- Incapacidad de iniciar el sexo o de disfrutarlo.
- Disfunción eréctil (DE) en los hombres.
- Disminución del deseo sexual.
- Incapacidad de llegar al orgasmo.
jueves, 5 de julio de 2012
Depresión y relación sexual: ¿pareja incompatible?
sábado, 9 de junio de 2012
Los ejercicios que mejoran tu vida sexual
- Mayor fuerza y resistencia muscular que te permite lograr y mantener las posiciones durante la relación íntima
- Mejor capacidad de oxigenación y mejor circulación del cuerpo, lo que mejora las erecciones y su potencia
- Un cuerpo ágil, tonificado y fuerte mejora tu autoestima y la imagen que tienes de ti mismo(a). Esa seguridad propia se traslada a la relación de pareja, ¿quieres algo más “sexy”?
- En particular para las hombres, las planchas o lagartijas (push ups): proponte realizar 3 series de 12 a 15 repeticiones cada una. Este es un ejercicio clásico que fortalecerá tus brazos, torso y abdomen. Si no puedes realizar todas las series, no importa. Comienza por una cantidad mínima. Irás ganando en fortaleza y resistencia con el tiempo.
- Para ambos sexos: los abdominales. Un vientre plano no es la única ventaja que obtienen, ya que los hombres y las mujeres ven una mejoría en la estabilidad y la fuerza para mantener las posiciones, así como espaldas más firmes. Los hombres en particular también lograrán un mejor empuje durante la penetración. Acuéstate sobre el suelo con las piernas flexionadas y los brazos flexionados detrás de la cabeza. Apoya la cabeza sobre las manos, barbilla hacia el techo. Ahora, lleva el torso hacia arriba, sin elevar las caderas del suelo, los músculos del abdomen tensos (procura no empujar la cabeza con los brazos para no lesionar la nuca). Realiza 3 series de 15 repeticiones cada una. Para evitar dolores de espalda, puedes trabajar tus músculos abdominales de pie. Párate con las piernas ligeramente separadas, los músculos del abdomen comprimidos, llevando el ombligo hacia adentro. Levanta una rodilla al mismo tiempo que tratas de tocarla con la mano opuesta. Repite por el otro lado. Puedes alternar el levantamiento de la rodilla una vez (sencillo), o hacerlo doble o triple, apoyándote fuertemente en la pierna contraria.
- Elevaciones de cadera (también se conocen como puente o bridge): los dos miembros de la pareja pueden fortalecer los glúteos, la pelvis, la parte baja de la espalda y la parte posterior de los muslos. Acuéstate sobre un colchón en el suelo, flexiona las piernas y coloca los talones cerca de los glúteos. Ahora, levanta la cadera, contrae los glúteos (abdominales tensos, tratando de llevar el ombligo hacia adentro) y sostén la posición durante 3 a 4 segundos. Baja las caderas al suelo y repite. Como meta, proponte realizar 3 series de 15 repeticiones cada una. Estos ejercicios fortalecen los músculos de la pelvis lo que ayuda a intensificar las contracciones durante el orgasmo.
- Las sentadillas (o squats): ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, brazos a lo largo del cuerpo (puedes hacerlas con pesas o sin ellas). Flexiona las rodillas, llevando hacia atrás la pelvis (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria). Vuelve a la posición inicial y repite el movimiento. Puedes realizarlas con las piernas separadas o juntas. Evita inclinar el torso hacia adelante. Todo el movimiento se realiza con la cadera, llevándola hacia atrás mientras flexionas las rodillas. Con este ejercicio fortaleces los glúteos y los muslos, lo que te dará más empuje en la cadera, más resistencia y más fuerza para practicar otras posiciones en el encuentro sexual. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones cada una.
viernes, 20 de abril de 2012
Furumbao.
domingo, 18 de marzo de 2012
¿Qué pasa en mi cuerpo durante el sexo? – Las etapas del ciclo de respuesta sexual
- Se aumenta la tensión muscular.
- Se acelera el ritmo del corazón y la respiración.
- Aparece rubor (enrojecimiento) en la piel, en forma de manchas rojas en el pecho y en la espalda.
- Los pezones de endurecen o se ponen erectos.
- Se incrementa el flujo de la sangre a los genitales, lo que hace que se hinchen el clítoris y los labios vaginales interiores de la mujer. El útero se eleva, tirando de la vagina y haciéndola más voluminosa. En el hombre se produce la erección del pene, la piel del escroto se tensa y aumenta de grosor, y los testículos se sitúan más arriba del escroto.
- Empieza la lubricación vaginal en la mujer.
- Los senos de la mujer se vuelven más llenos, y las paredes vaginales empieza a hincharse. Aparece el rubor sexual en los senos.
