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sábado, 27 de octubre de 2012

Más tomografías cerebrales en niños podrían significar más riesgo de cáncer en adultos

Los niños a los que se les hacen estudios por tomografías computarizadas (TC o “CT scans” en inglés) del cerebro pueden tener más riesgo de desarrollar cáncer y leucemia cuando sean adultos, aunque esta posibilidad es pequeña, advierte nuevo estudio.

El espacio que nos rodea está repleto de ondas invisibles para el ojo humano, pero que cumplen distintas funciones en el medio ambiente, desde la luz y el sonido hasta las que permiten las comunicaciones de radio, televisión y la telefonía celular.

A veces, estas ondas pueden actuar sobre el cuerpo, ya sea para sanarlo o enfermarlo, y otras se usan en estudios para detectar problemas de salud. Es lo que ocurre con los rayos X, que se usan para tomar radiografías o tomografías computarizadas.

Las radiografías se usan para observar los huesos (y así ver por ejemplo, si están fracturados o rotos), para detectar problemas en los pulmones y el abdomen, caries dentales y otras condiciones. Las tomografías computarizadas, en cambio, usan un equipo especial de rayos X y computadoras potentes para crear imágenes transversales del cuerpo (obteniendo imágenes del área muy detalladas y precisas como si estuviese rebanando un pan), en busca de huesos fracturados, cáncer, coágulos de sangre, signos de enfermedad cardíaca y hemorragia interna, entre otros.

Cuenta la historia que al principio, cuando se descubrieron los rayos X, la gente los encontraba tan entretenidos que jugaba con ellos: los ubicaban en parques de diversiones, para que quien tuviera curiosidad pudiera ver sus huesos en vivo y en directo.

Con el tiempo se ha comprobado que eso es muy peligroso, ya que los rayos X aumentan las posibilidades de que las personas desarrollen cáncer. Por eso sólo hay que utilizarlos en casos donde realmente no exista otra alternativa para detectar posibles enfermedades o problemas de salud.

En busca de más información sobre este tema, un equipo de investigadores en Canadá y Estados Unidos analizó el efecto de los rayos X de las tomografías computarizadas en el cerebro, cuando se practican en los niños.

Si deseas leer todo este artículo, pincha aquí

sábado, 19 de mayo de 2012

¿Niño o niña? Una prueba de sangre tendría la respuesta

Una de las incógnitas más grandes durante el embarazo es saber si estás esperando un niño o una niña . Por supuesto que lo importante es que tu bebé esté creciendo sanamente, pero no podemos negar que saber su sexo nos causa curiosidad e interés. Una prueba de sangre durante las primeras semanas de embarazo, puede tener la respuesta al dilema, ¿rosado o azul? Entérate de qué se trata y cuándo se recomienda.

Amalia tiene 2 niños y está esperando su tercer bebé. Todos en la familia ya empezaron con sus apuestas sobre el sexo del bebé. ¿Será que esta vez es una niña? Todos esperan que así sea, aunque a Amalia le da igual, pues lo que le importa es que sea un bebé sano. Su esposo, en cambio, confiesa que le encantaría que fuera una bebita.

De todas formas, no van a saber hasta que Amalia tenga alrededor de 18 semanas de embarazo, que es cuando tradicionalmente se hace la ecografía (o ultrasonido) que frecuentemente puede ayudar a determinar el sexo del bebé, pues muchas veces se ven los genitales desarrollados. Además, es entonces cuando el sexo se puede determinar sin procedimientos invasivos (como la amniocentesis, por ejemplo), los cuales pueden detectar el sexo a las 11 semanas y se hacen solamente por razones estrictamente médicas (para detectar anormalidades).

Pero como la ciencia nos sorprende cada día con sus avances, todo parece indicar que una prueba de sangre durante las primeras semanas del embarazo podría determinar el sexo del bebé que esperas. Sin embargo, esta prueba no debe hacerse por el capricho de conocer el sexo del bebé antes de que sea visible físicamente, sino, dicen los especialistas, para evaluar los riesgos de algunas enfermedades genéticas que prevalecen en un género, como por ejemplo la hemofilia que es más común en los niños.

