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lunes, 8 de octubre de 2012

Dándole forma a tu cuerpo después de perder mucho peso

Muchas personas obesas pueden llegar a perder más de 100 libras o 50 kilos aproximadamente. Esta es una cantidad de peso considerable, por lo cual es seguro que la piel quede floja y colgante. Por eso, hay quienes recurren a la cirugía plástica luego de perder peso para contornear su figura.

Una persona obesa puede perfectamente, con dieta rigurosa y actividad física, perder peso de manera significativa. Existen casos de personas que han llegado a perder más de 100 libras o más de 50 kilos. A esa gran hazaña que merece una felicitación, le sigue la pregunta: ¿qué puede hacer con la piel que le sobra? Porque no es un secreto que la piel de una persona que adelgaza demasiado puede quedar como una uva pasa, y floja en diferentes partes del cuerpo.

Para solucionar este problema estético y para que te sientas completamente nuevo(a) y sin complejos, existen alternativas como la cirugía plástica para eliminar los pliegues colgantes de la piel y mejorar el tono del tejido en los brazos, muslos, glúteos, cara y abdomen.

Existen varios procedimientos quirúrgicos cosméticos que sirven para lograr este propósito:
  • “Body contouring” o “Body Lift” que se traduce en contornear o esculpir el cuerpo. Mediante este procedimiento, se puede eliminar el exceso de grasa y de piel en el abdomen, los glúteos, la cintura, las caderas y los brazos a través de una sola incisión. Esta cirugía cambia radicalmente la apariencia y los resultados son permanentes. No obstante, pueden presentarse complicaciones como sangrado, infecciones, muerte del tejido y cicatrices, entre otros. 
  • Abdominoplastia (en inglés conocida como “Tummy tuck”), con frecuencia es parte de la cirugía del “Body lift” y lo que hace es estirar los músculos del abdomen para volverlos más firmes. Es ideal para aplanar esa indeseada pancita y para quitar la piel que sobró de la pérdida de peso que no pudiste eliminar con la dieta y el ejercicio. 
  • Levantamiento de senos: se usa, como su nombre lo indica, para levantar los senos caídos o que han perdido firmeza. En esta cirugía, se quita el tejido sobrante y el pezón se reposiciona para que quede más arriba. 
Como siempre sucede con cualquier cirugía, es necesario que selecciones a un médico especializado y acreditado. También es importante que hables con él o ella acerca de los posibles riesgos y complicaciones; y que tengas muy claro si eres o no candidato(a) para una cirugía plástica luego de perder mucho peso. Como hemos indicado en otras columnas aquí en VidaySalud.com, es importante que preguntes acerca del anestesiólogo y del sitio en donde se realizaría la cirugía para asegurarte que en caso de que haya complicaciones tengan todo lo necesario y estés ya sea en un hospital calificado o que te puedan transportar rápidamente a uno.

Existen varios factores a considerar para poder entrar al quirófano:
  • Que tu peso se haya estabilizado 
  • Que no fumes 
  • Que no tengas alguna condición médica que pueda causar complicaciones 
  • Que te hayas fijado metas realistas y expectativas acorde a tu caso 
  • Que no pienses que la cirugía es magia, sino que te comprometas a llevar un estilo de vida sano con buena nutrición y ejercicio regular. 
Si eres mujer y planeas tener bebés, se recomienda que esperes para hacerte estos procedimientos luego de que hayas logrado ese objetivo. Recuerda que durante el embarazo es inevitable aumentar de peso.

