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jueves, 17 de noviembre de 2011

Tomar vitamina E podría aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de próstata

Tomar vitamina E podría aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Eso encontró un estudio reciente que genera nuevos interrogantes relacionados con esta vitamina que muchos hombres suelen tomar por sus supuestas propiedades antioxidantes. Ponte al día en lo más nuevo sobre la relación entre el cáncer de la próstata y la vitamina E.

Desde pequeños nos dicen que es importante comer alimentos con vitaminas para crecer sanos y fuertes. Y no hay duda que una alimentación balanceada que contenga vitaminas y nutrientes adecuados es necesaria durante toda la vida. Pero mucha gente quisiera encontrar algo más sencillo o “mejor” para obtener esas vitaminas. Y de adultos, algunos quisieran combatir los efectos del paso del tiempo sobre la salud con “pastillas y suplementos”. Y esto está magnificado por las promesas de los fabricantes de las vitaminas y los suplementos. No quiero decir que no tengan su lugar, como durante el embarazo, o el ácido fólico en la edad de la reproducción, etc.

Pero no todo lo que brilla es oro y ahora un nuevo estudio patrocinado por los Institutos Nacionales de la Salud parecen indicar que, como hemos aprendido cuando hemos realizado los estudios científicos con otras vitaminas, la vitamina E en pastillas, lejos de ayudar a prevenir el cáncer de la próstata en los hombres, podría contribuir a su desarrollo, aunque todavía estamos aprendiendo, aquí te describimos lo que encontraron.

Antes te recuerdo que el cáncer de la próstata es uno de los más comunes entre los hombres, que afecta a más de un millón de hombres, solamente en los Estados Unidos.

Unos investigadores del Instituto de Urología y del Riñón Glickman en la Clínica Cleveland, en Estados Unidos, luego de más de cinco años de seguimiento de casi 35 mil hombres, que tomaban tanto vitamina E como selenio (un suplemento mineral) encontraron que existe una relación entre el consumo de la vitamina E y el cáncer de la próstata. Piensan que esta relación podría ser que de mil hombres que la tomen, 76 contraerían cáncer. La relación no es muy alta, pero ¿porqué exponerse?

En detalle, según este estudio que fue publicado en la edición del 12 de octubre de la revista Journal of the American Medical Association, los informes iniciales de un primer ensayo, en 2008, habían encontrado que ni la vitamina E ni el selenio reducían el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Al contrario, pareció haber un aumento en el riesgo relacionado con la vitamina E, aunque era insignificante.

Según los datos actualizados, desde entonces y hasta julio de 2011, aunque la tasa del cáncer de la próstata fue mayor entre los hombres que tomaban complementos en comparación con el placebo, sólo fue estadísticamente significativa entre los hombres que tomaban la vitamina E sola. Específicamente, entre los hombres del ensayo, 529 de los que tomaban el placebo desarrollaron cáncer de próstata, al igual que 620 hombres que tomaban vitamina E, 575 hombres que tomaban selenio y 555 hombres que tomaban ambos complementos.

Los resultados no son concluyentes y es necesario hacer nuevas investigaciones en profundidad para detectar si realmente existe esta posibilidad y conocer más datos sobre cuál es la relación del exceso de vitamina E con el cáncer de próstata, pero marca un dato importante que abrió nuevos interrogantes para la ciencia.

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

martes, 11 de octubre de 2011

Vacuna contra el VPH: ¿una, dos o tres dosis?

Una investigación reciente encontró que aplicarse dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH podría brindar la misma protección contra el cáncer del cuello uterino que las tres dosis que se aplican en la actualidad. El VPH es un virus de transmisión sexual que afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Entérate sobre los últimos detalles sobre la enfermedad y la vacuna que la combate.

El cáncer cervical es uno de los más comunes entre las mujeres, y su principal causante es el denominado Virus del Papiloma Humano (VPH), que se contagia a través del contacto sexual (incluido el sexo oral) con una persona infectada y que actualmente afecta a alrededor de 20 millones de personas, en su mayoría jóvenes. Si bien las mujeres son las que más sufren los efectos de esta enfermedad, también afecta a los hombres. A ellos puede provocarles cáncer en el ano y el pene.

Desde el año 2006 existe una vacuna que contra el VPH, que se utiliza para prevenir el desarrollo del cáncer, que poco a poco se está incluyendo en los programas de vacunación oficiales de los distintos estados de la Unión Americana, así como en diferentes países de América y de Europa.

La vacuna, en la actualidad, está disponible bajo dos marcas comerciales: Gardasil y Cervarix. Ambas protegen contra los subtipos 16 y 18 del virus del VPH, que son los que generan el 70 por ciento de los cánceres del útero (de la matriz) que se detectan anualmente en todo el mundo. En total, existen más de 100 subtipos de este virus. Otros de los más peligrosos son los subtipos 6 y 11, que son los causantes del 90 por ciento de verrugas en el área genital. Contra estos dos últimos, Gardasil también ofrece protección.

Actualmente, la indicación es que se apliquen tres dosis separadas de la vacuna en el transcurso de seis meses. Pero un nuevo análisis al respecto desarrollado por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos encontró que dos dosis de la vacuna, e incluso una sola, brindarían la misma barrera contra el cáncer del cuello del útero que las tres dosis que se utilizan en la actualidad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores evaluaron los datos de un Ensayo de Vacunas de Costa Rica, en el cual participaron 7.466 mujeres que recibieron la vacuna Cervarix.

El objetivo del estudio era otro pero, aunque los investigadores tenían la intención de darles las tres dosis completas a las mujeres que participaron, por distintos motivos, el 20 por ciento de ellas sólo recibió dos dosis. También hubo algunas que recibieron sólo una dosis.

