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martes, 10 de julio de 2012

Avances genéticos hacia la cura del cáncer

Los avances en el estudio de nuestro mapa genético o ADN han abierto un nuevo camino en la búsqueda del origen y el tratamiento de enfermedades que hasta hoy no tienen solución definitiva, como el cáncer. Sigue leyendo para ponerte al día en los adelantos de la genética relacionados con varios tipos muy comunes de cáncer. Son noticias muy prometedoras que sin duda alguna hay que celebrar.

El origen y la cura del cáncer, en todas sus formas, siguen siendo el propósito de muchas investigaciones dentro del campo genético. Cada día se avanza más en esa área y cada día surge nueva información que arroja más luz sobre esta enfermedad que afecta a tantas personas y que les causa tanta angustia a los pacientes y a sus familiares. Veamos qué hay de nuevo.

Cuando se comprende cómo avanza el cáncer, se tiene la clave para detener su crecimiento. Por eso es importantísimo el resultado de un estudio publicado en abril en la revista especializada Molecular Cell, en relación precisamente a la forma en que el cáncer se extiende.

En detalle, miembros del Instituto de Investigación del Hospital de Mar (IMIM), en España, han descubierto que una proteína denominada LOXL2 reacciona sobre otra llamada histona H3, que estaría implicada en la incapacitación de algunos genes que intervendrían en el avance de tumores como los de mama, laringe, pulmón y piel. Un mejor entendimiento en el desarrollo y en la progresión de los tumores de estos tipos de cáncer, deja la puerta abierta a la búsqueda a tratamientos efectivos para bloquear su desarrollo. Es un paso de avance muy prometedor.

Sigamos adelante, ya que en relación a los tipos de cáncer que son la causa principal de muerte, tanto en los hombres como en las mujeres, también hay hallazgos para celebrar.

Con respecto al cáncer del pulmón (que según la Organización Mundial de la Salud es el que más muertes provoca por año en todo el mundo) , una investigación desarrollada por un equipo internacional de científicos – publicada a principios de 2012 en la revista The Lancet - se basó en dos estudios clínicos sobre la genética molecular para desarrollar una nueva prueba molecular capaz de predecir con mayor precisión la probabilidad de muerte en las primeras etapas del cáncer de pulmón. Los dos estudios demuestran que la prueba, que mide la actividad de 14 genes en el tejido canceroso, mejora la precisión del pronóstico, lo que ayudaría a orientar mucho mejor los tratamientos de los tipos de cáncer de pulmón más comunes, aumentando las probabilidades de supervivencia del paciente.

Otro caso es el del cáncer de mama, el de mayor incidencia entre las mujeres y el que más muertes por cáncer les provoca. Una investigación publicada en la revista Journal of Clinical Oncology, desarrollada por científicos de la Universidad de Melbourne, en Australia, indica que una rara mutación heredada de los genes encargados de reparar los errores del ADN durante la copia del mismo en la multiplicación celular, podría aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama y de páncreas. Este tipo de mutación, que no es muy común (conocida comoSíndrome de Lynch) ya se había relacionado previamente con los tumores de colon y de endometrio. Los familiares directos de las personas con el Síndrome de Lynch se beneficiarían de las pruebas genéticas que detecten si heredaron o no la mutación de los genes, para determinar si corren un mayor riesgo de desarrollar alguno de los cánceres mencionados anteriormente.

Por su parte, el cáncer de la próstata es el que más les preocupa a los hombres y el que más les afecta luego del de pulmón. En relación al cáncer de próstata, unos investigadores del Colegio Médico Weill Cornell, en Nueva York, y otras instituciones de Estados Unidos, han detectado dos variaciones genéticas heredadas que podrían ayudar a identificar a quienes están en mayor riesgo de desarrollar un cáncer de próstata agresivo. Estos resultados fueron publicados en la edición en línea del 9 de abril de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Un poco antes, en la edición del 12 de enero de la revista New England Journal of Medicine, también se había publicado una investigación sobre este tema. En ese caso, fueron unos investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins y del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan, también en Estados Unidos, los que encontraron la primera mutación genética importante asociada con un mayor riesgo de cáncer de próstata hereditario, que se encontraría en el gen HOXB13, ¡y aumentaría entre 10 y 20 veces el riesgo de desarrollar cáncer de próstata!

Otro tipo de cáncer muy temido, que también se encuentra entre los causantes principales de muerte por cáncer a nivel mundial en ambos sexos, es el de estómago. Al respecto, un equipo internacional de científicos ha identificado cientos de nuevos genes que mutan (cambian) en el cáncer de estómago, lo que podría llevar a desarrollar tratamientos personalizados, según la conformación genética de los tumores estomacales individuales. Los detalles de este estudio aparecen en la edición en línea del 8 de abril de la revista Nature Genetics.

¡Y estos son sólo algunos ejemplos! Como ves, la ciencia no se detiene. Y mientras los avances en el campo genético continúan en busca de nuevas formas más efectivas para combatir esta condición, recuerda que llevar un estilo de vida saludable, con una dieta balanceada y una rutina de ejercicios, siempre va a beneficiar tu salud y está probado que ayudan a prevenir el cáncer.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 21 de junio de 2012

La aspirina podría sumarse a la batalla contra el cáncer

Tomar una aspirina al día, además de ayudar a las personas con problemas del corazón, también podría ser bueno para combatir y reducir el cáncer. Pero espera un momento. Antes de ir en busca de un frasco de este medicamento de venta libre, lee este artículo hasta el final y entérate lo que los investigadores han descubierto sobre el tema, y cuáles son las ventajas y las desventajas de la aspirina.

