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lunes, 17 de septiembre de 2012

¿Es real la pérdida de memoria y la concentración en la menopausia?

Además de los conocidos sofocos o calores típicos de la menopausia, hay quienes experimentan dificultad para concentrarse y para recordar eventos. Ahora, un grupo de investigadores ha detectado señales de estas molestias que son diferentes a la pérdida de la memoria que se produce con la edad. Entonces, ¿es real la pérdida de la memoria y la concentración en la menopausia?

La menopausia se produce cuando la mujer ha dejado de tener menstruaciones durante todo un año. La etapa previa, que puede durar de tres a cinco años, se denomina perimenopausia o climaterio, y es entonces cuando pueden aparecer estos síntomas, entre otras cosas, porque cambia el funcionamiento hormonal de las mujeres.

Los síntomas de la menopausia varían de una mujer a otra. Mientras que algunas tienen muchas molestias que deben de aprender a superar y a combatir, otras no sienten muchos cambios o tienen más facilidad para soportarlos o para hacer que pasen desapercibidos.

Entre ellos, los más conocidos son los desagradables calores o sofocos, pero éstos no son la única señal de este proceso. Otros síntomas que puedes tener durante la menopausia y la perimenopausia son:
  • periodos irregulares, 
  • sequedad vaginal, 
  • trastornos en el sueño (que a menudo se altera por los sofocos y que pueden causar cambios en el estado de ánimo y en las emociones), 
  • depresión, 
  • irritabilidad, 
  • osteoporosis (es un adelgazamiento de los huesos que aumenta el riesgo de fracturas, en especial en las caderas y la columna), y 
  • enfermedad cardiovascular. 
Algunos especialistas, además, consideran que las lagunas mentales y la pérdida de la memoria también pueden ser síntomas propios de la menopausia.

Un grupo de investigadores de distintos centros de Estados Unidos se ha puesto a investigar más al respecto y ha encontrado que los problemas de la memoria que se registran durante la perimenopausia son diferentes a la pérdida de la memoria que se produce con la edad.

Para llegar a esos resultados, que fueron publicados en marzo en la revista Menopause, los científicos hicieron unas pruebas relacionadas con distintos aspectos de la memoria y el pensamiento a 75 mujeres que ya estaban experimentando cambios en su ciclo menstrual relacionados con la menopausia, pero que habían menstruado al menos una vez durante el año previo al estudio.

Así, las mujeres que se quejaban de tener lagunas mentales fueron las que más problemas de la memoria demostraron en las pruebas, por ejemplo para recibir y procesar información nueva, como calcular el monto a pagar en un negocio o cambiar las tareas programadas a último momento.

Por el contrario, los investigadores encontraron muy poca evidencia que relacione a la menopausia con problemas para almacenar y recuperar información, algo que sí es común en pacientes que tienen pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Si eres de las que está atravesando por la perimenopausia o la menopausia y sientes que tienes problemas con la memoria, aquí tienes una buena noticia: así como los sofocos van desapareciendo con el tiempo, los problemas de la memoria propios de la menopausia también son pasajeros.

Una buena manera de lidiar con este problema es evitar hacer varias cosas a la vez. Deja el multitasking para los jóvenes y concéntrate en una actividad por vez. Paralelamente, nunca está de más adoptar hábitos de vida saludables que te permitan disminuir los síntomas de la menopausia y la perimenopausia, así como procurar mantener tu cerebro activo y una memoria a prueba de olvidos.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 4 de agosto de 2012

Los beneficios del ejercicio en la tercera edad


Mantener activos el cuerpo y la mente ofrece muchos beneficios a la hora de conservar la salud, aún en el caso de las personas mayores. Al respecto, un estudio reciente ha encontrado que hacer ejercicios y usar la computadora podrían ayudar a disminuir el riesgo de perder la memoria al pasar los años. Descubre aquí más detalles sobre este hallazgo.

