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lunes, 9 de julio de 2012

¿Tu bolso te está enfermando y no te das cuenta?

El bolso te acompaña a todas partes, ¿cierto? Va contigo al trabajo, a las tiendas, al restaurante, al cine, al parque, al bar… ¡y hasta al baño! Pero si quieres seguir manteniendo una buena relación con este accesorio indispensable, es importante que tomes algunas medidas para que no se perjudique tu salud.

Emma se molesta cuando una visita llega a su casa, y pone su bolso en el mostrador de la cocina, donde ella manipula los alimentos, o en la mesa de comer. Dice que los bolsos están llenos de microbios, y que pueden contaminar la comida. ¡Y tiene razón! ¿Has visto, por ejemplo, a una mujer que entra al baño de un restaurante, pone su bolso en el piso, y regresa luego a la mesa bolso en mano y se sienta a comer como si tal cosa? Y ni siquiera se da cuenta de lo que ha hecho.

Y es que el bolso es casi como la segunda casa de una mujer. Sales con él a la calle, con todo lo que necesitas… y hasta lo que no necesitas: monedero, cepillo del cabello, estuche de maquillaje, celular, servilletas de papel (a veces usadas), llaves, gafas, aspirinas, tampones, caramelos, goma de mascar, aspirinas, agenda, tarjetas de crédito y de negocios, bolígrafos, dinero, etc., etc. Cuando llegas a tu casa, ¿dónde lo pones? Si eres como la mayoría, en cualquier parte (tu escritorio, el piso de la sala, la mesa de la sala o de la cocina…), sin preocuparte de limpiarlo antes.

Y ahí reside el problema. Las mujeres colocan su bolso en cualquier superficie, desde asientos y pisos de autobuses y trenes, hasta sillas de una consulta médica, mostradores de restaurantes de comida rápida y pisos de baños públicos. Todos estos sitios, especialmente el último, están repletos de gérmenes potencialmente dañinos, que se pasan al bolso y a todo lo que se pone en contacto con él, incluyendo tus manos. En suma, tu bolso se convierte en un portador ambulante de bacterias.

El lugar más peligroso es el piso de un baño público. Una investigación de ABC News reveló que la mayoría de los bolsos femeninos contienen decenas de miles de gérmenes. La mitad de los bolsos que se analizaron en el experimento mostraban bacterias coliformes, indicio de la posible presencia de desechos de personas o de animales. La razón: cuando van a un baño público, muchas mujeres colocan sus bolsos en el piso, casi siempre salpicado de líquidos del cuerpo y de materia fecal.

Una de las más comunes es precisamente la Escherichia coli o E. coli, un grupo de bacterias grande y variado. Algunos tipos causan diarrea, otros causan infecciones de las vías urinarias, condiciones respiratorias, neumonía (pulmonía) y otras enfermedades. Todo pasa a la base del bolso, donde se han encontrado, además de la E. coli, otras bacterias propias de los baños, así como hongos y moho. Estos organismos pueden transferirse a la cama, a la ropa o la mesa donde se preparan o se comen los alimentos.

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miércoles, 19 de octubre de 2011

10 factores que pueden causar la pérdida del embarazo por aborto espontáneo


No es un tema ni agradable ni popular, pero la pérdida del embarazo por un aborto espontáneo es algo que le preocupa y le concierne a cualquier mujer embarazada o que planea tener un bebé. Hablemos sobre ello para despejar miedos, aclarar conceptos y para que puedas sentirte mucho más confiada y segura durante esta maravillosa etapa que es tu embarazo.

Elena comprobó hace poco que estaba embarazada. ¡Qué alegría sintió! Hacía tiempo que esperaba una noticia así. Pero después de la emoción y la euforia del principio, ha comenzado a preocuparse. Ha tenido algunas manchitas y molestias ligeras en el abdomen. Le aterra la idea de perder su embarazo. Hasta cierto punto, la preocupación de Elena es normal, ya que ni la más saludable de las mamás tiene garantías absolutas. Lo mejor que puede hacer es comunicarse estrechamente con su doctor, seguir sus recomendaciones, cuidarse bien e informarse lo más posible. Para que tú también estés informada, vamos a conversar sobre la pérdida del embarazo por aborto espontáneo al principio de la gestación.

¿Qué es, exactamente un aborto espontáneo o involuntario? Se le llama así a la pérdida del embarazo por causas naturales cuando se produce en las primeras 20 semanas de la gestación. De un 10 a un 20% de los embarazos detectados termina en un aborto espontáneo. Este porcentaje no incluye la pérdida de óvulos fertilizados que no logran implantarse adecuadamente en el útero, a veces de forma tan temprana que la mujer ni siquiera se da cuenta, y cuando empieza a sangrar piensa que tiene un período que se ha retrasado un poco o es más abundante de lo normal.

Tu gran preocupación ¿qué causa el aborto espontáneo? Puede suceder por muchas razones, pero una gran cantidad (entre un 50 y un 70% de los casos) de los que ocurren durante el primer trimestre del embarazo se deben a problemas genéticos o anormalidades cromosómicas (en los cromosomas) del óvulo fecundado, o a problemas con el desarrollo y en la implantación en el útero. Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo por primera vez, casi nunca se hace un análisis completo (se asume que se debe a lo indicado anteriormente), pero aunque se hiciera, es difícil determinar exactamente la causa que lo produjo. Ya cuando se llega a las seis semanas de embarazo, las probabilidades de que ocurra un aborto espontáneo se reducen significativamente. Pero cuidado, hay que tener en cuenta otros factores de riesgo. Veamos cuáles son:

1. La edad: a partir de los 40 años, la mujer tiene el doble de probabilidades de sufrir un aborto espontáneo que una de 20, y se debe a que con la edad aumentan las probabilidades de concebir un bebé con irregularidades cromosómicas, que son embarazos que se pierden con más facilidad. El riesgo aumenta con cada embarazo posterior.

