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martes, 4 de septiembre de 2012

Un nuevo medicamento podría detener el Alzheimer antes de que se desarrolle

La enfermedad de Alzheimer tiene un componente genético sin duda alguna. Gracias a que sabemos esto, los científicos van a probar por primera vez en la historia, un tratamiento preventivo en una familia colombiana en donde varios de ellos han desarrollado Alzheimer a una edad temprana, a los 45 años. Este interesante experimento podría llevar a grandes descubrimientos para prevenir esta condición que afecta la memoria y otras habilidades cognitivas.

Hace algún tiempo salió en el diario estadounidense The New York Times, una historia que conmovió a muchos: muchos miembros de una familia colombiana que viven en un pueblo en las afueras de Medellín, padecen unos casos extraños de Alzheimer. Digo extraños, pues esta enfermedad por lo general se desarrolla a una edad avanzada. En esta familia, la enfermedad de Alzheimer se presenta en personas de 45 años, quienes a los 51, tienen demencia total. Además, los casos de Alzheimer en esta familia en particular afectan a 5,000 personas, un gran clan que vive en esta región de Colombia. La historia ha llamado tanto la atención, que alrededor de 300 personas de dicha familia, son quienes participarán en la prueba de un medicamento para prevenir el Alzheimer antes de que se presenten síntomas. Los participantes tienen la mutación genética y tienen una edad de aproximadamente 30 años.

Oficiales federales de salud en Estados Unidos anunciaron en el mes de mayo que este tipo de estudio no tiene precedentes. De acuerdo al Doctor Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud, es el primero de este tipo que se hace en personas cuyo desarrollo cognitivo es normal, pero que tienen un riesgo elevado de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Gladys Betancur, de 39 años, es uno de los miembros de la familia afectada por el Alzheimer y se siente feliz porque no están solos. Su mamá murió de Alzheimer, sus tres hermanos ya tienen síntomas y por eso, ella se hizo una histerectomía para no quedar embarazada por miedo a transmitir esta mutación a sus hijos. Sin duda, este estudio que cuesta alrededor de $100 millones de dólares y que durará 5 años es una gran ayuda para esta familia y para quienes en el resto del mundo tienen una predisposición genética para desarrollar esta enfermedad mental. Según el Doctor Eric Reiman del Instituto Banner para el Alzheimer en Phoenix, uno de los líderes del estudio, en dos años se sabrá si el medicamento ayuda a retrasar la disminución de la memoria y los cambios en el cerebro.

Pero a pesar de que este estudio está diseñado para contrarrestar los síntomas del Alzheimer antes de que se presenten en personas que tienen una mutación genética, los científicos que no están asociados con el estudio, piensan que es un excelente avance para los pacientes de Alzheimer en general.

Es una gran oportunidad para analizar qué pasa en el caso de las personas afectadas genéticamente y puede ayudar a entender lo que sucede en aquellas que desarrollan la enfermedad a una edad avanzada.

El medicamento se llama Crenezumab y ataca las placas amiloides del cerebro o placas seniles, las cuales se cree son responsables de la enfermedad de Alzheimer. Si esta medicina logra anticiparse a los problemas cognitivos y de memoria que conlleva esta condición, los científicos sabrán que es posible prevenir o retrasar los síntomas años antes de que se produzca la demencia.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 19 de julio de 2012

Detectan genes relacionados con la obesidad infantil

Por primera vez, un grupo de investigadores de Filadelfia ha detectado dos genes que podrían estar relacionados con la obesidad infantil. Y aunque la recomendación sigue siendo estimular a los niños a hacer ejercicios y llevar una dieta saludable, estos hallazgos abren nuevos caminos para tratar de combatir este problema.

La obesidad infantil se ha convertido en una preocupación de salud pública en muchos países. Se estima que, durante las últimas décadas y sólo en los Estados Unidos, se ha triplicado la cantidad de niños con sobrepeso. Y eso no es todo: cada vez son más los niños que comienzan a presentar problemas de salud asociados a la obesidad, que antes eran de predomino de los adultos, como el colesterol alto, la presión arterial elevada y/o la diabetes de tipo 2.

Si bien el avance de la obesidad infantil se ha asociado al estilo de vida sedentario actual, en el que los niños pasan demasiadas horas mirando televisión o sentados frente a alguna pantalla, un grupo de investigadores del Centro de Genómica Aplicada del Instituto de Investigación del Hospital Pediátrico de Filadelfia, en Estados Unidos, ha identificado dos genes relacionados también relacionados a ella.

Se trata del primer hallazgo de este tipo – y ha sido publicado en la edición en línea del 8 de abril de la revista Nature Genetics -, en donde se detalla que los investigadores detectaron mutaciones en dos localizaciones genéticas que parecen predisponer a los niños a volverse obesos.

Para llegar a estos resultados, los autores analizaron lo que describen como la colección más amplia de ADN relacionada con la obesidad infantil de todo el mundo, que incluye datos obtenidos en otros 14 estudios que se habían hecho previamente en Estados Unidos, Canadá, Australia y Europa, sobre un total de 5.530 niños obesos y 8.318 niños que no tenían sobrepeso (todos de ascendencia europea).