Con el paso del tiempo comienzan a aparecer limitaciones en el cuerpo y la mente, por eso muchas personas van dejando de lado las actividades como el ejercicio físico o las que estimulan la mente, aunque lo que se recomienda y lo que se debería hacer es lo opuesto. Por el contrario, el mantenerse activos durante la llamada tercera edad – teniendo en cuenta las posibilidades reales de cada persona, por supuesto — puede ayudar a prolongar la salud y una mejor calidad de vida.

Lo mejor de todo es que, en este caso, el solo hecho de caminar, salir a hacer las compras y ocuparse de la jardinería y otras tareas del hogar es suficiente en muchos casos para lograr este objetivo.

Asimismo, también son aconsejables los juegos que ejercitan la mente y la memoria, como los crucigramas que ayudan a mantener activas las capacidades cognitivas, que son las que te permiten pensar, razonar y conocer. Hasta el uso de la computadora puede ser benéfico.

­Por ejemplo, un grupo de investigadores de la Clínica Mayo ha encontrado que una combinación de ejercicio moderado con estimulación mental a través del uso de la computadora podría ayudar a reducir el riesgo de la pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la edición de mayo de la revista Mayo Clinic Proceedings, los científicos analizaron a datos que les proporcionaron alrededor de mil personas del Condado de Olmsted, en Minnesota, en Estados Unidos. Los participantes tenían entre 70 y 93 años de edad y respondieron a cuestionarios sobre su uso de computadoras y su actividad física durante el año anterior.

Del análisis se desprende que entre los participantes que no hacían ejercicio ni usaban una computadora, casi un 38 por ciento tuvo señales de un deterioro cognitivo leve, frente a poco más de 18 por ciento de aquellos que hacían ejercicio moderado y también usaban una computadora.

­Además, el 36 por ciento de los participantes que usaban una computadora y también hacían ejercicio moderado — como caminar, jugar golf sin carrito, nadar, jugar a dobles de tenis, hacer yoga o artes marciales y usar máquinas de ejercicio — tenían un funcionamiento normal de su memoria, frente a alrededor del 20 por ciento de los que no hacían ejercicio ni usaban una computadora.

El deterioro cognitivo leve es la etapa intermedia entre la pérdida de memoria normal relacionada con la edad y la enfermedad de Alzheimer inicial, una enfermedad del cerebro irreversible y progresiva que va destruyendo poco a poco la memoria, la capacidad de pensar y hasta de realizar tareas simples y cotidianas.

Y ésta no es la única enfermedad que puede mantenerse alejada gracias a los buenos hábitos de vida, que no sólo incluyen los ejercicios sino también una alimentación nutritiva y balanceada. Pero si piensas en la actividad física, recuerda que también es muy buena para evitar o reducir el riesgo de desarrollar otro tipo de condiciones crónicas de salud como la diabetes, la hipertensión o presión alta, las enfermedades del corazón, la obesidad y el colesterol alto.

Además, el ejercicio también puede ayudarte a mejorar la sensación de bienestar general así como la salud física y psicológica global, al mismo tiempo que te permite mantener un estilo de vida independiente, durante más tiempo.

Con el paso de los años el cuerpo experimenta cambios que afectan de manera distinta a cada persona. El cuerpo se transforma y va adquiriendo una nueva imagen mientras que algunas capacidades pueden ir disminuyendo, como la memoria, la vista o la audición. Pero esto no significa que te estés enfermando, al contrario, hay que vivir esta etapa de manera positiva, como algo natural, conviviendo con este proceso de manera saludable y optimista.

Por eso, no te des por vencido(a) ni te dejes llevar por los “achaques de la edad”: busca cualquier excusa para mantener tu cuerpo y tu mente activos, esto te permitirá vivir mejor por más tiempo.
 
Tomado de Vida y Salud

domingo, 29 de julio de 2012

El ejercicio podría reducir el riesgo de Alzheimer

Un nuevo estudio reafirma que el ejercicio podría reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer. En este caso, cualquier movimiento es válido para mantener la memoria activa en los hombres y en las mujeres en lo que llaman, “la tercera edad” y en particular, a partir de los 80 años de edad. Sigue leyendo para que estés al tanto sobre estos hallazgos.

