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martes, 5 de junio de 2012

Nuevas recomendaciones para los controles del cáncer cervical

¿Te acerca ya tu cita de rutina con el ginecólogo y no estás segura de los exámenes que necesitas? Pues entérate de las nuevas guías para las pruebas de control del cáncer cervical, que están muy relacionadas con tu edad y con tus antecedentes médicos y tus antecedentes familiares.

Nuria acaba de recibir un recordatorio de su centro ginecológico de que es hora de hacer una cita para su chequeo periódico. ¿Tan pronto?, se pregunta Nuria. Le parece que fue ayer la última vez que fue a hacerse la prueba del cáncer cervical (cuello de la matriz o cuello del útero), pero es que con el trabajo y los quehaceres de la casa el tiempo se le pasa volando. Antonia, por su parte, tiene dos hijas adolescentes y se pregunta cuándo será oportuno que ellas también comiencen a chequearse. Esa es una de las varias preguntas que quiere hacerle al ginecólogo en su próxima visita.

Es muy importante que las mujeres estén muy al tanto de cuándo necesitan hacerse la prueba del cáncer cervical y cuándo empezar a hacerlo. Y más ahora que esas recomendaciones han cambiado. Ten en cuenta que, según afirma el propio CDC (o el Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos), el cáncer cervical es el cáncer femenino más fácil de prevenir si se realizan las pruebas de detección con la frecuencia indicada. Además, actualmente también tenemos una vacuna te recomiendo que le preguntes a tu médico acerca de ella también, especialmente para las adolescentes.

Hasta hace poco, los profesionales de la salud recomendaban la prueba de Papanicolau cada tres años en las mujeres de entre los 21 y los 65 años. Pero estas guías han sido revisadas y se han modificado. Una versión actualizada de un estudio realizado por el U.S. Preventive Services Task Force, publicado en línea en Annals of Internal Medicine en 2003, tiene nuevas recomendaciones sobre el cáncer cervical (o del cuello del útero) para las mujeres, de acuerdo a su edad.

Según esta nueva versión (cuyos resultados son similares a los de otras organizaciones para la salud, como la Asociación Americana del Cáncer), si estás entre los 30 y los 65 años y no tienes antecedentes ni alto riesgo de cáncer cervical, tienes la opción de combinar el Papanicolau (PAP) con la prueba del virus del papiloma humano (VPH). Si ambos dan resultados negativos, es perfectamente seguro esperar un intervalo de cinco años entre un examen y otro, en lugar de que se realice cada tres años como se recomendaba previamente. (Ojo, eso no significa que no es necesario que te hagas exámenes ginecológicos con mayor frecuencia, estamos hablando del Papanicolau exclusivamente).

La razón es que ciertas cepas o tipos del virus del VPH son la causa principal del cáncer cervical, pero la infección tiene que persistir durante varios años para causar daños. Por lo tanto, puedes esperar más para hacerte el próximo examen. Además, las pruebas muy frecuentes pueden hacer más daño (por la mayor posibilidad de obtener resultados anormales, que conduzcan a otros exámenes, a veces, invasivos), que los beneficios que reporta la detección temprana de cambios precancerosos de crecimiento lento en el cuello del útero. A menudo, estos cambios precancerosos desaparecen sin ningún tratamiento, sobre todo en las mujeres jóvenes.

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miércoles, 4 de abril de 2012

Consejos para que los adolescentes usen las redes sociales de forma segura

 
¿Tienes hijos adolescentes? Si son como la mayoría, seguramente tienen al menos un perfil en las redes sociales y pasan en ellas varias horas al día. Parece un entretenimiento inofensivo, ¿cierto? Pues no siempre lo es, y la mejor manera de proteger a tus hijos de los peligros potenciales es observar lo que hacen, y establecer algunas reglas básicas – y firmes – de conducta en la red.

El desarrollo de la tecnología de las comunicaciones ha traído cambios enormes en nuestras vidas, independientemente de nuestra edad. Estar conectados es más que una moda, es un nuevo estilo de vida. Naturalmente, las redes sociales ofrecen grandes ventajas y atractivos para los adolescentes. Entre ellos, facilitan la conexión de los jóvenes con sus amigos y los ayudan a desarrollar nuevas amistades con intereses similares. También contribuyen al fortalecimiento de su identidad individual, y les ofrecen un mundo de conocimientos y experiencias culturales nuevos.

Desafortunadamente, las tecnologías nuevas también los exponen a serios peligros. Entre ellos, al robo de identidad, a la reducción en la actividad física, a dar demasiada información (a veces compartiendo fotos y videos comprometedores), lo que los lleva a convertirse en una presa fácil de depredadores adultos. Muchos de ellos explotan sexualmente a los niños y a los adolescentes a través del Internet, mostrándoles afecto y amabilidad que saben fingir muy bien, y a veces haciéndoles regalos para ganarse su confianza, mientras les dan poco a poco un matiz sexual a las conversaciones. 

¿Cómo puedes saber ti tu hijo está corriendo riesgos en línea (online)? En primer lugar, debes vigilarlo y mantenerte alerta a algunas señales. La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente ofrece algunas advertencias y recomendaciones muy útiles que compartimos contigo a continuación.

Las señales de que tu hijo puede estar en peligro:
  • Pasa mucho tiempo en la computadora, sobre todo de noche y especialmente en los chat rooms.
  • Encuentras pornografía en su computadora.
  • Hace llamadas telefónicas a personas o números que tú no conoces, a veces de larga distancia. O las recibe de personas o de números desconocidos.
  • Recibe cartas, regalos o paquetes de alguien que tú no conoces.
  • Apaga enseguida la computadora o cambia lo que está en la pantalla si tú entras de pronto en la habitación.
  • Se aparta de la familia o de sus amigos habituales.
  • Usa una cuenta en línea (online) que le pertenece a otra persona.
¡Importante! Lo que puedes hacer para ayudar a tu hijo:

Lo primero, debes tener con él una conversación seria acerca de los riesgos que pueden presentarse, sobre todo en relación con los depredadores sexuales. Lo segundo, establecer algunas reglas básicas. Por ejemplo:
  • Limita su uso del Internet, y evita que el tiempo que emplea en él interfiera con las actividades familiares y escolares o con otras actividades sociales.
  • Mantén el control de la información que tu hijo da y recibe. Y asegúrate de que las fotos y videos que publica puedan ser vistos sin peligro por todo el mundo.
  • Dile que use un pseudónimo. No dejes que divulgue su nombre completo, y mucho menos su dirección o su teléfono. Tampoco debe publicar números de identificación personal, cuentas bancarias, tarjetas de crédito ni ningún dato privado.
  • Coloca la computadora (ordenadora) en una habitación común de la casa. Nunca en el dormitorio de tu hijo.
  • Revisa periódicamente lo que hay en su computadora, especialmente en los chat rooms, y en sus correos electrónicos.
  • Dile a tu hijo que no ponga en la computadora fotos de sí mismo, ni intente conocer personalmente a alguien que sólo conoce a través del Internet.
  • Explícale que nunca debe responder a mensajes que le sugieran sexo, que sean obscenos o que muestren signos de agresividad o de acoso.
  • Deja bien claro que no todo lo que se dice en línea (online) es cierto.
Como ves, es más que nada una cuestión de estar alerta y de estar informada(o) de algunos detalles. Trata de mantenerte al día en las nuevas tecnologías para saber exactamente lo que tu hijo hace en su computadora, y no dudes en solicitar ayuda de un familiar o un amigo de confianza que te explique, si es necesario. Así ayudarás a tu hijo adolescente a navegar a través de las redes del Internet y a salir ileso.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 16 de diciembre de 2011

El exceso de medicamentos puede aumentar el riesgo de disfunción eréctil


Menos es más, y en el caso de las erecciones, hasta mejor. Pero no es lo que estás pensando. Según un estudio reciente, a medida que aumenta el número de medicamentos que un hombre toma, se incrementa el riesgo de sufrir disfunción eréctil de moderada a severa intensidad. Para evitar o reducir el riesgo, el primer paso es obvio: eliminar la mayor cantidad posible de medicamentos de venta libre. El segundo: consultar con el médico para reducir o sustituir los fármacos recetados.

La posibilidad de no poder alcanzar o mantener una erección lo suficientemente firme como para realizar el acto sexual (o disfunción eréctil) les preocupa a muchos hombres Según el National Institute of Health (Instituto Nacional de Salud), más de 30 millones de hombres estadounidenses se ven afectados por ella. Hay muchas causas que pueden perjudicar la potencia de la erección: el estrés y la ansiedad, condiciones como la diabetes o el colesterol alto y el uso de algunos fármacos para combatir enfermedades cardíacas, presión alta y depresión. Parece que, además del tipo de medicamentos recetados o no y la cantidad de los mismos, también podría afectar la calidad de la erección. Así lo sugiere un nuevo estudio publicado en el British Journal of Urology International.

Unos investigadores analizaron los medicamentos utilizados entre el 2002 y el 2003 por 37,712 hombres en edades comprendidas entre 45 y 69 años. Entre ellos, el 29% reveló tener disfunción eréctil de moderada a severa intensidad. El estudio mostró que mientras más cantidad de medicamentos tomaban los hombres, más aumentaban sus probabilidades de sufrir disfunción eréctil de moderada a severa. Esta relación se mantuvo incluso al tener en cuenta otros factores de riesgo como su edad, un índice de masa corporal elevado, diabetes, colesterol alto e hipertensión, así como fumar o haber fumado en el pasado.

No se sabe exactamente por qué una mayor cantidad de medicamentos afecta la capacidad de alcanzar la erección, pero los hallazgos sugieren que reducir los medicamentos innecesarios puede ser el primer paso para tratar la condición en algunos hombres.

¿Te preocupa tu desempeño sexual y has visto decaer la potencia de tus erecciones? Existen tratamientos muy efectivos con medicamentos específicos, pero antes de recurrir a éstos, echa una ojeada a tu botiquín. Quizás ahí esté la clave de tu problema y también su solución.

  • ¿Cuántos medicamentos de venta libre tomas regularmente? Entre estos pueden estar: los antihistamínicos, los que bajan la fiebre, los calmantes para el dolor, los relajantes musculares, los medicamentos para aliviar los síntomas del resfriado, de la gripe o de la tos y hasta algunas hierbas. Considera reducir su uso a un mínimo.
  • ¿Estás bajo tratamiento médico y tomas medicamentos recetados? Consulta con tu médico la posibilidad de cambiar o eliminar alguno de estos medicamentos que pudiera estar afectando tu vida sexual.
  • No cambies ni dejes de tomar un medicamento recetado sin consultar antes con tu médico o con el especialista que te lo recetó.
Si solamente tomas medicamentos de cuando en cuando y estás experimentando algún grado de disfunción eréctil, consulta con el médico. Muchas veces esta condición es un reflejo de algo más que está pasando en tu organismo que no se ha detectado todavía, como la diabetes o la hipertensión. Cuando puedas controlar la causa primaria, mejorará tu salud general y también tu habilidad sexual.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 13 de noviembre de 2011

Los adolescentes usan como guía la conducta sexual sana de los padres

Probablemente esto te tome de sorpresa: según un estudio realizado en Canadá, no son ni los amigos, ni los famosos ni los medios de comunicación los que más influyen en los hijos adolescentes a la hora de adoptar patrones sanos de conducta sexual. Ellos tienden a buscar esas guías y modelos en sus propios padres. Los resultados de este estudio ponen en evidencia la importancia de los padres, el hogar y la familia en la educación de los valores de los hijos y les recuerda a los padres otra más de sus responsabilidades: el dar un buen ejemplo.

Si piensas que tus hijos adolescentes no te toman en cuenta y sólo encuentras diferencias con ellos (la famosa “brecha generacional”), quizás sea el momento de que empieces a cambiar estas ideas y de que le prestes más atención, no sólo a tus hijos sino también a tus actos. ¿Por qué? Porque en esta etapa de su vida, los adolescentes de ambos sexos parecen tomar como referencia a sus padres, incluso hasta en las conductas sexuales.

