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domingo, 16 de septiembre de 2012

¿Es el tratamiento de reemplazo de testosterona la respuesta a tu condición?

Los niveles de testosterona van disminuyendo con la edad y pueden causar síntomas como decaimiento, depresión y falta de deseo sexual. Ante esta situación, una posibilidad es seguir un tratamiento de reemplazo de testosterona, aunque no siempre se recomienda. Entonces, ¿cómo puedes saber si esta es la respuesta a tu condición?

Algunos aseguran que no existe, otros en cambio la consideran algo natural que ocurre con el paso del tiempo: estamos hablando de la denominada andropausia o “menopausia masculina”, una condición que se caracteriza por una disminución en el nivel de testosterona.

La testosterona es la hormona masculina por excelencia, responsable de las características de virilidad en los hombres. De hecho, se le conoce como la hormona masculina: la producen los hombres en los testículos y los ayuda a mantener tanto la masa muscular como la fuerza de sus músculos, además de la densidad de sus huesos. También ayuda con la distribución de la grasa en ciertas áreas del cuerpo, estimula la producción de los glóbulos rojos y de los espermatozoides y aumenta el deseo sexual.

A veces, los niveles de testosterona pueden disminuir debido a alguna medicación que estés tomando. En esos casos, habla con tu médico para que cambie la medicina, y asunto resuelto. En otras ocasiones, en cambio, la disminución del nivel de la testosterona se produce debido a la edad y al estilo de vida (hay estudios que indican que si mantienes un estilo de vida saludable y activo, el nivel de la testosterona también se podría mantener estable).

¿Cómo puedes darte cuenta si hay alguna relación entre tus niveles de testosterona y tu condición general o algún problema? Aunque la única forma de saber si tienes bajos tus niveles de testosterona es a través de un examen de sangre que específicamente los mida, presta atención a los siguientes signos y síntomas, que no surgen de repente ni todos juntos, sino que pueden presentarse poco a poco, a medida que pasan los años (y no tienen que ser todos):
  • Infertilidad 
  • Reducción del deseo sexual 
  • Disminución de las erecciones espontáneas, como las que se presentan durante el sueño 
  • Disminución del vello púbico o del vello del cuerpo en general 
  • Reducción en el tamaño de los testículos 
  • Disminución de la estatura o adelgazamiento de los huesos 
  • Reducción de la masa muscular y de la fuerza 
  • Oleadas de calor y sudor (bochornos) 
  • Depresión y tristeza 
  • Problemas para conciliar el sueño 
  • Disminución de la capacidad para concentrarse y con la memoria 
Si has notado alguna de estas señales, especialmente si están interfiriendo con tu trabajo, en tu vida social o en la intimidad con tu pareja, consulta a tu médico para que te haga una evaluación y, si es necesario, que hablen de si necesitas tratamiento de reemplazo de testosterona. Los especialistas son los endocrinólogos y los urólogos.

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domingo, 24 de junio de 2012

Los riesgos asociados con un nivel de testosterona bajo

La testosterona es conocida como la hormona masculina, y no es para menos ya que cumple importantes funciones en la salud de los hombres. Una disminución en su nivel se asocia con varias condiciones como la obesidad, la diabetes y la presión alta. Descubre más detalles sobre este tema y cómo evitar que el paso del tiempo signifique necesariamente que debas sufrir una deficiencia de testosterona.

La testosterona es una hormona muy importante para la salud de los hombres, de hecho, se le conoce como la hormona masculina: la producen los hombres en los testículos y los ayuda a mantener tanto la masa muscular como la fuerza de sus músculos, además de la densidad de sus huesos. También ayuda con la distribución de la grasa en ciertos sitios, estimula la producción de los glóbulos rojos y de los espermatozoides y aumenta el deseo sexual.

Con todas estas funciones, seguramente te preguntarás ¿cómo no vas a notar cuando tus niveles están por debajo de lo normal? Hasta se le considera la causante de la denominada andropausia, una condición cuya existencia todavía algunos especialistas ponen en duda pero que, según otros, sería el equivalente a la menopausia en la mujer. La andropausia se caracteriza, justamente, por un descenso en el nivel de testosterona y puede dar síntomas físicos y psicológicos, como cambios en el estado de ánimo, disminución en el nivel de energía y desinterés por el sexo.

