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martes, 13 de marzo de 2012

El bajo peso al nacer, asociado con el autismo

Los problemas del desarrollo, permanentes y profundos, característicos del autismo son uno de los temores más grandes de los padres. Las causas de esta serie de trastornos son principalmente genéticas, pero un nuevo estudio indica que el bajo peso al nacer, concretamente en los gemelos, puede tener alguna influencia. Sigue leyendo para que te enteres en detalle.

El autismo comprende a una serie de trastornos del desarrollo que afectan al cerebro. Generalmente aparece durante los 3 primeros años de vida. El autismo impide el desarrollo normal de las habilidades sociales y de comunicación. Un niño autista puede pasar mucho tiempo aislado y tener dificultades para hablar y para expresarse. Sin embargo, el autismo es una condición que en ocasiones no es fácil de detectar.

Es posible que haya ciertas conductas del niño que les parezcan sospechosas a los padres que probablemente se manifiesten cuando entre a la escuela y que además presente problemas de conducta y comunicación. Como mencioné, el autismo es un espectro de trastornos, es decir, que puede tener síntomas leves o severos, y que incluso puede que los niños se desarrollen de manera aparentemente normal y que no sea hasta los 2 o 3 años de vida, en que se empiecen a manifestar los síntomas. El autismo no tiene cura, pero puede manejarse con terapia y mejorarse a medida que pasan los años.

Las causas de esta condición están ligadas a la genética y a factores ambientales, pero un nuevo estudio revela que — al menos en gemelos idénticos — el bajo peso al nacer juega un papel importante. Unos investigadores de la Universidad Northwestern en Estados Unidos, llegaron a esta conclusión luego de estudiar a más de 3,700 parejas de gemelos,.

Por ejemplo, al analizar a varios gemelos idénticos “discordantes” (es decir que uno sufre de autismo y el otro no) encontraron que en aquellos bebés cuyo hermano era 15% más pesado al nacer (más de 14 onzas), tuvieron un riesgo 13% mayor de sufrir autismo.

No obstante, los autores del estudio publicado en la revista Pyschological Medicine, advierten que también los factores ambientales prenatales (antes del nacimiento) y perinatales (alrededor del nacimiento) son importantes y se suman a la predisposición genética que existe para el autismo.

Esta misteriosa enfermedad ha sido objeto de debate por muchos años. Se ha llegado a culpar a algunas vacunas por su desarrollo, pero esto ya se ha descartado. Así que el debate sobre las causas definitivas del autismo sigue abierto. Esperamos que la ciencia siga avanzando para responder a las preguntas que se tienen acerca del autismo.

No te olvides que ante cualquier duda que tengas sobre el comportamiento y el desarrollo de tu bebé, debes consultar a tu pediatra y si es necesario, a un especialista.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 10 de septiembre de 2011

Hijos en la cama de los padres, ¿sí o no?


“¿Lo dejamos o no lo dejamos?” Esta es la pregunta que muchas veces se hacen los padres ante los reclamos de sus niños que, ya sea por miedo o porque prefieren estar en compañía, quieren a sus padres cerca a la hora de dormir. Con respecto a este tema hay opiniones a favor y en contra. Si como padres temen que compartir la cama con sus hijos afecte su desarrollo, un nuevo estudio ha demostrado que hacerlo después del primer año de vida no presenta riesgos. Sigue leyendo y luego cuéntanos: ¿lo han dejado compartir la cama con ustedes o no?

A muchas mamás les encantaría dormir toda la noche con sus bebés sobre el pecho, pero los especialistas no lo recomiendan. La Academia Americana de Pediatría (AAP por su sigla en inglés) sugiere que los lactantes no compartan la cama con sus padres. El temor principal es que sufran lo que se conoce como Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

Independientemente de esto, el denominado colecho, nombre con el que se denomina, justamente, al hecho de que los niños duerman o compartan la cama con sus padres varias veces por semana, parece ser algo cultural.

