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sábado, 6 de octubre de 2012

Estudio: El jengibre puede ayudar a reducir las náuseas relacionadas con la quimioterapia

Un nuevo estudio publicado en la edición más reciente de la revista profesional “Supportive Care in Cancer” indica que los suplementos de jengibre podrían reducir la náusea aguda inducida por la quimioterapia (CIN, por sus siglas en inglés).

Desde 1986, se han hecho muchos estudios para evaluar la eficacia del jengibre en la reducción de la CIN. En el nuevo estudio, 744 pacientes con cáncer fueron asignados al azár a uno de cuatro grupos. Se incluyeron pacientes con varios tipos diferentes de cáncer, de los cuales los más comúnes fueron el cáncer de mama, el cáncer gastrointestinal y los cánceres de pulmón. Un grupo recibió 0,5 gramos de jengibre, el segundo un gramo, el tercero 1,5 gramos y el último grupo recibió un placebo. El tratamiento se administró dos veces al día durante los tres días previos a y los tres primeros días durante la primera fase del régimen de quimioterapia de cada paciente.

A la conclusión del estudio, calificaron los datos sobre 576 pacientes para su inclusión en el análisis final. Los investigadores encontraron que todas las dosis de jengibre redujeron significativamente las náuseas en comparación con el placebo, con la mayor reducción en los pacientes que tomaron la dosis de 0,5 gramos de jengibre.

Debido a la naturaleza del estudio de 6 días de largo, los investigadores sugirieron que las náuseas relacionadas con la quimioterapia están influenciadas por náuseas que anticipan el tratamiento. Los autores observaron que la suplementación con jengibre tres días antes de la quimioterapia podría preparar al estómago para que libere enzimas para contrarrestar las náuseas en el momento de comenzar el tratamiento.

Precaución: De acuerdo con el proceso sistemático de revisión de Natural Standard sobre el jengibre, la evidencia que apoya el uso de este tratamiento para las náuseas inducidas por la quimioterapia no es definitiva. Algunos reportes iniciales de investigación en humanos indican que el jengibre podría reducir la severidad y la duración de las náuseas experimentadas por los pacientes con cáncer después de la quimioterapia. Otros estudios no muestran tales efectos. Se necesitan estudios adicionales.

Para obtener más información acerca de terapias integrales para las náuseas inducidas por la quimioterapia o acerca del jengibre, por favor visita nuestroDiccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias:
  • Ryan, Julie L, et al. Ginger (Zingiber officinale) reduces acute chemotherapy-induced nausea: a URCC CCOP study of 576 patients. Support Care Cancer (2012) 20:1479-89. 
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com 
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 20 de agosto de 2012

Consejos sobre el ejercicio para las sobrevivientes del cáncer de mama

¿Es posible hacer ejercicio cuando se tiene cáncer de mama? Sí, posible y hasta necesario, ya que puede ayudarte a pasar el tratamiento con mejor ánimo, a predisponerte con más energía para enfrentar la enfermedad y hasta evitar que el cáncer vuelva a aparecer en otra parte del cuerpo. Por eso, he aquí algunos consejos para que las sobrevivientes del cáncer de mama se ejerciten.

Muchas personas que están en tratamiento contra el cáncer piensan que sólo deben hacer reposo y que no les está permitido hacer ejercicio. Sin embargo, no es así, por el contrario, poner el cuerpo en movimiento en esta etapa, no sólo es posible sino también importante para mantener la fortaleza y el buen ánimo, e incluso para prevenir que la enfermedad vuelva a aparecer en otra parte del cuerpo.

Las mujeres que tienen cáncer de mama no son la excepción. Y aquellas que lo han pasado deberían hacer ejercicio con regularidad para ayudar a prevenir y a evitar que la enfermedad vuelva y para mejorar su salud en general.

Esta no es una sugerencia sólo mía. Así lo recomienda el Consejo Americano del Ejercicio (American Council on Exercise), que además indica que la actividad física tiene muchos beneficios fisiológicos y psicológicos para las sobrevivientes de cáncer de mama (del seno), que incluyen disminución de la fatiga y una mejoría en el estado de ánimo.

En este punto, posiblemente te estarás preguntando qué tipo de ejercicios puedes hacer con el brazo del lado operado y cómo puedes evitar lastimarte. En este caso, como ocurre en otras situaciones — como cuando tienes hipertensión o problemas del corazón –, debes tener ciertos cuidados importantes, a la hora de ponerte en movimiento, y siempre debes consultar con tu médico para que te asesore según tu caso en particular.

En general, antes de hacer ejercicios de la parte superior del cuerpo, debes esperar que pase cierto tiempo luego de la cirugía para sanar adecuadamente (que suele ser de cuatro a seis semanas). Incluso, se recomienda comenzar con unos ejercicios suaves para recuperar la movilidad una semana después de la cirugía, pero siempre con la aprobación de tu médico.

Ten en cuenta que el brazo puede inflamarse (hincharse), si se ha sometido a radioterapia tras la cirugía, y que la inflamación puede durar más de lo normal. La radiación también puede causar inflamación en el pecho y el seno hacia el final del tratamiento, pero en la mayoría de los casos, es a corto plazo y desaparece lentamente.

Por eso, durante el tratamiento y hasta 18 meses después, se aconseja realizar ejercicios simples de estiramiento a diario, para mantener un rango de movimiento completo del tórax, del brazo y del hombro.