Y mientras que muchos profesionales consideran que estos cambios hormonales son propios de la edad, hay una postura que afirma que la culpa no la tiene la vejez sino el estado físico que mantenga cada uno, a medida que pasan los años. Así, que se puede influenciar al mantener un buen estado de salud general ya que podría retrasar o evitar que los niveles de testosterona bajen, sin importar la edad del hombre.

Lo cierto es que cuando los niveles de testosterona disminuyen, se han relacionado con condiciones como la obesidad, la diabetes, la presión alta y el denominado síndrome metabólico (que aumenta el riesgo de sufrir ataques al corazón), algunas de las cuales van apareciendo junto con las canas o a medida que vas perdiendo el pelo. El hipogonadismo puede tener causas específicas, especialmente en los varones jóvenes que requieren tratamiento.

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lunes, 4 de junio de 2012

Una dieta rica en grasa afecta la cuenta y el volumen del semen

Si eres hombre y te preocupa tu fertilidad, quizás debas considerar cuánta grasa consumes a diario. Y si crees que no tiene que ver una cosa con la otra, sigue leyendo este artículo y entérate lo que un grupo de investigadores ha descubierto sobre la relación entre el consumo de grasas y la cuenta y el volumen del semen.

Hay un dicho que dice que “somos lo que comemos”, lo que en otras palabras quiere decir que, según cómo nos alimentemos, será nuestro cuerpo y nuestra salud. Así, son incontables las investigaciones que tratan de analizar cómo cada comida puede influir en el funcionamiento de los tejidos y los diferentes órganos de nuestro organismo.

Por ejemplo, un estudio reciente que fue publicado en la revista especializada Human Reproduction se refiere a cómo la alimentación puede afectar a la fertilidad de los hombres y reporta que el consumo de las comidas ricas en grasa parece reducir los niveles del semen.

Según dicho análisis, las grasas saturadas parecen ser el factor más importante relacionado con la calidad de semen. En detalle: los hombres que más grasas saturadas consumían, tenían una cuenta espermática total un 35 por ciento más baja y una concentración espermática un 38 por ciento más baja, que los participantes que menos grasas saturadas comían.

Además, los resultados demuestran que los hombres que consumían la mayor cantidad de ácidos grasos, como los denominados omega 3 (que se hallan en el pescado y las nueces, por ejemplo), tenían más espermatozoides, que estaban formados correctamente (alrededor del 2 por ciento) que quienes comían menos cantidad de omega 3.

Y si bien todavía es necesario realizar más investigaciones para confirmar los hallazgos de este estudio (que fue pequeño, ya que sólo se analizaron los datos de 99 hombres norteamericanos, que fueron divididos en tres grupos de acuerdo a su consumo de grasas), estos datos nos recuerdan cuan frágil puede ser la fertilidad y cuánto podemos hacer para cuidarla con pequeños cambios de hábitos, como llevar una dieta saludable.

Al respecto, hubo otros estudios que relacionaron la alimentación con la calidad del semen, como dos que fueron presentados a fines del 2011 en la reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva en Orlando, en Estados Unidos, según los cuales, en resumen, las dietas ricas en carnes rojas y en cereales procesados parecen afectar la capacidad de los espermatozoides para moverse, mientras que las dietas ricas en grasas trans parecen reducir la cantidad de espermatozoides en el semen.

