava en la misma tanda que la ropa del resto de la familia.

¿Por qué hay que evitar la intoxicación con plomo?...

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lunes, 31 de octubre de 2011

Si el bebé presenta alguno de estos síntomas, busca ayuda de inmediato. Es una emergencia médica.

Cuando el bebé se enferma, los padres, sobre todo los primerizos, se angustian y se preocupan. Y es comprensible porque solamente con el tiempo y la experiencia empezarán a diferenciar cuando se trata de algo leve o síntomas que indican un problema más serio. ¿Qué hacer si los labios del bebé toman una coloración azul o vomita una bilis de color verde? Hay situaciones en que la respuesta es sólo una: buscar ayuda profesional inmediatamente. Aquí encontrarás algunos síntomas que indican que se trata de una emergencia médica.

Alina todavía recuerda la noche en que tuvo que llevar corriendo a su bebé de dos meses a la sala de emergencias con una fiebre de 101º F (38.3º C) que no bajaba con nada, su temor a que algo grave le pasara, y las horas de espera hasta tener los resultados del laboratorio. Por suerte se trataba de una infección de la garganta y después de quedarse unas horas en observación, mamá y bebé pudieron regresar a casa. Alina hizo lo correcto. ¿Hubieras reaccionado de la misma forma?

Los padres o las personas al cuidado de un bebé deben buscar ayuda médica de inmediato si el bebé desarrolla cualquiera de los siguientes síntomas:

Labios que toman una coloración azul o violácea (violeta). Además de los labios azules, está coloración también puede extenderse a la lengua, a las membranas mucosas de la boca y a la base de las uñas. Significa que el bebé no está recibiendo suficiente oxígeno y se conoce como cianosis. La cianosis indica que hay menos cantidad de oxígeno en el torrente sanguíneo debido a problemas en los pulmones o en el corazón. Hay que llevar al bebé de inmediato a la sala de emergencias para que lo evalúe un doctor.

Dificultad para respirar. Los catarros y las infecciones respiratorias pueden provocar congestión nasal y en las vías respiratorias, y es normal que se le dificulte respirar un poco. Pero hay otras condiciones, como la bronquitis o la neumonía que pueden empeorar la respiración todavía más. Los síntomas que debes buscar son: cuando el bebé parece tener dificultad para respirar y no se mejora, los labios y la zona alrededor de la boca podrían tomar un tono azulado, podría haber hundimiento en la piel entre las costillas al inhalar, podría tener más sueño de lo habitual, tener un sonido áspero o raro al respirar y/o cuando las aperturas de la nariz se abren como tratado de buscar más aire. En estos casos, llama al médico de inmediato. Si es tarde en la noche y/o no puedes comunicarte, lleva al bebé a la sala de emergencias más cercana.

Un recién nacido con temperatura de 100.4º F (38º C) o más. Si tu bebé tiene menos de tres meses y desarrolla fiebre, debes llamar a tu pediatra. No te angusties, una fiebre puede deberse a varias razones, desde un simple catarro a algo más serio como una meningitis. Es necesario que le tomes la temperatura por el recto para que sea más exacta. Pero, siempre que un recién nacido tiene fiebre debes consultar con su doctor. Si excede esa temperatura, probablemente te recomendará que lo lleves al hospital para que lo examinen y le hagan los exámenes necesarios para determinar la causa de la fiebre.

Ictericia (color amarillento de la piel) que va en aumento en lugar de disminuir. Algunos bebés nacen con un tono amarillento en la piel, esta condición se denomina ictericia. La ictericia debe a un exceso de bilirrubina acumulado en el organismo que el hígado del recién nacido no puede procesar bien. La bilirrubina es una sustancia química que contiene la hemoglobina, que a su vez transporta el oxígeno en los glóbulos rojos. Cuando estos glóbulos rojos van desapareciendo del sistema circulatorio (se van degradando), el cuerpo genera otros nuevos para sustituirlos y el hígado se encarga de procesar y eliminar los glóbulos rojos (y la hemoglobina) deteriorados. Si el hígado del recién nacido no está funcionando a capacidad, la bilirrubina se acumula y produce la ictericia. Al pasar los días y a medida que el hígado empieza a funcionar normalmente, la piel del bebé va adquiriendo una coloración normal. Si por el contrario, la piel de tu bebé se pone más amarilla, significa que el nivel de la bilirrubina ha aumentado, lo cual puede ser peligroso. 

Si sube excesivamente, puede provocar convulsiones y daños permanentes al cerebro. Comunícate de inmediato con el pediatra si esto sucede. Por lo general, te aconsejará que alimentes al bebé con más frecuencia, para estimular la eliminación de la bilirrubina a través de las heces fecales. Si el nivel de la bilirrubina es muy alto, el bebé podría recibir fototerapia con rayos ultravioleta para acelerar su descomposición y/o podría ser necesario reemplazar la sangre del bebé con plasma fresco en casos muy severos.

