- que el flujo de la orina sea débil
- aumento en la frecuencia para orinar
- deseos intensos de orinar
- incapacidad repentina de orinar
- infecciones urinarias recurrente
- sangre en orina o en el semen
- disfunción eréctil
- disminución en el volumen del semen durante la eyaculación y/o
- dolor en la parte baja del abdomen.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Contra el cáncer de próstata, fungicidas y algo más
domingo, 16 de septiembre de 2012
¿Es el tratamiento de reemplazo de testosterona la respuesta a tu condición?
- Infertilidad
- Reducción del deseo sexual
- Disminución de las erecciones espontáneas, como las que se presentan durante el sueño
- Disminución del vello púbico o del vello del cuerpo en general
- Reducción en el tamaño de los testículos
- Disminución de la estatura o adelgazamiento de los huesos
- Reducción de la masa muscular y de la fuerza
- Oleadas de calor y sudor (bochornos)
- Depresión y tristeza
- Problemas para conciliar el sueño
- Disminución de la capacidad para concentrarse y con la memoria
sábado, 7 de julio de 2012
La calvicie de patrón masculino: llegando a la raíz del problema
domingo, 24 de junio de 2012
Los riesgos asociados con un nivel de testosterona bajo
jueves, 10 de mayo de 2012
Enfermedades “de mujeres” que atacan a los hombres
sábado, 17 de diciembre de 2011
Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección
- Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
- Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
- Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
- Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
- Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
- Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
- Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
- Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
- Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
- Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
viernes, 21 de octubre de 2011
El ejercicio tras la cirugía bariátrica mejora el metabolismo de la glucosa
jueves, 29 de septiembre de 2011
El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad
martes, 6 de septiembre de 2011
El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad
viernes, 19 de agosto de 2011
El largo de los dedos y la relación con el largo del pene (y con la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata)
sábado, 25 de junio de 2011
¿Existe o no la menopausia masculina?
sábado, 4 de junio de 2011
Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección
- Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
- Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
- Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
- Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
- Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
- Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
- Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
- Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
- Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
- Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
lunes, 21 de marzo de 2011
Los medicamentos para disminuir el colesterol también podrían ser buenos para la próstata

¿Es cierto que los medicamentos para disminuir el colesterol pueden ayudar a disminuir la probabilidad de tener cáncer de próstata?
RESPUESTA del Dr. R. Jeffrey Karnes, Urología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Un estudio recientemente publicado, en efecto, descubrió que los hombres que tomaban estatinas (fármacos ampliamente recetados para disminuir el colesterol) tenían menos probabilidad de que se les diagnostique con cáncer de próstata que quienes no tomaban estatinas. Antes de realizar cualquier recomendación basada en estos resultados, es preciso investigar más; aunque parece que aquello que es bueno para el corazón, también lo es para la próstata.
En este estudio, publicado en la edición de agosto de 2010 de The Journal of Urology (La revista de Urología), los científicos de Mayo Clinic dieron seguimiento a 2.447 hombres durante más de 15 años. Entre los hombres que consumieron estatinas, sólo 6 por ciento recibió el diagnóstico de cáncer de próstata, mientras que quienes no tomaron estatinas tenían el triple de probabilidad de desarrollar cáncer de próstata. El planteamiento, por tanto, es que el consumo de estatinas podría evitar el desarrollo de este tipo de cáncer.
Las estatinas son medicamentos que actualmente se utilizan para disminuir el colesterol y ayudar a evitar un ataque cardíaco y/o un accidente cerebrovascular en pacientes con alto riesgo. No se sabe exactamente por qué se vincula a las estatinas con menos riesgo de cáncer de próstata, pero posiblemente sean muchos los factores que intervienen en esto. Primero, la hormona masculina llamada testosterona y derivada del colesterol propicia el desarrollo del cáncer de próstata; de manera que cuando se emplean estatinas para rebajar el colesterol, la testosterona también podría disminuir, reduciendo el riesgo de cáncer de próstata. Segundo, los científicos han observado en el laboratorio que las estatinas logran evitar la división de las células cancerosas y que, de hecho, hasta ocasionan la muerte de algunas células cancerosas.
Los resultados de este estudio son preliminares y es necesario investigar más para determinar si las estatinas pueden proteger contra el cáncer de próstata. Sin embargo, por ahora, esta investigación parece indicar que existe alguna correlación entre salud cardíaca y menos riesgo de cáncer de próstata.
Los resultados son importantes porque el cáncer de próstata es el tipo más común de cáncer masculino en Estados Unidos, que anualmente extermina a alrededor de 30.000 ó 40.000 hombres en este país. Además, aunque uno de cada seis hombres en Estados Unidos desarrolle cáncer de próstata, muchos más presentan enfermedades cardíacas. La causa principal de enfermedad y muerte entre hombres con cáncer de próstata en Estados Unidos es, en realidad, la enfermedad cardiovascular.
Si bien es difícil predecir con exactitud cómo funcionará la correlación entre estatinas y cáncer de próstata, de manera general se sabe que un estilo de vida más sano conlleva menos probabilidad de presentar cáncer de próstata, otras enfermedades urológicas y diferentes problemas de salud, tales como enfermedades cardíacas.
Por lo tanto y con estos resultados en mente, lo sabio es llevar un estilo de vida sano para el corazón, con o sin estatinas. Un estilo de vida sano, en general, consiste en hacer ejercicio durante al menos 150 minutos por semana, dejar de fumar, controlar el estrés y alimentarse sanamente. Una buena alimentación para el corazón normalmente incluye cereales integrales, carnes, aves y pescados magros, además de por lo menos cinco porciones diarias de frutas y verduras. El seguir estas pautas no sólo es importante para la salud de la próstata, sino de la persona en general.
Tomado de Vida y Salud
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Agrandamiento de la próstata (Hiperplasia prostática benigna)
- dificultad para comenzar a orinar
- goteo luego de orinar
- sensación de que la vejiga no se ha vaciado por completo
- dolor al orinar
- necesidad frecuente de vaciar la vejiga, especialmente por la noche
- sensación de urgencia acompañada por la sensación de orinar
- pérdida de control de la vejiga (incontinencia)
- Limite el consumo de líquidos por la noche, especialmente las bebidas con alcohol y la cafeína. Esta reducción ayuda a minimizar el número de veces que tiene que orinar por la noche. (Además, el beber demasiado alcohol puede irritar la vejiga o la próstata. La mayoría de los especialistas recomiendan a los hombres que eviten tomar más de dos bebidas alcohólicas por día).
- Pregúntele a su médico si puede cambiar o eliminar medicamentos que tal vez estén empeorando el problema. Estos pueden incluir antihistamínicos, diuréticos, descongestionantes, antiespasmódicos, tranquilizantes y algunos tipos de antidepresivos. Estos medicamentos pueden debilitar el músculo de la vejiga o reducir la apertura de la próstata.
- Aproveche todas las oportunidades para utilizar el baño y tómese todo el tiempo que necesite para vaciar la vejiga por completo.
- Resección Transuretral de Próstata (TURP): es el procedimiento realizado con mayor frecuencia. El cirujano introduce una especie de telescopio y un bucle eléctrico a través de la uretra hacia el agrandamiento de la próstata. El bucle eléctrico quema el tejido prostático que sobra para abrir el conducto de la uretra. La operación dura aproximadamente 90 minutos. Requiere anestesia general o raquianestesia (en la médula espinal a través de la parte baja de la columna), y permanecer una noche hospitalizado. El efecto secundario más frecuente es la eyaculación retrógrada, en la que el semen fluye hacia la vejiga en vez de afuera de la punta del pene, y provoca orgasmos “secos”.
- Incisión Transuretral de la Próstata (TUIP): mediante esta cirugía se ensancha la uretra mediante cortes pequeños en la apertura de la vejiga, en vez de extraer el tejido prostático. Sólo se utiliza cuando el agrandamiento de la próstata es mínimo. La ventaja de este procedimiento es que la tasa de complicaciones es menor y el hecho de que no es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, los resultados a largo plazo pueden no ser tan buenos como los de la TURP.
- Termoterapia Transuretral por Microondas (TUMT): se introduce una especie de aguja con microondas en la uretra para calentar la próstata y destruir el exceso de tejido. Este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. No es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, aproximadamente la mitad de todos los hombres necesitan tratamiento adicional dentro de los cuatro años posteriores a la cirugía.
- Ablación Transuretral con Aguja (TUNA): en este procedimiento se utiliza una aguja caliente para quemar cantidades pequeñas de tejido prostático. Al igual que la TUMT, este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. Además, no es necesario permanecer una noche hospitalizado.
- Prostatectomía Transuretral Inducida por Láser Guiada por Ultrasonido (TULIP): mediante el uso de ultrasonido, el cirujano quita el tejido prostático excesivo con un rayo láser. La prostatectomía visual asistida por láser (VLAP) es una variante de este procedimiento, pero se utiliza un telescopio en vez de un ultrasonido.
- Cirugía abierta: ocasionalmente, una próstata muy grande u otros factores de complicación, como daño de la vejiga, requieren de una incisión por encima del hueso púbico para extirpar el tejido prostático excesivamente agrandado.
- Endoprótesis Uretrales: se introducen cilindros de malla diminutos en la parte estrechada de la uretra y una vez allí se expanden. Este procedimiento está aún en experimentación.



