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sábado, 4 de agosto de 2012

Los beneficios del ejercicio en la tercera edad


Mantener activos el cuerpo y la mente ofrece muchos beneficios a la hora de conservar la salud, aún en el caso de las personas mayores. Al respecto, un estudio reciente ha encontrado que hacer ejercicios y usar la computadora podrían ayudar a disminuir el riesgo de perder la memoria al pasar los años. Descubre aquí más detalles sobre este hallazgo.

Con el paso del tiempo comienzan a aparecer limitaciones en el cuerpo y la mente, por eso muchas personas van dejando de lado las actividades como el ejercicio físico o las que estimulan la mente, aunque lo que se recomienda y lo que se debería hacer es lo opuesto. Por el contrario, el mantenerse activos durante la llamada tercera edad – teniendo en cuenta las posibilidades reales de cada persona, por supuesto — puede ayudar a prolongar la salud y una mejor calidad de vida.

Lo mejor de todo es que, en este caso, el solo hecho de caminar, salir a hacer las compras y ocuparse de la jardinería y otras tareas del hogar es suficiente en muchos casos para lograr este objetivo.

Asimismo, también son aconsejables los juegos que ejercitan la mente y la memoria, como los crucigramas que ayudan a mantener activas las capacidades cognitivas, que son las que te permiten pensar, razonar y conocer. Hasta el uso de la computadora puede ser benéfico.

­Por ejemplo, un grupo de investigadores de la Clínica Mayo ha encontrado que una combinación de ejercicio moderado con estimulación mental a través del uso de la computadora podría ayudar a reducir el riesgo de la pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la edición de mayo de la revista Mayo Clinic Proceedings, los científicos analizaron a datos que les proporcionaron alrededor de mil personas del Condado de Olmsted, en Minnesota, en Estados Unidos. Los participantes tenían entre 70 y 93 años de edad y respondieron a cuestionarios sobre su uso de computadoras y su actividad física durante el año anterior.

Del análisis se desprende que entre los participantes que no hacían ejercicio ni usaban una computadora, casi un 38 por ciento tuvo señales de un deterioro cognitivo leve, frente a poco más de 18 por ciento de aquellos que hacían ejercicio moderado y también usaban una computadora.

­Además, el 36 por ciento de los participantes que usaban una computadora y también hacían ejercicio moderado — como caminar, jugar golf sin carrito, nadar, jugar a dobles de tenis, hacer yoga o artes marciales y usar máquinas de ejercicio — tenían un funcionamiento normal de su memoria, frente a alrededor del 20 por ciento de los que no hacían ejercicio ni usaban una computadora.

El deterioro cognitivo leve es la etapa intermedia entre la pérdida de memoria normal relacionada con la edad y la enfermedad de Alzheimer inicial, una enfermedad del cerebro irreversible y progresiva que va destruyendo poco a poco la memoria, la capacidad de pensar y hasta de realizar tareas simples y cotidianas.

Y ésta no es la única enfermedad que puede mantenerse alejada gracias a los buenos hábitos de vida, que no sólo incluyen los ejercicios sino también una alimentación nutritiva y balanceada. Pero si piensas en la actividad física, recuerda que también es muy buena para evitar o reducir el riesgo de desarrollar otro tipo de condiciones crónicas de salud como la diabetes, la hipertensión o presión alta, las enfermedades del corazón, la obesidad y el colesterol alto.

Además, el ejercicio también puede ayudarte a mejorar la sensación de bienestar general así como la salud física y psicológica global, al mismo tiempo que te permite mantener un estilo de vida independiente, durante más tiempo.

Con el paso de los años el cuerpo experimenta cambios que afectan de manera distinta a cada persona. El cuerpo se transforma y va adquiriendo una nueva imagen mientras que algunas capacidades pueden ir disminuyendo, como la memoria, la vista o la audición. Pero esto no significa que te estés enfermando, al contrario, hay que vivir esta etapa de manera positiva, como algo natural, conviviendo con este proceso de manera saludable y optimista.