Si deseas un embarazo y no lo logran, no te avergüences y consulta a un profesional especializado (un urólogo). Ten en cuenta que muchas veces el problema de la fertilidad en la pareja no es la mujer – como se solía pensar – sino el varón. Por ejemplo, entre las principales causas de infertilidad masculina se encuentran:
  • Trastornos con los espermatozoides o problemas con la eyaculación.
  • Varicocele. Una condición que se produce cuando hay venas dilatadas en la piel que recubre los testículos, que inhiben el desarrollo de los espermatozoides porque evitan que haya un flujo adecuado de sangre.
  • Tener alguna enfermedad, lesión o problema crónico de salud. Desde enfermedades renales (del riñón) hasta el cáncer del testículo, incluyendo enfermedades sistémicas como la diabetes, enfermedades de transmisión sexual, trastornos genéticos (hereditarios) y problemas hormonales.
  • Algunos medicamentos y ciertos factores relacionados con el estilo de vida, como fumar, usar esteroides, abusar del alcohol y/o las drogas ilegales, la edad, el estrés emocional, el peso y una deficiencia de vitaminas, entre otros.
Por todo esto, si tú y tu pareja están tardando demasiado en lograr un embarazo (generalmente se considera un año de tener relaciones sexuales regulares sin protección), es importante que consulten con un especialista y que no se desanimen ante algún resultado que pueda no ser el que desean. Actualmente existen muchos métodos para tratar la infertilidad tanto masculina como femenina y para lograr el tan ansiado(a) hijo o hija.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 18 de marzo de 2012

¿Qué pasa en mi cuerpo durante el sexo? – Las etapas del ciclo de respuesta sexual

Tu cuerpo reacciona de diferente forma a las distintas fases del ciclo de la respuesta sexual que el de tu pareja. Es importante que sepas cuáles son esas diferencias, porque eso te da las armas para hacer más intensa tu relación, y podría ayudarte a identificar las señales de cualquier problema sexual que se presente.

Una pareja que se acopla bien en el baile es algo digno de admirar: ambos se mueven al ritmo de la música, dan los pasos adecuados y hasta parece que pueden adivinar y anticipar los movimientos del compañero. Esa compenetración no se improvisa por más aptitudes que se tengan, se perfecciona. Pues bien, la relación amorosa es algo parecido a un baile en el que ambos conocen los pasos y se acoplan a la perfección. Los movimientos no tienen que ser idénticos, sólo hay que saber cuándo esperar o cuando acelerar, o dejarse llevar… todo en el momento debido.

Como las sinfonías, el ciclo sexual tiene sus etapas o fases. ¿Sabes cuáles son? Son exactamente cuatro: la excitación, el plateau (meseta), el orgasmo y la resolución. Tanto los hombres como las mujeres experimentan estas fases, pero a un ritmo diferente, por eso no siempre alcanzan el orgasmo a la misma vez). La intensidad y el tiempo de la respuesta varía según la persona, y el conocer esas diferencias te ayuda a comprender mejor las reacciones de tu cuerpo y el de tu pareja, y a intensificar la experiencia sexual. Por lo general el ciclo completo en la mujer dura unos 15 minutos, mientras que el hombre puede llegar al orgasmo mucho más rápidamente, entre 3 y 5 minutos. Por eso no hay que desesperarse ni pensar que no se está haciendo algo de forma adecuada si la pareja no puede alcanzar el orgasmo al mismo tiempo.

La fase 1: excitación. Esta fase puede durar desde algunos minutos hasta varias horas. Sus características:
  • Se aumenta la tensión muscular.
  • Se acelera el ritmo del corazón y la respiración.
  • Aparece rubor (enrojecimiento) en la piel, en forma de manchas rojas en el pecho y en la espalda.
  • Los pezones de endurecen o se ponen erectos.
  • Se incrementa el flujo de la sangre a los genitales, lo que hace que se hinchen el clítoris y los labios vaginales interiores de la mujer. El útero se eleva, tirando de la vagina y haciéndola más voluminosa. En el hombre se produce la erección del pene, la piel del escroto se tensa y aumenta de grosor, y los testículos se sitúan más arriba del escroto.
  • Empieza la lubricación vaginal en la mujer.
  • Los senos de la mujer se vuelven más llenos, y las paredes vaginales empieza a hincharse. Aparece el rubor sexual en los senos.
  • Los testículos del hombre se hinchan, su escroto se contrae y empieza a segregar un líquido lubricante (este líquido lubricante es parte del semen y contiene espermatozoides. Si la mujer no desea un embarazo, debe protegerse aunque todavía no haya ocurrido la eyaculación).
La fase 2: la meseta (o plateau), es el período entre la excitación inicial hasta el punto del orgasmo. ¿Qué ocurre aquí?
  • Los cambios que empezaron en la fase anterior se intensifican.
  • La vagina sigue hinchándose, debido al incremento del flujo de la sangre, y las paredes vaginales toman un tono rojo oscuro.
  • El clítoris de la mujer se vuelve muy sensible, hasta el punto de que el contacto puede producirle dolor, y se retrae bajo el capuchón del clítoris para evitar la estimulación directa del pene. El rubor sexual de ambos se difunde al pecho, al abdomen, a la cara, etc.
  • Los testículos del hombre aumentan de tamaño, la cabeza del pene aumenta de diámetro y el glande intensifica su color. Se produce la emisión (la salida) del líquido seminal.
  • La respiración, el ritmo del corazón y la presión arterial siguen aumentando.
  • Se aumenta la tensión muscular, y los espasmos musculares pueden empezar en los pies, en la cara y en las manos.