Estos son los datos que se desprenden de un estudio reciente desarrollado en Canadá entre casi 1.200 adolescentes de 14 a 17 años de edad y más de 1.100 padres, y cuyos resultados se presentaron en la Conferencia Anual de la Sociedad Canadiense de Pediatría, en Quebec.

Según los resultados obtenidos por los investigadores, al ser consultados sobre su sexualidad, el 45 por ciento de los adolescentes consideraban a sus padres como modelo en comparación con el 32 por ciento que se guiaban por las conductas de sus amigos, y apenas un 15 por ciento dijo estar influenciado por celebridades.

Por otro lado, los padres subestimaron el impacto y la influencia que podían tener sobre sus hijos: el 78 por ciento de las madres respondió que pensaba que sus hijos se basaban en lo que hacían sus amigos a la hora de decidir qué comportamientos sexuales adoptar y muchas se quejaron de la falta de participación y compromiso de los padres en la educación sexual de los hijos.

Paralelamente, los investigadores también encontraron que los adolescentes que tomaban a sus padres como modelo a menudo provenían de familias en las cuales se hablaba de la sexualidad de una manera abierta y se les animaba a tener una sana vida sexual.

Esos mismos adolescentes que tenían un diálogo abierto con sus familias sobre el sexo y la sexualidad, demostraron ser los más prevenidos ante los riesgos y las consecuencias de las enfermedades de transmisión sexual.

¿Qué ocurre en tu casa? ¿Cómo es el diálogo con tus hijos adolescentes? ¿Te preocupa que puedan correr riesgos innecesarios? Anímate a hablar con ellos de una manera adulta, respetando sus ideas y tratando de entender sus temores y sus dudas.

Ten en cuenta que la adolescencia es una etapa de cambios continuos, mediante los cuales tus hijos están formando su identidad y van en camino a la adultez. Para ellos puede ser tan difícil pasar por esos cambios como para ti aceptarlos y acostumbrarte a que ya no tienes todo bajo control en sus vidas, porque han comenzado a tener sus propios gustos y sus propias ideas (que probablemente sean diferentes a las que tú quisieras que tengan).

¿Te parece imposible dialogar con ellos, te parecen reservados y silenciosos, sientes que no te cuentan nada ni comparten sus cosas contigo? Aprovecha y da el primer caso en abrir las vías de comunicación:

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miércoles, 26 de octubre de 2011

Posturas adecuadas para tener sexo en el embarazo, según el trimestre

Consejos sobre posiciones y elementos que debe tener en cuenta la pareja.

Cada vez que se le pregunta a un sexólogo o a un ginecoobstetra si las mejores relaciones sexuales se tienen durante el embarazo, su respuesta es afirmativa. Obviamente, con algunas excepciones. Pero, en general, la desinhibición, el incremento de la libido y las características eróticas y sensuales de la gestante hacen que estos momentos sean más placenteros.

Martha Mejía, sicóloga, especialista en sexología de la Universidad de Barcelona, dice que, “en la medida que una mujer no esté contraindicada durante el embarazo, puede tener relaciones sexuales. Como no hay ninguna cohibición, ni temor, no habría ninguna razón para que se abstuviera; además, muchas embarazadas reportan que tienen una libido muy alta y se sienten liberadas porque pueden tener sexo espontáneamente. Se sienten más eróticas y esa situación hay que aprovecharla”.

Por otro lado, “dentro de los cambios fisiológicos del embarazo, el flujo sanguíneo de la pelvis aumenta en forma considerable y esto va a permitir que haya una mayor sensibilidad en las zonas genitales y aumente la posibilidad de estimulación en las zonas erógenas. Esto hace que algunas mujeres puedan experimentar durante el embarazo sus ‘mejores’ relaciones”, agrega el ginecoobstetra y perinatólogo Álvaro Cano Quiñones.

En este sentido, es importante tener en cuenta las circunstancias y los cambios fisiológicos que tendrá la mujer, según el trimestre de embarazo. Por eso, los especialistas dan recomendaciones según la etapa que viva la mujer y los cambios que se presenten en su cuerpo:

I Trimestre

El estómago no ha crecido; por eso, la mujer aún tiene mucha movilidad, versatilidad y flexibilidad. Se aconseja una vida sexual muy activa, porque está liviana y puede hacer movimientos que no la agoten.

“Sabemos que el bebé, desde que se ha concebido, está protegido y resguardado. Así que no nos debemos preocupar por el daño que le podamos causar. En los primeros meses, está al fondo y en proceso de formación”, explica la especialista.

¿Hasta qué punto puede haber la penetración? ¿Se puede lastimar al bebé? Se preguntarán varias madres. Pues bien, Martha Mejía explica que cualquier penetración plena y normal no alcanzaría a hacerle daño.

No obstante, tenga en cuenta que en esta etapa son más frecuentes las pérdidas (en las primeras 12 semanas los óvulos fecundados se pierden hasta un 20 por ciento). “Si pasara algo así que coincidiera con el acto sexual, se podrían crear sentimientos de culpa o reproches. Aunque, en realidad, muy posiblemente no tenga nada que ver”, asegura el doctor Cano.

Durante este trimestre, aumenta el deseo considerablemente; según la experta, los cambios físicos hacen que la mujer se sienta “sexual, femenina, deseada y deseable. Tiene una disposición total. Y es el momento en el que hay más erotismo en el entorno de la relación de pareja”.

Tomado de ABC del bebé

sábado, 24 de septiembre de 2011

La autoconfianza y la empatía mejoran el sexo

Olvídate de lo que otros piensen de ti: ¿te consideras una persona interesante o atractiva o tienes dudas sobre tu aspecto físico y de tu capacidad de agradarle a los demás? ¿Eres capaz de identificarte o solidarizarte con los sentimientos de terceras personas? Del tipo de respuesta que des dependen muchas cosas. Un alto grado de seguridad, autoconfianza y empatía te ayudarán a desenvolverte con mayor soltura en tus relaciones sociales, laborales e interpersonales, ¡y hasta en tu relación sexual! Así lo ha demostrado un estudio reciente que relaciona estas cualidades con el placer que le brindas y te brinda tu pareja.

