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sábado, 25 de agosto de 2012

Comer arroz blanco aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2

El arroz blanco es un alimento muy presente en nuestra comida. Es delicioso mezclarlo con fríjoles (habichuelas), carne, pollo y todo lo que se te ocurra. Sin embargo, está ligado a un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2. Aquí te cuento más acerca de un estudio reciente que habla al respecto.

¿Te gusta el arroz blanco? ¿Y a quién no? El arroz blanco es un ingrediente indispensable para muchos platillos de la comida latina, en especial la caribeña. Se combina con granos, carnes y vegetales. Es fácil de preparar y siempre es un buen acompañante.

Pero aunque sea delicioso y esté presente en la mesa como parte de la tradición culinaria que hemos heredado, el arroz blanco puede no ser tan buen amigo de tu salud. Junto con el pan blanco está en la lista de alimentos de harina refinada que pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Unos investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, analizaron los datos obtenidos por 4 estudios anteriores acerca del vínculo del arroz blanco con la diabetes tipo 2. Dos de estas investigaciones fueron hechas en países occidentales y las otras dos en países orientales, donde el consumo de arroz blanco es mayor: se calcula que los asiáticos consumen en promedio cuatro porciones de arroz al día, mientras que en los países occidentales en los que se realizó el estudio (Estados Unidos y Australia) se consumen alrededor de 5 porciones a la semana.

Según los resultados de los estudios, el consumo diario de una porción de arroz blanco (158 gramos) aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un 10% y su incidencia es más alta en las mujeres. Esta información se obtuvo luego de hacerles seguimiento a los participantes durante 4 años, y a algunos, durante 22.

Al final de la investigación se encontraron 13,284 casos de diabetes tipo 2 relacionadas con el consumo de arroz y su frecuencia. No se pudo identificar con claridad cuál es la causa de que así sea, pero los especialistas afirman que el arroz blanco es menos nutritivo que el arroz integral, y que contiene menos fibra, vitaminas y minerales como el magnesio.

No es coincidencia que, precisamente, en el pasado, otros estudios hayan afirmado que el consumo de fibra, vitaminas y magnesio, está relacionado con menor riesgo de contraer diabetes tipo 2. Así, el arroz blanco, al carecer de ellos, podría ser un factor desencadenante de este tipo de diabetes.

Por supuesto, el hecho de desarrollar diabetes tipo 2 no se le puede atribuir a un solo factor, sino a una serie de factores. De todas maneras, en general, comer demasiados carbohidratos refinados como el pan blanco, la pasta y el arroz blanco hace que el cuerpo los convierta rápidamente en glucosa, lo cual tiene efectos sobre el índice glicémico, o la forma como los alimentos afectan los niveles de glucosa en la sangre.

Por eso, ante estos resultados y los sugeridos por estudios anteriores, te recomiendo que reemplaces el consumo de carbohidratos refinados (pan blanco, pasta, arroz blanco, dulces) por harinas integrales. Así que la próxima vez que quieras acompañar tu plato favorito con arroz blanco o hacer una deliciosa receta con arroz, hazla con su versión integral, que es mucho mejor para tu salud y con toda seguridad te va a quedar igual de sabrosa….para chuparse los dedos.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 12 de marzo de 2012

Aprende a contar carbohidratos para controlar tu diabetes

Si tienes diabetes ya habrás escuchado infinidad de veces la palabra “carbohidratos”. Controlar el consumo de este grupo de alimentos es indispensable para mantener los niveles de la glucosa (el azúcar) en tu sangre dentro de los rangos considerados normales y saludables. Por eso, el contar los carbohidratos se ha vuelto una estrategia muy útil para quienes tienen diabetes. Si es tu caso, estoy segura de que te va a interesar aprender esta nueva forma de contar. Sigue leyendo y descubre cómo.

El tener diabetes significa, aunque se deba a una enfermedad, aprender a comer mejor. Una vez que te diagnostican con esta condición, tienes que estar muy consciente de lo que comes, cuándo lo comes y cuánto comes. Antes, tal vez, ni siquiera pensabas en los carbohidratos, las proteínas, o la fibra, de la manera en que lo haces ahora. Y aunque sientas que la diabetes ha hecho de tu hora de comer un asunto menos espontáneo, también debes sentirte feliz de aprender algo que todo el mundo debería saber: cuántos carbohidratos son ideales para mantener los niveles de la glucosa en su lugar.

Además de otros métodos, como el sistema de intercambio de alimentos, contar carbohidratos es una forma efectiva de planificar tus comidas para controlar tu diabetes. ¿Por qué es importante saber la cantidad de carbohidratos que consumes en cada comida? Porque los alimentos que contienen carbohidratos elevan tus niveles de la glucosa en tu sangre. Esto sucede porque los carbohidratos son los compuestos que más rápidamente alteran la glucosa en la sangre, pues al asimilarse (cuando se digieren) se convierten en azúcar simple. Así hacen las veces de ‘gasolina’ o energía para que el organismo funcione.