De cualquier manera, el hecho de que hayas logrado perder tanto peso es algo importante para tu salud y para tu bienestar físico y emocional. ¡Te felicito! Si piensas someterte a alguna cirugía de este tipo, no te olvides tener todos estos aspectos en cuenta para que sea todo un éxito y para que puedas empezar tu nueva vida con mucha salud.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 8 de febrero de 2012

Ejercicios para tener una “cinturita de avispa”


Uno de los atractivos más grandes de una mujer es sin duda, la cintura. Tenerla como una “avispa”, sin embargo, no es privilegio del que todas gozan. Pero un estudio reciente demostró que hacer al menos 150 minutos de ejercicios a la semana durante la juventud puede retrasar la acumulación de kilos/libras de más, sobre todo en esas partes del cuerpo que luego resultan casi imposibles de eliminar.
¿Qué ejercicios haces para mantenerte en forma? ¿Cuánto tiempo le dedicas a la actividad física cada semana? ¿Se te ha ocurrido pensar en cómo prevenir la acumulación de kilos/libras de más en vez de tener que corregirla una vez que ya la tengas? Es natural que con la edad y el paso del tiempo tu cuerpo vaya cambiando y que se vaya acumulando grasa en algunos lugares en donde es muy difícil de eliminar, como en la cintura. El interrogante es: ¿puedo hacer algo para evitarlo? La respuesta parece ser afirmativa.
Pensando en el refrán que postula “más vale prevenir que remediar”, un grupo de investigadores norteamericanos realizó una investigación que buscaba identificar alguna forma eficaz de prevenir el ganar kilos/libras de más, a diferencia de la mayoría de los estudios, que tratan de buscar el modo de eliminar el sobrepeso. Los científicos encontraron que el realizar al menos 150 minutos de ejercicios moderados por semana, tales como correr, caminar rápido o tomar clases aeróbicas, previene el aumento de peso que se produce con el paso del tiempo y también ayuda a mantener una cinturita de avispa, como en los años de la juventud.
Para ello, según explican los investigadores, es necesario que el programa de actividades comience cuando eres joven y que se mantenga a lo largo del tiempo.
Si todavía no tienes una rutina, quizás sea el momento de comenzar a pensar cuál será la actividad que practicarás. Y si el motivo que te desanima es la falta de tiempo, aquí te sugerimos algunos ejercicios básicos para reducir la cintura, que puedes realizar en tus ratos libres y en la comodidad de tu casa. Recuerda que lo ideal es practicarlos al menos tres veces por semana y complementarlos con una alimentación balanceada y baja en grasas.
Para realizar estos ejercicios es muy importante que inhales al estar arriba y exhales al flexionarte. La cantidad de repeticiones dependerá de tu estado físico y deberás regularlas de acuerdo a tus capacidades. Recuerda de no sobre-exigirte y de ir incrementando la cantidad y el tiempo de ejercicio que haces a medida que vayas alcanzando metas (no hagas mucho ejercicio de golpe, sobre todo si llevas una vida sedentaria).
  1. Un ejercicio consiste en “escribir” un semicírculo con las manos, manteniendo los brazos extendidos y la cintura flexionada. Para ello, separa ligeramente las piernas y, mientras inhalas profundamente, eleva los brazos lateralmente hasta colocarlos a los lados de la cabeza. Luego, a medida que vas espirando (sacando el aire de tus pulmones) con mucha lentitud, flexiona la cintura hacia la derecha lo más que puedas, y gira el tronco hasta que la cara quede mirando al suelo. Flexiona la cintura hacia abajo hasta tocar el suelo con las manos y desplázala lentamente, primero hacia el centro y luego hacia el lado opuesto, es decir, hacia la izquierda, haciendo el dibujo imaginario de un semicírculo sobre el suelo. Flexiona la cintura hacia arriba y recupera la postura original. Repite este ejercicio tres veces hacia cada lado.
  2. Torsiones. Párate con las piernas levemente abiertas y las manos en la cintura y flexiona ligeramente las rodillas. Gira tu torso lo más que puedas hacia la derecha y luego hacia la izquierda, manteniendo la espalda bien recta y moviendo tu cuerpo sólo de la cintura para arriba (sin mover la cadera). Realiza una serie de 20.
  3. Otra opción de torsión es, en la misma posición que el ejercicio anterior, toma un bastón y descánsalo en tus hombros por detrás de la cabeza, mientras lo sujetas con las manos y realizas las torsiones hacia la izquierda y la derecha.
  4. En la misma posición, también puedes realizar las torsiones con los brazos cruzados y con las manos en la nuca.
  5. Otra serie de torsiones consiste en colocar las piernas separadas, las rodillas rectas y los brazos en forma de cruz, inhalar profundamente y realizar una flexión hacia abajo acompañada de una torsión hacia la izquierda, hasta tocar el tobillo derecho con la mano izquierda. Repite este ejercicio dos o tres veces de cada lado.
  6. El aro. De pie, con las piernas levemente abiertas, las manos en la cintura, haz ejercicios de rotación en forma de círculo con la cintura y la cadera, hacia la izquierda y luego hacia la derecha. Puedes usar un aro como el que suelen utilizar las gimnastas, para hacer este ejercicio.
Para tener una cintura envidiable, aprovecha tus años de juventud para incorporar estos ejercicios a tu rutina. Y si crees que ya es tarde, ¡ni lo pienses! El hacer ejercicio a cualquier edad te proporciona beneficios enormes para tu salud en general.
Tomado de Vida y Salud