El bebé vomita bilis de color verdoso. Los bebés vomitan pequeñas cantidades y es normal. Pueden vomitar cuando expulsan gases, cuando se han llenado mucho, porque tosen o lloran excesivamente o porque un virus les ha afectado el estómago. Pero debes tener cuidado cuando notes un vómito de color verdoso o con sangre o que se parezca al sedimento (borra o cuncho) del café. Si es de color verdoso, se trata de bilis e indica que los intestinos están bloqueados y hay que actuar de inmediato. Si el vómito se parece al sedimento del café puede ser un aviso de sangrado interno. 

Llama al pediatra inmediatamente o dirígete al hospital más cercano. También debes buscar ayuda si el bebé vomita después de recibir un golpe en la cabeza ya que es señal de una conmoción cerebral y hay que evaluarlo lo más rápidamente posible. Ten en cuenta que un doctor debe revisar al bebé si recibe cualquier tipo de golpe o lesión en la cabeza, con o sin vómito. No lo olvides.

El bebé muestra señales de deshidratación. Si se muestra aletargado, con los ojos hundidos, llora pero no tiene lágrimas o no tiene saliva en la boca, es probable que se encuentre deshidratado. Pero la señal definitiva es que no orine lo suficiente. Los recién nacidos deben mojar al menos un pañal al día durante los primeros seis días de vida, y de ahí en adelante deben ir aumentando a unos seis pañales al día, por lo menos. Llama al pediatra que quizá te recomiende que le des a beber líquidos con electrolitos (minerales). No le des agua al bebé porque ésta puede reducir el nivel de sodio (sal) en el organismo y provocarle convulsiones.

Poco a poco irás aprendiendo a reconocer lo que es normal o y lo que no lo es y te volverás toda una experta en el cuidado de tu bebé. Tu misión es protegerlo y mantenerlo saludable, así que ante cualquier duda o cualquier manifestación que no es habitual, sigue tu intuición, no pierdas tiempo y llama al pediatra cuanto antes.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 9 de octubre de 2011

Una enfermedad mortal que puede evitarse: la rabia

Cada año, 55 mil personas mueren por esta enfermedad. En el día de la rabia, que se conmemora el 28 de septiembre, VidaySalud.com se suma a la campaña para evitar su transmisión a través de los animales, ya sean salvajes, de granja, el ganado o hasta las mismas mascotas. Es importante que sepas qué hacer en caso de que te contagies por una mordida o un rasguño de un animal enfermo.

Parece increíble, pero diariamente una persona muere de rabia cada 10 minutos. Esa es la cifra que ha calculado la Alianza para el Control de la Rabia y el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Sin embargo, esta enfermedad podría evitarse y la gran cantidad de víctimas que anualmente fallecen, unas 55 mil, podría ser mucho menor.

Para combatirla, el 28 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Rabia y en todo el mundo se desarrollan actividades para evitar que esta enfermedad se siga expandiendo. Aquí  nos sumamos a esta iniciativa y te contamos más detalles sobre esta condición, para que puedas disfrutar de tus mascotas y del contacto con los animales sin peligro.

La rabia es una enfermedad provocada por un virus que afecta el cerebro y el sistema nervioso, que se transmite de los animales a las personas. Cualquier mamífero puede tener rabia (no así las aves, peces, reptiles o anfibios). Pueden ser animales salvajes (como mapaches, zorrillos, murciélagos y zorros), animales de granja, ganado y también las mascotas.

Tu perro o ese gato que tanto quieres y cuidas, pueden contraer rabia al pelearse con algún otro animal en la calle o incluso al ser mordidos por murciélagos sin que te des cuenta. El contagio se produce a través de la saliva infectada que penetra al cuerpo del animal sano a través de una mordedura o un corte en la piel. Los conejos, ardillas, ratas, ratones y las mascotas pequeñas como cobayas (conejillos de Indias, cuyes) y hamsters rara vez contraen rabia.

Los perros, gatos y hurones infectados con rabia pueden presentar una variedad de síntomas, como ansiedad, agresión, babeo excesivo, dificultad para tragar, tambaleo y convulsiones. Además, los perros, gatos, caballos, ganado, ovejas y cabras que padecen de rabia pueden desarrollar depresión, pueden mutilarse (herirse) a sí mismos y demostrar sensibilidad a la luz. 

Por su parte, los animales salvajes rabiosos pueden tener un comportamiento atípico. Por ejemplo, un animal que normalmente es activo durante la noche se puede ver caminando desorientado durante las horas del día.

Si un animal enfermo muerde a una persona, ésta también puede contagiarse. ¿Cuáles son los síntomas? La enfermedad se manifiesta, inicialmente, con fiebre, dolor de cabeza y fatiga durante varios días. También se puede sentir un hormigueo o picazón en la zona de la herida, y luego las personas pueden desarrollar ansiedad, confusión, insomnio, delirios, alucinaciones y parálisis.

