DESPACHOS A TODO EL PAÍS
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lunes, 25 de junio de 2012

Recetas para la vida – ¿Porque será que mi familia no comparte mis éxitos?

¿Es envidia, competencia, incomprensión o simplemente mala comunicación?

“Familia… querida, amada, única” siempre un tema especial y delicado. Cada quien su propia historia y sus características tan peculiares. No hay dos familias iguales ya que cada una tiene su sazón único. Las reuniones familiares siempre provocan sentimientos encontrados, emociones gratas, alegrías, rencuentros; por el otro, traen viejos recuerdos, malos entendidos, resentimientos, rivalidades y frustraciones. Aprender a disfrutar la familia es importante ya que cuando esta nos contiene los integrantes se fortalecen, se nutren y encuentran un lugar seguro para crecer, cuando no la tienen estos lazos son difíciles de encontrar y generalmente la persona sufre y siente un gran vacío difícil de llenar…

Nadia no es la excepción; ella pertenece a una familia numerosa, llena de primos, tíos, abuelos, sobrinos, etc. Se acerca el viaje que cada año hace la familia. Ella no sabe si prefiere quedarse sola en su departamento y evitar los pleitos y los malos ratos que pasa en cada reunión familiar.

Ella es una muchacha talentosa y con grandes éxitos para la edad que tiene, cuenta con un buen trabajo que le permite mantenerse sola. Su vida, en general es buena, cualquier madre estaría orgullosa.

Sin embargo, los ojos de la propia Madre no siempre son los ojos de todos aquellos que nos rodean. Los éxitos de uno no son siempre motivo de celebración para los demás, incluso cuando se trata de parientes y amigos. Cada quien tiene su historia y sus propios problemas; algunos por falta de oportunidades, otros por tener poca motivación o menos recursos y aún otros, por dificultades personales. El regocijo y los relatos de la persona exitosa pueden generar sentimientos de competencia, inseguridad, pueden llevar a reproches, irritación y comparaciones. Esto es precisamente lo que le sucede a Nadia cada vez se junta con su familia.

Después de unas cuantas copas, comienzan a salir los trapitos al aire, cada quien habla lo que siente. Hay algunos que se burlan de ella, otros le reprochan y riñen, habrá algunos que ni siquiera se involucran, pero en general la familia parece no festejar el éxito de esta mujer.

Ciertamente cuando la persona está orgullosa de sus logros, tiene un brillo especial, está satisfecha, actúa de forma animada y en algunos casos se llega a embriagar de sus éxitos, olvidándose de voltear a ver a las personas que la rodean. Sin querer y en este caso, esto puede hacer sentir incómodos a los familiares y hasta puede pasar como si la persona exitosa esta actuando con soberbia y falta de atención.

Si la persona exitosa utiliza la prudencia y recuerda continuamente que el verdadero éxito es aquel que la engrandece sin deslumbrar o incomodar a sus seres queridos, seguramente encontrara la humildad necesaria para poder compartir sus logros sin deslumbrar a nadie.

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lunes, 9 de abril de 2012

El tráfico de la ciudad está dañando tu cerebro

 
Millones de personas en el mundo viven en ciudades congestionadas por los incontables autos o carros en sus autopistas. El estrés que trae estar atascado en el tráfico es sólo una forma más en que se afecta la salud. Ahora, unas investigaciones demuestran que los gases emitidos por los automóviles que respiramos mientras esperamos en un embotellamiento (trancón, atasco) de tráfico, pueden dañar las células cerebrales.

Manejar en una ciudad congestionada por el tráfico es tal vez de las cosas más estresantes que puede haber. No hay nada más frustrante que querer llegar a tu destino y tener que andar a paso de tortuga en un carro que fue diseñado, precisamente, para llevarte más rápido a donde quieres llegar. Desafortunadamente, muchas de las grandes ciudades en el mundo se ven cada día más congestionadas, lo cual incide directamente en la calidad de vida de sus habitantes. En algunas ciudades, por ejemplo, la gente pasa un promedio de 4 horas en su auto para ir y venir del trabajo. Esto, sin duda alguna genera estrés y otros problemas de salud que tal vez no te hubieras imaginado.

Unos estudios nuevos hablan de que el humo y los gases que emiten los automóviles tiene un efecto negativo en la salud de las células cerebrales afectando la capacidad de aprendizaje y la memoria – entre otras funciones cognitivas – desde una edad temprana.

Hasta ahora, los científicos no saben a ciencia cierta por qué la exposición al humo del tráfico puede dañar al cerebro, pero cada vez más investigadores se interesan en averiguar la causa. Es el caso del epidemiólogo Jiu-Chiun Chen de la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos, quien está estudiando el efecto de la contaminación por los autos en 7,500 mujeres en 22 estados diferentes en dicho país.

Pero hay algo que sí se ha comprobado en investigaciones previas realizadas en Holanda: respirar el aire contaminado al nivel de la calle (es decir, cuando vas en tu carro, coche o auto) en sólo 30 minutos puede aumentar la actividad cerebral en las regiones responsables de regular el comportamiento, la personalidad y la toma de decisiones.

Además, según estudios hechos este año en la Universidad de Harvard y en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, respirar el aire de una ciudad altamente contaminada por los automóviles por 90 días, puede cambiar la manera en que los genes se comportan en las personas mayores y alterar el genoma de un recién nacido a nivel molecular.

Otros estudios al respecto llevados a cabo en Nueva York, Boston (en Estados Unidos), Beijing (en China) y Varsovia (en Polonia), hablan de que los niños que viven en áreas en donde las emisiones de los gases y el humo de los automóviles son elevadas, obtuvieron calificaciones más bajas en evaluaciones de inteligencia y estaban más predispuestos a sufrir de ansiedad, depresión y de problemas de atención que aquellos niños que viven en ciudades en donde el aire es más limpio. Incluso, se encontró que las mujeres expuestas a este tipo de emisiones reportaron problemas de la memoria y en general, la contaminación causada por el tráfico en las ciudades también puede incidir en el aumento de casos de Alzheimer y la degeneración rápida en pacientes con la enfermedad de Parkinson.

Si bien estos estudios son preliminares, los científicos que estudian el tema están de acuerdo en que la evidencia de que los embotellamientos de tráfico afectan mucho más que tu paciencia, siguen creciendo.

El cerebro humano es vulnerable a los cambios en el ambiente y esto lo demuestra. Yo espero que los gobiernos en los distintos países del mundo tomen conciencia sobre el tema del transporte y haya soluciones viables para depender menos de los automóviles: no sólo así salvaremos la calidad del aire que respiramos, sino también, la salud de nuestro cerebro.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 5 de marzo de 2012

Las distracciones por uso de auriculares pueden conducir a un accidente grave

Los auriculares, conectados a los iPods y a los reproductores de mp3, les permiten a los usuarios escuchar música sin molestar a nadie más, y a distraerse mientras se “desconectan” del mundo. Aunque en algunas ocasiones esto puede tener sus ventajas, en otras puede ser peligro, sobre todo cuando los usan los peatones que dejan entonces de prestar atención al tráfico de vehículos que van de un lado a otro. Los jóvenes y los adolescentes son el grupo que están en mayor riesgo: ¡desconéctate un momento y escucha!

Amalia vive a sólo unas cuadras de la escuela secundaria en la que estudia. Eso le permite ir a sus clases y regresar a casa a pie, escuchando sus canciones favoritas ¡a todo dar! Claro que sólo las escucha ella, ya que lleva sus audífonos puestos. Hace solamente unos días, Amalia regresó a su casa muy nerviosa y asustada. Ensimismada con la música, no se fijó bien al atravesar la calle y solo se percató de que venía un auto al sentir el chirrido de las gomas cuando el coche frenó en seco. El episodio no pasó de un buen susto, pero pudo haber tenido consecuencias graves.

Las personas como Amalia, que caminan al trabajo o a la escuela, trotan o se ejercitan en las aceras de las áreas urbanas mientras escuchan música con auriculares corren un mayor riesgo de sufrir lesiones relacionadas con el tráfico e incluso de morir, precisamente a causa de esa costumbre. Así lo confirma un estudio realizado por la Universidad de Maryland que añade que la tendencia a este tipo de accidente se ha triplicado desde el 2004. En el informe publicado en la revista Injury Prevention, los autores del estudio usaron el Sistema Nacional de Vigilancia Electrónica de Lesiones de Estados Unidos, la comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor y el motor de búsqueda Google para encontrar datos relacionados con las muertes y lesiones entre los peatones que usaban auriculares y que ocurrieron entre enero de 2004 y junio de 2011. Entre los resultados están:
  • El número de accidentes ha ido en ascenso y ya en el 2011 se había triplicado.
  • Alrededor de dos terceras partes de las víctimas eran adolescentes y jóvenes.
  • La mayoría de los accidentes ocurrieron en ciudades.
  • En un 70% de los casos el accidente fue mortal (los peatones fueron atropellados por coches, camiones, camionetas, autobuses e incluso trenes).
  • En tres de cada cuatro accidentes los testigos vieron a la víctima usar los auriculares justo antes del accidente. Los expertos explican que el sonido proveniente de los auriculares probablemente ocultaba el ruido exterior, impidiendo que la persona escuchara el aviso de las bocinas o las sirenas que les advirtieron el peligro.
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domingo, 4 de septiembre de 2011

Como ayudar a un niño con Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH o TADH) ¡sin rendirse en el intento!