- Los testículos del hombre se hinchan, su escroto se contrae y empieza a segregar un líquido lubricante (este líquido lubricante es parte del semen y contiene espermatozoides. Si la mujer no desea un embarazo, debe protegerse aunque todavía no haya ocurrido la eyaculación).
- Los cambios que empezaron en la fase anterior se intensifican.
- La vagina sigue hinchándose, debido al incremento del flujo de la sangre, y las paredes vaginales toman un tono rojo oscuro.
- El clítoris de la mujer se vuelve muy sensible, hasta el punto de que el contacto puede producirle dolor, y se retrae bajo el capuchón del clítoris para evitar la estimulación directa del pene. El rubor sexual de ambos se difunde al pecho, al abdomen, a la cara, etc.
- Los testículos del hombre aumentan de tamaño, la cabeza del pene aumenta de diámetro y el glande intensifica su color. Se produce la emisión (la salida) del líquido seminal.
- La respiración, el ritmo del corazón y la presión arterial siguen aumentando.
- Se aumenta la tensión muscular, y los espasmos musculares pueden empezar en los pies, en la cara y en las manos.
- Empiezan las contracciones musculares involuntarias. En la mujer, se producen contracciones rítmicas de la vagina. El útero se contrae al mismo ritmo de las contracciones vaginales. En los hombres, las contracciones rítmicas de la próstata y del pene se producen más rápidamente, y resultan en la eyaculación del semen. Van decreciendo en intensidad y en frecuencia después de las primeras emisiones.
- La presión arterial, el rimo cardíaco y la frecuencia de la respiración están en su mayor intensidad.
- Se producen espasmos musculares en los pies.
- Hay una poderosa y repentina liberación de la tensión sexual.
- El “rubor sexual” puede aparecer en todo el cuerpo.
- Durante la resolución, desaparecen los espasmos musculares, y el cuerpo regresa lentamente a su nivel de funcionamiento normal. Las partes que se hincharon o que tuvieron erección vuelven a su tamaño y a su color previos.
- En las mujeres desparecen el rubor y la hinchazón de los pezones y de los senos, y el clítoris recupera su posición. En los hombres, luego de la eyaculación, la erección desaparece progresivamente. El rubor desaparece inmediatamente después del orgasmo.
- El esfuerzo anterior deja cubiertos de sudor a los dos miembros de la pareja.
- Algunas mujeres, si reciben en este momento más estímulo sexual, pueden regresar con rapidez a la fase del orgasmo y pueden experimentar orgasmos múltiples. Los hombres necesitan un tiempo de recuperación después del orgasmo, llamado “período refractario”, durante el cual no pueden llegar de nuevo al orgasmo. La duración de este período varía de un hombre a otro, y generalmente se alarga con la edad.
- Esta fase se caracteriza por una sensación de bienestar, de intimidad más estrecha entre los dos y a menudo fatiga.
domingo, 5 de febrero de 2012
¿Tienes problemas con la eyaculación?
sábado, 4 de febrero de 2012
Los ejercicios que mejoran tu vida sexual
- Mayor fuerza y resistencia muscular que te permite lograr y mantener las posiciones durante la relación íntima
- Mejor capacidad de oxigenación y mejor circulación del cuerpo, lo que mejora las erecciones y su potencia
- Un cuerpo ágil, tonificado y fuerte mejora tu autoestima y la imagen que tienes de ti mismo(a). Esa seguridad propia se traslada a la relación de pareja, ¿quieres algo más “sexy”?
- En particular para las hombres, las planchas o lagartijas (push ups): proponte realizar 3 series de 12 a 15 repeticiones cada una. Este es un ejercicio clásico que fortalecerá tus brazos, torso y abdomen. Si no puedes realizar todas las series, no importa. Comienza por una cantidad mínima. Irás ganando en fortaleza y resistencia con el tiempo.
- Para ambos sexos: los abdominales. Un vientre plano no es la única ventaja que obtienen, ya que los hombres y las mujeres ven una mejoría en la estabilidad y la fuerza para mantener las posiciones, así como espaldas más firmes. Los hombres en particular también lograrán un mejor empuje durante la penetración. Acuéstate sobre el suelo con las piernas flexionadas y los brazos flexionados detrás de la cabeza. Apoya la cabeza sobre las manos, barbilla hacia el techo. Ahora, lleva el torso hacia arriba, sin elevar las caderas del suelo, los músculos del abdomen tensos (procura no empujar la cabeza con los brazos para no lesionar la nuca). Realiza 3 series de 15 repeticiones cada una. Para evitar dolores de espalda, puedes trabajar tus músculos abdominales de pie. Párate con las piernas ligeramente separadas, los músculos del abdomen comprimidos, llevando el ombligo hacia adentro. Levanta una rodilla al mismo tiempo que tratas de tocarla con la mano opuesta. Repite por el otro lado. Puedes alternar el levantamiento de la rodilla una vez (sencillo), o hacerlo doble o triple, apoyándote fuertemente en la pierna contraria.
