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sábado, 19 de mayo de 2012

¿Niño o niña? Una prueba de sangre tendría la respuesta

Una de las incógnitas más grandes durante el embarazo es saber si estás esperando un niño o una niña . Por supuesto que lo importante es que tu bebé esté creciendo sanamente, pero no podemos negar que saber su sexo nos causa curiosidad e interés. Una prueba de sangre durante las primeras semanas de embarazo, puede tener la respuesta al dilema, ¿rosado o azul? Entérate de qué se trata y cuándo se recomienda.

Amalia tiene 2 niños y está esperando su tercer bebé. Todos en la familia ya empezaron con sus apuestas sobre el sexo del bebé. ¿Será que esta vez es una niña? Todos esperan que así sea, aunque a Amalia le da igual, pues lo que le importa es que sea un bebé sano. Su esposo, en cambio, confiesa que le encantaría que fuera una bebita.

De todas formas, no van a saber hasta que Amalia tenga alrededor de 18 semanas de embarazo, que es cuando tradicionalmente se hace la ecografía (o ultrasonido) que frecuentemente puede ayudar a determinar el sexo del bebé, pues muchas veces se ven los genitales desarrollados. Además, es entonces cuando el sexo se puede determinar sin procedimientos invasivos (como la amniocentesis, por ejemplo), los cuales pueden detectar el sexo a las 11 semanas y se hacen solamente por razones estrictamente médicas (para detectar anormalidades).

Pero como la ciencia nos sorprende cada día con sus avances, todo parece indicar que una prueba de sangre durante las primeras semanas del embarazo podría determinar el sexo del bebé que esperas. Sin embargo, esta prueba no debe hacerse por el capricho de conocer el sexo del bebé antes de que sea visible físicamente, sino, dicen los especialistas, para evaluar los riesgos de algunas enfermedades genéticas que prevalecen en un género, como por ejemplo la hemofilia que es más común en los niños.

Unos investigadores en Corea del Sur recolectaron pruebas de sangre en 200 mujeres embarazadas durante el primer trimestre del embarazo y concluyeron que la presencia de dos enzimas llamadas DYS14 y GAPDH, indican si el bebé es niño o niña. Esta es la primera prueba de este tipo y según los especialistas, reduciría la necesidad de hacer procedimientos invasivos para detectar el sexo del bebé de manera temprana, pues estos procedimientos, como la amniocentesis, conllevan un riesgo de aborto de un 2%.

Ya se habían realizado otros estudios al respecto. Los investigadores advierten que es necesario hacer más pruebas antes de que esta manera de determinar el sexo del bebé esté al alcance de todos.

El dilema es principalmente ético, pues se teme que algunas mujeres o parejas utilicen esta prueba de sangre para detectar el sexo del bebé de manera temprana, para decidir abortar en base al sexo del bebé. Por esto, los especialistas dicen que esta prueba, si es que empieza a ofrecerse abiertamente, es solamente para las mujeres que las necesitan por razones exclusivamente médicas.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 20 de abril de 2012

Nuevo medicamento contra los fibromas uterinos

 
Unas investigaciones europeas han obtenido resultados prometedores para el tratamiento de los fibromas uterinos y el alivio de los molestos efectos que producen, usando un medicamento que hasta el momento era utilizado como método anticonceptivo de rescate. ¿Quieres saber más sobre este hallazgo?

Una de las condiciones comunes en las mujeres luego de los 30 años son los denominados fibromas uterinos o miomas, que afectan a alrededor del 30% de las mujeres mayores de esa edad.

También llamado fibroide uterino, el mioma es un bulto o crecimiento no canceroso que se encuentra en el útero o matriz. Puede ser pequeño como un guisante (chícharo, arveja) o tan grande como una pelota de básquetbol.

Entre los síntomas principales que puede provocar esta condición se encuentran:dolor en la pelvis, sangrado menstrual excesivo, sangrado o goteo entre los períodos menstruales, necesidad de orinar con mas frecuencia, inflamación (distensión) abdominal, dolor en la parte inferior de la espalda durante las relaciones sexuales o durante los períodos menstruales, cansancio debido a períodos menstruales abundantes, infertilidad, estreñimiento y abortos espontáneos repetidos.