¡Bravo por la modesta aspirina! No uno, sino tres nuevos estudios se suman a la creciente evidencia científica de que una dosis diaria de este medicamento tiene el potencial de prevenir y hasta combatir el cáncer.

La aspirina (ácido acetilsalicílico), es un analgésico de uso común que puedes tomar para bajar la fiebre y aliviar diferentes dolores, como cuando te duele un poco la cabeza, o esas molestias que te ocasiona el periodo menstrual.

Otras veces, el médico puede indicarte que tomes aspirina para combatir los dolores producidos por condiciones como la artritis reumatoide, la osteoartritis, el lupus eritematoso sistémico (un trastorno en el cual el sistema inmunológico ataca a las articulaciones y a otros órganos causando dolor e inflamación), entre otros problemas reumatológicos.

Los especialistas también recomiendan el uso de una aspirina de baja dosis (entre 81 mg y 325 mg, dependiendo de la situación del cada paciente) por día para disminuir las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco o cerebrovascular. Las personas que han sufrido un accidente de este tipo anteriormente suelen tomarla para prevenir una recurrencia y para reducir el riesgo de muerte.

Por si fuera poco, hay varios estudios que demuestran que este medicamentos podría ayudar a combatir el cáncer. Y más aún, nuevas investigaciones han comprobado que la aspirina también podría ayudar a evitar que el cáncer se propague a otros órganos del cuerpo.

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domingo, 20 de mayo de 2012

El alcohol y la salud cardiaca

La ingesta moderada de alcohol ejerce efectos positivos para la salud cardiaca, pero en exceso, puede ocasionar otros problemas de salud graves.

Leí que consumir alcohol puede ejercer un efecto positivo sobre el corazón, pero que beber demasiado alcohol puede dañarlo. ¿Es cierto eso, y de serlo, cuánto es demasiado?

RESPUESTA del Dr. Donald Hensrud, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Las investigaciones han demostrado que el consumo moderado de alcohol puede ser provechoso para la salud cardíaca. En la mayoría de personas, si bien consumir cantidades más que moderadas de alcohol no aumenta demasiado el riesgo de sufrir problemas cardíacos, puede conducir a otras enfermedades graves.

Si usted consume alcohol, la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) le recomienda limitarse solamente al promedio diario de una bebida para las mujeres, y de dos para los hombres. Ha recibido mucha atención el hecho de que el vino tinto parece ser especialmente beneficioso; sin embargo, los estudios han demostrado que las ventajas para la salud del alcohol generalmente son iguales, sin importar si es vino, cerveza o licor.

Si usted no consume alcohol, nadie le recomendará que empiece a hacerlo por razones médicas. Usted puede modificar su estilo de vida, realizando cambios sanos para el corazón que no incluyen consumir alcohol.

El alcohol puede ejercer varios efectos positivos sobre la salud de la sangre y vasos sanguíneos, o sea el sistema cardiovascular, por las siguientes razones: primero, los estudios han descubierto que consumir alcohol en moderación aumenta las lipoproteínas de alta densidad (HDL) o colesterol “bueno” que ayuda a transportar y descomponer el colesterol adicional de la sangre que, de otra manera, obstruiría las arterias. Segundo, el alcohol actúa como anticoagulante, haciendo menos factible la formación de coágulos sanguíneos en las arterias. Por último, la ingesta moderada de alcohol también puede disminuir la inflamación en todo el cuerpo, y ejercer un efecto positivo sobre el sistema cardiovascular.

Al combinar estos factores, el resultado es una tasa menor de enfermedades cardiovasculares entre las personas que consumen cantidades moderadas de alcohol, que entre quienes no beben nada de alcohol. Aparte de los beneficios cardíacos, el consumo moderado de alcohol puede disminuir ligeramente el riesgo para diabetes tipo 2, accidente cerebrovascular o enfermedad de Alzheimer.

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martes, 17 de abril de 2012

Nuevo examen demuestra mayor exactitud en pronta detección del cáncer colorrectal

 
Los resultados de dos estudios plantean que un nuevo examen para detección del cáncer colorrectal, que se encuentra bajo investigación y fue desarrollado conjuntamente por Mayo Clinic y Exact Sciences Inc. de Madison en Wisconsin, es sumamente exacto y significativamente más sensible que otras pruebas no invasivas para detectar tumores precancerosos (adenomas) y cáncer en etapa inicial. Estos resultados conllevan implicaciones importantes para los médicos clínicos y decenas de miles de personas en Estados Unidos (y en el mundo). Una pronta detección es un factor fundamental para obtener mejores resultados en el cáncer colorrectal, enfermedad que afecta a 1 de cada 17 personas y es la segunda causa principal de muerte por cáncer en Estados Unidos.

El primer estudio, que se publicó en la edición de febrero de Gastroenterology, revela que un nuevo examen con múltiples marcadores para ADN en heces es sumamente exacto en la detección de pólipos precancerosos y cáncer colorrectal en etapa inicial. Este es el primer estudio ciego que se realiza a gran escala para medir la eficacia del nuevo examen.

El segundo estudio, que se publicó en la edición de marzo de Clinical Gastroenterology and Hepatology, revela que el examen de ADN en heces supera significativamente en exactitud al nuevo examen en plasma para identificar a los pacientes con pólipos precancerosos grandes o cáncer colorrectal, además de ofrecer menos resultados de falsos positivos.

