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sábado, 19 de noviembre de 2011

Los niños y el envenenamiento por plomo: un peligro que puede evitarse

Como padre responsable, preocupado por el bienestar de tus hijos, te interesará saber qué puedes hacer para evitar que ingieran este compuesto y se intoxiquen y/o se envenenen con el plomo, un metal tóxico tan abundante en el medio ambiente. La mayoría de los adultos lo tienen en su cuerpo en dosis muy bajas y lo toleran bien, pero los niños, hasta en cantidades pequeñas, puede traer consecuencias negativas en el aprendizaje, en el comportamiento y en la salud en general. Presta atención para que sepas qué debes hacer.

Los niños exploran el mundo con las manos. Con sus deditos van tocando todo tipo de objetos (empezando con sus juguetes), entran en contacto con el suelo y otras superficies mientras gatean o juegan, y luego, con la mayor tranquilidad del mundo se llevan las manos a la boca. Esa interacción entre mano y boca, que es parte del desarrollo normal de la infancia, los hace mucho más susceptibles a la contaminación y a la intoxicación o envenenamiento por plomo, que también se conoce como saturnismo o plumbosis. ¿Pero cómo, dirás, si mantienes tu casa escrupulosamente limpia? ¿De dónde viene ese plomo? No se trata de suciedad, sino de antigüedad. Ahora te explico.

La mayoría de los hogares construidos antes de 1960, contienen todavía restos de pintura a base de plomo, cuyo uso residencial se prohibió en 1978, al menos en Estados Unidos. Aunque la estructura se haya pintado posteriormente, la pintura con contenido de plomo puede pasar al aire al descascarillarse, ya sea al realizar reparaciones caseras o remodelaciones, al raspar la pintura vieja para pintarse de nuevo, o con el roce continuo de las superficies como con los marcos de las ventanas. Es durante estos procesos que las partículas de la pintura pasan a formar parte del polvo que se acumula en el suelo y en las esquinas, o en la tierra o las áreas que rodean la casa. Y ahí es en donde pueden “encontrarlas” las manitas de los niños. Según los datos ofrecidos por el Centro de Control de Enfermedades (CDC), esta es la fuente del envenenamiento o intoxicación por plomo de un 30% de los casos entre la población infantil en los Estados Unidos. Pero hay otras fuentes:
  • Contacto con juguetes, o con bisutería de juguetes, importados
  • Madre embarazada que transfiere el plomo a su bebé a través del torrente sanguíneo
  • Caramelos importados
  • Cosméticos importados
  • Materiales utilizados en procedimientos artesanales que puedan realizarse como pasatiempo en el hogar, como la confección de objetos de cerámica o de alfarería
  • Agua contaminada al pasar por tuberías antiguas hechas a base de plomo, o con soldadura o válvulas de plomo o de bronce
  • Algunos productos como teteras y persianas de vinilo
Las leyes son menos estrictas en otros países. Ten precaución con los productos mencionados arriba. Otro ejemplo es, en Estados Unidos es ilegal empacar alimentos en latas soldadas con plomo, no es así en todos los países y los alimentos se pueden contaminar. Ten precaución.

El riesgo de la exposición al plomo también puede aumentar si uno de los adultos que vive en el hogar trabaja en una industria en la que se emplea el plomo, y regresa a casa con la ropa de trabajo y los niños la pueden tocar, o si la ropa de trabajo contaminada se lava en la misma tanda que la ropa del resto de la familia.

¿Por qué hay que evitar la intoxicación con plomo?...

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sábado, 30 de abril de 2011

¿Tienes un botiquín de primeros auxilios a tu alcance?