Si bien no se conoce la causa de los miomas o fibromas uterinos, se cree que el estrógeno, la hormona femenina, tiene un rol importante en su desarrollo. Por eso, aunque a veces no se necesita ningún tratamiento y en otras es necesaria una cirugía, en general se busca disminuir o interrumpir la producción de esta hormona, que ocurre en los ovarios.

Por ejemplo, uno de los medicamentos que se utiliza para tratar los fibromas o miomas uterinos es la llamada leuprorelina (Lupron®), que crea una menopausia temporal y hace que los ovarios dejen de producir estrógenos.

Esto hace que aparezcan los sofocos (calores o bochornos) aparezca la menopausia temporalmente, pero detiene el crecimiento de los fibromas o miomas uterinos y ayuda a frenar la pérdida de sangre causada por los períodos excesivos y prolongados. Sin embargo, cuando se deja de tomar el medicamento, los períodos regresan y los miomas o fibromas uterinos que no se han quitado comienzan a crecer nuevamente.

En busca de nuevas alternativas, unos investigadores europeos han encontrado resultados prometedores con un medicamento llamado ulipristal, que actualmente se usa para evitar el embarazo después de una relación sexual sin protección, que actúa evitando o demorando la liberación de un óvulo del el ovario (en Estados Unidos se comercializa con la marca Ella).

Según los hallazgos, publicados en la edición del 2 de febrero de la revista New England Journal of Medicine, en un estudio el ulipristal ha probado ser mas efectivo que el placebo para reducir los tumores no malignos del útero, y en otro ha resultado tan efectivo como las inyecciones mensuales de Lupron, para reducir el sangrado excesivo que tienen las mujeres con fibroma uterino, e incluso ha causado menos efectos secundarios.

En ambos casos, las dosis que se administraron para combatir los miomas o fibromas uterinos son mucho menores que las que se utilizan cuando se busca que el ulipristal actúe como método anticonceptivo de emergencia (por eso tampoco debe ser utilizado como un anticonceptivo regular).

Para el caso de los miomas uterinos, los especialistas consideran que este medicamento no sólo puede disminuir los síntomas y el crecimiento de los fibromas, sino que también podría ayudar a evitar que muchas mujeres deban someterse a una cirugía o a una histerectomía para combatir esta situación.

Todavía falta descubrir si es posible utilizarlo a largo plazo, actualmente también se están desarrollando pruebas con este medicamento en Estados Unidos. De lograr resultados efectivos, los laboratorios que fabrican el ulipristal (Watson Pharmaceuticals y PregLem) esperan poder lanzar nuevas presentaciones del medicamento para el tratamiento de los fibroides uterinos, con un nombre comercial diferente (posiblemente Esmya).

Mientras tanto, si tienes miomas o fibromas uterinos, no te quedes con dudas. Consulta con un ginecólogo(a) acerca de cuáles son las mejores opciones para el tratamiento y juntos elijan el modo más conveniente para ti. Si aun así no estás conforme o si debes someterte a una cirugía, siempre puedes pedir una consulta con otro profesional, para que puedas tener más de una opinión y de esta forma puedas comenzar tu tratamiento con más tranquilidad.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 19 de octubre de 2011

10 factores que pueden causar la pérdida del embarazo por aborto espontáneo


No es un tema ni agradable ni popular, pero la pérdida del embarazo por un aborto espontáneo es algo que le preocupa y le concierne a cualquier mujer embarazada o que planea tener un bebé. Hablemos sobre ello para despejar miedos, aclarar conceptos y para que puedas sentirte mucho más confiada y segura durante esta maravillosa etapa que es tu embarazo.

Elena comprobó hace poco que estaba embarazada. ¡Qué alegría sintió! Hacía tiempo que esperaba una noticia así. Pero después de la emoción y la euforia del principio, ha comenzado a preocuparse. Ha tenido algunas manchitas y molestias ligeras en el abdomen. Le aterra la idea de perder su embarazo. Hasta cierto punto, la preocupación de Elena es normal, ya que ni la más saludable de las mamás tiene garantías absolutas. Lo mejor que puede hacer es comunicarse estrechamente con su doctor, seguir sus recomendaciones, cuidarse bien e informarse lo más posible. Para que tú también estés informada, vamos a conversar sobre la pérdida del embarazo por aborto espontáneo al principio de la gestación.

