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miércoles, 24 de octubre de 2012

¿En qué consiste la donación y el almacenamiento de sangre del cordón umbilical?

Hasta hace relativamente poco tiempo, el cordón umbilical y la sangre que contiene eran desechados tras el nacimiento del bebé. Pero luego de que se descubriera que la sangre del cordón es rica en células madres que pueden renovar las células sanguíneas y potencialmente otras, se ofrece como opción la donación de sangre del cordón umbilical o el almacenamiento de la misma. Aquí te cuento de qué se trata esta opción que puede ayudar a salvar las vidas de otros y la de tu propia familia.

Si estás embarazada, es muy probable que tu médico te haya hablado sobre la opción de donar o almacenar la sangre del cordón umbilical de tu bebé luego del nacimiento. Antes, era muy común desechar la placenta y el cordón umbilical después del parto. Pero hoy en día y gracias a que durante la década de los 70 se descubrió que la sangre del cordón umbilical contiene las mismas células madres que las de los donantes de médula ósea y que puede salvar la vida de las personas con enfermedades como la leucemia, enfermedades autoinmunes y cáncer en la niñez, es una opción para las mujeres con embarazos sanos que deseen hacerlo.

La sangre del cordón umbilical es muy útil para:
  • Pacientes que necesitan un trasplante rápidamente, pues cuando la sangre se almacena está lista para ser usada. 
  • Pacientes que tienen dificultad para encontrar un donante de médula que sea compatible, puesto que la sangre del cordón no tiene que coincidir exactamente con los tejidos de quien la recibe. 
  • Pacientes de diferentes razas y etnias que tienen tipos de tejido que no son muy comunes, por la misma razón que expliqué en el punto anterior. 
Existen dos opciones para los padres que esperan un hijo:
  1. Almacenar la sangre del cordón de su bebé recién nacido en un banco de cordón privado para el caso de que el bebé (uso autólogo) o algún miembro de la familia lo llegue a necesitar. En varios países existen diferentes bancos que ofrecen varios precios que, por lo general, incluyen un pago de entrada y un pago anual. 
  2. Donar la sangre del cordón umbilical a un banco de cordón público para que cualquier persona que lo necesite pueda acceder a él. 
Muchos especialistas coinciden en que la primera opción probablemente no es muy necesaria, pues las posibilidades de que el propio bebé necesite de dicha sangre son mínimas. La razón de esto es que la totalidad de los trasplantes que se hacen durante la infancia están ligados a enfermedades genéticas o congénitas, por lo cual, pueden ya estar presentes en las células del cordón. En caso de que tu médico te recomiende el almacenamiento de las células del cordón umbilical para otro miembro de la familia, un banco público puede ofrecer las mismas garantías para guardarla que un banco privado.

¿Cómo se hace la donación?

Si tú y tu pareja deciden que quieren donar la sangre del cordón del bebé o almacenarla para uso propio, la sangre se recoge inmediatamente luego del parto vaginal o por cesárea (tan pronto como 10 minutos) y no acarrea ningún riesgo para la mamá o el bebé. Se hace por lo general mientras la placenta está todavía en el útero después del parto, y se realiza –dependiendo del hospital y los médicos que participen-, mediante un pinchazo al cordón para extraer la sangre a una bolsa. La sangre donada se envía a un laboratorio para descartar infecciones, luego se congela y se almacena.

Si te interesa este tema de donar la sangre del cordón umbilical o almacenarla para el uso de la familia, consulta con tu médico sobre las opciones que existen en tu país. Pero también considera donarla a un banco público. Hay mucha gente que la necesita y podrías salvar una o más vidas.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 19 de mayo de 2012

¿Niño o niña? Una prueba de sangre tendría la respuesta

Una de las incógnitas más grandes durante el embarazo es saber si estás esperando un niño o una niña . Por supuesto que lo importante es que tu bebé esté creciendo sanamente, pero no podemos negar que saber su sexo nos causa curiosidad e interés. Una prueba de sangre durante las primeras semanas de embarazo, puede tener la respuesta al dilema, ¿rosado o azul? Entérate de qué se trata y cuándo se recomienda.

Amalia tiene 2 niños y está esperando su tercer bebé. Todos en la familia ya empezaron con sus apuestas sobre el sexo del bebé. ¿Será que esta vez es una niña? Todos esperan que así sea, aunque a Amalia le da igual, pues lo que le importa es que sea un bebé sano. Su esposo, en cambio, confiesa que le encantaría que fuera una bebita.

De todas formas, no van a saber hasta que Amalia tenga alrededor de 18 semanas de embarazo, que es cuando tradicionalmente se hace la ecografía (o ultrasonido) que frecuentemente puede ayudar a determinar el sexo del bebé, pues muchas veces se ven los genitales desarrollados. Además, es entonces cuando el sexo se puede determinar sin procedimientos invasivos (como la amniocentesis, por ejemplo), los cuales pueden detectar el sexo a las 11 semanas y se hacen solamente por razones estrictamente médicas (para detectar anormalidades).

