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miércoles, 15 de agosto de 2012

El ahogamiento: la principal causa de muerte accidental de niños – 12 consejos para evitarlo

Caer al agua puede significar un divertido chapuzón o un peligro mortal, especialmente si el que cae es un niño y no sabe nadar. ¿Tienes hijos? Entonces, las clases de natación y algunas precauciones básicas son tu principal línea de defensa. ¡No te descuides!

Con el verano a las puertas, un refrescante baño en la piscina (alberca) o hasta en la propia bañera de casa resulta un agradable alivio al calor. Pero cuidado, esas actividades aparentemente inofensivas pueden tener consecuencias graves y hasta irreparables.

Las piscinas en particular son especialmente peligrosas para los niños. Un informe publicado el 18 de mayo en Morbidity and Mortality Weekly Report, la revista de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, según sus siglas en inglés) indica que el ahogamiento es la principal causa de muerte accidental de los niños en los Estados Unidos. Las cifras no dejan duda: un promedio de 830 niños (entre las edades de 1 a 14 años) muere a causa de ahogamiento accidental cada año en ese país solamente. Son 830 vidas perdidas y 830 familias destrozadas, demasiadas para no hacer nada. La mitad de esos niños se ahogan en las piscinas, y muchos de los que sobreviven sufren daños cerebrales.

Pero aunque la piscina es el sitio de más riesgo, no es el único. La playa, los ríos, los lagos y hasta la bañera son también sitios peligrosos. Es cierto que el agua proporciona horas de gran placer y de ejercicio para los niños, pero puede volverse una trampa mortal si no tomas las precauciones apropiadas para protegerlos. Las actividades que se practican en el agua, como nadar o pasear en bote (lancha), pueden dar lugar a accidentes, que resulten en un ahogamiento si no tienes cuidado. Un niño pequeño puede ahogarse rápidamente en unos 2.5 cm (1 pulgada) de agua en una bañera si se deja sin supervisión. A los dos minutos de sumergirse, se queda inconsciente; y si se mantiene sumergido por cuatro o seis minutos y no llega a ahogarse, sufre un daño cerebral irreversible. Alrededor de un 20% de los sobrevivientes de un ahogamiento sufren discapacidad neurológica severa y permanente.

El verano es la época del año en que los accidentes en el agua suben en espiral, pero pueden ocurrir en cualquier momento, y por eso es importante que no bajes la guardia durante todo el año.

Recomendaciones de seguridad en la piscina.

La American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría) da algunas recomendaciones para que tus hijos se mantengan seguros. Entre otras:
  1. No dejes que los niños se bañen en una piscina sin supervisión. Y la persona (o personas) que los cuide debe saber cómo administrar resucitación cardiopulmonar. 
  2. No dejes a un niño solo cerca de una piscina, y menos dentro de ella. 
  3. No dejes juguetes dentro de la piscina o en sus alrededores. 
  4. Rodea la piscina con una cerca de no menos de 1.2 metros (4 pies) de altura, con una cerradura en la puerta que no esté al alcance de los niños. 
  5. Enseña a tus hijos a nadar lo más pronto que sea posible. De 1 a 4 años no es demasiado temprano para que empiecen a tomar lecciones de natación con un profesional. 
  6. Aunque los niños sepan nadar, no dejes de vigilarlos cuando estén en la piscina, y enséñalos a que no naden ni jueguen cerca del desagüe. Recuerda que, aunque saber nadar ayuda a prevenir accidentes, no garantiza la seguridad total de los niños. No te descuides. 
  7. No te separes de los niños que no saben nadar. 
  8. Enseña a los niños a no correr, empujarse ni saltar unos sobre otros cerca del agua. Y no dejes que naden solos. 
  9. Si estás al cuidado de varios niños y en algún momento se te desaparece uno de ellos, busca primero en el agua. 
  10. Ten un teléfono a tu alcance todo el tiempo para un caso de emergencia. Y también un equipo de rescate (como un salvavidas y un palo largo con un gancho en un extremo), que debes aprender a usar. 
  11. Mantente atento(a) a lo que hacen los niños, sin distraerte leyendo o hablando por teléfono. 
  12. Si tienes una piscina inflable o de plástico, vacíala después de cada uso y guárdala. 
Piensa que la muerte de un solo niño por ahogamiento es imperdonable, porque se puede prevenir. Pon de tu parte, y toma todas las precauciones necesarias para evitar que una tarde de diversión se convierta en tragedia.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 5 de marzo de 2012