Unos investigadores en Corea del Sur recolectaron pruebas de sangre en 200 mujeres embarazadas durante el primer trimestre del embarazo y concluyeron que la presencia de dos enzimas llamadas DYS14 y GAPDH, indican si el bebé es niño o niña. Esta es la primera prueba de este tipo y según los especialistas, reduciría la necesidad de hacer procedimientos invasivos para detectar el sexo del bebé de manera temprana, pues estos procedimientos, como la amniocentesis, conllevan un riesgo de aborto de un 2%.

Ya se habían realizado otros estudios al respecto. Los investigadores advierten que es necesario hacer más pruebas antes de que esta manera de determinar el sexo del bebé esté al alcance de todos.

El dilema es principalmente ético, pues se teme que algunas mujeres o parejas utilicen esta prueba de sangre para detectar el sexo del bebé de manera temprana, para decidir abortar en base al sexo del bebé. Por esto, los especialistas dicen que esta prueba, si es que empieza a ofrecerse abiertamente, es solamente para las mujeres que las necesitan por razones exclusivamente médicas.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 3 de mayo de 2012

¿Sabías que la endometriosis aumenta el riesgo de tres tipos de cáncer del ovario?

Es muy posible que hayas oído hablar de la endometriosis, y tal vez no le hayas dado mayor importancia. Pero es esencial que te hagas exámenes médicos periódicamente para saber si la tienes, porque si no se atiende a tiempo, aumenta el riesgo de infertilidad y de padecer de tres tipos diferentes de cáncer de ovario.

Los períodos menstruales de Fernanda siempre fueron abundantes y dolorosos. Se acostumbró a sufrir cada mes lo que consideraba “parte de ser mujer” y pensó que no podía hacer nada para evitarlo. Hasta que en una visita al ginecólogo se enteró de que sus crisis mensuales tenían tanto nombre como solución. Fernanda — y muchas mujeres como ella — venía padeciendo de endometriosis sin siquiera sospecharlo. Es importante identificarla porque además del dolor, puede tener otras consecuencias muy serias.

La endometriosis ocurre cuando el tejido endometrial, que recubre la parte interna del útero, crece anormalmente fuera de éste, y se extiende a los ovarios y a otros órganos en las áreas pélvica y abdominal. Esta enfermedad afecta alrededor del 10% de las mujeres en edad fértil.

La endometriosis puede provocar dolor e inflamación, y es una de las mayores causas de infertilidad, pero muchas veces no da síntomas, y las mujeres no se dan ni cuenta de que la padecen. De ahí la importancia de hacerse exámenes ginecológicos regularmente. Las dos pruebas más usadas para averiguar si tienes endometriosis son el ultrasonido y las imágenes de resonancia magnética.

Aparte del dolor y la infertilidad, se han hecho estudios para evaluar la conexión entre la endometriosis y el cáncer de ovario. Pero aunque todo parecía indicar que la incidencia de cáncer dependía del tipo de tumor, los resultados hasta ahora eran contradictorios, y no se había podido llegar a una conclusión definitiva.

Eso cambió, no obstante, gracias al análisis de 13 estudios, publicado el 22 de febrero en la revista The Lancet Oncology, y realizado por unos investigadores de diferentes universidades norteamericanas en más de 23,000 mujeres. Este estudio revela que las mujeres con antecedentes de endometriosis tienen más riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer del ovario. La presencia de endometriosis aumenta en tres veces el riesgo de padecer de un tumor de células claras, y en dos veces la probabilidad de desarrollar un tumor endometrioide o un tumor seroso de bajo grado. No se detectó ninguna conexión entre la endometriosis y otros tipos de cáncer de ovario, como el carcinoma o los tumores serosos de alto grado.

¿Cuáles son sus síntomas?

