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domingo, 9 de octubre de 2011

Una enfermedad mortal que puede evitarse: la rabia

Cada año, 55 mil personas mueren por esta enfermedad. En el día de la rabia, que se conmemora el 28 de septiembre, VidaySalud.com se suma a la campaña para evitar su transmisión a través de los animales, ya sean salvajes, de granja, el ganado o hasta las mismas mascotas. Es importante que sepas qué hacer en caso de que te contagies por una mordida o un rasguño de un animal enfermo.

Parece increíble, pero diariamente una persona muere de rabia cada 10 minutos. Esa es la cifra que ha calculado la Alianza para el Control de la Rabia y el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Sin embargo, esta enfermedad podría evitarse y la gran cantidad de víctimas que anualmente fallecen, unas 55 mil, podría ser mucho menor.

Para combatirla, el 28 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Rabia y en todo el mundo se desarrollan actividades para evitar que esta enfermedad se siga expandiendo. Aquí  nos sumamos a esta iniciativa y te contamos más detalles sobre esta condición, para que puedas disfrutar de tus mascotas y del contacto con los animales sin peligro.

La rabia es una enfermedad provocada por un virus que afecta el cerebro y el sistema nervioso, que se transmite de los animales a las personas. Cualquier mamífero puede tener rabia (no así las aves, peces, reptiles o anfibios). Pueden ser animales salvajes (como mapaches, zorrillos, murciélagos y zorros), animales de granja, ganado y también las mascotas.

Tu perro o ese gato que tanto quieres y cuidas, pueden contraer rabia al pelearse con algún otro animal en la calle o incluso al ser mordidos por murciélagos sin que te des cuenta. El contagio se produce a través de la saliva infectada que penetra al cuerpo del animal sano a través de una mordedura o un corte en la piel. Los conejos, ardillas, ratas, ratones y las mascotas pequeñas como cobayas (conejillos de Indias, cuyes) y hamsters rara vez contraen rabia.

Los perros, gatos y hurones infectados con rabia pueden presentar una variedad de síntomas, como ansiedad, agresión, babeo excesivo, dificultad para tragar, tambaleo y convulsiones. Además, los perros, gatos, caballos, ganado, ovejas y cabras que padecen de rabia pueden desarrollar depresión, pueden mutilarse (herirse) a sí mismos y demostrar sensibilidad a la luz. 

Por su parte, los animales salvajes rabiosos pueden tener un comportamiento atípico. Por ejemplo, un animal que normalmente es activo durante la noche se puede ver caminando desorientado durante las horas del día.

Si un animal enfermo muerde a una persona, ésta también puede contagiarse. ¿Cuáles son los síntomas? La enfermedad se manifiesta, inicialmente, con fiebre, dolor de cabeza y fatiga durante varios días. También se puede sentir un hormigueo o picazón en la zona de la herida, y luego las personas pueden desarrollar ansiedad, confusión, insomnio, delirios, alucinaciones y parálisis.

Una vez que los síntomas clínicos comienzan, la enfermedad suele desarrollarse tan rápido que llega a ser mortal en apenas una semana. En general, las personas mueren por insuficiencia respiratoria en menos de 10 días. Y la mayoría de las muertes por rabia se producen en los niños.

Por eso es importante, en lo posible, actuar inmediatamente luego de recibir una mordida de un animal que pueda estar infectado. Si esto te ocurre, no te angusties pero tampoco te descuides. Limpia bien la herida con agua y jabón, durante 10 minutos por lo menos. Trata de obtener información sobre el perro o el animal que te ha atacado (raza, color, tamaño, nombre del dueño, donde vive el perro, donde estaba el perro cuando te mordió y todo lo que puedas) y acude a algún centro de salud para que puedan atenderte. Seguramente te aplicarán una serie de vacunas para prevenir la enfermedad.

¿Qué se puede hacer para evitar la rabia?

Regla vital y esencial: vacuna a tus mascotas al menos una vez por año y sigue las indicaciones del veterinario, de acuerdo al tipo de animal que tengas y a sus hábitos.

No permitas que tu mascota ande suelta sin tu vigilancia.