Las distracciones por uso de auriculares pueden conducir a un accidente grave

Los auriculares, conectados a los iPods y a los reproductores de mp3, les permiten a los usuarios escuchar música sin molestar a nadie más, y a distraerse mientras se “desconectan” del mundo. Aunque en algunas ocasiones esto puede tener sus ventajas, en otras puede ser peligro, sobre todo cuando los usan los peatones que dejan entonces de prestar atención al tráfico de vehículos que van de un lado a otro. Los jóvenes y los adolescentes son el grupo que están en mayor riesgo: ¡desconéctate un momento y escucha!

Amalia vive a sólo unas cuadras de la escuela secundaria en la que estudia. Eso le permite ir a sus clases y regresar a casa a pie, escuchando sus canciones favoritas ¡a todo dar! Claro que sólo las escucha ella, ya que lleva sus audífonos puestos. Hace solamente unos días, Amalia regresó a su casa muy nerviosa y asustada. Ensimismada con la música, no se fijó bien al atravesar la calle y solo se percató de que venía un auto al sentir el chirrido de las gomas cuando el coche frenó en seco. El episodio no pasó de un buen susto, pero pudo haber tenido consecuencias graves.

Las personas como Amalia, que caminan al trabajo o a la escuela, trotan o se ejercitan en las aceras de las áreas urbanas mientras escuchan música con auriculares corren un mayor riesgo de sufrir lesiones relacionadas con el tráfico e incluso de morir, precisamente a causa de esa costumbre. Así lo confirma un estudio realizado por la Universidad de Maryland que añade que la tendencia a este tipo de accidente se ha triplicado desde el 2004. En el informe publicado en la revista Injury Prevention, los autores del estudio usaron el Sistema Nacional de Vigilancia Electrónica de Lesiones de Estados Unidos, la comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor y el motor de búsqueda Google para encontrar datos relacionados con las muertes y lesiones entre los peatones que usaban auriculares y que ocurrieron entre enero de 2004 y junio de 2011. Entre los resultados están:
  • El número de accidentes ha ido en ascenso y ya en el 2011 se había triplicado.
  • Alrededor de dos terceras partes de las víctimas eran adolescentes y jóvenes.
  • La mayoría de los accidentes ocurrieron en ciudades.
  • En un 70% de los casos el accidente fue mortal (los peatones fueron atropellados por coches, camiones, camionetas, autobuses e incluso trenes).
  • En tres de cada cuatro accidentes los testigos vieron a la víctima usar los auriculares justo antes del accidente. Los expertos explican que el sonido proveniente de los auriculares probablemente ocultaba el ruido exterior, impidiendo que la persona escuchara el aviso de las bocinas o las sirenas que les advirtieron el peligro.
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domingo, 24 de julio de 2011