Se estima que actualmente hay más de 36 millones de personas en el mundo que padecen la enfermedad de Alzheimer y, según el Reporte Mundial de Alzheimer 2009, se proyecta que — a menos que ocurra un gran avance médico — la demencia crecerá a casi el doble cada 20 años y rondará los 66 millones de enfermos en 2030 y más de 115 millones a mediados de siglo.

El Alzheimer es uno de los tipos de demencia más comunes (y temidos) que se produce con la edad. Daña las funciones intelectuales del cerebro (memoria, orientación, deducciones) y hace que, poco a poco y progresivamente, las personas vayan perdiendo la memoria a corto plazo y comiencen a sentir más vívidos los hechos ocurridos en la juventud y hasta en la niñez.

En etapas más avanzadas de la enfermedad, es posible que quienes sufren de Alzheimer pierdan la capacidad para desarrollar las actividades del día a día, y hasta pueden dejar de reconocer a sus amigos y a sus seres queridos.

¿Es posible frenar el avance de esta enfermedad? Como siempre, si llevas un estilo de vida saludable podrás mantener una mejor calidad de vida por más tiempo. Y el caso del Alzheimer no es una excepción.

Según una investigación que fue publicada en el medio especializado Neurology, el ejercicio diario podría ayudar a las personas mayores de 80 años de edad a disminuir el riesgo de desarrollar Alzheimer o a sufrir un declive mental.

Y lo mejor de todo es que no hace falta salir a correr o caminar a diario porque cualquier tipo de actividad ayuda, aun las más ligeras como lavar los platos, cocinar y ordenar la casa. Jugar a las cartas también resulta ser bueno para mantener al cerebro en acción, así como mover una silla de ruedas de un lugar a otro.

Para llegar a estos resultados, un grupo de investigadores les pidió a 716 personas de 82 años como promedio, que no sufrían de demencia, que usaran durante diez días un dispositivo que monitorea y graba toda la actividad. Además, se les pidió a los participantes que, una vez al año, durante tres años y medio, respondieran a unos cuestionarios que evaluaban el desempeño mental y medían la memoria y las capacidades del pensamiento.

Así detectaron que quienes sólo tenían una actividad física diaria del 10 por ciento tenían más del doble de posibilidades de desarrollar Alzheimer que aquéllos que superaban ese porcentaje. Y en este caso, todo tipo de actividad física era útil para marcar la diferencia: desde lavarse las manos hasta subir unos escalones de más, o caminar con la mascota hasta el árbol de la esquina.

Esta no es la primera vez que se relaciona el ejercicio con la buena memoria. Por ejemplo, en una edición del 2011 te habíamos contado acerca de otro estudio realizado en la Mayo Clinic que fue publicado en “Mayo Clinic Proceedings”, según el cual cualquier tipo de ejercicio que haga latir al corazón podría reducir el riesgo de desarrollar demencia y haría más lento el avance de la enfermedad una vez que empieza.

Si quieres mantener tu mente activa para evitar el la pérdida de la memoria que suele ocurrir con el paso de los años, además de mantenerte en movimiento y llevar una dieta saludable, también puedes probar algunos ejercicios para tener una memoria a prueba de olvidos.

Por último, recuerda que no es fácil vivir con Alzheimer ni convivir con alguien que sufre esta enfermedad pues tanto los síntomas, los olvidos, los errores, e incluso las reacciones de los demás, pueden ser muy angustiantes para quienes la sufren.

Es importante que tengas mucha paciencia y busques modos de ayudarte a recordar las tareas de la vida cotidiana. Y si es alguien a quien quieres quien está atravesando el desarrollo o tiene la enfermedad del Alzheimer, llénate de amor y ayúdalo a sobrellevar este padecimiento de la manera más amena y amorosa posible.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 30 de junio de 2012

Medidas para fortalecer la memoria con la edad

¿Es verdad que se pueden hacer algunas cosas para prevenir la pérdida de la memoria con la edad? Tengo 48 años y creo que mi memoria es muy mala, comparado frente a sólo unos años atrás.