Aunque le endometriosis muchas veces no da síntomas, otras veces se anuncia con uno de los más comunes: el dolor. Es importante que vayas a tu ginecólogo cuanto antes si experimentas estos síntomas:
  • Calambres o un fuerte dolor durante el periodo menstrual.
  • Dolor crónico en la pelvis o la parte baja de la espalda.
  • Dolor durante el sexo o después de las relaciones sexuales.
  • Evacuaciones dolorosas (dolor al defecar) o dolor al orinar durante el periodo menstrual.
  • Periodos menstruales muy abundantes.
  • Sangrados leves premenstruales o entre un periodo y otro.
  • Fatiga o cansancio excesivo.
Sin embargo, si padeces de endometriosis, no te alarmes. En general, el riesgo de que una mujer con endometriosis desarrolle cáncer de ovario es pequeño. La mayoría de las mujeres que sufren de endometriosis no lo desarrollan. El 20% de los tumores de células claras van precedidos de endometriosis, pero estos tumores son sólo el 10% del total de los cánceres de ovario. La utilidad de este estudio es que enfatiza la importancia de vigilar con más atención a las mujeres con endometriosis, para detectar cualquier lesión durante el examen regular del ginecólogo. El ginecólogo, por su parte, debe estar alerta ante el mayor riesgo de cáncer del ovario en las mujeres con historial de endometriosis. La buena noticia: si este cáncer se descubre a tiempo, la probabilidad de curación es de alrededor del 90%.

Ya sabes, no ignores las señales de tu cuerpo, infórmate y aprovecha los avances que aportan los científicos para poner en práctica normas preventivas que pueden evitarte complicaciones en el futuro.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 12 de noviembre de 2011

¿Todavía no te has hecho la mamografía?

Estás llegando a los 40 y gozas de una salud excelente. ¡Enhorabuena! Como seguramente tendrás razones muy poderosas para amar la vida, querrás conservar esa salud para disfrutarla muchos años más. Un estilo de vida saludable y la detección a tiempo de enfermedades peligrosas, te ayudarán a lograr tu objetivo. Una de las pruebas que debes hacerte a partir de esta edad es una mamografía anual para detectar el cáncer de seno. Así lo recomienda la Sociedad Americana contra el Cáncer, ya que la detección temprana (cuando el cáncer todavía no se palpa mediante el examen manual, o no da síntomas), aumenta las probabilidades de supervivencia. En este mes de octubre, dedicado a la concientización sobre el cáncer del seno, decide a hacerte una mamografía, por tu propia salud y en nombre de una de las miles de sobrevivientes de esta enfermedad que pudieron superarlo por haberlo descubierto a tiempo.

Maricela es una mujer joven, llena de vida y de ilusiones. Hace cinco años que es sobreviviente del cáncer de seno. Todavía recuerda cuando recibió su diagnóstico después de una mamografía de rutina. Miedo, tristeza, confusión… eso fue lo que sintió al principio, pero con el tratamiento adecuado y una actitud positiva superó la enfermedad. Hoy le aconseja a todas las que quieran escucharla que se hagan una prueba de detección. “Eso fue lo que me salvó la vida”, asegura.

Según informa la American Cancer Society (Sociedad Americana contra el Cáncer), desde 1990, más y más mujeres como Maricela sobreviven el cáncer del seno en gran parte debido a las pruebas de detección como la mamografía. Infórmate aquí exactamente de qué se trata y cómo funciona.

¿Qué es la mamografía?

Se trata de una radiografía del seno y se utiliza para detectar el cáncer en una etapa temprana o para diagnosticarlo. Existen varios tipos:

La mamografía exploratoria se realiza para detectar el cáncer antes de que cause síntomas. Por lo regular se realizan dos tomas de cada seno (una desde arriba y otra de costado). Este tipo de prueba puede detectar el cáncer hasta dos años antes de que un abultamiento se pueda detectar manualmente, aumentando así las posibilidades de tratarlo con éxito.

La mamografía de diagnóstico requiere más radiografías tomadas desde diferentes ángulos para obtener fotografías más detalladas del tejido mamario y a veces se complementa con un ultrasonido. El doctor indica este tipo de mamografía cuando nota algunas señales que pueden indicar la presencia de cáncer. Estas pueden ser:

  • Un abultamiento, inflamación (hinchazón) o endurecimiento en el seno o en la axila
  • Cambio en el tamaño o forma del seno
  • Hundimientos (como hoyuelos) en la piel del seno
  • Hundimiento del pezón, o secreción del pezón (que no sea leche), especialmente si es sanguinolenta
  • Enrojecimiento o aparición de escamas en la piel del seno
  • Dolor en cualquier parte de los senos
La mamografía digital es una forma nueva de realizar tanto la mamografía exploratoria como la de rutina, pero en lugar de conservar las imágenes en una película o una cinta (de forma parecida a una cámara fotográfica), la mamografía digital guarda las imágenes en el disco duro de una computadora. Aunque la mamografía tradicional es efectiva, algunas investigaciones indican que pueden fallar en la detección de un 10 a un 20% de los casos de cáncer de seno. En un estudio publicado en el New England Journal of Medicine en el 2005, se compararon las mamografías tradicionales con las digitales. El estudio involucró a 49,000 mil mujeres sin síntomas de cáncer a las que se les practicaron los dos tipos de mamografía al principio del estudio y luego un año después. 

Al cabo de este tiempo se detectó cáncer de seno en 335 de estas mujeres. Los investigadores determinaron que las mamografías digitales fueron más efectivas en tres grupos: mujeres de menos de 50 años de edad, mujeres con senos de mayor densidad, y en mujeres en una etapa anterior a la menopausia o que habían entrado en la menopausia menos de un año antes.

No se comprobó que las mamografías digitales fueran más beneficiosas en mujeres de más de 50 años y con tejido mamario menos denso. Ambos tipos de mamografías tuvieron la misma tasa de falsos positivos (la prueba detecta algo anormal y al repetirla, no se detecta ningún problema). Aunque el estudio no pudo determinar que la mamografía digital pudiera salvar más vidas, los investigadores sí notaron que los tipos de cáncer detectados con las mamografías digitales que no se detectaron previamente con la mamografía tradicional eran los más agresivos.

¿A qué edad se deben empezar las mamografías?

No todos los expertos están de acuerdo con respecto al momento ideal para empezar a hacerse la mamografía. Las recomendaciones de la American Cancer Society para iniciar la mamografía y las otras pruebas de detección temprana son las siguientes:

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viernes, 9 de septiembre de 2011

Un examen de sangre detecta el sexo del bebé a las 7 semanas de embarazo


Según investigaciones recientes, un examen de sangre en las mujeres embarazadas permitirá conocer el sexo del bebé a menos de dos meses de gestación, mucho antes de lo que permiten las pruebas actuales como el ultrasonido, y de una forma menos invasiva y riesgosa que la amniocentesis. El objetivo principal de esta prueba es precisamente reducir los riesgos de los procedimientos invasivos para detectar posibles trastornos genéticos relacionados con el sexo, como la hemofilia.

Todo cambia y evoluciona… desde los objetos de uso cotidiano hasta las costumbres que adoptamos. Con el paso del tiempo, el ritmo de la vida se ha acelerado. Las cosas suceden tan rápido que a veces no tenemos ni tiempo de procesar lo que nos está ocurriendo, como si todo sucediera a la velocidad a la que vuelan los aviones o más aún, tan rápido como la información viaja por el Internet.

Así las cosas, actualmente puede parecer insólito que tus padres (o abuelos, depende de tu edad) hayan tenido que esperar nueve meses hasta tu nacimiento para conocer tu sexo. ¿Nunca te han dicho qué nombre te hubieran puesto si en vez de niña hubieras sido niño o al revés?

Las cosas cambian tanto, que ahora en tan solo nueve semanas los futuros padres podrán resolver esta duda. Bastará con hacerse una prueba sanguínea luego de la séptima semana de embarazo y listo: los futuros papás podrán saber si el bebé en camino es niña o niño. Increíble, ¿verdad? Dentro de poco lo que parecerá increíble es que hasta hace pocas décadas alguien hubiera tenido que esperar tanto tiempo para conocer el sexo del bebé, ya que no existían las ecografías que hoy ya permiten saberlo al cuarto o quinto mes de embarazo.

Denominado ADN fetal libre de células, este nuevo método analiza la presencia del cromosoma masculino (el cromosoma Y) en la sangre de la mamá. Si estos no aparecen, por eliminación se deduce que será una niña, ya que la prueba no logra detectar la presencia de un bebé del sexo femenino.

