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lunes, 1 de octubre de 2012

Relacionan un tipo de protector solar con la endometriosis

Un nuevo estudio ha encontrado una posible relación entre un compuesto químico que se utiliza a menudo en la composición de los bronceadores y el riesgo de desarrollar una condición del útero: la endometriosis.

El estudio encontró una posible relación entre un ingrediente común de los protectores solares denominado benzofenonay el riesgo de desarrollar endometriosis, una condición en las mujeres que se caracteriza porque el tejido que recubre la parte interior del útero (llamado endometrio) crece fuera de la matriz y se extiende por ejemplo a las trompas de Falopio, a los ovarios, detrás del útero o incluso hacia el tejido que cubre la pelvis.

Para llegar a esa conclusión, publicada en Environmental Science & Technology, los investigadores analizaron la concentración de cinco tipos debenzofenonas en la orina de más de 600 mujeres que fueron evaluadas por endometriosis. ¿Qué encontraron? Que la benzofenona aparecía en la orina en el 97 por ciento de los casos.

En dosis bajas, la benzofenona ayuda a mantener estables los productos que se almacenan en envases claros, como los cosméticos. En cambio, en concentraciones elevadas, este compuesto se convierte en un protector solar poderoso –cuando se aplica sobre la piel. Por eso, se emplea en una amplia variedad de productos que brindan protección contra los rayos ultravioletas (UV) del sol.

Ahora, el nuevo hallazgo ha dejado preocupados a los especialistas, que consideran que el cuerpo puede equivocarse y tomar a estos químicos como hormonas, sobre todo si se tiene en cuenta que no sólo se encuentran en los protectores solares sino también en otros productos cosméticos, como en las cremas hidratantes y en las lociones. Esto ocurre porque las benzofenonas imitan a los estrógenos del cuerpo (que son, junto con la progesterona, las dos hormonas femeninas características de las mujeres).

Si deseas leer todo este artículo, pincha aquí

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Qué es el índice de masa corporal (IMC) y cómo calcularlo

Aunque no te gusten para nada ni el cálculo ni las matemáticas, hay números muy importantes en tu vida: tu edad, tu estatura y tu peso. Con esos números y una sencilla fórmula se puede llegar a una cifra que sirve de guía para determinar si la persona (ya sea un niño o un adulto), tiene un peso saludable en relación a su talla o si por el contrario sufre de sobrepeso u obesidad. Esa relación entre talla y peso es lo que se conoce como Índice de Masa Corporal (IMC). ¿Quieres saber cuál es el tuyo y qué determina en tu salud? Infórmate aquí.

Es fácil determinar cuánto medimos y pesamos. Basta usar una cinta métrica y una báscula. Pero, ¿cómo saber si ese peso es saludable en relación a nuestra edad y estatura? Muchas personas no necesitan ni siquiera subirse a una báscula para saber que tienen sobrepeso. Pero ¿cuánto sobrepeso? O peor todavía, ¿cuándo dejamos de tener sobrepeso y nos convertimos en obesos? Todas esas preguntas pueden contestarse fácilmente conociendo el Índice de Masa Corporal, una medición estadística que relaciona el peso y la estatura de una persona y permite determinar si sufre de sobrepeso o no, o si tiene un alto nivel de grasa en el cuerpo. Fue inventado por el estadístico y astrónomo belga Adolphe Quatelet en 1830, por eso también se le conoce como el Índice de Quatelet.

¿Para qué se usa?

Cada vez que vas al médico te miden y te pesan. Pero tu peso solamente no significa mucho. Cuando lo relacionas con tu estatura es que esa cifra comienza a mostrar un panorama más claro de tu estado de salud general. Usando el IMC los médicos pueden determinar si una persona tiene deficiencia de peso, un peso saludable o exceso del mismo. Si el IMC es muy alto, la persona tiene un riesgo mucho mayor de sufrir problemas de salud crónicos que se relacionan con el peso, como la hipertensión, la diabetes de tipo 2, enfermedades cardiovasculares (del corazón), ataques cerebrovasculares (ACV), problemas en la vesícula y osteoartritis. El sobrepeso también aumenta el riesgo de sufrir varios tipos de cáncer (mama, colon, próstata y endometrio). El IMC no solamente le resulta útil a tu médico de cabecera. También lo utilizan varias organizaciones y agencias de salud pública, como el National Institute of Health y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para definir los límites de la obesidad de la población general. De hecho, fue adoptado en 1980 como una manera de identificar el riesgo de la población para contraer las enfermedades que mencionábamos anteriormente (hipertensión, ataque cardíaco, diabetes, ACV y algunos tipos de cáncer).