RESPUESTA del Dr. Ronald C. Petersen, Centro para Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer, Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, Estados Unidos:

Por lo general, la memoria es menos eficiente conforme avanzan los años. A pesar de que no exista ninguna manera comprobada de prevenir la pérdida de la memoria, se pueden tomar algunas medidas posiblemente útiles. No obstante, si la pérdida de la memoria empieza a interferir con sus actividades cotidianas, o si le preocupan los cambios en ella, consulte con el médico.

Según las personas envejecen, en el cerebro disminuye la cantidad de células, o neuronas. Esa disminución puede dificultar el aprender cosas nuevas o recordar palabras y nombres conocidos. Podría ser difícil recordar los nombres de personas conocidas, por ejemplo, o tener problemas para encontrar los lentes de lectura o las llaves del automóvil. A algunas personas les preocupa que esas lagunas mentales sean una señal del inicio de la enfermedad de Alzheimer o de demencia, pero ese rara vez es el caso.

Existen varios cambios que se pueden realizar en el estilo de vida para fortalecer la memoria. Primero, permanezca física y mentalmente activo. La actividad física aumenta el flujo sanguíneo al cuerpo, incluso al cerebro, y eso puede ayudar con la memoria; por lo tanto, salga a dar una caminata rápida o un paseo en bicicleta, o vaya a nadar o a esquiar. Haga cualquier cosa que disfrute y permanezca siempre activo.

La actividad física ayuda a mantener en forma al cuerpo, y la actividad intelectual hace lo mismo por el cerebro. Leer, escribir, ver películas u obras de teatro, jugar juegos o conversar sobre eventos de actualidad pueden ser actividades agradables. Igual que en el caso anterior, encuentre actividades que disfrute y no deje de hacerlas.

Lee todo el artículo aquí

lunes, 28 de mayo de 2012

Para cuidar tu memoria, cierta familia de frutas es tu mejor aliado

Un estudio reciente ha detectado que comer arándanos, moras, cerezas, frutillas (fresas) y otros tipos de bayas como parte de una dieta regular, puede ayudar a mantener las funciones cerebrales y a prevenir la pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Además de ser exquisitas e ideales para acompañar los postres y los helados, las frutas de la familia de las bayas (en la que se incluyen los arándanos, las moras, las cerezas y las frutillas o fresas), se caracterizan por su aporte de vitamina C, que entre otras cosas ayuda a disminuir el estrés; los polifenoles que ayudan a deducir las grasas y los antioxidantes, que protegen y reparan a las células del daño normal que se va produciendo a medida que envejecemos.

Ahora, un nuevo estudio ha relacionado el consumo de estas frutas con una mejoría en el funcionamiento del cerebro y en cierta ayuda en la prevención de la pérdida de la memoria relacionada con la edad, una de las principales causas de otra enfermedad conocida como Alzheimer.

Y si bien para combatir los efectos del paso del tiempo sobre la memoria existen ejercicios y otras acciones que puedes tener en cuenta, ahora también se sabe que comer todo tipo de bayas puede contribuir.

Para llegar a esos resultados, un equipo de investigadores norteamericanos (del Centro de Investigaciones de Nutrición Humana y el Envejecimiento USDA-ARS y de la Publicación sobre Química de la Agricultura y los Alimentos) analizó otros estudios que se habían hecho previamente, tanto en animales como en humanos, sobre los efectos de las bayas en el funcionamiento cerebral y el comportamiento.

Así, pudieron concluir que los estudios – tanto en animales como en humanos – sugieren que comer bayas produce buenos efectos sobre las señales del cerebro relacionadas con la inflamación y la muerte celular, lo que se traduciría en un posible retraso de los desordenes mentales producidos por la edad, como el Alzheimer y la demencia.

¿Cómo logran esto las sabrosas frutas? Según los investigadores, esto ocurre por dos motivos principales, uno de ellos es la gran cantidad de antioxidantes que contienen. El otro es que estas frutas modifican el modo en que las neuronas se comunican entre sí, lo que podría evitar la inflamación que puede dañar las células del cerebro.