Las investigaciones recientes consideran que esta prueba, que ya se está practicando en algunos hospitales europeos para embarazos de alto riesgo pero todavía no está disponible rutinariamente en Estados Unidos ni en otros países, tiene un alto nivel de confianza, del 95% a las 7 semanas y del 99% a las 20 semanas. De ese modo, se espera que no corra la misma suerte que otras pruebas anteriores de predicción del sexo, que han ilusionado a los padres con la noticia de esperar un bebé de un sexo y al momento del nacimiento descubrieron que era del opuesto. Estas estadísticas son en laboratorios serios que siguen los pasos para analizar las muestras correcta y cuidadosamente. Hay que tener mucho cuidado con los laboratorios que ofrecen sus servicios por Internet ya que muchos no son de calidad.

Al respecto, fue muy divulgado el caso de un laboratorio llamado Acu-Gen, que se declaró en quiebra debido a la cantidad de reclamaciones de mujeres que se hicieron la prueba y obtuvieron resultados diferentes al momento del parto.

El nuevo examen de sangre, en cambio, ofrece más garantías y abre nuevas esperanzas. Al ser más confiable, permitirá tomar acción frente a posibles enfermedades genéticas que pueden producirse de acuerdo al sexo del bebé, como el síndrome de Down y la hemofilia. Este último, por ejemplo, es un trastorno que sólo se produce en los niños. Si la mamá sabe que el bebé que espera es niña, no necesitará someterse a otros procedimientos de diagnóstico más riesgoso, como la amniocentesis, que puede provocar la pérdida del bebé.

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jueves, 24 de febrero de 2011

Dime lo que comes y te diré qué comerá y olerá tu bebé

Cada vez hay más descubrimientos acerca de la importancia de la alimentación durante el embarazo y de los efectos que le genera al futuro bebé. En este sentido, un estudio reciente realizado con animales indica que lo que ingieras durante el embarazo podría determinar el gusto y el olfato de la criatura que está por nacer.

Estás embarazada y tu cuerpo ya no es el mismo. Ahora, no sólo debes cuidar tu salud sino también la del bebé que se está formando en tu vientre. Él o ella se nutrirá a través tuyo y se alimentará de lo que tú te alimentes.

Por eso es tan importante que te cuides durante todo el embarazo y evites ciertas sustancias que pueden causar daños, como el alcohol y el tabaco. También es importante que consultes con tu médico antes de tomar cualquier medicamento o suplemento, ya que estos pueden interferir en el desarrollo de tu bebé.

Pero además de estas recomendaciones, un estudio reciente realizado con ratones fue más allá y detectó que lo que come la mamá embarazada determina no sólo el gusto sino también el olfato del bebé que se está formando.

Así, por ejemplo, los especialistas opinan que si te alimentas de manera sana durante esos meses, cuando el niño o la niña crezcan tendrán preferencia por este tipo de alimentos. Además, destacan la importancia que puede tener este descubrimiento, con respecto al consumo del alcohol, por ejemplo, que debería ser evitado durante todo el embarazo y la lactancia.

Durante el embarazo, todos los nutrientes y el oxígeno que el feto necesita para desarrollarse llegan hasta él o ella a través de la placenta, que se encuentra unida a la pared del útero y se conecta con el feto a través del cordón umbilical (que al nacer, lo que queda de él se anuda y forma el ombligo).

La placenta también protege al feto de muchas sustancias y microorganismos que puedan hacerle daño, pero algunas (como ciertos virus, medicamentos o la nicotina del tabaco, por ejemplo) pueden penetrarla y, si lo hacen, pueden dañar al futuro bebé.

Por eso es muy importante cómo te alimentas durante el embarazo. Algunas recomendaciones que debes tener en mente para mantener una dieta balanceada que le proporcione los mejores nutrientes a tu bebé y lo mantengan saludable son:

  • Cuida que la carne, los huevos y el pescado estén muy bien cocidos.
  • No comas más de 2 o 3 porciones de pescado por semana (incluidos los enlatados). Evita el tiburón, pez espada, caballa o pargo rayado, y si comes atún, que sea atún bajo en grasa.
  • Lava bien todas las frutas y los vegetales antes de consumirlos y mantén las tablas para cortar y los platos bien limpios (en lo posible, utiliza tablas diferentes para la carne y para los vegetales).
  • Come 4 o más porciones de alimentos lácteos por día pero no tomes leche sin pasteurizar ni otros productos lácteos no pasteurizados.
  • No tomes más de 1 o 2 tazas de bebidas con cafeína al día.

