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domingo, 18 de marzo de 2012

¿Qué pasa en mi cuerpo durante el sexo? – Las etapas del ciclo de respuesta sexual

Tu cuerpo reacciona de diferente forma a las distintas fases del ciclo de la respuesta sexual que el de tu pareja. Es importante que sepas cuáles son esas diferencias, porque eso te da las armas para hacer más intensa tu relación, y podría ayudarte a identificar las señales de cualquier problema sexual que se presente.

Una pareja que se acopla bien en el baile es algo digno de admirar: ambos se mueven al ritmo de la música, dan los pasos adecuados y hasta parece que pueden adivinar y anticipar los movimientos del compañero. Esa compenetración no se improvisa por más aptitudes que se tengan, se perfecciona. Pues bien, la relación amorosa es algo parecido a un baile en el que ambos conocen los pasos y se acoplan a la perfección. Los movimientos no tienen que ser idénticos, sólo hay que saber cuándo esperar o cuando acelerar, o dejarse llevar… todo en el momento debido.

Como las sinfonías, el ciclo sexual tiene sus etapas o fases. ¿Sabes cuáles son? Son exactamente cuatro: la excitación, el plateau (meseta), el orgasmo y la resolución. Tanto los hombres como las mujeres experimentan estas fases, pero a un ritmo diferente, por eso no siempre alcanzan el orgasmo a la misma vez). La intensidad y el tiempo de la respuesta varía según la persona, y el conocer esas diferencias te ayuda a comprender mejor las reacciones de tu cuerpo y el de tu pareja, y a intensificar la experiencia sexual. Por lo general el ciclo completo en la mujer dura unos 15 minutos, mientras que el hombre puede llegar al orgasmo mucho más rápidamente, entre 3 y 5 minutos. Por eso no hay que desesperarse ni pensar que no se está haciendo algo de forma adecuada si la pareja no puede alcanzar el orgasmo al mismo tiempo.

La fase 1: excitación. Esta fase puede durar desde algunos minutos hasta varias horas. Sus características:
  • Se aumenta la tensión muscular.
  • Se acelera el ritmo del corazón y la respiración.
  • Aparece rubor (enrojecimiento) en la piel, en forma de manchas rojas en el pecho y en la espalda.
  • Los pezones de endurecen o se ponen erectos.
  • Se incrementa el flujo de la sangre a los genitales, lo que hace que se hinchen el clítoris y los labios vaginales interiores de la mujer. El útero se eleva, tirando de la vagina y haciéndola más voluminosa. En el hombre se produce la erección del pene, la piel del escroto se tensa y aumenta de grosor, y los testículos se sitúan más arriba del escroto.
  • Empieza la lubricación vaginal en la mujer.
  • Los senos de la mujer se vuelven más llenos, y las paredes vaginales empieza a hincharse. Aparece el rubor sexual en los senos.
  • Los testículos del hombre se hinchan, su escroto se contrae y empieza a segregar un líquido lubricante (este líquido lubricante es parte del semen y contiene espermatozoides. Si la mujer no desea un embarazo, debe protegerse aunque todavía no haya ocurrido la eyaculación).
La fase 2: la meseta (o plateau), es el período entre la excitación inicial hasta el punto del orgasmo. ¿Qué ocurre aquí?
  • Los cambios que empezaron en la fase anterior se intensifican.
  • La vagina sigue hinchándose, debido al incremento del flujo de la sangre, y las paredes vaginales toman un tono rojo oscuro.
  • El clítoris de la mujer se vuelve muy sensible, hasta el punto de que el contacto puede producirle dolor, y se retrae bajo el capuchón del clítoris para evitar la estimulación directa del pene. El rubor sexual de ambos se difunde al pecho, al abdomen, a la cara, etc.
  • Los testículos del hombre aumentan de tamaño, la cabeza del pene aumenta de diámetro y el glande intensifica su color. Se produce la emisión (la salida) del líquido seminal.
  • La respiración, el ritmo del corazón y la presión arterial siguen aumentando.
  • Se aumenta la tensión muscular, y los espasmos musculares pueden empezar en los pies, en la cara y en las manos.