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sábado, 2 de junio de 2012

Consejos para una buena nutrición cuando tienes cáncer

El término dieta saludable tiene un significado diferente para las personas que sufren de cáncer. Ellas necesitan seguir una dieta acorde a sus necesidades, según el tipo de tumor del qué se trate, dónde esté alojado y cuán avanzado esté. Además, los tratamientos como la quimioterapia pueden hacer que la hora de la comida se convierta realmente en un problema. He aquí algunos consejos para tener en cuenta, si quieres llevar una buena nutrición cuando tienes cáncer.

El solo hecho de saber que tienes cáncer puede quitarte el apetito o, por el contrario, hacer que no puedas parar de comer. Posiblemente, desde que has recibido tu diagnóstico tus prioridades han cambiado y tu forma de ver el mundo ya no es la misma. No puede ni volverá a serlo. Eso es algo natural, pero es sólo una parte de los cambios que notarás a lo largo de este proceso.

Tanto la enfermedad como el tratamiento pueden provocar nuevas sensaciones, no sólo emocionales sino también físicas, que a veces resultan molestas y, si no les brindas la atención necesaria, pueden convertirse en un problema más, algo que nadie quiere que suceda, cuando el cáncer ya es toda una revolución en sí misma para tu vida.

Por eso, es importante que hables mucho con el profesional que te atiende, para que despeje todas tus dudas y pueda aconsejarte correctamente de acuerdo a tus necesidades, ya que si bien cada paciente es diferente y los síntomas que tiene cada uno son particulares, no está de más saber qué cosas pueden ocurrirte para poder estar preparado y saber cómo actuar, en caso de que sucedan.

En general todas las personas con cáncer necesitan alimentarse de manera diferente, ya que la enfermedad hace que el cuerpo utilice más energía y, dependiendo de dónde esté ubicado el tumor y cuán avanzado esté, puede provocar carencia de algunos nutrientes y pérdida de peso o de masa muscular.

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jueves, 5 de abril de 2012

Protege tus dientes antes de recibir tratamiento para el cáncer

 
Si te han diagnosticado cáncer y estás en espera de recibir quimioterapia o radiaciones, ve sin demora al dentista. Cualquier problema en tus dientes o en tus encías puede agravarse y hasta reducir la efectividad del tratamiento.

Aunque Elena sabía que tenía problemas con su dentadura y con sus encías, se sorprendió cuando el oncólogo le dijo que debía ir a su dentista antes de empezar las radiaciones para combatir un cáncer oral. El dentista le recomendó que se extrajera algunos dientes, afectados por la infección y la pérdida de hueso de las encías, antes de empezar el tratamiento para que tuviera tiempo de sanarse, ya que las radiaciones agravarían el problema. Si esperaba a terminar el tratamiento, se arriesgaría a no sanar bien y a que se presentara osteonecrosis (muerte del hueso) en la boca.

De acuerdo con el National Cancer Institute, el tratar las infecciones de los dientes y las encías antes de la terapia y durante la misma, reduce la severidad y la frecuencia de las complicaciones que se pueden presentar. Estas complicaciones van desde problemas con dificultad para que el hueso o las encías sanen correctamente después de la radiación, hasta infecciones orales (en la boca) por bacterias que se extienden al resto del cuerpo, debido al debilitamiento del sistema inmunológico (el sistema de defensa) producido por la quimioterapia.

Además, las radiaciones en el área de la cabeza y el cuello pueden causar resequedad severa en la boca, con lo que se pierde el efecto protector de la saliva. Eso da lugar a que se empeoren las caries y a que se dañen los minúsculos vasos sanguíneos del hueso, que ayudan a que éste sane. Los gels, los atomizadores y los enjuagues bucales ayudan a mantener la humedad de la boca, pero no contienen los anticuerpos de la saliva.

La decisión de extraer los dientes o de no hacerlo antes de la radiación depende de la salud de los dientes, y de la condición del hueso y de las encías alrededor. También tiene que ver la cantidad de radiación que va a recibir el área alrededor del diente. La salud bucal es importante, porque la boca tiene una gran cantidad de bacterias, y si no la cuidas, corres el riesgo de que esas bacterias pasen al torrente sanguíneo.

Por eso se recomienda que todos los pacientes con cáncer se hagan examinar la boca al menos dos semanas antes de empezar el tratamiento. El chequeo comprende no sólo el examen de rayos X de los dientes, sino una revisión completa de las encías y el tratamiento de cualquier área irritada, como dientes partidos o infecciones crónicas.

Después de la quimioterapia o la radiación, es más difícil tratar esos problemas y los riesgos de desarrollar otras complicaciones aumentan. Los pacientes que tienen su sistema inmunológico debilitado pueden desarrollar infecciones, esto puede demorar el tratamiento contra el cáncer o hacer que se tenga que reducir la dosis de radiación que se de, lo que puede afectar las posibilidades de supervivencia. Lo ideal es que los problemas bucales sanen antes de empezar el tratamiento. Pero si es necesario realizar un tratamiento dental durante un ciclo de quimioterapia, es especialmente importante que haya coordinación entre el oncólogo y el dentista, quienes deben trabajar en equipo.