Una vez que los síntomas clínicos comienzan, la enfermedad suele desarrollarse tan rápido que llega a ser mortal en apenas una semana. En general, las personas mueren por insuficiencia respiratoria en menos de 10 días. Y la mayoría de las muertes por rabia se producen en los niños.

Por eso es importante, en lo posible, actuar inmediatamente luego de recibir una mordida de un animal que pueda estar infectado. Si esto te ocurre, no te angusties pero tampoco te descuides. Limpia bien la herida con agua y jabón, durante 10 minutos por lo menos. Trata de obtener información sobre el perro o el animal que te ha atacado (raza, color, tamaño, nombre del dueño, donde vive el perro, donde estaba el perro cuando te mordió y todo lo que puedas) y acude a algún centro de salud para que puedan atenderte. Seguramente te aplicarán una serie de vacunas para prevenir la enfermedad.

¿Qué se puede hacer para evitar la rabia?

Regla vital y esencial: vacuna a tus mascotas al menos una vez por año y sigue las indicaciones del veterinario, de acuerdo al tipo de animal que tengas y a sus hábitos.

No permitas que tu mascota ande suelta sin tu vigilancia.

No te acerques a animales desconocidos. Los animales con rabia pueden ser agresivos y feroces o estar cansados y débiles.

Ten cuidado al acariciar a un perro ajeno. Si el dueño está presente, consúltale si le gusta o no el contacto con extraños. Si no, sé precavido(a), aunque el animal se muestre amistoso.

Si un perro que anda suelto se acerca, quédate quieto(a) e inmóvil hasta que se aleje. Si gritas o corres el perro posiblemente se excite y te siga, y es poco probable que tú puedas desplazarte más rápido que él.

Nunca molestes a un perro cuando está comiendo, durmiendo o con sus cachorritos. Tampoco acaricies a un animal mientras está en un automóvil, detrás de una cerca o amarrado, aun si es un perro conocido, ya que estos animales protegen a las cosas y entornos que consideran suyos.

Nunca dejes a los bebes ni a los niños pequeños solos con un perro, ni siquiera con la mascota de la familia.

No dejes desperdicios o el alimento de tus mascotas en el patio, ya que puede atraer a animales salvajes o perdidos.

Los animales salvajes nunca deben tenerse como mascotas. No solamente puede ser ilegal sino que también una amenaza potencial de rabia para los dueños y para otras personas.

Mantén tu distancia al observar a los animales salvajes, aún cuando se muestren amigables. Un animal con rabia puede actuar mansamente.

Si ves que un animal salvaje actúa de forma extraña, repórtalo a las autoridades de Sanidad o Control de los Animales de la ciudad en que vives.

Si trabajas en una ocupación de alto riesgo o viajas a países con una tasa elevada de rabia, vacúnate.

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domingo, 31 de julio de 2011

¡De última hora! Precauciones que debes tomar ante una ola de calor


Una ola de calor, algunos dirían que de fuego, se extiende este verano por todos los Estados Unidos y sin la menor intención de marcharse o disminuir su intensidad. Las altas temperaturas, de hasta 105 grados Fahrenheit (40.5 grados centígrados), no sólo acarrean molestias a los ciudadanos, trastornos en industrias como la de la ganadería y a la agricultura, sino que ya han cobrado incluso muchas vidas (39 hasta el 13 de julio). Como se espera que la ola de calor afecte al menos a 150 millones de personas durante todo este verano, tanto la Cruz Roja Americana como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés), recomiendan tomar ciertas medidas para combatir el calor y proteger el bienestar de toda la población, especialmente los más vulnerables: los niños y los ancianos. Infórmate tú y corre la voz entre tus vecinos, familiares y amigos.
¿Qué puedes hacer para protegerte a ti y a tu familia durante una ola de calor?
  • En ningún momento, y ni por un segundo, dejes a los niños o a las mascotas en un automóvil que está parado. Las temperaturas suben increíblemente a cada minuto en un automóvil cerrado, peor aún durante una ola de calor. No lo tomes a juego, puede costarles la vida.
  • Mantente bien hidratado(a) bebiendo agua o cualquier otro tipo de líquido aún cuando no sientas sed. Evita consumir alcohol o café porque aumentan la deshidratación.
  • No comas en grandes cantidades. Elige comer pequeñas cantidades con más frecuencia.
  • Evita los cambios extremos y repentinos de temperatura (pasar de repente de mucho calor afuera, a un aire acondicionado muy frío)
  • Usa ropa ligera de colores claros, preferiblemente de algodón. Evita por el momento la ropa de color oscuro porque absorbe los rayos solares y por lo tanto, el calor.
  • Disminuye la intensidad de tus actividades, y evita hacer ejercicios demasiado intensos en las horas más calurosas del día.
  • No salgas a la intemperie a menos que realmente necesites hacerlo y evita permanecer al sol. Trata de permanecer bajo techo. Si tu vivienda no tiene aire acondicionado, trasládate al piso de abajo que será el más fresco. Planea pasar el mayor tiempo que puedas en un lugar público que lo tenga, como las bibliotecas, o los centros comerciales.
  • Retrasa los juegos y las actividades al aire libre hasta que bajen las temperaturas.
  • Si necesitas trabajar al aire libre, toma la mayor cantidad de recesos posible y bebe mucha agua. Usa protector solar y cubre bien tu cabeza con un sombrero o gorra.
  • Mantente al tanto de familiares, amigos y vecinos que no tengan aire acondicionado en sus viviendas, que viven solos o que puedan ser afectados por la ola de calor (en especial, los de edad avanzada).
  • Procura que las mascotas tengan agua fresca disponible en todo momento. Si puedes traerlas dentro de casa, hazlo.
  • Mantente informado. Escucha los reportes sobre el estado del tiempo para que estés al tanto de las temperaturas máximas que se esperan para tu ciudad día a día.