Por eso, no te des por vencido(a) ni te dejes llevar por los “achaques de la edad”: busca cualquier excusa para mantener tu cuerpo y tu mente activos, esto te permitirá vivir mejor por más tiempo.
 
Tomado de Vida y Salud

sábado, 21 de julio de 2012

Zapatitos de bebé: ¿qué debes tener en cuenta?

Cuando tu bebé empieza a caminar, también empieza a usar esos zapatitos que le regalaron incluso antes de nacer. Pero más allá de que estén a la moda o sean de colores llamativos, elegantes o deportivos, lo importante es que sean zapatos cómodos y seguros para que tu bebé pueda caminar sin tropezones.

Cuando está por nacer tu bebé, recibes regalos que tus seres queridos y tus amigos te dan como un gesto para celebrar la llegada de esa nueva vida, y por supuesto, con el ánimo de colaborar con todos los gastos que se avecinan. Algunas personas regalan pañales, otras la cuna, la ropa y los zapatitos que nunca faltan.

Sin embargo, éstos últimos, es probable que no los uses, pues en realidad, los bebés no necesitan zapatos hasta que empiezan a caminar. Probablemente se los pongas para lucirlos o porque hacen juego con su ropa.

Los zapatitos de bebé sólo cobran sentido cuando pueden ser usados para lo que están hechos: caminar. Esto sucederá al ritmo de cada bebé, pero puede darse entre los 9 y los 12 meses. A los primeros pasos les sigue la práctica y tu bebé dominará el arte de caminar para cuando tenga 14 o 15 meses. Si tu bebé tarda más en caminar, no te preocupes, pues como dije al principio, cada uno tiene su ritmo. Algunos bebés perfectamente sanos llegan a caminar hasta los 16 o 17 meses.

Ya te darás cuenta que tu bebé quiere caminar si empieza a levantarse apoyándose en las mesas, las sillas, tus piernas y todo cuanto encuentra a su paso. También si le sostienes las manitas y haces que caminas con él o ella de seguro dará unos pasitos. Todo esto es parte del entrenamiento hasta que sus piernas estén lo suficientemente fuertes para soportar su peso hasta que pueda caminar sin ayuda. Es entonces cuando tienes que pensar en qué zapatos vas a ponerle para que pueda moverse con libertad, comodidad y seguridad. Porque recuerda que caminar es un proceso, y que en ese proceso, hay tropezones.

Toma nota de estos consejitos a la hora de comprar los zapatos para tu bebé:
  • Cuando tu bebé está aprendiendo a caminar, lo importante es que pueda mover sus piecitos con libertad. Por eso, el material de sus zapatos debe ser liviano. Las suelas ideales son las que tienen textura para que tengan un mejor agarre en caso de que las superficies donde camine sean resbalosas.
  • Es mejor comprarle zapatitos que sean lo suficientemente anchos y largos, para que cuando el pie crezca un poco, le sigan sirviendo. Los deditos no deben tocar el frente del zapato. Si ves que tu bebé se tropieza o se tambalea, es una señal de que está incómodo(a) y no son los zapatos ideales.
  • El material de los zapatos debe permitir la circulación del aire. El cuero y la lona son buenos ejemplos y permiten que los pies se ventilen. ¡Los pies de los bebés sudan mucho!
  • Cómprale zapatos nuevos con frecuencia, pues sus piecitos crecen muy rápido: necesitará estrenar un nuevo par de zapatos cada 2 a 4 meses.
Uno de los pasos más grandes en el desarrollo de tu bebé, es cuando empieza a caminar. Todos en la familia se emocionan, ¡no es para menos! Es la primera etapa hacia la independencia.