No te acerques a animales desconocidos. Los animales con rabia pueden ser agresivos y feroces o estar cansados y débiles.

Ten cuidado al acariciar a un perro ajeno. Si el dueño está presente, consúltale si le gusta o no el contacto con extraños. Si no, sé precavido(a), aunque el animal se muestre amistoso.

Si un perro que anda suelto se acerca, quédate quieto(a) e inmóvil hasta que se aleje. Si gritas o corres el perro posiblemente se excite y te siga, y es poco probable que tú puedas desplazarte más rápido que él.

Nunca molestes a un perro cuando está comiendo, durmiendo o con sus cachorritos. Tampoco acaricies a un animal mientras está en un automóvil, detrás de una cerca o amarrado, aun si es un perro conocido, ya que estos animales protegen a las cosas y entornos que consideran suyos.

Nunca dejes a los bebes ni a los niños pequeños solos con un perro, ni siquiera con la mascota de la familia.

No dejes desperdicios o el alimento de tus mascotas en el patio, ya que puede atraer a animales salvajes o perdidos.

Los animales salvajes nunca deben tenerse como mascotas. No solamente puede ser ilegal sino que también una amenaza potencial de rabia para los dueños y para otras personas.

Mantén tu distancia al observar a los animales salvajes, aún cuando se muestren amigables. Un animal con rabia puede actuar mansamente.

Si ves que un animal salvaje actúa de forma extraña, repórtalo a las autoridades de Sanidad o Control de los Animales de la ciudad en que vives.

Si trabajas en una ocupación de alto riesgo o viajas a países con una tasa elevada de rabia, vacúnate.

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sábado, 19 de marzo de 2011

Depresión: ¿un síntoma previo a la enfermedad de Parkinson?

Cuando la tristeza y el mal humor se prolongan por mucho tiempo pueden transformarse en depresión. Esto, en personas mayores de 60 años, puede ser un síntoma de algo más profundo: la enfermedad de Parkinson. En efecto, la depresión es un padecimiento asociado a esta enfermedad que muchas veces se presenta incluso antes de los signos visibles del Parkinson.

Raúl era un hombre divertido y alegre, además de aprovechar sus días libres con su mujer, una de las cosas que más le gustaban era incorporar a sus nietos en cada paseo o plan que hacía y jugar con ellos a cualquier cosa que se les ocurriera.

Cuando Raúl cumplió sus 60 años algo le pasó. Esos números tan redondos estallaron en su cabeza como bombas y de repente comenzó a sentirse “viejo”, empezó a hacer cálculos y se preguntaba cuánto tiempo de vida le quedaría, la idea de la muerte comenzó a tomar fuerza en sus pensamientos y sentía que le quedaban pocos años para disfrutar con su familia y sus amigos. Por supuesto, eso fue hace mucho tiempo y todavía hoy sus nietos — que ya están mayores — van a visitarlo con frecuencia.

En aquel entonces, Raúl se deprimió mucho y su angustia y temor a la muerte no cesaban. Luego de un tiempo comenzaron a manifestarse otros síntomas que finalmente resultaron ser producto de la llamada enfermedad de Parkinson. La depresión es algo muy común en las personas que padecen esta enfermedad y generalmente se manifiesta como una señal previa a los signos que son visibles.

La enfermedad de Parkinson pertenece a un grupo de enfermedades llamadas trastornos del movimiento. Es un trastorno que afecta a las neuronas (a las células) que controlan los movimientos musculares mediante la producción de una sustancia química llamada dopamina, que es la encargada de enviar las señales que ayudan a coordinar los movimientos.

En los enfermos de Parkinson estas neuronas mueren o no funcionan correctamente. Por eso los síntomas de la enfermedad de Parkinson son básicamente 4:

  • Temblor: en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara.
  • Rigidez: en los brazos, las piernas y el tronco.
  • Lentitud: en los movimientos.
  • Inestabilidad corporal: problemas de equilibrio y coordinación.