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martes, 28 de junio de 2011

¿Qué señales o síntomas indican que debes buscar atención médica para tu bebé?


Todos esperamos que nuestros hijos no se enfermen, pero a menudo la enfermedad es difícil de evitar. No tienes que preocuparte por una gripe común o gripe estomacal leve, pero asegúrate que tu niño tome suficientes líquidos y descanse. Es importante prestar atención a los cambios en el comportamiento de tu bebé o en su aspecto con el fin de detectar una enfermedad más severa.
Comunícate con su médico si tu hijo:
  • Tiene fiebre de:
    • 100,4° F (38° C) o más (para los bebés de dos meses y menores). Llama a su médico, incluso si tu bebé se ve bien.
    • 101° F (38,3° C) o más (para los bebés de tres meses de edad hasta los 6 meses de edad). Llama a su médico, incluso si tu bebé se ve bien.
    • 102° F (38,8° C) a 102,9° F (39,4° C) (para los bebés de seis meses o más). Observa su comportamiento. Llama a su médico si la fiebre aumenta o persiste por más de dos días.
    • 103° F (39,4°C) o más (para los bebés de seis meses o más). Llama a su médico, incluso si tu bebé no parece estar enfermo.
  • Llora más o si el patrón normal de su llanto cambia cuando lo levantas.
  • Tiene vómitos o diarrea constante.
  • Tiene dificultad para respirar. Hace un ruido sibilante o chillón al respirar. En los recién nacidos, este sonido acompañado de retracciones notables en el pecho o un color azul pálido en la piel son razones para buscar atención médica inmediata.
  • Tiene una o más convulsiones.
  • No responde (está inconsciente) o demuestra flaccidez o debilidad.
Antes de llamar al médico, asegúrate de hacer una lista de lo siguiente para ayudarlo a diagnosticar correctamente a tu hijo:
  • Los síntomas de tu bebé.
  • Su historial médico.
  • Cualquier cambio en la cantidad de comida que tu bebé haya consumido.
  • Su temperatura actual y si ha tenido fiebre.
  • Los medicamentos (recetados, de venta libre, remedios caseros o naturales) que le hayas dado a tu bebé en las últimas 24-48 horas.
Es importante que mantenga la calma cuando tu bebé no se siente bien. Recuerda que el estar enfermo ya es una situación estresante para tu angelito. Ten en cuenta que no siempre hay una solución rápida y fácil para aliviarlo. Recomendamos que llames a su pediatra primero, ya que está familiarizado con tu bebé y con su historia médica. Pero si no te puedes comunicar con su médico y empeoran los síntomas de tu bebé, llévalo a la sala de emergencias (urgencias) más cercana.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 2 de junio de 2011