¿Te gustan las fresas (frutillas), las moras y otras frutas de la misma familia? Pues no te prives. Estas exquisitas y saludables opciones no sólo son buenas para tu memoria, también te aportan vitaminas. Hasta existen pruebas de que las fresas (frutillas) específicamente, podrían proteger al estómago del alcohol y ayudar a mejorar los tratamientos contra las úlceras. Al menos así lo comprobó un grupo de investigadores europeos, en un experimento con ratas cuyos resultados fueron publicados a fines del 2011 en la revista PLoS ONE.

Todos estos estudios se han realizado con el objeto de conocer cada vez más la forma en que los alimentos pueden ayudarnos a vivir más y mejor. Y aunque todavía queda mucho camino por recorrer en esta búsqueda, no hay motivos para no disfrutar de una rica porción de bayas, y por supuesto combinarla con una dieta variada y saludable, sin olvidar esa rutina de ejercicios que tan bien te hacen y tanto te divierten.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 19 de marzo de 2012

¿Por qué se me olvidan las cosas?

¿Te ha pasado alguna vez que no encuentras la llave de la casa o no sabes dónde dejaste los lentes? Es un problema muy común, ya que la mayoría de las personas experimentan momentos ocasionales de pérdida de la memoria, y no siempre puede achacarse a la edad. En realidad las causas son muchas, y aunque pocas veces indican problemas serios, sí pueden interferir con las actividades normales de la vida diaria.

“¿Para qué vine a esta habitación?”, o “Iba a decirte algo pero… ¡se me olvidó!” A todos nos ha pasado algo similar. Los olvidos temporales son más comunes en las personas que son naturalmente distraídas. Si eres una de ellas, el remedio es simplemente tratar de poner más atención en lo que haces. Pero la distracción o la falta de atención son una cosa, y la pérdida de la habilidad cognitiva, entre ellas la memoria, es otra.

Cuando se empiezan a tener estos episodios de olvidos breves, hay que buscar la causa. Hay muchas razones que pueden hacer que se te vayan olvidando las cosas, aunque sea de manera leve, o lo que se conoce como pérdida de la memoria transitoria. Entre las más comunes están:
  • Medicamentos. Entre ellos si tomas antidepresivos, antihistamínicos, relajantes musculares, tranquilizantes, píldoras para dormir, medicinas para combatir la ansiedad y los analgésicos (medicinas para el dolor) que se recetan después de una cirugía.
  • Alcohol. El exceso del alcohol es una causa conocida de pérdida de la memoria.
  • Tabaco. Fumar reduce la cantidad de oxígeno que llega al cerebro y, como consecuencia, perjudica el funcionamiento de la memoria.
  • Drogas. Su uso continuo provoca cambios en las sustancias químicas del cerebro, lo que dificulta recordar las cosas.
  • Falta de sueño. Tanto la cantidad del sueño como su calidad afectan la memoria. Si duermes muy poco o te despiertas con frecuencia durante la noche, puedes sentirte fatigado(a). Y el cansancio interfiere con la capacidad de captar la información y de recordarla después.
  • Depresión y ansiedad. Si estás deprimido(a), te es difícil prestar atención y concentrarte, lo que afecta la memoria. Lo mismo ocurre con la ansiedad. Cuando te sientes tenso(a), no puedes concentrarte y tu capacidad de recordar disminuye.
  • Estrés. Si la causa del estrés es un trauma emocional, puede dar lugar a la pérdida de la memoria.
  • Nutrición deficiente. Una buena nutrición es importante para el funcionamiento correcto del cerebro. Debes incluir en tu dieta proteínas y grasas de alta calidad. No te olvides, además, que la deficiencia de las vitaminas B1 y B12 puede afectar la memoria.
  • Envejecimiento. Normalmente provoca dificultad para aprender cosas nuevas, o puede que necesites más tiempo para aprenderlas. Pero no suele producir una pérdida de la memoria significativa, a no ser que vaya acompañado de alguna enfermedad.
A veces la pérdida de la memoria se produce como consecuencia de problemas más serios, y puede ser o no transitoria. Todos estos problemas requieren tratamiento médico inmediato. No te descuides y busca ayuda en cualquiera de estos casos:
  • Lesiones en la cabeza. Un golpe fuerte en la cabeza puede causar pérdida de memoria de corto o de largo plazo. Por lo regular, la memoria va regresando poco a poco.
  • Apoplejía (o accidente cerebrovascular). Ocurre cuando el suministro de sangre al cerebro se detiene debido al bloqueo de un vaso sanguíneo, o por el derrame de un vaso sanguíneo en el cerebro. La apoplejía causa a veces una pérdida temporal de la memoria. En algunos casos, el paciente recuerda con exactitud lo que ocurrió hace años, pero no lo que ocurrió el día anterior.
  • Demencia. Es la pérdida progresiva de la memoria y de otros aspectos del pensamiento, lo bastante seria como para dificultar el funcionamiento en las actividades de la vida diaria. Aunque hay varias causas (como el abuso del alcohol y las drogas), la más común es la enfermedad de Alzheimer.
Como ves, los olvidos ocasionales no tienen que ser motivo de preocupación. Pero si notas que se repiten más de la cuenta o que interfieren con tus actividades diarias, es conveniente que vayas al médico para una evaluación. Tal vez todo se resuelva fácilmente con la sustitución de un medicamento o un cambio en tus hábitos o tu estilo de vida. Y si la causa es un problema más serio, recuerda que mientras antes se detecte y se trate, más posibilidades hay de encontrar una solución.

