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lunes, 23 de abril de 2012

El estreñimiento puede ser el culpable de que los niños mojen la cama

 
Los niños que mojan la cama-fenómeno conocido como enuresis-pueden tener otro problema en el que nadie piensa por lo general: estreñimiento. Aquí te contamos qué tiene que ver la frecuencia de las evacuaciones de heces fecales en los niños, con mojar la cama durante las noches.

Muchos padres de familia se queman la cabeza pensando cuál es la causa de que su hijito o hijita se orine en la cama. Han pasado horas y horas enseñándole a ir al baño, limitan la cantidad de líquidos que le dan antes de irse a la cama y nada… el resultado no cambia. Noche tras noche, la cama está mojada. Y dejar los pañales se hace una tarea de titanes.

Las posibles causas de la enuresis, como se conoce en el ámbito médico a este fenómeno, pueden ser las siguientes:
  • Maduración lenta de las conexiones nerviosas entre el cerebro y la vejiga
  • Capacidad pequeña de la vejiga
  • Poca producción de la hormona antidiurética durante la noche, la cual ayuda a que los riñones liberen menos agua mientras dormimos.
  • Preocupación o angustia
  • Sueño demasiado profundo
  • Infecciones urinarias
  • Factores genéticos
Pero, ¿qué pasa cuando se han descartado todas estas posibles causas y tu hijo(a) sigue mojando la cama? Tal vez se trate de algo que no habías considerado: el estreñimiento influye en que tu pequeño(a) se orine en la cama.

Esa es la conclusión a la que llegó un estudio pequeño realizado por unos investigadores del Centro Médico Bautista de la Universidad de Wake Forest, en Estados Unidos y que salió publicado en la revista Urology. Según los hallazgos, el estreñimiento no diagnosticado puede ser la causa de que muchos padres de familia hagan un gran esfuerzo, sin éxito para curar al niño o a la niña de la enuresis.

Durante el estudio, los investigadores encontraron que 30 niños y adolescentes entre los 5 y los 15 años de edad que sufrían de enuresis, tenían una cantidad significativa de heces en el recto. Esto, a pesar de que muchos reportaron tener hábitos intestinales normales. Luego de ser sometidos a una terapia con laxantes durante 3 meses, 25 de los niños se curaron de la enuresis.

Los resultados, según los autores del estudio, demuestran que tener demasiadas heces en el intestino grueso (o colon) reduce la capacidad de la vejiga. Así que si alguno de tus hijos aún moja la cama, piensa si está ligado a un problema de estreñimiento y consulta con tu médico. Tal vez ahí encuentres la solución y por fin, los pequeños amanezcan con la cama seca.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 25 de diciembre de 2011

La vejiga hiperactiva puede afectar tu vida sexual

Imagen tomada de internet

Si tienes ganas de orinar con mayor frecuencia o sientes urgencia por hacerlo, tal vez tengas vejiga hiperactiva, una condición que puede afectar tu vida cotidiana e incluso tu vida sexual. Las mujeres son más propensas a sufrir de este problema. Entérate.

La sensación de orinar se origina en la vejiga. A medida que ésta se llena, envía la señal al cerebro de que es hora de vaciarla. Por lo general, una persona orina cada 2 o 3 horas durante el día, o con más frecuencia, dependiendo de cuántos líquidos consume. Sin embargo, algunas personas sufren de “vejiga hiperactiva” cuando presentan cambios en las funciones de la vejiga, tales como la necesidad de orinar más seguido, la urgencia de hacerlo apenas se sienten ganas, la necesidad de hacerlo con frecuencia durante la noche o inmediatamente después de que se ha vaciado la vejiga.

Si es tu caso, sabrás que la vejiga hiperactiva puede interferir seriamente en tu vida cotidiana y también en tu vida íntima. Se estima que cerca de 30 millones de personas en Estados Unidos – en especial las mujeres – padecen de vejiga hiperactiva y esto puede causar que el sexo sea doloroso. Además, puede hacer que las relaciones sexuales causen vergüenza y estrés si no se controla la orina en el momento del sexo o el orgasmo.

Las causas de la incontinencia urinaria son variadas:
  • Infecciones del tracto urinario
  • Embarazo
  • Condiciones neurológicas
  • Efectos secundarios a los medicamentos
Las mujeres por lo general son las que reportan problemas con incontinencia urinaria debido a la vejiga hiperactiva, sin embargo, son pocas las que hablan de este tema libremente, especialmente cuando les afecta su vida sexual. Varias investigaciones al respecto lo demuestran y por eso les sugieren a los especialistas que sean ellos quienes les pregunten a las pacientes acerca de si su vida íntima se ve afectada por esta condición.