¿Qué es, exactamente un aborto espontáneo o involuntario? Se le llama así a la pérdida del embarazo por causas naturales cuando se produce en las primeras 20 semanas de la gestación. De un 10 a un 20% de los embarazos detectados termina en un aborto espontáneo. Este porcentaje no incluye la pérdida de óvulos fertilizados que no logran implantarse adecuadamente en el útero, a veces de forma tan temprana que la mujer ni siquiera se da cuenta, y cuando empieza a sangrar piensa que tiene un período que se ha retrasado un poco o es más abundante de lo normal.

Tu gran preocupación ¿qué causa el aborto espontáneo? Puede suceder por muchas razones, pero una gran cantidad (entre un 50 y un 70% de los casos) de los que ocurren durante el primer trimestre del embarazo se deben a problemas genéticos o anormalidades cromosómicas (en los cromosomas) del óvulo fecundado, o a problemas con el desarrollo y en la implantación en el útero. Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo por primera vez, casi nunca se hace un análisis completo (se asume que se debe a lo indicado anteriormente), pero aunque se hiciera, es difícil determinar exactamente la causa que lo produjo. Ya cuando se llega a las seis semanas de embarazo, las probabilidades de que ocurra un aborto espontáneo se reducen significativamente. Pero cuidado, hay que tener en cuenta otros factores de riesgo. Veamos cuáles son:

1. La edad: a partir de los 40 años, la mujer tiene el doble de probabilidades de sufrir un aborto espontáneo que una de 20, y se debe a que con la edad aumentan las probabilidades de concebir un bebé con irregularidades cromosómicas, que son embarazos que se pierden con más facilidad. El riesgo aumenta con cada embarazo posterior.

2. Si la mujer ha tenido más de dos abortos espontáneos seguidos.

3. Enfermedades crónicas como una diabetes mal controlada, condiciones del sistema inmunológico como el lupus, y trastornos hormonales como el síndrome del ovario poliquístico.

4. Antecedentes familiares de defectos de nacimiento o problemas genéticos, tanto por el lado de la mujer como por el lado del papá.

5. Infecciones bacterianas (como la listeria) o de enfermedades como la rubéola, paperas, sarampión, etc.

6. Hábitos como el de fumar, beber o usar drogas.

7. Uso de ciertos medicamentos (con o sin receta). Es muy importante que le comuniques a tu obstetra o al ginecólogo qué medicamentos (o suplementos) tomas.

8. Obesidad

9. Ciertos procedimientos utilizados para diagnóstico (como la amniocentesis).

10. Si te quedas embarazada a menos de 3 meses de haber dado a luz, tienes más riesgo de sufrir un aborto espontáneo.

¿Cómo puedes saber si se trata de un aborto o el sangrado es algo normal?

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

viernes, 9 de septiembre de 2011

Un examen de sangre detecta el sexo del bebé a las 7 semanas de embarazo


Según investigaciones recientes, un examen de sangre en las mujeres embarazadas permitirá conocer el sexo del bebé a menos de dos meses de gestación, mucho antes de lo que permiten las pruebas actuales como el ultrasonido, y de una forma menos invasiva y riesgosa que la amniocentesis. El objetivo principal de esta prueba es precisamente reducir los riesgos de los procedimientos invasivos para detectar posibles trastornos genéticos relacionados con el sexo, como la hemofilia.

Todo cambia y evoluciona… desde los objetos de uso cotidiano hasta las costumbres que adoptamos. Con el paso del tiempo, el ritmo de la vida se ha acelerado. Las cosas suceden tan rápido que a veces no tenemos ni tiempo de procesar lo que nos está ocurriendo, como si todo sucediera a la velocidad a la que vuelan los aviones o más aún, tan rápido como la información viaja por el Internet.

Así las cosas, actualmente puede parecer insólito que tus padres (o abuelos, depende de tu edad) hayan tenido que esperar nueve meses hasta tu nacimiento para conocer tu sexo. ¿Nunca te han dicho qué nombre te hubieran puesto si en vez de niña hubieras sido niño o al revés?

Las cosas cambian tanto, que ahora en tan solo nueve semanas los futuros padres podrán resolver esta duda. Bastará con hacerse una prueba sanguínea luego de la séptima semana de embarazo y listo: los futuros papás podrán saber si el bebé en camino es niña o niño. Increíble, ¿verdad? Dentro de poco lo que parecerá increíble es que hasta hace pocas décadas alguien hubiera tenido que esperar tanto tiempo para conocer el sexo del bebé, ya que no existían las ecografías que hoy ya permiten saberlo al cuarto o quinto mes de embarazo.