Los siguientes consejos te ayudarán a cuidar y a proteger tu dentadura antes y durante el tratamiento contra el cáncer:
  • Haz una cita con tu dentista al menos dos semanas antes de empezar el tratamiento de quimioterapia o radiación.
  • Pregúntale al oncólogo si debes de recibir tratamiento para el problema bucal que tienes antes de empezar la terapia.
  • Infórmale a tu dentista sobre tu tratamiento contra el cáncer. Si necesitas tratamiento dental durante la terapia, asegúrate de que tu dentista y tu oncólogo se mantengan en comunicación. El tratamiento dental debe llevarse a cabo cuando la cuenta de tus glóbulos blancos está elevado, para prevenir infecciones.
  • Pregúntale al oncólogo qué efectos secundarios puedes esperar del tratamiento contra el cáncer. Si es necesario, el oncólogo puede recetarte algún medicamento para estimular la producción de saliva, o un antiséptico que te ayude a manejar los efectos secundarios de la terapia.
Recuerda que tu salud bucal es parte de la salud de tu organismo. Si conservas sanos tus dientes y tus encías, no sólo contribuyes a que las terapias contra el cáncer sean más efectivas, sino que ayudas también a tu bienestar general después de que termine el tratamiento.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 2 de marzo de 2012

Descubren por qué el sarampión se difunde tan rápido – esto podría ayudar a combatir el cáncer

Los científicos de Mayo Clinic descubrieron por qué se difunde tan rápido el sarampión, enfermedad viral que posiblemente sea la más contagiosa del mundo. El virus surge desde la tráquea de la persona infectada, a quien provoca tos, y llena el aire de partículas listas para infectar a la siguiente víctima. Los resultados podrían ayudar también en la lucha contra el cáncer de ovario, mama y pulmón.

Los resultados publicados en la edición electrónica del 2 de noviembre de la revista Nature permiten a los científicos entender por qué algunos virus respiratorios se difunden más rápida y fácilmente que otros. Los científicos descubrieron que el virus del sarampión utiliza una proteína (llamada nectina 4) para infectar a la persona que le sirve de huésped y luego se propaga desde su estratégica ubicación en la garganta.

A pesar del desarrollo de la vacuna contra el sarampión, anualmente el virus continúa infectando a más de 10 millones de niños y cobra la vida de alrededor de 120 mil en todo el mundo. En los últimos años, la dispersión del virus ha aumentado debido a la escasez de personas vacunadas, siendo el sarampión todavía un problema de salud importante en Estados Unidos, entre muchos países.

¿Por qué es el virus del sarampión tanto más contagioso que otros virus respiratorios?

“El virus del sarampión ha desarrollado una estrategia de diabólica elegancia: primero secuestra a las células inmunes que patrullan los pulmones a fin de introducirse dentro de la víctima que le sirve de huésped y luego se desplaza hacia otras células inmunológicas en todo el cuerpo”, expresa el Dr. Roberto Cattaneo, investigador principal del estudio y biólogo molecular de Mayo Clinic.

“No obstante, las células inmunológicas sólo entregan su carga viral a las células que expresan la proteína nectina 4, que es el nuevo receptor. Es importante anotar que esas células se ubican en la tráquea, de manera que el virus surge desde el punto exacto que necesita para facilitar el contagio”, añade el científico.

Los investigadores también estuvieron entusiasmados con otro aspecto de estos resultados:

La nectina 4 es un biomarcador para varios tipos de cáncer, tal como de ovario, mama y pulmón. Al momento se realizan ensayos clínicos que utilizan al sarampión y otros virus para combatir al cáncer, tales como los ensayos clínicos de Mayo Clinic para cáncer recurrente de ovario, glioma y mieloma.

Debido a que el sarampión apunta diligentemente hacia la nectina 4, la terapia contra el cáncer basada en el sarampión podría ser más exitosa entre los pacientes cuyo cáncer expresa nectina 4. Muchos científicos creen que los virus modificados pueden ser una alternativa menos tóxica que la quimioterapia y la radiación.

El Dr. Cattaneo trabajó con otros colegas del Instituto Paul Ehrlich de Alemania, con los doctores Mathieu Mateo y Chanakha Navaratnarajah de Mayo Clinic, así como con otros colegas de la Universidad de Iowa, del Instituto Armand Frappier de Montreal en Canadá, del consorcio del Instituto Nacional de la Salud e Investigación Médica (Inserm) con el Centro para Investigación Oncológica de Marsella (CRCM) y la Universidad de Aix y Marsella en Francia, y de la colaboración entre la Universidad Nacional de Singapore y la Universidad de Duke.

La investigación fue financiada por los Institutos Nacionales de Salud y otras entidades que ofrecen subsidios en Alemania, Francia, Canadá y Singapur.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 3 de noviembre de 2011

Científicos utilizan vacuna humana para curar cáncer de próstata en ratones

Investigadores y colaboradores del Reino Unido curaron tumores de próstata comprobados en ratones con una vacuna humana, sin efectos secundarios aparentes. Este novedoso abordaje de tratamiento contra el cáncer motiva al sistema inmune a deshacerse de los tumores prostáticos, sin ayuda ni de quimioterapias tóxicas ni de radioterapia. Este modelo de tratamiento puede algún día ayudar a que la gente viva sin tumores y con menos efectos secundarios que los producidos por terapias actuales.

Los resultados aparecen en la revista Nature Medicine.

“Tenemos la esperanza de que esto supere algunos de los principales obstáculos enfrentados en la investigación de la inmunoterapia contra el cáncer”, comenta el Dr. Richard Vile, inmunólogo de Mayo Clinic, Profesor de la Fundación de la Familia de Richard M. Schulze y autor principal del estudio. Los ensayos clínicos empezaran dentro de dos años.

La investigación de Mayo sobre inmunoterapia y dirigida por el Dr. Vile se muestra ya esperanzadora para el tratamiento del cáncer de próstata y del melanoma. Además, es la candidata principal para el tratamiento de muchos otros cánceres más agresivos, como el de pulmón y cerebro, o el cáncer de páncreas.

