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miércoles, 15 de junio de 2011

¿Puede el café reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama?



A pesar de los esfuerzos y de las campañas de prevención, muchas mujeres siguen siendo afectadas por el cáncer del seno o cáncer de mama. Con frecuencia salen noticias que hablan sobre sus riesgos y su prevención. La más reciente dice que tomar café puede reducir el riesgo del cáncer del seno. Pero a pesar de que suena como una buena noticia, en especial para las personas que consumen cafeína, es importante que te informes bien al respecto porque algunas de estas investigaciones suenan “demasiado buenas para ser ciertas” y en realidad no ofrecen resultados sólidos.
Hace diez años que Julia notó una bolita sospechosa en su seno izquierdo. El médico le preguntó si tomaba café. Ella respondió que sí. En ese momento, él le aconsejó que moderara el consumo de cafeína porque ese podría ser un factor de riesgo para desarrollar cáncer de mama. Julia se despidió de su cafecito mañanero y afortunadamente, no tuvo problemas con el quiste, pues no pasó a mayores.
Pero actualmente, muchas mujeres como Julia tal vez han leído la noticia de que el café reduce el riesgo de desarrollar cáncer del seno y se pregunten ¿qué deben hacer? En mayo de este año se publicó una investigación realizada en Suecia que así lo indica: Los investigadores del Instituto Karolinska compararon el estilo de vida y el consumo de café en mujeres con cáncer del seno y de otras mujeres sanas, de la misma edad. Aquellas que tomaban 5 o más tazas de café tuvieron una incidencia más baja de cáncer de mama, que las que nunca o casi nunca tomaban café, aunque no fue tan significativa: sólo del 20%.
Sin embargo, cuando estos resultados se analizaron con respecto a su relación con otros factores como: edad a la en que iniciaron la menopausia, hábitos de ejercicio, peso, educación e historia familiar de cáncer del seno, el índice de disminución del riesgo subió a un 57% en los tipos del cáncer de mama con “receptor de estrógeno negativo” (es decir que las células no son tan receptivas a esta hormona y el cáncer tiende a diseminarse menos), el cual responde menos positivamente al tratamiento con terapia hormonal.
Los investigadores suecos también indicaron que hay otros estudios al respecto, como uno realizado en Alemania, en el que los efectos protectores del café son menos notorios y concluyen que tal vez tenga que ver con la manera como se prepara el café y el tipo de granos con el que se hace.
Entonces ¿cuál es el verdadero papel que juega el café en cuanto al riesgo de desarrollar cáncer del seno? ¿Es este hallazgo demasiado bueno para ser cierto? La relación del café con el cáncer del seno es un tema que ha sido estudiado por años con resultados contradictorios. Mientras algunos químicos del café pueden promover el crecimiento de las células cancerosas, otros como los antioxidantes, pueden evitarlo. Los estudios que han evaluado a las mujeres que toman café también encuentran resultados que no son concluyentes: algunos demuestran un riesgo alto o bajo del desarrollo del cáncer de mama, mientras que otros, dicen que no hay diferencia en el riesgo.
Entonces ¿cuál es la conclusión? En cuanto al estudio reciente realizado en Suecia, la información está basada en datos obtenidos a través de observación y no hay un respaldo científico sólido que nos permita determinar con certitud el efecto del café y el riesgo de las mujeres en cuanto al cáncer del seno. Sin embargo, ofrece una nueva luz para seguir investigando sobre este tema y eso es muy valioso. Ojalá que pronto haya resultados más claros.
Por ahora, disfruta de tu café, si es que el médico no te ha indicado lo contrario, aunque como siempre, ¡todo con medida!

Tomado de Vida y Salud

martes, 18 de enero de 2011

La terapia hormonal, la menopausia y el cáncer del ovario

Si ya se acerca el momento de tu menopausia o ya estás atravesando por esta fase, tal vez habrás escuchado hablar sobre la terapia de reemplazo hormonal para reducir los efectos secundarios de la menopausia. Pero ¡cuidado! Unos estudios recientes sugieren que esta terapia de reemplazo hormonal puede estar ligada al desarrollo del cáncer del ovario. Sigue leyendo, porque tu salud está primero.

La menopausia es una fase en la vida de la mujer en la cual termina su ciclo fértil. Puede darse entre los 45 y los 55 años y se debe a que los ovarios dejan de producir óvulos (huevos), y se disminuye la producción de las hormonas femeninas: la progesterona y el estrógeno. La menstruación puede hacerse menos frecuente y en determinado momento, desaparece por completo.

Si tú estás en ese momento de tu vida, te apuesto a que tus amigas o familiares ya te han advertido que la menopausia no siempre viene sola. Durante la menopausia, muchas mujeres (no todas) desarrollan algunos síntomas que puede ser incómodos como oleadas de calor (conocidos como calores o bochornos), problemas para dormir, dolores de cabeza y disminución del deseo sexual, entre otros. Para que estos síntomas sean menos severos, se creó la llamada “Terapia de reemplazo hormonal” que consiste en dar a las mujeres que están en la menopausia, una dosis extra de las hormonas femeninas que su cuerpo está dejando de producir.

Es probable que más de una de tus amigas o conocidas haya tomado esta terapia y tú te estarás preguntando si es buena o no; si es para ti o si es mejor buscar otra manera de aliviar tus síntomas.

Si bien por muchos años se pensó que esta terapia hormonal traía grandes beneficios, con el paso del tiempo y la aparición de estudios al respecto, la comunidad científica ha llegado a la conclusión de que los riesgos que implica la terapia de reemplazo hormonal durante la menopausia, en la mayoría de las mujeres, son mayores que los beneficios.

Justamente, un estudio reciente habla de que esta terapia de reemplazo está relacionada con el incremento del 29% en el riesgo de desarrollar cáncer del ovario.

Unos investigadores de la Universidad de Oxford en Inglaterra, analizaron datos tomados de más de 126,920 mujeres post-menopáusicas para corroborar si había alguna relación entre el cáncer del ovario y la terapia de reemplazo hormonal. Estas mujeres no tenían antecedentes de cáncer y no les habían quitado (operado) sus ovarios.

Durante los 9 años que duró el seguimiento, hubieron 424 casos de cáncer del ovario. Luego de analizar variables como el peso, la estatura y otros hábitos de las mujeres como fumar o tomar ciertos medicamentos, los investigadores se encontraron con estas cifras:

Aproximadamente 45% de las mujeres diagnosticadas con cáncer habían tomado terapia hormonal.

69% de ellas tomaron una combinación de estrógeno y progesterona; 18% tomaron sólo estrógeno, y el resto, otras preparaciones de terapia hormonal.

En el estudio el uso de la terapia hormonal fue determinante en el 29% de aumento de riesgo de desarrollar cáncer del ovario comparado con las mujeres que nunca habían tomado terapia de reemplazo hormonal.

Las mujeres que tomaron la terapia de reemplazo hormonal por 5 años o más tuvieron un 45% más de riesgo de desarrollar cáncer del ovario comparado con las que nunca tomaron esa terapia.
En base a estos resultados, la comunidad médica está de acuerdo en que la recomendación es que, si es necesario tomar hormonas de reemplazo por la severidad de los síntomas de la menopausia (independientemente del tipo de hormonas), se debe hacer por un corto tiempo, o no tomarlas.

Consulta con tu médico sobre qué es lo mejor para tu caso, pero ahora sabes que hay riesgos y que probablemente es mejor aguantar los efectos de la menopausia, si los tienes, que enfrentarte con un problema de salud que puede ser grave, como el cáncer del ovario.
Tomado de Vida y Salud