Además de los carbohidratos, es importante que equilibres tu comida con proteínas y grasa para mantener a la diabetes bajo control. Pero como el asunto que nos concierne ahora es el de los carbohidratos, aquí te recuerdo cuáles son algunos de los alimentos que los contienen:
  • Pan, cereal, arroz, galletas saladas
  • Frutas y jugos (zumos)
  • Leche y yogurt
  • Fríjoles (habichuelas o porotos)
  • Productos de soya o soja
  • Vegetales a base de almidones como papa y maíz
  • Galletas de dulce, caramelos, pasteles (tortas), sodas, papas y botanas (snacks) de paquete
  • Cerveza, vino y algunas bebidas alcohólicas mezcladas (cocteles)
Unos estudios publicados por la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association) han demostrado que los carbohidratos de cualquier alimento afectan a la glucosa en la sangre del mismo modo. Es decir, que lo que realmente importa es la cantidad de carbohidratos que consumes en una comida o refrigerio y no el tipo de carbohidrato.

¿Cómo se cuentan los carbohidratos?

Se pueden contar de dos maneras. Usando como parámetro porciones/elecciones o por gramos. Una elección o porción de carbohidratos es equivalente a 15 gramos. Cualquiera de los dos métodos es igual de efectivo, simplemente debes conocer el tamaño de las porciones que encuentras en las etiquetas de los alimentos. Recuerda que dependiendo de tu caso en particular, tu médico te recomendará la cantidad de carbohidratos que debes consumir en cada comida.

Para que te des una idea, la siguiente lista contiene detalles de las porciones que equivalen a 15 gramos de carbohidratos.

Si deseas seguir leyendo, pincha aquí

viernes, 11 de noviembre de 2011

A pesar de la diabetes, ¡puedes comer fruta!

Si has puesto a las frutas en la lista negra de los alimentos prohibidos por la diabetes, te equivocas. Puedes seguir disfrutándolas, es más, benefician tu salud ya que las frutas aportan vitaminas, minerales y fibra a tu dieta. Pero como en todo, la clave es la moderación. Aquí te ofrecemos una guía para que puedas seguir consumiendo y saboreando tu fruta favorita.

¿Se te hace la boca agua pensando en un delicioso mango o una jugosa fresa (frutilla)? ¿O te apetece una refrescante sandía sobre todo en las tardes de calor? Si todo eso te parece un sueño del pasado porque piensas que tu diabetes te lo impide, deja de sufrir. Es un mito que los diabéticos no pueden comer fruta. De hecho, las necesitan. En primer lugar porque son alimentos ricos en minerales, vitaminas y fibra, elementos esenciales en una dieta saludable. Además, una porción de rica fruta al final del almuerzo o de la cena te puede servir de postre y satisfacer tu ansiedad por algo dulce. ¡Así podrás resistir mejor la tentación de comerte un helado o una tajada de pastel!

Pero, las frutas contienen azúcar, dirás. Entonces, ¿me perjudica comerlas? No tienes por qué temerle al consumo de las frutas. Es cierto que algunas contienen más azúcar que otras, pero a la larga, es la cantidad total de carbohidratos lo que afecta los niveles de glucosa en la sangre, no la procedencia de esos carbohidratos (una fruta o un pedazo de pan, por ejemplo), es decir, que los carbohidratos provengan del azúcar o del almidón. Recuerda además que las frutas contienen fibra, y ésta retrasa la absorción del azúcar al torrente sanguíneo.

Otro factor que debes tener en cuenta es el índice glicémico (que mide la rapidez con la que el organismo transforma los carbohidratos en glucosa). Las frutas, por lo general, tienen un índice glicémico bajo, pero conviene que aprendas a identificar sus distintos niveles, para que las incluyas las de nivel más bajo en tus menús.

¿Qué debo tener en cuenta al seleccionarlas?

En primer lugar, te convienen más las frutas frescas, pero también puedes adquirirlas congeladas o en lata, siempre que no tengan azúcar adicional.

Puedes adquirir también fruta seca (las pasitas son un ejemplo), pero las porciones deben ser más pequeñas porque tienen un alto índice glicémico, o sea, elevan más tu nivel de azúcar en la sangre. Tampoco te hacen sentir tan satisfecha(o) como cuando consumes la fruta fresca.

Cuidado con las porciones: escoge por ejemplo, una manzana pequeña o mediana, o la mitad de una grande. Para que tengas una idea rápida de una porción adecuada, es una que quepa cómodamente en la palma de la mano. Cualquier porción mayor es demasiado grande.

Lava bien la fruta antes de consumirla, especialmente si te vas a comer la cáscara. Así eliminarás la suciedad y los pesticidas (especialmente en las manzanas y en las frutillas o fresas).

¿Cuáles frutas me convienen? A continuación te proporcionamos una guía para que puedas seleccionarlas, ya sea por su contenido de carbohidratos, de fibra o por el índice glicémico.