Entre los descubrimientos del equipo estuvo el hecho de que no quedó rastros de enfermedad autoinmune en los ratones. Las células T de los roedores muroideos atacaron solamente las células de cáncer de páncreas, dejando a salvo al tejido sano.

Para desarrollar este nuevo abordaje, los genetistas ensamblaron fragmentos de código genético de tejido sano de próstata humana en una biblioteca de ADN complementario (ADNc). Esos pedazos de ADNc se introdujeron después dentro de una miríada de virus de estomatitis vesicular (VSV, por sus siglas en inglés), que se sometieron a cultivo y se reintrodujeron como vacuna en los ratones de prueba mediante una serie de inyecciones intravenosas.

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viernes, 24 de junio de 2011

Los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario en portadoras de BRCA1 y BRCA2


Tengo 37 años y una mutación del gen BRCA1. No tengo hijos, ni pienso embarazarme pronto. Mi médico me recetó anticonceptivos orales porque dice que ayudarán a protegerme contra el cáncer de ovario. Sin embargo, leí que la píldora anticonceptiva es peligrosa para quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de mama. ¿Qué recomiendan ustedes?
RESPUESTA de la Dra. Myra Wick, Obstetricia y Ginecología de Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Se ha demostrado que los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario entre las mujeres portadoras de mutaciones del gen BRCA1 y BRCA2, aunque según usted bien lo anota, algunas investigaciones también indican que los anticonceptivos orales podrían aumentar el riesgo para cáncer de mama.  No obstante, los expertos médicos especializados en esa área, en consenso general, dicen que la disminución del riesgo de cáncer de ovario supera cualquier riesgo mayor para cáncer de mama entre las portadoras del gen BRCA1 y BRCA2 que toman anticonceptivos orales.
A mediados de la década de los años 90, los científicos descubrieron que dos mutaciones genéticas, la BRCA1 y la BRCA2, aumentaban significativamente el riesgo femenino de desarrollar cáncer de mama u ovario.  Desde entonces, se han desarrollado una variedad de métodos para ayudar a disminuir esos riesgos, entre ellos, la administración de medicamentos (quimioterapia preventiva), la extirpación de tejido mamario sano (mastectomía profiláctica) y la extirpación de trompas de Falopio y ovarios sanos (salpingo-ooforectomía profiláctica).
El consumo de anticonceptivos orales también se han vinculado a una disminución grande en el riesgo de presentar cáncer de ovario entre las mujeres portadoras de la mutación genética BRCA, con una reducción de 50 por ciento en el riesgo.  No obstante, han surgido algunas dudas respecto al uso de anticonceptivos orales en portadoras de BRCA, debido a la posible conexión entre dichos anticonceptivos y mayor riesgo para cáncer de mama.  De todas maneras, hasta el momento dicha relación no se aclara completamente.
Algunos estudios han planteado que el riesgo mayor para cáncer de mama podría vincularse al tiempo durante el cual una mujer toma anticonceptivos orales, siendo solamente quienes los toman por cinco años o más quienes corren mayor riesgo.  Otra investigación descubrió una correlación entre las portadoras de BRCA que dejaron de tomar los anticonceptivos orales 10 años antes del diagnóstico y un aumento en el riesgo de cáncer de mama.  Sin embargo, es difícil determinar si dicho aumento fue por los anticonceptivos orales, o debido al tiempo transcurrido (porque el riesgo para cáncer de mama entre las portadoras de BRCA aumenta con el tiempo) o por algún otro factor que no se ha tomado en cuenta.
Son las investigaciones más recientes las que han indicado que la diferencia podría estar en el tipo de anticonceptivo oral. Un análisis realizado en el año 2010 revisó 2.855 casos de cáncer de mama en mujeres con una mutación del gen BRCA.  El estudio descubrió que corrían más riesgo de cáncer de mama quienes consumían anticonceptivos orales antes de 1975, cuando las dosis hormonales en las pastillas anticonceptivas eran mucho más altas que ahora.  El mismo estudio no descubrió ninguna evidencia de riesgo mayor entre las mujeres que consumen las fórmulas más recientes de anticonceptivos orales con menos dosis hormonales.
Por lo tanto y teniendo en mente estos resultados, recomiendo a las mujeres con una mutación del gen BRCA y que todavía tengan sus ovarios que tomen anticonceptivos orales, aunque sea por un plazo corto.  A su edad, usted también debería considerar seriamente la extirpación de los ovarios para disminuir el riesgo de un futuro cáncer.  La recomendación general es cualquier mujer en su situación se someta a cirugía, una vez que termine con la maternidad o alcance los 35 ó 40 años.
Después de la extirpación ovárica, el riesgo para cáncer de ovario entre las portadoras del gen BRCA desciende a cerca de 95 por ciento (no es 100 por ciento porque existe un riesgo pequeño de que se desarrolle un cáncer similar en aquel tejido que reviste la cavidad abdominal y comparte su origen embrionario con los ovarios, o sea el peritoneo, que permanece allí después de la cirugía).  Además, la extirpación de los ovarios disminuye el riesgo para cáncer de mama en 50 por ciento.
Es labor complicada tomar en consideración todos los problemas vinculados a la mutación del gen BRCA.  Si todavía no lo ha hecho, le sugiero que busque un ginecólogo, y posiblemente un ginecólogo oncólogo o un genetista médico, que conozca sobre el tema.  Esa persona puede ayudarla a revisar las investigaciones e información disponible, además de programar detecciones regulares para cáncer, de manera que se preste atención a todas sus preocupaciones y necesidades.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 4 de abril de 2011

¿Cuándo debes pedir una segunda opinión acerca de tu diagnóstico de cáncer?