“Los resultados obtenidos en estos estudios destacan el gran potencial de los exámenes de ADN en heces como medio para detectar el cáncer colorrectal”, señala el autor principal, Dr. David Ahlquist de Mayo Clinic, e investigador principal de ambos estudios. “Este examen, con su alta exactitud, puede mejorar las tasas de participación, gracias a las características más benévolas que ofrece a los pacientes. Se trata de un examen no invasivo que no requiere ninguna preparación intestinal, ni restricciones en los medicamentos, ni cambios alimenticios, y puede realizarse con muestras enviadas por correo, obviando la necesidad, el gasto y la inconveniencia de acudir al médico”.

El examen de ADN en heces busca marcadores genéticos específicos en las muestras de heces franqueadas por los pacientes. Si el resultado es positivo, el siguiente paso es una colonoscopia para extraer los pólipos a fin de prevenir la formación posterior de un cáncer, comenta el doctor Ahlquist.

El primer estudio destaca la exactitud del examen de ADN en heces

Bajo el título de “Examen de ADN en heces de siguiente generación para detectar neoplasia colorrectal: evaluación clínica precoz”, el primer artículo muestra los resultados del primer estudio realizado a gran escala para medir la exactitud del examen:
  • En los casi 400 casos, el examen de ADN en heces detectó 87 por ciento del cáncer colorrectal en etapa curable. Es importante mencionar que ni la ubicación, ni la etapa del tumor afectaron la sensibilidad de la detección.
  • El examen detectó la mayoría de los pólipos precancerosos grandes que tienen alto riesgo de avanzar hacia cáncer.
  • La sensibilidad fue de 64 por ciento para pólipos de más de 1 centímetro (cm), de 77 por ciento para aquellos de más de 2 cm, y de 92 por ciento para los que superaban los 4 cm.
Para mayor información, favor pinchar en Vida y Salud

miércoles, 22 de febrero de 2012

¿Por qué algunas personas viven 100 años? ¿Qué tienen ellas que no tienes tú?

El club de los que viven 100 años o más ¡es súper exclusivo! Muchos quieren llegar y pocos lo hacen. Si quieres ganarte su membresía, procura ante todo tener una buena herencia genética. ¿Que la tuya no pasa de regular y no está en tus manos modificarla? No te desanimes. Hay otros factores que también ayudan, como tu estilo de vida, tu dieta y tu actitud ante la vida en general. ¡Y ésas sí que las puedes controlar!

¿Por qué será que algunas personas poseen una salud “de hierro” que les permite llegar en buen estado a edades muy avanzadas? ¿Son acaso distintas a las demás? La genética, por supuesto, tiene mucho que ver. Pero los estudiosos que han investigado la cuestión han llegado a la conclusión de que no existe un secreto para lograr la longevidad. Hay, eso sí, algunas características comunes a los centenarios (los que cumplen 100 años) y los supercentenarios (los que cumplen 110 años o incluso más). Casi ninguno fuma o fuma muy poco, tienen buena salud hasta llegar a una edad muy avanzada… y en su mayoría, son mujeres.

Pero hay otro dato curioso. Un estudio que aparece en la edición de enero de la revista Frontiers in Genetics descubrió que las personas que han vivido más allá de los 114 años tenían tantos genes asociados con enfermedades como las demás personas. Por ejemplo, uno de los hombres que estudiaron tenía 37 mutaciones genéticas que indicaban un mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon. Incluso había padecido uno años atrás, que se curó por medio de la cirugía. También está el caso de una mujer, que tenía varios cambios genéticos asociados con enfermedades propias de la edad avanzada (problemas cardíacos, cáncer, Alzheimer). Resulta que padeció de insuficiencia cardíaca , pero sólo después de los 108 años. ¡Todo un récord!, ¿no te parece?

Los resultados de este estudio están de acuerdo con otras investigaciones, en que los centenarios tienen tantos genes asociados con enfermedades como el resto de la población. La diferencia es que probablemente ellos también tienen cambios genéticos asociados con la longevidad, que cancelan los genes de las enfermedades. Por eso las enfermedades no se manifiestan, o se presentan con mucha menos severidad o en los últimos años de una larga vida.

Independientemente de tus antecedentes genéticos, ¿hay algo que puedas hacer para alargar tu vida y mejorar su calidad? Claro que sí. La actividad física regular, por ejemplo, fortalece los músculos, lo que reduce la posibilidad de caídas. Sin embargo, si no has hecho ejercicio y tienes más de 40 años, no empieces un ejercicio vigoroso sin consultar con tu médico. Una de las actividades más sencillas es caminar unos 30 minutos varios días de la semana. Si no puedes caminar 30 minutos seguidos, divídelos en dos sesiones de 15 minutos cada una, o en tres de diez minutos. También es bueno bailar, nadar o trabajar en el jardín.

Otro factor importante es comer suficiente fibra. La fibra mejora el funcionamiento del colon, disminuye el riesgo de desarrollar cáncer y las enfermedades coronarias, y se asocia con niveles bajos de colesterol. Hay varios modos de introducir fibra en tu dieta sin cambiarla del todo. Por ejemplo, sustituye el pan blanco por pan integral, los jugos de frutas por la fruta fresca y los cereales azucarados por cereales sin refinar.

¿Y qué me dices del estrés? Combátelo con ejercicio, relajación física y mental y un equilibrio sano entre el deber, el trabajo y disfruta las cosas agradables de la vida. Seguro que todos esos centenarios habrán llorado, pero habrán reído mucho más y se habrán sentido satisfechos con menos cosas materiales.