La fase 3: el orgasmo o el clímax del ciclo sexual. Es la fase más corta, y por lo regular dura sólo unos segundos. Sus características son:
  • Empiezan las contracciones musculares involuntarias. En la mujer, se producen contracciones rítmicas de la vagina. El útero se contrae al mismo ritmo de las contracciones vaginales. En los hombres, las contracciones rítmicas de la próstata y del pene se producen más rápidamente, y resultan en la eyaculación del semen. Van decreciendo en intensidad y en frecuencia después de las primeras emisiones.
  • La presión arterial, el rimo cardíaco y la frecuencia de la respiración están en su mayor intensidad.
  • Se producen espasmos musculares en los pies.
  • Hay una poderosa y repentina liberación de la tensión sexual.
  • El “rubor sexual” puede aparecer en todo el cuerpo.
La fase 4: resolución.
  • Durante la resolución, desaparecen los espasmos musculares, y el cuerpo regresa lentamente a su nivel de funcionamiento normal. Las partes que se hincharon o que tuvieron erección vuelven a su tamaño y a su color previos.
  • En las mujeres desparecen el rubor y la hinchazón de los pezones y de los senos, y el clítoris recupera su posición. En los hombres, luego de la eyaculación, la erección desaparece progresivamente. El rubor desaparece inmediatamente después del orgasmo.
  • El esfuerzo anterior deja cubiertos de sudor a los dos miembros de la pareja.
  • Algunas mujeres, si reciben en este momento más estímulo sexual, pueden regresar con rapidez a la fase del orgasmo y pueden experimentar orgasmos múltiples. Los hombres necesitan un tiempo de recuperación después del orgasmo, llamado “período refractario”, durante el cual no pueden llegar de nuevo al orgasmo. La duración de este período varía de un hombre a otro, y generalmente se alarga con la edad.
  • Esta fase se caracteriza por una sensación de bienestar, de intimidad más estrecha entre los dos y a menudo fatiga.
A grandes rasgos, esas son las cuatro etapas del ciclo de respuesta sexual que, explicadas así suenan un poco mecánicas, pero qué son diferentes en la realidad. Usa esta información para identificar esas señales en ti y en tu pareja en el próximo encuentro para que puedas disfrutar ese “baile” que sin duda será mucho más hermoso y gratificante cuando hay amor y deseos de complacerse mutuamente.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 13 de noviembre de 2011

Los adolescentes usan como guía la conducta sexual sana de los padres

Probablemente esto te tome de sorpresa: según un estudio realizado en Canadá, no son ni los amigos, ni los famosos ni los medios de comunicación los que más influyen en los hijos adolescentes a la hora de adoptar patrones sanos de conducta sexual. Ellos tienden a buscar esas guías y modelos en sus propios padres. Los resultados de este estudio ponen en evidencia la importancia de los padres, el hogar y la familia en la educación de los valores de los hijos y les recuerda a los padres otra más de sus responsabilidades: el dar un buen ejemplo.

Si piensas que tus hijos adolescentes no te toman en cuenta y sólo encuentras diferencias con ellos (la famosa “brecha generacional”), quizás sea el momento de que empieces a cambiar estas ideas y de que le prestes más atención, no sólo a tus hijos sino también a tus actos. ¿Por qué? Porque en esta etapa de su vida, los adolescentes de ambos sexos parecen tomar como referencia a sus padres, incluso hasta en las conductas sexuales.

Estos son los datos que se desprenden de un estudio reciente desarrollado en Canadá entre casi 1.200 adolescentes de 14 a 17 años de edad y más de 1.100 padres, y cuyos resultados se presentaron en la Conferencia Anual de la Sociedad Canadiense de Pediatría, en Quebec.

Según los resultados obtenidos por los investigadores, al ser consultados sobre su sexualidad, el 45 por ciento de los adolescentes consideraban a sus padres como modelo en comparación con el 32 por ciento que se guiaban por las conductas de sus amigos, y apenas un 15 por ciento dijo estar influenciado por celebridades.