Te han diagnosticado cáncer y no sabes qué hacer. El médico te dice cosas que preferirías no escuchar y parece que deberás someterte a un tratamiento que te genera dudas y temores. Pues trata de buscar respuestas que te tranquilicen. ¿Cómo? Una buena opción es buscar una segunda opinión. Aquí te contamos cuándo solicitar la opinión de otro médico calificado.
Claribel se angustió mucho cuando su doctora le dio la noticia de que tiene cáncer. No quería escuchar más aclaraciones ni sugerencias ni tampoco hablar con nadie del tema. Para ella era como el fin del mundo. Y cuando pudo comenzar a pensar en todas las indicaciones que le había dado la especialista y qué cosas debería hacer para llevar adelante su tratamiento contra el cáncer, entonces la angustia se fue transformando en miedos, dudas y cuestionamientos: ¿por qué debo aplicarme esos rayos?, ¿y los medicamentos que debo tomar qué efectos colaterales tendrán?, ¿se me caerá el pelo?, ¿no existe algo menos invasivo para tratar mi cáncer?
Con todas estas cuestiones dando vueltas en su cabeza y ya menos angustiada, Claribel volvió a la consulta y su médico le recomendó que pidiera una segunda opinión con otro profesional, así podría decidir con qué tratamiento contra el cáncer se sentía más cómoda y segura.
Estas situaciones son muy comunes hoy en día. Puedes ser tú misma quien solicite una segunda opinión, tu médico puede sugerirte algún profesional para que consultes y a veces los seguros de salud también incluyen la posibilidad de recibir una segunda opinión profesional cuando se trata del cáncer. Esta práctica, además de responder positivamente a una demanda de los pacientes que son diagnosticados con cáncer, se considera que contribuye a mejorar la calidad de la atención médica.
Una segunda opinión puede darte una perspectiva diferente sobre tu enfermedad, ya que algunos médicos son más conservadores y otros más radicales. Asimismo, puede haber varios argumentos para las distintas opiniones y otro médico puede proponerte algo diferente al primero, una opción que tu primer médico no había pensado o desconocía (ya que es imposible que todos los médicos conozcan todas las alternativas disponibles).
Por todo esto, no debes sentir vergüenza ni limitarte si quieres obtener una segunda opinión. Por ejemplo, puedes pedir una segunda opinión acerca de tu diagnóstico de cáncer cuando:
  • Piensas que el médico le ha restado importancia a la gravedad de tu enfermedad.
  • No te dan esperanzas o piensas que podría haber otra forma de tratamiento contra el cáncer.
  • Tienes un tipo de cáncer extraño o que no es muy común, o se desconoce en qué parte de tu cuerpo se ha originado el cáncer.
  • Quieres saber otra opinión sobre el reporte patológico (lo que se ve bajo el microscopio) y asegurarte de que se han explorado todas las opciones.
  • Tu doctor quiere que participes en un estudio clínico.
  • Vives en una área rural.
Una vez que decidas a quién acudir para una segunda opinión en cuanto al cáncer, pide que le envíen tu historia médica, tus radiografías y todos los exámenes que te han hecho relacionados con tu cáncer al médico que vas a visitar (o, si lo prefieres, posiblemente puedes llevarlos tú mismo/a). Quizá te pidan que firmes una autorización para que puedan enviar o que puedan darte la información.
En la primera visita, asegúrate de llevar todos tus medicamentos (incluyendo vitaminas, suplementos, hierbas y las medicinas que tomas ocasionalmente) y ten en cuenta que el médico nuevo revisará la información que le llevas o que reciba, pero te hará preguntas, te examinará y podría solicitar otros exámenes si lo considera necesario.
Una vez que el o la doctora tenga todos tus datos, podrá darte una segunda opinión que confirme la primera o podría sugerir modificaciones al plan de tratamiento propuesto por tu doctor para combatir el cáncer.
Además, puedes aprovechar esta oportunidad para preguntar todo lo que quieras saber, ya que la idea es que esta segunda opinión te ayude a despejar todas las dudas que puedas tener sobre el cáncer que te diagnosticaron y te de la seguridad de que has evaluado todas las posibilidades de tratamiento, para elegir la que te brinde más tranquilidad y seguridad.
Cuando se trata del cáncer, que no te de vergüenza pedir otra opinión si es que no te sientes satisfecho/a con el médico que te vio inicialmente. Tú debes sentirte cómodo/a y tranquilo/a para poder tomar decisiones y combatir el cáncer con todas las cartas puestas sobre la mesa.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 12 de marzo de 2011

¿Pueden los implantes del seno causar cáncer?

Muchas mujeres en todo el mundo se han puesto implantes de mama (de silicona o salinos) para aumentar sus senos o para una reconstrucción por una mastectomía (si les quitaron un seno) a causa de un cáncer de mama. Ya sea por razones estéticas o de salud, estos implantes están en el ojo del huracán por una alerta proporcionada por los funcionarios del gobierno de Estados Unidos en materia de salud. Aquí te contamos de qué se trata.

Nadie puede negar que los implantes de seno son un gran invento. Es más, no son cosa de esta época. El primer implante de seno data de 1895 y fue elaborado con el propio tejido adiposo (de la grasa) de la mujer. Desde entonces a la fecha, la ciencia ha inventado distintas maneras de hacer que los implantes sean más seguros y más cómodos para las mujeres. Por eso es que existen varios materiales, entre los más comunes están los salinos y los de silicona.

