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jueves, 3 de mayo de 2012

¿Sabías que la endometriosis aumenta el riesgo de tres tipos de cáncer del ovario?

Es muy posible que hayas oído hablar de la endometriosis, y tal vez no le hayas dado mayor importancia. Pero es esencial que te hagas exámenes médicos periódicamente para saber si la tienes, porque si no se atiende a tiempo, aumenta el riesgo de infertilidad y de padecer de tres tipos diferentes de cáncer de ovario.

Los períodos menstruales de Fernanda siempre fueron abundantes y dolorosos. Se acostumbró a sufrir cada mes lo que consideraba “parte de ser mujer” y pensó que no podía hacer nada para evitarlo. Hasta que en una visita al ginecólogo se enteró de que sus crisis mensuales tenían tanto nombre como solución. Fernanda — y muchas mujeres como ella — venía padeciendo de endometriosis sin siquiera sospecharlo. Es importante identificarla porque además del dolor, puede tener otras consecuencias muy serias.

La endometriosis ocurre cuando el tejido endometrial, que recubre la parte interna del útero, crece anormalmente fuera de éste, y se extiende a los ovarios y a otros órganos en las áreas pélvica y abdominal. Esta enfermedad afecta alrededor del 10% de las mujeres en edad fértil.

La endometriosis puede provocar dolor e inflamación, y es una de las mayores causas de infertilidad, pero muchas veces no da síntomas, y las mujeres no se dan ni cuenta de que la padecen. De ahí la importancia de hacerse exámenes ginecológicos regularmente. Las dos pruebas más usadas para averiguar si tienes endometriosis son el ultrasonido y las imágenes de resonancia magnética.

Aparte del dolor y la infertilidad, se han hecho estudios para evaluar la conexión entre la endometriosis y el cáncer de ovario. Pero aunque todo parecía indicar que la incidencia de cáncer dependía del tipo de tumor, los resultados hasta ahora eran contradictorios, y no se había podido llegar a una conclusión definitiva.

Eso cambió, no obstante, gracias al análisis de 13 estudios, publicado el 22 de febrero en la revista The Lancet Oncology, y realizado por unos investigadores de diferentes universidades norteamericanas en más de 23,000 mujeres. Este estudio revela que las mujeres con antecedentes de endometriosis tienen más riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer del ovario. La presencia de endometriosis aumenta en tres veces el riesgo de padecer de un tumor de células claras, y en dos veces la probabilidad de desarrollar un tumor endometrioide o un tumor seroso de bajo grado. No se detectó ninguna conexión entre la endometriosis y otros tipos de cáncer de ovario, como el carcinoma o los tumores serosos de alto grado.

¿Cuáles son sus síntomas?

Aunque le endometriosis muchas veces no da síntomas, otras veces se anuncia con uno de los más comunes: el dolor. Es importante que vayas a tu ginecólogo cuanto antes si experimentas estos síntomas:
  • Calambres o un fuerte dolor durante el periodo menstrual.
  • Dolor crónico en la pelvis o la parte baja de la espalda.
  • Dolor durante el sexo o después de las relaciones sexuales.
  • Evacuaciones dolorosas (dolor al defecar) o dolor al orinar durante el periodo menstrual.
  • Periodos menstruales muy abundantes.
  • Sangrados leves premenstruales o entre un periodo y otro.
  • Fatiga o cansancio excesivo.
Sin embargo, si padeces de endometriosis, no te alarmes. En general, el riesgo de que una mujer con endometriosis desarrolle cáncer de ovario es pequeño. La mayoría de las mujeres que sufren de endometriosis no lo desarrollan. El 20% de los tumores de células claras van precedidos de endometriosis, pero estos tumores son sólo el 10% del total de los cánceres de ovario. La utilidad de este estudio es que enfatiza la importancia de vigilar con más atención a las mujeres con endometriosis, para detectar cualquier lesión durante el examen regular del ginecólogo. El ginecólogo, por su parte, debe estar alerta ante el mayor riesgo de cáncer del ovario en las mujeres con historial de endometriosis. La buena noticia: si este cáncer se descubre a tiempo, la probabilidad de curación es de alrededor del 90%.

