DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando las entradas con la etiqueta historia clínica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta historia clínica. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de mayo de 2011

La exploración por imágenes del cerebro en sí no puede predecir la posibilidad de desarrollar demencia


Tengo 64 años y hace poco me sometí a una exploración por imágenes del cerebro que detectó señales de demencia temprana.  Nuestro médico familiar dijo que probablemente empezaré a presentarla en los siguientes cinco a diez años.  ¿Cuán cierto es esto?
RESPUESTA del Dr. David Knopman, Neurología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Si bien una exploración por imágenes del cerebro permite identificar cambios en la anatomía cerebral, no es posible diagnosticar demencia sólo con los resultados de ese examen.  Hasta los mejores medios de diagnóstico por imágenes actualmente existentes no pueden predecir si una persona acabará por presentar señales y síntomas de demencia en años venideros.  Parece que su caso amerita más conversación con el médico a fin de determinar exactamente lo que reveló la exploración del cerebro y el significado de los resultados.
La demencia no es una enfermedad específica, sino que se trata más bien de un diagnóstico clínico.  El término demencia describe a un grupo de síntomas, tales como pérdida de la memoria, alteraciones en el razonamiento, incapacidad de aprender o recordar nueva información, cambios en la personalidad o comportamiento inadecuado, todo lo que afecta la capacidad intelectual y social de la persona hasta el punto de dificultarle el realizar las actividades cotidianas.
Para establecer el diagnóstico de demencia, normalmente es necesario revisar el historial médico de la persona y realizar un examen físico.  Además, como parte del examen diagnóstico para demencia, generalmente se aplican pruebas que miden la función cognitiva (atención, memoria, habilidad lingüística y espacial, entre otras) y se realiza una evaluación neurológica.  El objetivo de todo esto es investigar la causa y extensión de los síntomas y señales que ya han aparecido en una persona que enfrenta dificultades con,  por ejemplo, la memoria, el pensamiento, el razonamiento o el diario vivir.
Existen varias causas posibles para la demencia y entre ellas están algunos trastornos progresivos como la enfermedad de Alzheimer y la demencia de los cuerpos de Lewy, además de afecciones reversibles como infecciones, trastornos inmunológicos y deficiencias nutricionales, por mencionar algunas.
Las exploraciones por imágenes del cerebro sirven para establecer el diagnóstico de demencia porque varias afecciones que afectan el cerebro o alteran las estructuras cerebrales pueden llevar a padecer la enfermedad.  Las exploraciones cerebrales permiten a los médicos ver cambios en el cerebro, tales como una disminución en el tamaño del mismo u otras anomalías visibles, como coágulos sanguíneos, accidentes cerebrovasculares o tumores y todo esto puede permitir encontrar la causa subyacente de la demencia.  No obstante, aunque una persona presente cambios en el cerebro, si no hay señales ni síntomas de demencia, dichos cambios cerebrales en realidad no dicen nada respecto a si finalmente se desarrollará demencia.
Actualmente, las imágenes por resonancia magnética (IRM) son el mejor método para visualizar la anatomía del cerebro.  La IRM es una técnica que emplea un campo magnético y ondas de radio para crear imágenes detalladas de los órganos y tejidos del cuerpo humano.  No obstante, hasta este tipo avanzado de exploraciones por imágenes no sirve para predecir quién desarrollará demencia en los siguientes cinco o diez años.
No puedo hacer conjeturas respecto a lo que su médico vio en la exploración de su cerebro.  A pesar de la posibilidad de que los cambios cerebrales hayan sido evidentes, no se puede llegar a conclusiones respecto a la demencia a partir de una exploración cerebral solamente.  Le recomiendo que acuda nuevamente al médico para conversar en más detalle sobre los resultados de la exploración cerebral y descubrir exactamente lo que el examen reveló y el significado de los hallazgos.  Otra alternativa sería que le pidiera a su médico que le proporcione los resultados de la exploración cerebral para revisarlos con un neurólogo que puede darle otra perspectiva sobre su situación particular.
Tomado de Vida y Salud

lunes, 4 de abril de 2011

¿Cuándo debes pedir una segunda opinión acerca de tu diagnóstico de cáncer?


Te han diagnosticado cáncer y no sabes qué hacer. El médico te dice cosas que preferirías no escuchar y parece que deberás someterte a un tratamiento que te genera dudas y temores. Pues trata de buscar respuestas que te tranquilicen. ¿Cómo? Una buena opción es buscar una segunda opinión. Aquí te contamos cuándo solicitar la opinión de otro médico calificado.
Claribel se angustió mucho cuando su doctora le dio la noticia de que tiene cáncer. No quería escuchar más aclaraciones ni sugerencias ni tampoco hablar con nadie del tema. Para ella era como el fin del mundo. Y cuando pudo comenzar a pensar en todas las indicaciones que le había dado la especialista y qué cosas debería hacer para llevar adelante su tratamiento contra el cáncer, entonces la angustia se fue transformando en miedos, dudas y cuestionamientos: ¿por qué debo aplicarme esos rayos?, ¿y los medicamentos que debo tomar qué efectos colaterales tendrán?, ¿se me caerá el pelo?, ¿no existe algo menos invasivo para tratar mi cáncer?
Con todas estas cuestiones dando vueltas en su cabeza y ya menos angustiada, Claribel volvió a la consulta y su médico le recomendó que pidiera una segunda opinión con otro profesional, así podría decidir con qué tratamiento contra el cáncer se sentía más cómoda y segura.
Estas situaciones son muy comunes hoy en día. Puedes ser tú misma quien solicite una segunda opinión, tu médico puede sugerirte algún profesional para que consultes y a veces los seguros de salud también incluyen la posibilidad de recibir una segunda opinión profesional cuando se trata del cáncer. Esta práctica, además de responder positivamente a una demanda de los pacientes que son diagnosticados con cáncer, se considera que contribuye a mejorar la calidad de la atención médica.
Una segunda opinión puede darte una perspectiva diferente sobre tu enfermedad, ya que algunos médicos son más conservadores y otros más radicales. Asimismo, puede haber varios argumentos para las distintas opiniones y otro médico puede proponerte algo diferente al primero, una opción que tu primer médico no había pensado o desconocía (ya que es imposible que todos los médicos conozcan todas las alternativas disponibles).
Por todo esto, no debes sentir vergüenza ni limitarte si quieres obtener una segunda opinión. Por ejemplo, puedes pedir una segunda opinión acerca de tu diagnóstico de cáncer cuando:
  • Piensas que el médico le ha restado importancia a la gravedad de tu enfermedad.
  • No te dan esperanzas o piensas que podría haber otra forma de tratamiento contra el cáncer.
  • Tienes un tipo de cáncer extraño o que no es muy común, o se desconoce en qué parte de tu cuerpo se ha originado el cáncer.
  • Quieres saber otra opinión sobre el reporte patológico (lo que se ve bajo el microscopio) y asegurarte de que se han explorado todas las opciones.
  • Tu doctor quiere que participes en un estudio clínico.
  • Vives en una área rural.
Una vez que decidas a quién acudir para una segunda opinión en cuanto al cáncer, pide que le envíen tu historia médica, tus radiografías y todos los exámenes que te han hecho relacionados con tu cáncer al médico que vas a visitar (o, si lo prefieres, posiblemente puedes llevarlos tú mismo/a). Quizá te pidan que firmes una autorización para que puedan enviar o que puedan darte la información.
En la primera visita, asegúrate de llevar todos tus medicamentos (incluyendo vitaminas, suplementos, hierbas y las medicinas que tomas ocasionalmente) y ten en cuenta que el médico nuevo revisará la información que le llevas o que reciba, pero te hará preguntas, te examinará y podría solicitar otros exámenes si lo considera necesario.
Una vez que el o la doctora tenga todos tus datos, podrá darte una segunda opinión que confirme la primera o podría sugerir modificaciones al plan de tratamiento propuesto por tu doctor para combatir el cáncer.
Además, puedes aprovechar esta oportunidad para preguntar todo lo que quieras saber, ya que la idea es que esta segunda opinión te ayude a despejar todas las dudas que puedas tener sobre el cáncer que te diagnosticaron y te de la seguridad de que has evaluado todas las posibilidades de tratamiento, para elegir la que te brinde más tranquilidad y seguridad.
Cuando se trata del cáncer, que no te de vergüenza pedir otra opinión si es que no te sientes satisfecho/a con el médico que te vio inicialmente. Tú debes sentirte cómodo/a y tranquilo/a para poder tomar decisiones y combatir el cáncer con todas las cartas puestas sobre la mesa.
Tomado de Vida y Salud