De manera que si tus genes no te acompañan y no puedes irte a vivir a lugares remotos en donde la gente vive más de 100 años, sí puedes poner tu granito de arena con un plan de vida saludable, ejercicios, una dieta sana y chequeos médicos regulares. Así puedes llegar a una edad avanzada con buena salud física y mental que, después de todo, es lo más importante.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 6 de noviembre de 2011

Si eres hombre, tienes más posibilidades de desarrollar cáncer de colon

Los hombres deberían hacerse la prueba para detectar el cáncer del colon antes que las mujeres, pues en un estudio reciente se demostró que tienen mayores probabilidades de sufrir esta enfermedad que las del sexo opuesto y a más temprana edad. Aprende a reconocer las señales del cáncer colorrectal y pregúntale a tu doctor cuándo necesitas hacerte la colonoscopía.

En cuestión de enfermedades, hay de todo: algunas son propias de la mujer, otras de los hombres, mientras que algunas pueden atacar a las personas de ambos sexos por igual. En este caso, tenemos a una que parece tener preferencias por un sexo determinado.

El cáncer del colon, por ejemplo, es una condición que pueden sufrir tanto los hombres como las mujeres, pero un hallazgo reciente parece demostrar que en los varones se da con más frecuencia y en edades más tempranas. De ser así, el solo hecho de ser hombre hace que tengas más posibilidades de sufrir este tipo de cáncer.

Según el estudio, que fue desarrollado en Austria, el 24,9 por ciento de los hombres desarrolló lesiones potencialmente precancerosas en el colon (conocidas como pólipos o adenomas), mientras que sólo el 14,8 por ciento de las mujeres las tuvieron.

Además, los investigadores encontraron pólipos en 34,4 por ciento de los evaluados, cáncer de colon en 0,4 por ciento y cáncer rectal en 0,2 por ciento. Cuando se consideraban las edades, entre los 50 y 54 años, por ejemplo, 19 por ciento de ellos tenía pólipos, mientras que apenas el 11 porciento de las mujeres de esa misma edad tenía ese problema. Sin embargo, cuando se trataba de mujeres mayores, de 65 a 69 años, tenían más o menos la misma tasa de pólipos que los hombres más jóvenes.

Por eso, la recomendación para los hombres es hacerse una colonoscopia a los 45 años de edad, ya que el 35 por ciento de los individuos sanos que no tienen síntomas en realidad sí tienen pólipos y el 20 por ciento de ellos tiene adenomas, que pueden quitarse fácilmente antes de que se conviertan en un cáncer más difícil de combatir. Para sus compañeras del sexo opuesto, la sugerencia es hacerse este estudio a los 50.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la edición del 28 de septiembre de la revista Journal of the American Medical Association, los investigadores consideraron los datos de 44.350 austríacos que participaron en un programa nacional de colonoscopias.

El cáncer del colon o recto, también conocido como colorrectal, es el cuarto cáncer más común entre los hombres. Se denomina así porque se inicia en alguna de esas partes del cuerpo. Suele aparecer en personas mayores de 50 años de edad y muchas veces no da síntomas hasta que la enfermedad está avanzada.

Cuando las señales se hacen evidentes, la persona puede tener:

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lunes, 10 de octubre de 2011

Factores del estilo de vida que ayudarían a disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama

Soy sobreviviente de cáncer mama desde hace dos años. ¿Qué factores puedo cambiar en mi estilo de vida para realmente evitar una recurrencia?

RESPUESTA de la Dra. Sandhya Pruthi, Clínica para Diagnósticos Mamarios, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Como sobreviviente de cáncer de mama, usted puede tomar medidas para ayudar a disminuir el riesgo de recurrencia. Entre esas medidas están el mantener un peso sano, hacer ejercicio regularmente y restringir la cantidad de alcohol que consume. Esos cambios en el estilo de vida no sólo disminuirán la posibilidad de que reaparezca el cáncer de mama, sino que también reducirán el riesgo de que usted padezca otras enfermedades.

Entre los pasos más importantes está el mantener un peso ideal, sobre todo en los años posteriores a la menopausia. Las investigaciones plantean que el tejido graso (o tejido adiposo) es fuente de estrógeno. Muchos tipos de cáncer de mama son sensibles a las hormonas y pueden crecer más rápido ante la presencia de estrógeno. Por ello, el tener más tejido adiposo podría aumentar la posibilidad de que se desarrolle el cáncer de mama, sobre todo entre las mujeres que ya tienen antecedentes.

Mantener un peso sano o, en caso necesario, perderlo reduce el tejido graso y disminuye la cantidad de estrógeno presente en el organismo, lo que a su vez reduce el riesgo de presentar un cáncer sensible al estrógeno. Las investigaciones calculan que cuando alguien tiene un peso sano, el riesgo para cáncer de mama puede reducirse en alrededor de 26 por ciento. Si bien no existen pautas alimenticias específicas para los sobrevivientes de cáncer de mama, una alimentación bien balanceada enriquecida con frutas, cereales y verduras, así como baja en grasas y azúcares, puede ayudar a mantener un peso sano.

Una fórmula conocida como índice de masa corporal (IMC), que compara el peso con la estatura, puede servirle para determinar si su peso se encuentra dentro del rango sano. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos para la altura en metros cuadrados. En la mayoría de gente, se considera normal un IMC entre 18,5 y 24,9.