Así que prepárate: de agarrarse de las mesas y las sillas para estar de pie, tu bebé pasará a dar pequeños pasos mientras lo sostienes, hasta que un día, el menos pensado, se suelte solito para ir a tus brazos.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 5 de marzo de 2012

Las distracciones por uso de auriculares pueden conducir a un accidente grave

Los auriculares, conectados a los iPods y a los reproductores de mp3, les permiten a los usuarios escuchar música sin molestar a nadie más, y a distraerse mientras se “desconectan” del mundo. Aunque en algunas ocasiones esto puede tener sus ventajas, en otras puede ser peligro, sobre todo cuando los usan los peatones que dejan entonces de prestar atención al tráfico de vehículos que van de un lado a otro. Los jóvenes y los adolescentes son el grupo que están en mayor riesgo: ¡desconéctate un momento y escucha!

Amalia vive a sólo unas cuadras de la escuela secundaria en la que estudia. Eso le permite ir a sus clases y regresar a casa a pie, escuchando sus canciones favoritas ¡a todo dar! Claro que sólo las escucha ella, ya que lleva sus audífonos puestos. Hace solamente unos días, Amalia regresó a su casa muy nerviosa y asustada. Ensimismada con la música, no se fijó bien al atravesar la calle y solo se percató de que venía un auto al sentir el chirrido de las gomas cuando el coche frenó en seco. El episodio no pasó de un buen susto, pero pudo haber tenido consecuencias graves.

Las personas como Amalia, que caminan al trabajo o a la escuela, trotan o se ejercitan en las aceras de las áreas urbanas mientras escuchan música con auriculares corren un mayor riesgo de sufrir lesiones relacionadas con el tráfico e incluso de morir, precisamente a causa de esa costumbre. Así lo confirma un estudio realizado por la Universidad de Maryland que añade que la tendencia a este tipo de accidente se ha triplicado desde el 2004. En el informe publicado en la revista Injury Prevention, los autores del estudio usaron el Sistema Nacional de Vigilancia Electrónica de Lesiones de Estados Unidos, la comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor y el motor de búsqueda Google para encontrar datos relacionados con las muertes y lesiones entre los peatones que usaban auriculares y que ocurrieron entre enero de 2004 y junio de 2011. Entre los resultados están:
  • El número de accidentes ha ido en ascenso y ya en el 2011 se había triplicado.
  • Alrededor de dos terceras partes de las víctimas eran adolescentes y jóvenes.
  • La mayoría de los accidentes ocurrieron en ciudades.
  • En un 70% de los casos el accidente fue mortal (los peatones fueron atropellados por coches, camiones, camionetas, autobuses e incluso trenes).
  • En tres de cada cuatro accidentes los testigos vieron a la víctima usar los auriculares justo antes del accidente. Los expertos explican que el sonido proveniente de los auriculares probablemente ocultaba el ruido exterior, impidiendo que la persona escuchara el aviso de las bocinas o las sirenas que les advirtieron el peligro.
Si deseas seguir leyendo, pincha aquí

miércoles, 22 de febrero de 2012

¿Por qué algunas personas viven 100 años? ¿Qué tienen ellas que no tienes tú?

El club de los que viven 100 años o más ¡es súper exclusivo! Muchos quieren llegar y pocos lo hacen. Si quieres ganarte su membresía, procura ante todo tener una buena herencia genética. ¿Que la tuya no pasa de regular y no está en tus manos modificarla? No te desanimes. Hay otros factores que también ayudan, como tu estilo de vida, tu dieta y tu actitud ante la vida en general. ¡Y ésas sí que las puedes controlar!

¿Por qué será que algunas personas poseen una salud “de hierro” que les permite llegar en buen estado a edades muy avanzadas? ¿Son acaso distintas a las demás? La genética, por supuesto, tiene mucho que ver. Pero los estudiosos que han investigado la cuestión han llegado a la conclusión de que no existe un secreto para lograr la longevidad. Hay, eso sí, algunas características comunes a los centenarios (los que cumplen 100 años) y los supercentenarios (los que cumplen 110 años o incluso más). Casi ninguno fuma o fuma muy poco, tienen buena salud hasta llegar a una edad muy avanzada… y en su mayoría, son mujeres.