El mantener una autoestima elevada es importante para poder funcionar normalmente en todos los ámbitos de la vida. Incluso en el sexo: la seguridad y la confianza en uno mismo parece mejorar el goce y el placer en la cama, así como la empatía con el compañero o la compañera con quien se está disfrutando la relación.

Esto ya lo sospechábamos: es difícil poder disfrutar plenamente un encuentro íntimo si estás preocupado(a) o acomplejado/a por tu imagen, si se te nota el exceso de peso (o de delgadez), o lo que tu pareja pueda pensar de cualquier parte de tu cuerpo de la que no te sientas seguro(a). Pues bien, eso que ya nos dictaba el sentido común ha sido comprobado por una investigación reciente que consideró la opinión de más de 3.200 hombres y mujeres de entre 18 y 26 años de edad al ser consultados sobre su autoestima, la confianza en uno mismo, la autonomía o fortaleza para seguir las convicciones personales, y la empatía o capacidad de asumir la perspectiva del otro en relación al placer en las relaciones sexuales.

De ese modo, los investigadores de la Facultad de Salud Pública de la Johns Hopkins en Baltimore, Estados Unidos, encontraron que la empatía influye positivamente en el placer sexual tanto en los hombres como en las mujeres jóvenes. En ellas, además, la autonomía y la autoestima también parecían contribuir al placer.

Según Adena Galinsky, coautora del estudio, el punto más importante es la asociación entre la empatía y el disfrute sexual. Coinciden con ella el resto de los investigadores y afirman que la empatía a su vez aumenta la motivación de complacer a la pareja de muchas formas diferentes, no solamente en las relaciones sexuales. Además, la persona disfruta “indirectamente” al dar placer al otro. Esto de por sí refuerza la calidad de toda la interacción de pareja.

Y a ti, ¿cómo te va en este sentido? Cualquier relación por buena que sea, puede mejorar y conviene siempre salirse de la rutina. Pon un poco de ganas e interés para demostrarle a tu pareja cuán importante es para ti y que estás “en sintonía” con sus sentimientos:

Demuéstralo con hechos. Prepara una actividad romántica: una cena que le guste, su música favorita, ese restaurante que siempre ha querido visitar.

Escucha atentamente. Estimula a tu pareja a que hable de lo que le gusta y lo que no le agrada, lo que pueden mejorar entre ambos. La comunicación efectiva comienza por una buena disposición a escuchar.

Dedícale tiempo. Nada surge del vacío. Si no riegas “la plantita” de la relación, se secará.
Mucho respeto, por favor. Ese es el cimiento de cualquier buena relación, mucho más de la relación de pareja. Sean delicados y corteses el uno con el otro.

¿Y si es tu autoestima la que necesita un impulso? Cultivarla es un proceso, no se logra de la noche a la mañana. Es más, hay que alimentarla, al igual que tu relación, ¡todos los días! Aquí te ofrezco algunas sugerencias:

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viernes, 9 de septiembre de 2011

Un examen de sangre detecta el sexo del bebé a las 7 semanas de embarazo


Según investigaciones recientes, un examen de sangre en las mujeres embarazadas permitirá conocer el sexo del bebé a menos de dos meses de gestación, mucho antes de lo que permiten las pruebas actuales como el ultrasonido, y de una forma menos invasiva y riesgosa que la amniocentesis. El objetivo principal de esta prueba es precisamente reducir los riesgos de los procedimientos invasivos para detectar posibles trastornos genéticos relacionados con el sexo, como la hemofilia.

Todo cambia y evoluciona… desde los objetos de uso cotidiano hasta las costumbres que adoptamos. Con el paso del tiempo, el ritmo de la vida se ha acelerado. Las cosas suceden tan rápido que a veces no tenemos ni tiempo de procesar lo que nos está ocurriendo, como si todo sucediera a la velocidad a la que vuelan los aviones o más aún, tan rápido como la información viaja por el Internet.

Así las cosas, actualmente puede parecer insólito que tus padres (o abuelos, depende de tu edad) hayan tenido que esperar nueve meses hasta tu nacimiento para conocer tu sexo. ¿Nunca te han dicho qué nombre te hubieran puesto si en vez de niña hubieras sido niño o al revés?

Las cosas cambian tanto, que ahora en tan solo nueve semanas los futuros padres podrán resolver esta duda. Bastará con hacerse una prueba sanguínea luego de la séptima semana de embarazo y listo: los futuros papás podrán saber si el bebé en camino es niña o niño. Increíble, ¿verdad? Dentro de poco lo que parecerá increíble es que hasta hace pocas décadas alguien hubiera tenido que esperar tanto tiempo para conocer el sexo del bebé, ya que no existían las ecografías que hoy ya permiten saberlo al cuarto o quinto mes de embarazo.

Denominado ADN fetal libre de células, este nuevo método analiza la presencia del cromosoma masculino (el cromosoma Y) en la sangre de la mamá. Si estos no aparecen, por eliminación se deduce que será una niña, ya que la prueba no logra detectar la presencia de un bebé del sexo femenino.

Las investigaciones recientes consideran que esta prueba, que ya se está practicando en algunos hospitales europeos para embarazos de alto riesgo pero todavía no está disponible rutinariamente en Estados Unidos ni en otros países, tiene un alto nivel de confianza, del 95% a las 7 semanas y del 99% a las 20 semanas. De ese modo, se espera que no corra la misma suerte que otras pruebas anteriores de predicción del sexo, que han ilusionado a los padres con la noticia de esperar un bebé de un sexo y al momento del nacimiento descubrieron que era del opuesto. Estas estadísticas son en laboratorios serios que siguen los pasos para analizar las muestras correcta y cuidadosamente. Hay que tener mucho cuidado con los laboratorios que ofrecen sus servicios por Internet ya que muchos no son de calidad.

Al respecto, fue muy divulgado el caso de un laboratorio llamado Acu-Gen, que se declaró en quiebra debido a la cantidad de reclamaciones de mujeres que se hicieron la prueba y obtuvieron resultados diferentes al momento del parto.