La primera prótesis (o pieza) hecha a base de silicona fue desarrollada por dos cirujanos plásticos en Houston, Texas (Thomas Cronin y Frank Gerow) en 1961. Desde entonces, las agencias reguladoras en cuestiones de salud, han analizado con cuidado sus características para saber si son seguras para las pacientes interesadas. Al principio, se impusieron muchas restricciones para su uso, pero en el 2006, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) finalmente les dio el visto bueno.

Los implantes salinos fueron fabricados en Francia durante los años 60 y por mucho tiempo fueron los más usados en Estados Unidos, debido a que tenían menores restricciones que los de silicona. Esto, a pesar de que los implantes salinos (aunque también logran buenos resultados) tienen más posibilidades de tener complicaciones cosméticas. No fue así en otros países del mundo, en donde los implantes salinos se usaban rara vez.

Sin embargo, esta misma agencia que se encarga de supervisar todos los medicamentos y alimentos que están en el mercado en Estados Unidos, es la que hoy ha dado a conocer esta información acerca de la posibilidad de un nuevo riesgo. Según información divulgada en enero de este año, la FDA ha encontrado una posible relación entre los implantes salinos y de silicona con una forma de cáncer (que no es muy común) conocida como Linfoma Anaplástico de Células Grandes (LACG).

Este tipo de cáncer afecta la piel y los ganglios linfáticos y se desarrolla en el tejido de cicatrización que crece alrededor del implante. La FDA está solicitando a todos los médicos que reporten los casos que identifiquen para poder establecer si hay una relación con los implantes y para emprender nuevas investigaciones. Hasta ahora se conoce 60 casos de mujeres que visitaron a sus respectivos médicos en diferentes países por presentar dolor, inflamación (hinchazón), bultos y otros problemas en el área de la cirugía. Es un número muy pequeño de casos considerando que se calcula que alrededor de 10 millones de mujeres en todo el mundo han tenido implantes de seno de los diferentes tipos ya sea por razones cosméticas o por cáncer. Pero, se cree que podría haber una relación ya que la incidencia de este cáncer es sólo de 3 mujeres en 100 millones de mujeres que no tienen implantes de mama.

El tratamiento en algunos casos de las mujeres que tenían implantes de mama en quienes se detectó este cáncer fue simplemente quitar el implante de seno, el cáncer y la cicatriz y con eso se curó el cáncer. En otros, fue necesario dar quimioterapia y/o radiación.

Por ahora, se debe hacer más investigación para confirmar si existe la asociación entre este tipo de cáncer y los implantes de seno. Si tienes implantes de mama, no te angusties, no te los tienes que quitar, pero si notas cualquier molestia, dolor o inflamación o cualquier cambio en tus senos, visita a tu médico.


Tomado de Vida y Salud

lunes, 7 de marzo de 2011

Nuevo estudio cambia antiguas creencias sobre el herpes zóster (culebrilla)

Durante décadas, la sabiduría médica sobre el herpes zóster (culebrilla) decía que se trataba de una experiencia única en la vida. Lo que normalmente se creía es que los pacientes quedaban protegidos contra una nueva recurrencia del virus del herpes zóster después de un solo evento. Sin embargo, un estudio publicado en la edición de febrero de Mayo Clinic Proceedings dice que las recurrencias del herpes zóster serían mucho más comunes de lo que los médicos sospechan.

“Se creía que las recurrencias sólo se presentaban entre la gente con sistemas inmunes comprometidos, como por ejemplo, aquellos sometidos a quimioterapia o con un cáncer de origen sanguíneo, pero ese no es el caso”, comenta la autora principal, Dra. Barbara Yawn, directora de investigaciones del Centro Médico de Olmsted en Rochester. “La recurrencia fue prevalente entre la población con capacidad inmunológica y los resultados fueron bastante sorprendentes”.

El equipo de investigación examinó los expedientes médicos (que se remontan al período entre 1996 y 2006) de casi 1.700 pacientes de más de 22 años de edad, con eventos documentados de herpes zóster. Esa afección ocasiona un tipo específico de sarpullido en la piel y dolor fuerte. Luego, buscaron en los expedientes médicos de la zona para determinar si esos pacientes recibieron en algún momento tratamiento debido a un segundo evento y les dieron un seguimiento de hasta 12 años (el seguimiento promedio fue de 8 años). Los datos revelaron un índice de recurrencia de sobre 5 por ciento, el mismo porcentaje que se anticiparía en un cohorte de las mismas edades y que presenta su primer caso de herpes zóster. Algunos pacientes han tenido hasta tres recurrencias. Al respecto, la Dra. Yawn anota lo siguiente: “Eso es sólo en 8 años y al continuar brindando seguimiento a estos pacientes durante toda su vida, la tasa de recurrencia posiblemente será muy superior a 5 por ciento”.

El estudio descubrió que las mujeres, quienes son más proclives que los hombres a tener herpes zóster, también tenían más probabilidad de presentar recurrencia de la enfermedad. A pesar de que el equipo sospechaba índices de recurrencia más altos entre pacientes mayores, la edad no pareció hacer a nadie más susceptible a sufrir otro ataque de la enfermedad. Por el contrario, los científicos descubrieron que el factor determinante más asombroso para la recurrencia era el dolor que sentían los pacientes durante el evento inicial. Quienes sentían un dolor que duraba más de 30 días a partir de la aparición del herpes zóster eran más proclives a tener recurrencias, especialmente durante los primeros tres o cuatro años posteriores al evento inicial. Eso también fue una sorpresa para el equipo de investigación. “Pensábamos que presentar un caso peor posiblemente creaba más resistencia en los pacientes hacia una segunda recurrencia, pero los datos plantearon exactamente lo opuesto”, señala la doctora Yawn.