Pero como la ciencia nos sorprende cada día con sus avances, todo parece indicar que una prueba de sangre durante las primeras semanas del embarazo podría determinar el sexo del bebé que esperas. Sin embargo, esta prueba no debe hacerse por el capricho de conocer el sexo del bebé antes de que sea visible físicamente, sino, dicen los especialistas, para evaluar los riesgos de algunas enfermedades genéticas que prevalecen en un género, como por ejemplo la hemofilia que es más común en los niños.

Unos investigadores en Corea del Sur recolectaron pruebas de sangre en 200 mujeres embarazadas durante el primer trimestre del embarazo y concluyeron que la presencia de dos enzimas llamadas DYS14 y GAPDH, indican si el bebé es niño o niña. Esta es la primera prueba de este tipo y según los especialistas, reduciría la necesidad de hacer procedimientos invasivos para detectar el sexo del bebé de manera temprana, pues estos procedimientos, como la amniocentesis, conllevan un riesgo de aborto de un 2%.

Ya se habían realizado otros estudios al respecto. Los investigadores advierten que es necesario hacer más pruebas antes de que esta manera de determinar el sexo del bebé esté al alcance de todos.

El dilema es principalmente ético, pues se teme que algunas mujeres o parejas utilicen esta prueba de sangre para detectar el sexo del bebé de manera temprana, para decidir abortar en base al sexo del bebé. Por esto, los especialistas dicen que esta prueba, si es que empieza a ofrecerse abiertamente, es solamente para las mujeres que las necesitan por razones exclusivamente médicas.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 9 de septiembre de 2011

Un examen de sangre detecta el sexo del bebé a las 7 semanas de embarazo


Según investigaciones recientes, un examen de sangre en las mujeres embarazadas permitirá conocer el sexo del bebé a menos de dos meses de gestación, mucho antes de lo que permiten las pruebas actuales como el ultrasonido, y de una forma menos invasiva y riesgosa que la amniocentesis. El objetivo principal de esta prueba es precisamente reducir los riesgos de los procedimientos invasivos para detectar posibles trastornos genéticos relacionados con el sexo, como la hemofilia.

Todo cambia y evoluciona… desde los objetos de uso cotidiano hasta las costumbres que adoptamos. Con el paso del tiempo, el ritmo de la vida se ha acelerado. Las cosas suceden tan rápido que a veces no tenemos ni tiempo de procesar lo que nos está ocurriendo, como si todo sucediera a la velocidad a la que vuelan los aviones o más aún, tan rápido como la información viaja por el Internet.

Así las cosas, actualmente puede parecer insólito que tus padres (o abuelos, depende de tu edad) hayan tenido que esperar nueve meses hasta tu nacimiento para conocer tu sexo. ¿Nunca te han dicho qué nombre te hubieran puesto si en vez de niña hubieras sido niño o al revés?

Las cosas cambian tanto, que ahora en tan solo nueve semanas los futuros padres podrán resolver esta duda. Bastará con hacerse una prueba sanguínea luego de la séptima semana de embarazo y listo: los futuros papás podrán saber si el bebé en camino es niña o niño. Increíble, ¿verdad? Dentro de poco lo que parecerá increíble es que hasta hace pocas décadas alguien hubiera tenido que esperar tanto tiempo para conocer el sexo del bebé, ya que no existían las ecografías que hoy ya permiten saberlo al cuarto o quinto mes de embarazo.

Denominado ADN fetal libre de células, este nuevo método analiza la presencia del cromosoma masculino (el cromosoma Y) en la sangre de la mamá. Si estos no aparecen, por eliminación se deduce que será una niña, ya que la prueba no logra detectar la presencia de un bebé del sexo femenino.

Las investigaciones recientes consideran que esta prueba, que ya se está practicando en algunos hospitales europeos para embarazos de alto riesgo pero todavía no está disponible rutinariamente en Estados Unidos ni en otros países, tiene un alto nivel de confianza, del 95% a las 7 semanas y del 99% a las 20 semanas. De ese modo, se espera que no corra la misma suerte que otras pruebas anteriores de predicción del sexo, que han ilusionado a los padres con la noticia de esperar un bebé de un sexo y al momento del nacimiento descubrieron que era del opuesto. Estas estadísticas son en laboratorios serios que siguen los pasos para analizar las muestras correcta y cuidadosamente. Hay que tener mucho cuidado con los laboratorios que ofrecen sus servicios por Internet ya que muchos no son de calidad.

Al respecto, fue muy divulgado el caso de un laboratorio llamado Acu-Gen, que se declaró en quiebra debido a la cantidad de reclamaciones de mujeres que se hicieron la prueba y obtuvieron resultados diferentes al momento del parto.

El nuevo examen de sangre, en cambio, ofrece más garantías y abre nuevas esperanzas. Al ser más confiable, permitirá tomar acción frente a posibles enfermedades genéticas que pueden producirse de acuerdo al sexo del bebé, como el síndrome de Down y la hemofilia. Este último, por ejemplo, es un trastorno que sólo se produce en los niños. Si la mamá sabe que el bebé que espera es niña, no necesitará someterse a otros procedimientos de diagnóstico más riesgoso, como la amniocentesis, que puede provocar la pérdida del bebé.

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