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domingo, 5 de agosto de 2012

Embarazo + Cigarrillo = peligro para la salud de tu bebé

Creo que ya hemos hablado mucho aquí sobre los efectos adversos del cigarrillo en la salud. Y no sólo nosotros hemos tratado este tema: en todo el mundo las campañas para que la gente deje de fumar enfatizan el daño que causa este vicio. Sin embargo, no está de más recordarlo, sobre todo cuando se trata de las mujeres que fuman durante su embarazo. Aquí te cuento acerca de lo inmensamente perjudicial que es para tu salud y la de tu bebé que enciendas un cigarrillo.

Fumar y embarazo son dos palabras que en mi diccionario jamás podrían aparecer juntas. Pero lastimosamente, es una realidad que algunas mujeres que aún no tienen consciencia sobre el daño que pueden causarle a su bebé, fuman durante el embarazo.

Tampoco parecen recordar que fumar cigarrillos es perjudicial para la salud en general:
  • Fumar causa problemas cardiovasculares: reduce la circulación al volver las arterias más estrechas; puede causar obstrucción de las arterias mayores en los brazos y en las piernas y debilidad de la pared de la arteria aorta (haciendo que se ensanche o sea que se dilate). La arteria aorta es la arteria más importante del cuerpo, la dilatación en los fumadores sucede en la aorta cuando pasa por el abdomen.
  • Fumar causa enfermedades respiratorias como cáncer del pulmón, enfisema, bronquitis y obstrucción crónica de las vías respiratorias.
  • Fumar causa otros tipos de cáncer como: del riñón, del esófago, del cuello uterino (de la matriz), de la boca, del páncreas, del estómago, etc.
  • Además, fumar causa infertilidad, parto prematuro, muerte del bebé al nacer, bajo peso al nacer y síndrome de muerte súbita del lactante (también conocida como “muerte en la cuna” o “muerte de cuna” pues se refiere a la muerte repentina de un bebé aparentemente sano mientras duerme).
Si enciendes un cigarrillo durante el embarazo, estarás exponiendo a tu bebé a sustancias tóxicas como la nicotina, el alquitrán y el monóxido de carbono. Esto hace que el bebé reciba menos oxígeno del que necesita para desarrollarse sanamente. El cigarrillo también puede dañar los pulmones de tu bebé.

Además, las mujeres que fuman durante el embarazo están más propensas a tener:
  • embarazo ectópico
  • sangrado vaginal
  • separación prematura de la placenta o abrupción placentaria (cuando la placenta se desprende del útero antes del parto)
  • placenta previa (placenta que cubre parcial o totalmente la apertura hacia el útero)
  • parto con nacimiento del niño muerto
Además, los bebés que nacen de madres fumadoras pueden tener defectos de nacimiento como labio leporino y paladar hendido. Esto sin contar que pueden nacer antes de tiempo (prematuros) y con bajo peso, lo cual puede traer consecuencias graves para la salud del bebé como parálisis cerebral, problemas de aprendizaje y en algunos casos, también puede ser causa de muerte.

Y como si esto fuera poco, recientemente un estudio ligó el hecho de fumar durante el embarazo a una mayor incidencia de niños con autismo de alta función (es decir, un grado alto dentro del espectro de autismo). El estudio, desarrollado por unos científicos de la Universidad de Wisconsin en Estados Unidos, analizó los datos de más de 600,000 niños nacidos entre 1992, 1994, 1996 y 1998. Los datos recopilados fueron comparados con los de más de 3,000 niños menores de 8 años que fueron diagnosticados con autismo. Cerca del 13% de las madres de esos niños fumaron durante el embarazo.

Aunque los científicos aclaran que la relación fumar-embarazo-autismo en este caso no es tan fuerte, este estudio sirve para ratificar que el hecho de fumar durante el embarazo puede ser un factor que influye en el desarrollo del autismo. Se habla de que la restricción del oxígeno al bebé, es un factor ambiental que aumenta las posibilidades de desarrollar esta condición.

¿Necesitas más razones para dejar de fumar durante el embarazo? Yo creo que ya te he dado suficientes. Piensa en la vida que llevas dentro y olvídate de ese vicio tan tóxico para tu salud y la de los seres que más quieres.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 6 de junio de 2012

Vacuna contra el VPH: ¿una, dos o tres dosis?

Una investigación encontró que aplicarse dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH podría brindar la misma protección contra el cáncer del cuello uterino que las tres dosis que se aplican en la actualidad. El VPH es un virus de transmisión sexual que afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Entérate sobre los últimos detalles sobre la enfermedad y la vacuna que la combate.

El cáncer cervical es uno de los más comunes entre las mujeres, y su principal causante es el denominado Virus del Papiloma Humano (VPH), que se contagia a través del contacto sexual (incluido el sexo oral) con una persona infectada y que actualmente afecta a alrededor de 20 millones de personas, en su mayoría jóvenes. Si bien las mujeres son las que más sufren los efectos de esta enfermedad, también afecta a los hombres. A ellos puede provocarles cáncer en el ano y el pene.

Desde el año 2006 existe una vacuna contra el VPH, que se utiliza para prevenir el desarrollo del cáncer, que poco a poco se está incluyendo en los programas de vacunación oficiales de los distintos estados de la Unión Americana, así como en diferentes países de América y de Europa.