Si tu hijo, que siempre ha sido inquieto y no puede concentrarse en nada más allá de unos minutos, acaban de diagnosticarle que sufre del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, ¡No te desesperes! Aquí te ofrecemos algunas sugerencias para que la convivencia con el niño sea más efectiva, tranquila y segura.

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH o TADH), es uno de los trastornos del comportamiento más comunes entre los niños de edad escolar que afecta unas tres veces más a varones que a niñas, aunque no se sabe exactamente por qué. Se caracteriza por la falta de concentración, la actividad constante, la impaciencia y la impulsividad que muchas veces ponen en peligro a los niños. Aunque entienden lo que se espera de ellos, tienen dificultad para ejecutar las tareas que se les asignan. Esto dificulta no solamente la convivencia en el hogar, sino el desempeño en la escuela porque se les hace muy difícil permanecer sentados y prestar atención.

Es importante que sepas que criar a un niño con TDAH representa un gran desafío, pero tú puedes llevar a cabo la tarea con paciencia y mucho amor. Tu hijo no es ni malo ni malcriado, sencillamente sufre de un desorden de la conducta que no es su culpa ni la de sus padres tampoco. Con un tratamiento adecuado y reglas firmes y claras tanto en el hogar como en la escuela, los niños con TADAH pueden mejorar y aprender a manejar sus síntomas exitosamente.

Algunas estrategias que pueden ayudarte con un niño que sufre este trastorno son:

Los niños con TDAH necesitan ante todo orden y rutina. Crea un horario de actividades y colócalo en un lugar visible. Incluye en este programa los detalles diarios, desde la hora de despertarse hasta la de acostarse, incluidos los momentos de hacer la tarea o los de diversión, como aquéllos en los que mirará televisión o jugará con la computadora. Haz que el niño se familiarice con este horario y si hay algún cambio, explícaselo con anterioridad.

Establece reglas claras para la convivencia en el hogar (y escríbelas). Es importante que el niño sepa qué pasará si no obedece o no las cumple.

Para darle instrucciones al niño, sé directa y no uses explicaciones muy largas o complicadas. La clave es utilizar mensajes claros, concisos y concretos. Háblale pausadamente y mirándole a los ojos. Luego, pídele que repita las indicaciones para corroborar que ha captado correctamente el mensaje.

A la hora de poner límites, haz que sean realmente efectivos. En lugar de alzar la voz o pegarle, usa castigos o cancelación de privilegios. Con los niños más pequeños, utiliza otros métodos, como alejarlos de un comportamiento negativo distrayendo su atención o ignorarlos durante unos minutos para no reforzar el comportamiento todavía más con una reacción desmedida de tu parte.

Si el niño se porta bien, recompensa sus logros y comportamientos positivos.

Ayuda a tu hijo a ser organizado con sus cosas: ubica siempre cada cosa en un mismo lugar. De ese modo, también lo ayudarás a evitar que pierda objetos.

Cuando vaya a hacer su tarea, o necesite concentrarse en algo, evita las posibles distracciones, como la televisión, la radio y los juegos en la computadoras. Divide la tarea en porciones, para que aproveche mejor los períodos de concentración. Si comienza por sus áreas más fuertes y las termina con éxito, reforzará su autoestima y podrá enfocarse mejor en el resto. Procura, como mencionamos anteriormente, hacer la tarea a la misma hora y en el mismo lugar, para seguir una rutina predecible y que le resulte familiar.

Si el niño tiene que elegir algo, (ropa, comida o juguetes por ejemplo), limita las opciones. Dos alternativas son más que suficientes y evitan que el niño se sienta aturdido o sobre estimulado.
Ayuda a tu hijo a descubrir su talento, ya sea en los deportes, el arte, la música o cualquier otra actividad. Esto lo ayudará a sentirse bien consigo mismo y con los demás.

Evita referirte a él de forma negativa con otras personas y mucho menos cuándo él esté presente. Tampoco lo avergüences delante de otras personas ni lo compares con sus hermanos ni con sus amiguitos.

Asegúrate de que el niño esté siempre bajo la supervisión de un adulto y habla regularmente con sus maestros y sus profesores para estar al tanto de su desempeño en el colegio.

Habla con otros padres de niños con TADH, aprende más sobre este trastorno y no dudes en pedir todo el asesoramiento que necesites. Entre más sepas, mejor será para toda la familia.
Participa en grupos de apoyo y/o de terapia familiar o individual para perfeccionar técnicas de disciplinas y maneras positivas de reaccionar ante la conducta de los niños.

Recuerda que un hijo con TDAH necesita orden, rutina y disciplina. Surgirán momentos difíciles, pero puedes superarlos con información, comprensión y amor. No te desanimes: ¡tu hijo te necesita!

Tomado de Vida y Salud