Dile no a los mensajes de texto mientras conduces


Parece que hoy en día, tanto los adultos como los adolescentes no pueden vivir sin hablar por su celular y enviar mensajes de texto. Si observas en la calle, la gente camina enviando mensajes, y lo que es más peligroso aún, conduce mientras los envía. Si eres adolescente y empezaste a conducir, seguramente no quieres dejar a un lado tu teléfono, aunque estés en medio del tráfico. Pero ¡no te confíes! El hacer dos cosas que requieren tanta atención al mismo tiempo puede causar accidentes y tragedias. No envíes mensajes de texto mientras conduces: es una combinación fatal.
Los jóvenes creen que son inmortales. Por alguna razón, los adolescentes siempre piensan que no les va a pasar nada. Cuando sus padres les advierten de los riesgos que existen fuera de la casa, hacen caso omiso y de verdad están convencidos de que jamás les va a suceder a ellos y que tienen toda la vida por delante. Si bien es cierto que a esta edad comienzan a vivir una serie de experiencias nuevas, esto no quiere decir que la adolescencia garantice ningún tipo de inmortalidad. Por eso, es necesario que estés al tanto de los riesgos para tu salud de actividades que pueden parecerte tan inofensivas y cotidianas, como la combinación de mandar mensajes de texto y manejar, por ejemplo.
El conducir un auto, coche o carro exige toda tu atención. En la calle hay otros coches, peatones, semáforos que cambian, señales de tráfico (o de alto), hasta gatos que se atraviesan… puede pasar de todo. Por eso, hay que estar alertas al 100%. Sin embargo los adolescentes (y los adultos no se escapan tampoco) que empiezan a conducir, piensan que tienen todo dominado y que pueden hacer varias cosas al tiempo: por eso, se animan a sacar su teléfono y mandar mensajes de texto a sus amigos, al tiempo que aprietan el acelerador cuando van en la autopista o en una calle.
¡Ten cuidado! A pesar de que pienses que no es gran cosa, manejar o conducir enviando mensajes de texto al mismo tiempo es muy peligroso y puede causar desde pequeñas heridas hasta accidentes trágicos. Tu cerebro, por más joven y despierto que sea, no está diseñado para prestar el 100% de atención a dos tareas al mismo tiempo. Cuando mandas mensajes tienes que pensar en lo que vas a decir, en oprimir las teclas para armar las palabras, y todo eso interfiere sin duda en tu estado de alerta frente a lo que pasa con el tráfico alrededor tuyo, además que quitas tu vista de lo que está pasando en frente de ti.

Consulta el artículo completo en Vida y Salud

sábado, 23 de julio de 2011

¿Quieres ser una buena niñera?


Si durante este verano quieres estrenarte como niñera para empezar a ganar tu propio dinero y tener un poco más de independencia. ¿Estás preparada para cambiar pañales, calentar biberones, curar raspones y calmar llantos? Antes de entrar por la puerta de tu nuevo trabajo, estos consejos te ayudarán a que no parezcas una principiante y para que pronto te conviertas en la mejor niñera del barrio.
Quizá tus primeros intentos como niñera hayan sido cuidando a tus hermanos menores, a tus primos y/o a algunos vecinos. Probablemente te gusta hacerlo, te diviertes jugando, los niños te hacen caso, eres creativa e ingeniosa y te gusta mimarlos. Y por eso piensas que sería un trabajo ideal para este verano.
Sin lugar a dudas una parte importante de ser niñera es disfrutarlo. Pero cuando es tu trabajo, significa que tienes que asumir una responsabilidad tanto durante los momentos divertidos, como durante los que no son tan divertidos. Por ejemplo… ¿sabes qué hacer si uno de los niños se golpea la cabeza?, ¿o a dónde llamar cuando se quema algo en la cocina?
Tu trabajo no es sólo divertirlos o acompañarlos para que no estén solos, sino también cuidarlos para que no se lastimen y encargarte de que estén seguros todo el tiempo. Eso es fácil de lograr si llegas preparada. Por eso en Vida y Salud te damos estos consejos para que pronto seas la mejor niñera del barrio.
Conoce a los niños
Después de preguntar “¿cómo te llamas y cuántos años tienes?” (si el niño ya puede hablar), es importante que les preguntes a los padres lo siguiente acerca de la salud de los niños. Así te evitarás sorpresas más adelante:
  • ¿Tienen alguna enfermedad que debas conocer?
  • ¿Pueden comer de todo?
  • ¿Son alérgicos a algo? Por ejemplo, algunos niños son alérgicos a las picaduras de insectos, como las abejas.
  • ¿Tienen asma o epilepsia?
  • ¿Están tomando medicinas? ¿Cuáles, a qué hora y en qué dosis?
  • ¿Tienen algún impedimento físico?
Recorrido por la casa
Antes de quedarte a solas con los niños, pide que recorran la casa contigo para que te familiarices con ella y sepas en dónde se encuentran las cosas que puedes necesitar en caso de emergencia (o de cualquier berrinche). Por ejemplo, pregunta dónde está…
  • El botiquín – en caso de un golpe o una cortada (cualquier cosa es posible)
  • La comida – en caso de que te hagan un berrinche por hambre, o simplemente tenga hambre
  • Los pañales y la ropa – en caso de cualquier accidente oloroso y engorroso
  • Las llaves – nunca sabes cuándo necesitarás salir por una bolsa de pañales
  • El teléfono – para llamadas de emergencia
  • El extinguidor y la alarma de incendios
Prepárate para una emergencia

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