Los síntomas y signos de la enfermedad de Parkinson no se producen de un día para otro sino que comienzan lenta y gradualmente. El signo más notorio es el de los temblores, pero no ocurre en todos los casos. Con el tiempo, pueden aparecer otros signos y síntomas asociados a esta enfermedad, que se presentan de manera diferente en cada persona. Entre ellos:

  • Dificultad para tragar y masticar.
  • Cambios en el habla.
  • Problemas urinarios o estreñimiento.
  • Problemas en la piel.
  • Problemas para dormir.
  • Calambres musculares.
  • Fatiga y pérdida de la energía.
  • Disfunción sexual.
  • Problemas con el pensamiento y la memoria, y en casos muy avanzados, demencia.

Este tipo de síntomas hacen que todo sea más costoso para quienes padecen la enfermedad de Parkinson, desde levantarse por las mañanas hasta conversar con un vecino, escribir un correo electrónico o leer el periódico. Por eso, es frecuente que tengan cambios de humor, cansancio, irritabilidad y depresión sin una razón aparente.

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que afecta los pensamientos y las acciones de las personas. En el caso de quienes padecen la enfermedad de Parkinson, ésta puede presentarse antes y durante la enfermedad, pero puede ser tratada y controlada con terapia y medicamentos.

Por el contario, si la depresión dura por periodos prolongados en las personas que tienen Parkinson, puede potenciar otros síntomas relacionados, como son:

  • Trastornos del sueño
  • Incapacidad de encontrar placer en las cosas
  • Cambios en el apetito
  • Dificultad para concentrarse
  • Fatiga
  • Ansiedad
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Autoestima baja
  • Pensamientos de muerte

Ocasionalmente, en algunas personas, como efecto secundario al tratamiento, pueden aparecer otros síntomas como alucinaciones, paranoia y creencias falsas. Cuando esto sucede, el médico y la familia podrán distinguir si es debido a la medicina o al avance de la enfermedad. Si es la medicina, al suspenderse, desaparecen estos síntomas.

Aún cuando los síntomas de la enfermedad no sean tantos ni tan avanzados, la dificultad en los movimientos y la coordinación pueden hacer difícil la convivencia el Parkinson, no sólo por parte de quien la padece sino también de los familiares y las personas que acompañan a los enfermos.

En este sentido, algunos estudios han demostrado que las personas cercanas a los pacientes que padecen de la enfermedad de Parkinson, como los hijos o los hermanos, tienen más posibilidades de desarrollar depresión o ansiedad.

Por eso, ya sea que tú padezcas de la enfermedad de Parkinson o vivas con un ser querido que tiene esta condición, nunca está de más asesorarte sobre cómo sobrellevar esta situación. La enfermedad de Parkinson es un padecimiento crónico, es decir que no tiene cura. Sin embargo, con un tratamiento adecuado es posible controlarlo para mantener una mejor calidad de vida.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Qué es la salvia y por qué la buscan los adolescentes?

Hace unos años, los adolescentes comenzaron a utilizar una planta alucinógena denominada “salvia divinorum”. Se cree que su adopción comenzó para reemplazar a la marihuana, ya que la salvia es legal en muchos lugares y por eso es más accesible y fácil de conseguir. ¿De qué se trata esta sustancia que modifica la percepción y los sentidos?

Si tienes hijos adolescentes que admiran a Miley Cyrus, posiblemente ya hayas escuchado comentarios sobre la forma particular en la cual la actriz, que cobró fama representando a Hanna Montana, recibió sus 18 años: probando los efectos alucinógenos de una hierba denominada salvia divinorum y subiendo al Web (al Internet) un video que marca ese momento.

Si no has oído del tema ni haz visto el video, posiblemente tus hijos sí estén al tanto de lo ocurrido. Y aunque no fuera así ni fueran seguidores de esta joven actriz, quizás sea un buen momento para comenzar a hablar de las drogas y las adicciones con tus hijos e incluso con otros adolescentes a los que creas que puedes ayudar, si conocen más sobre este tema.

Magic Mint (menta mágica), Sally-D, diviner’s sage, yerba de la pastora y yerba de la Virgen, entre otros, son distintos nombres para referirse a una misma sustancia: la salvia divinorum, una hierba que produce efectos alucinógenos, que es legal en muchos lugares y a la que muchos adolescentes están eligiendo en busca de “nuevas sensaciones”.