Síndrome del cromosoma X frágil


¿Qué es?
El síndrome del cromosoma X frágil es un trastorno hereditario asociado con el retraso mental y una apariencia particular. Está causado por un error en una pequeña parte de DNA (diseño genético), el gen FMR1. Este gen se encuentra en el cromosoma X, uno de los dos cromosomas, X y Y, que determinan el sexo de la persona.
En personas con cromosoma X frágil, una sección individual del código del ADN – el CGG – es “frágil” y se repite anormalmente varias veces, en comparación con la cantidad normal que es de 5 a 50 veces. Como consecuencia, el gen FMR1 es un gen que no se expresa (no está activo) y el cuerpo no puede producir proteína FMR1, relacionada con la función nerviosa.
Según el número de expansiones del CGG, el cromosoma X frágil puede presentar diversas consecuencias en la conducta, el intelecto y el cuerpo. Las personas con más expansiones tienden a tener síntomas más severos. Por ejemplo, las personas con 200 o más expansiones del CGG tienen una mutación total del cromosoma X frágil y generalmente presentan muchos de los síntomas del síndrome del cromosoma X frágil, incluidos el retraso mental. Por ejemplo, las personas con 59 o 200 expansiones de CGG tienen premutaciones del cromosoma X frágil y podrían no mostrar signos o síntomas del síndrome del cromosoma X frágil. El número de expansiones de CGG puede aumentar cuando el gen se trasmite de una a otra generación, lo que aumenta la posibilidad de desarrollar la mutación del cromosoma X frágil.
El síndrome del cromosoma X frágil se presenta en aproximadamente 1 en 4.000 a 6.000 hombres y 1 en 8.000 a 9.000 mujeres. Aunque son muchas más las personas que son portadores de la premutación del cromosoma X frágil, no todas muestran signos de síntomas del síndrome. El síndrome del cromosoma X frágil es la causa hereditaria más común del retraso mental en los hombres.
Síntomas
Los signos y síntomas varían y pueden incluir:
  • cara alargada, orejas grandes y salientes, mentón y frente prominente, paladar alto y arqueado (techo de la boca), pies planos, testículos grandes en los niños (especialmente después de la pubertad)
  • otros problemas físicos, incluidos ojos bizcos (estrabismo), otitis media serosa (líquido en el oído medio que no está infectado), articulaciones inusualmente flexibles, convulsiones y prolapso de la válvula mitral
  • problemas intelectuales y cognitivos, incluido retraso mental, discapacidades del aprendizaje y habla anormal
  • problemas de aprendizaje, incluidos hiperactividad, dificultad en la atención, evitar el contacto visual y otros comportamientos en el espectro del autismo, ataques violentos (especialmente en los niños adolescentes), y una sensibilidad inusual a los estímulos como la vista, los sonidos, los olores y el tacto
El síndrome del cromosoma X frágil tiende a ser leve y menos evidente en las mujeres. Generalmente, una mujer hereda dos cromosomas X, uno de cada padre. Si uno de de los cromosomas X tiene la mutación X frágil, el otro cromosoma X, heredado del padre sano, puede parcialmente contrarrestar la información genética incorrecta. Alrededor de la mitad de las mujeres con este problema no muestran síntomas de síndrome del cromosoma X frágil. La otra mitad presenta síntomas, especialmente discapacidades en el aprendizaje, problemas en el aprendizaje o discapacidad intelectual.
En los hombres, el cromosoma X frágil tiende a ser más evidente y más grave. Generalmente, un niño varón hereda solo un cromosoma X, de su madre. Si el cromosoma X tiene la mutación X frágil, el niño probablemente tendrá el síndrome del cromosoma X frágil porque el cromosoma Y (heredado del padre) no porta la información genética que puede contrarrestar el problema.
Diagnóstico
Su médico podría sospechar que su hijo tiene el síndrome del cromosoma X frágil en base a su apariencia y síntomas físicos, y a los antecedentes de problemas de conducta o discapacidades en el aprendizaje en la escuela. Su médico podría también preguntarle sobre los antecedentes familiares de problemas de conducta. En niños pequeños, podría no haber síntomas físicos claros, de manera que la sospecha podría estar basada solo en los retrasos en el desarrollo.
Su médico puede confirmar la presencia de premutación o mutación X frágil si toma una muestra de sangre y la envía para un análisis de ADN que contará el número de expansiones del CGG en el gen FMR1.
Duración
El síndrome de cromosoma X frágil es un problema genético hereditario presente en el nacimiento y dura toda la vida.
Prevención
No existe una manera de prevenir el síndrome de cromosoma X frágil. Las personas con esta afección pueden hacerse análisis genéticos y tener asesoramiento genético para conocer los riesgos de trasmitir el síndrome del cromosoma X frágil a sus niños.
Tratamiento
No existe una manera de corregir o eliminar las demás expansiones del CGG que causan el síndrome de cromosoma X frágil. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y maximizar el potencial del niño. Esto incluye:
  • un programa de educación especial con modificaciones en el entorno del aula, en los materiales didácticos de la maestra y en el programa de estudios
  • asesoramiento sicológico para el niño con el problema y su familia
  • terapia ocupacional y del habla y el lenguaje
  • medicamentos para tratar la hiperactividad, dificultad en la atención, ataques violentos y otros problemas de conducta
  • en los adolescentes o adultos con discapacidad mental, entrenamiento vocacional y si el médico lo indica, internar a la persona en una residencia comunitaria
Los nuevos enfoques del tratamiento se basan en estudios de investigación que muestran cambios en la función del cerebro relacionados con la actividad del gen FMR1. Los cambios en el gen FMR1 modifican la manera en que las células nerviosas “se comunican” entre sí dentro del cerebro. Los científicos están actualmente estudiando los medicamentos que tratan de corregir estas anomalías en la comunicación.
Cuándo llamar a un profesional
Un niño con inexplicables retrasos en el desarrollo deberían ser examinado para detectar síndrome del cromosoma X frágil porque los síntomas no son muy específicos en los niños pequeños. Llame a su médico si sospecha que su hijo tiene síndrome del cromosoma X frágil que no ha sido diagnosticado o si tiene preguntas acerca del riesgo de tener un hijo con síndrome del cromosoma X frágil. Si tiene un familiar cercano que ha sido diagnosticado con síndrome del cromosoma X frágil o si tiene miembros de su familia con discapacidad mental inexplicable, pregunte a su médico si usted necesita ser examinado para detectar el síndrome del cromosoma X frágil.
Pronóstico
El pronóstico de los niños con síndrome del cromosoma X frágil mejora cuando la enfermedad se diagnostica apenas se manifiesta. Entre las mujeres con mutación completa del cromosoma X frágil, alrededor de la mitad de las mujeres y casi todos los hombres tienen retraso mental de por vida. La mayoría de las personas con síndrome del cromosoma X frágil tienen un promedio de vida normal.
Los portadores del cromosoma X frágil pueden tener otros síntomas. Entre las mujeres con premutación, de 1 a 5 experimenta falla ovárica prematura. Entre los hombres y las mujeres con premutación, hay un mayor riesgo de sufrir otros problemas neurológicos llamados síndrome del cromosoma X frágil con temblor/ataxia (FXTAS, por sus siglas en ingles).
Tomado de Vida y Salud