Ya sabes, no ignores las señales de tu cuerpo, infórmate y aprovecha los avances que aportan los científicos para poner en práctica normas preventivas que pueden evitarte complicaciones en el futuro.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 2 de marzo de 2012

Descubren por qué el sarampión se difunde tan rápido – esto podría ayudar a combatir el cáncer

Los científicos de Mayo Clinic descubrieron por qué se difunde tan rápido el sarampión, enfermedad viral que posiblemente sea la más contagiosa del mundo. El virus surge desde la tráquea de la persona infectada, a quien provoca tos, y llena el aire de partículas listas para infectar a la siguiente víctima. Los resultados podrían ayudar también en la lucha contra el cáncer de ovario, mama y pulmón.

Los resultados publicados en la edición electrónica del 2 de noviembre de la revista Nature permiten a los científicos entender por qué algunos virus respiratorios se difunden más rápida y fácilmente que otros. Los científicos descubrieron que el virus del sarampión utiliza una proteína (llamada nectina 4) para infectar a la persona que le sirve de huésped y luego se propaga desde su estratégica ubicación en la garganta.

A pesar del desarrollo de la vacuna contra el sarampión, anualmente el virus continúa infectando a más de 10 millones de niños y cobra la vida de alrededor de 120 mil en todo el mundo. En los últimos años, la dispersión del virus ha aumentado debido a la escasez de personas vacunadas, siendo el sarampión todavía un problema de salud importante en Estados Unidos, entre muchos países.

¿Por qué es el virus del sarampión tanto más contagioso que otros virus respiratorios?

“El virus del sarampión ha desarrollado una estrategia de diabólica elegancia: primero secuestra a las células inmunes que patrullan los pulmones a fin de introducirse dentro de la víctima que le sirve de huésped y luego se desplaza hacia otras células inmunológicas en todo el cuerpo”, expresa el Dr. Roberto Cattaneo, investigador principal del estudio y biólogo molecular de Mayo Clinic.

“No obstante, las células inmunológicas sólo entregan su carga viral a las células que expresan la proteína nectina 4, que es el nuevo receptor. Es importante anotar que esas células se ubican en la tráquea, de manera que el virus surge desde el punto exacto que necesita para facilitar el contagio”, añade el científico.

Los investigadores también estuvieron entusiasmados con otro aspecto de estos resultados:

La nectina 4 es un biomarcador para varios tipos de cáncer, tal como de ovario, mama y pulmón. Al momento se realizan ensayos clínicos que utilizan al sarampión y otros virus para combatir al cáncer, tales como los ensayos clínicos de Mayo Clinic para cáncer recurrente de ovario, glioma y mieloma.

Debido a que el sarampión apunta diligentemente hacia la nectina 4, la terapia contra el cáncer basada en el sarampión podría ser más exitosa entre los pacientes cuyo cáncer expresa nectina 4. Muchos científicos creen que los virus modificados pueden ser una alternativa menos tóxica que la quimioterapia y la radiación.

El Dr. Cattaneo trabajó con otros colegas del Instituto Paul Ehrlich de Alemania, con los doctores Mathieu Mateo y Chanakha Navaratnarajah de Mayo Clinic, así como con otros colegas de la Universidad de Iowa, del Instituto Armand Frappier de Montreal en Canadá, del consorcio del Instituto Nacional de la Salud e Investigación Médica (Inserm) con el Centro para Investigación Oncológica de Marsella (CRCM) y la Universidad de Aix y Marsella en Francia, y de la colaboración entre la Universidad Nacional de Singapore y la Universidad de Duke.