No debes confundir este tipo de salvia con otra cuya denominación es salvia officinalis L, que se utiliza como aromatizante en las comidas, similar al tomillo y el orégano, que proviene del Mediterráneo y a la cual algunos también le atribuyen propiedades medicinales.

La salvia divinorum, en cambio, proviene de México, de Oaxaca específicamente, donde la utilizaban las tribus de los mazatecas para usos medicinales y religiosos.

Sus efectos son similares a los causados por los hongos alucinógenos o a los de drogas como el LSD y el PSP, pero que actúan rápidamente luego de ser consumida, duran entre una y dos horas y no dejan malestar posterior.

Además, al ser legal en muchos lugares es más accesible y fácil de obtener que otras sustancias que sí están prohibidas, como la marihuana. De hecho, se cree que su consumo entre los adolescentes comenzó a crecer en busca de una droga para reemplazar a la marihuana, luego de que se prohibió su consumo.

Por el momento, se desconocen los riesgos de esta sustancia para la salud, pero los científicos opinan que puede provocar dependencia física y psicológica (aunque se requiere más investigación al respecto, especialmente a largo plazo). Paralelamente, hay especialistas que están evaluando la posibilidad de que esta sustancia pueda utilizarse en algunos tratamientos médicos, ya que en China algunos de sus compuestos se han utilizado con estos fines. Sin embargo, los estudios son preliminares, no se tienen respuestas definitivas al respecto.

La gran preocupación que genera la salvia divinorum es la forma en que los adolescentes la consumen, ya que por un lado a pesar de que altera sus sentidos, muchos conducen bajo su influencia, lo que puede poner en peligro su vida y la de otros. También ha habido algunos casos aislados de suicidios.

Además, hay que tener en cuenta que, para sus rituales mágico-religiosos, los mazatecas recibían concentraciones bajas del compuesto de esta salvia que modifica los sentidos (denominado salvinorin A) y por eso era difícil que alguien sufriera una intoxicación fatal con ella. Pero hoy en día, los métodos han variado, justamente para recibir más cantidad de dicha sustancia.

Los jóvenes pueden conseguir fácilmente esta hierba en el Internet y consumirla de diferentes maneras, la más común es fumar sus hojas secas, ya sea en pipas de agua o vaporizadas e inhaladas, pero también se pueden masticar sus hojas frescas o tomarla en jugos.

Entre las sensaciones y efectos secundarios que puede provocar la salvia divinorum se encuentran:

  • Alucinaciones
  • Sensación de estar flotando o en un túnel
  • Sensación de salirse de uno mismo o no ser uno mismo
  • Ganas de reír, sin sentido
  • Cambios de humor
  • Disminución de la coordinación muscular
  • Dificultad para hablar
  • Mareos y vértigo
  • Náuseas
  • Disminución del ritmo cardíaco
  • Escalofríos

Frente al aumento en el uso de este tipo de drogas, en algunos lugares ya han comenzado a tomar medidas legales y a prohibir su uso, pero la salvia divinorum sigue siendo legal en muchas partes. Por eso es importante que hables con tus hijos y sus amigos sobre este tema y acerca del uso de las drogas en general y los riesgos que pueden tener. Recuérdales que aunque esta droga no causara daños físicos y/o psicológicos (que es probable que lo haga aunque no se ha comprobado 100%), puede abrir la puerta a probar otras drogas. Todas son peligrosas.


Tomado de Vida y Salud

lunes, 24 de enero de 2011

Depresión Posparto


¿Qué es?
El posparto se refiere al periodo inmediatamente posterior al nacimiento del bebé. Cuando una mujer tiene fuertes síntomas de depresión durante este periodo, se dice que tienen depresión posparto.

La depresión posparto no es lo mismo que la depresión leve (o baby blues) que es una condición mucho más común que afecta como a un 30% de las mujeres que dan a luz. Dado los cambios hormonales durante las semanas posteriores al nacimiento, las mujeres que acaban de ser madres a menudo están emocionalmente sensibles y tienden a llorar fácilmente. La depresión leve es molesta, pero generalmente no interfiere con las actividades de una mamá, y este estado casi siempre desaparece en unas pocas semanas.