Por otro lado, los padres subestimaron el impacto y la influencia que podían tener sobre sus hijos: el 78 por ciento de las madres respondió que pensaba que sus hijos se basaban en lo que hacían sus amigos a la hora de decidir qué comportamientos sexuales adoptar y muchas se quejaron de la falta de participación y compromiso de los padres en la educación sexual de los hijos.

Paralelamente, los investigadores también encontraron que los adolescentes que tomaban a sus padres como modelo a menudo provenían de familias en las cuales se hablaba de la sexualidad de una manera abierta y se les animaba a tener una sana vida sexual.

Esos mismos adolescentes que tenían un diálogo abierto con sus familias sobre el sexo y la sexualidad, demostraron ser los más prevenidos ante los riesgos y las consecuencias de las enfermedades de transmisión sexual.

¿Qué ocurre en tu casa? ¿Cómo es el diálogo con tus hijos adolescentes? ¿Te preocupa que puedan correr riesgos innecesarios? Anímate a hablar con ellos de una manera adulta, respetando sus ideas y tratando de entender sus temores y sus dudas.

Ten en cuenta que la adolescencia es una etapa de cambios continuos, mediante los cuales tus hijos están formando su identidad y van en camino a la adultez. Para ellos puede ser tan difícil pasar por esos cambios como para ti aceptarlos y acostumbrarte a que ya no tienes todo bajo control en sus vidas, porque han comenzado a tener sus propios gustos y sus propias ideas (que probablemente sean diferentes a las que tú quisieras que tengan).

¿Te parece imposible dialogar con ellos, te parecen reservados y silenciosos, sientes que no te cuentan nada ni comparten sus cosas contigo? Aprovecha y da el primer caso en abrir las vías de comunicación:

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viernes, 22 de julio de 2011

Una vida sexual plena durante la perimenopausia


La perimenopausia es la etapa que precede a la menopausia y tiene tan mala fama como su sucesora. Y no es para menos, ya que puede llegar acompañada por irregularidad de los períodos menstruales, cambios en el estado de ánimo, mal humor, confusión, calores, malestares y en algunos casos, disminución del apetito sexual. Si te encuentras cerca de esta etapa de la vida o estás atravesándola ya, y te preocupa de qué forma puede afectar tu relación de pareja, aquí te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a disfrutar de una vida sexual satisfactoria durante este proceso de cambio, además de sugerencias para aliviar los síntomas más molestos.
La perimenopausia es una etapa de transición que puede traer muchos cambios en tu vida, algunos de los cuales podrían afectar tu sexualidad y tu relación de pareja. Eso no significa que no puedas sentirte atractiva ni llevar una vida sexual activa y satisfactoria. Veamos qué puedes hacer:
  • Durante la perimenopausia comienzan a disminuir los niveles de estrógeno. Como consecuencia, el tejido vaginal va a ir cambiando, se hará más delgado y más reseco.  Esto podría causar molestias, y hasta dolor, durante la relación sexual. Si necesitas para mantener lubricada tu vagina, podrías experimentar usando lubricantes solubles en agua o a base de silicona, que se venden sin receta médica.
  • Tener relaciones sexuales regularmente resulta beneficioso en esta etapa. La actividad sexual incrementa el flujo de sangre a los genitales, lo que te ayudaría a prevenir y a demorar precisamente la aparición de los cambios vaginales que causan molestias.
  • Recuerda que la actividad sexual no se limita al coito. Tu pareja y tú pueden explorar y beneficiarse de otras formas de dar y recibir placer: masajes, baños de inmersión, caricias más prolongadas. ¡Sean creativos!
  • Mantén abierta la comunicación con tu pareja. Explícale cómo te sientes y sé honesta en cuanto a lo que prefieres y lo que te desagrada. Mientras más cerca te sienta emocionalmente de tu pareja, más disfrutarás de tus relaciones sexuales.
  • A medida que envejecemos, tardamos más en excitarnos sexualmente. Tu pareja y tú deberán invertir más tiempo e imaginación en estimularse antes del acto sexual.
  • Si notas que tu deseo o libido disminuye, y la falta de apetito sexual te preocupa, consulta con su médico de cabecera o con tu ginecólogo. ¿Estás tomando algún tipo de medicamento que tenga este efecto secundario? Algunos antidepresivos y el estrógeno por vía oral reducen la libido. Tu médico puede ayudarte a encontrar alternativas. También puede indicarte los medicamentos que suplan las hormonas que tu cuerpo produce en menor cantidad. Es preferible que no te auto recetes. Consulta siempre con un profesional antes de tomar cualquier medicina.
  • ¿Has considerado “educarte” sexualmente hablando? En la biblioteca pública y en las librerías hay secciones completas de publicaciones de autoayuda relacionadas con la sexualidad y la salud en general. Quizás éste sea el momento de recurrir a libros y a dispositivos que te ayuden a ti y a tu pareja a experimentar con nuevas posiciones y formas de darse placer mutuamente. Es posible que descubras relaciones más plenas y más satisfactorias que nunca.
  • Aunque tus períodos o menstruación dejen de ser regulares, todavía existe la posibilidad de un embarazo. No abandones la protección o el uso de anticonceptivos en esta etapa.
  • Dedícale tiempo y no abandones tu apariencia física: una dieta sana,  y los ejercicios regulares te mantendrán en buena forma física. Si te sientes atractiva y deseable, tus relaciones amorosas mejorarán.