El nuevo examen de sangre, en cambio, ofrece más garantías y abre nuevas esperanzas. Al ser más confiable, permitirá tomar acción frente a posibles enfermedades genéticas que pueden producirse de acuerdo al sexo del bebé, como el síndrome de Down y la hemofilia. Este último, por ejemplo, es un trastorno que sólo se produce en los niños. Si la mamá sabe que el bebé que espera es niña, no necesitará someterse a otros procedimientos de diagnóstico más riesgoso, como la amniocentesis, que puede provocar la pérdida del bebé.

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domingo, 28 de agosto de 2011

¿Importa o no el tamaño de la vagina?


Tradicionalmente han sido los hombres los preocupados – y hasta obsesionados – con el tamaño de su órgano sexual. ¿Les preocupa a las mujeres el tamaño de su vagina? A muchas sí, especialmente después de varios alumbramientos. ¿Debería importarles o no? ¿Influye el tamaño en el placer que experimentan ella o su pareja en la relación sexual? Exploremos un poco el asunto para despejar las dudas.
Graciela ha disfrutado siempre las relaciones con su esposo, pero desde el nacimiento de su cuarto hijo – todos nacidos por parto natural, por cierto – siente menos placer y le parece que su vagina se ha distendido.  Por pudor, no ha comentado con nadie lo que le pasa, ni siquiera a su ginecólogo.
A Marisa le pasa lo contrario: siente molestias y hasta dolor durante la penetración y se pregunta si su vagina es demasiado pequeña. Muchas mujeres como Graciela y Marisa se preocupan por el tamaño de su vagina y si éste afecta su capacidad de recibir y dar placer en el encuentro sexual, pero no se sienten cómodas hablando de este tema ya sea por vergüenza, por inhibiciones o por un tabú de índole cultural. Además de ser un tema poco comentado, la relación entre tamaño y función/satisfacción sexual no ha sido extensamente estudiada tampoco, pero sí hay datos concretos que podemos analizar. Veamos.
¿Existe un tamaño de vagina “promedio”? Las medidas usadas con mayor frecuencia son las que provienen de un estudio realizado en 1960 por Masters and Johnson’s en el que se midieron las vaginas de 100 mujeres que nunca habían estado embarazadas.  Según el estudio el tamaño de la vagina, sin estímulo, oscila entre 2.75  a 3 ¼ pulgadas (6.5 a 8 cm).  Cuando se estimula sexualmente, el tamaño de la vagina aumenta y puede oscilar entre 4.25 a 4.75 pulgadas (10 a 11.5 cm).
Además del largo, hablemos del ancho… La vagina es un órgano elástico capaz de adaptarse a distintas condiciones: es lo suficientemente estrecha como para sostener un tampón sin que éste se  corra o se salga y a la vez capaz de estirarse y expandirse lo mismo para dar entrada al pene como para permitir que pase el bebé en el momento del nacimiento.
Cuando se estira demasiado.  Es precisamente después de cada nacimiento que la vagina comienza a distenderse, cambia de tamaño y es cuando las mujeres empiezan a sentir los cambios y las molestias. Mientras más embarazos se tengan, más aumentan las probabilidades del ensanchamiento de la vagina, especialmente después de partos difíciles y prolongados. Vale la pena aclarar que la frecuencia de la relación sexual no cambia el tamaño de la vagina, como algunas personas creen.  Eso no es cierto. No importa cuántas veces se practique el sexo, o cuantas parejas haya tenido la mujer, el tamaño de su vagina no va a cambiar. Los embarazos y alumbramientos sí cambian el tono muscular de la vagina y este factor sí puede influir en la satisfacción sexual de ambos miembros de la pareja.
¿Qué consecuencias puede traer una vagina distendida? Hay varias y son:
  • las relaciones sexuales son menos satisfactorias para la mujer o para su pareja
  • el aire puede entrar o salir de la vagina, provocando un sonido incómodo y bochornoso
  • algo mucho peor: los músculos y ligamentos alrededor de la vagina se distienden y pueden ocasionar un prolapso (o descendimiento) de órganos como el útero o la vejiga.
En el caso de un prolapso, es necesario visitar al médico general o al ginecólogo para discutir el tratamiento, que la mayoría de las veces involucra la cirugía. Si éste es tu caso, no te abandones y acude enseguida. Cuando el caso se trata de una distención muscular o de los ligamentos, se puede aliviar muchísimo practicando ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Estos son los llamados “ejercicios de Kegel”, que se recomiendan a todas las mujeres que han dado a luz después del parto. Ahora te explicamos cómo hacerlos:
  1. Comienza por familiarizarte con los músculos que tienes que contraer: imagínate por un momento que tienes muchas ganas de orinar y que necesitas aguantar hasta que llegues al baño. Para evitar la salida del orine, contraes los músculos alrededor de la uretra. Esos son exactamente los músculos que tienes que contraer.
  2. Contrae y mantén la contracción durante 10 segundos.
  3. Relaja los músculos durante otros 10 segundos.
  4. Contrae los músculos de nuevo durante 10 segundos.
  5. Continúa los intervalos de contracción y relajamiento durante 5 minutos más o menos.
  6. Repite los ejercicios cuatro veces al día (o siempre que puedas). Puedes hacerlo lo mismo de pie que sentada o acostada.
¿Y si la vagina es demasiado pequeña o estrecha? Estadísticamente es muy poco probable que la vagina sea demasiado corta. Entre los síntomas que las mujeres asocian con una vagina pequeña   están las molestias o dolores en el momento de la penetración, pero la mayoría de las veces esto se debe a una insuficiente o indebida estimulación antes de la penetración o a distintos grados de vaginismo, una condición que no tiene nada que ver con el tamaño de la vagina. Se debe a la contracción involuntaria de los músculos vaginales lo que provoca dolor durante las relaciones sexuales. Tiene causas físicas y psicológicas, y debe consultarse al ginecólogo para resolverlo.
¿Afecta el tamaño de la vagina la calidad de las relaciones sexuales? Descartando el caso de un prolapso, definitivamente no. Tanto el tamaño de la vagina como el del pene, en realidad poco tienen que ver con la satisfacción que experimenta la pareja durante el encuentro sexual y ésta depende en gran parte de las actitudes, expectativas y habilidades ante el sexo, así como del estado general de la relación de pareja fuera del dormitorio.
Como ves, la calidad, como en tantas otras áreas de la vida, poco tiene que ver con cantidad o  tamaño. Las dimensiones de la vagina no son la excepción. Si experimentas trastornos después de un embarazo, o las relaciones sexuales te provocan molestia o dolor, consulta con tu ginecólogo. Si no, disfruta de la relación con tu pareja sin preocuparte por cosas tan relativamente poco importantes como el tamaño.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 19 de junio de 2011

Si opta por tomar suplementos vitamínicos, adhiérase a la cantidad diaria recomendada



Parece que las recomendaciones sobre las vitaminas cambian todas las semanas.  ¿Debo tomar suplementos vitamínicos y, de ser así, cuáles?