Algunos padres se ofenden cuando el médico les indica que su niño está gordo, rellenito u obeso, para referirse a que tiene unos kilos de más. Sin embargo, es natural y necesario que el médico hable sobre este tema con los padres, para orientarlos sobre un estilo de vida que les permita tanto a los niños como a las niñas crecer y desarrollarse de una manera saludable.

Más allá de los genes, para que los niños crezcan sanos y sin problemas lo principal es que lleven una alimentación saludable y balanceada que les brinde todos los nutrientes que su cuerpo necesita, y si de combatir la obesidad se trata, la recomendación destacada es estimularlos a que hagan ejercicios y a que participen en juegos al aire libre, algo que lamentablemente, no ocurre en la mayoría de los casos.

Por ejemplo, las guías de la Asociación Nacional para el Deporte y la Educación Física de Estados Unidos sugieren que los niños tengan al menos una hora de actividad física por día, y que los preescolares, además, cuenten con algunas horas de tiempo de juego que no sea estructurado cada día.

Pero un grupo de investigadores de la University of Washington en Seattle, en Estados Unidos entrevistó a los padres de casi 9.000 niños y encontró que menos de la mitad de las mamás y sólo un cuarto de los papás reportó llevar a su hijo(a) a caminar o a jugar con ellos en el patio o en el parque, al menos una vez al día.

Asimismo, según los resultados de este estudio, que fue publicado en Archives of Pediatric & Adolescent Medicine, el 44 por ciento de las madres y el 24 por ciento de los padres dijo que tenía tiempo de juego al aire libre con sus hijos todos los días, cuando éstos estaban en edad preescolar. Los niños que menos tiempo jugaban al aire libre tenían menos compañeros de juegos que los demás y sus padres tenían que trabajar más tiempo fuera de casa.

No dejes que la falta de tiempo y las presiones de la vida diaria impidan que te diviertas y que juegues con tus hijos. El tiempo que tu hijo(a) invierte en el parque y en otras actividades físicas durante la infancia puede hacer que más tarde lo(a) haga practicar algún deporte, algo muy sano e importante para su desarrollo físico. Aprovecha esos momentos en familia para ejercitarte tú también. Después de todo, no hay mejor forma de enseñarle que poniendo el ejemplo, ¿no crees?

Tomado de Vida y Salud

martes, 13 de marzo de 2012

El bajo peso al nacer, asociado con el autismo

Los problemas del desarrollo, permanentes y profundos, característicos del autismo son uno de los temores más grandes de los padres. Las causas de esta serie de trastornos son principalmente genéticas, pero un nuevo estudio indica que el bajo peso al nacer, concretamente en los gemelos, puede tener alguna influencia. Sigue leyendo para que te enteres en detalle.

El autismo comprende a una serie de trastornos del desarrollo que afectan al cerebro. Generalmente aparece durante los 3 primeros años de vida. El autismo impide el desarrollo normal de las habilidades sociales y de comunicación. Un niño autista puede pasar mucho tiempo aislado y tener dificultades para hablar y para expresarse. Sin embargo, el autismo es una condición que en ocasiones no es fácil de detectar.

Es posible que haya ciertas conductas del niño que les parezcan sospechosas a los padres que probablemente se manifiesten cuando entre a la escuela y que además presente problemas de conducta y comunicación. Como mencioné, el autismo es un espectro de trastornos, es decir, que puede tener síntomas leves o severos, y que incluso puede que los niños se desarrollen de manera aparentemente normal y que no sea hasta los 2 o 3 años de vida, en que se empiecen a manifestar los síntomas. El autismo no tiene cura, pero puede manejarse con terapia y mejorarse a medida que pasan los años.

Las causas de esta condición están ligadas a la genética y a factores ambientales, pero un nuevo estudio revela que — al menos en gemelos idénticos — el bajo peso al nacer juega un papel importante. Unos investigadores de la Universidad Northwestern en Estados Unidos, llegaron a esta conclusión luego de estudiar a más de 3,700 parejas de gemelos,.

Por ejemplo, al analizar a varios gemelos idénticos “discordantes” (es decir que uno sufre de autismo y el otro no) encontraron que en aquellos bebés cuyo hermano era 15% más pesado al nacer (más de 14 onzas), tuvieron un riesgo 13% mayor de sufrir autismo.

No obstante, los autores del estudio publicado en la revista Pyschological Medicine, advierten que también los factores ambientales prenatales (antes del nacimiento) y perinatales (alrededor del nacimiento) son importantes y se suman a la predisposición genética que existe para el autismo.

Esta misteriosa enfermedad ha sido objeto de debate por muchos años. Se ha llegado a culpar a algunas vacunas por su desarrollo, pero esto ya se ha descartado. Así que el debate sobre las causas definitivas del autismo sigue abierto. Esperamos que la ciencia siga avanzando para responder a las preguntas que se tienen acerca del autismo.

No te olvides que ante cualquier duda que tengas sobre el comportamiento y el desarrollo de tu bebé, debes consultar a tu pediatra y si es necesario, a un especialista.

Tomado de Vida y Salud