Estrechamente vinculado con el mantenimiento de un peso sano está el hacer ejercicio de forma regular. Se ha demostrado que el ejercicio disminuye los niveles de estrógeno e insulina y favorece al sistema inmune. Las evidencias son contundentes respecto a que iniciar un programa regular de ejercicio antes de la menopausia ofrece ventajas duraderas contra el cáncer de mama. Si usted aún no incorpora al ejercicio en su rutina diaria, empiece lentamente hasta lograr hacerlo durante 30 minutos mínimo, tres veces por semana. Recuerde que no necesita entrenarse para correr maratones, de manera que con caminar rápido, andar en bicicleta o nadar, usted le ofrecerá al cuerpo el ejercicio que necesita.

Las ventajas que conllevan el mantener un peso sano y hacer ejercicio regularmente van mucho más allá de disminuir el riesgo para cáncer de mama, pues también sirven de prevención para el cáncer de colon y otros tipos de cáncer gastrointestinal, aparte de cánceres ginecológicos como el cáncer de endometrio. La gordura es un factor de riesgo para todos esos tipos de cáncer.

Además, se ha demostrado claramente que perder peso y hacer ejercicio sirven para evitar enfermedades cardíacas, la principal causa de muerte femenina en Estados Unidos. Por último, se sabe que hacer ejercicio regularmente también ayuda a evitar la temida pérdida ósea, que puede conducir a la osteoporosis. Esto es importante especialmente para las mujeres que atraviesan por la menopausia y es fundamental para quienes reciben terapia contra el estrógeno (a fin de disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama), puesto que esas terapias pueden acelerar el desarrollo de la osteoporosis.

Otro cambio importante que usted puede hacer es restringir la cantidad de alcohol que consume. Las investigaciones plantean que mientras más alcohol se consuma, mayor es el riesgo de desarrollar cáncer de mama. La recomendación general es que las mujeres limiten el consumo de alcohol a un promedio de no más de una bebida alcohólica diaria (8 onzas de vino, 16 onzas de cerveza, u onza y media de otros licores fuertes).

Al seguir estas recomendaciones sobre el estilo de vida, usted podría desempeñar una función clave en la disminución del riesgo de recurrencia de su cáncer de mama. Si desea detalles sobre un programa para perder peso bueno para usted o tácticas sobre cómo restringir la ingesta de alcohol, consulte con su médico.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 18 de septiembre de 2011

Ser bajita tiene sus ventajas: en concreto, menor riesgo de desarrollar cáncer

¿Alguna vez has pensado que tus posibilidades de tener cáncer se relacionan, entre otras cosa, con tu estatura? Un nuevo hallazgo parece demostrar que esto es así y que, en particular, cuánto más altas son las mujeres más posibilidades tienen de desarrollar cáncer en el futuro. Sin importar cuánto midas, siempre es importante adoptar hábitos saludables para prevenir esta enfermedad. Descubre cómo en este artículo.

En mayor o menor medida, todos tenemos posibilidades de desarrollar cáncer en algún momento de la vida. De todas las enfermedades que existen, ésta es quizás la más temida, y no es para menos: a nivel mundial, es una de las principales causas de muerte. La Organización Mundial para la Salud estima que entre el 2005 y el 2015 morirán alrededor de 84 millones de personas debido al cáncer.

Las causas que provocan el cáncer pueden ser muchas y varían de una persona a otra. Y si bien entre los principales factores que provocan esta enfermedad se encuentran el tabaquismo, la obesidad y el alcoholismo, ahora los investigadores de la Universidad de Oxford, Inglaterra, han agregado una más: la estatura de las mujeres también podría influir en su aparición y desarrollo.

En particular, este estudio publicado en el revista Lancet Oncology encontró que cuánto más altura tienen las mujeres, más posibilidades tienen de desarrollar distintos tipos de cáncer (como los de colon, piel, mama, útero, ovario, riñón y la leucemia). Lo que todavía sigue siendo un misterio es a qué se debe esta relación.

Para llegar a estos resultados, los investigadores tomaron en cuenta los datos de 1,3 millones de mujeres, recopilados entre 1996 y 2001. En detalle, las cifras indicaron que tener 10 centímetros (4 pulgadas) por arriba de la altura promedio, aumenta alrededor de un 16% más las posibilidades de desarrollar cáncer. Y cuánto más alta sea la mujer, más posibilidades hay (por eso se cree que puede estar vinculado con las hormonas del crecimiento).

Además, los investigadores relacionaron los resultados obtenidos con otros estudios realizados previamente, para demostrar que estos se repetían en distintas regiones del mundo, como Australia, Asia, Europa y Norteamérica.

A pesar de estos resultados, lo cierto es que nadie está exento, no importa la estatura ni tampoco el sexo. Todos podemos ser víctimas del cáncer, por eso lo mejor es adoptar hábitos de vida saludables que, como te contamos en otro artículo de VidaySalud.com, pueden ayudarte a reducir las posibilidades de desarrollar cáncer en algún momento de tu vida. Entre ellos:

Evita el tabaquismo y el sobrepeso, lleva una dieta saludable y haz ejercicios de manera regular.
Limita el consumo del alcohol a no más de una copa (si eres mujer) o dos copas (si eres hombres) por día.
Protege tu piel de los rayos del sol y de otras radiaciones, y limita los rayos-X (las radiografías) a los que necesites exclusivamente.
Trata de no exponerte a sustancias cancerígenas, como algunos polvos, vapores, el humo del cigarrillo y ciertas sustancias químicas.
Evita la terapia de reemplazo hormonal (las hormonas femeninas) a menos que tengas síntomas importantes debidos a la menopausia y hazlo bajo supervisión médica.
Consulta con tu médico para ver si es necesario que te hagas exámenes de detección temprana, aún cuando te sientas bien.