Denominado ADN fetal libre de células, este nuevo método analiza la presencia del cromosoma masculino (el cromosoma Y) en la sangre de la mamá. Si estos no aparecen, por eliminación se deduce que será una niña, ya que la prueba no logra detectar la presencia de un bebé del sexo femenino.

Las investigaciones recientes consideran que esta prueba, que ya se está practicando en algunos hospitales europeos para embarazos de alto riesgo pero todavía no está disponible rutinariamente en Estados Unidos ni en otros países, tiene un alto nivel de confianza, del 95% a las 7 semanas y del 99% a las 20 semanas. De ese modo, se espera que no corra la misma suerte que otras pruebas anteriores de predicción del sexo, que han ilusionado a los padres con la noticia de esperar un bebé de un sexo y al momento del nacimiento descubrieron que era del opuesto. Estas estadísticas son en laboratorios serios que siguen los pasos para analizar las muestras correcta y cuidadosamente. Hay que tener mucho cuidado con los laboratorios que ofrecen sus servicios por Internet ya que muchos no son de calidad.

Al respecto, fue muy divulgado el caso de un laboratorio llamado Acu-Gen, que se declaró en quiebra debido a la cantidad de reclamaciones de mujeres que se hicieron la prueba y obtuvieron resultados diferentes al momento del parto.

El nuevo examen de sangre, en cambio, ofrece más garantías y abre nuevas esperanzas. Al ser más confiable, permitirá tomar acción frente a posibles enfermedades genéticas que pueden producirse de acuerdo al sexo del bebé, como el síndrome de Down y la hemofilia. Este último, por ejemplo, es un trastorno que sólo se produce en los niños. Si la mamá sabe que el bebé que espera es niña, no necesitará someterse a otros procedimientos de diagnóstico más riesgoso, como la amniocentesis, que puede provocar la pérdida del bebé.

Si deseas leer el artículo completo, pincha aquí

martes, 28 de diciembre de 2010

Aborto espontáneo


¿Qué es?