La investigación fue financiada por los Institutos Nacionales de Salud y otras entidades que ofrecen subsidios en Alemania, Francia, Canadá y Singapur.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 26 de febrero de 2012

La DHEA, una hormona que quizá pueda reactivar tu vida sexual

Durante la menopausia, los llamados “calores” no son necesariamente el tema que más preocupa a muchas mujeres. Aunque muchas no lo digan abiertamente, lo que en realidad les quita el sueño son los efectos que tiene la menopausia en la vida sexual. Esos síntomas que pueden haber dejado tus noches de pasión en el pasado quizá puedan aliviarse con una baja dosis de la hormona DHEA. ¡Entérate!

Es parte de la naturaleza que el deseo sexual en las mujeres disminuya cuando no hay ovulación, es decir, cuando llega la menopausia o el fin del ciclo fértil femenino. Durante esta etapa, es posible que pierdas el interés en el sexo, o que incluso, si eres activa sexualmente, tengas problemas para disfrutarlo. Esto sin duda se debe a que, durante esta etapa, los niveles de tus hormonas sexuales bajan y, en algunas mujeres, producen el desinterés y problemas físicos como dificultad para excitarse y lubricar.

De todas formas, no debes olvidar que la respuesta sexual femenina es un asunto más complejo que el sólo hecho de atravesar por la menopausia, una etapa natural y que en las mujeres, no significa el fin de su vida sexual. Para que una mujer se interese en el sexo, intervienen muchos factores, tanto físicos como emocionales.

Si estás atravesando por la menopausia y has notado que entre los síntomas se encuentran la resequedad vaginal y una disminución en el interés en el sexo, no te desanimes. Existen alternativas, como la terapia de reemplazo hormonal que pueden darte un empujoncito para volver con todo a disfrutar de los momentos de pasión con tu pareja.

Pero esa no es la única opción. Según un pequeño estudio reciente, una dosis baja de la hormona DHEA (dehidroepiandrosterona) puede ser tan efectiva como la terapia de reemplazo hormonal para combatir los síntomas sexuales durante la menopausia. Esta hormona, producida por las glándulas suprarrenales es la precursora de la producción de hormonas sexuales: los andrógenos (hormonas masculinas) y los estrógenos (hormonas femeninas).

De acuerdo con los investigadores italianos, los autores del estudio, una dosis baja de DHEA puede ser la alternativa para aquellas mujeres que no quieren someterse a una terapia de reemplazo hormonal convencional. Para el estudio, los especialistas del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Pisa en Italia, analizaron durante un año a 48 mujeres. Doce de ellas recibieron dosis de 10 miligramos de DHEA una vez al día. Otras 12, probaron una combinación de terapia hormonal y otras 12 recibieron tibolone, una hormona sintética de reemplazo usada en varios países, excepto en Estados Unidos. Las 12 mujeres restantes, no querían tomar a ninguna terapia de reemplazo hormonal, así que recibieron vitamina D y calcio para prevenir la pérdida de masa en los huesos.

Al final del estudio, las mujeres que tomaron DHEA tuvieron la misma mejoría en los síntomas de la menopausia que las que recibieron la terapia hormonal o tomaron tibolone.

Vale la pena aclarar que ninguna de ellas se había quejado de problemas sexuales al principio del estudio. Sin embargo, luego de un año de tratamiento, tanto las que recibieron DHEA como terapia hormonal, reportaron tener un mejor desempeño sexual. En cambio, las que tomaron vitamina D, no reportaron ningún cambio en su vida sexual. Y por cierto, el DHEA se puede sintetizar en el laboratorio de la batata (camote) silvestre (que en inglés se conoce como wild yam), pero la batata silvestre que se vende como “DHEA natural” no se convierte en DHEA en el cuerpo.

Algo que no menciona este estudio es que no hay investigaciones acerca del efecto a largo plazo del DHEA. Como eleva los niveles de los estrógenos y los andrógenos en el cuerpo, teóricamente existe un ligero riesgo de su asociación con el desarrollo de los cánceres sensible a las hormonas, como el del seno o del ovario en las personas que tengan la predisposición. Por eso no se debe de tomar sin supervisión médica, aunque se venda sin receta.