El cuerpo necesita vitaminas en cantidades pequeñas.  Lo mejor, en general, es obtenerlas a través de los alimentos ingeridos; pero si usted opta por tomar suplementos vitamínicos, adhiérase lo máximo posible a la cantidad diaria recomendada. Dentro del organismo humano ocurre todo tipo de procesos metabólicos que abarcan a  carbohidratos, grasas y proteínas.  Las vitaminas desempeñan un papel fundamental en dichos procesos porque ayudan a la reacción química de los mismos; pero nuestros organismos no pueden producir vitaminas y, debido a que se las necesita para gozar de buena salud, es preciso obtenerlas de la alimentación o quizás a través de suplementos vitamínicos.
No obstante, el tipo y cantidad de vitaminas presente en los alimentos normalmente no es igual al de los suplementos.  Los alimentos contienen vitaminas en una concentración y combinación que permite al organismo utilizarlas de la mejor manera.  Las vitaminas de los suplementos no siempre podrían contener la cantidad correcta, ni la forma ideal.  Pese a lo expuesto, ante una deficiencia vitamínica, a veces es necesario tomar un suplemento para garantizar que el organismo reciba las vitaminas necesarias; pero si piensa tomar un suplemento vitamínico para mejorar la salud, manténgase dentro de la cantidad diaria que la mayoría de adultos necesita.  La cantidad diaria recomendada es aquella cantidad de cualquier nutriente que se considera suficiente para casi todas las personas sanas dentro de cada grupo de edad y sexo.  Tomar demasiado o muy poco de alguna vitamina puede resultar en problemas de salud.
Tomemos a la vitamina B6 (piridoxina) como ejemplo.  Si usted tuviera poca vitamina B6 en su organismo, podría presentar problemas nerviosos.  Sin embargo, es interesante que cuando uno tiene demasiada vitamina B6, eso también puede causar problemas nerviosos.  Una persona necesita sólo la cantidad justa de vitamina B6 para que su organismo funcione adecuadamente.  Por suerte, la vitamina B6 está presente en una amplia variedad de alimentos, como los granos integrales, las zanahorias, las arvejas (chícharos), la espinaca, la leche, el queso, los huevos, el pescado y la harina; por lo que es raro que alguien tenga una deficiencia de vitamina B6 que requiera tomar algún suplemento.
A pesar de que podría parecer buena idea tomar muchas vitaminas, tenga cuidado.  Evite consumir mucho de cualquier vitamina en particular, sobre todo de las solubles en grasa (vitaminas A, D, E y K). Se ha demostrado que demasiada vitamina A, por ejemplo, se relaciona con defectos congénitos y fracturas de cadera.  Incluso la vitamina D que es buena para la salud ósea, en demasiada cantidad, puede ocasionar problemas como la presencia de exceso de calcio en la sangre (hipercalcemia), lo que puede derivar en náusea, vómito, mal apetito y estreñimiento, entre otros síntomas.  Consumir dosis enormes de vitaminas puede ser particularmente riesgoso porque éstas pueden aumentar considerablemente la posibilidad de desarrollar problemas de salud, debido a la ingesta excesiva de vitaminas.
Si piensa tomar un suplemento vitamínico, una vitamina múltiple posiblemente sea la mejor opción.  La mayoría de vitaminas múltiples, por lo general, contiene prácticamente la cantidad diaria recomendada de cada vitamina por separado.  La vitamina múltiple le ofrece una amplia variedad de vitaminas que equivalen aproximadamente a sus necesidades diarias.
Por otro lado, quizás desee considerar un suplemento de vitamina D y calcio.  El calcio es un mineral, más que una vitamina.  La vitamina D y el calcio pueden ser provechosos para la salud ósea.  Además, la vitamina D podría ofrecer otros posibles beneficios para la salud, como menos riesgo para ciertos tipos de cáncer, aunque los científicos no tengan datos de tiempo prolongado para comprobar muchas de las ventajas.
Por último, el aceite de pescado es un suplemento que parece ser provechoso para la gente que tiene altos los triglicéridos y para quienes padecen del corazón.  En cuanto al resto de gente, todavía no se comprueba concluyentemente que el aceite de pescado sea útil.  Sin embargo, por el momento, el aceite de pescado parece ofrecer posibles ventajas con muy poco riesgo.  Si le gusta comer pescado, dos porciones semanales podrían ofrecerle muchos beneficios más que los suplementos.
Antes de tomar cualquier suplemento, converse con su médico.  Se podría modificar su alimentación de varias formas para que reciba las vitaminas que necesita, sin necesidad de tomar un suplemento vitamínico; pero si para gozar de buena salud usted debe tomar un suplemento, adhiérase a la cantidad diaria recomendada.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 17 de junio de 2011

Las pruebas de fertilidad caseras ¿son confiables?