Varios estudios realizados en la última década, publicados por la Asociación Americana de Urólogos encontraron que las mujeres que experimentan incontinencia urinaria, eran menos activas sexualmente. Tal vez, dicen los expertos, porque evitan pasar por la ‘vergüenza’ y entonces prefieren abstenerse.

Si tú eres de las que padeces de dolor abdominal importante quizá debido a la incontinencia urinaria y esto te impide disfrutar de tu vida sexual, consulta con tu médico para que te recomiende el tratamiento acorde a las causas de tu vejiga hiperactiva.

Lo importante es que hables de tu problema abiertamente para poder solucionarlo. No te avergüences: por tu salud sexual, bien vale la pena hablarlo.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 28 de agosto de 2011

¿Importa o no el tamaño de la vagina?


Tradicionalmente han sido los hombres los preocupados – y hasta obsesionados – con el tamaño de su órgano sexual. ¿Les preocupa a las mujeres el tamaño de su vagina? A muchas sí, especialmente después de varios alumbramientos. ¿Debería importarles o no? ¿Influye el tamaño en el placer que experimentan ella o su pareja en la relación sexual? Exploremos un poco el asunto para despejar las dudas.
Graciela ha disfrutado siempre las relaciones con su esposo, pero desde el nacimiento de su cuarto hijo – todos nacidos por parto natural, por cierto – siente menos placer y le parece que su vagina se ha distendido.  Por pudor, no ha comentado con nadie lo que le pasa, ni siquiera a su ginecólogo.
A Marisa le pasa lo contrario: siente molestias y hasta dolor durante la penetración y se pregunta si su vagina es demasiado pequeña. Muchas mujeres como Graciela y Marisa se preocupan por el tamaño de su vagina y si éste afecta su capacidad de recibir y dar placer en el encuentro sexual, pero no se sienten cómodas hablando de este tema ya sea por vergüenza, por inhibiciones o por un tabú de índole cultural. Además de ser un tema poco comentado, la relación entre tamaño y función/satisfacción sexual no ha sido extensamente estudiada tampoco, pero sí hay datos concretos que podemos analizar. Veamos.
¿Existe un tamaño de vagina “promedio”? Las medidas usadas con mayor frecuencia son las que provienen de un estudio realizado en 1960 por Masters and Johnson’s en el que se midieron las vaginas de 100 mujeres que nunca habían estado embarazadas.  Según el estudio el tamaño de la vagina, sin estímulo, oscila entre 2.75  a 3 ¼ pulgadas (6.5 a 8 cm).  Cuando se estimula sexualmente, el tamaño de la vagina aumenta y puede oscilar entre 4.25 a 4.75 pulgadas (10 a 11.5 cm).
Además del largo, hablemos del ancho… La vagina es un órgano elástico capaz de adaptarse a distintas condiciones: es lo suficientemente estrecha como para sostener un tampón sin que éste se  corra o se salga y a la vez capaz de estirarse y expandirse lo mismo para dar entrada al pene como para permitir que pase el bebé en el momento del nacimiento.
Cuando se estira demasiado.  Es precisamente después de cada nacimiento que la vagina comienza a distenderse, cambia de tamaño y es cuando las mujeres empiezan a sentir los cambios y las molestias. Mientras más embarazos se tengan, más aumentan las probabilidades del ensanchamiento de la vagina, especialmente después de partos difíciles y prolongados. Vale la pena aclarar que la frecuencia de la relación sexual no cambia el tamaño de la vagina, como algunas personas creen.  Eso no es cierto. No importa cuántas veces se practique el sexo, o cuantas parejas haya tenido la mujer, el tamaño de su vagina no va a cambiar. Los embarazos y alumbramientos sí cambian el tono muscular de la vagina y este factor sí puede influir en la satisfacción sexual de ambos miembros de la pareja.
¿Qué consecuencias puede traer una vagina distendida? Hay varias y son:
  • las relaciones sexuales son menos satisfactorias para la mujer o para su pareja
  • el aire puede entrar o salir de la vagina, provocando un sonido incómodo y bochornoso
  • algo mucho peor: los músculos y ligamentos alrededor de la vagina se distienden y pueden ocasionar un prolapso (o descendimiento) de órganos como el útero o la vejiga.
En el caso de un prolapso, es necesario visitar al médico general o al ginecólogo para discutir el tratamiento, que la mayoría de las veces involucra la cirugía. Si éste es tu caso, no te abandones y acude enseguida. Cuando el caso se trata de una distención muscular o de los ligamentos, se puede aliviar muchísimo practicando ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Estos son los llamados “ejercicios de Kegel”, que se recomiendan a todas las mujeres que han dado a luz después del parto. Ahora te explicamos cómo hacerlos:
  1. Comienza por familiarizarte con los músculos que tienes que contraer: imagínate por un momento que tienes muchas ganas de orinar y que necesitas aguantar hasta que llegues al baño. Para evitar la salida del orine, contraes los músculos alrededor de la uretra. Esos son exactamente los músculos que tienes que contraer.
  2. Contrae y mantén la contracción durante 10 segundos.
  3. Relaja los músculos durante otros 10 segundos.
  4. Contrae los músculos de nuevo durante 10 segundos.
  5. Continúa los intervalos de contracción y relajamiento durante 5 minutos más o menos.
  6. Repite los ejercicios cuatro veces al día (o siempre que puedas). Puedes hacerlo lo mismo de pie que sentada o acostada.
¿Y si la vagina es demasiado pequeña o estrecha? Estadísticamente es muy poco probable que la vagina sea demasiado corta. Entre los síntomas que las mujeres asocian con una vagina pequeña   están las molestias o dolores en el momento de la penetración, pero la mayoría de las veces esto se debe a una insuficiente o indebida estimulación antes de la penetración o a distintos grados de vaginismo, una condición que no tiene nada que ver con el tamaño de la vagina. Se debe a la contracción involuntaria de los músculos vaginales lo que provoca dolor durante las relaciones sexuales. Tiene causas físicas y psicológicas, y debe consultarse al ginecólogo para resolverlo.
¿Afecta el tamaño de la vagina la calidad de las relaciones sexuales? Descartando el caso de un prolapso, definitivamente no. Tanto el tamaño de la vagina como el del pene, en realidad poco tienen que ver con la satisfacción que experimenta la pareja durante el encuentro sexual y ésta depende en gran parte de las actitudes, expectativas y habilidades ante el sexo, así como del estado general de la relación de pareja fuera del dormitorio.
Como ves, la calidad, como en tantas otras áreas de la vida, poco tiene que ver con cantidad o  tamaño. Las dimensiones de la vagina no son la excepción. Si experimentas trastornos después de un embarazo, o las relaciones sexuales te provocan molestia o dolor, consulta con tu ginecólogo. Si no, disfruta de la relación con tu pareja sin preocuparte por cosas tan relativamente poco importantes como el tamaño.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 19 de agosto de 2011

