DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta intimidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta intimidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de diciembre de 2011

Que la burla y el acoso por compañeros o compañeras no hagan que bajen tus calificaciones


Es comprensible que no puedas concentrarte y que tu rendimiento escolar se vea afectado si tus compañeros o compañeras en el colegio te acosan o te molestan. Si estás en esta situación, debes saber que está en tus manos resolver la situación: hay muchas cosas que puedes hacer y no necesitas estar solo(a) en este proceso. Esta es una llamada de aviso para ti y para tus padres: pide ayuda y busca una solución segura.

¡Ánimo! Las cosas pueden y van a mejorar. El soportar las burlas de tus compañeros o de otros chicos del colegio es muy difícil y puede ser doloroso. Hasta es posible que debas tolerar amenazas que pueden asustarte y hacer que llores una tarde completa o que pases la noche en vela angustiado y pensando en qué puedes hacer para evitarlos.

Si te está pasando algo así, entonces eres víctima de acosos e intimidaciones que pueden afectar no sólo tu estado de ánimo sino también tus calificaciones y incluso, el desarrollo de tu personalidad.

Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, ha encontrado que los adolescentes de secundaria que sufren acoso por parte de sus compañeros tienen retrocesos en sus calificaciones, en especial cuando se trata de los alumnos de origen afroamericano o latino, que son discriminados.

Para llegar a estos resultados, los investigadores compararon los índices académicos de 9.590 estudiantes de 580 secundarias de ese país, a los que se les preguntó si habían experimentado acoso en el décimo curso (primero de preparatoria). Así descubrieron que, comparado con quienes no fueron acosados, los niños acosados experimentaron un descenso de 0.049 puntos en su índice académico entre el noveno y el doceavo curso.

Además, según este estudio que fue presentado en la reunión anual de la Asociación Americana de Sociología (American Sociological Association), el efecto del acoso fue más notorio entre los estudiantes afroamericanos e hispanos con alto rendimiento. Por ejemplo, los estudiantes afroamericanos que tenían un índice académico de 3,5 en el noveno curso y fueron acosados en el décimo tuvieron un descenso de 0,3 puntos para el doceavo. El descenso fue de 0,5 puntos para los estudiantes hispanos que tenían un índice académico de 3,5 y que fueron acosados en el décimo curso.

Esta es una de las razones por las cuales debes estar alerta y tener el coraje de enfrentar situaciones difíciles o riesgosas, de las cuales muchas veces no podrás salir sin ayuda, ya sea de otro compañero y especialmente de los adultos como tus padres, tus profesores y los directores de tu colegio.

Recuerda que puedes ser acosado o intimidado de diferentes maneras, tanto en el mundo físico como a través de las redes sociales, donde fácilmente puedes quedar expuesto ante el resto de tus compañeros.

A veces, incluso, la intimidación puede confundirse con camaradería y en realidad no es más que presión. Por ejemplo, si tu grupo de amigos te insiste que hagas algo que no quieres hacer o se burlan de ti porque no le encuentras la gracia a algo que para ellos puede ser signo de poder en el colegio, como molestar a otro compañero tímido que acaba de ingresar al curso.

Si deseas seguir leyendo, pincha aquí

martes, 5 de abril de 2011

Los hombres también fingen orgasmos


Mucho se habla de la sexualidad en la mujer y de su capacidad para fingir orgasmos. Por el contrario, es poco lo que se sabe al respecto de los hombres. Sin embargo, algunos estudios comenzaron a indagar sobre este tema y detectaron que, si bien la erección hace que fingir un orgasmo sea más difícil, algunos se las buscan para lograrlo. Aquí te contamos más detalles sobre la sexualidad masculina y por qué los hombres también fingen orgasmos.
Aunque parezca extraño y hasta complicado, los hombres también pueden y se las buscan para fingir orgasmos. Algunas encuestas analizan esta actitud en personas de ambos sexos y han detectado que la causa principal que lleva a los hombres y las mujeres a fingir el orgasmo es esperar a que el acto sexual culmine sin herir los sentimientos del o la compañera.
Así, por ejemplo, un estudio reciente desarrollado por unos psicólogos de la Universidad de Kansas, en los Estados Unidos, detectó que tanto los hombres como las mujeres pueden fingir el orgasmo cuando hay penetración durante el acto sexual. Por el contrario, esto ocurre menos cuando el placer se brinda o se recibe mediante otro tipo de estimulo, ya sea manual u oral. Los especialistas consideran que una razón para que esto sea así es que las expectativas de llegar al orgasmo durante la penetración son mayores que de otro modo.
Entre los hombres encuestados, el motivo principal para simular fue que el orgasmo estaba tardando demasiado y deseaban terminar el acto sexual, seguido por la intención de no herir a su compañera o evitar consecuencias no deseadas.
Según los investigadores, en general hay un rasgo en común en todos los participantes que pretenden tener orgasmos y es que se sienten presionados durante el acto sexual. Esto les ocurre tanto a los hombres como a las mujeres por igual.
Para aliviar esta situación, una de las recomendaciones es redefinir lo que se considera una relación sexual exitosa a cualquier tipo de acto que te haga sentir bien contigo y con tu pareja y que mejore la relación entre ambos.
Paralelamente, otro ensayo desarrollado por un urólogo y sexólogo colombiano  Alonso Acuña, detectó que la causa principal para simular el orgasmo era lo que se denomina simulación por Síndrome de Eyaculación Inhibida, un trastorno que impide llegar al orgasmo (puede ser por diversas causas: edad, ansiedad, alcohol o segundo coito sin eyaculación).
Otras causas menos frecuentes fueron:
  • presumir potencia sexual: dicen haber eyaculado cuando ella llega al orgasmo y luego van por un segundo coito o fingen el segundo orgasmo porque no son capaces de alcanzarlo.
  • ahorrar energía: para utilizarla con alguna amante (o a la inversa, fingen con la amante para utilizarlo con su mujer) o para masturbarse, por ejemplo.
  • temor al embarazo.
  • ir en búsqueda del orgasmo simultáneo.
  • incapacidad de la compañera de llegar al orgasmo.
En síntesis, la causa que subyace a un engaño de este tipo se relaciona con un temor o una incapacidad de comunicarse, una paradoja si tenemos en cuenta que la comunicación es una de las bases fundamentales de cualquier relación sexual, por esporádica que sea.
En el caso del hombre, además, se suma la presión que agrega cierta idea popular machista de que un hombre siempre está preparado para eyacular, en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia. Tú sabes que esto no es así.
Entonces, ¿por qué no te quitas los miedos y las presiones? La clave es la comunicación. Anímate a hablar con tu compañera y anímala a ella también a que te cuente cuáles son sus preocupaciones o inhibiciones en la cama. El hablar con sinceridad al respecto los ayudará a los dos a mejorar en la intimidad y a disfrutar más del sexo y del acto sexual sin tener que fingir.
Tomado de Vida y Salud