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lunes, 28 de mayo de 2012

Para cuidar tu memoria, cierta familia de frutas es tu mejor aliado

Un estudio reciente ha detectado que comer arándanos, moras, cerezas, frutillas (fresas) y otros tipos de bayas como parte de una dieta regular, puede ayudar a mantener las funciones cerebrales y a prevenir la pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Además de ser exquisitas e ideales para acompañar los postres y los helados, las frutas de la familia de las bayas (en la que se incluyen los arándanos, las moras, las cerezas y las frutillas o fresas), se caracterizan por su aporte de vitamina C, que entre otras cosas ayuda a disminuir el estrés; los polifenoles que ayudan a deducir las grasas y los antioxidantes, que protegen y reparan a las células del daño normal que se va produciendo a medida que envejecemos.

Ahora, un nuevo estudio ha relacionado el consumo de estas frutas con una mejoría en el funcionamiento del cerebro y en cierta ayuda en la prevención de la pérdida de la memoria relacionada con la edad, una de las principales causas de otra enfermedad conocida como Alzheimer.

Y si bien para combatir los efectos del paso del tiempo sobre la memoria existen ejercicios y otras acciones que puedes tener en cuenta, ahora también se sabe que comer todo tipo de bayas puede contribuir.

Para llegar a esos resultados, un equipo de investigadores norteamericanos (del Centro de Investigaciones de Nutrición Humana y el Envejecimiento USDA-ARS y de la Publicación sobre Química de la Agricultura y los Alimentos) analizó otros estudios que se habían hecho previamente, tanto en animales como en humanos, sobre los efectos de las bayas en el funcionamiento cerebral y el comportamiento.

Así, pudieron concluir que los estudios – tanto en animales como en humanos – sugieren que comer bayas produce buenos efectos sobre las señales del cerebro relacionadas con la inflamación y la muerte celular, lo que se traduciría en un posible retraso de los desordenes mentales producidos por la edad, como el Alzheimer y la demencia.

¿Cómo logran esto las sabrosas frutas? Según los investigadores, esto ocurre por dos motivos principales, uno de ellos es la gran cantidad de antioxidantes que contienen. El otro es que estas frutas modifican el modo en que las neuronas se comunican entre sí, lo que podría evitar la inflamación que puede dañar las células del cerebro.

¿Te gustan las fresas (frutillas), las moras y otras frutas de la misma familia? Pues no te prives. Estas exquisitas y saludables opciones no sólo son buenas para tu memoria, también te aportan vitaminas. Hasta existen pruebas de que las fresas (frutillas) específicamente, podrían proteger al estómago del alcohol y ayudar a mejorar los tratamientos contra las úlceras. Al menos así lo comprobó un grupo de investigadores europeos, en un experimento con ratas cuyos resultados fueron publicados a fines del 2011 en la revista PLoS ONE.

Todos estos estudios se han realizado con el objeto de conocer cada vez más la forma en que los alimentos pueden ayudarnos a vivir más y mejor. Y aunque todavía queda mucho camino por recorrer en esta búsqueda, no hay motivos para no disfrutar de una rica porción de bayas, y por supuesto combinarla con una dieta variada y saludable, sin olvidar esa rutina de ejercicios que tan bien te hacen y tanto te divierten.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 9 de abril de 2012

El tráfico de la ciudad está dañando tu cerebro

 
Millones de personas en el mundo viven en ciudades congestionadas por los incontables autos o carros en sus autopistas. El estrés que trae estar atascado en el tráfico es sólo una forma más en que se afecta la salud. Ahora, unas investigaciones demuestran que los gases emitidos por los automóviles que respiramos mientras esperamos en un embotellamiento (trancón, atasco) de tráfico, pueden dañar las células cerebrales.

Manejar en una ciudad congestionada por el tráfico es tal vez de las cosas más estresantes que puede haber. No hay nada más frustrante que querer llegar a tu destino y tener que andar a paso de tortuga en un carro que fue diseñado, precisamente, para llevarte más rápido a donde quieres llegar. Desafortunadamente, muchas de las grandes ciudades en el mundo se ven cada día más congestionadas, lo cual incide directamente en la calidad de vida de sus habitantes. En algunas ciudades, por ejemplo, la gente pasa un promedio de 4 horas en su auto para ir y venir del trabajo. Esto, sin duda alguna genera estrés y otros problemas de salud que tal vez no te hubieras imaginado.

Unos estudios nuevos hablan de que el humo y los gases que emiten los automóviles tiene un efecto negativo en la salud de las células cerebrales afectando la capacidad de aprendizaje y la memoria – entre otras funciones cognitivas – desde una edad temprana.

Hasta ahora, los científicos no saben a ciencia cierta por qué la exposición al humo del tráfico puede dañar al cerebro, pero cada vez más investigadores se interesan en averiguar la causa. Es el caso del epidemiólogo Jiu-Chiun Chen de la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos, quien está estudiando el efecto de la contaminación por los autos en 7,500 mujeres en 22 estados diferentes en dicho país.

Pero hay algo que sí se ha comprobado en investigaciones previas realizadas en Holanda: respirar el aire contaminado al nivel de la calle (es decir, cuando vas en tu carro, coche o auto) en sólo 30 minutos puede aumentar la actividad cerebral en las regiones responsables de regular el comportamiento, la personalidad y la toma de decisiones.

Además, según estudios hechos este año en la Universidad de Harvard y en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, respirar el aire de una ciudad altamente contaminada por los automóviles por 90 días, puede cambiar la manera en que los genes se comportan en las personas mayores y alterar el genoma de un recién nacido a nivel molecular.

Otros estudios al respecto llevados a cabo en Nueva York, Boston (en Estados Unidos), Beijing (en China) y Varsovia (en Polonia), hablan de que los niños que viven en áreas en donde las emisiones de los gases y el humo de los automóviles son elevadas, obtuvieron calificaciones más bajas en evaluaciones de inteligencia y estaban más predispuestos a sufrir de ansiedad, depresión y de problemas de atención que aquellos niños que viven en ciudades en donde el aire es más limpio. Incluso, se encontró que las mujeres expuestas a este tipo de emisiones reportaron problemas de la memoria y en general, la contaminación causada por el tráfico en las ciudades también puede incidir en el aumento de casos de Alzheimer y la degeneración rápida en pacientes con la enfermedad de Parkinson.

Si bien estos estudios son preliminares, los científicos que estudian el tema están de acuerdo en que la evidencia de que los embotellamientos de tráfico afectan mucho más que tu paciencia, siguen creciendo.

El cerebro humano es vulnerable a los cambios en el ambiente y esto lo demuestra. Yo espero que los gobiernos en los distintos países del mundo tomen conciencia sobre el tema del transporte y haya soluciones viables para depender menos de los automóviles: no sólo así salvaremos la calidad del aire que respiramos, sino también, la salud de nuestro cerebro.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 24 de octubre de 2011

Neuronas espejo: células cerebrales con empatía

Los científicos identificaron células cerebrales especializadas, llamadas neuronas espejo, que desempeñan una función en la empatía, la socialización y las adicciones.

La Mayo Clinic Health Letter revisa el conocimiento actual sobre las neuronas espejo, identificadas accidentalmente hace casi dos décadas. Los científicos estudiaban la actividad cerebral en los monos cuando descubrieron que las mismas neuronas se encendían al alcanzar su propia comida que cuando veían a otro mono hacer lo mismo.

Desde entonces, los estudios radiológicos del cerebro han demostrado la presencia y posible ubicación de las neuronas espejo en el encéfalo humano. Se cree que las neuronas espejo permiten a la gente adoptar el punto de vista de otra persona e interpretar sus intenciones.

Los científicos analizaron lo que podría ocurrir cuando las neuronas espejo no funcionan según lo esperado. Una de las afecciones de particular importancia es el autismo, porque la persona que lo padece tiene dificultades con la interacción social. Los estudios han demostrado que la gente con síntomas graves de autismo presenta menor actividad en los sistemas de neuronas espejo.

Para contrarrestar la menor actividad de las neuronas espejo en los niños autistas, los terapeutas emplearon una terapia de imitación del comportamiento, en la que el terapeuta imita las acciones del niño autista para promover la participación social. Los resultados de este abordaje han sido alentadores.

Las neuronas espejo podrían ser la razón por la que es tan difícil dejar una adicción, sea al tabaco, alcohol o drogas. Los científicos observaron las imágenes cerebrales generadas en fumadores mientras miraban videos de gente fumando o abriendo un paquete de cigarrillos y luego también de alguien abriendo una lata de soda o bebiéndola. Las imágenes cerebrales revelaron más actividad de las neuronas espejo mientras veían el video relacionado con el tabaquismo.

La comunidad científica no se pone de acuerdo respecto a la función de las neuronas espejo y, ni siquiera, sobre si en realidad existen o no. Sin embargo, eso no es sorprendente por el aspecto complejo de las funciones cerebrales. Se continúa investigando sobre muchas de las dudas existentes respecto a la posible relación entre las neuronas espejo con el aprendizaje, el procesamiento de emociones y la empatía.


Tomado de Vida y Salud

sábado, 11 de junio de 2011

Los teléfonos celulares y el cáncer: sigue la polémica



De que los celulares tienen un efecto en las células cerebrales y alteran su metabolismo, no hay duda. Sólo toma 50 minutos. Esto se ha comprobado. También se sabe que emiten radiaciones parecidas al horno de microondas. La duda y la discusión que se plantearon los científicos de la Organización Mundial de la Salud en una reunión en Francia esta semana fue si los teléfonos celulares podrían causar cáncer.
Esta semana la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el director de su Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, después de reunirse con 31 científicos de 14 países por una semana, declaró que ellos consideran a los campos electromagnéticos (que incluyen a los teléfonos celulares), como potencialmente carcinogénicos para los humanos. ¿Qué significa esto? Que podrían causar cáncer. No dijeron que causan cáncer, pero piensan, después de evaluar la evidencia científica, que los estudios indican que hay un aumento en la incidencia de unos tumores cerebrales llamados gliomas asociados con el uso de los celulares.
También mencionaron que los niños tienen un mayor riesgo no sólo porque su cráneo es más delgado, sino porque las posibilidades de que estén expuestos a los celulares por más tiempo es mayor.
Al respecto, la fundadora de un grupo llamado Salud Electromagnética dice que como la tecnología es relativamente nueva, ya que sólo tiene alrededor de 15 años y la mayoría de los carcinógenos tardan varias décadas antes de desarrollarse, en el futuro veremos una epidemia de cáncer, especialmente en los niños.
¿Qué quiere decir esto, qué debes deshacerte de tu celular?
No. Hay que tomar las cosas con perspectiva, existe una lista como de casi 250 agentes que podrían causar cáncer, como algunos pesticidas, algunos líquidos que se usan para limpiar la ropa en la tintorería, el tabaco, en algunos preservativos que vienen en la comida, etc.
Y hay cosas que pueden disminuir nuestra exposición a los efectos negativos de los celulares:
  • Evitando usarlos directamente en la oreja. Deja un espacio de 15 mm (0.6 pulgada) si se usas un iPhone o de 25 mm (1 pulgada) si usas un Blackberry.
  • Mejor usar un auricular.
  • Desde luego, lo ideal es disminuir el tiempo que lo usas.
  • Apágalo cuando no lo necesitas.
Y una cosa más, como los celulares emiten más radiación cuando la señal está baja, evita usarlos en los elevadores, en los edificios y en las áreas rurales.
Finalmente recuerda, los científicos dicen que los estudios sugieren que los celulares podrían causar cáncer, no dijeron que causan cáncer. Aunque no creo que esté de más tomar algunas precauciones, se van a continuar haciendo estudios. Aquí en Vida y Salud te mantendremos al día.

Tomado de Vida y Salud