Y mientras algunos temen que esto afecte el desarrollo psicológico de los niños, otros consideran que la separación entre la mamá y el bebé a veces se produce demasiado temprano ya que, por ejemplo, en las sociedades occidentales se tiende a alejarlo y dejarlo solo prácticamente desde el momento en que nace, aunque, los bebés muy pequeños necesiten el contacto físico constante con sus mamás hasta que se adaptan al nuevo mundo en que se encuentran.

Ni un extremo ni otro. Un estudio reciente ha demostrado que dormir en la cama de los padres luego del primer año de vida no afecta el desarrollo intelectual o social de los niños pequeños, aunque los investigadores que estuvieron a cargo recordaron la importancia de tener en cuenta la sugerencia de la AAP.

En este sentido, el mensaje para las mamás y para los papás sería: compartir la cama con el bebé no generará problemas de conducta en el futuro. Eso sí, deben esperar a que el bebé cumpla su primer año de vida. A partir de ese momento desaparece el riesgo de sufrir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Antes de ese momento lo que mejor es que el bebé duerma cerca de los padres, pero en su propia cuna.

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de especialistas de la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook analizó los datos de casi mil familias de bajos ingresos que tenían al menos un niño menor de un año al inicio del estudio.

Los autores visitaron a cada familia cuando los niños cumplieron uno, dos y tres años, y les consultaron sobre la salud de sus hijos, las rutinas de crianza y el lugar donde dormían. De las respuestas se encontró que casi la mitad de las mujeres había compartido la cama con el bebé en alguna de esas edades, y entre ellas, las hispanas y las afroamericanas lo hacían con más frecuencia que las blancas. A los cinco años, todos los niños fueron sometidos a varias pruebas cognitivas y de conducta, con un enfoque en la evaluación de las habilidades matemáticas y del lenguaje. Además, analizaron los niveles de hiperactividad y las habilidades sociales. Tras controlar varios factores, como el sexo del niño, el peso al nacer, la etnicidad, el nivel económico y la educación de la madre, los autores no encontraron ninguna relación entre los niños que compartían la cama con sus padres después de un año de nacido y el inicio de los problemas de aprendizaje o de conducta a los cinco años.

Estos hallazgos, publicados en la edición de agosto de la revista Pediatrics, sugieren que compartir la cama no es necesariamente una mala idea para los niños de esa edad, pero los especialistas advierten que el estudio no consideró si esto afecta o no al modo en que duermen los niños. En este sentido, sí es importante que la calidad del sueño sea buena para tener un desarrollo apropiado.

Por eso los padres deberán decidir qué es más conveniente para sus hijos, si deben compartir o no la cama con ellos, teniendo en cuenta qué costumbres ayudan a descansar mejor a todos los miembros de la familia.

Los autores del estudio no pretenden recomendarle a los padres que tomen una decisión u otra, sino simplemente ayudarles a despejar sus dudas y sus temores basados en la información que se obtiene de los estudios. ¿A ti qué te parece? ¿Compartes la cama con tu hijo o descansa mejor durmiendo en su habitación? 

Tomado de Vida y Salud

domingo, 4 de septiembre de 2011

Como ayudar a un niño con Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH o TADH) ¡sin rendirse en el intento!


Si tu hijo, que siempre ha sido inquieto y no puede concentrarse en nada más allá de unos minutos, acaban de diagnosticarle que sufre del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, ¡No te desesperes! Aquí te ofrecemos algunas sugerencias para que la convivencia con el niño sea más efectiva, tranquila y segura.

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH o TADH), es uno de los trastornos del comportamiento más comunes entre los niños de edad escolar que afecta unas tres veces más a varones que a niñas, aunque no se sabe exactamente por qué. Se caracteriza por la falta de concentración, la actividad constante, la impaciencia y la impulsividad que muchas veces ponen en peligro a los niños. Aunque entienden lo que se espera de ellos, tienen dificultad para ejecutar las tareas que se les asignan. Esto dificulta no solamente la convivencia en el hogar, sino el desempeño en la escuela porque se les hace muy difícil permanecer sentados y prestar atención.