La depresión posparto es diferente. Podría comenzar en cualquier momento durante los primeros dos meses posteriores al nacimiento. La madre se siente triste o inútil y a veces culpable y no querida. No logra concentrarse ni interesarse en nada, ni en su bebé. En algunos casos, la madre podría sentirse abrumada por las exigencias del bebé y volverse muy nerviosa. Esto podría conducir a persistentes pensamientos conflictivos u obsesiones en torno del bienestar del bebé y conductas compulsivas repetitivas, como revisar al bebé constantemente o llamar permanentemente por teléfono al pediatra para hacerle preguntas.

En una forma rara de este trastorno, que ocurre en 1 de cada 1.000 nacimientos, la madre se vuelve sicótica: que significa que ésta no puede reconocer la realidad. Esta condición a veces se denomina sicosis posparto. La madre podría tener alucinaciones (percepciones falsas, como escuchar u oler cuando no existen tales sensaciones) o delirios (creencias falsas, como la idea de que el bebé está poseído por el demonio). Esta condición es extremadamente peligrosa tanto para la madre como para el bebé, y una vez presente es muy probable que vuelva a manifestarse si la madre tiene otro hijo.

La depresión posparto afecta a alrededor de 1 en 10 de madres recientes. Una mujer es más propensa a desarrollar depresión posparto si tiene:

Antecedentes anteriores de depresión, incluidos depresión durante el embarazo.
Un matrimonio problemático.
Muy pocos familiares y amigos comprensivos.
Dificultad para cuidar a su bebé, especialmente si este tiene problemas de salud serios.
Las madres adolescentes, especialmente de familias con escasos recursos económicos, tienen un riesgo particularmente alto de sufrir de depresión posparto.

Menos de la mitad de las mujeres que tienen depresión posparto buscan tratamiento para esta condición. Algunas madres ignoran que la depresión posparto es real y si se puede tratar. Otras creen que se espera que ellas sean felices con el bebé y están tan avergonzadas por sus síntomas que no piden ayuda.

Síntomas

Una mujer con depresión posparto puede presentar cualquiera de los siguientes síntomas:

Sentirse deprimida con ataques de llanto.
Sentirse ansiosa, a veces acompañada de obsesiones y compulsiones generalmente relacionadas con el bienestar del bebé o con cumplir con las responsabilidades de una madre.
Sentirse inútil, despreciable o culpable.
Sentirse irritable o abrumada.
Perder interés o placer en todas las actividades, incluidos el placer de ser madre.
Cambios de apetito (ya sea comer demasiado o no comer lo suficiente).
Problemas para dormir (por ejemplo dificultad para dormirse o despertarse especialmente temprano).
Sentirse decaída o agitada.
Cansancio extremo más allá de la fatiga causada por cuidar al recién nacido.
Poca concentración o indecisión.
Pensamiento persistente sobre la muerte, incluidos el suicidio.
Dificultad para cuidar al bebé.

Estos síntomas podrían desarrollarse en los primeros días posteriores al nacimiento o hasta tres meses después.

Diagnóstico

Los médicos de atención primaria, los obstetras, ginecólogos y pediatras podrían detectar depresión posparto haciéndole preguntas a la madre sobre su calidad de vida. Si acaba de tener un bebé, su médico podría preguntarle sobre sus emociones, su patrón de sueño y su apetito. Si el médico de atención primaria, obstetra o ginecólogo creen que tiene síntomas de depresión posparto que han durado semanas y no han disminuido, podrían recetarle un antidepresivo o derivarla a un siquiatra. Un siquiatra podría hacerle preguntas sobre lo que siente y lo que piensa y cómo lleva adelante su vida cotidiana. Si su médico está preocupado de que sus síntomas puedan estar causados por una enfermedad, éste podría pedirle análisis de sangre para controlar si tiene anemia o baja actividad de la glándula tiroidea.

Duración

Usualmente los síntomas de la depresión posparto duran unas pocas semanas hasta que la condición se diagnostica. Sin tratamiento, los síntomas pueden durar meses. Con tratamiento, muchas mujeres se sienten mejor en cuestión de semanas.