La vacuna, en la actualidad, está disponible bajo dos marcas comerciales: Gardasil y Cervarix. Ambas protegen contra los subtipos 16 y 18 del virus del VPH, que son los que generan el 70 por ciento de los cánceres del útero (de la matriz) que se detectan anualmente en todo el mundo. En total, existen más de 100 subtipos de este virus. Otros de los más peligrosos son los subtipos 6 y 11, que son los causantes del 90 por ciento de verrugas en el área genital. Contra estos dos últimos, Gardasil también ofrece protección.

Actualmente, la indicación es que se apliquen tres dosis separadas de la vacuna en el transcurso de seis meses. Pero un nuevo análisis al respecto desarrollado por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos encontró que dos dosis de la vacuna, e incluso una sola, brindarían la misma barrera contra el cáncer del cuello del útero que las tres dosis que se utilizan en la actualidad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores evaluaron los datos de un Ensayo de Vacunas de Costa Rica, en el cual participaron 7.466 mujeres que recibieron la vacuna Cervarix.

El objetivo del estudio era otro pero, aunque los investigadores tenían la intención de darles las tres dosis completas a las mujeres que participaron, por distintos motivos, el 20 por ciento de ellas sólo recibió dos dosis. También hubo algunas que recibieron sólo una dosis.

Así, al analizar la protección que tenían las mujeres luego de cuatro años, los especialistas hallaron que quienes habían recibido dos dosis de Cervarix tenían el mismo nivel de protección contra la infección con VPH que quienes había recibido tres dosis. Incluso, las mujeres que sólo se habían aplicado una dosis de la vacuna también tenían un alto nivel de protección.

Estos datos son importantes principalmente para los países en desarrollo. Como la vacuna implica un costo elevado, una reducción de las dosis significa que más mujeres podrían recibirla. Sin embargo, por el momento habrá que seguir esperando. Los investigadores aclaran que aún se necesitan más estudios para evaluar la eficacia a largo plazo de recibir menos dosis de la vacuna contra el VPH.

Mientras tanto, se siguen recomendando las tres dosis para las niñas de 9 a 11 años, ya que el efecto es mayor si se aplica antes de comenzar a tener relaciones sexuales. Luego de esa edad, y hasta los 25 años, también resulta muy útil aplicarse la vacuna.

Ante cualquier duda específica que tengas de tu caso particular, no dejes de consultar con un médico, él o ella podrá decirte qué es lo más conveniente para que tengas una vida sexual saludable.

Principales apartes tomados de Vida y Salud

domingo, 8 de abril de 2012

¿Son normales los cólicos o calambres al principio del embarazo?

 
Durante las primeras semanas de embarazo, es normal tener un poco de nerviosismo y ansiedad porque todo marche bien con el bebé. Por eso, ante cualquier dolor o sensación extraña, es muy probable que te preocupes. Si has tenido cólicos o calambres en la parte baja del vientre en esos primeros días, puede tratarse de los cólicos por implantación del embrión. Aquí te cuento más sobre estos cólicos y cuando debes de preocuparte.

Luisa tuvo problemas para quedar embarazada y en una ocasión, perdió al bebé en las primeras semanas de gestación. Hoy, tiene una hijita de 2 años y es una mamá feliz. Sin embargo, recuerda que esas primeras semanas de embarazo estaba muy nerviosa y que cada vez que sentía un cólico, corría al baño asustada, esperando lo peor. “Eran cólicos como de menstruación, parecidos a los que sentí cuando perdí a mi primer bebé”.

Es cierto que cuando se avecina un aborto espontáneo, los calambres en la parte baja del vientre son una señal de alarma. Pero también es cierto que un cólico o calambre durante las primeras semanas del embarazo es un signo de que todo va bien y de que el embrión se ha implantado en las paredes del útero.

Los cólicos de implantación se presentan generalmente de 6 a 12 días después de la concepción. Incluso, puede presentarse un leve sangrado que es señal de que tu bebé ya está “agarrado” a la pared y significa que las posibilidades de que sea un embarazo exitoso son mayores.

Los cólicos o calambres de implantación pueden estar acompañados o no, de un leve sangrado. Ten en cuenta que no todas las mujeres embarazadas experimentan estos cólicos, así que no te preocupes si no los sientes. Pero sí en tu caso los sientes, considera que deben durar poco: uno o dos días como máximo.

Si por el contrario, los cólicos son severos y te causan mucha molestia por varios días, puede que haya alguna otra causa y debes, sin dudarlo, consultar con tu médico para descartar cualquier problema mayor con tu embarazo. En estos casos, es muy importante que acudas al médico.

Los casos en los cuales los cólicos o calambres durante el embarazo necesitan atención inmediata incluyen:

Aborto espontáneo
  • Embarazo ectópico: (el embrión se desarrolla fuera del útero (de la matriz), por lo general en las trompas de Falopio, en los ovarios o hasta en el cuello uterino)
  • Embarazo molar: (se produce cuando un óvulo fecundado se desarrolla en un crecimiento llamado mola en lugar de un embrión normal)
De cualquier manera, te recuerdo que durante todo tu embarazo es probable que sientas cólicos debido a que los músculos que sostienen a tu útero se está expandiendo para poder sostener a tu bebé a medida que va creciendo. Y eso, por supuesto, es normal y saludable.