Clic en Vida y Salud para leer el artículo completo

jueves, 27 de enero de 2011

Embarazo en las adolescentes: el diálogo con los padres es la clave


El embarazo en las mujeres adolescentes es uno de los temas que siempre ha causado más controversia. La tasa de embarazos entre las adolescentes ha ido en aumento, algo que no se presentaba desde 1990. ¿Cómo pueden los padres jugar un papel importante a la hora de prevenir embarazos a temprana edad? En Vida y Salud te damos algunas claves sobre este tema del embarazo y la adolescencia.
El aumento de los embarazos en las adolescentes en los Estados Unidos ha disparado las alarmas nuevamente sobre el tema de la educación sexual. Un estudio realizado por el Instituto Guttmacher, reveló que el embarazo en las chicas adolescentes aumentó en un 3% en el 2006, luego de haber presentado una caída durante la década de los 90’s.
El panorama en América Latina tampoco es alentador. Según un informe de la UNICEF, a nivel mundial, el continente latinoamericano está en los primeros lugares de incidencia en los embarazos en las adolescentes. Es más, casi un 20% del total de los nacimientos en nuestros países, son producto de madres que tienen entre 15 y 19 años de edad.
Esto no significa que las chicas de ahora estén teniendo relaciones sexuales con mayor frecuencia. Según los expertos, la frecuencia de las relaciones sexuales no es la culpable de este aumento en los embarazos en las adolescentes. Esto se debe más bien, a que las adolescentes que están sexualmente activas están usando métodos anticonceptivos que no son tan efectivos, como el método del ritmo, por ejemplo. Este método está siendo adoptado por muchas chicas adolescentes que quieren prevenir sus embarazos de manera natural.
Lo que sucede es que el método del ritmo requiere de mucha precisión: saber exactamente en qué día se ovula y el abstenerse de tener relaciones sexuales ese día, unos días antes, y unos días después. La falla se presenta porque muchas adolescentes no son suficientemente responsables como para poder abstenerse de tener relaciones sexuales durante esos días, o porque no tienen ciclos menstruales regulares que les permitan poder predecir sus días fértiles con precisión. También puede ser falta de comprensión con su pareja, que por lo general es otro adolescente.
¿Qué pasa con las adolescentes Latinas en Estados Unidos?
De acuerdo con cifras publicadas en abril del 2010 por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus iniciales en inglés), el embarazo en las adolescentes latinas, en contraste con las noticias del reciente aumento en Estados Unidos, ha disminuido en un 5%. Esta es la cifra más baja que se ha registrado. Sin embargo, y a pesar de esta reducción en la tasa, el embarazo entre las adolescentes latinas supera en casi el doble al promedio nacional (que ahora está en aumento). La Campaña Nacional para la Prevención del Embarazo en los Adolescentes y Embarazo no Planeado estima que el 52% de las adolescentes latinas estará embarazada a los 20 años.
Para evitar el embarazo entre nuestras adolescentes, ya sea en Estados Unidos o en los países de América Latina, la comunicación con los padres es crítica. No se trata de que hables con tu hija o hijo adolescente una vez sobre los riesgos de tener relaciones sexuales sin protección: sobre los Embarazos y las Enfermedades de Transmisión Sexual. Más bien se trata de que los padres establezcan con sus hijos un canal de comunicación constante y progresiva acerca de la sexualidad.
¿De qué hablan los padres latinos con sus hijos adolescentes?
Los estudios demuestran que los temas que los padres hispanos tocan con más frecuencia con sus hijos se refieren a la pubertad, a salir con alguien del sexo opuesto, y a los valores morales acerca de la sexualidad: los padres y las madres latinos son más conservadores y les inculcan que tener sexo cuando son muy jóvenes, va en contra de sus valores, y que la abstinencia es importante. Esto puede estar muy ligado a creencias religiosas. Pero más allá de esto es muy importante que los padres hablen con sus hijos sobre aspectos “técnicos” de la sexualidad como el uso de anticonceptivos.