Los resultados plantean que la vacuna contra el herpes zóster, que se sabe disminuye a la mitad la primera ocurrencia del herpes zóster, ayudaría a los pacientes a evitar un segundo evento. “Hasta ahora, no había sido posible decirles a los pacientes cuál era el riesgo de presentar herpes zóster por segunda vez, pero este estudio ofrece otro pedazo de información para que pacientes y médicos puedan conversar sobre la posibilidad de una recurrencia y considerar una táctica de prevención”, explica la Dra. Yawn.


Tomado de Vida y Salud

domingo, 6 de marzo de 2011

¿Se recomiendan los suplementos vitamínicos contra el cáncer?

Muchas personas que padecen algún tipo de cáncer consideran utilizar suplementos vitamínicos para acompañar sus tratamientos. ¿Qué tipo de suplementos y terapias alternativas existen, cuáles son sus ventajas y cuáles los riesgos?

Esa tarde, Carla había llegado al consultorio, tan alegre y convencida, que fue difícil hacerla cambiar de opinión. Le habían ofrecido un compuesto de vitaminas, en apariencia “totalmente naturales”, que resolvería su problema de cáncer así de simple, como por arte de magia.

Lamentablemente, si bien hay muchos adelantos en la medicina que permiten ofrecer diferentes alternativas para tratar el cáncer, todavía no existe una fórmula mágica para eliminarlo. Si algo parecido a lo que le pasó a Carla te ocurre a ti, no lo creas sin antes cuestionarte cómo ocurriría eso y por qué resultaría tan fácil.

El recibir la noticia de que tienes algún tipo de cáncer suele ser muy angustiante, por eso también es lógico que busques todos los métodos posibles que puedan curarte y aliviarte, tanto física como espiritualmente.

Incluso, luego de comenzar el tratamiento, podrías sentir algunas molestias, como náuseas, debilidad y cansancio, que a veces la quimioterapia o las radiaciones pueden causar. En ocasiones, esto podría dificultar tu vida cotidiana y esto podría contribuir a que tu ánimo decaiga.

Ante estas situaciones, cada vez son más quienes buscan lo que se llaman terapias complementarias, alternativas o integradas. En todos los casos, es importante que lo consultes con tu médico para evitar que estos interfieran con tu tratamiento y para que te asesores.

Muchas veces, la gente teme que sus médicos no los apoyen o que no los entiendan cuando deciden seguir una terapia complementaria, o que les pase como a Carla que llegó muy entusiasmada pero se fue del consultorio con una idea diferente en su mente.

Carla descubrió que el consumir vitaminas en exceso podía interferir con su tratamiento e incluso disminuir o retardar los efectos esperados. Incluso para quienes no tienen cáncer, consumir vitaminas en exceso puede ser perjudicial. Además, su médico le sugirió otro tipo de terapias complementarias, como el yoga, para acompañar su tratamiento y aliviar sus dolores.

Siempre hay algo que podrás hacer para sentirte mejor y luchar contra la enfermedad. Pero a veces la publicidad y el mercadeo engaña o tenemos ideas falsas como que si algo es natural es más sano, cuando en realidad eso no siempre es así, especialmente si estás recibiendo algún tratamiento en particular.

Por eso, si estás pensando en tomar algún suplemento, vitamina o hierba o seguir alguna terapia alternativa, busca la mayor cantidad de información posible, trata de consultar fuentes y terapeutas alternativos confiables (que se hayan graduado de centros universitarios de calidad) y luego coméntale tu intención a tu médico para que pueda orientarte en tu decisión. Por desgracia, hay muchos charlatanes que se aprovechan de la gente en estos momentos de angustia. Afortunadamente cada vez se están haciendo más estudios científicos en universidades en todo el mundo y en lugares como los Institutos Nacionales de Salud en Estados Unidos cuyo objetivo es encontrar si estos tratamientos funcionan y si tienen efectos negativos o no. Desafortunadamente muchas de las personas que los venden no los realizan, pues su objetivo no es “tu bien”, es el bien de su bolsillo.

Mientras tanto, te contamos algunas de las alternativas que puedes encontrar:

  1. Medicinas para el cuerpo y la mente. Se basan en la idea de que la mente puede modificar al cuerpo. Por ejemplo, incluye la meditación, la hipnosis, el yoga y el uso de imágenes, entre otras disciplinas.
  2. Prácticas biológicas. Incluyen lo que generalmente se conoce como “natural”, como hierbas y suplementos dietéticos, entre los cuales se destacan las vitaminas y ciertos alimentos con características particulares, como los antioxidantes.
  3. Prácticas basadas la manipulación del cuerpo. Se basan en el trabajo sobre una o más partes del cuerpo, como los masajes, la reflexología y la curación quiropráctica.
  4. Medicina energética. Se basa en la creencia de que el cuerpo tiene campos energéticos que pueden ser utilizados para sanar. Es el caso del Tai Chi y el Reiki, por ejemplo.
  5. Sistemas médicos completos. Se trata de sistemas y creencias de diferentes culturas y partes del mundo que han evolucionado a lo largo del tiempo, como la medicina ayurvédica (India), la medicina tradicional china (incluye la acupuntura, por ejemplo) y la homeopatía.