La fertilidad, el embarazo y otros temas relacionados son muy íntimos e importantes en cada mujer y en la vida sexual de cada pareja. Por eso muchas eligen los exámenes de fertilidad caseros o pruebas de fertilidad caseras para descubrir antes que nadie qué es lo que les está ocurriendo. Sin embargo, ¿puedes confiar en todos ellos? Parece que hay que prestar un poquito de atención, porque un estudio reciente comprobó que en algunos casos los resultados no son exactos, o sea, no son confiables. Aquí te contamos más detalles.
Andrea y Carlos lograron concebir a su primer bebé gracias a una prueba de fertilidad que les indicó el momento justo en el que Andrea estaba ovulando. Marcela, por su parte, también se enteró que estaba embarazada gracias a una prueba casera. Pero Karen y Pedro, aunque se habían entusiasmado con una prueba casera que les había prometido un varón, la ecografía indica que será una niña, ¿qué pasó?
Al parecer, no todas las pruebas caseras de fertilidad son confiables. Así encontró un estudio desarrollado por tres investigadores de Johns Hopkins Medical Institutions, en Baltimore, en Estados Unidos, mediante el cual revisaron decenas de productos disponibles en el mercado relacionados con la fertilidad, que ofrecen la posibilidad de hacerse diferentes análisis caseros antes de ir al médico, como la prueba del embarazo, pruebas genéticas y distintas mediciones para confirmar el período de ovulación.
Así, los especialistas pudieron establecer que mientras que algunas pruebas son muy confiables otras, por el contrario, no lo son tanto e incluso “confunden a los pacientes”. En detalle, los investigadores concluyeron que las pruebas o el test (como le llaman en inglés) de embarazo de venta libre que miden una hormona en la orina femenina son unos de los productos más confiables, al igual que las pruebas de fertilidad que miden las concentraciones hormonales para confirmar si una mujer está ovulando (como: el ClearPlan Easy Ovulation Test Pack, el First ResponseAnswer Quick y el Simple One Step Ovulation, que son algunos de los nombres comerciales con los que se venden en Estados Unidos).
Por el contrario, otros productos de venta libre para confirmar la ovulación, como los que analizan la saliva o las secreciones (el flujo) vaginales, no cuentan con análisis confiables e independientes sobre su precisión. Tampoco resultaron confiables los productos para predecir el sexo del bebé (como: Intelligender Prediction Test y Best Baby Gender Test, de venta en Estados Unidos).
Los especialistas consideran que, en algunos casos, esa falta de precisión podría ser peligrosa, ya que los resultados falsos podrían hacer que las personas no busquen la atención adecuada lo suficientemente rápido.
Los problemas de fertilidad, ya sean por causas femeninas o masculinas, son una de las principales preocupaciones de las parejas que tratan de concebir, y suelen ser más comunes de lo que se cree. Del mismo modo, la búsqueda del embarazo así como el embarazo no deseado son motivos de preocupación en muchas mujeres y en muchas parejas, al punto que afecta su vida sexual y no siempre de una forma positiva.
¿Y tú, en qué situación te encuentras? ¿Has utilizado alguna vez, alguno de estos productos? ¿Qué tal te ha ido? Si en el futuro decides utilizar alguna de estas pruebas, considera la efectividad de la prueba, busca productos de calidad y considera que estas pruebas ya sea de fertilidad, de genética o para determinar el sexo aunque podrían ayudarte, idealmente deben ser confirmadas por tu médico. No dejes de consultarlo. El o ella podrá orientarte y resolver tus dudas.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 18 de abril de 2011

Ser papá puede causar estrés: ¿qué puedes hacer al respecto?


¿Quién dijo que tener un hijo causaba estrés sólo en las nuevas mamás? Los padres también sufren del estrés que trae esta nueva etapa de la vida. Si bien un hijo es una alegría y una bendición, no hay que negar que la nueva situación de paternidad puede acarrear ciertas presiones emocionales y físicas. Si te estás estrenando como papá, o si tu media naranja está embarazada, tal vez te ayude leer este artículo.
Andrés se está estrenando como papá de una hermosa niña. La felicidad de tenerla en sus brazos hizo que por un momento se olvidara del mundo a su alrededor. Pero la verdad, es que con la dicha de tener un hijo/a, también vienen nuevos retos y por supuesto, responsabilidades. Todo esto se suma a que ahora te sientes el responsable de una nueva familia, que el trabajo no para y el mundo a tu alrededor tampoco. Sería ideal que al tener un hijo todo se detuviera y pudieras tomarte un tiempo para asimilar y disfrutar de tu nuevo papel. Pero lo cierto es que la paternidad es un reto, y puede traerte preocupaciones.
Puede ser útil, como primera medida, identificar las causas de tu estrés y luego, buscar algunas soluciones. Vamos por partes:
El estrés en la paternidad puede ser causado por:
  • Enfrentarte a nuevas responsabilidades
  • Falta de tiempo para hacer tus actividades cotidianas
  • Poco tiempo de “licencia de paternidad” lo cual puede hacer que te sientas cansado por trabajar y frustrado porque no puedes pasar suficiente tiempo con tu bebé y tu compañera.
  • Falta de sueño. Ya sabes que tener un recién nacido en casa limita las horas de sueño para el papá y para la mamá y esto puede causar estrés e irritabilidad.
  • Preocupaciones financieras. El costo del hospital, la ropa, los muebles y cualquier cambio que hayas tenido que hacer en casa para ajustarte al recién nacido pueden causarte gran preocupación.
  • Menos tiempo para pasar con tu pareja y menos sexo.
  • Depresión post-parto. Sí, tal como las madres, los papás también pueden sentirse deprimidos o tristes luego del nacimiento del bebé.
¿Qué puedes hacer para aliviar el estrés causado por tu nuevo papel de padre? Aquí te doy algunas ideas:
  • Pide ayuda si la necesitas. Ya sea en el trabajo o a otros miembros de tu familia o amigos.
  • Encuentra tiempo para ‘no hacer nada’ con tu familia. El estar en casa con tu bebé y tu compañera, compartiendo un momento de calma puede relajarte.
  • Toma turnos con tu compañera para dormir. Es bueno que cuando el bebé duerme, los dos tomen una siesta también.
  • Come bien y haz ejercicio. Esto te da energía y te ayudará a aliviar el estrés.
  • Saca al menos media hora al día para estar a solas con tu compañera y hablar, tener sexo, dormir, lo que sea, pero un tiempo para los dos.
  • Ríete. Una buena risa puede ayudarte a ver las cosas desde otro punto de vista y también a relajarte. El ver una película o una serie de televisión que sea divertida puede ayudarte.
  • Aprende a decir no. Define las prioridades y no intentes ir más allá de lo que puedes hacer en este momento.
Recuerda: el tener un bebé recién nacido en casa es una tarea importante y requiere bastante trabajo. Por eso, date tiempo, busca ayuda, no te sobre exijas. Con el tiempo, tú y tu pareja se ajustarán más a la presencia de este nuevo ser y todo será más sencillo. ¡Es parte de la vida! Disfruta de esta etapa y trata de relajarte.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 13 de abril de 2011

Embarazo adolescente: ¿cómo darles la noticia a tus padres?