Si tienes cualquier duda, o si te enfrentas con algún dolor que te parece que merece tu atención, consulta de inmediato con tu médico. Más vale prevenir, sobretodo cuando se trata de tu salud y de la salud del bebé que viene en camino a alegrar tu vida.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 13 de febrero de 2012

La edad adecuada para que las niñas reciban la vacuna contra el VPH es 9 años

El pediatra recomendó que nuestra hija de 9 años reciba la vacuna contra el VPH. Nos parece prematuro administrarle a esta edad una vacuna que sirve para proteger a las mujeres contra una enfermedad de transmisión sexual. ¿Sería mejor esperar? ¿Cuáles son los efectos secundarios? ¿Cómo saber si la vacuna es segura?

RESPUESTA del Dr. Robert Jacobson, Pediatría Comunitaria para Niños y Adolescentes, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

La edad de 9 años es buena para que las niñas reciban la vacuna contra la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Esta importante vacuna protege contra el cáncer del cuello uterino, tipo común de cáncer que pone fin a la fertilidad femenina y puede ser mortal. Los efectos secundarios de la vacuna son raros y generalmente leves. Se ha comprobado que esta vacuna anticancerígena contra el VPH es segura y eficaz.

La mayoría de casos de cáncer del cuello uterino se deben al VPH, que es una infección de transmisión sexual. La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) ha autorizado dos vacunas contra el cáncer del cuello uterino: el Gardasil y el Cervarix. A fin de que la vacuna sea eficaz, se la debe administrar en tres dosis, durante un período de seis meses. La vacuna ha logrado prevenir el cáncer del cuello uterino en la mayoría de casos en que se administraron las tres dosis en una niña o mujer antes de que se expusieran al virus. Además, puede también prevenir la mayoría de tipos de cáncer de la vagina y vulva.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que la vacuna contra el VPH se administre en niñas de 11 a 12 años, e incluso autoriza empezar la vacunación a la edad de 9 años. Mayo Clinic empieza a los 9 años, debido a varias razones que se exponen a continuación.

Primero, cuando una niña preadolescente o adolescente goza de salud, no suele acudir con frecuencia al médico y eso hace difícil asegurarse que reciba la vacuna contra el VPH de manera oportuna. En la mayoría de niñas de 9 o 10 años en cambio, son los padres son quienes las llevan a las revisiones médicas, ofreciendo una buena oportunidad para empezar la administración de la serie de la vacuna contra el VPH.

Segundo, el momento en que el cuerpo de una niña responde mejor que nunca a las vacunas es cuando tiene entre 9 y 11 años. Por lo tanto, la administración de la vacuna contra el VPH a la edad de 9 años permite aprovechar esa oportunidad idónea para que la niña reciba la vacuna en el mejor momento.

Tercero, muchas adolescentes son sexualmente activas, de modo que no se debe esperar hasta que estén por terminar la adolescencia para administrarles la vacuna sin que ya corran riesgos. Una niña está protegida cuando recibe las tres dosis de la vacuna antes de exponerse al virus; pero si mantiene relaciones sexuales antes de completar toda la serie de la vacuna, corre riesgo de contraer la infección del VPH.

Algunos adultos han manifestado inquietud respecto a que la vacuna contra el VPH puede promover la actividad sexual entre las niñas antes de lo previsto, pero ninguna de las varias investigaciones realizadas ha logrado encontrar evidencias de que la administración de la vacuna contra el VPH incite cambios en el comportamiento sexual de las niñas.

La vacuna atravesó por un proceso extenso antes de recibir la autorización de la FDA y se ha comprobado que es segura. Desde que se otorgó dicha autorización, se han administrado y controlado estrechamente más de 60 millones de dosis, hecho que ha permitido recoger abundante cantidad de datos para sustentar la seguridad y eficacia de la vacuna contra el VPH.

Una preocupación anterior sobre la vacuna era la idea de que pudiese conducir al síndrome de Guillain-Barré, que es un trastorno neurológico. Se ha investigado exhaustivamente sobre esa posibilidad, sin que se haya encontrado ninguna vinculación. Además, no existe ninguna evidencia que sustente la aseveración de que la vacuna contra el VPH cause retraso mental.

Los efectos secundarios de la vacuna contra el VPH normalmente son leves y por lo general incluyen dolor, hinchazón o enrojecimiento en el sitio donde se administró la vacuna. En las adolescentes, la vacuna contra el VPH puede provocar un desmayo, porque las adolescentes son proclives a ello con todas las vacunas y con las extracciones de sangre. Esa es otra razón por la que es bueno iniciar pronto la administración de esta vacuna, antes de que la niña empiece la adolescencia. Después de recibir la vacuna, las pacientes deben permanecer sentadas por alrededor de 15 minutos para disminuir el riesgo de lastimarse debido un desmayo y deben avisar al proveedor de atención médica si sufren uno.

La vacuna anticancerígena contra el VPH es segura, eficaz y puede proteger a su hija de un tipo mortal de cáncer. La administración de la vacuna es un paso fundamental para garantizar la salud de su hija a largo plazo.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 27 de noviembre de 2011

Vacuna contra el VPH: ¿una, dos o tres dosis?

Una investigación reciente encontró que aplicarse dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH podría brindar la misma protección contra el cáncer del cuello uterino que las tres dosis que se aplican en la actualidad. El VPH es un virus de transmisión sexual que afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Entérate sobre los últimos detalles sobre la enfermedad y la vacuna que la combate.