- Elevaciones de cadera (también se conocen como puente o bridge): los dos miembros de la pareja pueden fortalecer los glúteos, la pelvis, la parte baja de la espalda y la parte posterior de los muslos. Acuéstate sobre un colchón en el suelo, flexiona las piernas y coloca los talones cerca de los glúteos. Ahora, levanta la cadera, contrae los glúteos (abdominales tensos, tratando de llevar el ombligo hacia adentro) y sostén la posición durante 3 a 4 segundos. Baja las caderas al suelo y repite. Como meta, proponte realizar 3 series de 15 repeticiones cada una. Estos ejercicios fortalecen los músculos de la pelvis lo que ayuda a intensificar las contracciones durante el orgasmo.
- Las sentadillas (o squats): ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, brazos a lo largo del cuerpo (puedes hacerlas con pesas o sin ellas). Flexiona las rodillas, llevando hacia atrás la pelvis (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria). Vuelve a la posición inicial y repite el movimiento. Puedes realizarlas con las piernas separadas o juntas. Evita inclinar el torso hacia adelante. Todo el movimiento se realiza con la cadera, llevándola hacia atrás mientras flexionas las rodillas. Con este ejercicio fortaleces los glúteos y los muslos, lo que te dará más empuje en la cadera, más resistencia y más fuerza para practicar otras posiciones en el encuentro sexual. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones cada una.
domingo, 25 de diciembre de 2011
La vejiga hiperactiva puede afectar tu vida sexual
- Infecciones del tracto urinario
- Embarazo
- Condiciones neurológicas
- Efectos secundarios a los medicamentos
jueves, 1 de diciembre de 2011
Cómo afecta la diabetes la salud sexual de la mujer
- Limita tu consumo de alcohol, ya que éste puede reducir tu nivel de glucosa en la sangre demasiado rápido. Si deseas tomar un trago, que no pase de uno (si te lo permite tu médico) y acompáñalo con comida o una merienda ligera para limitar el efecto del alcohol en la glucosa en la sangre. Nunca bebas con el estómago vacío.
- Comunícate abiertamente con tu pareja para que entienda las razones de tu falta de apetito sexual y de paso, exploren otras avenidas: paseos, otras actividades románticas que promuevan la intimidad y la cercanía de la pareja en el plano emocional. Todo eso los ayudará más tarde en la relación física.
- Busca ayuda, especialmente a través de tu médico o de tu ginecólogo. No temas a hacer preguntas ni creas que tu problema es único. Pregunta qué productos puedes usar sin peligro para contrarrestar la resequedad vaginal o las infecciones vaginales.
- Trata de mantener el nivel de azúcar en la sangre por debajo del valor máximo aceptado. Para eso, además de seguir las indicaciones particulares que te dé el médico (ya que posiblemente debas tomar medicina a diario), nada mejor que seguir una dieta saludable acompañada de una rutina de ejercicios.
jueves, 9 de junio de 2011
La distancia entre el ano y los genitales puede influir en la fertilidad masculina
- Trastornos con los espermatozoides: pueden no estar bien desarrollados, tener una forma anormal o pueden no moverse bien. También, puede ocurrir que los espermatozoides sean normales pero que la cantidad no se produzcan suficientes (oligospermia) o que directamente no se produzca (azoospermia).
- Varicocele: se produce cuando hay venas dilatadas en el escroto, que inhiben el desarrollo de los espermatozoides porque evitan que haya un flujo adecuado de sangre. Se detecta fácilmente durante un examen físico y es la causa más común infertilidad masculina que se puede corregir.
- Eyaculación retrógrada: ocurre por una falla de los nervios y los músculos del cuello de la vejiga o de los músculos responsables de la apertura en la uretra, estos no se cierran durante el orgasmo, lo que hace que el semen retroceda hasta la vejiga en vez de salir por el pene. A veces se puede reconocer porque el hombre tiene la orina turbia luego de la eyaculación y la eyaculación es más pequeña o es una eyaculación conocida como “seca” cuando se tiene el orgasmo.
- Tener algún bloqueo que impida la salida de los espermas. Puede deberse a una variedad de factores como infecciones repetidas, cirugía, inflamación u otros problemas de desarrollo.
- Tener alguna enfermedad, lesión o problema crónico de salud.
- Tener infertilidad inmunológica. Causada por el sistema de defensas del hombre contra sus propios espermatozoides.
- Medicamentos (como algunos de los que se utilizan para tratar artritis, depresión, problemas digestivos, infecciones, hipertensión y cáncer), que pueden afectar la producción y la función de los espermas, así como la eyaculación.
