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viernes, 21 de septiembre de 2012

Los cambios bacterianos en el intestino desencadenan enfermedades como la artritis reumatoide

Los millones de microbios presentes en el intestino cumplen una función recién descubierta que es la regulación del sistema inmune y de otras enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, señalan los científicos de Mayo Clinic y de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.

Las poblaciones de ciertas bacterias intestinales en mayor cantidad de lo normal podrían desencadenar enfermedades, como la artritis reumatoide, y posiblemente alimentar el avance de esa enfermedad entre las personas con predisposición genética hacia esta agobiante y confusa afección, dicen los científicos que conforman la Alianza de Mayo e Illinois para atención médica basada en la tecnología.

El estudio se publicó en la edición de abril de PloS ONE.

“Muchos sospechaban que la flora intestinal desempeñaba alguna función en la artritis reumatoide, pero nadie había logrado comprobarlo porque no se podía establecer el origen: las bacterias o los genes”, comenta la autora experta Dra. Veena Taneja, inmunóloga de Mayo Clinic. “A través de tecnologías de secuenciación genómica, logramos demostrar que el microbioma intestinal puede servir de biomarcador para la predisposición”.

Los aproximadamente diez billones de células que componen el cuerpo humano tienen vecinos, que en su mayoría son bacterias que generalmente ayudan a capacitar al sistema inmune, por ejemplo, y asisten con la digestión. Las bacterias intestinales y una cantidad relativamente pequeña de otros microorganismos (el microbioma intestinal), superan en número a las células humanas con una relación de 10 a 1.

Los científicos descubrieron que las hormonas y los cambios propios de la edad podrían modular aún más al sistema inmune y exacerbar afecciones inflamatorias en las personas genéticamente susceptibles.

Casi el 1 por ciento de la población mundial padece artritis reumatoide, enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca los tejidos, inflama las articulaciones, y a veces deriva en complicaciones mortales, como una enfermedad cardíaca. Otras enfermedades sobre las que también se sospecha que están vinculadas a las bacterias intestinales son la diabetes tipo I y la esclerosis múltiple.

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martes, 20 de marzo de 2012

En caso de diverticulosis: ¿conviene comer más o menos fibra?

Una nueva investigación contradice lo que se creía desde hace décadas que funcionaba para evitar la diverticulosis. El estudio ha encontrado que una dieta rica en fibra puede aumentar el riesgo de desarrollar esta condición en vez de disminuirlo. Aunque todavía faltan datos más precisos para modificar el tratamiento actual, este descubrimiento abre un nuevo camino en el estudio de la diverticulosis que afecta a un 30 por ciento de las personas mayores de 60 años.

A veces los descubrimientos científicos pueden sorprendernos, ya que ponen en duda todo lo que se conocía hasta el momento. Este es el caso de una investigación que se dio a conocer este mes, que contradice lo que los médicos hemos estado recomendando durante décadas: que una dieta rica en fibra ayuda a combatir la diverticulosis, una enfermedad gastrointestinal común, sobre todo en personas mayores de 60 años.

Un estudio desarrollado por unos investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Estados Unidos, pone en duda la siguiente recomendación: que comer una dieta rica en fibra ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar la diverticulosis. Según este nuevo estudio, por el contrario, hasta podría aumentarla.

Para llegar a estos resultados, que se publicaron en la revista especializadaGastroenterology, los investigadores analizaron datos de más de 2.100 pacientes entre los 30 y los 80 años de edad, que se sometieron a una colonoscopia ambulatoria entre 1998 y 2010. Los datos se referían a sus dietas, a sus evacuaciones (sus deposiciones) y su nivel de actividad física. Analizándolos, encontraron que los pacientes que comían menos fibra tenían un 30 por ciento menos probabilidades de desarrollar diverticulosis que quienes incluían más fibra en la dieta.

La diverticulosis es una condición en los intestinos que suele afectar a las personas mayores de 60 años. Se produce cuando la persona tiene divertículos. Aunque su nombre suene gracioso, los divertículos no tienen nada de divertidos: son pequeñas bolsas o abultamientos en el colon o el intestino grueso que aparecen por debilidad en su pared. Generalmente no causan síntomas, aunque a veces pueden provocar cólicos leves, distensión abdominal o estreñimiento.

El problema es que los divertículos pueden inflamarse e infectarse y se produce entonces lo que se conoce como diverticulitis, una situación que requiere tratamiento médico ya que puede provocar complicaciones graves.

El síntoma más común de la diverticulitis es el dolor abdominal constante, que suele localizarse sobre el lado izquierdo, así como dolor al presionar la parte inferior del abdomen. Si los divertículos se infectan, también puede haber fiebre, náuseas, vómitos, escalofríos, cólicos y estreñimiento.

En los casos más graves, la diverticulitis puede causar un absceso, perforación, oclusión intestinal por la cicatrización interna o fístulas, que es una conexión anormal entre dos órganos. Otra complicación poco común pero potencialmente mortal que puede provocar la diverticulitis es la peritonitis, que ocurre cuando se rompen los divertículos y la infección se pasa a la cavidad abdominal.

El tratamiento de esta enfermedad se centra en eliminar la infección provocada por los divertículos. Para ello se utilizan antibióticos y se recomienza reposo en cama para que el colon se recupere, aunque en los casos más graves puede ser necesario que la persona sea hospitalizada o que necesite ser operada.

Si tienes diverticulosis, el médico te indicará una dieta especial para prevenir problemas futuros, que consiste básicamente en aumentar el consumo de fibra, beber más agua y aumentar tu actividad física. Aún tras estos nuevos descubrimientos, todavía es prematuro para modificar las recomendaciones. Los mismos investigadores advierten que este estudio no es suficiente para modificar los tratamientos actuales. Lo importante es que abre una nueva vía de investigación para tener más información sobre esta enfermedad y sus posibles terapias.

Tomado de Vida y Salud