Pero hay otro dato curioso. Un estudio que aparece en la edición de enero de la revista Frontiers in Genetics descubrió que las personas que han vivido más allá de los 114 años tenían tantos genes asociados con enfermedades como las demás personas. Por ejemplo, uno de los hombres que estudiaron tenía 37 mutaciones genéticas que indicaban un mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon. Incluso había padecido uno años atrás, que se curó por medio de la cirugía. También está el caso de una mujer, que tenía varios cambios genéticos asociados con enfermedades propias de la edad avanzada (problemas cardíacos, cáncer, Alzheimer). Resulta que padeció de insuficiencia cardíaca , pero sólo después de los 108 años. ¡Todo un récord!, ¿no te parece?

Los resultados de este estudio están de acuerdo con otras investigaciones, en que los centenarios tienen tantos genes asociados con enfermedades como el resto de la población. La diferencia es que probablemente ellos también tienen cambios genéticos asociados con la longevidad, que cancelan los genes de las enfermedades. Por eso las enfermedades no se manifiestan, o se presentan con mucha menos severidad o en los últimos años de una larga vida.

Independientemente de tus antecedentes genéticos, ¿hay algo que puedas hacer para alargar tu vida y mejorar su calidad? Claro que sí. La actividad física regular, por ejemplo, fortalece los músculos, lo que reduce la posibilidad de caídas. Sin embargo, si no has hecho ejercicio y tienes más de 40 años, no empieces un ejercicio vigoroso sin consultar con tu médico. Una de las actividades más sencillas es caminar unos 30 minutos varios días de la semana. Si no puedes caminar 30 minutos seguidos, divídelos en dos sesiones de 15 minutos cada una, o en tres de diez minutos. También es bueno bailar, nadar o trabajar en el jardín.

Otro factor importante es comer suficiente fibra. La fibra mejora el funcionamiento del colon, disminuye el riesgo de desarrollar cáncer y las enfermedades coronarias, y se asocia con niveles bajos de colesterol. Hay varios modos de introducir fibra en tu dieta sin cambiarla del todo. Por ejemplo, sustituye el pan blanco por pan integral, los jugos de frutas por la fruta fresca y los cereales azucarados por cereales sin refinar.

¿Y qué me dices del estrés? Combátelo con ejercicio, relajación física y mental y un equilibrio sano entre el deber, el trabajo y disfruta las cosas agradables de la vida. Seguro que todos esos centenarios habrán llorado, pero habrán reído mucho más y se habrán sentido satisfechos con menos cosas materiales.

De manera que si tus genes no te acompañan y no puedes irte a vivir a lugares remotos en donde la gente vive más de 100 años, sí puedes poner tu granito de arena con un plan de vida saludable, ejercicios, una dieta sana y chequeos médicos regulares. Así puedes llegar a una edad avanzada con buena salud física y mental que, después de todo, es lo más importante.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 8 de febrero de 2012

Ejercicios para tener una “cinturita de avispa”