viernes, 21 de enero de 2011

Preeclampsia y Eclampsia

¿Qué es?

La preeclampsia es una condición que ocurre solo durante el embarazo y después de las 20 semanas de embarazo. Una mujer con preeclampsia desarrolla presión arterial alta y proteína en la orina, y a menudo tiene inflamación (hinchazón) en las piernas, manos, cara o todo el cuerpo.
Cuando la preeclampsia se vuelve severa, puede causar complicaciones peligrosas tanto para la madre como para el feto. Una de estas complicaciones es la eclampsia, nombre que se le da a las convulsiones o coma causados por preeclampsia severa.

Los especialistas aún están investigando la razón por la cual ocurre la preeclampsia, e investigaciones recientes han brindado conocimiento básico sobre la enfermedad. La preeclampsia ocurre cuando la placenta no se sujeta a las paredes del útero tan profundamente como debería hacerlo. Esto sucede cuando la placenta no forma un sistema arterial normal.
Muchas causas pueden conducir a la formación de un sistema arterial anormal en la placenta, incluidos enfermedades que pueden interferir con la circulación normal (diabetes o presión arterial alta), factores genéticos (hereditarios) y la manera en que el sistema inmune reacciona al crecimiento de la placenta.

A medida que el embarazo progresa, la placenta, que no tiene un sistema arterial normal, crea un equilibrio anormal de enzimas (proteínas) llamadas factores de crecimiento, que tienen efecto en las arterias del cuerpo. Este equilibrio anormal de enzimas modifica el funcionamiento de las arterias y la placenta de la madre. Las arterias de todo el cuerpo pueden cerrarse (volverse angostas) y elevar la presión arterial. Estas también pueden comenzar a “filtrar”, que hace que las proteínas o los líquidos escurran por las paredes de las arterias, lo que puede inflamar los tejidos. Las arterias pueden también reaccionar al factor de crecimiento normal formando coágulos.

En la preeclampsia, los cambios arteriales disminuyen el suministro de sangre que llega al feto y la placenta, a los riñones, hígado, ojos, cerebro y otros órganos de la madre.

La preeclampsia y la eclampsia son causas principales de enfermedades y muerte en las madres y los recién nacidos. La preeclampsia ocurre en alrededor del 5 al 8% de las embarazadas en Estados Unidos. La eclampsia ocurre en 1 de cada 200 mujeres con preeclampsia y a menudo es mortal si no se la trata.

Las siguientes condiciones aumentan la probabilidad de que una mujer desarrolle preeclampsia y eclampsia.

Presión arterial alta crónica (prolongada)
Obesidad
Diabetes
Enfermedad renal (en el riñón)
Tener menos de 15 o más de 35 años
Primer embarazo
Tener preeclampsia en embarazos anteriores
Gestaciones múltiples (mellizos, trillizos o más)
Ciertas condiciones autoinmunes, incluidos el síndrome antifosfolipídico y algunas condiciones de artritis de tipo autoinmune
Afroamericanos o hispanos
Tener una hermana, madre o hija que hayan tenido preeclampsia o presión arterial alta en el embarazo
Tener una pareja (hombre) cuya pareja anterior (mujer) tuvo preeclampsia (esto sugiere que la genética del padre, transferida al feto y la placenta, podrían influir)
Tener una pareja (hombre) con quien tuvo relaciones sexuales durante un breve periodo antes de quedar embarazada (esto podría deberse a un cambio en la manera en que el sistema inmune de la mujer reacciona a los genes del padre, después de repetidas exposiciones a ese semen)

Síntomas

Preeclampsia leve: una mujer con preeclampsia leve podría observar cualquier síntoma o podría tener solo inflamación leve en las manos o pies. No obstante, la mayoría de las embarazadas presentan algún tipo de inflamación, por eso no toda inflamación indica preeclampsia.