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miércoles, 8 de junio de 2011

Stevia: una alternativa natural para endulzar tus comidas cuando tienes diabetes

Si tienes diabetes y estás buscando una opción natural para endulzar tus comidas y tus bebidas, este artículo es para ti. Descubre las propiedades de la stevia, un endulzante que no aporta ni calorías ni carbohidratos a tu dieta, produce saciedad y puede ser utilizada para cocinar.
¿Estás a dieta y necesitas un endulzante o edulcorante que reemplace al azúcar; tienes diabetes y debes eliminar la glucosa (el azúcar) de tu dieta, o simplemente estas buscando una nueva alternativa que sea más saludable para endulzar tus comidas? Muchas personas reemplazan el azúcar por endulzantes artificiales, como la sacarina y el ciclamato, mientras que otras cambian el azúcar blanca por azúcar morena, miel o jarabe de agave.
A diferencia de los primeros, las tres últimas alternativas no eliminan la glucosa (el azúcar) ni las calorías, por eso no se recomiendan ni para quienes tienen diabetes ni para los que desean bajar de peso. Por su parte, los endulzantes artificiales, como su nombre lo indica, son productos creados de manera artificial que pueden otorgar sabor dulce sin aportar calorías. Si bien son ampliamente utilizados tanto en el hogar como en la industria (para preparar sodas, gomas de mascar y otros productos dietéticos), muchos cuestionan posibles efectos negativos que puedan tener sobre la salud. Tal es el caso, por ejemplo, del ciclamato, que ya no se vende en los Estados Unidos porque se considera que puede causar cáncer (aunque se sigue utilizando en otros países).
Frente a estos endulzantes, hay personas que continúan buscando alternativas más saludables y muchos lectores-en especial aquellos con diabetes- nos han consultado sobre el uso de la stevia, un endulzante natural que permite endulzar las comidas sin hacerte engordar y sin afectar tu salud de manera negativa.
Su nombre técnico es stevia rebaudiana Bertoni y es una planta originaria de la zona del chaco paraguayo, en América del sur, que ya utilizaban los habitantes de esas tierras como endulzante pero que, cuando los conquistadores españoles descubrieron dicha parte del mundo, no le dieron importancia (ellos preferían la miel).
Fue hasta 1899, en que el científico Moisés Bertoni describió sus propiedades, al notar que los indios guaraníes que vivían en esa región utilizaban sus hojas como edulcorante. La llamaban kaá-hé-é, que en lengua guaraní significa hierba o yerba dulce.
Desde entonces comenzó a ser estudiada y a llamar la atención en todo el mundo, pero su uso tardó en ser reconocido. En 1995 la FDA lo reconoció como suplemento dietético, no sin antes cuestionar la seguridad de su uso, y hoy se produce principalmente en Brasil, Paraguay, Argentina, Japón, China, Corea, Taiwán, Tailandia, Indonesia, Laos, Malasia y las Filipinas. En los Estados Unidos se comercializó a través de marcas como Pure Via y Truvia.
¿Qué hace a Stevia apropiada para quienes tienen diabetes, o tienen problemas con el azúcar (o sea, los carbohidratos)? Básicamente, una sustancia denominada esteviósido que es entre 100 y 350 veces más dulce que el azúcar, que no contiene calorías y que además previene la formación de placas y caries en la boca.
Por cierto que, al menos en los Estados Unidos, no es la stevia en si la que tiene la aprobación como sustituto del azúcar, sino sólo ciertas preparaciones muy refinadas de la stevia que contienen rebaudioside A (que son las que se venden comercialmente con las marcas mencionadas anteriormente), y esto es importante en caso de que busques este compuesto en otros lugares. Por cierto, a algunas personas les puede causar náuseas y sensación de saciedad.
Otra ventaja de la stevia (y los esteviosidos) es que estable a temperaturas elevadas, lo que significa que puedes utilizarla para cocinar y para hornear, ya que soporta más de 200 grados centígrados/392 Fahrenheit sin que sus propiedades se modifiquen.
Lo único que debes tener en cuenta si quieres utilizarla para cocinar es que, como no es fermentable, no puedes utilizarla sola en masas con levadura. Además, no carameliza como el azúcar, por lo que los amasados de pastelería adquieren menos color dorado, ni cristaliza como el azúcar, lo que dificulta la preparación de merengues.
Por lo demás, utiliza tu imaginación: puedes usarla para preparar bizcochos, licuados, jugos y postres. Desde luego que si quieres perder peso recuerda que las calorías totales que consumas te harán subir de peso, aunque prepares tus alimentos con stevia, ten precaución.
En general, la stevia se vende en polvo o líquida, y en algunos lugares también venden las hojas sueltas (aunque esta opción no está disponible en los Estados Unidos ya que a la Administración de Alimentos y Medicamentos en este país le preocupa que pueda tener algunos efectos negativos para la salud en forma de hoja suelta o cruda). Como ves, la stevia te ofrece otra alternativa para endulzar tus alimentos y la puedes incluir en tu dieta si padeces de diabetes también. Pero, como todo en esta vida, hay que consumirla en moderación.

Tomado de Vida y Salud