Uno de los atractivos más grandes de una mujer es sin duda, la cintura. Tenerla como una “avispa”, sin embargo, no es privilegio del que todas gozan. Pero un estudio reciente demostró que hacer al menos 150 minutos de ejercicios a la semana durante la juventud puede retrasar la acumulación de kilos/libras de más, sobre todo en esas partes del cuerpo que luego resultan casi imposibles de eliminar.
¿Qué ejercicios haces para mantenerte en forma? ¿Cuánto tiempo le dedicas a la actividad física cada semana? ¿Se te ha ocurrido pensar en cómo prevenir la acumulación de kilos/libras de más en vez de tener que corregirla una vez que ya la tengas? Es natural que con la edad y el paso del tiempo tu cuerpo vaya cambiando y que se vaya acumulando grasa en algunos lugares en donde es muy difícil de eliminar, como en la cintura. El interrogante es: ¿puedo hacer algo para evitarlo? La respuesta parece ser afirmativa.
Pensando en el refrán que postula “más vale prevenir que remediar”, un grupo de investigadores norteamericanos realizó una investigación que buscaba identificar alguna forma eficaz de prevenir el ganar kilos/libras de más, a diferencia de la mayoría de los estudios, que tratan de buscar el modo de eliminar el sobrepeso. Los científicos encontraron que el realizar al menos 150 minutos de ejercicios moderados por semana, tales como correr, caminar rápido o tomar clases aeróbicas, previene el aumento de peso que se produce con el paso del tiempo y también ayuda a mantener una cinturita de avispa, como en los años de la juventud.
Para ello, según explican los investigadores, es necesario que el programa de actividades comience cuando eres joven y que se mantenga a lo largo del tiempo.
Si todavía no tienes una rutina, quizás sea el momento de comenzar a pensar cuál será la actividad que practicarás. Y si el motivo que te desanima es la falta de tiempo, aquí te sugerimos algunos ejercicios básicos para reducir la cintura, que puedes realizar en tus ratos libres y en la comodidad de tu casa. Recuerda que lo ideal es practicarlos al menos tres veces por semana y complementarlos con una alimentación balanceada y baja en grasas.
Para realizar estos ejercicios es muy importante que inhales al estar arriba y exhales al flexionarte. La cantidad de repeticiones dependerá de tu estado físico y deberás regularlas de acuerdo a tus capacidades. Recuerda de no sobre-exigirte y de ir incrementando la cantidad y el tiempo de ejercicio que haces a medida que vayas alcanzando metas (no hagas mucho ejercicio de golpe, sobre todo si llevas una vida sedentaria).
  1. Un ejercicio consiste en “escribir” un semicírculo con las manos, manteniendo los brazos extendidos y la cintura flexionada. Para ello, separa ligeramente las piernas y, mientras inhalas profundamente, eleva los brazos lateralmente hasta colocarlos a los lados de la cabeza. Luego, a medida que vas espirando (sacando el aire de tus pulmones) con mucha lentitud, flexiona la cintura hacia la derecha lo más que puedas, y gira el tronco hasta que la cara quede mirando al suelo. Flexiona la cintura hacia abajo hasta tocar el suelo con las manos y desplázala lentamente, primero hacia el centro y luego hacia el lado opuesto, es decir, hacia la izquierda, haciendo el dibujo imaginario de un semicírculo sobre el suelo. Flexiona la cintura hacia arriba y recupera la postura original. Repite este ejercicio tres veces hacia cada lado.
  2. Torsiones. Párate con las piernas levemente abiertas y las manos en la cintura y flexiona ligeramente las rodillas. Gira tu torso lo más que puedas hacia la derecha y luego hacia la izquierda, manteniendo la espalda bien recta y moviendo tu cuerpo sólo de la cintura para arriba (sin mover la cadera). Realiza una serie de 20.
  3. Otra opción de torsión es, en la misma posición que el ejercicio anterior, toma un bastón y descánsalo en tus hombros por detrás de la cabeza, mientras lo sujetas con las manos y realizas las torsiones hacia la izquierda y la derecha.
  4. En la misma posición, también puedes realizar las torsiones con los brazos cruzados y con las manos en la nuca.
  5. Otra serie de torsiones consiste en colocar las piernas separadas, las rodillas rectas y los brazos en forma de cruz, inhalar profundamente y realizar una flexión hacia abajo acompañada de una torsión hacia la izquierda, hasta tocar el tobillo derecho con la mano izquierda. Repite este ejercicio dos o tres veces de cada lado.
  6. El aro. De pie, con las piernas levemente abiertas, las manos en la cintura, haz ejercicios de rotación en forma de círculo con la cintura y la cadera, hacia la izquierda y luego hacia la derecha. Puedes usar un aro como el que suelen utilizar las gimnastas, para hacer este ejercicio.
Para tener una cintura envidiable, aprovecha tus años de juventud para incorporar estos ejercicios a tu rutina. Y si crees que ya es tarde, ¡ni lo pienses! El hacer ejercicio a cualquier edad te proporciona beneficios enormes para tu salud en general.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 4 de febrero de 2012

Los ejercicios que mejoran tu vida sexual

He aquí dos actividades que no deberías dejar de practicar: el ejercicio y el sexo. Tanto uno como otro le proporcionan grandes beneficios a tu salud en general. Y para potenciar estas ventajas, sigue leyendo y descubre qué ejercicios pueden ayudarte a mejorar tu actividad sexual, para que puedas disfrutarla aún más y sentirte más saludable y satisfecha/o.