Preeclampsia severa: los síntomas pueden incluir:

Dolor de cabeza
Cambios en la vista
Náuseas y dolor abdominal, por lo general en el abdomen superior
Dificultad para respirar
Dolor pélvico
Sangrado (hemorragia), en las encías o la vagina o sangre en la orina
Eclampsia: la eclampsia causa convulsiones, que a su vez causan pérdida del conocimiento con espasmos en los brazos y piernas, y podría causar pérdida del control de esfínteres (vejiga o intestinos).

Diagnóstico

Dado que la preeclampsia siempre causa síntomas evidentes, es importante que todas las embarazadas visiten regularmente a un profesional de la salud durante el embarazo para cuidado prenatal. Esto le da más oportunidad de que le diagnostiquen y le traten la preeclampsia antes de que se vuelva un caso severo. Su médico o partera le medirá su presión arterial y analizará su orina para medir la proteína en cada visita prenatal porque los resultados anormales son los signos tempranos más comunes de preeclampsia.

La preeclampsia puede ser especialmente difícil de detectar en mujeres que tienen antecedentes de presión arterial alta (hipertensión) antes del embarazo. Una de cada cuatro mujeres con presión arterial alta desarrolla preeclampsia durante el embarazo, por eso es esencial que estas mujeres sean controladas de cerca para detectar cambios en la presión arterial y en la proteínas, mediante un análisis de orina.

Su médico o partera le diagnosticará preeclampsia o eclampsia según sus síntomas y los resultados de sus análisis. Se han desarrollado y se están estudiando análisis para medir el nivel de varias proteínas relacionadas con la preeclampsia; estos análisis podrían estar disponibles en los próximos años y podrían ayudar a los médicos a detectar o diagnosticar preeclampsia. En la actualidad, como no hay disponible un simple análisis de sangre, el diagnóstico se determina como se describe a continuación:

Preeclampsia leve: caracterizada por lo siguiente:

Presión arterial alta de 140/90 o más; o un aumento de 30 en la fase sistólica (el valor más alto) o un aumento del 15 en la fase diastólica (el valor más bajo), aún si los valores no son mayores de 140/90.

inflamación que ocurre aún al estar acostado, aumento de peso de más de 2 libras (alrededor de 4 Kg.) en una semana o aumento de peso repentino (inflamación en el área del tobillo que es normal durante el embarazo).

Proteína en la orina.

Preeclampsia severa: caracterizada por lo siguiente:

Presión arterial de 160/110 o más alta al estar acostado y en más de una medición con seis horas de diferencia entre ellas.

Proteína en la orina de más de 5 gramos en un periodo de 24 horas.

Síntomas tales como dolor de cabeza severo, cambios en la vista, micción reducida (orinar menos), dolor abdominal, líquido en los pulmones, dolor pélvico y sangrado vaginal.

Signos del síndrome “HELLP”, que significa que el hígado y los sistemas de coagulación no funcionan normalmente. HELLP significa Hemólisis (glóbulos rojos rotos), enzimas Hepáticas (Liver) Elevadas (por la inflamación y hemorragia del hígado) y Plaquetas Bajas (Low) (células que ayudan a la coagulación de la sangre). Ocurre en alrededor del 10% de los pacientes con preeclampsia severa.

Eclampsia: la eclampsia se diagnostica cuando una mujer con preeclampsia tiene convulsiones o entra en coma. Estas convulsiones usualmente suceden en mujeres con preeclampsia severa. Sin embargo, también puede ocurrir con la preeclampsia leve. La eclampsia pueden manifestarse repentinamente después de que una mujer da a luz. Alrededor del 30 al 50% de los pacientes con eclampsia también tienen el síndrome HELLP

Duración

La preeclampsia puede manifestarse al transcurrir las 20 semanas de embarazo, pero es más probable que se manifieste durante los últimos tres meses de embarazo. Usualmente puede tratarse durante el resto del embarazo. Si la condición empeora y amenaza la salud de la madre al causar eclampsia u otras complicaciones, el bebé debe nacer y salir también la placenta. La preeclampsia desaparece después de embarazo.

Prevención

Dos estudios publicados en octubre de 2007 mostraron que un control cuidadoso del peso durante el embarazo puede disminuir el riesgo de preeclampsia. Cuando los investigadores compararon las mujeres que tuvieron un aumento de peso menor, mediano y mayor, se descubrió que las mujeres que aumentaron menos de 15 libras (aproximadamente 8 Kg.) presentaron menos casos de preclampsia. Las mujeres que aumentaron más de 35 libras (aproximadamente 16 Kg.) presentaron tasas de preeclampsia mucho más alta. Estos resultados fueron ciertos en mujeres con un índice de masa corporal normal antes de los embarazos, al igual que en el caso de las mujeres que tenían sobrepeso o eran obesas.

En extensos estudios en mujeres sanas se demostró que el calcio y una dosis baja de aspirina, tratamientos que alguna vez se creyeron prevenían la preeclampsia, no ayudan a evitarla.

Algunos especialistas sospechan que la dosis baja de aspirina podría brindar una leve protección a mujeres que tienen un riesgo especialmente mayor de preeclampsia, aunque no se ha demostrado que el tratamiento funcione en mujeres con riesgo promedio.

Las complicaciones de la preeclampsia y la eclampsia pueden prevenirse. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention) descubrieron que las mujeres que reciben cuidado prenatal tienen siete veces menos probabilidad de morir de preeclampsia y eclampsia que aquellas que no se realizan controles prenatales. El cuidado prenatal es esencial y un paso que salva vidas ya que previene las complicaciones y la muerte tanto de la madre como del feto.

Tratamiento

La única cura para la preeclampsia y la eclampsia es que el bebé nazca. Si sus síntomas son leves, su médico o partera podría tratar de retrasar el nacimiento para asegurarse de que el bebé se haya desarrollado lo suficiente como para poder nacer sin problemas.

Preeclampsia leve: el objetivo del tratamiento de la preeclampsia leve es retrasar el nacimiento hasta que el feto haya madurado lo suficiente como para que pueda vivir fuera del útero. Probablemente le pidan que tenga reposo y su médico o partera le controlará su presión arterial, peso, proteína en la orina, enzimas hepáticas, función renal y factor de coagulación de su sangre. Su proveedor de salud también controlará su salud y el crecimiento del feto. Algunas mujeres necesitan ser hospitalizadas para recibir un tratamiento y control adecuados, mientras otras pueden permanecer en sus hogares. Si no la hospitalizan, necesitará que su profesional de la salud la controle con frecuencia.

Preeclampsia severa: el objetivo general es prevenir la eclampsia (convulsiones), evitar otras complicaciones y tener a su bebé tan pronto como su salud física se lo permita. Su estado de salud física y bienestar comenzarán a reestablecerse una vez nacido el bebé. Las mujeres con preeclampsia severa son hospitalizadas y generalmente son tratadas con sulfato de magnesio, un medicamento para disminuir el riesgo de las convulsiones. El sulfato de magnesio usualmente se da por vía intravenosa (en la vena) o se inyecta en el músculo. Podría ser necesaria medicación para bajar la presión arterial antes de dar a luz.

Eclampsia: las convulsiones generalmente se tratan con sulfato de magnesio por vía intravenosa. Podrían usarse otros medicamentos anticonvulsivos como el lorazepam (Ativan) o la fenitoína (Dilantin), pero estos no funcionan bien en el control de la eclampsia. Una vez controladas las convulsiones y estabilizada la presión arterial de la madre, el bebé puede nacer.

Cuándo llamar a un profesional

Usted debería programar una cita para control prenatal con un profesional de la salud tan pronto como sepa que está embarazada. Si tiene inflamación, dolor de cabeza severo, cambios en la visión, dolor abdominal o pélvico u otros síntomas de preeclampsia, visite a su médico o partera de inmediato.

Pronóstico

La recuperación total de la preeclampsia es muy buena. La mayoría de las mujeres mejoran en uno a dos días posteriores al nacimiento, y la presión arterial vuelve a reestablecerse como antes del embarazo en las siguientes 6 a 12 semanas. El cuidado prenatal puede reducir drásticamente las complicaciones y las muertes por preeclampsia porque las mujeres diagnosticadas con preeclampsia leve pueden recibir tratamiento sin demora. Entre el 5 y el 8% de las embarazadas en Estados Unidos desarrollan preeclampsia. El progreso en el tratamiento de la preeclampsia ha salvado vidas de las madres y sus recién nacidos. En Estados Unidos y Gran Bretaña, entre el 1 y el 2% de las mujeres que desarrollan eclampsia mueren y el 3% de los bebés mueren durante o después del nacimiento. La tasa de mortalidad de la madre por eclampsia es lugares donde el cuidado de la salud no es fácil acceso puede exceder el 13%.

Alrededor de una de cada cinco mujeres con preeclampsia en el primer embarazo tendrán preeclampsia en el segundo embarazo.

Tomado de Vida y Salud