Este es un estudio piloto, es decir, que faltan más estudios para confirmar los resultados; además de que es muy pequeño. Pero aunque sea así, abre una nueva posibilidad para muchas mujeres que se preocupan por los síntomas de la menopausia, en especial por aquellos que afectan la habilidad de disfrutar de las relaciones sexuales. Así que si te interesa, te mantendremos al tanto y también, te recomendamos consultar con tu médico con respecto a cuáles son las mejores alternativas para ti.

Tomado de Vida y Salud

martes, 29 de noviembre de 2011

Aclara tus dudas sobre la histerectomía

A pesar de que es una de las operaciones ginecológicas más comunes, muchas mujeres no saben exactamente de qué se trata y tienen ideas equivocadas sobre los cambios que suceden en el cuerpo después de esta cirugía. ¿Y tú, cuánto sabes sobre la histerectomía? Para que puedas despejar tus dudas y entender más, aquí encontrarás algunos datos que debes conocer sobre esta operación ( cuando se quita el útero ) y sus consecuencias.

Posiblemente hayas escuchado hablar sobre la histerectomía, conoces a alguien que ha pasado por esta operación o eres tú misma quien está evaluando la posibilidad de hacérsela, luego de que el médico te la indicara como un posible tratamiento para tu condición.

Si este es el caso, quizá estés angustiada, asustada, confundida y hasta enojada por la situación. Y no es para menos. Pero debes saber que no estás sola. Se estima que 1 de cada 3 mujeres, únicamente en Estados Unidos, ha tenido una histerectomía antes de los 60 años de edad. A pesar de eso, muchas no saben bien en qué consiste esta operación y tienen ideas equivocadas sobre lo que les ocurrirá.

La histerectomía es una cirugía mediante la cual se extrae (saca) el útero (la matriz) de una mujer. Puede ser una histerectomía total o parcial. Se llama total cuando, además del útero, también se sacan las trompas de Falopio (que son los conductos que conectan los ovarios al útero) y los ovarios (donde se producen los óvulos que se van desprendiendo mes a mes durante la ovulación y que si no se fecundan provocan la menstruación). Y es parcial cuando sólo se saca la matriz y se dejan las trompas de Falopio y los ovarios. Esto depende de la razón por la cual se realiza la histerectomía ( o sea, la enfermedad).

El útero o matriz es el órgano en donde crecen los bebés cuando la mujer está embarazada. Por eso, luego de una histerectomía, la mujer pierde la posibilidad de quedar embarazada y deja de tener su ciclo menstrual. Si además se le quitan los dos ovarios, la mujer también entrará en la menopausia de manera repentina.

Para conocer más sobre las distintas operaciones de extracción del útero, puedes leer este artículo de VidaySalud.com en donde se analizan en más detalle.

¿Cuándo o quiénes deben hacerse una histerectomía? En general, el médico podría recomendar una histerectomía cuando una mujer tiene las siguientes condiciones:
  • Fibromas
  • Endometriosis resistente al tratamiento con medicinas o cirugía
  • Prolapso uterino (que es cuando el útero desciende o se cae hacia la vagina)
  • Cáncer del útero, del cuello del útero o de los ovarios
  • Sangrado vaginal intenso y prolongado que no puede controlarse con medicamentos o con otras cirugías
  • Complicaciones durante el parto, como sangrado incontrolable
  • Dolor crónico (prolongado) de la pelvis o adenomiosis
Si tu médico te ha sugerido que te hagas una histerectomía, debes analizar con él o ella la posibilidad de considerar otro tratamiento y debes resolver todas tus dudas sobre lo que puede ocurrirte luego de la operación. No tengas vergüenza, muchas las mujeres carecen de la información que te proporcionamos o tienen ideas erróneas con respecto a lo que sucede después de la cirugía.

Según una encuesta presentada en la Reunión Científica Anual de la Sociedad Americana de Uroginecología de este año, en la que participaron 1.273 mujeres de 18 a 59 años de edad, el 22 por ciento de las encuestadas desconocía lo que es una histerectomía y el 13 por ciento pensaba que podría quedar embarazada luego de la operación.

La encuesta también reveló que el 44 por ciento de las participantes no sabía si la histerectomía eliminaba la posibilidad de desarrollar un cáncer cervical (cuando, justamente, uno de los objetivos de esta operación es evitar el desarrollo de esa enfermedad) y el 41 por ciento pensaba que luego de esta intervención siguen siendo necesarias las pruebas para detectar el cáncer cervical, como el Papanicolau, algo que no siempre es así (pregúntale a tu médico qué pruebas y cuidados ginecológicos necesitarás luego de la operación). Es muy raro que se quite la matriz y se deje el cuello de la matriz.

Si bien estos resultados son preliminares, hasta que sean revisados y publicados en algún medio especializado, dejan ver cuáles pueden ser las principales dudas que genera este tema. Por eso, antes de decidir si te sometes o no a un procedimiento de este tipo, pregúntale a tu médico lo que puedes esperar después, si existen otras alternativas para tu tratamiento, cuáles son las ventajas y las desventajas y cuáles son las complicaciones que pueden aparecer. Asimismo, considera la posibilidad de buscar una segunda opinión, con otro(a) ginecólogo(a).

Luego, recuerda que cada mujer y cada situación son diferentes, que lo que es bueno para una, puede no serlo para otra. Si no tienes cáncer, quizás puedas probar otros tratamientos antes de llegar a la operación, pero si lo tienes, tal vez la histerectomía pueda salvarte la vida.

Por todo esto, no tengas ni temor ni vergüenza de preguntar todo lo que quieres saber, aunque te parezcan cosas sencillas u obvias, ya que se trata de una cirugía mayor que, como cualquier cirugía, tiene riesgos y puede producir cambios que una vez que ocurran, vas a notar durante toda tu vida.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 21 de agosto de 2011

Buena noticia: hay nuevos avances en la detección del cáncer del ovario


El cáncer del ovario es el que más muertes produce de todos los que afectan al sistema reproductivo femenino.  Se estima que una de cada 57 mujeres en los Estados Unidos desarrollará este tipo de cáncer, que puede tratarse de manera eficaz si se detecta a tiempo. Pero desafortunadamente, la mayoría de las veces se detecta cuando ya se encuentra en una etapa avanzada. Cuanto más conozcan los médicos sobre su origen y cuanto antes pueda detectarse, más aumentan las posibilidades de supervivencia. Por eso cualquier avance en la detección de éste y cualquier otro tipo de cáncer es una victoria de la comunidad médica y un rayo de esperanza para las pacientes.  Veamos las buenas noticias que aporta un estudio reciente.
Cada año,14,000 mujeres fallecen debido al cáncer de ovario en los Estados Unidos solamente. Esta tasa de mortalidad tan alta se debe en gran parte a que no da síntomas en la primera etapa y a la escasez de pruebas clínicas para detectarlo. Por esta razón a la mayoría de las pacientes se le detecta el cáncer de ovario en una etapa ya avanzada, como demuestran los resultados de una prueba realizada por el National Cancer Institute y que se presentaron en junio de este año 2011.  Precisamente para poder detectar lo antes posible al cáncer de ovario, dicho instituto ha subvencionado una serie de estudios en varios centros y hospitales de los Estados Unidos.
Uno de ellos, realizado en el Bringham and Women’s Hospital, de Boston, Massachusetts, detectó que la mayoría de los cánceres del ovario de tipo seroso (un tipo de cáncer del ovario que es mortal), se originan en las fimbrias de las trompas de Falopio (que son las extremidades filamentosas al final de las mismas y que rozan  los ovarios), en lugar de originarse en la superficie del ovario en sí.
El descubrimiento es significativo porque impulsa nuevos estudios que se centrarán en las trompas de Falopio y su relación con el cáncer del ovario y además porque los médicos podrán optar por eliminar ya sea las trompas en su totalidad o solamente las fimbrias como un tipo de cirugía preventiva para reducir los riesgos de las mujeres ya propensas a contraer un cáncer de tipo seroso.
Mientras continúan las investigaciones, conviene que sepas si tienes algún factor de riesgo que te predisponga a este tipo de cáncer. Estos son: 1) el haber tenido alguien cercano a la familia con este tipo de cáncer; 2) ser obesa y 3) recibir terapia de reemplazo hormonal.
Si tienes un alto riesgo de contraerlo, habla con tu doctor sobre las siguientes formas de prevenirlo:
  • Tomar anticonceptivos orales, ligarte las trompas o que te hagan una histerectomía (quitarte el útero, la matriz)
  • Cirugía (quitarte los ovarios sanos de forma preventiva).

Pincha aquí para leer el artículo completo

lunes, 14 de marzo de 2011

Descubiertos cuatro posibles riesgos para cáncer de ovario

Un estudio internacional sitúa variaciones genéticas claves


Un consorcio de investigadores sobre cáncer descubrió cuatro sitios de cambios genéticos en los cromosomas, que posiblemente alteran el riesgo de una mujer para desarrollar cáncer de ovario. Los resultados aparecen en Nature Genetics, en un artículo escrito por un investigador de Mayo Clinic.

Los científicos dicen que si bien queda más por conocer sobre el funcionamiento de las zonas cromosómicas específicas que están implicadas en la susceptibilidad, los descubrimientos les permiten acercarse bastante hacia una evaluación personalizada del riesgo para cáncer de ovario. En el futuro, se podría ofrecer mayor supervisión o medidas de prevención a las mujeres que corren el riesgo más alto debido a éstos y otros cambios hereditarios.

“Al investigar el genoma, nos topamos con algunas sorpresas en los cromosomas 2, 3 y 17”, comenta la Dra. Ellen Goode, epidemióloga genética de Mayo Clinic y autora principal del trabajo. “Mientras nos encontrábamos examinando a los sospechosos normales dentro de una zona del cromosoma 8, encontramos que los polimorfismos de un solo nucleótido vinculados con el riesgo para cáncer de ovario se ubicaban bastante lejos de los relacionados con el riesgo para otros tipos de cáncer, lo que plantea que éstos podrían actuar a través de un mecanismo diferente”. Los polimorfismos de un solo nucleótido (SNP, por sus siglas en inglés) son variaciones genéticas comunes que, en este caso, se vinculan con el riesgo de cáncer.

Los resultados provienen de un estudio de asociación del genoma completo (GWAS, por sus siglas en inglés) que abarcó tres continentes. Luego del estudio inicial en más de 1.700 casos, los investigadores dieron seguimiento al asunto mediante un estudio en más de 24.000 mujeres. Circunscribieron la atención a nueve zonas y confirmaron que tres sitios (lugares en el cromosoma) eran mucho más fuertes que el resto, además de un cuarto “significado próximo a todo el genoma”. Estos sitios en particular se vinculan con el cáncer seroso de ovario, tipo más agresivo y común de los cuatro principales de la enfermedad.

En un segundo estudio, los autores del Ovarian Cancer Association Consortium(Consorcio de la Asociación para Cáncer de Ovario) encontraron otro sitio en el cromosoma 19, hecho también publicado en la misma edición de Nature Genetics. Además, otro trabajo también publicado en la misma edición, cuyo coautor es el científico de Mayo Clinic, Dr. Fergus Couch, descubrió polimorfismos de un solo nucleótido modificadores del cáncer de mama en el gen BRCA1.

Muchos de esos genes en cuestión portan mutaciones que alteran el cáncer de ovario y el de mama, aumentando así el riesgo de algunas mujeres.


Tomado de Vida y Salud

martes, 18 de enero de 2011

La terapia hormonal, la menopausia y el cáncer del ovario

Si ya se acerca el momento de tu menopausia o ya estás atravesando por esta fase, tal vez habrás escuchado hablar sobre la terapia de reemplazo hormonal para reducir los efectos secundarios de la menopausia. Pero ¡cuidado! Unos estudios recientes sugieren que esta terapia de reemplazo hormonal puede estar ligada al desarrollo del cáncer del ovario. Sigue leyendo, porque tu salud está primero.

La menopausia es una fase en la vida de la mujer en la cual termina su ciclo fértil. Puede darse entre los 45 y los 55 años y se debe a que los ovarios dejan de producir óvulos (huevos), y se disminuye la producción de las hormonas femeninas: la progesterona y el estrógeno. La menstruación puede hacerse menos frecuente y en determinado momento, desaparece por completo.

Si tú estás en ese momento de tu vida, te apuesto a que tus amigas o familiares ya te han advertido que la menopausia no siempre viene sola. Durante la menopausia, muchas mujeres (no todas) desarrollan algunos síntomas que puede ser incómodos como oleadas de calor (conocidos como calores o bochornos), problemas para dormir, dolores de cabeza y disminución del deseo sexual, entre otros. Para que estos síntomas sean menos severos, se creó la llamada “Terapia de reemplazo hormonal” que consiste en dar a las mujeres que están en la menopausia, una dosis extra de las hormonas femeninas que su cuerpo está dejando de producir.

Es probable que más de una de tus amigas o conocidas haya tomado esta terapia y tú te estarás preguntando si es buena o no; si es para ti o si es mejor buscar otra manera de aliviar tus síntomas.

Si bien por muchos años se pensó que esta terapia hormonal traía grandes beneficios, con el paso del tiempo y la aparición de estudios al respecto, la comunidad científica ha llegado a la conclusión de que los riesgos que implica la terapia de reemplazo hormonal durante la menopausia, en la mayoría de las mujeres, son mayores que los beneficios.

Justamente, un estudio reciente habla de que esta terapia de reemplazo está relacionada con el incremento del 29% en el riesgo de desarrollar cáncer del ovario.

Unos investigadores de la Universidad de Oxford en Inglaterra, analizaron datos tomados de más de 126,920 mujeres post-menopáusicas para corroborar si había alguna relación entre el cáncer del ovario y la terapia de reemplazo hormonal. Estas mujeres no tenían antecedentes de cáncer y no les habían quitado (operado) sus ovarios.

Durante los 9 años que duró el seguimiento, hubieron 424 casos de cáncer del ovario. Luego de analizar variables como el peso, la estatura y otros hábitos de las mujeres como fumar o tomar ciertos medicamentos, los investigadores se encontraron con estas cifras:

Aproximadamente 45% de las mujeres diagnosticadas con cáncer habían tomado terapia hormonal.

69% de ellas tomaron una combinación de estrógeno y progesterona; 18% tomaron sólo estrógeno, y el resto, otras preparaciones de terapia hormonal.

En el estudio el uso de la terapia hormonal fue determinante en el 29% de aumento de riesgo de desarrollar cáncer del ovario comparado con las mujeres que nunca habían tomado terapia de reemplazo hormonal.

Las mujeres que tomaron la terapia de reemplazo hormonal por 5 años o más tuvieron un 45% más de riesgo de desarrollar cáncer del ovario comparado con las que nunca tomaron esa terapia.
En base a estos resultados, la comunidad médica está de acuerdo en que la recomendación es que, si es necesario tomar hormonas de reemplazo por la severidad de los síntomas de la menopausia (independientemente del tipo de hormonas), se debe hacer por un corto tiempo, o no tomarlas.

Consulta con tu médico sobre qué es lo mejor para tu caso, pero ahora sabes que hay riesgos y que probablemente es mejor aguantar los efectos de la menopausia, si los tienes, que enfrentarte con un problema de salud que puede ser grave, como el cáncer del ovario.
Tomado de Vida y Salud