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Baile o deporte? En la barra (tubo) de striptease, se ejercitan todos los músculos


¿Te imaginas bailando, girando y moviendo tu cintura en torno a una barra vertical (tubo o palo) de striptease, como si estuvieras en una película subida de tono? Esa imagen puede ocurrir en la vida real pero sin todas esas ideas negativas que muchas personas tienen al respecto. Hace años que el baile de la barra de striptease comenzó a salir de los clubes nocturnos y actualmente la utilizan cada vez más las mujeres de todas las edades, como una manera de hacer ejercicios. Te permite mantenerte en forma, divertirte y hasta verte — y sentirte — más sexy y atractiva.
Al principio, Anabel no le dijo nada a nadie. A sus 35 años, le daba vergüenza contarles a sus compañeras en la oficina la decisión que había tomado, temía que su marido no la entendiera y, lo último que debía ocurrir era que sus hijos se enteraran de que estaba aprendiendo a hacer piruetas en una barra vertical de striptease.
Mientras tanto, poco a poco comenzaron los elogios: que te vez más linda, que estas más delgada… Hasta su postura ha cambiado y ella se siente más feliz cada vez que sale de una clase de baile de la barra vertical. No se arrepiente de haber vencido todos sus prejuicios y de animarse a probar esta actividad, que es una mezcla de baile con entrenamiento físico (que incluye yoga, pilates y hasta ejercicios aeróbicos). Además, le permitió descubrir su cuerpo y especialmente las cosas que era capaz de lograr.
No sólo eso, quienes practican el baile de la barra o tubo de striptease afirman que se eleva su autoestima, descubren su sexualidad y su sensualidad y hasta las más tímidas se empiezan a animar más.
Si lo piensas objetivamente y lo tomas con seriedad y dedicación, verás que más allá de lo erótica que pueda parecer la situación, para poder trepar, girar y deslizarse por el tubo como lo hacen quienes están entrenadas para ello necesitan poner en funcionamiento una gran cantidad de músculos (“todas”, suelen decir tanto las entrenadoras como las alumnas), ya que requiere mover prácticamente todas las partes del cuerpo, desde el pecho y los hombros hasta los glúteos y las pantorrillas.
Además, se trabajan músculos y zonas del cuerpo que habitualmente no suelen usarse para otras cosas y que, por eso mismo, suelen quedar relegadas e inactivas. Asimismo, es una actividad riesgosa y hasta las personas experimentadas pueden sufrir lesiones durante este ejercicio, por eso las clases suelen incluir una rutina de estiramiento, pilates, yoga y otro tipo de movimientos que ayudan a entrar en calor y a adquirir flexibilidad y resistencia muscular.
En este sentido, el baile de barra vertical de striptease es un excelente ejercicio para:

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