Es importante que sepas que criar a un niño con TDAH representa un gran desafío, pero tú puedes llevar a cabo la tarea con paciencia y mucho amor. Tu hijo no es ni malo ni malcriado, sencillamente sufre de un desorden de la conducta que no es su culpa ni la de sus padres tampoco. Con un tratamiento adecuado y reglas firmes y claras tanto en el hogar como en la escuela, los niños con TADAH pueden mejorar y aprender a manejar sus síntomas exitosamente.

Algunas estrategias que pueden ayudarte con un niño que sufre este trastorno son:

Los niños con TDAH necesitan ante todo orden y rutina. Crea un horario de actividades y colócalo en un lugar visible. Incluye en este programa los detalles diarios, desde la hora de despertarse hasta la de acostarse, incluidos los momentos de hacer la tarea o los de diversión, como aquéllos en los que mirará televisión o jugará con la computadora. Haz que el niño se familiarice con este horario y si hay algún cambio, explícaselo con anterioridad.

Establece reglas claras para la convivencia en el hogar (y escríbelas). Es importante que el niño sepa qué pasará si no obedece o no las cumple.

Para darle instrucciones al niño, sé directa y no uses explicaciones muy largas o complicadas. La clave es utilizar mensajes claros, concisos y concretos. Háblale pausadamente y mirándole a los ojos. Luego, pídele que repita las indicaciones para corroborar que ha captado correctamente el mensaje.

A la hora de poner límites, haz que sean realmente efectivos. En lugar de alzar la voz o pegarle, usa castigos o cancelación de privilegios. Con los niños más pequeños, utiliza otros métodos, como alejarlos de un comportamiento negativo distrayendo su atención o ignorarlos durante unos minutos para no reforzar el comportamiento todavía más con una reacción desmedida de tu parte.

Si el niño se porta bien, recompensa sus logros y comportamientos positivos.

Ayuda a tu hijo a ser organizado con sus cosas: ubica siempre cada cosa en un mismo lugar. De ese modo, también lo ayudarás a evitar que pierda objetos.

Cuando vaya a hacer su tarea, o necesite concentrarse en algo, evita las posibles distracciones, como la televisión, la radio y los juegos en la computadoras. Divide la tarea en porciones, para que aproveche mejor los períodos de concentración. Si comienza por sus áreas más fuertes y las termina con éxito, reforzará su autoestima y podrá enfocarse mejor en el resto. Procura, como mencionamos anteriormente, hacer la tarea a la misma hora y en el mismo lugar, para seguir una rutina predecible y que le resulte familiar.

Si el niño tiene que elegir algo, (ropa, comida o juguetes por ejemplo), limita las opciones. Dos alternativas son más que suficientes y evitan que el niño se sienta aturdido o sobre estimulado.
Ayuda a tu hijo a descubrir su talento, ya sea en los deportes, el arte, la música o cualquier otra actividad. Esto lo ayudará a sentirse bien consigo mismo y con los demás.

Evita referirte a él de forma negativa con otras personas y mucho menos cuándo él esté presente. Tampoco lo avergüences delante de otras personas ni lo compares con sus hermanos ni con sus amiguitos.

Asegúrate de que el niño esté siempre bajo la supervisión de un adulto y habla regularmente con sus maestros y sus profesores para estar al tanto de su desempeño en el colegio.

Habla con otros padres de niños con TADH, aprende más sobre este trastorno y no dudes en pedir todo el asesoramiento que necesites. Entre más sepas, mejor será para toda la familia.
Participa en grupos de apoyo y/o de terapia familiar o individual para perfeccionar técnicas de disciplinas y maneras positivas de reaccionar ante la conducta de los niños.

Recuerda que un hijo con TDAH necesita orden, rutina y disciplina. Surgirán momentos difíciles, pero puedes superarlos con información, comprensión y amor. No te desanimes: ¡tu hijo te necesita!