Además de una dieta saludable, otras cosas que debes considerar durante el embarazo son:

  • Visitar a tu obstetra con frecuencia.
  • Realizarte los exámenes prenatales y las pruebas de rutina que te recomienda, como la medición de la presión arterial; chequeo del tipo sanguíneo (Rh y ABO); chequeo del nivel de azúcar en la sangre; chequeo para trastornos genéticos, rutinarios y si hay antecedentes familiares o tu edad aumenta el riesgo; exámenes para descartar infecciones de transmisión sexual; ecografías (ultrasonidos) y exámenes para descartar proteína en la orina.

Y más allá de todo esto, recuerda que estas atravesando una etapa muy especial en tu vida, posiblemente una de las más bonitas, así que no te olvides de disfrutarla a cada momento y prepararte con alegría para la llegada de tu bebé.


Tomado de Vida y Salud

lunes, 6 de diciembre de 2010

Mamografía ¿para qué sirve?


¿Qué es?
La mamografía consiste una serie de radiografías que muestra imágenes de los tejidos blandos del seno. Es un importante proceso de detección temprana del cáncer del seno, alrededor de dos años antes de que pueda palparse un bulto.
Se recomienda hacerse mamografías anuales a todas las mujeres de 50 años y mayores, ya que alrededor del 80% de los cánceres de mama se diagnostican en este grupo de edad. 
Para las mujeres de 40 y 50 años, los beneficios de este procedimiento no son tan impresionantes y se ha debatido mucho acerca de la necesidad de realizar una mamografía anual. Sin embargo, el American Medical Association (Asociación Médica Americana), el American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer), el American College of Radiology (Colegio Americano de Radiología) y el American College of Obstetrics and Gynecology (Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología) recomiendan que las mujeres inicien la prueba de detección de rutina con mamografía a los 40 años. Si la mujer tiene una madre, hermana o hija que haya padecido de cáncer de mama, es probable que el médico le recomiende comenzar antes con este procedimiento.
Se trata de una prueba rápida y por lo general que no duele, que generalmente toma menos de 30 minutos, según el número de radiografías individuales que se necesiten. Las radiografías en sí solo llevan algunos segundos, pero se necesita más tiempo para colocar el seno y el cuerpo correctamente para tomar cada radiografía.
La mamografía no detecta el cáncer de mama en alrededor del 5 al 10% de las veces, mientras que el índice puede ser del 30% para las mujeres con tejido mamario denso (generalmente las mujeres que no han alcanzado la menopausia).
No es raro encontrar algo en la mamografía que requiera una prueba adicional. En la mayoría de los centros de pruebas, se tomarán inmediatamente imágenes diferentes y más amplias del área en cuestión o se realizará un ultrasonido para obtener una proyección diferente del área anormal. La mayoría de las anormalidades que se encuentran durante la mamografía no son cáncer.
A veces, un médico puede pedir que se realice una biopsia con una aguja fina de la mancha sospechosa para determinar si es maligna (cancerosa). En este tipo de biopsia, se extraen las células del área sospechosa del seno con una aguja y luego se las extiende sobre una laminilla. Posteriormente, se envía la laminilla al laboratorio para que sea examinado bajo el microscopio.
El valor de la mamografía es la detección temprana. La detección temprana salva vidas y, en muchos casos, también preserva el seno de la mujer porque identifica el cáncer en una etapa muy temprana, cuando es más fácil tratarlo y no pone en peligro la vida de la persona.
Para qué se la utiliza
Se la utiliza como una prueba de detección del cáncer de mama. Ninguna estrategia de detección encuentra todos los cánceres de mama. Usted tiene más posibilidad de lograr una detección temprana de cáncer de mama si también se examina las mamas todos los meses y consulta a un médico una vez al año para realizarse un examen de los senos por un profesional.
También se utiliza la mamografía para ayudar a identificar si un bulto sospechoso en el seno es un quiste o un tumor, y si un tumor tiene más probabilidades de ser benigno (no canceroso) que maligno (canceroso). Sin embargo, una mamografía no siempre es concluyente. Un bulto que usted o su médico pueden palpar puede ser cáncer aunque la mamografía indique lo contrario. Su médico debe chequear estos bultos periódicamente o puede realizar una biopsia, mediante la cual se extrae una parte pequeña de tejido para examinarla en el laboratorio.