El ejercicio físico y una relación sexual pueden satisfactoria mantenerte en buena forma física y emocional. Si todavía no has descargado el reporte especial gratuito que puedes obtener desde nuestro sitio sobre los 10 beneficios del sexo para la salud, hazlo en cuanto puedas para que te informes mejor.

Así que ya lo sabes: si lo practicas de manera segura y responsable, ¡el sexo es salud! Es más, hasta pueden beneficiarse entre sí. ¿Sabías que hay ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu desempeño durante la intimidad? No importa si eres hombre o mujer, si quieres mantener no sólo una buena salud, sino también si quieres disfrutar más y quieres tener un mejor desempeño a nivel sexual, ponte en movimiento.

Desde los ejercicios para fortalecer los músculos en general, como las flexiones de los brazos, los abdominales, el levantamiento de pesas, los movimientos de rotación del torso a un lado y al otro para fortalecer y afinar la cintura, así como los ejercicios de estiramiento, yoga, Pilates y los ejercicios aeróbicos (como correr, nadar y caminar), te ayudan a mantenerte en forma y con más flexibilidad a la hora de llegar a la intimidad. Además, son buenos para el corazón y el sistema circulatorio, entre otras cosas.

¿Pero esto qué tiene que ver con el sexo? Pues mucho, ya que mantener un buen estado físico en general te permite tener relaciones sexuales más placenteras. Hay estudios que demuestran que las personas mayores de 50 o 60 años que se ejercitan con regularidad también tienen una vida sexual más activa que la de las personas de su misma edad, que tienen estilos de vida sedentarios.

Otros resultados demuestran que los hombres mayores de 50 años de edad que tienen una vida activa tienen menos riesgos de sufrir disfunción eréctil, (que es cuando no se logra la erección o se dificulta), y es uno de los problemas sexuales más comunes entre los varones.

A cualquier edad, el ejercicio aporta los siguientes beneficios a tu desempeño en la relación de pareja:
  • Mayor fuerza y resistencia muscular que te permite lograr y mantener las posiciones durante la relación íntima
  • Mejor capacidad de oxigenación y mejor circulación del cuerpo, lo que mejora las erecciones y su potencia
  • Un cuerpo ágil, tonificado y fuerte mejora tu autoestima y la imagen que tienes de ti mismo(a). Esa seguridad propia se traslada a la relación de pareja, ¿quieres algo más “sexy”?
Hay ciertos ejercicios especialmente recomendados y éstos son:
  • En particular para las hombres, las planchas o lagartijas (push ups): proponte realizar 3 series de 12 a 15 repeticiones cada una. Este es un ejercicio clásico que fortalecerá tus brazos, torso y abdomen. Si no puedes realizar todas las series, no importa. Comienza por una cantidad mínima. Irás ganando en fortaleza y resistencia con el tiempo.
  • Para ambos sexos: los abdominales. Un vientre plano no es la única ventaja que obtienen, ya que los hombres y las mujeres ven una mejoría en la estabilidad y la fuerza para mantener las posiciones, así como espaldas más firmes. Los hombres en particular también lograrán un mejor empuje durante la penetración. Acuéstate sobre el suelo con las piernas flexionadas y los brazos flexionados detrás de la cabeza. Apoya la cabeza sobre las manos, barbilla hacia el techo. Ahora, lleva el torso hacia arriba, sin elevar las caderas del suelo, los músculos del abdomen tensos (procura no empujar la cabeza con los brazos para no lesionar la nuca). Realiza 3 series de 15 repeticiones cada una. Para evitar dolores de espalda, puedes trabajar tus músculos abdominales de pie. Párate con las piernas ligeramente separadas, los músculos del abdomen comprimidos, llevando el ombligo hacia adentro. Levanta una rodilla al mismo tiempo que tratas de tocarla con la mano opuesta. Repite por el otro lado. Puedes alternar el levantamiento de la rodilla una vez (sencillo), o hacerlo doble o triple, apoyándote fuertemente en la pierna contraria.
  • Elevaciones de cadera (también se conocen como puente o bridge): los dos miembros de la pareja pueden fortalecer los glúteos, la pelvis, la parte baja de la espalda y la parte posterior de los muslos. Acuéstate sobre un colchón en el suelo, flexiona las piernas y coloca los talones cerca de los glúteos. Ahora, levanta la cadera, contrae los glúteos (abdominales tensos, tratando de llevar el ombligo hacia adentro) y sostén la posición durante 3 a 4 segundos. Baja las caderas al suelo y repite. Como meta, proponte realizar 3 series de 15 repeticiones cada una. Estos ejercicios fortalecen los músculos de la pelvis lo que ayuda a intensificar las contracciones durante el orgasmo.
  • Las sentadillas (o squats): ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, brazos a lo largo del cuerpo (puedes hacerlas con pesas o sin ellas). Flexiona las rodillas, llevando hacia atrás la pelvis (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria). Vuelve a la posición inicial y repite el movimiento. Puedes realizarlas con las piernas separadas o juntas. Evita inclinar el torso hacia adelante. Todo el movimiento se realiza con la cadera, llevándola hacia atrás mientras flexionas las rodillas. Con este ejercicio fortaleces los glúteos y los muslos, lo que te dará más empuje en la cadera, más resistencia y más fuerza para practicar otras posiciones en el encuentro sexual. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones cada una.
Otra alternativa que también puede serte muy útil son los denominados ejercicios de Kegel, que se recomiendan para controlar la incontinencia urinaria (que es cuando no puedes aguantar las ganas o deseos de orinar o cuando se te sale un poco de orina al reírte o al estornudar, por ejemplo). Si bien estos ejercicios están orientados principalmente a las mujeres (especialmente después de dar a luz), los hombres también se benefician con ellos puesto que pueden llegar a controlar la eyaculación y hasta aumentar el volumen de sangre en el pene para lograr erecciones más firmes.

¿Cómo se hacen los ejercicios de Kegel? Resulta sencillo aprender esta técnica, pero a veces puede ser difícil identificar los músculos de soporte ubicados en la pelvis, ya que no se usan conscientemente con frecuencia. Una forma de detectarlos es intentando parar la orina mientras está saliendo. Si lo logras, aprendiste el movimiento básico. Una vez que hayas identificado los músculos, contráelos y sostén la posición por 3 segundos, luego relájalos otros 3 segundos y repite esta secuencia 10 veces, tres o cuatro veces por día.

Ahora ya sabes qué ejercicios puedes hacer para mejorar tu actividad sexual, también sabes cómo el sexo puede ayudarte a mejorar tu salud. Si quieres saber más sobre estos temas, no dejes de leer este otro artículo que publicamos en vidaysalud.com hace algún tiempo, sobre los remedios naturales para aumentar tu deseo sexual. Mejorar tu vida en pareja y tu salud queda en tus manos. ¡Ponte en movimiento!

Tomado de Vida y Salud

domingo, 23 de octubre de 2011

Fracturas de cadera: muchos recuperan la movilidad

Los ancianos temen enormemente a las fracturas de cadera y con justa razón. Se calcula que 20 por ciento de los ancianos que sufren una fractura de cadera fallece dentro del primer año de la lesión, mientras que otros pierden su movilidad y autosuficiencia.