Ahora que conoces todos estos datos, es el momento de poner manos a la obra. ¿Cuáles son los hábitos que deberías modificar y por cuál comenzarás? Recuerda que es difícil cambiar todo de golpe pero si lo haces con convicción y poco a poco, veras cómo, sin darte cuenta, pronto empezarás a notar tus logros y a disfrutar los resultados.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 11 de septiembre de 2011

Controlar el estrés y hacer cambios alimenticios mejoran los síntomas del síndrome de colon irritable

Cuando el cólico constante, el dolor del abdomen, la distensión abdominal, la flatulencia, la diarrea y el estreñimiento ocasionan molestias y viajes frecuentes al baño, el siguiente paso es visitar al médico. Estos síntomas que comúnmente se deben al síndrome de colon irritable, por lo general, pueden minimizarse con cambios en la alimentación y el estilo de vida.

La Mayo Clinic Health Letter presenta un esbozo sobre el síndrome de colon irritable y cómo se controla esta afección crónica.

Las paredes del intestino están revestidas por capas de músculos que se contraen y relajan a ritmo coordinado mientras transportan los alimentos por el tracto intestinal hacia el recto. En el síndrome de colon irritable, las contracciones podrían ser más fuertes y tener mayor duración de lo normal, ocasionando distensión abdominal y diarrea. En ocasiones, sucede lo opuesto; es decir, los alimentos pasan lentamente y el resultado son heces secas y duras.

La causa del síndrome de colon irritable no es clara y, por ello, el tratamiento normalmente se enfoca en evitar los desencadenantes y aliviar los síntomas. Cuando la afección presenta señales y síntomas leves, es posible lidiar con ellos eficazmente controlando el estrés; pues en muchas personas, éste empeora los síntomas. Por otro lado, también vale la pena hacer algunos cambios en la alimentación. El chocolate, la leche y el alcohol podrían ser motivo de estreñimiento o de diarrea y las bebidas carbonatadas o algunas frutas y verduras podrían llevar a sentir distensión y molestia abdominal.

Cuando los síntomas son moderados o graves, el médico podría recomendar suplementos de fibra o medicamentos antidiarréicos. Algunas personas que tienen diarrea podrían beneficiarse de los anticolinérgicos que alivian el dolor de los espasmos intestinales, pero el mismo medicamento podría empeorar los síntomas en quienes sufren de estreñimiento. Los antidepresivos, por su parte, podrían ser adecuados en dosis bajas porque inhiben la actividad de las neuronas que controlan los músculos intestinales.

Lo importante es que la persona busque atención médica cuando presenta síntomas intestinales crónicos. Dado que no existen señales físicas que diagnostiquen claramente el síndrome de colon irritable, por lo general, el diagnóstico se realiza por eliminación. Los síntomas mencionados de cólicos, diarrea, estreñimiento y más problemas intestinales podrían también apuntar hacia otras afecciones más graves, tales como colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, ciertos tipos de enfermedad inflamatoria del intestino y/o cáncer de colon.

Tomado de Vida y Salud

martes, 17 de mayo de 2011

Los síntomas de cáncer de colon son similares entre los diferentes grupos de edad