- Otros factores relacionados con el estilo de vida, como fumar cigarrillos, el uso de esteroides, el abuso del alcohol y/o drogas ilegales, la edad, el estrés, el peso y la deficiencia de vitaminas.
miércoles, 6 de abril de 2011
Cómo mantener la intimidad al avanzar en edad
martes, 5 de abril de 2011
Los hombres también fingen orgasmos
- presumir potencia sexual: dicen haber eyaculado cuando ella llega al orgasmo y luego van por un segundo coito o fingen el segundo orgasmo porque no son capaces de alcanzarlo.
- ahorrar energía: para utilizarla con alguna amante (o a la inversa, fingen con la amante para utilizarlo con su mujer) o para masturbarse, por ejemplo.
- temor al embarazo.
- ir en búsqueda del orgasmo simultáneo.
- incapacidad de la compañera de llegar al orgasmo.
sábado, 5 de febrero de 2011
El sexo, un gran aliado para la buena salud de las mujeres

El ejercicio es importante para mantenerse sano y resulta que el sexo lo podría ser también para las mujeres aún en la menopausia. Si bien se suele considerar que la sexualidad femenina es más importante en algunos momentos de la vida, un grupo de investigadores australianos realizó un estudio que les permitió romper con este mito y descubrió que la satisfacción sexual está directamente asociada con un mayor bienestar general y con una amplia vitalidad en todas las etapas de la mujer, ya sea antes o después de la menopausia.
Para medir la satisfacción o falta de satisfacción, los investigadores tomaron en cuenta la frecuencia de los encuentros sexuales considerados como satisfactorios, por un grupo de mujeres de entre 20 y 65 años. Esto se realizó considerando que muchas mujeres mantienen una vida sexual activa pero no están contentas con ella.
Al hablar con las mujeres que no estaban satisfechas, notaron que los problemas sexuales se concentraban en la falta de deseo e interés o en la pérdida del gozo y del placer. Por su parte, las mujeres con una vida sexual plena mostraron una vitalidad y bienestar marcadamente superior.
Como te contamos en uno de nuestros informes especiales, el mantener y disfrutar de una buena vida sexual tiene varios beneficios para la salud, comenzando por que te ayuda a estar en forma: es una buena alternativa de quemar calorías, de hecho, se estima que con media hora de sexo puedes quemar 85 calorías o más.
Otros beneficios que el sexo puede brindarle a tu salud incluyen:
- Reduce el estrés, ya que cuando tienes un orgasmo se liberan grandes cantidades de la hormona oxitocina (que hace que te sientas revitalizado y dejes a un lado tus preocupaciones) y aumenta la producción de endorfina (una hormona conocida por mejorar el estado de ánimo).
- Controla el dolor, por ejemplo las jaquecas, ya que al tener un orgasmo tu cuerpo libera la oxitocina y aumenta la endorfina, haciendo que la sensación de dolor disminuya.
- Incrementa tus defensas. Algunos estudios demuestran que, como durante el sexo hay un intercambio de bacterias, aumenta el desarrollo de anticuerpos y la actividad del sistema de defensas del organismo.
- Ayuda a dormir mejor, también gracias a la liberación de oxitocina.
- Ayuda a controlar la orina, ya que fortalece los músculos pélvicos. Muchas mujeres tienen problemas para controlar la orina, lo que se conoce como incontinencia, ya sea luego de un parto o por la edad. Para resolverlo se recomiendan los denominados ejercicios de Kegel, que involucran los mismos músculos que utilizas cuando tienes relaciones sexuales.
- Puede mejorar la postura, ya que fortalece los músculos abdominales y los glúteos, que sostienen la espalda.
Ahora que conoces estos beneficios, es tiempo de erradicar esos falsos conceptos que circulan sobre el sexo y la actividad sexual, que a veces hasta pueden generar problemas para las mujeres.
Si bien es común que puedas tener problemas sexuales en algún momento, estos no deberían durar más de algunas semanas o meses ni generar angustia (para ti o para tu pareja). Toma nota de ellos para que puedas enfrentarlos y encontrar soluciones:
- Falta de deseo sexual
- Incapacidad de lograr excitación
- Falta de orgasmo o clímax sexual
- Relaciones sexuales dolorosas
Estos problemas pueden tener causas físicas (como diabetes, trastornos nerviosos o problemas hormonales) o psicológicas (como depresión o traumas sexuales en el pasado). Cualquiera que sea la causa, puedes buscar ayuda especializada en esas áreas para poder dejar esos problemas atrás y hacer del sexo una experiencia placentera que puedas disfrutar.
Los prejuicios también pueden jugar en contra de tu actividad sexual. Si esto te pasa, luego de leer esta columna ya puedes comenzar a olvidarte de ellos y a disfrutar de una vida sexual plena, o busca ayuda, si necesitas. Y a partir de ahora, recuerda que el sexo es bueno para tu salud, disfrútalo. Eso sí, hazlo responsablemente.
Tomado de Vida y Salud