La fase 3: el orgasmo o el clímax del ciclo sexual. Es la fase más corta, y por lo regular dura sólo unos segundos. Sus características son:
  • Empiezan las contracciones musculares involuntarias. En la mujer, se producen contracciones rítmicas de la vagina. El útero se contrae al mismo ritmo de las contracciones vaginales. En los hombres, las contracciones rítmicas de la próstata y del pene se producen más rápidamente, y resultan en la eyaculación del semen. Van decreciendo en intensidad y en frecuencia después de las primeras emisiones.
  • La presión arterial, el rimo cardíaco y la frecuencia de la respiración están en su mayor intensidad.
  • Se producen espasmos musculares en los pies.
  • Hay una poderosa y repentina liberación de la tensión sexual.
  • El “rubor sexual” puede aparecer en todo el cuerpo.
La fase 4: resolución.
  • Durante la resolución, desaparecen los espasmos musculares, y el cuerpo regresa lentamente a su nivel de funcionamiento normal. Las partes que se hincharon o que tuvieron erección vuelven a su tamaño y a su color previos.
  • En las mujeres desparecen el rubor y la hinchazón de los pezones y de los senos, y el clítoris recupera su posición. En los hombres, luego de la eyaculación, la erección desaparece progresivamente. El rubor desaparece inmediatamente después del orgasmo.
  • El esfuerzo anterior deja cubiertos de sudor a los dos miembros de la pareja.
  • Algunas mujeres, si reciben en este momento más estímulo sexual, pueden regresar con rapidez a la fase del orgasmo y pueden experimentar orgasmos múltiples. Los hombres necesitan un tiempo de recuperación después del orgasmo, llamado “período refractario”, durante el cual no pueden llegar de nuevo al orgasmo. La duración de este período varía de un hombre a otro, y generalmente se alarga con la edad.
  • Esta fase se caracteriza por una sensación de bienestar, de intimidad más estrecha entre los dos y a menudo fatiga.
A grandes rasgos, esas son las cuatro etapas del ciclo de respuesta sexual que, explicadas así suenan un poco mecánicas, pero qué son diferentes en la realidad. Usa esta información para identificar esas señales en ti y en tu pareja en el próximo encuentro para que puedas disfrutar ese “baile” que sin duda será mucho más hermoso y gratificante cuando hay amor y deseos de complacerse mutuamente.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 9 de junio de 2011

La distancia entre el ano y los genitales puede influir en la fertilidad masculina