¿Difieren los síntomas del cáncer de colon y sus causas entre la gente de 30 ó 40 años y las personas de más edad?
RESPUESTA del Dr. David Ahlquist, Gastroenterología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Los síntomas del cáncer de colon son similares entre los jóvenes y los viejos.  Si bien la gran mayoría de casos de cáncer de colon ocurre entre personas de más de 50 años, la enfermedad podría pasar desapercibida en los jóvenes hasta que el cáncer se encuentre en estado más avanzado.  La detección oportuna de las personas con alto riesgo para cáncer de colon, conjuntamente con la evaluación a tiempo de cualquier síntoma preocupante, es fundamental para diagnosticar pronto el cáncer de colon y tratarlo eficazmente.
En muchos casos, no se logra identificar la causa exacta del cáncer de colon.  La edad es el factor más importante para tener mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, pues cerca de 90 por ciento de la gente diagnosticada con cáncer de colon sobrepasa los 50 años.  Sin embargo, existen varios factores hereditarios y ambientales que también pueden aumentar el riesgo de una persona de tener cáncer de colon y, cuando un joven de 30 ó 40 años presenta la enfermedad, lo más probable es que se deba a factores hereditarios.  Por otro lado, aunque sean raros algunos trastornos hereditarios, como la poliposis adenomatosa familiar y el síndrome de Lynch (cáncer colorrectal hereditario sin poliposis), éstos pueden aumentar considerablemente el riesgo de padecer la enfermedad.  Toda persona, sea cual sea su edad, tiene más riesgo de desarrollar cáncer de colon si alguno de sus padres, hermanos o hijos tuvo la enfermedad .  Aparte de la edad y antecedentes médicos familiares, otros factores de riesgo para cáncer de colon son el ser de raza afroamericana, tener alguna enfermedad inflamatoria del intestino (como colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn), ingerir una alimentación con alto contenido de grasa, ser inactivo, obeso o diabético, así como fumar o consumir mucho alcohol.
La probabilidad de tratar con éxito el cáncer de colon aumenta considerablemente cuando se lo diagnostica en las etapas iniciales, antes de que aparezcan los síntomas.  Existen varias alternativas para detectar el cáncer de colon, entre ellas, la colonoscopia, la colonografía por tomografía computarizada (colonoscopia virtual), la prueba de sangre oculta en heces, la sigmoidoscopia flexible con enema de bario y las pruebas de ADN en heces.  Debido a que la mayoría de casos de cáncer de colon se presenta entre personas mayores, no se acostumbra realizar la detección antes de los 50 años.  No obstante, en quienes tienen factores de riesgo genéticos, antecedentes familiares positivos a cáncer de colon u otros factores de riesgo importantes, la detección normalmente inicia durante la década de los 40 años.
Los estudios poblacionales revelan que las tasas de cáncer de colon aumentan entre la gente menor de 50 años.  Los casos que se presentan entre los jóvenes ahora representan más de 10 por ciento de todos los cánceres de colon.  Algunos factores ambientales, cambios en la alimentación y en el estilo de vida, así como una tendencia nacional hacia la obesidad podrían contribuir a dicho aumento.  Además, parece que el cáncer de colon que aflora en la juventud afecta con mayor frecuencia a los afroamericanos que a otros grupos étnicos.
Los síntomas más comunes de cáncer de colon son sangrado rectal y cólico en la parte inferior del abdomen.  Otros síntomas que ofrecen indicios son: cambios en la consistencia de las heces, estreñimiento, diarrea y pérdida de peso.  Cuando un análisis de sangre revela anemia nueva y reciente, eso generalmente suele indicar que existe un tumor en el colon.
Desgraciadamente, casi nunca se cree que la causa de los síntomas mencionados entre gente menor de 50 años sea el cáncer de colon y, por ello, el diagnóstico de la enfermedad podría retrasarse.  Las estadísticas revelan que, entre los jóvenes, se tiende a diagnosticar cáncer de colon cuando éste ya se encuentra en etapas más avanzadas.  Por eso, es muy importante que toda persona que presente síntomas de cáncer de colon, sobre todo sangrado rectal y cólico constante en la parte inferior del abdomen, busque asesoría médica, sea cual sea su edad.
Tomado de Vida y Salud

martes, 15 de marzo de 2011

Síndrome del colon irritable

¿Qué es?

El síndrome del colon irritable (IBS) es un trastorno frecuente que causa distintos síntomas como dolor abdominal, diarrea y/o estreñimiento, distensión (hinchazón), gases y cólicos. Ya que estos síntomas pueden ser causados por diferentes enfermedades intestinales, por lo general, el IBS se diagnostica sólo luego de que el doctor determina que no tiene otro problema más serio.

La severidad del trastorno varía en cada persona. Algunas tienen síntomas que van y vienen y que son sólo un poco molestos, mientras que otras tienen problemas intestinales tan severos a diario que afectan su capacidad para trabajar, dormir o disfrutar la vida. Además, los síntomas pueden cambiar con el tiempo. Una persona puede tener síntomas graves durante semanas y luego sentirse bien durante meses o incluso años. La mayoría de las personas no se curan del IBS, pero el trastorno no se relaciona con ninguna otra enfermedad y no se desarrolla en otra enfermedad, como la colitis ulcerativa o el cáncer del colon.

El IBS generalmente comienza en la edad adulta temprana. Afecta al doble de las mujeres comparado con los hombres. Aproximadamente del 10 al 20% de la población tiene IBS, pero al menos la mitad de las personas con esta condición nunca buscan ayuda médica para sus síntomas. Nadie sabe la causa del IBS. Algunos estudios sugieren que los nervios del colon pueden ser mucho más sensibles de lo normal en las personas con IBS. El movimiento normal de la comida y el gas a través del colon causa dolor, espasmos intestinales y patrones irregulares de evacuaciones.

En el pasado, se creía que el estrés podía causar el IBS. Ese ya no es el caso. El estrés no causa el IBS, pero sí puede aumentar los síntomas, en especial el dolor.

El IBS ha sido denominado colon irritable, colon espástico, colitis mucosa y enfermedad funcional del colon.

Síntomas

Las personas con IBS pueden tener algunos o todos estos síntomas:

  • dolor abdominal leve o severo, molestia o cólicos que por lo general desaparecen luego de la evacuación (de ir al baño)
  • períodos de diarrea o estreñimiento o alternando entre estos dos síntomas
  • distensión (hinchazón), gases o sensación de tener el abdomen inflamado
  • mucosidad en las deposiciones
  • sensación como si la deposición estuviera incompleta
  • en casos extremos, náuseas, mareos o desmayo

Aunque los síntomas de IBS a menudo cambian con el tiempo, las personas tienden a desarrollar su propio patrón. Por ejemplo, algunas personas tienen en su mayoría diarrea, algunas tienen principalmente estreñimiento y otras tienen dolor abdominal sin ningún cambio importante en las evacuaciones (deposiciones).

Diagnóstico

No existe ningún examen para el IBS. El médico le diagnosticará IBS si tiene los síntomas típicos o si le han hecho estudios para otros trastornos que pueden causar síntomas similares. Además, le preguntará sobre su historia clínica y sus síntomas. Lo examinará, le chequeará el abdomen para evaluar si tiene dolor y para determinar si alguno de los órganos internos está más grandes de lo normal. El médico chequeará para ver si tiene fiebre o pérdida de peso. Si tiene algunos de estos signos, podría tener otra cosa y no IBS.