Tomado de Vida y Salud

jueves, 2 de junio de 2011

Síndrome del cromosoma X frágil


¿Qué es?
El síndrome del cromosoma X frágil es un trastorno hereditario asociado con el retraso mental y una apariencia particular. Está causado por un error en una pequeña parte de DNA (diseño genético), el gen FMR1. Este gen se encuentra en el cromosoma X, uno de los dos cromosomas, X y Y, que determinan el sexo de la persona.
En personas con cromosoma X frágil, una sección individual del código del ADN – el CGG – es “frágil” y se repite anormalmente varias veces, en comparación con la cantidad normal que es de 5 a 50 veces. Como consecuencia, el gen FMR1 es un gen que no se expresa (no está activo) y el cuerpo no puede producir proteína FMR1, relacionada con la función nerviosa.
Según el número de expansiones del CGG, el cromosoma X frágil puede presentar diversas consecuencias en la conducta, el intelecto y el cuerpo. Las personas con más expansiones tienden a tener síntomas más severos. Por ejemplo, las personas con 200 o más expansiones del CGG tienen una mutación total del cromosoma X frágil y generalmente presentan muchos de los síntomas del síndrome del cromosoma X frágil, incluidos el retraso mental. Por ejemplo, las personas con 59 o 200 expansiones de CGG tienen premutaciones del cromosoma X frágil y podrían no mostrar signos o síntomas del síndrome del cromosoma X frágil. El número de expansiones de CGG puede aumentar cuando el gen se trasmite de una a otra generación, lo que aumenta la posibilidad de desarrollar la mutación del cromosoma X frágil.
El síndrome del cromosoma X frágil se presenta en aproximadamente 1 en 4.000 a 6.000 hombres y 1 en 8.000 a 9.000 mujeres. Aunque son muchas más las personas que son portadores de la premutación del cromosoma X frágil, no todas muestran signos de síntomas del síndrome. El síndrome del cromosoma X frágil es la causa hereditaria más común del retraso mental en los hombres.
Síntomas
Los signos y síntomas varían y pueden incluir:
  • cara alargada, orejas grandes y salientes, mentón y frente prominente, paladar alto y arqueado (techo de la boca), pies planos, testículos grandes en los niños (especialmente después de la pubertad)
  • otros problemas físicos, incluidos ojos bizcos (estrabismo), otitis media serosa (líquido en el oído medio que no está infectado), articulaciones inusualmente flexibles, convulsiones y prolapso de la válvula mitral
  • problemas intelectuales y cognitivos, incluido retraso mental, discapacidades del aprendizaje y habla anormal
  • problemas de aprendizaje, incluidos hiperactividad, dificultad en la atención, evitar el contacto visual y otros comportamientos en el espectro del autismo, ataques violentos (especialmente en los niños adolescentes), y una sensibilidad inusual a los estímulos como la vista, los sonidos, los olores y el tacto
El síndrome del cromosoma X frágil tiende a ser leve y menos evidente en las mujeres. Generalmente, una mujer hereda dos cromosomas X, uno de cada padre. Si uno de de los cromosomas X tiene la mutación X frágil, el otro cromosoma X, heredado del padre sano, puede parcialmente contrarrestar la información genética incorrecta. Alrededor de la mitad de las mujeres con este problema no muestran síntomas de síndrome del cromosoma X frágil. La otra mitad presenta síntomas, especialmente discapacidades en el aprendizaje, problemas en el aprendizaje o discapacidad intelectual.
En los hombres, el cromosoma X frágil tiende a ser más evidente y más grave. Generalmente, un niño varón hereda solo un cromosoma X, de su madre. Si el cromosoma X tiene la mutación X frágil, el niño probablemente tendrá el síndrome del cromosoma X frágil porque el cromosoma Y (heredado del padre) no porta la información genética que puede contrarrestar el problema.
Diagnóstico
Su médico podría sospechar que su hijo tiene el síndrome del cromosoma X frágil en base a su apariencia y síntomas físicos, y a los antecedentes de problemas de conducta o discapacidades en el aprendizaje en la escuela. Su médico podría también preguntarle sobre los antecedentes familiares de problemas de conducta. En niños pequeños, podría no haber síntomas físicos claros, de manera que la sospecha podría estar basada solo en los retrasos en el desarrollo.
Su médico puede confirmar la presencia de premutación o mutación X frágil si toma una muestra de sangre y la envía para un análisis de ADN que contará el número de expansiones del CGG en el gen FMR1.
Duración
El síndrome de cromosoma X frágil es un problema genético hereditario presente en el nacimiento y dura toda la vida.
Prevención
No existe una manera de prevenir el síndrome de cromosoma X frágil. Las personas con esta afección pueden hacerse análisis genéticos y tener asesoramiento genético para conocer los riesgos de trasmitir el síndrome del cromosoma X frágil a sus niños.
Tratamiento
No existe una manera de corregir o eliminar las demás expansiones del CGG que causan el síndrome de cromosoma X frágil. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y maximizar el potencial del niño. Esto incluye:
  • un programa de educación especial con modificaciones en el entorno del aula, en los materiales didácticos de la maestra y en el programa de estudios
  • asesoramiento sicológico para el niño con el problema y su familia
  • terapia ocupacional y del habla y el lenguaje
  • medicamentos para tratar la hiperactividad, dificultad en la atención, ataques violentos y otros problemas de conducta
  • en los adolescentes o adultos con discapacidad mental, entrenamiento vocacional y si el médico lo indica, internar a la persona en una residencia comunitaria
Los nuevos enfoques del tratamiento se basan en estudios de investigación que muestran cambios en la función del cerebro relacionados con la actividad del gen FMR1. Los cambios en el gen FMR1 modifican la manera en que las células nerviosas “se comunican” entre sí dentro del cerebro. Los científicos están actualmente estudiando los medicamentos que tratan de corregir estas anomalías en la comunicación.
Cuándo llamar a un profesional
Un niño con inexplicables retrasos en el desarrollo deberían ser examinado para detectar síndrome del cromosoma X frágil porque los síntomas no son muy específicos en los niños pequeños. Llame a su médico si sospecha que su hijo tiene síndrome del cromosoma X frágil que no ha sido diagnosticado o si tiene preguntas acerca del riesgo de tener un hijo con síndrome del cromosoma X frágil. Si tiene un familiar cercano que ha sido diagnosticado con síndrome del cromosoma X frágil o si tiene miembros de su familia con discapacidad mental inexplicable, pregunte a su médico si usted necesita ser examinado para detectar el síndrome del cromosoma X frágil.
Pronóstico
El pronóstico de los niños con síndrome del cromosoma X frágil mejora cuando la enfermedad se diagnostica apenas se manifiesta. Entre las mujeres con mutación completa del cromosoma X frágil, alrededor de la mitad de las mujeres y casi todos los hombres tienen retraso mental de por vida. La mayoría de las personas con síndrome del cromosoma X frágil tienen un promedio de vida normal.
Los portadores del cromosoma X frágil pueden tener otros síntomas. Entre las mujeres con premutación, de 1 a 5 experimenta falla ovárica prematura. Entre los hombres y las mujeres con premutación, hay un mayor riesgo de sufrir otros problemas neurológicos llamados síndrome del cromosoma X frágil con temblor/ataxia (FXTAS, por sus siglas en ingles).
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 1 de junio de 2011

La meditación puede ayudarte a mejorar tu rendimiento en el colegio


Si no te está yendo tan bien cómo quisieras en tus estudios, aquí te presentamos una alternativa que puede ayudarte a mejorar tu capacidad de concentrarte y aprender: la meditación. ¿Se te había ocurrido? Sigue leyendo y entérate lo que se ha descubierto en investigaciones recientes sobre este tema.
Si crees que la meditación es aburrida, que es algo que sólo le gusta a la gente grande y que no tiene nada que ver con tu estilo de vida moderna, activa, llena de actividades y de reuniones sociales, te sugiero que tomes dos minutos para leer este artículo, especialmente si no te está yendo tan bien en el colegio cómo tú quisieras.
¿Por qué? Porque un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores de la Universidad Maharishi de Administración, en California, Estados Unidos, demostró que la meditación trascendental podría ayudar a mejorar el rendimiento académico en los adolescentes, sobre todo en los cursos de matemática y de inglés.
Para ello consideraron el desempeño de alrededor de 200 alumnos de un colegio estatal en California, que tenían problemas para aprobar estas dos materias: inglés y matemáticas, y encontraron que quienes practicaban el programa de meditación transcendental mejoraron su rendimiento y sus calificaciones en ambos temas.
Si te estás preguntando de qué se trata la meditación trascendental, te cuento: es una práctica que te lleva a un estado de una tranquilidad mental y a otras vivencias espirituales, pues se enfoca en estar en el momento presente. Existen distintos tipos de meditación que generan efectos diferentes, por eso algunas personas aplican estas técnicas para obtener beneficios en distintos aspectos, como la salud y la educación. Esto dio lugar a que cada vez más investigadores se dedicaran a buscar una relación entre la meditación y esos  aspectos de la vida.
La meditación está asociada con estados de relajación física que pueden ser utilizados para aliviar el estrés, la ansiedad y otros síntomas del cuerpo, así como para producir cambios en la mente, que pueden ser utilizados para observarse a uno mismo, aprender a controlar la conducta o los impulsos y descubrir cuándo tu forma de pensar hace que seas autodestructivo/a o que te dañes a ti mismo/a.
Relacionado con la conducta y el pensamiento, los investigadores han desarrollado estudios en distintos países para vincular la meditación con la educación y encontraron resultados positivos. Por ejemplo, algunos análisis realizados en Estados Unidos por el Inner Resilience Program, en Nueva York, consideraron a estudiantes de hasta 11 años de edad y demostraron que la meditación en las aulas había logrado mejorar la confianza de los niños en sí mismos y su capacidad para relacionarse con el mundo.
En otro estudio que comparaba los hallazgos de más de 100 investigaciones al respecto, se comprobó que los estudiantes que recibieron el aprendizaje social y emocional dentro y fuera del aula mostraron importantes mejoras en su comportamiento: no sólo dominaron las habilidades para tranquilizarse y desenvolverse mejor, sino que también aprendieron con más eficacia y sus notas fueron más altas.
¿Todavía piensas que la meditación no es para ti? Pues hay más. Otras investigaciones trataron de evaluar cómo estas técnicas te pueden ayudar a mantenerte más sano, teniendo en cuenta que la salud emocional (es decir, tus emociones y tus sentimientos) afectan a la salud del cuerpo.
Tu cuerpo responde a la manera en la que piensas, sientes y actúas. Si estas estresado, ansioso o enojado, tu cuerpo tratara de decirte que algo no anda bien. Por eso, cuando tienes problemas emocionales es posible que el sistema de defensas de tu organismo se  debilite y, por ejemplo, podrías tener más resfriados y otras infecciones. Además, en esos tiempos difíciles es posible que te sientas desganado/a y no cuides tu salud como debieras, podrías no tener deseos de hacer ejercicio, comer mal y hasta abusar del alcohol, el tabaco u otras drogas (algo que, desafortunadamente, es bastante común durante la adolescencia).
Por todo esto, es importante que trates de reconocer tus emociones y comprender por qué las estás teniendo. Y si no tienes tiempo de empezar algún tipo de meditación (aunque algunas requieren ejercicios que pueden resultar muy entretenidos), aquí te sugiero algunas cosas sencillas que puedes empezar a aplicar para mejorar tu salud emocional y, de paso, sentirte más concentrado/a y con más energía para absorber nuevos conocimientos y mejorar tu rendimiento en los estudios y en la escuela:
  • Expresa tus sentimientos para que las personas que te quieren puedan saber qué cosas te molestan. Aunque debes considerar que quienes te rodean no siempre podrán ayudarte, a veces podría ser necesario que busques ayuda profesional.
  • Trata de que tu vida sea equilibrada y no te obsesiones con los problemas que puedan conducirte a sentimientos negativos. Es importante que aprendas a lidiar con los problemas pero también que puedas enfocarte en las cosas positivas de tu vida.
  • Procura ser tolerante cuando te enfrentes a los problemas y eleva la imagen que tienes de ti mismo/a.
  • Cuida tu salud. Para estar bien emocionalmente también hay que estarlo físicamente. Trata de que tus comidas sean saludables, duerme suficiente y haz ejercicios regularmente.
Hay muchos recursos para estar bien emocional y físicamente. La meditación es una de ellas. Tu mismo/a encontrarás cuáles son las cosas que te hacen bien y, cuando las descubras, no las abandones, te ayudarán para llevar una adolescencia sana y feliz, incluyendo un mejor rendimiento en la escuela.
Tomado de Vida y Salud