Un nuevo hallazgo relaciona la distancia que hay entre el ano y los genitales con la fertilidad masculina y considera que a menor distancia menos son las posibilidades de poder procrear. Descubre más detalles sobre este descubrimiento y otras posibles causas de infertilidad en el hombre.
Si una pareja trata de concebir un bebé durante un tiempo pero no puede lograrlo, es posible que haya algún problema de fertilidad. Esto no es algo que le pasa sólo a las mujeres. Muchas veces son los hombres quienes por algún problema físico no pueden dejar embarazada a su compañera. Al respecto, un estudio reciente encontró que la distancia entre el ano y los genitales (AGD, por su siglas en inglés) podría influir en la fertilidad masculina.
El estudio fue desarrollado por unos investigadores de la universidad del Rochester Medical Center, en Nueva York en Estados Unidos, según el cual la distancia entre el ano y el escroto (que es piel que recubre los testículos) se relaciona con el volumen del semen y la cantidad de esperma. Al parecer, entre menor es la distancia, más posibilidades hay de que la cantidad de esperma producidos sea baja.
O sea, según el informe, los hombres que tienen una distancia entre el ano y los genitales (AGD) menor a la longitud promedio (de alrededor de 2 pulgadas o 52 milímetros) tienen 7 veces más posibilidades de ser “sub-fértiles” (tener una fertilidad menor) que quienes sobrepasan esa medida. Se considera que un hombre es sub-fértil cuando produce menos de 20 millones de espermatozoides por mililitro ya que, en este caso, las posibilidades de concebir se reducen a la mitad -según investigaciones anteriores-, con respecto a quienes tiene una producción normal de esperma (de 20 a 150 millones por mililitro).
Este hallazgo es el primero de este tipo y brinda un nuevo aporte para estudiar casos de infertilidad masculina. Este problema puede producirse por varios motivos, entre ellos:
  • Trastornos con los espermatozoides: pueden no estar bien desarrollados, tener una forma anormal o pueden no moverse bien. También, puede ocurrir que los espermatozoides sean normales pero que la cantidad no se produzcan suficientes (oligospermia) o que directamente no se produzca (azoospermia).
  • Varicocele: se produce cuando hay venas dilatadas en el escroto, que inhiben el desarrollo de los espermatozoides porque evitan que haya un flujo adecuado de sangre. Se detecta fácilmente durante un examen físico y es la causa más común infertilidad masculina que se puede corregir.
  • Eyaculación retrógrada: ocurre por una falla de los nervios y los músculos del cuello de la vejiga o de los músculos responsables de la apertura en la uretra, estos no se cierran durante el orgasmo, lo que hace que el semen retroceda hasta la vejiga en vez de salir por el pene. A veces se puede reconocer porque el hombre tiene la orina turbia luego de la eyaculación y la eyaculación es más pequeña o es una eyaculación conocida como “seca” cuando se tiene el orgasmo.
  • Tener algún bloqueo que impida la salida de los espermas. Puede deberse a una variedad de factores como infecciones repetidas, cirugía, inflamación u otros problemas de desarrollo.
  • Tener alguna enfermedad, lesión o problema crónico de salud.
  • Tener infertilidad inmunológica. Causada por el sistema de defensas del hombre contra sus propios espermatozoides.
  • Medicamentos (como algunos de los que se utilizan para tratar artritis, depresión, problemas digestivos, infecciones, hipertensión y cáncer), que pueden afectar la producción y la función de los espermas, así como la eyaculación.
  • Otros factores relacionados con el estilo de vida, como fumar cigarrillos, el uso de esteroides, el abuso del alcohol y/o drogas ilegales, la edad, el estrés, el peso y la deficiencia de vitaminas.
Muchas veces, estos problemas pueden no dar síntomas. Otras veces puedes notar algunos signos de alerta, como: problemas sexuales (dificultad para alcanzar el orgasmo o mantener la erección), dolor, inflamación (hinchazón) o bultos en los testículos y otras cosas que pueden parecer no tener relación, como menos vello en la cara y el cuerpo u otros signos de anormalidades relacionadas con las hormonas.
Por todo esto, no te avergüences. Debes consultar con tu médico o con un especialista. Si después de un año de intentar concebir con tu pareja no lo logran, busquen ayuda profesional para que se determine la causa de la infertilidad y que se encuentre el tratamiento adecuado. Actualmente existen varias opciones con resultados exitosos para lograr el embarazo.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 4 de febrero de 2011

¿Podría el exceso de ejercicio interferir con que logres embarazarte?

Si bien el ejercicio físico es bueno para la salud, como todo, en exceso puede ser contraproducente. En especial para las mujeres jóvenes que quieren embarazarse. Unos estudios recientes detectaron que el ejercicio físico intenso podría evitar que lo logren. Aquí te contamos los últimos descubrimientos al respecto.

Probablemente todos conocemos a alguien que se embarazó durante la tranquilidad de sus vacaciones ¿No es cierto? Si nunca lo has escuchado, ya tienes una nueva tarea: comienza a preguntar entre tus conocidos cuándo concibieron a sus bebés.

Esto puede ser porque el estrés actúa como un factor en contra de la concepción y, en general, cuando nos vamos de vacaciones solemos relajarnos y dejar atrás los problemas cotidianos.

Pero este es sólo uno de los posibles motivos de las dificultades para quedar embarazadas. Las mujeres también podemos tener dificultades para concebir por cuestiones emocionales o físicas. Las causas de la infertilidad son variadas, e incluso es difícil determinar los factores específicos que evitan o inhiben un embarazo.

A la lista de posibilidades, descubrimientos recientes asocian el exceso de ejercicio físico con la dificultad de quedar embarazadas.

Ya se sabía que las deportistas pueden tener más problemas de fertilidad que quienes se dedican a otras actividades. Pero ahora, unos científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega analizaron si algo similar puede ocurrirles a quienes no son profesionales del deporte pero que de igual modo hacen ejercicios físicos fuertes.

Así, detectaron que la fertilidad disminuyó en dos grupos de mujeres: las que entrenaban casi todos los días y las que lo hacían hasta que estaban casi completamente extenuadas. Las mujeres que hacían ambas cosas al mismo tiempo presentaban el mayor riesgo de infertilidad.

De acuerdo a estos hallazgos, si estás buscando un embarazo, una buena opción es tratar de permanecer tranquila y evitar los ejercicios agotadores, sin abandonarlos por completo. Recuerda que mantener una rutina de ejercicios siempre es saludable y con sólo 30 minutos diarios es suficiente para mantenerte en línea.

Además, es importante que ambos padres estén sanos a la hora de concebir. Por eso, otras cosas que puedes hacer con tu pareja para prepararte para el embarazo son:

  • Realizarte estudios para descartar enfermedades infecciosas, para saber si estarás protegida durante el embarazo, si tendrás que aplicarte alguna vacuna y qué cuidados deberás tomar. Las más importantes son la rubéola, la toxoplasmosis y la varicela, porque si se contraen durante el embarazo pueden producir malformaciones del bebé e incluso pueden ser causa de aborto.
  • Otras infecciones que hay que descartar antes de iniciar un embarazo, también a través de un análisis de sangre, son la sífilis y el VIH.
  • Tomar ácido fólico antes y durante los primeros meses de embarazo, una vitamina que puede prevenir cierto tipo de malformaciones relacionadas con el sistema nerviosos y la columna vertebral del bebé.
  • Si estás excedida o baja de peso, es el momento para lograr un peso adecuado de acuerdo a tu estatura y la estructura de tu cuerpo.
  • También es el momento de abandonar hábitos nocivos, como el consumo del tabaco, de las drogas y del alcohol, que pueden ser causas de infertilidad, del aborto y de las alteraciones en el bebé.
  • Los hombres, por su parte, también deberían tomar algunas medidas para mantener sus espermatozoides fuertes y sanos. Por ejemplo: dejar de fumar y no exponer sus testículos a temperaturas elevadas.

Recuerda que las posibilidades de quedar embarazada son de alrededor del 20 al 25 % por cada mes de búsqueda. Por eso, no debes desesperarte si no logras el embarazo durante los primeros meses. De hecho, el 80% de los embarazos se produce durante los primeros 12 meses de búsqueda.

Se considera que una pareja tiene problemas de fertilidad cuando no logra un embarazo tras un año de mantener relaciones sexuales regulares sin usar ningún método anticonceptivo. Entre el 8 y 10% de las parejas tiene este tipo de problema, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Si has estado buscando un embarazo por más de un año y no has tenido éxito, entonces sí es el momento de consultar con un especialista para que te diga qué puede estar pasando y qué alternativas tienes. Pero no te desanimes, actualmente existen muchos métodos de fertilidad que te pueden ayudar tanto a ti como a tu pareja a que logren la familia que anhelan.

Evalúa tu estilo de vida y considera si es que la obsesión por el ejercicio físico podría contribuir a que no te hayas embarazado.


Tomado de Vida y Salud

domingo, 9 de enero de 2011

La laptop o computadora portátil podría causar infertilidad masculina

A todos nos gustan las innovaciones tecnológicas, tenerlas, utilizarlas y lucirlas. Las computadoras (ordenadores) portátiles, por ejemplo, permiten que los empleados de todos tipos se vuelvan más productivos. Pero ten cuidado con cómo las usas porque podrías afectar (sin querer) tu capacidad reproductiva. Aquí te contamos porqué las laptops o computadoras portátiles podrían provocar infertilidad masculina.

Mario trabaja desde su casa. Desde hace años que lo hace y en parte es gracias a que existen las laptop o computadoras portátiles (ordenadores portátiles plegables). Siempre está conectado con sus clientes, contestando mensajes y asegurándose de prestar un buen servicio. Para él no hay nada mejor que estar en su cama, con la computadora portátil sobre las piernas; o en el sofá, trabajando con la laptop en su regazo (falda). Además, el tener esta computadora le permite aprovechar todo el tiempo que puede, como por ejemplo, en la sala de espera del aeropuerto antes de tomar un vuelo.

Si bien no dudo de que la computadora portátil proporciona una gran conveniencia en esta época, con mucha movilidad, me pregunto si Mario seguiría haciendo esto si yo le dijera que la laptop puede estar afectando su capacidad para tener hijos.

Aunque parezca que una cosa no tenga nada que ver con la otra, un estudio nuevo confirma que este tipo de computadoras pueden ser las causantes de la infertilidad masculina y otros problemas de salud debido al lugar donde las reposas. Justamente, el termino “laptop” incluye la palabra “lap”, que en inglés se refiere al regazo o la falda. Y ciertamente, muchas personas reposan estas computadoras portátiles en esta área al utilizarlas.

No hay que pensar demasiado para saber que los testículos están ahí, bastante cerca del regazo, y que al utilizar las computadoras en esa zona, se incrementa la temperatura de la bolsa que contiene los testículos, que se llama escroto. Recuerda que esta bolsa de piel regula la temperatura de los testículos, la cual debe ser inferior a la temperatura del cuerpo para poder producir los espermatozoides adecuadamente. Es fascinante: cuando tienes frío, el escroto se encoge y se pega más a los testículos para mantenerlos en la temperatura justa. Y si hace calor, el escroto se vuelve más grande para poder eliminar el exceso de calor de los testículos. El cerebro da esas órdenes, todo para que tu producción de espermatozoides no se vea afectada.

Con esto en mente, piensa lo que le sucede a tus testículos cuando son expuestos a la temperatura de la computadora: 15 minutos son suficientes para ser nocivos, y se estima que en una hora la temperatura se incrementa en 2.5 grados centígrados. ¡Imagínate cuánto se calientan tus testículos si trabajas todo el día con la computadora en tu regazo! Además, el uso de la laptop también puede causar quemaduras en las piernas (lo que se conoce como “síndrome de la piel tostada”).

De acuerdo con la Asociación Americana de Urología, una de cada 6 parejas en este país tiene problemas para tener hijos, y en el 50% de los casos, se debe a infertilidad masculina. Si bien el estudio que habla del tema de la laptop y la fertilidad en los hombres, realizado por unos investigadores del State University of New York y publicado en la revista Fertility and Sterility, no llega a conclusiones definitivas sobre la relación de la fertilidad y el uso de la laptop, sí se ha comprobado que si el escroto se calienta más de un grado centígrado, es suficiente para dañar la calidad del esperma. Esto, por supuesto, es determinante a la hora de concebir un bebé.

Pero además de las computadoras portátiles, ten en cuenta que la salud reproductiva masculina también puede verse afectada por otros factores relacionados con el estilo de vida, como la nutrición y el consumo de drogas. Por su parte, el uso de jeans y ropa interior apretada no suele estar considerado como un factor de riesgo, debido a que la persona está en movimiento cuando los usa (lo que no ocurre con las laptop, por ejemplo).

Si eres de los que acostumbran utilizar sus laptops sobre las piernas, quizás sea tiempo de comenzar a modificar esta costumbre y dejar que las mesas y escritorios sean el soporte para estos equipos. Así podrás trabajar en todo momento, incluso sin encorvarte y adoptando una postura más cómoda.

Y lo mejor de todo, estarás previniendo cualquier inconveniente que el uso de la computadora y el calor que genera puedan provocarte. ¿Necesitas más razones para modificar hábitos que pueden ser nocivos? Deja de cuestionarte y reserva tu regazo para alzar a tus niños.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 4 de diciembre de 2010

Orquitis o Inflamación de los testículos ¿Por qué sucede?

El dolor en los testículos es de las situaciones más molestas que pueden experimentar los hombres. Los testículos pueden en ocasiones inflamarse, esta condición se conoce como orquitis.
Los testículos son los encargados de producir los espermatozoides, por lo cual tienen un papel central en la reproducción masculina. Además, producen unas hormonas llamadas andrógenos, entre las cuales se encuentra la testosterona, que es la hormona masculina por excelencia. Si eres hombre, sabrás que los testículos son muy sensibles y que es necesario siempre cuidarlos de los golpes, resguardarlos de los cambios bruscos de temperatura y estar siempre atentos a cualquier cambio en ellos.
Aunque yo no soy hombre, sé que el dolor en los testículos es algo que muchos califican como insoportable. Si este dolor además viene acompañado por inflamación en uno o ambos testículos, podrías estar padeciendo de una condición conocida como orquitis.
La orquitis es producto de una infección causada por bacterias o virus. Es común que sea causada por el mismo virus que produce la paperas; puede ser consecuencia de la epididimitis (la inflamación del epidídimo que conecta al testículo con los vasos deferentes) pero también puede ser el resultado de una infección por enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la gonorrea o la clamidia (que son infecciones causadas por bacterias). Ocasionalmente puede ser causada por infecciones urinarias o de la próstata, por cirugías o problemas del sistema urinario congénitos (de nacimiento) o por el uso del catéteres (tubos) para drenar la orina que se conocen como catéter de Foley (cuando se tienen que dejar por tiempos prolongados).
Si la orquitis es causada por el virus de las paperas, entonces es más común que se presente en personas que no han recibido la vacuna contra las paperas (en Estados Unidos esto se ve cada vez se ve con menor frecuencia). Pero si por el contrario, es provocada por una enfermedad de transmisión sexual (ETS) o de la próstata, puede presentarse especialmente en adultos mayores de 45 años. Y si es por epididimitis, también causada por ETS, entonces se presenta con frecuencia en hombres de 19 a 35 años de edad.
¿Cuáles son los síntomas de la orquitis?
  • Inflamación o hinchazón en uno o ambos testículos
  • Secreción (flujo) que sale del pene
  • Sangre en el semen (eyaculación con sangre)
  • Inflamación (hinchazón) del escroto
  • Dolor en la ingle
  • Dolor al tener relaciones sexuales y eyacular
  • Sensibilidad en los testículos y el área que los rodea
  • Náuseas
  • Fiebre
Los factores de riesgo para la orquitis causada por virus son:
  • No estar vacunado contra las paperas
  • Sufrir de infecciones urinarias frecuentes
  • Nacer con alguna anormalidad en el tracto urinario
  • Tener más de 45 años.
Y para la orquitis causada por bacterias, los factores de riesgo son:
  • Tener varios compañeros sexuales
  • Tener relaciones sexuales sin condón
  • Haber sido diagnosticado con alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS)
  • Que tu pareja sexual tenga una enfermedad de transmisión sexual (ETS)
Las complicaciones de la orquitis pueden llevar a la infertilidad. Por eso, si tienes dolor o inflamación en los testículos, no dudes en llamar a tu médico. El tratamiento a tiempo con antibióticos (en caso de ser por bacterias), o con anti-inflamatorios, analgésicos y reposo, podría ser muy importante para que tus testículos no se atrofien y evites complicaciones. El tratamiento a tiempo podría ayudarte a evitar la esterilidad.
Los testículos son muy delicados ¡no los descuides!

Tomado de Vida y Salud