Así, al analizar la protección que tenían las mujeres luego de cuatro años, los especialistas hallaron que quienes habían recibido dos dosis de Cervarix tenían el mismo nivel de protección contra la infección con VPH que quienes había recibido tres dosis. Incluso, las mujeres que sólo se habían aplicado una dosis de la vacuna también tenían un alto nivel de protección.

Estos datos son importantes principalmente para los países en desarrollo. Como la vacuna implica un costo elevado, una reducción de las dosis significa que más mujeres podrían recibirla. Sin embargo, por el momento habrá que seguir esperando. Los investigadores aclaran que aún se necesitan más estudios para evaluar la eficacia a largo plazo de recibir menos dosis de la vacuna contra el VPH.

Mientras tanto, se siguen recomendando las tres dosis para las niñas de 9 a 11 años, ya que el efecto es mayor si se aplica antes de comenzar a tener relaciones sexuales. Luego de esa edad, y hasta los 25 años, también resulta muy útil aplicarse la vacuna.

Si quieres conocer más detalles sobre el VPH y el cáncer cervical, así como la importancia de recibir esta vacuna, no dejes de leer estas columnas sobre este tema aquí en VidaySalud.com.

Y ante cualquier duda específica que tengas de tu caso particular, no dejes de consultar con un médico, él o ella podrá decirte qué es lo más conveniente para que tengas una vida sexual saludable.

Tomado de Vida y Salud

martes, 17 de mayo de 2011

Los síntomas de cáncer de colon son similares entre los diferentes grupos de edad


¿Difieren los síntomas del cáncer de colon y sus causas entre la gente de 30 ó 40 años y las personas de más edad?
RESPUESTA del Dr. David Ahlquist, Gastroenterología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Los síntomas del cáncer de colon son similares entre los jóvenes y los viejos.  Si bien la gran mayoría de casos de cáncer de colon ocurre entre personas de más de 50 años, la enfermedad podría pasar desapercibida en los jóvenes hasta que el cáncer se encuentre en estado más avanzado.  La detección oportuna de las personas con alto riesgo para cáncer de colon, conjuntamente con la evaluación a tiempo de cualquier síntoma preocupante, es fundamental para diagnosticar pronto el cáncer de colon y tratarlo eficazmente.
En muchos casos, no se logra identificar la causa exacta del cáncer de colon.  La edad es el factor más importante para tener mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, pues cerca de 90 por ciento de la gente diagnosticada con cáncer de colon sobrepasa los 50 años.  Sin embargo, existen varios factores hereditarios y ambientales que también pueden aumentar el riesgo de una persona de tener cáncer de colon y, cuando un joven de 30 ó 40 años presenta la enfermedad, lo más probable es que se deba a factores hereditarios.  Por otro lado, aunque sean raros algunos trastornos hereditarios, como la poliposis adenomatosa familiar y el síndrome de Lynch (cáncer colorrectal hereditario sin poliposis), éstos pueden aumentar considerablemente el riesgo de padecer la enfermedad.  Toda persona, sea cual sea su edad, tiene más riesgo de desarrollar cáncer de colon si alguno de sus padres, hermanos o hijos tuvo la enfermedad .  Aparte de la edad y antecedentes médicos familiares, otros factores de riesgo para cáncer de colon son el ser de raza afroamericana, tener alguna enfermedad inflamatoria del intestino (como colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn), ingerir una alimentación con alto contenido de grasa, ser inactivo, obeso o diabético, así como fumar o consumir mucho alcohol.
La probabilidad de tratar con éxito el cáncer de colon aumenta considerablemente cuando se lo diagnostica en las etapas iniciales, antes de que aparezcan los síntomas.  Existen varias alternativas para detectar el cáncer de colon, entre ellas, la colonoscopia, la colonografía por tomografía computarizada (colonoscopia virtual), la prueba de sangre oculta en heces, la sigmoidoscopia flexible con enema de bario y las pruebas de ADN en heces.  Debido a que la mayoría de casos de cáncer de colon se presenta entre personas mayores, no se acostumbra realizar la detección antes de los 50 años.  No obstante, en quienes tienen factores de riesgo genéticos, antecedentes familiares positivos a cáncer de colon u otros factores de riesgo importantes, la detección normalmente inicia durante la década de los 40 años.
Los estudios poblacionales revelan que las tasas de cáncer de colon aumentan entre la gente menor de 50 años.  Los casos que se presentan entre los jóvenes ahora representan más de 10 por ciento de todos los cánceres de colon.  Algunos factores ambientales, cambios en la alimentación y en el estilo de vida, así como una tendencia nacional hacia la obesidad podrían contribuir a dicho aumento.  Además, parece que el cáncer de colon que aflora en la juventud afecta con mayor frecuencia a los afroamericanos que a otros grupos étnicos.
Los síntomas más comunes de cáncer de colon son sangrado rectal y cólico en la parte inferior del abdomen.  Otros síntomas que ofrecen indicios son: cambios en la consistencia de las heces, estreñimiento, diarrea y pérdida de peso.  Cuando un análisis de sangre revela anemia nueva y reciente, eso generalmente suele indicar que existe un tumor en el colon.
Desgraciadamente, casi nunca se cree que la causa de los síntomas mencionados entre gente menor de 50 años sea el cáncer de colon y, por ello, el diagnóstico de la enfermedad podría retrasarse.  Las estadísticas revelan que, entre los jóvenes, se tiende a diagnosticar cáncer de colon cuando éste ya se encuentra en etapas más avanzadas.  Por eso, es muy importante que toda persona que presente síntomas de cáncer de colon, sobre todo sangrado rectal y cólico constante en la parte inferior del abdomen, busque asesoría médica, sea cual sea su edad.
Tomado de Vida y Salud