Erróneamente, los padres y las madres hispanas creen que hablarles a sus hijos e hijas adolescentes sobre cómo prevenir el embarazo y las Enfermedades de Transmisión Sexual (VIH, gonorrea, sífilis, clamidia, herpes) es motivarlos a que tengan relaciones sexuales.
Los estudios también han demostrado que los padres y las madres latinas sólo hablan del sexo cuando se enfrentan a las consecuencias negativas de este: un embarazo no deseado, una enfermedad, una violación, etc. Además, se sabe que en los hogares latinos el sexo entre los adolescente tiene un nivel más alto de aprobación cuando se trata de chicos que cuando se trata de chicas. Esto es solamente producto de conductas machistas y creencias culturales. Yo los invito a que hablen por igual con su hijo y con su hija adolescente sobre cómo llevar una vida sexual responsable y sana.
Es bueno que los padres establezcan una comunicación abierta sobre la sexualidad, y tal vez la mejor forma es enfocarse en los riesgos que tiene para los adolescentes, ya que si no se tiene sexo con responsabilidad pueden tener:
  • Un embarazo no deseado. Esto puede traer muchas consecuencias emocionales para todos. Es muy temprano en la vida para hacerse responsable por otro ser humano. Hay muchas cosas que dejas de hacer, de experimentar y de disfrutar a tu edad por tener que hacerte responsable de los cuidados de un bebé. El padre de tu hijo o la madre de tu hijo puede no darte la estabilidad emocional que necesitas en una pareja.
  • Una Enfermedad de Transmisión Sexual que puede no ser curable (VIH) o que puede amenazar su vida o su capacidad de ser madre o padre en el futuro.
Es importante que respetando tus creencias religiosas hables con ellos sobre cómo pueden evitar un embarazo. La realidad es que si no se toman medidas de precaución, las consecuencias para la salud física y mental de tu hijo o hija pueden ser graves. El sexo en los adolescentes es una realidad: es mejor enfrentarla con una actitud realista sobre el tema, y estando bien informados sobre los aspectos físicos (embarazos, enfermedades) y emocionales (amor, afecto, relaciones de pareja, autoestima) del sexo.
Cuando hables con tus hijos sobre la sexualidad ten en cuenta que ellos también están pasando por una etapa en la que el sexo puede surgir de presiones en la escuela o de la necesidad de pertenecer a un grupo. Muchos adolescentes inician su vida sexual de forma muy temprana porque:
  • Piensan que tener sexo los va a hacer sentirse más atractivos(as).
  • Tienen curiosidad acerca de experimentar el placer del sexo.
  • Piensan que crearán una relación más fuerte con su novio o novia.
  • Piensan que serán más populares entre las chicas o chicos.
  • Creen que tener relaciones sexuales los hace sentirse más maduros.
A otros, el iniciar su vida sexual puede causarles conflictos emocionales porque:
  • Piensan que si tienen sexo, tendrán una mala reputación en la escuela
  • Creen que tener sexo no es moralmente aceptado
  • Piensan que se sentirán culpables
Por eso, a la hora de hablar del sexo con tus hijos debes:
  • Ser abierto: los jóvenes aprecian la sinceridad de los padres y esto hace que puedan crear confianza.
  • Mantente informado: esto hará que cada vez que tus hijos te pregunten sobre el tema, tú tengas las herramientas para que puedas explicarles.
  • Ser accesible: no importa que estés muy ocupado. La comunicación con tus hijos siempre debe ser lo más importante.
El diálogo es un factor de suma importancia cuando se trata de evitar embarazos a temprana edad. Ábrele la puerta a la comunicación con tus hijos adolescentes.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 6 de noviembre de 2010