Prevención

Si está embarazada, podría disminuir el riesgo de tener depresión posparto si antes del nacimiento se prepara para los cambios en el estilo de vida que vendrán con la maternidad.
Hable con otras madres y con su médico en términos muy prácticos y sencillos sobre los que significa cuidar a un bebé. No menosprecie el tiempo que necesitará para cuidar a su bebé. Disponga del mayor tiempo posible después del nacimiento. Además, no dude en pedir ayuda a su pareja u otras personas que la quieren.

A menudo, la depresión posparto es difícil de curar sin un tratamiento con antidepresivos. Si tiene antecedentes de depresión o depresión posparto, debería hablar con su médico antes del nacimiento sobre la posibilidad de comenzar a tomar antidepresivos tan pronto nazca su bebé.
Como regla general, los médicos tratan de disminuir la cantidad de medicación recetada durante el embarazo; no obstante, a veces los riesgos de depresión son más significativos que los riesgos que pueda sufrir el feto. Es muy importante hablar con su médico sobre lo que es más apropiado para usted y su bebé.

Tratamiento

Al igual que con otros tipos de depresión, puede ser muy beneficiosa una combinación de sicoterapia y medicación. Si una madre tiene signos de sicosis, necesitará atención médica inmediata.

Los antidepresivos más comúnmente recetados están dentro del grupo conocido como inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS). Estos incluyen la fluoxetina (Prozac), la sertralina (Zoloft), la paroxetina (Paxil) y el citalopram (Celexa). Si está amamantando, quizá le preocupe el hecho de que podría trasmitir el medicamento al bebé a través de la leche. Por suerte, es poco probable que la mayoría de los antidepresivos tengan mucho efecto sobre el bebé porque solo una pequeña cantidad pasa a la leche materna. Lo mejor es hablar con su médico sobre las posibilidades y evaluar los riesgos y beneficios de cada una según su situación.

Un número de técnicas sicoterepéuticas podrían ayudar según sea el origen del estrés, la causa de la depresión y las preferencias personales del paciente. Cada mujer con depresión posparto necesita apoyo, así como saber lo qué es la depresión. Están disponibles varios tipos de sicoterapias.

La terapia cognitiva conductual esta diseñada para examinar y ayudar a corregir los patrones de pensamiento autocríticos e inadecuados.

La sicoterapia interpersonal, analítica y sicodinámica puede ayudar a una mujer a clasificar los conflictos en relaciones importantes o explorar los antecedentes o situaciones que podrían haber contribuido a los síntomas.

La terapia de parejas puede ayudara a la madre y al padre a resolver cómo manejar las posibles áreas de desacuerdo o cómo organizar mejor el cuidado del niño y lograr apoyo del otro.

Usted podría comenzar a sentir alivio una vez comenzado el tratamiento, no obstante a menudo tarda al menos dos a seis semanas antes de poder observar una notable mejora. Podría necesitar probar varias técnicas de sicoterapia o medicación antes de que encuentre el método que más se adecue a sus necesidades. Siga intentándolo hasta que logre la ayuda que necesita.

Cuándo llamar a un profesional

Si acaba de ser madre, póngase en contacto con su médico si desarrolla cualquier síntoma de depresión posparto, especialmente ansiedad, sensación de intensa tristeza o inutilidad, o dificultad para dormir. Llame a su médico de inmediato si tiene pensamientos sobre hacerse daño o dañar a su bebé, o si siente que ya no puede sobrellevar el cuidado de su bebé.

Pronóstico

La mayoría de las madres con depresión posparto se recuperan por completo. Esto es especialmente cierto si la enfermedad se diagnostica y se trata en su etapa inicial. Alrededor del 50% de las mujeres que se recuperan de una depresión posparto vuelven a desarrollar la enfermedad en futuros embarazos. Para disminuir el riesgo, algunos médicos sugieren a las mujeres con antecedentes de depresión posparto comenzar a tomar antidepresivos inmediatamente después del nacimiento, antes de que éstas puedan tener depresión.
Tomado de Vida y Salud