El cáncer cervical es uno de los más comunes entre las mujeres, y su principal causante es el denominado Virus del Papiloma Humano (VPH), que se contagia a través del contacto sexual (incluido el sexo oral) con una persona infectada y que actualmente afecta a alrededor de 20 millones de personas, en su mayoría jóvenes. Si bien las mujeres son las que más sufren los efectos de esta enfermedad, también afecta a los hombres. A ellos puede provocarles cáncer en el ano y el pene.

Desde el año 2006 existe una vacuna que contra el VPH, que se utiliza para prevenir el desarrollo del cáncer, que poco a poco se está incluyendo en los programas de vacunación oficiales de los distintos estados de la Unión Americana, así como en diferentes países de América y de Europa.

La vacuna, en la actualidad, está disponible bajo dos marcas comerciales: Gardasil y Cervarix. Ambas protegen contra los subtipos 16 y 18 del virus del VPH, que son los que generan el 70 por ciento de los cánceres del útero (de la matriz) que se detectan anualmente en todo el mundo. En total, existen más de 100 subtipos de este virus. Otros de los más peligrosos son los subtipos 6 y 11, que son los causantes del 90 por ciento de verrugas en el área genital. Contra estos dos últimos, Gardasil también ofrece protección.

Actualmente, la indicación es que se apliquen tres dosis separadas de la vacuna en el transcurso de seis meses. Pero un nuevo análisis al respecto desarrollado por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos encontró que dos dosis de la vacuna, e incluso una sola, brindarían la misma barrera contra el cáncer del cuello del útero que las tres dosis que se utilizan en la actualidad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores evaluaron los datos de un Ensayo de Vacunas de Costa Rica, en el cual participaron 7.466 mujeres que recibieron la vacuna Cervarix.

El objetivo del estudio era otro pero, aunque los investigadores tenían la intención de darles las tres dosis completas a las mujeres que participaron, por distintos motivos, el 20 por ciento de ellas sólo recibió dos dosis. También hubo algunas que recibieron sólo una dosis.

Así, al analizar la protección que tenían las mujeres luego de cuatro años, los especialistas hallaron que quienes habían recibido dos dosis de Cervarix tenían el mismo nivel de protección contra la infección con VPH que quienes había recibido tres dosis. Incluso, las mujeres que sólo se habían aplicado una dosis de la vacuna también tenían un alto nivel de protección.

Estos datos son importantes principalmente para los países en desarrollo. Como la vacuna implica un costo elevado, una reducción de las dosis significa que más mujeres podrían recibirla. Sin embargo, por el momento habrá que seguir esperando. Los investigadores aclaran que aún se necesitan más estudios para evaluar la eficacia a largo plazo de recibir menos dosis de la vacuna contra el VPH.

Mientras tanto, se siguen recomendando las tres dosis para las niñas de 9 a 11 años, ya que el efecto es mayor si se aplica antes de comenzar a tener relaciones sexuales. Luego de esa edad, y hasta los 25 años, también resulta muy útil aplicarse la vacuna.

Si quieres conocer más detalles sobre el VPH y el cáncer cervical, así como laimportancia de recibir esta vacuna, no dejes de leer estas columnas sobre este tema aquí en VidaySalud.com.

Y ante cualquier duda específica que tengas de tu caso particular, no dejes de consultar con un médico, él o ella podrá decirte qué es lo más conveniente para que tengas una vida sexual saludable.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 19 de octubre de 2011

10 factores que pueden causar la pérdida del embarazo por aborto espontáneo


No es un tema ni agradable ni popular, pero la pérdida del embarazo por un aborto espontáneo es algo que le preocupa y le concierne a cualquier mujer embarazada o que planea tener un bebé. Hablemos sobre ello para despejar miedos, aclarar conceptos y para que puedas sentirte mucho más confiada y segura durante esta maravillosa etapa que es tu embarazo.

Elena comprobó hace poco que estaba embarazada. ¡Qué alegría sintió! Hacía tiempo que esperaba una noticia así. Pero después de la emoción y la euforia del principio, ha comenzado a preocuparse. Ha tenido algunas manchitas y molestias ligeras en el abdomen. Le aterra la idea de perder su embarazo. Hasta cierto punto, la preocupación de Elena es normal, ya que ni la más saludable de las mamás tiene garantías absolutas. Lo mejor que puede hacer es comunicarse estrechamente con su doctor, seguir sus recomendaciones, cuidarse bien e informarse lo más posible. Para que tú también estés informada, vamos a conversar sobre la pérdida del embarazo por aborto espontáneo al principio de la gestación.

¿Qué es, exactamente un aborto espontáneo o involuntario? Se le llama así a la pérdida del embarazo por causas naturales cuando se produce en las primeras 20 semanas de la gestación. De un 10 a un 20% de los embarazos detectados termina en un aborto espontáneo. Este porcentaje no incluye la pérdida de óvulos fertilizados que no logran implantarse adecuadamente en el útero, a veces de forma tan temprana que la mujer ni siquiera se da cuenta, y cuando empieza a sangrar piensa que tiene un período que se ha retrasado un poco o es más abundante de lo normal.

