- Pan o cereales, de preferencia integrales. Además de la fibra que contienen, le proporcionan al cuerpo carbohidratos, que aportan energía, vitaminas y minerales.
- Productos lácteos. Como leche o yogur (de preferencia bajos en grasa o desgrasados), que contienen proteínas, calcio y vitaminas.
- Frutas o jugo de frutas. Le aportan al cuerpo carbohidratos, agua, vitaminas y minerales. La fruta en sí y el jugo con pulpa también aportan fibra.
- Otros productos. Puedes incluir una bebida estimulante, como café o té; productos derivados de la carne, como el jamón en pequeñas cantidades, o huevos (puedes elegir comer las claras únicamente si deseas) que contienen las proteínas que construyen los tejidos y las células; también puedes incluir en pequeñas cantidades queso (bajo en grasa o desgrasado), mantequilla o margarina.
lunes, 27 de agosto de 2012
La importancia de desayunar
sábado, 25 de agosto de 2012
Comer arroz blanco aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2
sábado, 12 de mayo de 2012
6 consejos para ahorrar mientras comes rico y saludable
- Planea con anticipación. Prepara el menú para la semana y haz una lista de las compras. Esto te evitará que compres alimentos impulsivamente que no necesitas. Y recuerda que es mejor que vayas sola.
- Compra al por mayor. Unas buenas opciones son los granos, pastas, salsa de tomate, nueces y frutas secas. El ahorro lo verás a largo plazo, pero ¡lo verás!
- Elige alimentos genéricos. El valor nutritivo es el mismo sea enlatado, congelado o en bolsa. No gastes tu dinerito en el lugar equivocado.
- No te olvides de los alimentos básicos. Una alimentación nutritiva y saludable incluye carbohidratos, proteínas, grasas saludables y agua. Entre los carbohidratos: el arroz moreno, los camotes (batatas) y la avena son buenas opciones y son baratísimos. En el grupo de las proteínas, los huevos, el pescado en lata, como el atún, el salmón y las sardinas son súper saludables y riquísimos. También las legumbres como las lentejas, los frijoles (las habichuelas), los garbanzos, etc. son cómodos, buenos para tu corazón y son altos en fibra, proteína, hierro y bajos en calorías.
- Obtén la tarjeta del supermercado. Algunas tarjetas hasta te dan dinero en forma de certificado una vez que has gastado una cantidad fija. Te toma 5 minutos y ¡es gratis! Y no te olvides de usar cupones.
- Visita los mercados de los agricultores y compra frutas y verduras de la estación. Verás que es fácil mantenerte saludable y tener tu presupuesto en orden. Por ejemplo, en el invierno compra: naranjas, manzanas, kiwis, espinacas y brócoli. En la primavera: uvas, mangos, fresas, sandia, papas (patatas), y zanahorias. En el verano, papas, tomates, aguacates (paltas), duraznos (melocotones). Finalmente, en el otoño: zanahorias, brócoli, peras, kiwis y melón son buenas opciones.
martes, 20 de marzo de 2012
En caso de diverticulosis: ¿conviene comer más o menos fibra?
sábado, 7 de enero de 2012
Cómo bajar triglicéridos en 7 pasos
- Aumento de peso.
- Envejecimiento
- Genética
- Abuso de Alcohol
- Una diabetes poco controlada
- Consumir más calorías de las que se queman
- Enfermedades del hígado
- Consumo de alimentos altos en grasa.
- Fumar
- Algunas medicinas como estrógeno, pastillas anticonceptivas y esteroides.
- Otras enfermedades
- Identifica todas esos alimentos que incrementan los niveles de triglicéridos en tu sangre. Entre ellos están todos los alimentos altos en azúcar, que posean Jarabe de Maíz de Alta Fructosa, aditivos o preservantes. Evita también las bebidas alcohólicas y el cigarrillo. Sustituye el azúcar por Steviva, un endulzante natural y súper bajo en calorías.
- Elimina todos estos tipos de alimentos de tu dieta cuanto antes. Debes evitar a toda costa comer en restaurantes de comida rápida donde por lo general hay altos en grasa y endulzantes. Las bebidas gaseosas y los jugos de frutas “naturales” están cargados con todo tipo de endulzantes dañinos.
- Limpia tu cuerpo con alimentos altos en fibra, como por ejemplo la espinaca, brócoli, y coliflor. Algunas frutas como la manzana, albaricoque, ciruelas y pasas son buenas fuentes de fibra. La fibra además de hacernos sentir satisfechos por más tiempo, ayuda a eliminar toxinas y excesos de grasa en nuestro cuerpo.
- Bota al basurero o regala toda esa comida dañina que tengas en tu propia casa. Toda la comida que se encuentra en nuestra cocina terminará siendo consumida por nosotros mismos o por alguien en nuestra casa, así que si es dañina, por qué tenerla? Esto aplica de igual manera si estás tratando de perder peso.
- Incluye pescado en tu dieta. Los altos niveles de ácidos grasos esenciales (como el Omega-3) que poseen algunos pescados como el salmón ayudan a reducir los triglicéridos. Podrías también considerar tomar cápsulas de Omega-3 si tu consumo no es lo suficientemente alto. Una cápsula al día será suficiente. Puedes conseguirlas en la mayoría de farmacias.
- Consume los alimentos en la forma más natural posible, especialmente los vegetales, frutas y legumbres (dependiendo el caso por supuesto). Si deseas cocinar algo, lo mejor es que los cocines al vapor, no importa si es vegetal o animal. Si lo deseas cocinar de otra forma que sea hervido, asado u horneado. Si optas por freír algo, hazlo con aceite de coco, de palma o de oliva. Evita a toda costa los aceites vegetales como el típico aceite de maíz.
- Empieza a realizar ejercicio. Esto no solo te ayudará a disminuir tus niveles altos de triglicéridos, te ayudará a tener una mejor salud en general. Puedes salir a caminar, trotar, correr, andar en bicicleta, ir al gimnasio o practicar el deporte que más te gusta. Opciones hay muchas.
martes, 20 de diciembre de 2011
¿Es posible perder peso comiendo más?
- Los alimentos de alta densidad energética o mayor contenido calórico son las harinas blancas refinadas (pan blanco, pasta, pasteles), carnes y quesos procesados, dulces y caramelos; helado, papitas fritas y otras botanas o “snacks” de paquete como doritos, cheetos, etc. Es decir, toda la comida chatarra que tiene poco valor nutricional y en cambio, si se queda en tu cuerpo para hacerte ganar peso.
- Los alimentos de baja densidad energética, por su parte, son los que siempre he recalcado aquí que son los mejores: frutas, verduras, pescado, avena, granos enteros, productos lácteos bajos en grasa, soya y frijoles (habichuelas), entre otros.
- Agua. Muchas frutas y verduras tienen más del 50% del contenido de agua, lo cual les da volumen pero significa pocas calorías.
- Fibra. Los granos enteros y otras legumbres y frutas tienen mucha fibra, es decir que toman más tiempo para ser digeridas y te dejan satisfecho/a por más tiempo.
- Vegetales. Incorpóralos como parte de la salsa de tus pastas, en tus sándwiches, como botana, pasabocas o snack; haz que sean lo que predomina en tu plato.
- Frutas: cómelas solas, mejor que en jugo y selecciona mejor las frescas. Agrégalas a tu menú diario como postre o acompañamiento. También son una excelente opción para picar algo entre comidas.
- Carbohidratos. Son necesarios, pero elígelos bien. Opta por los granos enteros (integrales): pan, arroz y pasta integral, cereal de granos integrales.
- Proteínas. Incluye aquellos alimentos altos en su contenido pero bajos en calorías como el pescado, las legumbres (frijoles, lentejas) y pollo sin piel.
- Lácteos: elige los bajos en grasa.
- Grasas. Las nueces y el aguacate contienen grasas buenas para la salud. Controla las porciones, ya que más de una porción pequeña tiene muchas calorías. Cocina tus alimentos con aceites saludables como el de canola.
viernes, 11 de noviembre de 2011
A pesar de la diabetes, ¡puedes comer fruta!
lunes, 3 de octubre de 2011
Alimentos saludables para tu corazón
lunes, 19 de septiembre de 2011
Un programa de vida para controlar la diabetes
domingo, 11 de septiembre de 2011
Controlar el estrés y hacer cambios alimenticios mejoran los síntomas del síndrome de colon irritable
miércoles, 29 de junio de 2011
La linaza no cura los sofocos de la menopausia ni del cáncer de seno
domingo, 22 de mayo de 2011
¿Cuál es la diferencia entre los granos integrales y los granos refinados?
- El consumo de alimentos ricos en fibra reduce el riesgo de sufrir enfermedades del corazón y ataques cardíacos, ayuda a disminuir los niveles de colesterol, mejora el funcionamiento intestinal y ayuda a reducir el riesgo de estreñimiento y diverticulosis.
- El comer como mínimo el equivalente a 3 onzas (85 gramos) de granos integrales por día puede ayudar a controlar el peso.
- Las vitaminas B (tiamina, riboflavina, niacina y ácido fólico) tienen una función clave en el metabolismo (ayudan a que el cuerpo libere la energía de las proteínas, grasas y carbohidratos). Además, son esenciales para un sistema nervioso saludable.
- El ácido fólico, que es otra vitamina B, ayuda al cuerpo a formar los glóbulos rojos, y en las mujeres embarazadas o que están en la edad de la reproducción y podrían quedar embarazadas, el consumo de granos fortificados con ácido fólico, ayuda a prevenir algunos defectos de nacimiento que pueden ocurrir durante el crecimiento del feto en la matriz.
- Con respecto a los minerales que contienen los granos integrales, el hierro se utiliza para llevar oxígeno en la sangre, el magnesio es importante para el fortalecer los huesos y para liberar la energía de los músculos y el selenio protege a las células de la oxidación. También es importante para un sistema inmune saludable.
sábado, 7 de mayo de 2011
FYBOFORT COMPLEX - contra el estreñimiento
PRESENTACIÓN
viernes, 25 de marzo de 2011
Extraer el jugo de frutas y verduras: algunas supuestas ventajas son exageración

Los jugos de frutas y verduras ofrecen muchos beneficios para la salud, pero no existe ninguna evidencia contundente respecto a que “extraer el jugo” sea más sano que comer frutas o verduras enteras, indica la edición de febrero de “Mayo Clinic Health Letter”.
La extracción del jugo implica utilizar algún aparato para licuar las frutas y verduras crudas. Si bien beber a tragos un vaso de líquido puede ser sabroso y sano, ciertos alegatos respecto a la extracción de jugos son exagerados.
Mayo Clinic Health Letter trata sobre algunas de las aseveraciones respecto a la extracción de jugos que no logran mantenerse en pie al analizarlas. A continuación se mencionan algunos de estos alegatos y la verdad respecto a ellos:
Mito: El cuerpo absorbe más nutrientes de los jugos: esto se basa en la teoría de que la fibra, generalmente filtrada en los jugos, es demasiado fuerte para el sistema digestivo y afecta la digestión de los nutrientes de frutas y verduras.
Realidad: La verdad es precisamente lo opuesto. El sistema digestivo necesita fibra para funcionar adecuadamente y permanecer sano.
Mito: Los jugos ayudan a eliminar las toxinas del cuerpo
Realidad: No existe ninguna prueba convincente que sustente esta aseveración. El hígado y los riñones procesan y eliminan eficazmente las toxinas.
Mito: Beber jugos ayuda a perder peso
Realidad: La pérdida (o ganancia) de peso es asunto de las calorías que se consumen o queman. Los jugos preparados en casa pueden contener gran cantidad de azúcar natural y ser altos en calorías.
Mito: El jugo es económico
Realidad: Las máquinas para preparar jugos pueden costar entre 30 y 300 dólares. En el caso de quienes beben jugo con frecuencia, el coste de preparar jugos en casa, con el tiempo, podría ser menor que comprar jugos 100 por ciento puros. Sin embargo, el gasto en el supermercado puede fácilmente aumentar debido a la cantidad de frutas y verduras necesarias para preparar el jugo. El abordaje más económico sería el consumo de frutas y verduras enteras.
Tomado de Vida y Salud