El aborto espontáneo es la pérdida de un embarazo antes de las 20 semanas, el momento en el que el feto podría haber sobrevivido fuera del útero. El aborto espontáneo también se llama aborto o aborto natural. En un aborto espontáneo, el cuerpo de la mujer expulsa todo o parte del feto, la placenta y el líquido que recubre al bebé.
Alrededor del 15 al 20% de los embarazos conocidos terminan en aborto espontáneo, y podría suceder mucho antes de que una mujer se de cuenta de que está embarazada. La mayoría de los abortos espontáneos suceden antes de las 16 semanas de embarazo. En la mayoría de los casos, el feto muere días o semanas antes de que se manifiesten los síntomas del aborto espontáneo. En las primeras semanas de embarazo, a veces hay aborto espontáneo porque el embrión no se formó bien dentro del feto, una situación conocida como óvulo deteriorado.
El aborto espontáneo a menudo sucede cuando el feto tiene cromosomas anormales. Los cromosomas son porciones de ADN que contienen genes que determinan cómo es cada ser humano. Las anomalías cromosómicas representan aproximadamente el 50% de todos los embarazos. Alrededor del 95% de las veces, los cromosomas de los padres son normales y la anomalía genética se debe a un único error en el feto. En tales casos, el embarazo espontáneo es la manera que tiene el cuerpo de terminar un embarazo que no se desarrolla normalmente.
Los abortos espontáneos ocurren si hay problemas con la estructura interna del útero o con la fuerza del cuello uterino de la mujer. Por ejemplo, algunas mujeres nacen con un tabique divisorio que se extiende a lo largo del centro del útero. Este tabique divide todo o casi todo el útero en dos compartimientos, y un útero con esta forma no podría albergar un embarazo seguro. El útero de la mujer, que debería abrirse durante el parto para permitir expulsar al feto, a veces es demasiado débil para mantener seguro al feto dentro del útero hasta el momento del parto.
Cuando el cuello uterino es demasiado débil y se abre durante el embarazo, se llama cuello incompetente. Los problemas con la estructura del útero y el problema del cuello incompetente son las causas más comunes de aborto espontáneo durante el primer periodo del segundo trimestre de embarazo (de las semanas 12 a la 20).
Otras causas de aborto espontáneo incluyen infecciones y desequilibrios hormonales. En raros casos, el sistema inmune de la mujer rechaza el feto o los anticuerpos del sistema inmune podrían causar problemas con el flujo sanguíneo en la placenta. Los trastornos del sistema inmune son responsables de los abortos espontáneos en el 5 al 10% de las mujeres que ya han tenido tres o más abortos espontáneos seguidos. Un problema bastante común con los anticuerpos que pueden conducir al aborto espontáneo se denomina “síndrome de anticuerpos antifosfolípidos”.
Las mujeres con enfermedades como diabetes mal controlada o hipotiroidismo severo (baja actividad de la tiroides) tienen un alto riesgo de tener aborto espontáneo. El contagio de la rubéola (sarampión alemán) durante el embarazo ha sido asociado con el aborto espontáneo. Los factores ambientales, como fumar cigarrillos y tomar bebidas alcohólicas durante el embarazo, podría incrementar el riesgo de sufrir un aborto espontáneo. El aborto espontáneo no está causado por las actividades físicas regulares, los accidentes menores, el ejercicio físico, las relaciones sexuales, o los tropiezos o las caídas menores.
Los abortos espontáneos y los posibles abortos espontáneos se clasifican de varias maneras:
  • Amenaza de aborto espontáneo: se considera que hay amenaza de aborto espontáneo o posible amenaza de aborto espontáneo cuando hay hemorragia (sangrado) desde el útero antes de las 20 semanas pero el cuello uterino se mantiene cerrado y el feto tiene vida.
  • Aborto natural o aborto espontáneo: se considera aborto natural, que significa que no puede detenerse, si hay hemorragia desde el útero y el cuello uterino se abre antes de las 20 semanas, pero ni el feto ni la placenta han salido aún del cuerpo de la embarazada. Las membranas alrededor del feto podrían o no haberse roto.
  • Aborto incompleto: un aborto espontáneo es incompleto cuando una porción del feto o placenta salió del cuerpo antes de las 20 semanas de gestación, pero parte de esa placenta o feto permanecen dentro del útero.
  • Aborto completo: el aborto es completo si el feto, todas las membranas alrededor del feto y la placenta son expulsados por completo fuera del cuerpo y el cuello uterino se cierra antes de las 20 semanas.
  • Aborto retenido o aborto espontáneo: un aborto retenido es un aborto espontáneo en el cual el feto ha muerto antes de las 20 semanas de gestación, pero ni el feto ni la placenta has sido expulsados del útero.
  • Aborto recurrente: se dice que una mujer tiene abortos espontáneos recurrentes después de haber tenido tres o más abortos espontáneos recurrentes seguidos. Aproximadamente el 1% de las mujeres experimentan abortos espontáneos recurrentes.
  • Óvulo deteriorado o gestación anembrionada: esto ocurre cuando el saco gestacional se forma fuera del útero, pero no hay feto después de la séptima semana de gestación.
Si un embarazo termina después de las 20 semanas, no se considera un aborto espontáneo sino un parto y si el feto no tiene vida se denomina nacimiento sin vida.

Síntomas

Los síntomas del aborto espontáneo pueden incluir:
  • hemorragia vaginal que podrían comenzar con un flujo parduzco
  • calambres en el área de la pelvis, en la parte inferior de la espalda o en el abdomen
  • disminución de los signos propios del comienzo de la gestación, como náuseas o sensibilidad en las mamas
  • dolor en la parte inferior de la espalda o del abdomen
  • tejidos o coágulos de sangre despedidos por la vagina

Diagnóstico

Si se sospecha de aborto espontáneo o ha habido aborto espontáneo, su médico le hará un examen pélvico para detectar el tamaño de su útero y determinar si el cuello uterino está abierto o cerrado. Si se va a producir un aborto espontáneo, el cuello uterino usualmente se abre y el embarazo no progresa. Si ya ha habido aborto espontáneo, el cuello uterino puede estar cerrado o abierto, según si todo el tejido fetal (del embarazo) ha salido del útero.
Los análisis de sangre se hacen para conocer su tipo de sangre y detectar el nivel de gonadotropina coriónica humana (beta-hCG), una hormona que libera la placenta en el cuerpo de la mujer embarazada. Si la cantidad de esta hormona del embarazo en su organismo es baja o si los análisis reiterados muestran que el nivel ha disminuido con el tiempo, esto es un signo de que tuvo un aborto espontáneo. Se hace una ecografía en casi todos los casos para observar si el feto está presente, si el corazón fetal late, o si existen signos de que el feto ha muerto.
Si el tejido fetal ha salido por la vagina, usted puede guardarlo en un recipiente de vidrio o plástico bien tapado para mostrárselo a su médico. Esto podría ser útil para que su médico observe el tejido, aunque no es un paso necesario para el diagnóstico del aborto espontáneo. En algunos casos, este tejido puede enviarse a un laboratorio para ser examinado con un microscopio. Esto podría ayudar a determinar la razón del aborto espontáneo o si hay aborto espontáneo completo.

Duración

Los abortos espontáneos podrían requerir que usted permanezca en su hogar y descanse durante algunos días mientras tiene un periodo menstrual abundante. La hemorragia y los calambres disminuirán gradualmente en una a dos semanas. Los abortos espontáneos que ocurren en el segundo trimestre podrían estar seguidos por una hemorragia más prolongada.

Prevención

Si usted está por tener un aborto espontáneo, usualmente puede prevenirlo. No obstante, podría disminuir las probabilidades de tener un aborto espontáneo en un futuro embarazo si usted misma se cuida, si come una dieta sana, toma suplementos de ácido fólico, hace ejercicios físicos regularmente y evita el consumo de alcohol y de cigarrillos.
Si ha tenido varios abortos espontáneos, su médico podría recomendarle que usted y su pareja se realicen análisis genéticos, exámenes como ecografías, un estudio del interior de su útero con una cámara o exámenes radiográficos especializados para determinar la forma y el tamaño de su cavidad uterina, y posiblemente un análisis de sangre para evaluar su sistema inmune. Estos exámenes pueden ayudar a identificar la razón por la cual continúa teniendo abortos espontáneos.

Tratamiento

Si hay amenaza de aborto espontáneo en el primer trimestre o apenas empieza el primer trimestre de gestación, su médico podría sugerirle que permanezca en cama, que evite los ejercicios físicos intensivos y que se abstenga de mantener relaciones sexuales durante un periodo. No se ha probado que estas medidas ayuden a prevenir un aborto espontáneo; no obstante, muchos profesionales de la salud sospechan que estas medidas a veces podrían ayudar.
Si su embarazo corre peligro debido a un cuello incompetente, podría realizarse una sutura o un punto (llamado cerclaje) alrededor del cuello uterino para ajustarlo y mantener el conducto uterino cerrado. Si se realiza un cerclaje, este usualmente se retira después de las 36 semanas de embarazo. Mientras usted tenga el cerclaje, será minuciosamente controlada.
Si tiene un aborto espontáneo retenido o incompleto, su obstetra/ginecólogo (OB/GYN, por sus siglas en inglés) podría realizar una cirugía llamada dilatación o legrado (D & C, por sus siglas en inglés) para agrandar delicadamente su cuello uterino y extraer todo tejido fetal remanente en el útero. Si está en la etapa final de su segundo trimestre de gestación, su médico probablemente la interne en un hospital e induzca el parto para que pueda parir el feto y la placenta en forma segura.
Si hay aborto espontáneo debido a un problema en la estructura interna de su útero, usted podría realizarse una cirugía para corregir ese problema antes de volver a quedar embarazada.

Cuándo llamar a un profesional

Llame de inmediato al profesional de la salud que controla su embarazo si tiene síntomas de aborto espontáneo, como hemorragia vaginal, dolor agudo, flujo vaginal de olor nauseabundo o si tiene fiebre.

Pronóstico

Sus probabilidades de tener otro aborto espontáneo dependen de la causa del aborto espontáneo. Alrededor del 90% de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo, posteriormente tienen un embarazo saludable. No obstante, si usted continúa teniendo embarazos espontáneos, es posible que tenga problemas que necesiten atenderse, como un útero anormal, una anomalía genética o una reacción del sistema inmune. La recomendación general para las mujeres que tratan de quedar embarazadas después de un aborto espontáneo es esperar dos o tres meses antes de volver a intentar la concepción.

Tomado de Vida y Salud