Preparación
El día de la mamografía, evite el uso de desodorantes, polvos, lociones, perfumes o cremas en los senos o debajo de los brazos. Ciertos químicos de estos productos pueden causar imágenes anormales en la mamografía que podrían confundirse con signos de enfermedad mamaria.
Algunas mujeres se quejan de molestia en los senos mientras se lleva a cabo la mamografía debido a que es necesario comprimir la mama algunos segundos. Si usted tiene mamas sensibles, es mejor programar la mamografía para unos días después de que haya terminado su período menstrual. Sus senos estarán menos sensibles. Si tiene senos muy sensibles, tal vez quiera preguntarle a su médico si puede tomar Tylenol o Advil una hora antes del horario previsto para la mamografía. Además, evite ingerir bebidas que contengan cafeína durante dos días antes de que le hagan su mamograma. Esto también ayuda disminuir el dolor en los senos.
Ya que necesitará desvestirse por encima de la cintura antes de tomar las radiografías, lleve puesto un conjunto de dos piezas y no use alhajas (joyas) en el cuello.
Si ya le han tomado mamografías antes y utiliza un nuevo centro de pruebas, pregunte si debe llevar copias de sus mamografías anteriores el día de la prueba. El radiólogo querrá comparar sus mamografías anteriores con las últimas placas para detectar cualquier cambio.
Si se siente ansiosa o nerviosa, o si tiene alguna pregunta relacionada con este procedimiento, hable con su médico al respeto previamente. Al llegar al centro de prueba, el técnico radiólogo que realiza la mamografía también puede responder varias de sus preguntas.
Cómo se lleva a cabo
Casi siempre las mamografías se realizan en un centro de radiología para pacientes externos o en el departamento de radiología de un hospital.
Si tiene implantes mamarios, comuníqueselo al personal de radiología al llegar a hacerse la mamografía, ya que estos implantes afectan la manera de realizar y analizar la mamografía.
Durante la mamografía, se deben comprimir las mamas con un cuidado especial para evitar que se rompan los implantes. El seno también debe colocarse de diferente manera para realizar la radiografía.
Al llegar al centro de radiología, le pedirán que se quite la ropa de la cintura para arriba, incluidas las alhajas del cuello, y se le dará una bata hospitalaria para que se coloque durante la prueba.
Se sacarán radiografías de cada una de las mamas por separado y le pedirán que aguante la respiración unos segundos mientras le toman la radiografía. Para algunas proyecciones, se debe comprimir la mama por poco tiempo entre dos placas de plástico. Al comprimir la mama, se extiende el tejido mamario y se obtiene una imagen más clara de las áreas más gruesas de la mamas. Según el tamaño y la sensibilidad de las mismas, es posible que usted se sienta un poco molesta durante esta parte del procedimiento, pero no debe ser doloroso. Una vez que se hayan tomado todas las radiografías, se puede vestir nuevamente. En algunos centros, es probable que le pidan que espere hasta que se hayan revelado las placas de la mamografía en caso de que una proyección no sea clara y haya que repetirla.
Seguimiento
Después de la mamografía, puede regresar a sus actividades normales. En un par de días, llame al centro para pedir los resultados o consulte a su médico. Aun cuando le hayan dado una lectura preliminar el día de la mamografía, siempre consulte acerca de los resultados finales algunos días después. El día de la prueba, en algunos centros le pedirán que escriba su dirección postal en un sobre y le enviarán los resultados a su domicilio.
Riesgos
La dosis de radiación de una mamografía es muy baja, aproximadamente la misma cantidad que una radiografía con su dentista. Esta prueba implica un riesgo muy bajo y no hay indicios de que la pequeña cantidad de radiación utilizada pueda causar cáncer.
Cuándo llamar a un profesional
Llame al consultorio de su médico si está indecisa en cuanto a realizarse la mamografía. El personal profesional puede ayudarlo a disminuir su ansiedad ante la prueba y le puede proporcionar estrategias para reducir la molestia de tener los senos comprimidos.

Tomado de Vida y Salud