Si no lo tienes, es hora de que compres o hagas uno, o mejor dos. Es importante tener un pequeño botiquín de emergencia a tu alcance para heridas menores en casa y otro para viajes. Aquí te contamos más acerca de los botiquines de emergencia o “equipo” de primeros auxilios.
Si tienes hijos/as sabrás que en cualquier momento pueden llegar con una raspada, o una cortada producto de alguna caída al estar jugando en el parque, por ejemplo. Incluso tú, o alguien en la cocina puede quemarse superficialmente o si la familia entera se va de paseo, puede que se presenten situaciones en las que un botiquín de emergencia puede resultarte bastante útil.
Por lo general, puedes comprar los que venden en la Cruz Roja de tu país o también se pueden conseguir en las farmacias. Hay algunos que están muy completos. Si no los encuentras ya hechos, también los puedes armar tu mismo/a.
Un botiquín de primeros auxilios puede ser una caja cualquiera en la cual tengas los siguientes artículos:
  • Gazas, de preferencia estériles
  • Vendas de diferentes tipos y tamaños.  Por ejemplo triangular y elástica
  • Algodón
  • Algún desinfectante, que puedes ser agua oxigenada, una solución de iodo como betadine, cremas antisépticas, etc.
  • Curitas
  • Termómetro, especialmente si tienes niños
  • Alguna medicina para el dolor, como acetaminofén, ibuprofén o aspirina
  • Si deseas, otras medicinas para la gripe, la diarrea, una alergia, etc.
Obviamente esto es lo mínimo y puedes agregarle lo que desees.
El botiquín de tu casa debe contener materiales para tratar heridas menores como:
  • cortadas
  • quemaduras leves
  • raspaduras
  • picaduras de insectos
  • heridas con astillas
  • esguinces
Un botiquín de viaje, en cambio, debe incluir algunas otras cosas, ya que quizá si estás lejos de un centro urbano (una ciudad), no sea fácil conseguir algunos medicamentos. Por eso, el botiquín de viaje, además de lo anterior, podría incluir medicinas para mejorar los síntomas de:
  • congestión nasal
  • dolor de garganta
  • fiebre
  • tos
  • diarrea
  • dolor de estómago
  • alergias
La Cruz Roja de Estados Unidos recomienda que tanto el botiquín de casa, como el botiquín de viaje, contengan lo siguiente (podrías chequear con la Cruz Roja de tu país, pero probablemente las recomendaciones sean similares):
  • 25 curitas adhesivas
  • 2 compresas absorbentes
  • 1 cinta adhesiva
  • 5 paquetes de ungüentos o pomadas que contengan antibióticos
  • 5 pañitos antisépticos (se usan para desinfectar heridas)
  • 2 paquetes de aspirina
  • 1 frazada o cobija especial para emergencias (habitualmente viene con el botiquín y es de color plateado, para aislar y conservar la temperatura)
  • Una máscara de oxígeno (con válvula de una sola dirección)
  • 2 pares de guantes de látex grandes
  • 1 compresa fría
  • 2 paquetes de pomada de hidrocortisona
  • tijeras
  • Una venda elástica (vienen enrolladas)
  • Cinta adhesiva
  • 10 gasas esterilizadas de dos tamaños
  • Termómetro oral (sin mercurio y sin vidrio)
  • 2 vendajes triangulares que pueden utilizarse como cabestrillo o compresa
  • Unas pinzas
  • Folleto de instrucciones para primeros auxilios
  • Medicina para la diarrea y para el dolor de estómago
  • Medicamento para la congestión nasal y para las alergias
  • Medicina para bajar la fiebre
  • Medicina para la tos
Asegúrate de que todos en la familia sepan en dónde está el botiquín de emergencia o  primeros auxilios. Un buen lugar para guardarlo es en la cocina, pues es más seco que el baño. Revísalo periódicamente para verificar que los medicamentos no estén vencidos y reemplázalos cuando sea necesario. Es una buena idea que tengas en el botiquín de primeros auxilios los teléfonos de los centros locales para asistencia con envenenamientos, con ambulancias, con asistencia médica a domicilio, los números telefónicos de algunas farmacias, etc.
El botiquín de primeros auxilios o botiquín de emergencia para viajes debe ir en tu automóvil dentro de una bolsa para protegerlo del clima. También es importante si viajas en lancha (bote, barco), que guardes el botiquín en una bolsa impermeable.
Cuando vayas de viaje a lugares que queden lejos de sitios poblados con agua potable, asegúrate de llevar bastantes líquidos y suficiente agua en caso de que alguien sufra de deshidratación.
Con un botiquín de primeros auxilios al alcance de todos, estarás más tranquilo(a) tanto en tu casa como cuando te vas de paseo.
Tomado de Vida y Salud