Considera que ninguno de estos métodos ha demostrado científicamente que curan el cáncer. Sin embargo, aunque estas alternativas no funcionan para todos, algunas pueden ayudarte a relajarte y a disminuir tu estrés, las náuseas, el dolor y otros síntomas o efectos colaterales que te cause el tratamiento, así como a llevar una vida más amena y saludable una vez que hayas concluido el tratamiento para combatir el cáncer. Por eso, muchos sitios universitarios las utilizan en conjunto con los tratamientos tradicionales. Algunos como la meditación y el yoga son maravillosos. Pero recuerda, siempre consulta con tu médico.


Tomado de Vida y Salud

lunes, 13 de diciembre de 2010

¿A qué se deben los períodos menstruales irregulares?

Si bien muchas mujeres no esperan con emoción la menstruación, la mayoría se da cuenta de la importancia de este sangrado cuando de repente, un mes cualquiera, no aparece o aparece cuando menos lo esperabas. ¿Qué sucede cuando tienes períodos menstruales irregulares o cesan de repente? Empecemos por entender la mecánica del ciclo menstrual, que a propósito, es un proceso fascinante.
Durante la vida fértil de la mujer, los óvulos maduran dentro de los ovarios en un ciclo que dura por lo general 28 días (esto varía de mujer a mujer, e incluso de período en período). En el día 5 de ese ciclo, aproximadamente 20 óvulos empiezan a madurar dentro de los folículos de los ovarios. Estos folículos son una especie de sacos llenos de líquido. Cuando se acerca el día 14, habitualmente uno de los folículos madura antes que los demás y entonces, deja salir al óvulo maduro para que sea fecundado. ¿Qué pasa con los demás folículos? Se marchitan y son reabsorbidos por el cuerpo. En cambio, el folículo maduro, se transforma en lo que se conoce como “cuerpo lúteo” que es el encargado de producir la hormona progesterona, para preparar al útero para que reciba al óvulo fecundado.
Pero si el óvulo no es fecundado, entonces se desintegra y muere. De la misma forma, el cuerpo lúteo, se marchita, lo cual hace que el endometrio (la capa interna del útero) se desprenda y se produzca el sangrado de la menstruación.
  • ¿Qué significa tener un ciclo menstrual regular? Que el intervalo entre los períodos menstruales es constante. Como mencioné antes, por lo general es de 28 días, pero dependiendo de la mujer, puede ser cada 20 a 35 días.
  • ¿Qué significa tener un ciclo menstrual irregular? Que el intervalo entre los períodos menstruales varía cada mes. Es decir, a veces te llega cada 28 días, a veces cada 20, a veces cada 30.
El tener irregularidades en la menstruación es muy común, yo lo veo en mi práctica todo el tiempo. Las causas pueden ser desde insignificantes hasta algo que requiere tratamiento. Por ejemplo, si eres adolescente, podría suceder que las hormonas de tu cuerpo fluctúen y tarden un tiempo en coordinarse y encontrar un equilibrio. Por eso, es normal que durante la adolescencia, tu período sea irregular, o que en ocasiones no llegue.
Y antes de entrar en materia, recuerda que la causa principal para que no te llegue la menstruación, es el embarazo. Así que si no te llega la “esperada visita” asegúrate de que no sea un bebé en camino.
Ahora sí, toma nota de las causas más comunes de los períodos menstruales irregulares:
  • Los desórdenes alimenticios como la anorexia y la bulimia.
  • Aumento o pérdida excesiva de peso. La delgadez extrema y la obesidad causan que tu ciclo menstrual sea irregular o incluso, que desaparezca.
  • Estrés o problemas emocionales.
  • Problemas hormonales (como cuando la tiroides no funciona bien, por ejemplo).
  • Viajar.
  • Hacer demasiado ejercicio: si eres atleta y entrenas muy intensamente, dejarás de menstruar porque el cuerpo quiere sobrevivir y ahorrar energía. La menstruación quita energía.
  • Problemas en los órganos que se encuentran en la pelvis (como los ovarios poliquísticos, por ejemplo)
  • Medicamentos como la píldora o la pastilla anticonceptiva pueden afectar la frecuencia y/o intensidad de la menstruación.
  • Amamantar.
Se pueden tener irregularidades y dejar de menstruar debido a una condición llamada “Insuficiencia o falla prematura del ovario” que indica que una mujer puede dejar de tener sus periodos antes de los 40 años. Esta condición puede ser causada por radiación, cirugía o quimioterapia, en el caso de que se tenga cáncer.
No te olvides que si tienes una vida sexual activa y no quieres quedar embarazada, debes usar un método anticonceptivo en el que puedas confiar para que los períodos irregulares no te traigan una sorpresa. También, recuerda que aunque tu período desaparezca por un tiempo, esto no te protege de que puedas quedar embarazada, aún estás en riesgo. Si no estás planeando tener un bebé ¡Cuídate!
Y como siempre, te recomiendo que si tienes dudas sobre qué está causando tus períodos menstruales irregulares, debes consultar con tu médico. No sea que detrás de eso, haya alguna condición seria que requiera tratamiento. ¡La salud es lo primero!

Tomado de Vida y Salud

domingo, 31 de octubre de 2010

Loción capilar María Salomé


Coadyuva a detener la caida del cabello

Activa la circulación sanguínea del folículo piloso creando las condiciones óptimas para el crecimiento de cabello nuevo en zonas despobladas. Su efectividad ha sido probada en personas expuestas a tratamientos extremos como la quimioterapia.

Los extractos de romero, quina y sauce nutren y fortalecen el folículo piloso previniendo la caída.

Tomado de Alkimia