¿Te enteraste de que estás embarazada y no sabes cómo contárselo a tus padres? ¿Temes que reaccionen mal, que te castiguen, que se enojen contigo o incluso que se pongan violentos? He aquí algunas sugerencias para enfrentar este momento.
Tener un hijo es una de las cosas más bonitas que existe pero requiere mucha responsabilidad, por eso lo ideal es tomar la decisión de manera adulta y planificada. Si estás leyendo este artículo, probablemente ese no sea tu caso; es posible que todavía no puedas creer lo que te está pasando, que te sientas confundida y tengas muchas dudas sobre qué hacer.
Si ya estás embarazada, decidas lo que decidas, tu vida no será la misma. Una vez que nazca el bebé deberás dedicarle mucho tiempo a su crianza, con lo cual se modificará tu forma de estudiar, tus actividades cotidianas e incluso el modo de relacionarte con tus familiares y amigos. Lo importante es que trates de estar tranquila y que decidas lo que tú realmente quieras hacer.
Posiblemente, si no estabas esperando esta situación, haya momentos en los que te sientas triste, culpable y desesperada, y a ratos también puedes sentirte emocionada y feliz por el hecho de saber que hay un bebé en camino. Toma tu tiempo y trata de comenzar a pensar como mamá, para poder tomar una decisión más madura.
Como si esto fuera poco, en medio de todas estas emociones encontradas que estas sintiendo, tarde o temprano tendrás que enfrentarte a tus padres y decirles lo que te está ocurriendo. ¿Cómo puedes hacerlo?, ¿cómo puedes encontrar el momento y las palabras adecuadas?, ¿cómo reaccionarán?
Puede resultar difícil pero en este punto también deberás actuar con madurez, tratando de escuchar, tolerar las reacciones que no te gusten y luego tendrás que transmitirles lo que tú sientas, lo que necesitarías o te gustaría recibir de ellos y lo que te está ocurriendo.
Tú conoces a tus padres mejor que nadie y puede que te imagines cómo reaccionarán ante tu embarazo. Lo que si tienes que tomar en consideración es si ha habido situaciones anteriores en las que hayan reaccionado mal en el pasado, y si en algún momento han sido violentos o si crees que puedan lastimarte. Si existe esta posibilidad, entonces busca a alguien que te acompañe en el momento de hablar con ellos, no lo hagas sola.
De otra forma, te sugiero que trates de recordar ¿cómo han reaccionado ante otras situaciones? y que pienses qué crees que podría pasar y cómo puedes llegar a sentirte ante la reacción de tus padres, para saber de antemano cómo manejar mejor la situación. Por ejemplo, si sabes que te gritarán, tendrás que ser fuerte para dejarlos reaccionar y luego no responder con más gritos (como a lo mejor haz reaccionado antes) sino tratando de calmarlos para hablar de una manera tranquila.
Si sabes que te darán un sermón, prepárate para escucharlo o sutilmente y tratando de no herirlos, responde a su discurso contándoles lo que te está pasando, la decisión que hayas tomado respecto a tu embarazo o las dudas y temores que tengas.
Por otro lado, no temas por llorar o angustiarte frente a ellos. También debes estar preparada para expresar tus sentimientos, así tus padres podrán entenderte mejor y seguramente tratarán de ayudarte.
En general, los padres siempre quieren ayudar a sus hijas y muchas veces puede ser sorprendente la capacidad de comprensión, apoyo, entendimiento y cariño que salen a la luz en momentos difíciles como el de un embarazo durante la adolescencia.
Prepárate emocionalmente y anímate a contar con ellos. Algunas estrategias que puedes utilizar para plantearles tu embarazo son las siguientes:
  • Planifica lo que quieres decir con anticipación. Piensa en qué cosas te preocupan o cuáles no quieres dejar de decirles (puedes anotarlas para que te ayuden a ordenar el discurso y no te olvides en el momento, por estar muy nerviosa).
  • Piensa en cómo podrían reaccionar tus padres ante la sorpresa de tu embarazo y prepárate para tu respuesta a dicha reacción.
  • Recuerda que es posible que al principio reaccionen mal y no te entiendan, puede llevarles un tiempo aceptar que estás embarazada.
  • Indícales con claridad que necesitas hablar con ellos, se directa y busca la frase que utilizarás para darles la noticia. Por ejemplo, puedes decirles: “Tengo que contarles algo que probablemente les va a sorprender y no va a ser en una forma positiva, estoy embarazada”.
  • Elige un buen momento para hablar, cuando sepas que no están muy ocupados, cuando pueden atenderte y cuando tú también tengas tiempo para hacerlo. Incluso, puedes pedirles que reserven una hora para hablar, para asegurarte –y que se den cuenta- que de verdad necesitarás toda su atención.
  • Si te cuesta expresar tus sentimientos, puede ayudar que les escribas lo que te está pasando y lo que estás sintiendo. Deja que tus padres lean la carta y después hablen sobre el tema.
Hay muchos factores que pueden afectarte a ti y a tus padres en momentos como estos: los valores culturales, lo que piensen en relación al sexo y al embarazo, tu edad y la de tus padres, la relación que tengas con el padre del bebé que estás esperando, su edad, la relación que él tenga o no con tus padres y la reacción que haya tomado frente a tu embarazo.
Ante todo eso, recuerda que eres tú la que tiene una vida en su interior y quien tendrá que tomar una decisión de vida, que puede resultar muy difícil y que te afectará en el futuro. Pide ayuda y déjate ayudar. A veces una situación difícil hace que las personas se unan y fortalezcan sus lazos, y quizás te sorprendas de los padres que tienes.
Después de todo, un embarazo debe ser tomado de manera positiva, asumiendo las responsabilidades y preparándote para el cambio que un bebé traerá a tu vida. No te quedes callada, busca el apoyo de tus padres, de tu familia y de tus amigos.
Tomado de Vida y Salud