¿Cómo se calcula?

Comienza por medirte y pesarte. Da igual que uses pies y pulgadas/libras que metros y centímetros/kilogramos. Pero para darte un ejemplo práctico e ilustrar la fórmula, usaremos el cálculo usando pulgadas y libras.

Supongamos que mides 5´3” (63 pulgadas) de altura y pesas 130 libras.
  • Multiplica el peso por 703 (130 x 703 = 91,390)
  • Multiplica tu altura por sí misma, es decir, llévala al cuadrado2 (63 x 63) = 3,969
  • Divide la primera multiplicación por la segunda (peso entre altura), es decir 91,390/ 3,969 = 23.
Resultado: tu índice de masa corporal es de 23.

¿Te parece muy complicado? No te preocupes. Visita este sitio web del National Heart Lung and Blood Institute, donde encontrarás una calculadora que te ayudará a obtener tu IMC automáticamente. Ingresa tus datos, haz clic en la casilla que indica Calcular y obtendrás tu cifra de IMC.

¿Y qué significa ese número?

Si deseas seguir leyendo, pulsa aquí

martes, 29 de noviembre de 2011

Aclara tus dudas sobre la histerectomía

A pesar de que es una de las operaciones ginecológicas más comunes, muchas mujeres no saben exactamente de qué se trata y tienen ideas equivocadas sobre los cambios que suceden en el cuerpo después de esta cirugía. ¿Y tú, cuánto sabes sobre la histerectomía? Para que puedas despejar tus dudas y entender más, aquí encontrarás algunos datos que debes conocer sobre esta operación ( cuando se quita el útero ) y sus consecuencias.

Posiblemente hayas escuchado hablar sobre la histerectomía, conoces a alguien que ha pasado por esta operación o eres tú misma quien está evaluando la posibilidad de hacérsela, luego de que el médico te la indicara como un posible tratamiento para tu condición.

Si este es el caso, quizá estés angustiada, asustada, confundida y hasta enojada por la situación. Y no es para menos. Pero debes saber que no estás sola. Se estima que 1 de cada 3 mujeres, únicamente en Estados Unidos, ha tenido una histerectomía antes de los 60 años de edad. A pesar de eso, muchas no saben bien en qué consiste esta operación y tienen ideas equivocadas sobre lo que les ocurrirá.

La histerectomía es una cirugía mediante la cual se extrae (saca) el útero (la matriz) de una mujer. Puede ser una histerectomía total o parcial. Se llama total cuando, además del útero, también se sacan las trompas de Falopio (que son los conductos que conectan los ovarios al útero) y los ovarios (donde se producen los óvulos que se van desprendiendo mes a mes durante la ovulación y que si no se fecundan provocan la menstruación). Y es parcial cuando sólo se saca la matriz y se dejan las trompas de Falopio y los ovarios. Esto depende de la razón por la cual se realiza la histerectomía ( o sea, la enfermedad).

El útero o matriz es el órgano en donde crecen los bebés cuando la mujer está embarazada. Por eso, luego de una histerectomía, la mujer pierde la posibilidad de quedar embarazada y deja de tener su ciclo menstrual. Si además se le quitan los dos ovarios, la mujer también entrará en la menopausia de manera repentina.

Para conocer más sobre las distintas operaciones de extracción del útero, puedes leer este artículo de VidaySalud.com en donde se analizan en más detalle.

¿Cuándo o quiénes deben hacerse una histerectomía? En general, el médico podría recomendar una histerectomía cuando una mujer tiene las siguientes condiciones:
  • Fibromas
  • Endometriosis resistente al tratamiento con medicinas o cirugía
  • Prolapso uterino (que es cuando el útero desciende o se cae hacia la vagina)
  • Cáncer del útero, del cuello del útero o de los ovarios
  • Sangrado vaginal intenso y prolongado que no puede controlarse con medicamentos o con otras cirugías
  • Complicaciones durante el parto, como sangrado incontrolable
  • Dolor crónico (prolongado) de la pelvis o adenomiosis
Si tu médico te ha sugerido que te hagas una histerectomía, debes analizar con él o ella la posibilidad de considerar otro tratamiento y debes resolver todas tus dudas sobre lo que puede ocurrirte luego de la operación. No tengas vergüenza, muchas las mujeres carecen de la información que te proporcionamos o tienen ideas erróneas con respecto a lo que sucede después de la cirugía.