Dependiendo de su historia clínica, el médico le podría hacer exámenes para descartar otras enfermedades que puedan causar síntomas similares. Estos exámenes podrían incluir:

  • análisis de sangre
  • exámenes de materia fecal (heces) para evaluar si hay sangre o infección
  • sigmoidoscopía, mediante la cual se introduce un tubo flexible e iluminado con una pequeña cámara en el extremo adentro del recto y en la parte superior izquierda del colon; o una colonoscopía, en donde un tubo más largo examina el colon por completo
  • radiografías con bario, en la que o se traga una solución calcárea o se bombea por el recto para recubrir el interior del aparato gastrointestinal y así resaltar las anormalidades.
  • el médico podría pedirle que deje de tomar o de comer ciertas comidas durante tres semanas para determinar si su dieta podría estar contribuyendo a los síntomas (por ejemplo, le podría pedir que deje de consumir productos derivados de la leche si sospecha que tiene intolerancia a la lactosa).

Duración

Los síntomas del IBS pueden ser un problema diario en la vida de una persona, o pueden ir y venir, pueden durar un día, una semana o un mes antes de que desaparezcan.

El tratamiento puede eliminar los síntomas, y los cambios en la dieta pueden ayudar a reducir la frecuencia o la severidad de los síntomas.

Prevención

Como se desconoce la causa del IBS, es imposible prevenir este trastorno. Una vez diagnosticada con IBS, la persona puede disminuir la frecuencia y gravedad de los síntomas reduciendo el estrés y cambiando la dieta.

Tratamiento

Una de las maneras más eficaces para tratar el IBS es cambiar su dieta. Esto puede reducir los síntomas o la probabilidad de que ocurra un ataque de IBS.

En la mayoría de los casos, las distintas comidas tienden a estimular los síntomas del IBS. Los médicos recomiendan prestar atención a lo que come así podrá saber lo que ha comido antes de un ataque. Luego de descubrir aquellas comidas que desencadenan el problema, debe eliminarlas de su dieta. Algunas de las comidas que frecuentemente desencadenan el IBS incluyen:

  • repollo (col) , brócoli, col rizada (kale en inglés), las leguminosas y otro tipos de comidas que producen gases
  • la cafeína
  • el alcohol
  • los productos lácteos
  • comidas grasas, incluyendo la leche entera, crema, queso, mantequilla, aceites, carnes y aguacates
  • frutas crudas
  • comidas, gomas de mascar y bebidas que contienen sorbitol, un edulcorante artificial

La forma en que come puede contribuir a crear los síntomas del IBS. Las comidas abundantes pueden causar cólicos y diarrea, de modo el comer menor cantidad más frecuentemente, puede ayudar a algunas personas con el IBS. El comer rápidamente puede causar que trague aire, lo que provoca eructos o gases.

El agregar fibra a su dieta, en especial si el estreñimiento es uno de los síntomas principales, puede ayudar a aflojar las heces y a reducir el dolor abdominal. Al principio, la fibra aumentará la cantidad de gas en su sistema, así que agregue fibra poco a poco. Con el tiempo, el cuerpo se adaptará a los efectos de la fibra y los gases disminuirán. Las frutas, vegetales y panes integrales y los cereales son buenas fuentes de fibra. Su médico le podría recomendarle un suplemento de fibra. Algunos expertos creen que la fibra metilcelulosa es la que crea la menor cantidad de gas, y por lo general, se recomiendan marcas de esta fibra para las personas con IBS. El psyllium o psilio también es una buena fuente de fibra.

Si sus síntomas no se alivian después de eliminar las comidas desencadenantes y agregar fibra, su médico podría recetarle medicamentos. Dependiendo de cuáles son sus síntomas más difíciles, los medicamentos incluyen:

  • anti-diarréicos: la loperamida (Imodium), el difenoxilato (Lomotil y otras marcas)
  • antiespasmódicos para reducir los cólicos: la diciclomina (Bentyl)
  • agentes para reducir el dolor: la amitriptilina (Elavil), la desipramina (Norpramin)

Existe otro medicamento para tratar los síntomas severos. El alosetrón (Lotronex) se utiliza para tratar a las mujeres con IBS que tienen diarrea severa. Si toma este medicamento, debe recetárselo un especialista con experiencia con el uso de esta medicina (el fabricante del medicamento deberá registrar y capacitar al médico pare que éste pueda recetarlo) y usted debe firmar una forma estableciendo que está consciente de las complicaciones potencialmente mortales de bloqueo, ruptura o lesiones del colon que puede ocasionar este medicamento.

Cuándo llamar a un profesional

Es muy útil que cualquier persona con síntomas del colon irritable hable con el médico sobre sus síntomas, así se pueden planear las estrategias de una dieta, el consumo de fibra y el tratamiento con medicamentos.

Luego de que le diagnostiquen el síndrome del colon irritable, debe volver a visitar al médico si tiene un episodio de síntomas severos. También debe visitar al médico si nota sangre en la materia fecal (heces); si el dolor abdominal está acompañado por vómitos, mareos o desmayo; si el dolor abdominal o la diarrea lo despiertan mientras está dormido; o si tiene pérdida de peso o fiebre inexplicables.

Pronóstico

No existe cura para el IBS, pero los síntomas se pueden controlar cambiando su dieta, reduciendo el estrés y, si fuese necesario, tomando medicamentos. Es muy común que el IBS sea un problema crónico, aunque a veces se resuelve en algunas personas.


Tomado de Vida y Salud