Tu gran preocupación ¿qué causa el aborto espontáneo? Puede suceder por muchas razones, pero una gran cantidad (entre un 50 y un 70% de los casos) de los que ocurren durante el primer trimestre del embarazo se deben a problemas genéticos o anormalidades cromosómicas (en los cromosomas) del óvulo fecundado, o a problemas con el desarrollo y en la implantación en el útero. Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo por primera vez, casi nunca se hace un análisis completo (se asume que se debe a lo indicado anteriormente), pero aunque se hiciera, es difícil determinar exactamente la causa que lo produjo. Ya cuando se llega a las seis semanas de embarazo, las probabilidades de que ocurra un aborto espontáneo se reducen significativamente. Pero cuidado, hay que tener en cuenta otros factores de riesgo. Veamos cuáles son:

1. La edad: a partir de los 40 años, la mujer tiene el doble de probabilidades de sufrir un aborto espontáneo que una de 20, y se debe a que con la edad aumentan las probabilidades de concebir un bebé con irregularidades cromosómicas, que son embarazos que se pierden con más facilidad. El riesgo aumenta con cada embarazo posterior.

2. Si la mujer ha tenido más de dos abortos espontáneos seguidos.

3. Enfermedades crónicas como una diabetes mal controlada, condiciones del sistema inmunológico como el lupus, y trastornos hormonales como el síndrome del ovario poliquístico.

4. Antecedentes familiares de defectos de nacimiento o problemas genéticos, tanto por el lado de la mujer como por el lado del papá.

5. Infecciones bacterianas (como la listeria) o de enfermedades como la rubéola, paperas, sarampión, etc.

6. Hábitos como el de fumar, beber o usar drogas.

7. Uso de ciertos medicamentos (con o sin receta). Es muy importante que le comuniques a tu obstetra o al ginecólogo qué medicamentos (o suplementos) tomas.

8. Obesidad

9. Ciertos procedimientos utilizados para diagnóstico (como la amniocentesis).

10. Si te quedas embarazada a menos de 3 meses de haber dado a luz, tienes más riesgo de sufrir un aborto espontáneo.

¿Cómo puedes saber si se trata de un aborto o el sangrado es algo normal?

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

martes, 11 de octubre de 2011

Vacuna contra el VPH: ¿una, dos o tres dosis?

Una investigación reciente encontró que aplicarse dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH podría brindar la misma protección contra el cáncer del cuello uterino que las tres dosis que se aplican en la actualidad. El VPH es un virus de transmisión sexual que afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Entérate sobre los últimos detalles sobre la enfermedad y la vacuna que la combate.

El cáncer cervical es uno de los más comunes entre las mujeres, y su principal causante es el denominado Virus del Papiloma Humano (VPH), que se contagia a través del contacto sexual (incluido el sexo oral) con una persona infectada y que actualmente afecta a alrededor de 20 millones de personas, en su mayoría jóvenes. Si bien las mujeres son las que más sufren los efectos de esta enfermedad, también afecta a los hombres. A ellos puede provocarles cáncer en el ano y el pene.

Desde el año 2006 existe una vacuna que contra el VPH, que se utiliza para prevenir el desarrollo del cáncer, que poco a poco se está incluyendo en los programas de vacunación oficiales de los distintos estados de la Unión Americana, así como en diferentes países de América y de Europa.

La vacuna, en la actualidad, está disponible bajo dos marcas comerciales: Gardasil y Cervarix. Ambas protegen contra los subtipos 16 y 18 del virus del VPH, que son los que generan el 70 por ciento de los cánceres del útero (de la matriz) que se detectan anualmente en todo el mundo. En total, existen más de 100 subtipos de este virus. Otros de los más peligrosos son los subtipos 6 y 11, que son los causantes del 90 por ciento de verrugas en el área genital. Contra estos dos últimos, Gardasil también ofrece protección.

Actualmente, la indicación es que se apliquen tres dosis separadas de la vacuna en el transcurso de seis meses. Pero un nuevo análisis al respecto desarrollado por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos encontró que dos dosis de la vacuna, e incluso una sola, brindarían la misma barrera contra el cáncer del cuello del útero que las tres dosis que se utilizan en la actualidad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores evaluaron los datos de un Ensayo de Vacunas de Costa Rica, en el cual participaron 7.466 mujeres que recibieron la vacuna Cervarix.

El objetivo del estudio era otro pero, aunque los investigadores tenían la intención de darles las tres dosis completas a las mujeres que participaron, por distintos motivos, el 20 por ciento de ellas sólo recibió dos dosis. También hubo algunas que recibieron sólo una dosis.

Así, al analizar la protección que tenían las mujeres luego de cuatro años, los especialistas hallaron que quienes habían recibido dos dosis de Cervarix tenían el mismo nivel de protección contra la infección con VPH que quienes había recibido tres dosis. Incluso, las mujeres que sólo se habían aplicado una dosis de la vacuna también tenían un alto nivel de protección.

Estos datos son importantes principalmente para los países en desarrollo. Como la vacuna implica un costo elevado, una reducción de las dosis significa que más mujeres podrían recibirla. Sin embargo, por el momento habrá que seguir esperando. Los investigadores aclaran que aún se necesitan más estudios para evaluar la eficacia a largo plazo de recibir menos dosis de la vacuna contra el VPH.

Mientras tanto, se siguen recomendando las tres dosis para las niñas de 9 a 11 años, ya que el efecto es mayor si se aplica antes de comenzar a tener relaciones sexuales. Luego de esa edad, y hasta los 25 años, también resulta muy útil aplicarse la vacuna.

Si quieres conocer más detalles sobre el VPH y el cáncer cervical, así como la importancia de recibir esta vacuna, no dejes de leer estas columnas sobre este tema aquí en VidaySalud.com.

Y ante cualquier duda específica que tengas de tu caso particular, no dejes de consultar con un médico, él o ella podrá decirte qué es lo más conveniente para que tengas una vida sexual saludable.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 9 de julio de 2011

¿Qué pasa si tu bebé no está en la posición correcta en el momento del parto?


Por lo general, cuando se acerca el momento del parto, el bebé se acomoda adentro de la matriz en una posición cómoda para nacer. Pero a veces, esto no sucede. ¿Qué pasa, entonces, si el bebé no se ubica con la cabeza hacia abajo, lista para que ésta salga primero durante el parto? ¿Qué sucede si tu bebé tiene una posición incorrecta a la hora del parto? ¿Cuáles son esas posiciones? En Vida y Salud te damos más información.
A medida que se acerca el momento del alumbramiento, el bebé, al igual que la mamá, se va preparando para el momento. Su cuerpo ya está completamente desarrollado y sólo falta que se ubique en la posición más cómoda para nacer. Esta es con la cabeza hacia abajo, como mirando hacia la espalda de la mamá, y se conoce como posición fetal.
Esto ocurre alrededor de las 3 o 4 semanas antes de la fecha prevista para el alumbramiento o parto. Sin embargo, a veces puede ocurrir que no se coloque en esa posición sino que por ejemplo, quede con los pies hacia abajo. Eso se conoce como posición pelviana. De hecho, el bebé puede colocarse en posiciones muy variadas:
  • Presentación cefálica. Esta es la presentación normal que ocurre en más del 95% de los partos. Cuando sale la cabeza primero, idealmente flexionada hacia el pecho para que salga primero la coronilla del bebé. En algunas ocasiones, puede haber la presentación de cara: con la cabeza hacia abajo pero mirando al frente. Esto puede prolongar y dificultar el trabajo de parto. Con supervisión médica, podrías intentar rotar al bebé poniéndote en cuatro patas con las nalgas levantadas. El médico también podría tratar de acomodar al bebé a través de algún método de versión, pero si no funcionan, quizá necesites una cesárea.
  • Presentación transversa o de hombros: atravesado en el abdomen, en posición horizontal, con la espalda hacia abajo, como mirando hacia arriba. En este caso, el médico podría tratar de voltearlo manualmente a la posición de cabeza, pero generalmente es necesario hacer una cesárea.
De las presentaciones de nalgas hay varios tipos:
  • Nalgas completas: con las nalgas hacia abajo y las piernas cruzadas.
  • Nalgas francas: con las nalgas hacia abajo y los pies hacia la cabeza.
  • Nalgas incompletas: con las nalgas hacia abajo, un pie hacia arriba y el otro flexionado.
  • Presentación podálica: con las nalgas hacia abajo, un pie hacia la pelvis y el otro flexionado.
En cualquiera de estas presentaciones de nalga hacia abajo, si llega el momento del parto y el bebé no ha cambiado su presentación, el médico podría intentar voltearlo manualmente, utilizando lo que se conoce como método de versión. Estas versiones pueden ser:
  1. Versión externa: cuando el médico oprime la parte exterior del abdomen de la mamá para mover al bebé. Este método es viable en embarazos normales pero no en todos, por ejemplo, cuando la mamá tiene sangrado vaginal, si el bebé es demasiado pequeño o su ritmo cardíaco no es normal, o si se trata de un embarazo múltiple.
  2. Versión interna: es cuando el médico introduce su mano a través de la vagina y del cuello uterino y mueve al bebé desde adentro.
Si ninguno de estos intentos tiene éxito, se necesitará practicar una cesárea.
Nadie conoce con certeza la causa de la presentación de nalgas, pero es más común que ocurra en ciertas situaciones. Entre ellas:
  • Cuando la mamá ha tenido más de un embarazo.
  • Si la mamá está embarazada de mellizos o más bebés.
  • Cuando el líquido amniótico, que es el que rodea al feto dentro del útero, no es escaso o es excesivo.
  • Si el útero no tiene una forma normal o contiene bultos (tumores, masas) anormales, como fibromas.
  • Cuando se produce lo que se conoce como placenta previa, es decir que la placenta cubre la entrada del útero, ya sea de manera total o parcial.
  • Si el bebé nace antes de tiempo (antes de la semana 37 de gestación).
La mayoría de los bebés en presentación pelviana nacen saludables. Sin embargo, ésta no deja de ser una situación especial y es posible que durante el parto se deban tomar decisiones para evitar complicaciones.
Si se acerca el momento del parto o alumbramiento y tu bebé no se ha acomodado en posición fetal, habla con tu médico acerca de esta situación para que te explique lo que podría ocurrir, cuáles son los riesgos para ti y para el bebé y qué es lo más seguro para ambos, de manera que juntos puedan planear el parto más conveniente en tu caso particular.

Tomado de Vida y Salud

martes, 28 de diciembre de 2010

Aborto espontáneo


¿Qué es?

El aborto espontáneo es la pérdida de un embarazo antes de las 20 semanas, el momento en el que el feto podría haber sobrevivido fuera del útero. El aborto espontáneo también se llama aborto o aborto natural. En un aborto espontáneo, el cuerpo de la mujer expulsa todo o parte del feto, la placenta y el líquido que recubre al bebé.
Alrededor del 15 al 20% de los embarazos conocidos terminan en aborto espontáneo, y podría suceder mucho antes de que una mujer se de cuenta de que está embarazada. La mayoría de los abortos espontáneos suceden antes de las 16 semanas de embarazo. En la mayoría de los casos, el feto muere días o semanas antes de que se manifiesten los síntomas del aborto espontáneo. En las primeras semanas de embarazo, a veces hay aborto espontáneo porque el embrión no se formó bien dentro del feto, una situación conocida como óvulo deteriorado.
El aborto espontáneo a menudo sucede cuando el feto tiene cromosomas anormales. Los cromosomas son porciones de ADN que contienen genes que determinan cómo es cada ser humano. Las anomalías cromosómicas representan aproximadamente el 50% de todos los embarazos. Alrededor del 95% de las veces, los cromosomas de los padres son normales y la anomalía genética se debe a un único error en el feto. En tales casos, el embarazo espontáneo es la manera que tiene el cuerpo de terminar un embarazo que no se desarrolla normalmente.
Los abortos espontáneos ocurren si hay problemas con la estructura interna del útero o con la fuerza del cuello uterino de la mujer. Por ejemplo, algunas mujeres nacen con un tabique divisorio que se extiende a lo largo del centro del útero. Este tabique divide todo o casi todo el útero en dos compartimientos, y un útero con esta forma no podría albergar un embarazo seguro. El útero de la mujer, que debería abrirse durante el parto para permitir expulsar al feto, a veces es demasiado débil para mantener seguro al feto dentro del útero hasta el momento del parto.
Cuando el cuello uterino es demasiado débil y se abre durante el embarazo, se llama cuello incompetente. Los problemas con la estructura del útero y el problema del cuello incompetente son las causas más comunes de aborto espontáneo durante el primer periodo del segundo trimestre de embarazo (de las semanas 12 a la 20).
Otras causas de aborto espontáneo incluyen infecciones y desequilibrios hormonales. En raros casos, el sistema inmune de la mujer rechaza el feto o los anticuerpos del sistema inmune podrían causar problemas con el flujo sanguíneo en la placenta. Los trastornos del sistema inmune son responsables de los abortos espontáneos en el 5 al 10% de las mujeres que ya han tenido tres o más abortos espontáneos seguidos. Un problema bastante común con los anticuerpos que pueden conducir al aborto espontáneo se denomina “síndrome de anticuerpos antifosfolípidos”.
Las mujeres con enfermedades como diabetes mal controlada o hipotiroidismo severo (baja actividad de la tiroides) tienen un alto riesgo de tener aborto espontáneo. El contagio de la rubéola (sarampión alemán) durante el embarazo ha sido asociado con el aborto espontáneo. Los factores ambientales, como fumar cigarrillos y tomar bebidas alcohólicas durante el embarazo, podría incrementar el riesgo de sufrir un aborto espontáneo. El aborto espontáneo no está causado por las actividades físicas regulares, los accidentes menores, el ejercicio físico, las relaciones sexuales, o los tropiezos o las caídas menores.
Los abortos espontáneos y los posibles abortos espontáneos se clasifican de varias maneras:
  • Amenaza de aborto espontáneo: se considera que hay amenaza de aborto espontáneo o posible amenaza de aborto espontáneo cuando hay hemorragia (sangrado) desde el útero antes de las 20 semanas pero el cuello uterino se mantiene cerrado y el feto tiene vida.
  • Aborto natural o aborto espontáneo: se considera aborto natural, que significa que no puede detenerse, si hay hemorragia desde el útero y el cuello uterino se abre antes de las 20 semanas, pero ni el feto ni la placenta han salido aún del cuerpo de la embarazada. Las membranas alrededor del feto podrían o no haberse roto.
  • Aborto incompleto: un aborto espontáneo es incompleto cuando una porción del feto o placenta salió del cuerpo antes de las 20 semanas de gestación, pero parte de esa placenta o feto permanecen dentro del útero.
  • Aborto completo: el aborto es completo si el feto, todas las membranas alrededor del feto y la placenta son expulsados por completo fuera del cuerpo y el cuello uterino se cierra antes de las 20 semanas.
  • Aborto retenido o aborto espontáneo: un aborto retenido es un aborto espontáneo en el cual el feto ha muerto antes de las 20 semanas de gestación, pero ni el feto ni la placenta has sido expulsados del útero.
  • Aborto recurrente: se dice que una mujer tiene abortos espontáneos recurrentes después de haber tenido tres o más abortos espontáneos recurrentes seguidos. Aproximadamente el 1% de las mujeres experimentan abortos espontáneos recurrentes.
  • Óvulo deteriorado o gestación anembrionada: esto ocurre cuando el saco gestacional se forma fuera del útero, pero no hay feto después de la séptima semana de gestación.
Si un embarazo termina después de las 20 semanas, no se considera un aborto espontáneo sino un parto y si el feto no tiene vida se denomina nacimiento sin vida.

Síntomas

Los síntomas del aborto espontáneo pueden incluir:
  • hemorragia vaginal que podrían comenzar con un flujo parduzco
  • calambres en el área de la pelvis, en la parte inferior de la espalda o en el abdomen
  • disminución de los signos propios del comienzo de la gestación, como náuseas o sensibilidad en las mamas
  • dolor en la parte inferior de la espalda o del abdomen
  • tejidos o coágulos de sangre despedidos por la vagina

Diagnóstico

Si se sospecha de aborto espontáneo o ha habido aborto espontáneo, su médico le hará un examen pélvico para detectar el tamaño de su útero y determinar si el cuello uterino está abierto o cerrado. Si se va a producir un aborto espontáneo, el cuello uterino usualmente se abre y el embarazo no progresa. Si ya ha habido aborto espontáneo, el cuello uterino puede estar cerrado o abierto, según si todo el tejido fetal (del embarazo) ha salido del útero.
Los análisis de sangre se hacen para conocer su tipo de sangre y detectar el nivel de gonadotropina coriónica humana (beta-hCG), una hormona que libera la placenta en el cuerpo de la mujer embarazada. Si la cantidad de esta hormona del embarazo en su organismo es baja o si los análisis reiterados muestran que el nivel ha disminuido con el tiempo, esto es un signo de que tuvo un aborto espontáneo. Se hace una ecografía en casi todos los casos para observar si el feto está presente, si el corazón fetal late, o si existen signos de que el feto ha muerto.
Si el tejido fetal ha salido por la vagina, usted puede guardarlo en un recipiente de vidrio o plástico bien tapado para mostrárselo a su médico. Esto podría ser útil para que su médico observe el tejido, aunque no es un paso necesario para el diagnóstico del aborto espontáneo. En algunos casos, este tejido puede enviarse a un laboratorio para ser examinado con un microscopio. Esto podría ayudar a determinar la razón del aborto espontáneo o si hay aborto espontáneo completo.

Duración

Los abortos espontáneos podrían requerir que usted permanezca en su hogar y descanse durante algunos días mientras tiene un periodo menstrual abundante. La hemorragia y los calambres disminuirán gradualmente en una a dos semanas. Los abortos espontáneos que ocurren en el segundo trimestre podrían estar seguidos por una hemorragia más prolongada.

Prevención

Si usted está por tener un aborto espontáneo, usualmente puede prevenirlo. No obstante, podría disminuir las probabilidades de tener un aborto espontáneo en un futuro embarazo si usted misma se cuida, si come una dieta sana, toma suplementos de ácido fólico, hace ejercicios físicos regularmente y evita el consumo de alcohol y de cigarrillos.
Si ha tenido varios abortos espontáneos, su médico podría recomendarle que usted y su pareja se realicen análisis genéticos, exámenes como ecografías, un estudio del interior de su útero con una cámara o exámenes radiográficos especializados para determinar la forma y el tamaño de su cavidad uterina, y posiblemente un análisis de sangre para evaluar su sistema inmune. Estos exámenes pueden ayudar a identificar la razón por la cual continúa teniendo abortos espontáneos.

Tratamiento

Si hay amenaza de aborto espontáneo en el primer trimestre o apenas empieza el primer trimestre de gestación, su médico podría sugerirle que permanezca en cama, que evite los ejercicios físicos intensivos y que se abstenga de mantener relaciones sexuales durante un periodo. No se ha probado que estas medidas ayuden a prevenir un aborto espontáneo; no obstante, muchos profesionales de la salud sospechan que estas medidas a veces podrían ayudar.
Si su embarazo corre peligro debido a un cuello incompetente, podría realizarse una sutura o un punto (llamado cerclaje) alrededor del cuello uterino para ajustarlo y mantener el conducto uterino cerrado. Si se realiza un cerclaje, este usualmente se retira después de las 36 semanas de embarazo. Mientras usted tenga el cerclaje, será minuciosamente controlada.
Si tiene un aborto espontáneo retenido o incompleto, su obstetra/ginecólogo (OB/GYN, por sus siglas en inglés) podría realizar una cirugía llamada dilatación o legrado (D & C, por sus siglas en inglés) para agrandar delicadamente su cuello uterino y extraer todo tejido fetal remanente en el útero. Si está en la etapa final de su segundo trimestre de gestación, su médico probablemente la interne en un hospital e induzca el parto para que pueda parir el feto y la placenta en forma segura.
Si hay aborto espontáneo debido a un problema en la estructura interna de su útero, usted podría realizarse una cirugía para corregir ese problema antes de volver a quedar embarazada.

Cuándo llamar a un profesional

Llame de inmediato al profesional de la salud que controla su embarazo si tiene síntomas de aborto espontáneo, como hemorragia vaginal, dolor agudo, flujo vaginal de olor nauseabundo o si tiene fiebre.

Pronóstico

Sus probabilidades de tener otro aborto espontáneo dependen de la causa del aborto espontáneo. Alrededor del 90% de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo, posteriormente tienen un embarazo saludable. No obstante, si usted continúa teniendo embarazos espontáneos, es posible que tenga problemas que necesiten atenderse, como un útero anormal, una anomalía genética o una reacción del sistema inmune. La recomendación general para las mujeres que tratan de quedar embarazadas después de un aborto espontáneo es esperar dos o tres meses antes de volver a intentar la concepción.

Tomado de Vida y Salud