Según una encuesta presentada en la Reunión Científica Anual de la Sociedad Americana de Uroginecología de este año, en la que participaron 1.273 mujeres de 18 a 59 años de edad, el 22 por ciento de las encuestadas desconocía lo que es una histerectomía y el 13 por ciento pensaba que podría quedar embarazada luego de la operación.

La encuesta también reveló que el 44 por ciento de las participantes no sabía si la histerectomía eliminaba la posibilidad de desarrollar un cáncer cervical (cuando, justamente, uno de los objetivos de esta operación es evitar el desarrollo de esa enfermedad) y el 41 por ciento pensaba que luego de esta intervención siguen siendo necesarias las pruebas para detectar el cáncer cervical, como el Papanicolau, algo que no siempre es así (pregúntale a tu médico qué pruebas y cuidados ginecológicos necesitarás luego de la operación). Es muy raro que se quite la matriz y se deje el cuello de la matriz.

Si bien estos resultados son preliminares, hasta que sean revisados y publicados en algún medio especializado, dejan ver cuáles pueden ser las principales dudas que genera este tema. Por eso, antes de decidir si te sometes o no a un procedimiento de este tipo, pregúntale a tu médico lo que puedes esperar después, si existen otras alternativas para tu tratamiento, cuáles son las ventajas y las desventajas y cuáles son las complicaciones que pueden aparecer. Asimismo, considera la posibilidad de buscar una segunda opinión, con otro(a) ginecólogo(a).

Luego, recuerda que cada mujer y cada situación son diferentes, que lo que es bueno para una, puede no serlo para otra. Si no tienes cáncer, quizás puedas probar otros tratamientos antes de llegar a la operación, pero si lo tienes, tal vez la histerectomía pueda salvarte la vida.

Por todo esto, no tengas ni temor ni vergüenza de preguntar todo lo que quieres saber, aunque te parezcan cosas sencillas u obvias, ya que se trata de una cirugía mayor que, como cualquier cirugía, tiene riesgos y puede producir cambios que una vez que ocurran, vas a notar durante toda tu vida.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 10 de octubre de 2011

Factores del estilo de vida que ayudarían a disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama

Soy sobreviviente de cáncer mama desde hace dos años. ¿Qué factores puedo cambiar en mi estilo de vida para realmente evitar una recurrencia?

RESPUESTA de la Dra. Sandhya Pruthi, Clínica para Diagnósticos Mamarios, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Como sobreviviente de cáncer de mama, usted puede tomar medidas para ayudar a disminuir el riesgo de recurrencia. Entre esas medidas están el mantener un peso sano, hacer ejercicio regularmente y restringir la cantidad de alcohol que consume. Esos cambios en el estilo de vida no sólo disminuirán la posibilidad de que reaparezca el cáncer de mama, sino que también reducirán el riesgo de que usted padezca otras enfermedades.

Entre los pasos más importantes está el mantener un peso ideal, sobre todo en los años posteriores a la menopausia. Las investigaciones plantean que el tejido graso (o tejido adiposo) es fuente de estrógeno. Muchos tipos de cáncer de mama son sensibles a las hormonas y pueden crecer más rápido ante la presencia de estrógeno. Por ello, el tener más tejido adiposo podría aumentar la posibilidad de que se desarrolle el cáncer de mama, sobre todo entre las mujeres que ya tienen antecedentes.

Mantener un peso sano o, en caso necesario, perderlo reduce el tejido graso y disminuye la cantidad de estrógeno presente en el organismo, lo que a su vez reduce el riesgo de presentar un cáncer sensible al estrógeno. Las investigaciones calculan que cuando alguien tiene un peso sano, el riesgo para cáncer de mama puede reducirse en alrededor de 26 por ciento. Si bien no existen pautas alimenticias específicas para los sobrevivientes de cáncer de mama, una alimentación bien balanceada enriquecida con frutas, cereales y verduras, así como baja en grasas y azúcares, puede ayudar a mantener un peso sano.

Una fórmula conocida como índice de masa corporal (IMC), que compara el peso con la estatura, puede servirle para determinar si su peso se encuentra dentro del rango sano. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos para la altura en metros cuadrados. En la mayoría de gente, se considera normal un IMC entre 18,5 y 24,9.

Estrechamente vinculado con el mantenimiento de un peso sano está el hacer ejercicio de forma regular. Se ha demostrado que el ejercicio disminuye los niveles de estrógeno e insulina y favorece al sistema inmune. Las evidencias son contundentes respecto a que iniciar un programa regular de ejercicio antes de la menopausia ofrece ventajas duraderas contra el cáncer de mama. Si usted aún no incorpora al ejercicio en su rutina diaria, empiece lentamente hasta lograr hacerlo durante 30 minutos mínimo, tres veces por semana. Recuerde que no necesita entrenarse para correr maratones, de manera que con caminar rápido, andar en bicicleta o nadar, usted le ofrecerá al cuerpo el ejercicio que necesita.

Las ventajas que conllevan el mantener un peso sano y hacer ejercicio regularmente van mucho más allá de disminuir el riesgo para cáncer de mama, pues también sirven de prevención para el cáncer de colon y otros tipos de cáncer gastrointestinal, aparte de cánceres ginecológicos como el cáncer de endometrio. La gordura es un factor de riesgo para todos esos tipos de cáncer.

Además, se ha demostrado claramente que perder peso y hacer ejercicio sirven para evitar enfermedades cardíacas, la principal causa de muerte femenina en Estados Unidos. Por último, se sabe que hacer ejercicio regularmente también ayuda a evitar la temida pérdida ósea, que puede conducir a la osteoporosis. Esto es importante especialmente para las mujeres que atraviesan por la menopausia y es fundamental para quienes reciben terapia contra el estrógeno (a fin de disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama), puesto que esas terapias pueden acelerar el desarrollo de la osteoporosis.

Otro cambio importante que usted puede hacer es restringir la cantidad de alcohol que consume. Las investigaciones plantean que mientras más alcohol se consuma, mayor es el riesgo de desarrollar cáncer de mama. La recomendación general es que las mujeres limiten el consumo de alcohol a un promedio de no más de una bebida alcohólica diaria (8 onzas de vino, 16 onzas de cerveza, u onza y media de otros licores fuertes).

Al seguir estas recomendaciones sobre el estilo de vida, usted podría desempeñar una función clave en la disminución del riesgo de recurrencia de su cáncer de mama. Si desea detalles sobre un programa para perder peso bueno para usted o tácticas sobre cómo restringir la ingesta de alcohol, consulte con su médico.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 30 de junio de 2011

Pon atención a las señales de cáncer de endometrio


Las mujeres posmenopáusicas que presentan algún sangrado vaginal anormal o manchas de sangre deben comunicarse con el médico.  Esas son unas de las señales de cáncer de endometrio, cuya prevalencia es mayor entre mujeres de 60 y 70 años.
El cáncer de endometrio no obtiene mucha atención de parte de los medios de comunicación, aunque en Estados Unidos es el cuarto cáncer más común entre mujeres, después del de mama, pulmón y colon.  Cuando el cáncer de endometrio se descubre en sus inicios, normalmente se lo puede tratar con éxito.
Entre algunas señales comunes del cáncer están:
  • Menstruaciones más largas de lo normal o sangrado entre una y otra;
  • Menstruaciones que se presentan menos de 21 días aparte o manchas de sangre durante los años anteriores a la menopausia;
  • Cualquier sangrado vaginal después de la menopausia; es decir, cuando las menstruaciones ya no se presentan;
  • Secreción vaginal de color rosa o aguada.
Algunas mujeres con cáncer de endometrio también presentan dolor pélvico, pérdida de peso inexplicable y relaciones sexuales dolorosas.  A pesar de que estos síntomas podrían vinculares a situaciones no cancerosas, deben ponerse a consideración del médico.
No existe una prueba de detección recomendada para el cáncer de endometrio.   Generalmente se realizan exámenes, tales como la obtención de imágenes por ecografía, cuando una mujer presenta síntomas.  Si el cáncer de endometrio se descubre pronto es probable que esté confinado al útero.  Con la extirpación del útero, por lo general, se elimina todo el cáncer.  Esa podría ser la razón por la que más de 90 por ciento del tiempo se trata exitosamente el cáncer de endometrio descubierto en las primeras etapas.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 28 de marzo de 2011

Endometriosis


¿Qué es?

El tejido que recubre el interior de útero se llama tejido endometrial. La endometriosis es una condición en la cual este tejido crece por fuera del útero. Generalmente la endometriosis se desarrolla en la pelvis y el abdomen, los ovarios, la superficie exterior del útero, las membranas y los ligamentos de la pelvis y el abdomen inferior, las trompas de Falopio, y los espacios entre la vejiga, el útero y el recto. Menos frecuente, el tejido endometrial crece fuera del útero o en la pared del recto, de la vejiga, de los intestinos o del apéndice. En raras ocasiones, la endometriosis se desarrolla en áreas muy alejadas del tracto reproductivo, como los pulmones, los brazos, los muslos y la piel.
El tejido endometrial fuera del útero tiende a comportarse como el revestimiento normal del útero. Puede responder a los cambios hormonales de la mujer . Puede también liberar sangre durante la menstruación, lo que puede causar dolores abdominales o pélvicos. A medida que el tejido endometrial crece, también puede interferir con la fertilidad de la mujer ya que cubre o crece dentro de los ovarios, o deforma u obstruye las trompas de Falopio. El tejido endometrial de los ovarios puede formar grandes quistes llamados endometriomas. Los endometriomas a veces se denominan quistes de chocolate porque típicamente contienen una mezcla de sangre y tejido muerto parduzco y espeso que se asemeja a chocolate.
Los investigadores tienen varias teorías respecto a la causa de la endometriosis. Según una explicación, la condición se desarrolla cuando se produce un reflujo de los líquidos menstruales que transportan partículas de tejido uterino hasta las trompas de Falopio en la pelvis, en vez de descender y salir a través de la vagina. Esto parece ser una explicación razonable de la presencia de zonas de tejido endometrial alrededor del útero y los ovarios.
Sin embargo, esto no explica por qué la endometriosis a veces se encuentra en lugares distantes como los pulmones o la piel. En estos casos, las células endometriales pueden moverse a través del torrente sanguíneo o los canales linfáticos. Otra teoría establece que ciertos tipos de células especiales, pueden transformarse en células endometriales y unirse para formar grandes depósitos de tejido endometrial.
Cualquiera que  sea la causa de la endometriosis, se cree que las defensas inmunológicas anormales influyen en su desarrollo. El sistema inmunológico aparentemente no logra identificar y destruye el tejido endometrial que crece fuera del útero donde no debería crecer, y puede estimular el crecimiento y proliferación de este tejido. Se están realizando investigaciones para comprender la relación entre el sistema inmunológico y la endometriosis.
En Estados Unidos, la endometriosis afecta entre el 10 y 20% de las mujeres en edad fértil. En promedio, la endometriosis se diagnostica alrededor de los 27 años.
En general, una mujer tiene probablemente más riesgo de tener endometriosis si se presentan cualquiera de los siguientes factores:
  • si tiene abundante flujo menstrual
  • si tiene un ciclo menstrual corto (menos de 27 días)
  • si tiene un pariente cercano con endometriosis.
El riesgo de una mujer es menor que el promedio si tiene los siguientes factores:
  • si su peso es levemente menor que el normal
  • si realiza ejercicio físico regularmente
  • si ha tenido embarazos múltiples
  • si ha usado anticonceptivos orales


Síntomas

Muchas mujeres con endometriosis no presentan ningún síntoma.
Aquellas que sí tienen síntomas pueden experimentar lo siguiente:
  • fuertes dolores menstruales, generalmente con abundante flujo menstrual
  • dolores en la pelvis y abdomen, usualmente tanto antes como durante la menstruación
  • dolor de espalda
  • dolor durante o inmediatamente después de mantener relaciones sexuales
  • goteo vaginal antes de la menstruación
  • síntomas intestinales, como dolor a l evacuar, diarrea, constipación y raramente sangre en la materia fecal
  • dolor al orinar o raramente sangre en la orina
  • infertilidad o pérdida de emberazos repetidas
En general, la gravedad de los síntomas depende de la ubicación de la endometriosis. Una mujer que solo presenta algunos pequeños parches de tejido endometrial fuera del útero puede presentar fuertes dolores pélvicos, mientras que una mujer con grandes áreas de endometriosis quizá no presente ningún tipo de síntomas.


Diagnóstico

El médico revisará sus síntomas, su historia clínica y ginecológica y todo antecedente familiar de endometriosis. Generalmente luego se hace un examen físico completo. En algunos casos, durante el examen pélvico, su médico pueda ver pequeños parches de tejido endometrial entre los ligamentos de la pelvis. Su médico también puede detectar anomalías relacionadas con la presencia de endometriosis según la posición de sus órganos pélvicos o de cuán libremente éstos se mueven. Un endometrioma en el ovario puede detectarse al realizar el examen pélvico.
Para confirmar el diagnostico, su médico puede necesitar realizar una cirugía laparoscopia pélvica para identificar tejido endometrial dentro de su pelvis o abdomen y para extirpar tejido anormal para después examinar con un microscopio. En la cirugía laparoscópica, los médicos operan mediante dos o tres cortes, en vez de realizar un corte grande como se realiza en la cirugía tradicional.


Duración

Sin tratamiento, la endometriosis es un problema prolongado que generalmente dura hasta la menopausia.


Prevención

La endometriosos no se puede prevenir. Sin embargo, la condición puede detenerse temporalmente si usted toma anticonceptivos o se embaraza.


Tratamiento

Están disponibles varias opciones de tratamiento:
  • Manejo del dolor solamente: si usted tiene dolor abdominal o pélvico leves, su médico quiza le sugiera que tome algún medicamento para el dolor sin receta, como el ibuprofeno (Advil, Motrin entre otras marcas comerciales) o el naproxeno (Aleve). Si no mejora, su médico quizá le sugiera uno de los calmantes no esteroides disponibles con receta. Existen medicamentos medicamentes más fuertes que contienen narcóticos leves, como la codeína, pero solo se recetan cuando los calmantes no esteroides no logran hacer efecto o no pueden usarse debido a los efectos secundarios o a las reacciones alérgicas. Los narcóticos presentan riesgo de dependencia y adicción a las drogas.
  • Manejo del dolor combinado con control de niveles de hormonas: algunos tratamientos disminuyen el dolor de la endometriosis porque disminuyen  los efectos de las hormonas femeninas en áreas de tejido endometrial. Los medicamentos que pueden tener este beneficio incluyen los anticonceptivos orales, las progestinas, el danazol (Danocrine) y los medicamentos llamados “agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina” como la nafarelina (Synarel) y la leuprolida (Lupron). Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina actúan sobre la glándula pituitaria para disminuir notablemente los niveles de la hormona femenina. Esto genera una “falsa menopausia” que permite que la endometriosis desaparezca por un tiempo.
  • Tratamientos quirúrgicos conservadores (laparoscopia y laparotomía): durante la laparoscopia, su médico quemará pequeñas áreas de tejido endometrial o usará un láser para vaporizarlas. Su médico quizá también corte todo tejido que pueda estar colocando sus órganos genitales en una posición incorrecta. Estas intervenciones a menudo se realizan durante la misma sesión de laparoscopia mediante la cual se diagnostica la endometriosis. En cambio, si usted tiene áreas más grandes de endometriosis, su médico quizá realice una cirugía abdominal tradicional mediante un gran corte. Este gran corte le dará al médico más espacio para llegar a todas las áreas de endometriosis y tratarlas dentro de su pelvis y abdomen.
  • Histerectomía (extracción del útero): en las mujeres que ya no quieren quedar embrazadas y en mujeres con fuertes dolores incapacitantes, el médico puede tratar la endometriosis extirpando su útero, junto con los ovarios y las trompas de Falopio. Esto se utilizaría como último recurso cuando no han dado resultado otros métodos.
La mejor opción de tratamiento para usted depende de varios factores, incluidos la gravedad de sus síntomas y sus planes de quedar embarazada. Por ejemplo, si usted tiene endometriosis dolorosa y está tratando de quedar embarazada y no lo logra, su médico puede recomendar que se realice un tratamiento quirúrgico tradicional con laparoscopia. Esta opción no solo puede mejorar los síntomas, sino también aumentar las posibilidades de quedar embarazada ya que los tejidos cicatrizales que están en  sus trompas y moviéndolas fuera de su posición normal pueden extirparse. Por otro lado, si usted quiere posponer su embarazo, su médico quizá le sugiera que tome anticonceptivos orales durante algunos meses para ver si esto mejora  sus síntomas.


Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico o ginecólogo si tiene dolor justo antes o durante su periodo menstrual, dolor abdominal o pélvico, periodos menstruales anormalmente excesivos, goteo vaginal o cualquier otro síntoma de endometriosis. Además póngase en contacto con su médico si usted está tratando de quedar embarazada o no ha quedado embarazada después de un año de relaciones sexuales sin protección.


Pronóstico

El pronóstico es bueno , especialmente cuando se diagnostica y se trata esta  condición en su etapa inicial. Los tratamientos quirúrgicos y médicos pueden aliviar el dolor de endometriosis en alrededor del 90% de las mujeres que padecen de esta enfermedad.
Aún con tratamiento, tres de cada cuatro mujeres con endometriosis leve eventualmente quedan embarazadas. De las pacientes que se hacen una laparoscopia para incrementar  la fertilidad, el 40% quedan embarazadas luego de esta intervención.
Los síntomas de endometriosis desaparecen luego de la menopausia, siempre que no se realice un tratamiento con estrógenos.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 26 de marzo de 2011

La vitamina E y los ácidos grasos podrían reducir los síntomas del síndrome premenstrual


Si estás cansada de los molestos síntomas que te afectan durante los días previos a tu periodo menstrual, de acuerdo a un estudio reciente, la vitamina E y los ácidos grasos podrían ayudar. Aquí te contamos más detalles al respecto y más acerca de los síntomas del síndrome premenstrual.
Todos los meses, en los días antes de su ciclo menstrual, Carolina tiende a ponerse de mal humor, se siente hinchada, le duelen sus senos y a veces también le brota algo en la cara que parece un acné adolescente pero que no tiene que ver con su verdadera edad. ¿Te sucede algo similar?
Esta situación es muy común en muchas mujeres. Se conoce como síndrome premenstrual y a veces es tan molesto que hasta llega a interferir con las actividades cotidianas de la mujer. En esos casos, debes saber que existen tratamientos para aliviar los síntomas y permitirte llevar una vida normal y desarrollar tus actividades diarias sin impedimentos.
Además, se siguen haciendo investigaciones para encontrar otras formas de disminuir los síntomas. Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores en Brasil descubrió que un suplemento que contiene vitamina E y ácidos grasos logró reducir los síntomas del síndrome premenstrual luego de seis meses, aunque todavía se desconoce cómo los combate.
La vitamina E es una vitamina que se disuelve en las grasas y es un antioxidante. Es importante para el buen funcionamiento de muchos órganos en el cuerpo y ayuda a retardar los procesos que dañan las células. Se encuentra en muchos alimentos, como los aceites vegetales, los cereales, la carne, las aves del corral, los huevos, la fruta, las verduras y el aceite de germen de trigo.
Al respecto de los ácidos grasos, los investigadores consideran que éstos podrían afectar la producción de una sustancia química llamada prostaglandina, que reduce el efecto de la hormona conocida como prolactina, que cuando se encuentra en grandes cantidades puede causar los síntomas premenstruales. Aunque, esta es una hipótesis que todavía debe ser probada.
En cuanto al síndrome premenstrual, puede presentarse de diferentes maneras, con síntomas físicos y emocionales. ¿Cuáles de todos estos sientes tú?
Entre los síntomas físicos, están:
  • Cambios en el apetito (deseos intensos de comer ciertos alimentos)
  • Sensibilidad en los senos
  • Inflamación (hinchazón) abdominal y aumento de peso
  • Dolor de cabeza
  • Inflamación (hinchazón) en las manos o los pies
  • Cansancio
  • Problemas en la piel
  • Síntomas gastrointestinales
  • Dolor abdominal
En cuanto a los síntomas emocionales, están:
  • Depresión
  • Irritabilidad y/o arrebatos de ira
  • Episodios de llanto
  • Ansiedad
  • Confusión
  • Distanciamiento social
  • Dificultad para concentrarte
  • Insomnio
  • Disminución en el deseo sexual
Si tienes varios de estos síntomas cada vez que está por llegar tu periodo menstrual, o aunque no sean sólo unos cuántos, si esos síntomas no te dejan desarrollar tus actividades cotidianas normalmente, recuerda que no tienes porqué sufrir de ese modo todos los meses. Existen varios tratamientos que pueden ayudarte a reducir las molestias que sientes. Si el dolor es muy severo, podría tratarse de endometriosis u otra condición, y desde luego, tu médico te puede indicar el mejor tratamiento en tu caso. Pero no es necesario que sufras cada mes.
Tomado de Vida y Salud