2. Si la mujer ha tenido más de dos abortos espontáneos seguidos.

3. Enfermedades crónicas como una diabetes mal controlada, condiciones del sistema inmunológico como el lupus, y trastornos hormonales como el síndrome del ovario poliquístico.

4. Antecedentes familiares de defectos de nacimiento o problemas genéticos, tanto por el lado de la mujer como por el lado del papá.

5. Infecciones bacterianas (como la listeria) o de enfermedades como la rubéola, paperas, sarampión, etc.

6. Hábitos como el de fumar, beber o usar drogas.

7. Uso de ciertos medicamentos (con o sin receta). Es muy importante que le comuniques a tu obstetra o al ginecólogo qué medicamentos (o suplementos) tomas.

8. Obesidad

9. Ciertos procedimientos utilizados para diagnóstico (como la amniocentesis).

10. Si te quedas embarazada a menos de 3 meses de haber dado a luz, tienes más riesgo de sufrir un aborto espontáneo.

¿Cómo puedes saber si se trata de un aborto o el sangrado es algo normal?

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martes, 12 de julio de 2011

Tampones, toallas higiénicas y otras opciones para mantenerse limpia y seca durante “esos días”


Llegar a ser mujer no siempre es sencillo. Tu cuerpo está cambiando y ya has comenzado a descubrir de qué se trata el período o la menstruación, sus síntomas y, a veces, las molestias que puede causar. ¿Te preocupa no mancharte o que nadie lo note debajo de ese pantalón ajustado? Afortunadamente, hoy existen varias alternativas para que te sientas cómoda y no necesites suspender ninguna actividad. Ya que el periodo es algo normal. Aquí te contamos más detalles sobre tampones, toallas higiénicas y otras opciones, para mantenerte limpia y seca durante “esos días”.
Las opciones para sentirse “limpia y seca” durante el período o la menstruación son muy variadas. Basta con ver la publicidad o recorrer los estantes del mercado para comprobar que hay toallas higiénicas de varios tamaños y formas, con distintos tipos de telas y funcionalidades que te ayudan a que te sientas más cómoda durante esos días. También hay tampones de distinto tipo, más pequeños o más grandes, con o sin aplicador e incluso existen otras alternativas reutilizables que pueden ser de tu agrado.
¿Cuál es el método más apropiado para ti o cuál te resultará más cómodo? Eso es algo que sólo tú descubrirás a medida que los vayas conociendo y probando. Y si bien las opciones más conocidas son las toallas femeninas y los tampones, también hay otras, como las toallas reutilizables, que se lavan y se vuelven a usar, y otros dispositivos conocidos como copa menstrual, similares a un tampón pero también reutilizables, en la mayoría de los casos.
Veamos las opciones en detalle. Las toallas higiénicas están hechas con algodón y se adhieren a la ropa interior. Existen distintos modelos para adaptarse a tu período. Las hay perfumadas y sin perfumar; algunas son más grandes o están diseñadas para que duren toda la noche, aunque el sangrado sea excesivo; otras son ultra-delgadas para que puedas utilizarlas con ropa ajustada sin que se noten o simplemente para que te sientas como si no tuvieras nada, otras tienen alas para evitar que se te manche la ropa interior y algunas tienen una tela especial para que te sientas siempre seca o la tela es “súper suave”, para que no se te irrite la piel.
Puede ser que al principio el encontrarte frente a tantas opciones y tener que elegir sea un poco abrumador, pero déjate llevar por tus instintos y lee en los productos cuáles son las ventajas que te ofrece cada uno, verás que pronto descubrirás cuales son los que prefieres para cada ocasión.
Por otro lado, puede que a veces te resulte incómodo utilizar toallas higiénicas, especialmente si quieres ir a nadar o hacer deportes. Y como la idea es que no suspendas ninguna de tus actividades mientras estas con el período y que puedas llevar una vida normal, en esos casos, podrías elegir utilizar tampones.
Los tampones también están hechos de algodón pero comprimido y con forma de tubo pequeño, para que puedas introducirlo dentro de la vagina. Una vez allí, el tampón absorbe la sangre sin que tú ni te des cuenta. Esto es absolutamente inofensivo, ¡y no hará que pierdas la virginidad! Ese es un mito, así que no te preocupes.
Es posible que te moleste un poco al colocarlo o al quitarlo, pero las molestias irán disminuyendo a medida que te acostumbres a hacerlo. Además, también hay distintos modelos para facilitar la colocación, algunos incluyen un aplicador (que para algunas es más sencillo) y son de diferentes tamaños y de diferentes formas. Si vas a empezar a usarlos, lee atentamente las instrucciones en las cajas de los productos, algunos son especiales para quienes recién comienzan. Por ejemplo, son más pequeños o tienen la punta más redondeada.
Las cosas más importantes que debes tener en cuenta son: evitar que el hilo del tampón se pierda dentro de tu vagina y cambiar el tampón cada cuatro a ocho horas, o más seguido si es necesario. Además, es preferible que intercales el uso de toallas higiénicas con el de los tampones, para evitar irritaciones y posibles infecciones (especialmente el síndrome del choque séptico).
Una vez que vayas encontrando los productos que prefieras para sentirte limpia y seca en esos días, siéntete cómoda para seguir haciendo lo que de estás acostumbrada a hacer: luciendo la ropa que más te guste, como si no estuvieras en esos días de la menstruación. Al final, ¿no era tan complicado ser mujer, verdad?

Tomado de Vida y Salud