La Mayo Clinic Health Letter trata sobre las fracturas de cadera y las alternativas de tratamiento e indica que el pronóstico no siempre es terrible. Entre los puntos más destacados del artículo están los siguientes:

Las fracturas de cadera generalmente son resultado de un traumatismo leve, como una caída mientras la persona se encuentra en posición vertical, y constituyen una emergencia médica.

El dolor normalmente es fuerte y es necesario llamar una ambulancia para transportar al herido hasta el departamento de emergencia.

La cirugía casi siempre es el tratamiento más indicado y los resultados son mejores cuando se la realiza dentro de las primeras 24 horas posteriores a la lesión. Las alternativas quirúrgicas son varias, desde la colocación de tornillos para fisuras delgadas hasta el reemplazo total de la cadera. Los procedimientos quirúrgicos generalmente surten muy buen efecto.

El objetivo principal de la cirugía para reparar la cadera es que los pacientes vuelvan a caminar. Con la ayuda de un terapeuta y equipo de apoyo, la mayoría de gente se levanta dentro de las primeras 24 horas posteriores a la operación. Empezar a moverse pronto disminuye el tiempo de permanencia en el hospital, así como el riesgo de presentar complicaciones, tales como coágulos sanguíneos y escaras.

El tiempo de hospitalización después de la cirugía para reparación de la cadera normalmente es de menos de una semana. Algunas personas salen directamente a casa cuando cuentan con ayuda, en tanto que otros deben ir primero a algún lugar que les ofrezca atención ampliada durante una o más semanas para recibir rehabilitación.

A pesar de lo preocupante de una fractura de cadera, por lo general, la persona puede recuperarse considerablemente después de la reparación. El pronóstico es mejor entre quienes gozan de buena salud, se mantienen móviles y son activos antes de sufrir la lesión.


Tomado de Vida y Salud

sábado, 22 de octubre de 2011

El ejercicio aeróbico podría reducir el riesgo de demencia

Cualquier tipo de ejercicio que haga latir al corazón podría reducir el riesgo de demencia y haría más lento el avance de la enfermedad una vez que empieza, indicó un estudio de Mayo Clinic publicado en “Mayo Clinic Proceedings”. Los científicos examinaron la función del ejercicio aeróbico en cuanto a conservar las capacidades cognitivas y concluyeron que no se lo debe pasar por alto como terapia importante contra la demencia.

Los científicos ofrecieron una definición amplia del ejercicio como aquella actividad física aeróbica suficiente para elevar la frecuencia cardíaca y aumentar la necesidad de oxígeno del cuerpo. Entre los ejemplos están caminar, o hacer gimnasia y actividades caseras como palear nieve o rastrillar hojas.

“Seleccionamos entre toda la literatura científica encontrada sobre el tema del ejercicio y la cognición, incluso estudios en animales y de observación, revisando más de 1.600 trabajos, 130 de los cuales trataban directamente sobre el tema”, comenta el neurólogo de Mayo Clinic, Dr. J. Eric Ahlskog. “La conclusión a la que se llegó fue que se puede formular un razonamiento convincente respecto a que el ejercicio es una de las tácticas para modificación de enfermedades que evita la demencia y el deterioro cognitivo leve, además de que modifica favorablemente estos procesos una vez que se han desarrollado”. Los científicos anotan que los estudios radiológicos del cerebro de manera constante han mostrado pruebas objetivas de los efectos favorables del ejercicio sobre la integridad del cerebro humano. Además, anotan que las investigaciones en animales han revelado que el ejercicio genera factores tróficos que mejoran el funcionamiento cerebral, aparte de que el ejercicio facilita las conexiones cerebrales (neuroplasticidad).

Los autores del estudio dicen que si bien es necesario investigar más sobre la relación entre ejercicio y función cognitiva, ellos promueven el ejercicio en general y especialmente entre quienes tienen alguna preocupación de índole cognitiva.

“No importa si se atiende al paciente como médico de cabecera o en una clínica neurológica, se debe continuar promoviendo el ejercicio no sólo para la salud general, sino también para la cognitiva”, añade el Dr. Ahlskog.


Tomado de Vida y Salud