El largo de los dedos y la relación con el largo del pene (y con la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata)


Un estudio reciente  ha encontrado una relación entre la longitud del pene y el largo de los dedos, específicamente, del dedo índice y  anular de la mano derecha de los hombres. Aquí te contamos más sobre este hallazgo y cómo puede ayudar al desarrollo científico este dato que parece más bien curioso. Entérate de estos detalles y deja de hacerte problema. ¿No se te ocurrirá usar guantes para tu próxima cita romántica, o si?
Si vas a dejar que alguien te lea las manos, quizás prefieras que no sea una mujer, ya que puedes revelarle algo más que tu futuro: ¡la longitud de tu pene! Así lo ha detectado un estudio reciente desarrollado por científicos de Corea del Sur, según el cual la diferencia entre el largo de los dedos índice y anular estaría relacionada con la longitud del pene.
Los científicos consideran que esta relación viene determinada desde la mismísima gestación, etapa en que las altas concentraciones de la hormona testosterona (o la hormona masculina) estimulan una mayor actividad testicular y conducen a una proporción de los dedos más baja en el bebé en desarrollo.
Específicamente, los investigadores del Departamento de Urología del Hospital Gil de la Universidad de Gacheón, Corea del Sur, encontraron que cuando la proporción del largo de los dedos índice y anular de la mano derecha es más baja, más largo suele ser el pene. Para ello consideraron lo que se denomina “proporción de los dedos”, que se calcula dividiendo la longitud del dedo índice por la del dedo anular.
¡Espera un momento! Antes de comenzar a hacer cuentas, recuerda que los hombres suelen preocuparse por el tamaño de su pene (algo que a las mujeres no les importa tanto, en verdad), a pesar de que la mayoría lo tiene de un tamaño promedio. Esto es, con una longitud de 2,5 a 10 centímetros (1 a 4 pulgadas) en estado de flacidez.
Por supuesto, estos hallazgos no te ayudarán a cambiar el tamaño de tu pene (para ello existen varios métodos más o menos eficaces que ya explicamos en otro artículo de vidaysalud.com), pero sí ayudan a comprender cómo los genes que influyen en la producción de las hormonas como la testosterona, se relacionan con el desarrollo de las extremidades (los brazos y las piernas) y de los sistemas como el urológico (que tiene que ver con el aparato genital masculino, los riñones, la vejiga, etc.). A la vez, se espera que una mayor comprensión de estos mecanismos resulte útil para seguir investigando condiciones clínicas relacionadas con problemas del desarrollo en los hombres.

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