5 mitos de los adolescentes acerca del sexo

Hay tantos rumores e ideas erróneas rondando por ahí acerca del sexo… La adolescencia es una etapa de despertar y descubrir, por eso debes informarte bien para no dejarte llevar por los mitos y actuar con responsabilidad y conocimiento de causa.

El sexo es sin duda uno de los temas candentes durante la adolescencia. Por eso, creo que es muy importante hablar sobre los mitos que giran en torno a la sexualidad y a las relaciones sexuales. Acá encontrarás algunos de los mitos más comunes para que conozcas los hechos y para que puedas actuar con responsabilidad.

Mito 1: No se puede quedar embarazada la primera vez que se hace el amor, ni cuando tienes tu período, ni si tienes períodos irregulares o si luego del sexo te pones a saltar en la cama.

Quien sea que te haya dicho esto, no te dijo la verdad. Cada vez que tienes sexo, no importa nada más, puedes quedar embarazada. Esto sólo se evita si te abstienes del sexo o si usas un método anticonceptivo correctamente. Incluso así, existe un pequeño porcentaje de riesgo: por ejemplo, si se rompió el condón o si te olvidaste de tomar la pastilla anticonceptiva.


Mito 2: Si quieres a alguien de verdad, entonces debes tener sexo con él o ella.

Si bien el sexo es una expresión de amor, el hecho de no tener relaciones sexuales con alguien que quieras hasta que te sientas listo(a), no quiere decir que tu amor no sea de verdad. El diálogo y una buena comunicación es la clave y los dos se pueden poner de acuerdo sobre el momento ideal para hacer el amor. Al final, como dicen las mamás y las abuelas, si alguien te quiere mucho, respetará tus valores, tus deseos y tu tiempo y sabrá esperar.

Mito 3: Tener sexo bajo la influencia de drogas o alcohol es más divertido.

Tal vez cuando has tomado alcohol o estás bajo la influencia de alguna sustancia, te sientas “todopoderoso(a)” y más sexy o dispuesto(a) a encuentros sexuales. Pero lo cierto es que a la hora de la hora, el alcohol y las drogas causan impotencia, pérdida de sensibilidad, inhabilidad para llegar al orgasmo y eyaculación precoz. ¿Qué hay de divertido en eso? Además, si actúas bajo la influencia de estas sustancias puede que no evalúes bien al situación y tengas sexo sin protección. ¿El resultado? Un posible embarazo o una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que de seguro te provocará arrepentimiento.

Mito 4: Sacar el pene de la vagina antes de eyacular, evita el embarazo

¡Falso! Esperar hasta el momento de casi clímax para retirar el pene puede ser un riesgo. No sólo porque puedes no controlarlo del todo y terminar eyaculando adentro, sino porque además, el líquido que sale antes de la eyaculación o pre-semen puede contener espermatozoides y producir un embarazo.

Mito 5: Todo el mundo se dará cuenta de si eres virgen o no.

¡Mentira! Nadie puede adivinar por tu cara si has tenido sexo o no. Eso sólo lo sabes tú. Así que no importa si eres virgen o no, no te creas el cuento de que se te ve en la cara. Es más, quienes más hablan sobre el tema, son tal vez quienes tienen menos experiencia con su sexualidad. ¡Olvídate del qué dirán!

Tomado de Salud y vida