viernes, 15 de abril de 2011

Morir y matar de aburrimiento


Unos estudios recientes demuestran cómo el aburrimiento no sólo afecta tu estado de ánimo sino que también puede afectar negativamente tu salud. Hasta puede convertirte en una persona violenta. Aquí te contamos más detalles sobre estas investigaciones y sus hallazgos, además de algunas claves para evitar el aburrimiento y mantenerte saludable.
“¡Me muero de aburrimiento!”. Este antiguo dicho popular que parece metafórico podría estar ocultando una gran verdad. Así lo demuestra un nuevo estudio según el cual quienes llevan una vida aburrida o tediosa tienden a morir más jóvenes que quienes tienen una vida más activa y divertida o que, por lo menos, no se sienten aburridos.
Eso encontraron un grupo de investigadores del University College London, en Inglaterra, que además comprobó que las personas que se quejan de que sus vidas son aburridas tienden a deprimirse y tienen el doble de posibilidades de sufrir ataques cardíacos, frente a aquellos que dicen entretenerse a menudo.
Entre los ‘aburridos’, la mayoría eran mujeres y personas que ejercían trabajos manuales o repetitivos. Además, el estudio demuestra que el aburrimiento tiende a llevar a las personas a adquirir hábitos nocivos como fumar, beber y consumir drogas (esto suele ocurrir muchas veces entre los adolescentes, que además tienden a ser hiperactivos y a buscar “emociones nuevas”).
Además, el aburrimiento también tendería a ser tapado con otra conducta igualmente nociva y riesgosa, pero no sólo para el aburrido sino también para terceros: la violencia.
Al respecto, un estudio realizado por dos investigadores del Naval Health Research Center en San Diego, en Estados Unidos, descubrió que los marinos que han estado en zonas de combate pueden experimentar aburrimiento.
Según una encuesta que realizaron para dicho análisis, encontraron que los soldados de la marina que tendían a desobedecer órdenes, a involucrarse en enfrentamientos y confrontaciones con otras personas, a descuidar a sus familias y a meterse en problemas con la policía eran aquellos que habían estado en zonas de combate “aburridas”.
En este sentido, los soldados que relataron haber estado en zonas monótonas en las que no tenían privacidad ni días libres tenían tres veces más posibilidades de desarrollar conductas antisociales que otros. Estos resultados se suman a otros que también analizan el aburrimiento en las tropas, algo que ha sido estudiado por diferentes investigaciones desde la segunda guerra mundial, según las cuales este sentimiento provocaría distanciamiento, resentimiento y enojo.
¿Qué sientes tú cuando estás aburrida o aburrido y qué haces para matar el aburrimiento? Si sientes que te aburres a menudo, te falta motivación o incentivo o sientes cansancio continuamente y crees que eso te lleva a reaccionar mal con los demás, vale la pena que busques alternativas saludables para divertirte.
Y si no logras cambiar esa situación y, por el contrario, te angustias por ello o sientes que te limita para realizar tus actividades cotidianas, pide ayuda profesional. Seguramente un médico o un profesional especializado podrá ayudarte a encontrar nuevamente esas actividades que hacen que te rías y te diviertas como en tus mejores épocas.
La vida es corta y ¡hay que disfrutarla!
Tomado de Vida y Salud