Tomado de Vida y Salud

martes, 6 de marzo de 2012

La meditación para el estado de ánimo y la ansiedad

Según un nuevo estudio, la meditación puede mejorar el estado de ánimo y la ansiedad en los pacientes con pérdida de la memoria.

Se han practicado varias formas de meditación durante miles de años en todo el mundo, con muchas técnicas procedentes de las tradiciones espirituales, sobre todo las prácticas filosóficas y religiosas del oriente. En los tiempos modernos, se utilizan muchos tipos de meditación, a menudo fuera de sus contextos originales religiosos y culturales.

En un nuevo estudio, los investigadores analizaron datos sobre 15 pacientes con problemas de memoria. Los pacientes participaron en un programa de meditación de 8 semanas de duración, con 12 minutos de meditación diaria. Cada participante fue evaluado para identificar cambios en su estado de ánimo, ansiedad y una variedad de factores neurológicos y psicológicos.

Los investigadores encontraron que la meditación resultaba en mejoras en diversas medidas de resultado, incluyendo el estado de ánimo, la ansiedad y la fatiga. Los autores observaron que algunas medidas mejoraron significativamente, y que todos los cambios importantes estaban relacionados con el flujo sanguíneo en el cerebro.

Los autores concluyeron que la meditación podría mejorar el estado de ánimo y la ansiedad en los pacientes con pérdida de la memoria. Sin embargo, se necesitan ensayos clínicos bien diseñados a mayor escala, antes de sacar conclusiones definitivas.

Se han propuesto numerosas teorías en torno a los mecanismos de acción y los posibles beneficios de la meditación. Se ha sugerido que la meditación reduce la actividad del sistema nervioso simpático, que es responsable de la respuesta “lucha o huida”, dando lugar a una frecuencia cardíaca más lenta, presión sanguínea más baja, respiración lenta y relajación muscular.

Varias formas de meditación, como la de atención plena (Mindfulness), la Meditación Trascendental ®, y “la meditación basada en programas de reducción de estrés” han sido estudiadas por sus efectos sobre la ansiedad. Se necesitan mejores estudios antes de llegar a una conclusión definitiva.

Para obtener más información acerca de la meditación, por favor visita nuestroDiccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Moss AS, Wintering N, Roggenkamp H, et al. Effects of an 8-week meditation program on mood and anxiety in patients with memory loss. J Altern Complement Med. 2012 Jan;18(1):48-53.
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral.www.naturalstandard.com
La información en este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud