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martes, 27 de diciembre de 2011

Las quemaduras: cómo evitarlas y cómo tratarlas

Imagen tomada de internet

Una salpicadura de aceite, el contacto con la parrilla del horno, un chorro de algún líquido caliente y hasta exponerse al sol por largo tiempo puede provocar dolorosas quemaduras. Todas ellas puedan evitarse con un poco de precaución. Conviene además que estés preparado(a) y sepas cómo actuar en caso de que ocurra un accidente. Sigue estos consejos para que tu hogar sea más seguro para ti y tu familia.

Según informa el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), cientos de personas, especialmente los niños, llegan a diario a las salas de emergencia con quemaduras provocadas por líquidos calientes o vapor, o por descuidos en la cocina. Es imprescindible que tomes todas las medidas que sean necesarias para evitar que una de esas personas seas tú, un hijo o un familiar querido. Vayamos por partes:

Previniendo quemaduras en la cocina

Esta es el área de la casa en la que más quemaduras se producen y es lógico, ya que es precisamente el corazón del hogar, y el lugar donde se preparan los alimentos que consumimos a diario, ¡a base de fuego y calor!

Las medidas que debes tomar:
  • No te alejes de la cocina mientras estás cocinando, especialmente si estás friendo un alimento. Nunca desatiendas una sartén con aceite caliente o hirviendo.
  • Voltea las asas de las ollas hacia el centro o hacia el fondo del fogón.
  • Aleja las toallas de cocina, las bolsas plásticas o de papel de las superficies de calor. De igual forma, evita usar mangas largas y anchas mientras cocinas, así evitas que puedan accidentalmente prender fuego, o enredarse y voltear una olla.
  • Nunca cocines mientras sostienes a un niño o a una mascota.
  • Mantén a los niños alejados de la cocina y nunca dejes que se acerquen o abran la puerta del horno.
  • Utiliza manoplas al manipular las ollas y se precavida a la hora de abrir el horno caliente, al cambiar las parrillas o al voltear el asado.
Primeros auxilios para las quemaduras en la cocina:

Aún tomando todas las medidas de precaución, es posible que ocurra un accidente. Si te quemas, haz lo siguiente:
  • Deja correr agua fresca sobre el área quemada, o sumerge el área en agua fresca (no en agua ni fría ni helada), o cúbrela con una talla limpia y humedecida en agua fría. Este paso es necesario para retirar la mayor cantidad de calor posible de la piel y reducir la inflamación.
  • Cubre la quemadura con una venda estéril o un paño limpio.
  • Protege la quemadura (no le apliques presión y evita fricciones). Envuélvela con la gasa o venda estéril sin apretar demasiado.
  • Toma un analgésico (medicina para dolor) de venta libre para aliviar el dolor.
  • No le apliques mantequilla, hielo, cremas u otro remedio casero. Tampoco le apliques vendajes adhesivos o motas de algodón (las fibras pueden adherirse a la quemadura e irritarla).
  • Si la quemadura es severa o muestra señales de infección (inflamación, bordes enrojecidos y secreción), llama a tu médico o acude a una sala de emergencias.
  • Las quemaduras pequeñas se irán sanando sin necesidad de mayor tratamiento, pero es posible que quede algún tipo de decoloración en la piel. Usa un bloqueador solar en el área durante al menos un año, para proteger la piel nueva y más delicada.
Previniendo quemaduras con líquidos calientes o vapor:

Las víctimas más comunes de este tipo de quemadura son los niños. Como también tienen una piel menos gruesa que la de los adultos, las quemaduras tienden a ser más profundas.

Las medidas que debes tomar:

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sábado, 11 de junio de 2011

Los teléfonos celulares y el cáncer: sigue la polémica



De que los celulares tienen un efecto en las células cerebrales y alteran su metabolismo, no hay duda. Sólo toma 50 minutos. Esto se ha comprobado. También se sabe que emiten radiaciones parecidas al horno de microondas. La duda y la discusión que se plantearon los científicos de la Organización Mundial de la Salud en una reunión en Francia esta semana fue si los teléfonos celulares podrían causar cáncer.
Esta semana la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el director de su Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, después de reunirse con 31 científicos de 14 países por una semana, declaró que ellos consideran a los campos electromagnéticos (que incluyen a los teléfonos celulares), como potencialmente carcinogénicos para los humanos. ¿Qué significa esto? Que podrían causar cáncer. No dijeron que causan cáncer, pero piensan, después de evaluar la evidencia científica, que los estudios indican que hay un aumento en la incidencia de unos tumores cerebrales llamados gliomas asociados con el uso de los celulares.
También mencionaron que los niños tienen un mayor riesgo no sólo porque su cráneo es más delgado, sino porque las posibilidades de que estén expuestos a los celulares por más tiempo es mayor.
Al respecto, la fundadora de un grupo llamado Salud Electromagnética dice que como la tecnología es relativamente nueva, ya que sólo tiene alrededor de 15 años y la mayoría de los carcinógenos tardan varias décadas antes de desarrollarse, en el futuro veremos una epidemia de cáncer, especialmente en los niños.
¿Qué quiere decir esto, qué debes deshacerte de tu celular?
No. Hay que tomar las cosas con perspectiva, existe una lista como de casi 250 agentes que podrían causar cáncer, como algunos pesticidas, algunos líquidos que se usan para limpiar la ropa en la tintorería, el tabaco, en algunos preservativos que vienen en la comida, etc.
Y hay cosas que pueden disminuir nuestra exposición a los efectos negativos de los celulares:
  • Evitando usarlos directamente en la oreja. Deja un espacio de 15 mm (0.6 pulgada) si se usas un iPhone o de 25 mm (1 pulgada) si usas un Blackberry.
  • Mejor usar un auricular.
  • Desde luego, lo ideal es disminuir el tiempo que lo usas.
  • Apágalo cuando no lo necesitas.
Y una cosa más, como los celulares emiten más radiación cuando la señal está baja, evita usarlos en los elevadores, en los edificios y en las áreas rurales.
Finalmente recuerda, los científicos dicen que los estudios sugieren que los celulares podrían causar cáncer, no dijeron que causan cáncer. Aunque no creo que esté de más tomar algunas precauciones, se van a continuar haciendo estudios. Aquí en Vida y Salud te mantendremos al día.

Tomado de Vida y Salud

martes, 26 de abril de 2011

El impacto de los teléfonos celulares o móviles en tu cerebro


Continúa la preocupación acerca del efecto que tiene el uso de los teléfonos celulares en la salud. A propósito, un estudio reciente detectó que los teléfonos móviles o celulares sí tienen un impacto en el funcionamiento del cerebro. Sigue leyendo para que estés al día sobre este tema.
Uno de los desarrollos tecnológicos cuyo uso se ha expandido en todo el mundo es el teléfono móvil o teléfono celular. ¿Te acuerdas de como era la vida cuando no existían estos teléfonos celulares personales que hoy podemos llevar con nosotros a todos lados? Es difícil de imaginarnos no tenerlos disponibles hoy en día.
Desde el momento mismo en que aparecieron estos aparatos surgió un interrogante que hoy sigue sin resolverse con claridad: ¿qué impacto tienen en el cerebro las ondas electromagnéticas que utilizan estos dispositivos? ¿son nocivas? ¿pueden provocar cáncer? En resumidas cuentas, la pregunta que sigue flotando en el aire es: ¿es seguro hablar por el celular?
Para poder establecer comunicaciones de manera inalámbrica, los teléfonos móviles utilizan lo que se conoce como ondas electromagnéticas, las que mediante radiaciones que llevan el mismo nombre transportan la energía a través del espacio.
Existen distintos tipos de ondas electromagnéticas, como la luz, las ondas del radio, las microondas (que son las que utilizan los aparatos con esta denominación para calentar alimentos) y los rayos ultravioletas. Algunas de estas ondas, incluso, se utilizan para realizar estudios o tratamientos médicos de manera controlada y segura, como los rayos X y los rayos gamma y las partículas alfa en los tratamientos de radioterapia.
En este sentido, es sabido que las ondas electromagnéticas pueden provocar cambios sobre el cuerpo. Lo que se desconoce en el caso particular de los teléfonos celulares es si lo hacen o no, y si es así, qué efecto tienen en el organismo y si esos cambios son perjudiciales. Por eso muchas personas consideran que el uso de estos dispositivos puede incrementar el riesgo de contraer cáncer cerebral.
La respuesta a esta preocupación se está investigando prácticamente desde el surgimiento mismo de la telefonía móvil y, lamentablemente, todavía no tiene una resolución certera que deje a los usuarios tranquilos.
Recientemente, un nuevo estudio publicado en el Journal of the American Medical Association,( la revista de la Asociación Médica Estadounidense), comprobó que una conversación de una hora por el celular estimula las áreas del cerebro más cercanas a la antena del teléfono, aunque todavía no se sabe si esos efectos constituye un riesgo para la salud a largo plazo.
Este descubrimiento representa un nuevo aporte a este tema tan controversial. Hace unos años, por ejemplo, algunos investigadores norteamericanos alertaban sobre la necesidad de prevenir, aún cuando todavía se desconoce a ciencia cierta los efectos de estos dispositivos sobre la salud, y citaban estudios desarrollados por unos científicos europeos y de otras partes del mundo que sí sugerían una relación directa entre el uso de los teléfonos celulares y el desarrollo del cáncer.
Por el momento, las dudas continúan y no hay mucho por hacer. Algunos especialistas sugieren incluir carteles de advertencia en estos equipos (similares a los que figuran en los paquetes de cigarrillos).
A nivel individual, lo mejor que puedes hacer quizás sea limitar el uso del celular lo más posible, sobre todo en los niños y en los adolescentes, en donde se considera que el impacto puede ser mayor. Otras medidas preventivas que podrías tomar son:
  • Busca siempre un lugar donde la cobertura sea máxima, para evitar que tu móvil emita a la máxima potencia
  • Aleja el equipo del cuerpo mientras se establece la llamada, dado que es el momento en que emite con más potencia
  • Utiliza auriculares o la función manos libres para evitar acercar el teléfono a la cabeza
  • Evita, en lo posible, llevarlo encendido y pegado al cuerpo (especialmente cerca de los riñones, el corazón y los genitales)
  • Envía más mensajes de texto y habla menos
  • Habla por períodos cortos de tiempo (por ejemplo, si hablas dos horas por día es preferible que lo hagas en varias llamadas de unos cuantos minutos cada una y no en dos de una hora cada una)
  • No hables en lugares rodeados de metales, como automóviles o medios de transporte público, ya que las ondas electromagnéticas rebotan en las paredes y les cuesta salir de allí. Si de todos modos tiene que hablar, recuerda abrir siempre las ventanillas.
A pesar de estas dudas, se estima que actualmente existen alrededor de 5,000 millones de teléfonos móviles en uso en todo el mundo. Mientras tanto, las investigaciones continúan en busca de una respuesta segura que nos permita hablar con tranquilidad, en todo momento y desde cualquier lugar.
Tomado de Vida y Salud